Printer Friendly

Alejandro Llano, Metafisica y Lenguaje.

Alejandro Llano, Metafisica y Lenguaje (3 edicion), Eunsa, Pamplona 2011, 309 pp., ISBN 978-84-313-2795-8.

A pesar de que la primera edicion de este libro data de 1984, evidentemente el mismo no pierde actualidad, no solo porque tanto la ciencia metafisica como el propio lenguaje son temas perennes en la filosofia, sino tambien porque Alejandro Llano ha sabido abordar dichos topicos con notable agudeza, de modo tal que queden claramente explicitadas sus relaciones y limites.

La obra que nos convoca se divide en cuatro capitulos: 1. Metafisica, filosofia trascendental y filosofia analitica; 2. Los sentidos del ser; 3. Ser y Existencia y 4. Modalidades. Si bien el autor se mueve con gran soltura entre los pensadores antiguos, medievales, modernos y contemporaneos, aqui tan solo nos ocuparemos del particular analisis de algunas nociones de notable importancia en el pensamiento medieval que luego se fueron desdibujando en la Modernidad hasta llegar con otro sentido a la contemporaneidad.

Es dable destacar el cuarto apartado del capitulo 1, titulado Palabra y concepto, en donde el profesor espanol senala que el talante representativo que se adscribe al concepto en la Modernidad no coindice con el sentido clasico del mismo. Por ello el concepto no reemplaza la forma de las cosas, sino que nos dirige de modo intencional hacia ellas. En este sentido, el concepto no es una realidad objetiva que pudiera obviar el estudio de la misma realidad extramental; por tanto para Llano el concepto segun la tradicion debe considerarse un signo formal. Desde esta mirada el concepto es via hacia la realidad extramental; pero no hay que entender esto como un camino que se transita sucesivamente o procesualmente, pues aqui no hay procesos mentales dado que--ya desde Aristoteles--<<el conocimiento es energeia y no kinesis: es operacion inmanente, no movimiento. En las operaciones inmanentes [...] no hay proceso hacia un fin, sino que en ellas se da el fin. Lo cual se manifiesta linguisticamente en que las operaciones del pensamiento se pueden designar igualmente con el presente y con el preterito perfecto del verbo correspondiente, porque uno piensa y ha pensado, entiende y ha entendido>> (p. 86). Lo que Llano intenta mostrar es que el concepto es signo que no mediatiza sino que remite inmediatamente a una ratio, no es la cosa conocida sino la species o intentio en la que se da la cosa conocida. Este es el autentico sentido en el que se puede decir que el concepto representa. Asimismo, no puede negarse que el concepto se conoce, pero solo en una segunda instancia y por reflexion, pues, como explica el catedratico espanol, en un primer momento el conocimiento conceptual es atematico mientras que el de la forma real es tematico. El planteamiento del autor no se cine a lo medieval, en donde el concepto es via ad res, o a lo moderno donde adquiere un ser propio y se vuelve una realidad objetiva, sino que llega a la contemporaneidad con claros ecos en la Philosophy of Minds.

Otra nocion tratada puntillosamente en el tercer apartado del capitulo 3, titulado Existencia veritativa y ser como acto, y neural a la filosofia del medioevo es la de ser en sus diversas acepciones. Llano, retomando la letra de Tomas de Aquino, nos dice que el verbo de marras debe entenderse en un triple sentido: como la quididad o naturaleza de las cosas; como ipse actus essentiae, es decir en cuanto acto primero o acto de ser; y como la verdad que se da en la composicion de las proposiciones, aqui el verbo ser funciona como la copula que compone, divide y se funda en el ser de la cosa. El primero y el segundo de los sentidos son ontologicos, y se refieren a la distincion real entre esse y essentia, distincion que opera en el ambito de las cosas reales, donde se aplica primariamente la doctrina de la analogia entis (el ente se declina de modo analogo en los diez predicamentos). Ahora bien, estos dos primeros sentidos se diferencian del tercero (como copula) pues aquellos pertenecen al ambito del esse naturae, en cambio este al del esse ut verum. Aqui la analogia sigue aplicandose pero no solo en su sentido primigenio, sino tambien como modo proposicional de ser. Al respecto, Llano deja bien claro que esta segunda aplicacion de la analogia solo es posible en tanto y en cuanto hay una analogia ontologica que sirve como fundamento del ser veritativo. Dicho de otro modo, el ser como acto (segundo sentido) es el basamento del ser en las proposiciones (tercer sentido), y lo es incluso en mayor medida que el ser como esencia (tercer sentido), justamente porque en la realidad el actus essendi se erige como fundamento de la essentia.

Si se tienen en claro estas distinciones, las mismas pueden reducirse incluso a solo dos, ya que segun el dictum tomasiano esse duplicitur dicitur: a) a veces sera la essentia rei y otras el actus essendi o actus entis y b) se refiere a la verdad de la proposicion o "actus intellectus, por el que la mente se adecua a la realidad a la que se refiere la proposicion" (p. 208).

Los contextos tomasianos por antonomasia en los que aparecen tales distinciones son la explicacion de la existencia de privaciones y la existencia de Dios. En ninguno de los dos casos el es (en el sentido de existir) con el que se afirman las privaciones y la existencia de Dios expresan directamente un ser propio, pues la privacion no tiene ser propio y el ser propio de Dios nos es desconocido. Por ello, cuando se dice que el mal existe se lo esta afirmando como la verdad de una proposicion. Ahora bien, en el caso de Dios surge la siguiente objecion: se puede saber que Dios es o existe (an sit), pero no podemos saber que sea (quid sit), ergo se entiende que el ser de Dios y su esencia se distinguen. Sin embargo, Tomas de Aquino responde con la distincion ya explicada: el ser se dice de dos modos, como acto de ser y como la composicion de la proposicion. Segun el primer sentido no podemos conocer el ser ni la esencia de Dios, aunque si podemos conocerlo en el segundo de los sentidos porque estamos ciertos de que la proposicion Deus est es verdadera; y esto lo sabemos por sus efectos. Este ultimo modo en el que Llano plantea la cuestion no nos deja de resultar problematico, en cuanto parece aflorar en el un exceso de formalismo toda vez que tal demostracion no conduciria a la existencia real de Dios, sino a una existencia de orden proposicional. Tal dificultad ya fue advertida por el autor, quien intentara resolverla a lo largo de algunas paginas (pp. 213ss).

Estos temas que hemos seleccionado del libro de Llano no son para nada novedosos dentro del ambito de la filosofia medieval, y en concreto de la escolastica. Sin embargo,--como lo transmite el autor--a medida que se llegaba a los albores del siglo XIII fueron perdiendo su original estampa y terminaron en muchos casos tergiversados durante la segunda escolastica y minusvalorados durante la Modernidad. Es el caso, por ejemplo, de las nociones de ser como hecho y el ser como acto, que el autor trata con meridiana claridad (pp. 221ss).

Uno de los aspectos que por momentos nos resulta forzado en la tesis del libro que estamos resenando es el acercamiento que el autor intenta establecer entre la actual filosofia analitica y la metafisica clasica, dado que, por lo mismo que explica Llano, la filosofia analitica es deudora de la Modernidad. Y en este sentido, las limitaciones propias de la metodologia analitica pueden potenciarse al momento de estudiar la filosofia primera, toda vez que aquella esta cargada de residuos de un espiritu antimetafisico, tal como el mismo autor espanol reconoce (p. 13).

Insistimos nuevamente en que el ejemplar aqui presentado pasa revista por las relaciones entre la metafisica y el lenguaje desde la antiguedad hasta la contemporaneidad, incluso comparando tesis capitales de ambas cosmovisiones. Y aunque nosotros solo nos hemos detenido en aquellos topicos mas propios del saber medieval, invitamos a la lectura completa de este libro que rebosa en ideas maduras y que ha pasado a ser un material de consulta indispensable para el lector especializado.
COPYRIGHT 2014 Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2014 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Munoz, Ceferino P.D.
Publication:Scripta mediaevalia
Date:Jan 1, 2014
Words:1477
Previous Article:Beda el Venerable, Historia eclesiastica del pueblo de los Anglos.
Next Article:Fernando Martin De Blassi, Consideraciones sobre la justicia en Tomas de Aquino.

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2021 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters |