Printer Friendly

Agustin Stahl: la historia natural y el hombre prehistorico en Puerto Rico.

Agustin Stahl: Natural History and the Prehistoric Human in Puerto Rico

LUCES Y SOMBRAS EN LA VIDA Y OBRA DE AGUSTIN STAHL

Agustin Stahl fue un intelectual que a lo largo de su vida materializo un trabajo sistematico de recuperacion de la historia natural de Puerto Rico, en un ambiente colonial en donde prevalecia la censura y la vigilancia a cualquier actividad o acciones que pusieran en peligro la integridad nacional y los intereses de la corona. Medico de profesion y naturalista de vocacion, nacio en Curazao, en 1842. Sus padres, Enrique Stahl, de nacionalidad alemana, y Elena Maria Stamm, de origen holandes, llegaron a Puerto Rico en 1843, provenientes de la isla de Curazao. (1) Segun los autores Estela Cifre y Ricardo Camunas, buena parte de los migrantes alemanes, radicados en Puerto Rico desde la Real Cedula de Gracia de 1815, se asentaron en los principales puertos de la Isla--Aguadilla y Mayaguez--con el fin de mantener el control de las relaciones con las principales casas comerciales de Bremen y Hamburgo. (2) El padre de Stahl, de oficio zapatero, era luterano y para adquirir carta de naturalizacion, cuando quedo viudo con su pequeno hijo de dos anos, decidio como hacian sus paisanos, convertirse al rito catolico. Al ser bautizado, castellanizaron su nombre y con ello refrendaron su apego a la menor de las Antillas hispanas. (3) A la edad de once anos y despues de haber cursado la instruccion primaria, en un ambiente en donde apenas habia escuelas, Agustin Stahl fue enviado por su padre a la ciudad de Wurzburg, en Baviera, para que emprendiera sus estudios de bachiller y adquiriera los conocimientos educativos que en la Isla no podia obtener. (4)

En Wurzburg inicio la carrera de Medicina y posteriormente se traslado a la Universidad Carolina en Praga, en donde se graduo como medico-cirujano en 1864, cuando esa institucion era una de las mas prestigiosas de Europa central. En Praga fue testigo del ambiente de conflicto y rivalidad imperial entre alemanes y austriacos, asi como de la renovacion que se estaba dando en las ciencias naturales con la reapertura del Museo Real Checo y sus magnificas colecciones.

A su regreso a Puerto Rico, en 1864, ejercio la medicina durante un ano en las ciudades de San Juan, Manati y Yabucoa, para luego trasladar su domicilio a Bayamon, donde permanecio el resto de su vida. (5) En 1876 recibio un reconocimiento del ayuntamiento de Bayamon por el papel que jugo como medico durante un brote de viruela, enfermedad que se propago en el mes de mayo. La prensa de la epoca resenaba que el dr. Stahl con un alto grado de profesionalismo y abnegacion asistio sin descanso a los contagiados y recorria los barrios de la ciudad propagando la vacuna entre las personas que no habian sido afectadas. En algunos casos se llego a afirmar que se le vio cargar en hombros a algunos de los fallecidos, para conducirlos al cementerio. (6)

Ademas de la abnegacion con que ejercio la medicina cuando en la mayor parte de los pueblos de la isla de Puerto Rico carecia de facultativos (7), Stahl, muy pronto mostro la profunda pasion que sentia por la botanica, la zoologia, la etnologia, la arqueologia y la antropologia. (8) A partir de esas disciplinas y bajo el influjo de un espiritu intuitivo, se introdujo en los terrenos de la historia en busca de explicaciones sobre el origen de los indios borincanos, como habia hecho una decada atras Roman Baldorioty de Castro junto a un grupo de jovenes estudiantes en Madrid, al preguntarse sobre el pasado colonial de la menor de las Antillas y fundar la Sociedad Recolectora de Documentos Historicos de la isla de San Juan Bautista.

Como naturalista, Agustin Stahl practico de manera sistematica y por mas de treinta anos, el coleccionismo. Debido a esa pasion, entablo relaciones epistolares con algunos cientificos de su tiempo, con quienes intercambiaba objetos y saberes. A diferencia de Jorge Latimer (9) y Jose Julian de Acosta, que le antecedieron en el gusto de compilar objetos arqueologicos (10), Stahl exploro con desbordada energia la geografia de la Isla en busca de explicaciones sobre su formacion geologica y la presencia del hombre prehistorico. Como parte de esas indagaciones, efectuo una ordenada recoleccion de objetos, que junto a las muestras de la flora y fauna le llevaron a establecer deducciones convincentes en su momento de la composicion de la menor de las Antillas hispanas y de sus primeros pobladores, bajo los parametros y preguntas que los naturalistas se estaban haciendo en otras partes del mundo en esos anos. Sin embargo, y hasta donde hemos avanzado en el conocimiento de su obra, consideramos que la debilidad de las instituciones educativas en Puerto Rico y los pocos espacios que existian para el dialogo cientifico, le impidieron contar con las condiciones apropiadas que le hubiesen permitido procesar la informacion por el reunida y transformarlo en un conjunto de propuestas o teorias. No se descarta, sin embargo, que en el marco de la discusion politica por alcanzar reformas y mas tarde la autonomia, Stahl se propuso mostrar los rastros y las huellas del hombre borincano como una forma de recalcar los derechos a la tierra por antiguedad.

Fue un hombre de su tiempo preocupado por la situacion economica y politica por la que atravesaba Puerto Rico en su condicion colonial. A su regreso de Europa Central, el ambiente que encontro en las reuniones de salon y los reducidos espacios de la vida publica eran de entusiasmo ante la posibilidad de que se establecieran acuerdos que dieran pie a una reforma economico-administrativa para Cuba y Puerto Rico. Este proceso se tradujo en la formacion de la Junta de Informacion, que para analizar las condiciones por las que atravesaban los territorios ultramarinos se reunio en Madrid y concluyo con un rotundo fracaso en 1867, al no llegar a acuerdos entre espanoles peninsulares y espanoles puertorriquenos. Son los anos en que Stahl, por coincidencia de ideas y posiciones ideologico-politicas, se relaciono con los liberales reformistas y con los proyectos economicos y socio-culturales por ellos encabezados. (11) Su compromiso social e impulsos patrioticos seguramente estuvieron determinados por las experiencias que vivio en Praga durante el ascenso del nacionalismo checo. De ahi la simpatia que le inspiro el Partido Liberal Reformista y su definida militancia en el autonomismo a partir de 1887.

Como hombre practico comprometido con su tiempo, fue en la decada de 1870 que participo activamente en la busqueda de soluciones utiles a los problemas agricolas e industriales de la Isla. Desde su posicion de medico se transformo en hombre publico al colaborar en diversos proyectos de fomento, educacion y cultural que emprendieron los letrados criollos en esa decada. Fue profesor del Instituto Civil de Segunda Ensenanza en San Juan, en donde obtuvo por oposicion la catedra de Historia Natural, la cual unos anos despues le fue arrebatada. (12) A partir de 1876, fecha en que se instaura el Ateneo Puertorriqueno, fue un miembro activo de esa corporacion y participo en los certamenes cientificos alli organizados. Se desempeno como profesor de las catedras de Zoologia, Botanica, Mineralogia, al mismo tiempo que impartia un curso de aleman, idioma que por su origen dominaba. (13) Por la tribuna de ese recinto pasaron las figuras mas notables de la cultura, con quienes se relacionaba. Nos referimos a Manuel Elzaburu y Vizcarrondo, Alejandro Tapia y Rivera, Jose Julian Acosta, Ignacio Diaz Caneja, Pablo Saez, Gabriel Ferrer, Jose de Diego, Lola Rodriguez de Tio, Salvador Brau y con los profesores que desde La Habana se desplazaban a ese espacio del saber para impartir cursos universitarios.

En el Ateneo Puertorriqueno como centro de la cultura y ensenanza impartio una serie de conferencias, dio a conocer con entusiasmo en un publico interesado, los primeros resultados de sus hallazgos de investigacion. Fuera de esas aulas, su generosidad y amor por las ciencias naturales le llevaron a compartir sus conocimientos con quienes como el mostraban interes en esas disciplinas. Una de sus discipulas fue la escritora Ana Cristina Roque de Duprey, quien bajo su direccion, desde la hacienda de Buena Vista, propiedad de su esposo, realizaba sus primeros ensayos sobre la flora en las Antillas. (14)

Como era comun en la epoca, Agustin Stahl escribio en algunas revistas y periodicos, en donde con asiduo teson difundio las novedades de sus descubrimientos. Los principales voceros en que colaboro fueron: Revista de Agricultura, Industria y Comercio; Revista Puertorriquena; El Boletin Instructivo y Mercantil y Revista de Puerto Rico, que se imprimian en San Juan y circulaban en toda la Isla; ademas de algunos articulos que aparecieron en los Anales de la Sociedad Espanola de Historia Natural, que se editaba en Madrid.

Desde la decada de 1870, Stahl fue miembro incansable de las Juntas calificadoras de concursos y exposiciones agricolas, que desde 1854 se organizaron por la Junta de Comercio en Puerto Rico, para mostrar los adelantos tecnologicos logrados por el progreso, altamente ponderados en las exposiciones universales. En esos anos las haciendas azucareras de la costa oeste de la Isla vieron afectados sus canaverales por una plaga que consumia la raiz de la graminea. La Diputacion Provincial, preocupada por la crisis economica que la enfermedad estaba causando en el campo, nombro una comision de expertos para que realizaran un estudio y encontraran el origen de la plaga. La comision quedo integrada por el licenciado en Fisica Jose Julian Acosta y los medicos Agustin Stahl y Carlos Grivot. (15) El resultado de esa tarea fue el informe que en 1878 se publico bajo el titulo Informe dado a la Excelentisima Diputacion Provincial sobre la enfermedad de la cana de azucar en el cuarto departamento de la isla de Puerto Rico. (16) El expresado documento, ademas de contener un tratado sobre el origen de la cana de azucar y su introduccion en la Isla, se componia de un estudio sobre la enfermedad. Despues de un analisis de los diferentes tipos de cana utilizados en Puerto Rico, los comisionados se dedicaron a identificar cuales de esas variedades eran las mas adecuadas y resistentes al clima y las condiciones del suelo.

Es importante senalar que el texto del informe pertenece a una literatura agricola que se escribio y circulo en el pais entre 1872 y 1898. Aun no han sido reunidos y analizados estos escritos de conjunto para saber el grado de desarrollo del conocimiento y la cultura agricola en la Isla, asi como el impacto y la circulacion de informacion que contribuyeron al establecimiento de una cultura cientifica en los procesos productivos de innovacion y aplicacion de diversos metodos, para el beneficio de las principales fincas rurales de la epoca. (17)

Se sabe que para apoyar los argumentos del estudio sobre la cana de azucar, Stahl se dedico con teson a ensayar con diferentes tipos de variedades de la graminea en una finca modelo que arrendaba al ayuntamiento de Bayamon. (18) Su proposito era encontrar la especie mas resistente a contraer enfermedades. De esa experiencia agrobiologica data la breve relacion comercial que mantuvo con la Junta local de Agricultura y algunos hacendados de la region en los primeros anos de la decada de 1880, con quienes comerciaba las semillas por el manipuladas. (19) Sin embargo, la falta de recursos financieros para sostener sus experimentos, asi como la desconfianza que sobre la pronta eficacia de sus metodos se divulgo entre los propietarios, le llevaron a declinar sus ensayos. (20)

Una paradoja de lo antes expuesto, fue el reconocimiento con que la Diputacion Provincial lo invistio como especialista en materia agricola cuando en 1881, le comisiono para que representara a Puerto Rico en la Exposicion de Matanzas, en Cuba. Por tal motivo, Stahl viajo a la isla vecina con la encomienda de redactar la memoria del evento, en la cual ademas de narrar lo alli acontecido, tratara detenidamente aquellos temas que podian ser susceptibles de interes general para el fomento y desarrollo economico de la isla de Puerto Rico. (21) Es en ese viaje que visita el Museo de Historia Natural, fundado por su amigo el naturalista aleman Juan Cristobal Gundlanch, y cuando intensifica sus relaciones e intercambios con los miembros de la Sociedad Antropologica de Cuba, que habia sido fundada en 1877, por Felipe Poey y Aloy. (22) Segun Manuel Maria Sama, en la Memoria que rindio a la Diputacion Provincial, hizo una breve historia de la Exposicion, seguida de la descripcion de las instalaciones y exhibiciones por grupos, alli presentadas. En ese documento refiere los paises que concurrieron al evento y los objetos que fueron expuestos. Relato con detalle los aparatos, maquinas e instrumentos de labranza aplicables a la industria; y terminaba exponiendo las causas del atraso intelectual de la representacion puertorriquena en el certamen. (23)

Desde su regreso de Europa y a lo largo de su vida, al mismo tiempo que atendia a sus pacientes como medico titular, Stahl se internaba con regularidad en la espesura de los bosques tropicales de la region oeste para recolectar ejemplares de la flora y la fauna; exploraba cavernas mientras emprendia la busqueda minuciosa de restos fosiles terrestres y marinos con la avidez de quien trataba de comprender el comportamiento de la naturaleza. Gracias a esa metodica labor y hasta 1917, ano de su muerte, reunio una rica coleccion de especimenes que le permitieron documentar su trabajo de investigacion y profundizar en lo que consideramos fueron sus principales inquietudes como medico y cientifico.

Aun cuando a lo largo de su obra Stahl no hizo mencion directa a un posicionamiento darwinista, en varios momentos de la misma y por las personalidades con quienes entablo relaciones e intercambio conocimientos, como veremos a continuacion, sustento los criterios de las teorias de la evolucion. Una de las interrogantes que aparece en sus trabajos, fue la del origen de la vida en la isla de Puerto Rico, relacionada con la edad y procedencia del hombre prehistorico. Esas inquietudes nutrieron de un amplio sentido al conjunto de su quehacer y obra, cuando trato de dar respuesta a preguntas sobre el caracter fisico de la naturaleza de la Isla y la accion particular de esta en el comportamiento del individuo, como se cuestionaban y sostenian otros naturalistas de la epoca. De ahi que en sus investigaciones encontremos como transita de la reunion y coleccion de objetos, a la clasificacion y estudio morfologico de los mismos. En el ejercicio ordenado de recopilacion de plantas y animales, ademas del interes del antiguo estudiante de medicina que en Europa habia trabajado como aprendiz de farmaceutico, encontramos al botanico. Bajo el sistema epistemico de Linneo trataba, pues, de entender los fenomenos naturales y por ello, creemos que emprendio el examen arqueologico, etno-historico y antropologico de ese medio, buscando las pautas que le permitieran comprender y explicar desde el pasado al hombre borincano y a traves de el, la capacidad de adaptacion desarrollada por el hombre prehistorico respecto al medio fisico que le tocaba enfrentar. Si bien es cierto, que en sus estudios Stahl no llego a asumir una exposicion abierta hacia una de las teorias evolucionistas, consideramos que esta actitud se debio al recelo con que actuaban los intelectuales liberales para enfrentar la censura y que sus posicionamientos, en este caso de origen positivo, fueran calificados como adversos o que pusieran en peligro la integridad nacional.

La logica que siguio el medico puertorriqueno en la elaboracion de su obra, es la de un hombre de ciencia que reflexiona en torno a la naturaleza y al nivel de organizacion politica y social que habian desarrollado las comunidades indigenas antes de la llegada de los espanoles a la Isla. Con ese fin, incorporo a sus estudios fuentes documentales de primera mano para de esta manera dar peso a sus afirmaciones.

Stahl fue un miembro distinguido de academias y sociedades cientificas en las que actuo e hizo publicos algunos de sus descubrimientos. En ellas recibio reconocimiento a su labor y mantuvo un intercambio permanente con naturalistas peninsulares y extranjeros. Aun hace falta reconstruir las comunidades cientificas con las que mantuvo relaciones, asi como los posicionamientos en cada una de las corporaciones a las que pertenecio o la intensidad y reciprocidad de vinculos sostenidos con sus miembros. Hasta ahora sabemos que el director del Jardin Botanico de Madrid, Miguel Colmeiro, fue quien lo introdujo en la Sociedad Espanola de Historia Natural y que Stahl le hacia llegar con cierta frecuencia, ejemplares de las plantas por el recopiladas. De este hecho deducimos que entre ellos existio alguna correspondencia, que no hemos podido localizar. (24) Fue miembro de la Sociedad Antropologica Espanola, la cual, segun Andres Galera y Miguel Angel Puig-Samper, reunia en su seno a los difusores del paradigma darwinista en Espana. En esa comunidad cientifica participaban destacadas figuras del liberalismo republicano que se involucraron en la revolucion de 1868. (25) Fue miembro de la Academia de Ciencias y Artes de Barcelona y de la Academia de las Ciencias Medicas de Cataluna, en donde poco se conoce del dialogo que mantuvo con sus integrantes.

Aun cuando algunos de sus biografos senalan que en la decada de 1890 fue expulsado de la Isla por el gobierno espanol, no contamos con informacion suficiente para explicar las causas del destierro a Santo Domingo. Poco despues de la llegada de los estadounidenses, en 1898, regreso a Puerto Rico y se relaciono con los mas importantes medicos del nuevo regimen. Lo que si hemos podido reconstruir fue que durante esa decada se agravaron sus problemas economicos e incluso el municipio de Bayamon embargo sus propiedades por haberse demorado en el pago de las contribuciones. (26) Tambien localizamos informacion la cual muestra que se vio en la necesidad de acudir a los tribunales como facultativo para obligar a uno de sus pacientes a pagar los servicios medicos prestados. (27)

Su labor como medico-cirujano lo llevo a practicar en 1890 una ovariotomia en Manati, experiencia que compartio con los medicos Francisco Goenaga, Jose Manuel Saldana y Buenaventura Rubert y Cerda. Aunque el resultado de la cirugia no tuvo el exito esperado--segun lo investigado por Manuel Quevedo Baez--la intervencion se realizo con las precauciones y metodos que por entonces determinaba la cirugia. (28)

En 1904, fue electo presidente de la Sociedad Medica de Puerto Rico (29), por la labor emprendida en los estudios de la llamada "anemia tropical". En ese proyecto trabajo junto al cientifico estadounidense Bailey K. Ashford, quien en su libro A Soldier in Sciencie ..., lo describe como "un pruso de ojos azules de sesenta anos que manejaba eficientemente los campos de la medicina, cirugia, sanidad, arqueologia, ornitologia y botanica. Pero sobre todo tenia gran respeto por la medicina cientifica". (30) Dos anos despues, Stahl fue nombrado presidente de la Liga contra la uncinariasis, dedicandose a ensenar a las maestras de escuelas publicas como prevenir la infestacion, para que ellas, a su vez, les ensenaran a sus estudiantes. (31)

En el Boletin de la Sociedad Medica de Puerto Rico publico el ensayo "La medicina entre los indios", el cual fue criticado por Cayetano Coll y Toste. (32) Sus ultimos anos de vida los dedico a combatir la anemia y la tuberculosis, enfermedades que formaban parte de los padecimientos endemicos del pueblo puertorriqueno. Como medico se integro a las campanas de salud e higiene dirigidas por los estadounidenses. Resultado del contacto directo con los afectados de esas enfermedades en la zona de Bayamon y sus continuos recorridos, se transformaron en un punto de interes por la demografia historica. Con ese enfoque concreto las siguientes publicaciones: "La fecundidad de la mujer en Puerto Rico", en 1892, editada en forma de articulo entre 1903 y 190533; Estadistica de mortalidad y nacimientos en Bayamon y pueblos limitrofes: estudio demografico (1895); Fundacion de Aguadilla; Fundacion de Bayamon: Mayo 22 de 1772, ambos en 1910 y el ensayo "Menos carceles, manicomios y casas de correccion", publicado en 1908.

UN BOTANICO EN PUERTO RICO A LA LUZ DE LA HISTORIA NATURAL

Por mas de diez anos seguidos, Agustin Stahl recorrio el pais en busca de especimenes que le hablaran de la constitucion geologica de Puerto Rico. Su trabajo de exploracion, recoleccion, clasificacion y descripcion morfologica de la flora, la fauna y las muestras de fosiles terrestres y marinos fue continua, y como el mismo senalaba en la introduccion de su estudio sobre la flora de Puerto Rico, los fines al iniciar esta obra eran de caracter didactico. Su proposito era conformar un gabinete de historia natural que diera principio en la Isla al establecimiento de un museo de Historia Natural, como los que tuvo oportunidad de visitar en Praga o en otras ciudades europeas. A lo largo de su obra, hay un claro empeno en concretar una vision articulada de la naturaleza de Puerto Rico con su historia, en cuyas explicaciones pareciera que se planteaba la del origen de los tainos, que expone en su texto "Los indios borinquenos. Estudios etnograficos".

La historiografia sobre la figura y la obra de Stahl escrita hasta el momento se han distinguido por la diversidad de enfoques y disciplinas que caracterizan su trabajo. Existen biografias y estudios realizados por medicos, botanicos, historiadores, arqueologos (34) y, en los ultimos anos, las interpretaciones de sus acuarelas han dado pie al trabajo de recopilacion y restauracion del botanico Pedro Acevedo-Rodriguez (35) o a la creatividad de artistas graficos como Rafael Trelles. (36) Todas y cada una de esas contribuciones han ayudado a comprender la intensa labor emprendida por un hombre de ciencia que actuo con entereza, pese a la inestabilidad de las instituciones educativas en donde se desempeno y al poco interes mostrado por las autoridades coloniales para incentivar la cultura y el estudio de las ciencias. Cayetano Coll y Toste contaba la siguiente anecdota que da una idea del trabajo en solitario emprendido por Stahl. La escritora norteamericana Miss Gould, quien venia de Washington con el proposito de hacer una bibliografia de Puerto Rico, a su llegada a la Isla mostro curiosidad por el estudio de la flora puertorriquena de Stahl. Coll y Toste, quien era su amigo, le dio la direccion del medico y mas tarde cuando le pregunto como le habia ido en la visita, esta le conto lo siguiente:

--Visite al doctor Stahl en Bayamon. Me recibio afectuosamente y me manifesto que no conservaba ninguno de esos folletos que yo deseaba. Le dije: Y ?por que no hace usted una segunda edicion? Me miro sorprendido, abrio los ojos y se echo a reir. Le dije: ?por que se rie usted? Y me pregunto: ?Lleva usted mucha prisa? No, le replique. Pues entonces oiga:

--Cuando publique el panfleto que creia yo mas interesante de mis tres folletos, juzgue conveniente para ayudarme al pago de la imprenta y a las subsiguientes publicaciones, colocar algunos de ellos entre mis amigos. Se trataba de una pequena cantidad. A los pocos dias vi por casualidad en la cocina de mi casa una libra de granos y otra de azucar envueltas en hojas de mi folleto Las talamifloras. Primero me indigne, despues me eche a reir. Por ultimo el cajon que guardaba esos folletos que nadie solicitaba porque no iba yo personalmente a meterlos por las narices se lleno de cucarachas y ordene entonces, a estilo de Omar con la biblioteca de Alejandria, aunque en mas pequena escala, que se quemara el maldito cajon en mitad del patio de mi casa. (37)

De tal manera, en este ensayo nos proponemos desde una mirada abarcadora y con herramientas de la historia de la ciencia y la historia intelectual, analizar el esfuerzo del facultativo de ascendencia prusiana, con el proposito de explicar la importancia de su asiduo quehacer en el marco de las interrogantes que elaboraban los naturalistas de su epoca para reconstruir los origenes del hombre prehistorico y las discusiones que mas inquietaban a esos cientificos.

En 1903, Manuel Quevedo Baez en el Boletin de la Asociacion Medica de Puerto Rico redacto una breve biografia de Agustin Stahl (38) y, mas tarde, en 1969 lo hizo Camelia Ceide. Cinco anos despues, Salvador Arana en su obra Historia de la medicina en Puerto Rico, hizo mencion a la ejemplar labor del medico. La historiadora Isabel Gutierrez del Arroyo, en un excelente ensayo, escrito en 1976 como parte de una conferencia magistral en el Recinto de Rio Piedras de la Universidad de Puerto Rico, senalaba el papel de Stahl como hombre de ciencia y humanista. (39) En tanto que establecia que su biografo mas completo era Carlos Eugenio Chardon, quien al realizar el prologo del libro Estudio sobre la flora puertorriquena, profundizo en la vida del cientifico, ofreciendo nuevos datos del hombre y sus aportaciones a las ciencias. (40) No obstante, en el ano de 1936 en que Chardon publico esa informacion, se desconocia aun la importancia e intenciones que a lo largo de su vida, fueron perfilando el conjunto de su labor.

Gutierrez del Arroyo, en su exposicion sobre Stahl, sostiene que los resultados de los estudios botanicos del cientifico correspondian a la etapa de la descripcion de las estructuras morfologicas anteriores a la vision darwinista, y por ello no hace mencion a la evolucion. Sus hallazgos botanicos y zoologicos--refiere la historiadora--pertenecian al metodo descriptivo y no pasaron a la argumentacion teorica. Gutierrez del Arroyo en este esplendido trabajo, se detiene unicamente en el examen de los estudios botanicos: Apuntes de la flora de Puerto Rico, que mas tarde, se transformaron en Estudios sobre la flora de Puerto Rico, publicados entre 1883 y 1888 en seis fasciculos, que aparecieron primero en la prensa. En esas investigaciones, Stahl cubria el estudio de todas las dicotiledoneas de la Isla.
   La obra comprende la descripcion de 709 especies conocidas.
   Incluye 184 especies que el desconoce (en total
   893 especies incluidas) que toma de otros autores,
   10 que puntualmente indica mediante asterisco. En esa
   obra, el autor nos advierte cuando incorpora la descripcion
   de otros autores, lo que raras veces ocurre. (41)


Estudios sobre la flora de Puerto Rico es una obra que no fue terminada y publicada completamente. El texto, tal y como lo concibio Stahl, iba acompanado de una coleccion de 720 acuarelas, las cuales, ante la falta de recursos economicos, nunca fueron publicadas y actualmente, gracias a la magnifica labor de investigacion realizada por Pedro Acevedo-Rodriguez, conocemos que una parte de ellas, se encuentra dispersa en diversas colecciones de Europa, Estados Unidos y Puerto Rico. (42)

Sobre los recorridos de campo emprendidos por Stahl para reunir sus colecciones y el conocimiento que concreto, el propio autor comenta:
   Las grandes contrariedades que se conjuran contra un
   trabajo como el que hemos emprendido estudiando
   nuestra Flora, se reconocen facilmente considerando
   que vivimos en un pais donde la traslacion de un punto
   a otro en la mayor parte del ano es harto dificil, dado la
   falta de vias de comunicacion, las lluvias abundantes en
   ciertas estaciones, lo accidentado del terreno, la completa
   indiferencia con que los campesinos miran la portentosa
   vegetacion que los rodea, lo inaccesible a veces de
   las flores y los frutos de los altos arboles forestales, lo
   impenetrable de ciertos bosques abundantes en arbustos
   y plantas sarmentosas, muchas de ellas espinosas, y ultimamente
   lo dificil que es encontrar siempre y simultaneamente
   flores y frutos para que se haga el estudio con
   la perfeccion necesaria en toda y cualquier epoca. (43)


El trabajo botanico de Stahl, segun quienes lo han analizado, constituye uno de los primeros registros de muchas de las plantas nativas introducidas en Puerto Rico, las cuales en ocasiones recolecto en compania de Tomas Blanco y Juan Cristobal Gundlach en la parte oeste de la Isla y los alrededores de San Juan. (44) Pedro Acevedo-Rodriguez ha publicado recientemente una biografia de Stahl en la que por la procedencia de los ejemplares, hace una reconstruccion de sus recorridos. (45)

Domingo Bello y Espinosa y Juan Cristobal Gundlach en los ensayos que sobre la flora y fauna puertorriquena publicaron en los Anales de la Sociedad Espanola de Historia Natural (46), en diversos momentos de su analisis sobre, aluden al cientifico puertorriqueno (47), con quien mantuvieron un trato directo y permanente correspondencia. (48) Gundlach, en varias partes de sus "Apuntes de la fauna puertorriquena", hace referencia a la comunicacion periodica que sostuvo con Stahl, quien le enviaba ejemplares de algunas de las especies por el recolectadas, y con ello nos ejemplifica el interes cientifico de la comunicacion que entablaron. Al describir la Helicina umbonata, Gundlach expresaba:
   Shuttleworth dice que, segun Knosx, habita en la isla
   de Puerto-Rico. Blauner no la encontro: pero mi amigo
   y sucesor en el estudio de la fauna porto-riquena, el Dr.
   Stahl de Bayamon, me remitio un ejemplar, pero sin poder
   indicar el lugar donde fue hallado. (49)


Algo semejante sucede cuando describe la Helix (Thelidomus) squamosus que, segun Gundlach:
   Blauner encontro esta especie en la vecindad de la capital
   y en Luquillo. Vivia en los troncos de los platanos y
   en los arboles frutales. Ya antes fue recogida por Mauge
   y luego [sic.] por Moritz (debajo de una corteza). El Dr.
   Stahl me la regalo sin fijar la localidad. (50)


En otra parte del texto, al describir los moluscos marinos, Gundlach evidencia las redes de recepcion e intercambio de saberes en las que participaba Stahl, cuando senalaba:
   No tengo noticia de publicacion alguna que trate de Moluscos
   marinos de Puerto Rico, y creo, por lo tanto, que
   esta sera la primera que se publique y servira de base para
   los catalogos de las especies que los demas naturalistas o
   colectores pueden dar despues de haber colectado durante
   mas tiempo y en otros lugares que yo. Se comprendera
   que en un ano y medio, y colectando tambien a distancia
   del mar, recogiendo al mismo tiempo vertebrados y
   articulados, no podia yo dedicarme con mas empeno a
   los moluscos marinos. He podido recoger solamente en
   las playas cercanas a Mayaguez, Aguadilla, Quebradilla
   y Arecibo. La mayor parte de las especies enumeradas en
   estos apuntes las he recogido yo mismo; otras me han sido
   ofrecidas por mis amigos el Dr. Agustin Stahl en Bayamon
   y D. Tomas Blanco, dueno de una botica en San Juan. (51)


Del trabajo de Stahl como botanico, Pedro Acevedo-Rodriguez ha sostenido que logro fundamentar alrededor de 1,330 especimenes, que con algunos duplicados formaban parte de sus colecciones. Esas muestras datan de los anos de 1882 a 1889 en que realizo sus principales recorridos de campo, junto con la elaboracion minuciosa de las acuarelas. (52) Sobre las acuarelas, su hija llego a expresar:
   Mi padre colocaba las plantas o las flores que iba a estudiar
   y trasladar al papel en un gran vaso que tenia en el gabinete.
   Luego pacientemente, procedia a colorear el cuerpo de
   la flor, pigmentando despues las hojas y los tallos posteriores,
   cuidando siempre de que los colores respondieran con
   exactitud a los que se manifestaban en la naturaleza. (53)


Algunas especies de dicotiledoneas dibujadas por Stahl, como la anechites de Puerto Rico, se conocen actualmente gracias a la recopilacion organizada, en 1888, en sus recorridos por las vecindades de Vega Baja. Segun senala Acevedo-Rodriguez: "Un duplicado sobreviviente de esta coleccion se encuentra depositado en el Herbario Nacional de los Estados Unidos en el Smithsonian Institution". (54) Este autor tambien hace referencia a la arrabidaea chica ejemplar que pertenece a la coleccion hecha por Stahl en 1885 en Bayamon. (55) Es importante senalar que algunas de las plantas recogidas por el botanico puertorriqueno fueron taxones nuevos para la ciencia. Desgraciadamente no se han podido reconstruir los itinerarios seguidos por Stahl y los ejemplares de muestras que tuvieron como destino la ciudad de Berlin, en el herbario de Krug y Urban que, segun ha documentado Acevedo-Rodriguez, se destruyeron durante la segunda Guerra Mundial. (56)

EL CATALOGO ZOOLOGICO Y EL MUSEO DE HISTORIA NATURAL

Al tiempo que escribia "La flora en Puerto Rico", Agustin Stahl, estimulado por los trabajos de Juan Cristobal Gundlach, edita en 1882 el Catalogo del gabinete zoologico. (57) En ese texto, expone abiertamente sus intenciones de formar un Museo General en Puerto Rico, donde estuviesen representadas todas las ciencias naturales, fisica, quimica, mineralogia, antropologia, arqueologia y otras ciencias afines. (58) El Catalogo del gabinete zoologico lo dividio en dos partes. En la primera de ellas, hace una clasificacion completa de las doce clases de animales, y la division de cada clase en ordenes y familias, y estas en generos y especies, precediendo al libro nociones de geografia e historia de Puerto Rico; y en la segunda parte, da a conocer el catalogo de la coleccion zoologica que logro recopilar. (59)

Un reconocimiento a su esfuerzo fue la medalla de oro y mencion honorifica de primera clase, que ese ano le fue entregada en la Feria-exposicion de Ponce, por su coleccion zoologica. (60) En la memoria de la exposicion se menciona, que Agustin Stahl
   ... habia reunido, venciendo mil dificultades con una
   constancia y una inteligencia verdaderamente dignas
   de encomio. Esta coleccion, que ha tomado importantes
   proporciones, consta de 2,300 especies, en que esta representada
   casi toda la fauna de Puerto Rico; desde los
   mamiferos hasta los zoofitos y ademas algunas clases
   de especies cubanas, de la isla de Trinidad y de otros
   paises americanos. La importancia que tiene es bastante
   para servir de base a la creacion de un Museo provincial,
   con el que facilmente puede enriquecerse la Isla,
   pues sabemos que el Dr. Stahl, esta dispuesto a ceder sus
   colecciones para este objeto, y que es de esperar que la
   Diputacion provincial, a cuyo cargo corre hoy el establecimiento
   de la instruccion mas importante que tiene la
   Isla, no dejara perder tan buena ocasion de dotarlo con
   este interesante y seguro medio de estudiar la historia
   natural de Puerto Rico. (61)


Isabel Gutierrez del Arroyo y Jose Ferrer Canales aseguran que, de las 2,300 especies de animales clasificados por Stahl, 1,837 pertenecian a Puerto Rico. (62) Por su parte, Carlos E. Chardon consideraba, que el segmento mas valioso de la coleccion era la serie ornitologica. La coleccion general incluia tambien fosiles ("perfectos") huevos, fenomenos y otros objetos de interes cientifico, en total 2,773 ejemplares. Se conoce que desde nino Stahl tambien practicaba la taxidermia y el mismo disecaba con profesionalismo sus ejemplares. Esta pasion la aprendio a temprana edad de Karl Wilhelm Reichard, amigo de su padre, y la compartio mas tarde con su amigo Tomas Blanco y Gonzalez, quien bajo la tutela de Gundlach, se habia entrenado en las tecnicas de la disecacion y conservado una importante coleccion de aves. (63)

Lo cierto es que las contribuciones realizadas por Stahl al estudio de la fauna, ictiologia y ornitologia puertorriquena fueron reconocidas por sus contemporaneos, quienes en sus trabajos lo mencionaron y dejaron huella del intercambio de especimenes que mantuvieron activo. Por ejemplo, Juan Gundlach en sus "Apuntes para fauna puerto-rriquena", lo menciona con aprecio en varios de los tramos que refieren al estudio que realiza sobre las aves, peces y otras muestras de la fauna que en sus multiples exploraciones en tierras de Puerto Rico recolecto (1868, 1873, 1875 a 1876). (64) Lo mismo sucede con el medico cubano Felipe Poey y Aloy, fundador de la Sociedad Antropologica de Cuba, en su texto Ictiologia cubana o historia natural de los peces de Cuba. (65)

Poey en la descripcion y analisis que hace del Dormitator omocyaneus al realizar las comparaciones de esa especie establecia:
   He recibido de Puerto Rico, por medio del doctor Stahl,
   una especie de color mas subido, sin mancha humeral,
   es la Sciaena maculata de Bloch, Eleotris mugiloides de
   Valenciennes, probablemente por distraccion, que la
   mandibula superior adelante un poco. El doctor Gunther
   parece haber confundido esta especie con la nuestra, distinta
   por su mancha humeral. Esta mancha caracteristica
   no esta indicada tampoco en el Sciaena macrolepidota
   de Bloch, Ichth, tab. 298, que es el Eleotris tumifrons de
   Valenciennes, Poiss, XII. (66)


Al describir al Philypnus dormitator, incorpora la informacion siguiente:
   El doctor Stahl me ha enviado de Puerto Rico un individuo
   que difiere al nuestro por tener 7 radios en la primera
   dorsal, parece que es una variedad, porque el me
   ha escrito posteriormente que es un pez muy comun y
   me dice que mas de una vez ha contado los radios de la
   primera dorsal, los cuales eran en numero de 6. (67)


Las muestras y colecciones que el doctor Stahl llego a reunir en su casa de Bayamon y la falta de recursos economicos por la que atraveso en diversos momentos de su vida para preservarlas, le condujeron a proponer, en 1882, al Ayuntamiento de San Juan la adquisicion de sus colecciones, para que la corporacion, junto con la Diputacion Provincial, establecieran el Museo Provincial de Historia Natural al interior del Instituto Civil Provincial de Segunda Ensenanza, como siempre habia sonado. (68) La intencion era que la juventud estudiosa contara con instrumentos estimulantes para la investigacion, en el inagotable campo de la historia natural. (69) Ademas de servir a la ensenanza, este saber era una evidencia concreta del devenir humano y alrededor del gabinete o museo podian aglutinarse a grupos de intelectuales. Sin embargo, aun cuando su propuesta fue ampliamente discutida en distintas ocasiones, nunca fue aprobada, pues se consideraba que la compra de un gabinete significaba un fuerte desembolso.

Por las notas aparecidas en la prensa, se sabe que para 1889, la coleccion ornitologica del doctor Stahl se componia de 200 ejemplares de aves bien preparadas y clasificadas, las cuales pertenecian a las faunas de Puerto Rico, Cuba y Trinidad. Esos ejemplares que el naturalista proponia fueran adquiridos por el Instituto de Segunda Ensenanza, eran piezas unicas que no estaban incluidas en sus otras colecciones. En esa oportunidad y por estar atravesando por momentos dificiles de angustia economica, Stahl solicitaba a las autoridades, se le concediera un espacio para colocar y exhibir permanentemente al publico en general, su coleccion etnologica borincana. Nuevamente la decision en el pleno de la corporacion quedo sobre la mesa. (70)

En el marco de los festejos del cuarto centenario del descubrimiento de Puerto Rico parecia que los sinsabores del trabajo de Stahl finalmente serian recompensados. En la memoria de la Exposicion de Puerto Rico, en la seccion de ciencias naturales, se mencionaban en un breve parrafo, sus aportaciones al conocimiento y preservacion de la fauna local. (71) A pesar de esa referencia las colecciones que el naturalista logro reunir con perseverancia y disciplina, con el tiempo se fueron disipando por distintos paises y museos o se perdieron con sigilo entre las inclemencias del tiempo, la incomprension y el olvido de las autoridades municipales y del Estado, tanto en los tiempos de Espana como durante el nuevo regimen estadounidense.

Los registros de plantas y animales nativos, asi como los testimonios del pasado arqueologico, aun cuando sirvieron a Stahl para sustentar las primeras explicaciones del hombre prehistorico en la menor de las Antillas en su libro Los indios borinquenos. Estudio etnografico, se diseminaron en medio del silencio y con ellos, los rastros de la labor e importancia infranqueable de la figura de un hombre de ciencia.
   Este ilustre puertorriqueno, hijo de Aguadilla ..., como
   lo recordaba su discipula Ana Roque de Duprey--despues
   de dedicarse muchisimos anos a coleccionar
   objetos antillanos, pertenecientes a los tres reinos de la
   naturaleza, residiendo en Bayamon, ha formado un bello
   museo que valiosa ayuda puede prestar a los hijos
   de este sueno que se dediquen al cultivo de la historia
   natural.

   No contento con esto el estudioso Doctor, ha escrito
   obras de investigacion historica, y otras cientificas, que
   son joyas preciosas de nuestra literatura patria; pues con
   ellas ha iniciado para nosotros una era luminosa en que
   las ciencias al fin aparecen en el limitado horizonte de
   nuestra civilizacion. (72)


EL HOMBRE PREHISTORICO Y LOS INICIOS DE LA ARQUEOLOGIA EN LA NARRATIVA DE Los INDIOS BORINQUENOS

En su libro Los indios borinquenos. Estudio etnografico, (73) Stahl comentaba que "se propone despertar el recuerdo de los indios borinquenos en la memoria de los hombres de estudio y de los borincanos". (74) De ahi que el texto remita a un proposito patriotico deliberado de un letrado interesado en esclarecer el pasado indigena de la isla de Borinquen antes de la llegada de los espanoles y con ello, recurrir a la memoria como forma de complementar el esfuerzo que ya habia realizado, en 1884, el grupo de criollos en la Sociedad Recolectora de Documentos, como ya se ha mencionado. (75) Las fuentes utilizadas por Agustin Stahl para refrendar su conocimiento en esta labor, fueron seleccionadas acuciosamente e implicaban la utilizacion de diversos metodos de analisis y el recurrir a distintas disciplinas para su interpretacion. El autor senalaba que para fundamentar su libro utilizo a los cronistas espanoles y los "monumentos" que los indios dejaron como recuerdo, ademas de piezas arqueologicas, muestras de su primitiva civilizacion. (76) Para ello, se inspiraba en las posibilidades que le ofrecian ciencias como la etnografia que habian establecido edades para clarificar el desarrollo de los pueblos. (77)

Su punto de partida es novedoso para la epoca, pues comienza por analizar la ubicacion fisica del territorio, que precede a la aparicion del hombre prehistorico. Desde la teoria plutoniana Stahl comienza por explicar la formacion geologica de la Isla, la cual--sin ser geologo y entrar en conflicto con principios religiosos--partiendo de una vision secular, consideraba que era reciente y se debia a una irrupcion volcanica maritima. Seguramente este tipo de reflexiones antes de publicarlas las dio a conocer entre los socios del Ateneo Puertorriqueno.
   El nucleo central de la Isla, ligeramente impulsado, es
   decir, sufriendo una lenta presion ha sido elevado a poca
   altura sobre el nivel del mar, surgiendo de las profundidades
   del este. La accion continuada del agua, el aire y
   el calor entonces disgregaron y transformaron los componentes
   de las rocas primitivas salientes, formando de
   una parte las margas compactas, y de otro depositando
   las arenas en lechos que adoptaron una consistencia en
   partes considerable, a la vez que el calor y otros agentes
   fundian los depositos de detritos calizos y procedentes
   de los cascos de animales marinos, formandose de esta
   manera las masas calizas de nuestras montanas de dicha
   roca. Este periodo debe calcularse de larga duracion. (78)


Esas fuerzas volcanicas internas, segun Stahl, provocaron una nueva irrupcion que de acuerdo con las muestras que recogio a lo largo de muchos anos de trabajo, le permitieron explicar las transformaciones y los cambios en la corteza terrestre mas antiguas del centro de la Isla. De esa filtracion, deduce el naturalista, es que surgen la elevada montana del Yunque y su continuacion en direccion sur y sur oeste. (79)

El ultimo acontecimiento geologico para que se conformara la geografia de la Isla, lo ubicaba fuera del oceano. Ante la imposibilidad de precisar fecha, se aventuraba a determinar que posiblemente coincidio con el pronunciamiento volcanico de las islas de Barlovento, St. Thomas y Granada. "Es decir--manifestaba--, que nuestra Isla surgio primeramente fuera del Oceano, a impulsos de la fuerza central, a una altura que no excede a las montanas del centro proximamente 500 metros". (80) En su estudio Stahl reconocia con entereza las limitaciones de los fosiles con que contaba para probar su hipotesis y por ello, de manera categorica, advertia en el libro:
   Carecemos de pruebas que atestiguen haber sufrido nuestra
   Isla inmersion alguna bajo el Oceano en el intermedio
   de las referidas dos irrupciones, porque dado este caso,
   debieran encontrarse diversos asientos bien caracterizados
   en el terreno, y carecemos de esta prueba. Todas las
   incrustaciones, moldes y putrefactos contenidos en abundancia
   en la roca caliza de toda la Isla, hasta en la alta
   montana de Lares, Utuado, Barros, Barranquitas y Aibonito,
   pertenecen a animales cuyas especies vivas abundan
   en la actualidad en los mares que banan nuestras costas.
   Estas especies pertenecen a los generos Strombus, Dolium,
   Conus, Mitra, Cassis, Cypraea, Lucina, Venus, Asophis,
   Tellina, Cardium, Peeten, Clypeaster, Echinocerus,
   etc., diversos radiados de los equinodermos y muchos
   polipos madreporicos. Todos estos putrefactos o moldes
   se pronuncian como elocuente testimonio, el libro abierto
   a nuestra vista en el que la naturaleza ha escrito con caracteres
   irrefutables la historia geologica de nuestra Isla. (81)


De las observaciones hechas a la estratificacion de la tierra y por los restos fosiles, como naturalista experimentado deducia que:
   La diversidad de capas, una mas antigua en el centro de
   la Isla, y otra mas reciente en el litoral, puede reconocerse
   en diversos puntos que se estudie: en las primeras se
   reconocen los ya citados moluscos perfecta y completamente
   convertidos en piedra, muy cimentados con la
   masa misma de la roca; en la segunda se encuentran en
   lechos a veces extensos y mas o menos compactos, pero
   en su mayor parte aun por convertirse en piedra, conservan
   la estructura nacarada de las conchas y caracoles. (82)


Ahora bien, si la isla de Puerto Rico era de formacion geologica moderna, como sostenia en el ensayo, se planteaba esclarecer el origen de sus primeros pobladores y para ello amalgamaba metodos de las ciencias naturales con los metodos de ciencias sociales. Al preguntarse sobre el origen del hombre prehistorico, establecio que este debio ser tambien de creacion moderna y desde el paradigma de la evolucion y adaptacion, proponia que la especie humana que habito la Isla debia buscarse en las razas que vivian en el vecino continente. Aceptaba la teoria del origen del hombre americano por el estrecho de Behring para confrontar similitudes y herencias con los grupos mas antiguos que habitaron la isla de San Juan Bautista, haciendo uso de la informacion arqueologica que tenia disponible. En este punto de la discusion, es importante senalar que las preguntas que inquietaban a Stahl en esta obra eran las mismas que preocupaban e intentaban responder hombres de ciencia en Cuba con los cuales hemos podido constatar que Stahl estuvo en comunicacion y participo en sus redes. Nos referimos a Carlos de la Torre y Huerta y Jose Rafael Montalvo Covarrubias, quienes, a su vez, se encontraban vinculados a las instituciones cientificas espanolas. (83)

Conocedor de la literatura de su tiempo y de lo que se estaba discutiendo sobre el tema, (84) en su texto, realizaba un ejercicio de reflexion en el cual deduce que los borincanos pertenecian a diversas castas o tribus que poblaron la America desde Canada hasta la Patagonia. De la misma manera, utilizando las cronicas de Pedro Martir de Angleria, fray Bartolome de Las Casas, fray Ramon Pane, etc., y a partir de objetos ceramicos, figuras zen, restos fosiles, las semejanzas de la lengua, el gobierno y las practicas religiosas, desdoblaba sus argumentos para sostener que:
   ... el primitivo indio borinqueno entronca inmediata e
   intimamente con el de Santo Domingo y Cuba; procede
   de la raza americana del continente septentrional, probablemente
   de los Anahuac o de los Seminolas, y por algunos
   de sus caracteres puede admitirse la hipotesis de
   alguna procedencia mongol, modificada en el transcurso
   de infinitas generaciones por las influencias combinadas
   e incesantes que determinan el clima, las condiciones de
   localidad, el cruzamiento de las castas y demas causas
   capaces de constituir alteraciones permanentes. (85)


Finalmente se detiene en el analisis de cada una de las teorias y aunque advierte nuevamente la limitacion de las fuentes con que contaba para develar en el tiempo historico preciso ese pasado, planteaba que sus cavilaciones procedian del analisis de elementos cientificos, como eran "los restos de nuestros indios, especialmente sus craneos". (86) Y admitia que solo algunos craneos constituian los unicos testimonios capaces de ilustrar esta cuestion, como se pensaba en esa epoca, reconociendo la identidad o analogia de caracteres que resultaran de la comparacion anatomica. Es decir, reconocia en la paleontologia y la antropologia fisica las ciencias con capacidad de analisis para datar la antiguedad y procedencia de los restos fosiles, mostrando una clara afirmacion de sus posiciones en las teorias evolucionistas. (87)

Admitia que en el caso de Puerto Rico no se habia conservado un esqueleto completo y los craneos, si los hubo, a pesar de su intensa busqueda, no aparecian. Se extranaba de esa ausencia, pues como etnologo que conocia el sistema de gobierno y las creencias que regian a los borincanos, senalaba que los indios no usaban la cremacion de sus cadaveres, los cuales eran enterrados o abandonados en sitios solitarios, que no se habian descubierto hasta ese momento. (88) Una prueba de sus afirmaciones era la coleccion que poseia, y asi lo daba a conocer cuando anota:
   ... figuran en nuestro Gabinete de Historia natural algunos
   huesos completos, fragmentos de otros y dientes que
   presumimos procedan de indios, y que hemos recogido
   de una caverna de la alta montana, cuyo nombre y lugar
   no podemos decir. Se nos ha asegurado que de la misma
   caverna un ilustrado extranjero extrajo varios esqueletos
   enteros, abandonando solo aquellos restos que hemos recogido.
   Es sensible que entre ellos no haya ningun craneo,
   bien entero, o siquiera en fragmentos que presten un rayo
   de luz al oscuro problema del origen de esta raza. (89)


Y con las evidencias del pasado por el recolectadas, como:
   ... algunas vertebras, una porcion imperfecta del sacro
   de un adulto y otra de un recien nacido, varios huesos
   largos incompletos, otros del tarso, metatarso, carpo y
   metacarpo y numerosas falanges, dos trozos del innominado,
   dos del omoplato y algunas costillas y claviculas. (90)


Stahl se ubicaba asi en las discusiones sostenidas desde la antropologia medica y fisica, representadas en la figura de Rudolf Virchow y su hijo Hans, de quienes hacia mencion en su trabajo. El primero de ellos, probablemente fue su profesor o lo llego a escuchar en sus charlas en la Universidad de Wurzburg, donde impartia los cursos de anatomia patologica, en los anos de 1849 y 1856 en que el era estudiante. (91) Otra fuente de inspiracion en sus planteamientos, fueron los resultados arrojados por las investigaciones emprendidas por Adolfo Ernst en torno a los indios arahuacos en Venezuela, o los estudios que en Pensilvania realizo Daniel Garrison Briton sobre los pueblos de America anteriores al descubrimiento y donde Samuel G. Morton habia sido profesor y publicaba su famosa obra Crania Americana; or, A Comparative View of the Skulls of Various Aboriginal Nations of North and South America. (92) Si en el capitulo del libro Stahl alude a esas figuras, sin duda era porque estaba familiarizado con la polemica y la comunidad cientifica que la sostenia.

Ahora bien, siguiendo el esquema de la clasificacion de las razas y las variedades de la especie humana, en el capitulo "Los indios borinquenos ante la ciencia etnologica", trataba de situar en el tiempo historico el nivel de desarrollo alcanzado por los pueblos cuando afirmaba:
   Habian dado ya el primer paso para emanciparse de esta
   situacion genuinamente primitiva, puesto que ejercian la
   agricultura, aunque de un modo rudimentario poseian ya
   los germenes de cierta industria y se ejercitaban en el arte
   escultorico, revelando en el favorables disposiciones. (93)


Este tipo de conclusiones las pudo realizar gracias a la variedad de objetos que se conocian en las colecciones formadas en Puerto Rico y por el numero de muestras recolectadas por el que, segun su propio inventario, llegaban a cerca de 800 ejemplares. Su coleccion particular fue reconocida por sus homonimos como una de las colecciones mas valiosas de las Antillas en el siglo XIX. (94) Esos objetos, junto a las plantas, animales, fosiles marinos y terrestres, le guiaron a traves del intrincado laberinto de ese pasado y fueron los instrumentos materiales que le permitieron emitir juicios de valor sobre el caracter, la organizacion, las costumbres y las condiciones de vida alcanzadas por los pueblos del archipielago. En este sentido, y con una clara presencia darwiniana en sus afirmaciones, consideraba que las condiciones fisicas de un pueblo dependian de la naturaleza fisica en que vivian y del influjo de la naturaleza dependian las aptitudes morales e intelectuales que determinaban el grado de cultura y civilizacion. En el caso de los indios de Borinquen, Stahl refiere al clima, junto con una alimentacion insuficiente, como elementos que determinaban el cuadro de enfermedades recurrentes que aquejaban a los borinquenos. En su caracter de medico y bajo la practica facultativa, senalaba la anemia, la atonia del aparato digestivo, la hepatitis, la obliteracion de la vena aorta, la hidropesia y el paludismo como los padecimientos mas comunes; mientras que el sistema oseo lo consideraba endeble y mal nutrido. (95) Desde la teoria de la adaptacion afirmaba: "la estatura mediana y pequena del indio eran una forma resultante de la ley de adaptacion que parecia regir sobre todo el reino animal y sobre toda la naturaleza". (96) Y por si hubiera dudas de su concepcion darwiniana continuaba diciendo:
   ... los descendientes de los europeos, los mestizos, los
   criollos que habitan estos campos son de estura mediana
   y pequena, inferior a la de sus progenitores; hasta en los
   animales domesticos importados de la Peninsula y de las
   Canarias resulta claramente esta variacion; el buey, el caballo,
   el cerdo, el perro, el gato y todos los animales utiles
   introducidos en esta isla han degenerado, adaptando
   una estatura inferior a la de sus progenitores; ultimamente,
   en ninguna clase del reino animal, de las que habitan
   en tierra, observase especie alguna de gran tamano. El
   guaraguao es el ave terrestre mas grande, y la iguana lo
   es entre los reptiles. Y termina diciendo: En oposicion a
   estas formas, ostenta el reino vegetal una lozania exuberante
   y variedad de especies gigantes que compiten con
   los mas notables de la zona subcontinental. (97)


Finalmente, queremos senalar que desde la antropologia y la arqueologia Agustin Stahl estaba inmerso en la misma discusion en la que se encontraban los miembros de las sociedades de Historia Natural y Antropologica de Madrid. En busca de respuestas firmes sobre el origen del hombre prehistorico en Puerto Rico, se vio en la necesidad de plantear las variedades de seres humanos que podian haber evolucionado en forma aislada en ese territorio y de un espacio a otro. Aun cuando en su disertacion no logro fechar con exactitud la antiguedad del hombre prehistorico, sus argumentos sobre el indio puertorriqueno y su pasado se encontraban materializados en las huellas que sobre los mismos pudo coleccionar. En ellas aparecian sus deidades, reliquias imprescindibles para atestiguar su sistema de ideas; los instrumentos que utilizaron para la caza y en sus primeras labores de labranza; collares y adornos, asi como la representacion de distintas figuras de animales y humanas. Esa coleccion que le llevo organizar varios anos de su vida, y que por distintas razones termino formando parte de las vitrinas del Museo de Historia Natural de Nueva York. (98)

Recibido: 9 de diciembre de 2015

Revisado: 26 de abril de 2016

Aceptado: 14 de julio de 2016

Maria Teresa Cortes Zavala

Universidad Michoacana

de San Nicolas de Hidalgo

mtczavala@gmail.com

Maria Teresa Cortes Zavala es profesora e investigadora de tiempo completo de la Universidad Michoacana de San Nicolas de Hidalgo. Doctora en Historia por la Universidad Complutense de Madrid. Las lineas de generacion y aplicacion del conocimiento de su produccion cientifica en el cuerpo academico de Historia de America son: la historia del Estado, la nacion y los grupos de poder; historia de las ideas politicas y sociales e historia social y cultural. A partir de ellas ha producido: libros, capitulos de libro, articulos, resenas en revistas especializadas de Mexico y otros paises. Entre sus obras destacan: El problema agrario en la novela michoacana: 1900-1940 (Mexico, 1985); Pedro Albizu Campos y la nacion puertorriquena (Mexico, 1990); Lazaro Cardenas y su proyecto cultural en Michoacan (Mexico, 1995); El Caribe y America Latina. El 98 en la coyuntura imperial (Mexico, 1998, 1999); Mexico frente al desenlace del 98. La guerra hispano-norteamerica (Mexico, 1999); Historias y procesos. El quehacer de los historiadores en la Universidad Michoacana (Mexico, 2000); Region, frontera y practicas culturales en la Historia de America Latina y el Caribe (Mexico, 2002); Escenarios Caribenos (Brasil, 2003); La Historia y su relacion con otras disciplinas (Mexico, 2003); Culturas locales y sociedades en transito en el Caribe espanol (Mexico, 2005); Practicas politicas y cultura criolla en el Caribe Hispano. El fenomeno nacional, siglo XIX (Mexico, 2007); Economia, cultura e institucionalizacion de la ciencia en Puerto Rico, siglo XIX (Mexico, 2008); Los hombres de la nacion. Itinerarios de progreso economico y el desarrollo intelectual, Puerto Rico en el siglo XIX (Madrid, 2013).

* Este trabajo forma parte de los resultados de investigacion del proyecto: "Las estaciones agronomicas y la agricultura tropical en Puerto Rico, 1888-1942", que en mi ano sabatico realice en el CSIC y la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Rio Piedras, con apoyo del CONACyT. Tambien forma parte de mi colaboracion en el proyecto: "Marcadores del tiempo: continuidades y discontinuidades en las sociedades hispanoantillanas, siglos XIX y XX", dirigido por Consuelo Naranjo Orovio y financiado por el Ministerio de Economia y Competitividad de Espana (HAR2012-37455-C03-01).

(1) Curazao junto con Santo Tomas fueron unos de los centros mercantiles que mas relacion tuvieron con los principales puertos de Puerto Rico, como Guayama, Ponce y Mayaguez. Ricardo R. Camunas-Madera, "Los alemanes en Puerto Rico en el siglo XIX", Jahrbuch fur Geschichte Lateinamerikas/Anuario de Historia de America Latina, num. 30, 1993, pp. 329-330; cfr. Estela Cifre de Loubriel, La migracion a Puerto Rico durante el siglo XIX. San Juan, Instituto de Cultura Puertorriquena, 1964, p. 393. Sobre el lugar de nacimiento de Stahl vease Isabel Gutierrez del Arroyo, El Dr. Agustin Stahl, hombre de ciencia: perspectiva humanistica. Facultad de Humanidades, Universidad de Puerto Rico, Recinto de Rio Piedras, 1976, nota 5 bis. Vease tambien Eduardo Rodriguez Vazquez, 'Agustin Stahl, medico e investigador", en Angel Collado Schwarz, Voces de la cultura. Testimonios sobre personajes, cultura, instituciones y eventos historicos en Puerto Rico y el Caribe. Prologo Carlos Fuentes, 2da edicion, San Juan, Fundacion Voz del Centro Inc., 2008, 3 vols., vol. 3, pp. 73-81.

(2) Estela Cifre de Loubriel, Catalogo de extranjeros residentes en Puerto Rico en el siglo XIX. Rio Piedras, Ediciones de la Universidad de Puerto Rico, 1962; Camunas, op. cit., p. 334; Argelia Pacheco Diaz, Relaciones comerciales entre Hamburgo, Puerto Rico y St. Thomas: 1814-1867. Morelia, Instituto de Investigaciones Historicas-UMSNH, 2012 y Ursula Acosta, "La inmigracion germanica a Puerto Rico a principios del siglo XIX", Revista de Historia, Departamento de Historia, Universidad de Puerto Rico, 1985, t. I., pp. 139-144.

(3) Camunas, op. cit., pp. 333-334. Agustin Stahl fue apadrinado por un aleman llamado Volkers y su padre por un comerciante del mismo origen, cuyo nombre era Karl W. Reichard. Vease al respecto Haydee Reichard de Cancio, "Presencia germanica en Puerto Rico", consultado 14 de marzo de 2016, http://www.preb.com/articulos/alemanes.htm.

(4) Camunas-Madera, op. cit., pp. 129-330. La posicion economica de su padre era la que podia tener un artesano con conocimientos utiles apreciados en aquella epoca, sin embargo, al contraer matrimonio con una criolla puertorriquena, refrendaba sus vinculos de residencia. Segun Estela Cifre, despues de los catalanes, fueron los alemanes los que mas contribuyeron al desarrollo economico de Aguadilla. Cifre de Loubriel, La migracion extranjera a Puerto Rico ...

(5) La Gaceta de Puerto Rico, num. 137, 25 de agosto de 1868, p. 2. Se sabe que poco despues de concluir sus estudios Stahl contrajo matrimonio con una joven alemana. Sin embargo, su matrimonio duro muy poco, debido a la muerte prematura de su esposa.

(6) Ibid., num. 62, 23 de mayo de 1876, p. 1.

(7) En la Gaceta de Madrid y los Boletines Oficiales de distintas provincias de Espana, como Toledo, Zamora, etc., en agosto de 1867 se publico una circular en donde se daba a conocer la carencia de medicos titulares en la mayor parte de los pueblos de la isla de Puerto Rico. Archivo Historico Nacional, Ultramar, Puerto Rico, legajo 5457, expediente 36, documentos 18 al 25, agosto de 1867 (De aqui. en adelante AHN, leg., exp., doc.).

(8) En 1865 se traslado a Bayamon, en donde se caso con Carolina Izquierdo. De esa union tuvo ocho hijos.

(9) Consul norteamericano en Puerto Rico, comerciante y banquero que participaba activamente en los negocios del azucar y quien llego a formar por accidente una coleccion arqueologica importante, que mas tarde dono al Smithsonian Institution en Washington DC. Inigo Abbad y la Sierra, Historia geografica, civil y natural de la isla de San Juan Bautista de Puerto Rico. Puerto Rico, Imprenta J. Julian Acosta, 1866, pp. 50-51; Christopher Schmidt Novara, "Conquering Categories: The Problem of Prehistory in Nineteenth Century Puerto Rico and Cuba", Centro Journal, vol. XIII, num. 1, 2001, p. 12 y Humberto Garcia Muniz, "La plantacion que no se repite: las historias azucareras de Republica Dominicana y Puerto Rico, 1870-1930", Revista de Indias, vol. LXV, num. 223, 2005, p. 180.

(10) Abbad y la Sierra, op. cit., pp. 50-51 y Carlos F. Chardon, "Prologo", en Agustin Stahl, Flora de Puerto Rico. San Juan, Publicaciones de la Federal Emergency Relief Administration, t. I, 1936, p. 14.

(11) Se dice que en su casa en Bayamon organizaba pequenas tertulias a las que asistian con regularidad los hermanos Virgilio y Jose Antonio Davila, ademas de Braulio Dueno Colon. Vease Gutierrez del Arroyo, op. cit., pp. 1618 y Calixta Velez Adorno, Todo Bayamon, ano XXV, num. 1248, 2 de enero de 1997, p. 25.

(12) La Gaceta de Puerto Rico, num. 137, 16 de noviembre de 1882, p. 1; cfr. Gutierrez del Arroyo, op. cit., p. 16.

(13) Gutierrez del Arroyo, op. cit., p. 16.

(14) Lesbia Cruz, 'Aproximacion a la novela femenina en Puerto Rico (1880-1973)", Tesis doctoral, Departamento de Literatura Espanola y Teoria de la Literatura y Literatura Comparada, Universidad de Valladolid, 2014, p. 75.

(15) Edmundo Dimas Colon, Datos sobre la agricultura de Puerto Rico antes de 1898. San Juan, Tipografia Cantero Fernandez, 1930, p. 302.

(16) Carlos Grivot Grant-Court, Agustin Stahl y Jose Julian Acosta, Informe dado a la Excelentisima Diputacion Provincial sobre la enfermedad de la cana de azucar en el cuarto departamento de la isla de Puerto Rico. Puerto Rico, Imprenta Acosta, 1878.

(17) Me refiero a textos editados y difundidos por el Ministerio de Fomento en Madrid y, por lo tanto, leidos en esos anos, como Memoria sobre el cultivo de la seda en el Japon de Emilio de Ojeda, editado en 1872; La seda, su cultivo y produccion en el imperio japones de Enrique Dupuy de Lome, publicado en 1875; Tratado de agua, expropiacion forzosa de obras publicas, agricultura y colonias agricolas con comentarios y observaciones sobre la legislacion vigente en estos para aprovechar su inteligencia y aplicacion de Jose Maria Soleta y Jimenez, 1879; Cultivo del tabaco de Mr. T. Schloesing, recopilado por Alvaro Reynoso, 1888; La plaga de la langosta en Mexico y Argelia. Sus estragos y medios para combatirla de Francisco Rivas Moreno, 1888; AHN, Ultramar, Puerto Rico, leg. 289, exp. 1, varios docs.

(18) En 26 de junio de 1880 el ayuntamiento de Bayamon rechazo la solicitud de concesion gratis de un terreno de tres y media cuerdas que el dr. Stahl tramito por el termino de tres anos. Su proposito era el de continuar con el cultivo experimental de diversas variedades de cana y con ello proseguir con sus estudios sobre la graminea. La Gaceta de Puerto Rico, num. 19, 12 de febrero de 1880, p. 5; Gutierrez del Arroyo, op. cit., p. 21.

(19) Tribunal de cuentas, Puerto Rico, Tesoreria general, AGN, leg. 164, r. 8, 1880.

(20) Vease el marcado interes que se desarrolla por algunos propietarios y comerciantes, por obtener patentes. Lizette Cabrera Salcedo, De los bueyes al vapor. Caminos de la tecnologia del azucar en Puerto Rico y el Caribe. San Juan, La Editorial, Universidad de Puerto Rico, 2010, p. 439.

(21) Chardon, op. cit., pp. 17-18; La Gaceta de Puerto Rico, num. 21, 18 de febrero de 1882, p. 4 y num. 29, 9 de marzo de 1882, p. 3. Cfr. Domingo Figarola Caneda, Guia oficial de la Exposicion de Matanzas. Matanzas, Imprenta La Nacional, 1881.

(22) Entre 1875 y 1876 entro en contacto con Juan Cristobal Gundlach, quien viajo por tercera ocasion a Puerto Rico para recolectar y analizar especimenes de la flora y fauna. Tambien se conoce la relacion y correspondencia que mantuvo con Felipe Poey y Aloy y poco despues, con su distinguido alumno, Carlos de la Torre y Huerta. James W. Wiley, Sylke Frahnert, Rafael Aguilera y Pascal Eckhoff, "Juan Cristobal Gundlach's Contributions to the Knowledge of Puerto Rican Birds and His Influence on the Development of Natural History in Puerto Rico", Archives of Natural History, vol. 41, no. 2, Oct. 2014, pp. 256-257 y 259-260.

(23) Manuel Maria Sama, Biografia puertorriquena. Trabajo premiado en el certamen del Ateneo Puertorriqueno celebrado el 29 de enero de 1887. Mayaguez, Tipografia Comercial, 1887, pp. 96-97.

(24) La Real Sociedad Espanola de Historia Natural se fundo el 15 de marzo de 1871 con los aires renovadores de cientificos espanoles como Ignacio Bolivar, Miguel Colmenero, Joaquin Gonzalez Hidalgo, Pedro Gonzalez de Velasco, Marcos Jimenez de la Espada, Rafael Martinez Molina, Francisco de Paula Martinez Saez, Patricio Maria de Paz y Membiela, Sandalio de Pereda y Martinez, Laureano Perez Arcas, Jose Solano y Eulate, Serafin de Uhagon, Juan Vilanova y Piera y Bernardina Zapater. Su objetivo era "el cultivo y adelantamiento de esta ciencia, principalmente por medio del estudio de las producciones naturales de Espana y sus provincias ultramarinas, y de la publicacion de cuanto a dichas producciones se refiera". Consultar: Anales de la Sociedad Espanola de Historia Natural, tomo I, Madrid, Imprenta de T. Fortanet, 1872, pp. VII y VIII; cfr. Antonio Perejon, "Los naturalistas extranjeros en la Real Sociedad Espanola de Historia Natural y las actuaciones de esta en la cooperacion cientifica internacional", en Jose A. Gamez Vintaned, Eladio Linan Guijarro y Jose I. Valenzuela-Rios (eds.), VIII Jornadas Aragonesas de Paleontologia. La cooperacion internacional en la paleontologia espanola. Zaragoza, Instituto Fernando el Catolico, 2005, p. 32.

(25) Andres Galera Gomez, Miguel Angel Puig-Samper y Francisco Pelayo Lopez, "El darwinismo en la Sociedad Antropologica Espanola", en Mariano Hormigon Blanquez, Actas II Congreso de la Sociedad Espanola de Historia de las Ciencias. Jaca, Sociedad Espanola de Historia de las Ciencias y de las Tecnicas, 1982, pp. 391-392.

(26) La Gaceta de Puerto Rico, num. 93, 4 de agosto de 1892, p. 7.

(27) Ibid., num. 289, 6 de diciembre de 1897, p. 6.

(28) Manuel Quevedo Baez, Historia de la medicina y cirugia en Puerto Rico. San Juan, Asociacion Medica de Puerto Rico, 1946, pp. 378-379.

(29) Ibid., pp. 378-379 y Salvador Arana Soto, Historia de la medicina puertorriquena hasta 1898. Barcelona, Medinaceli, 1974.

(30) Bailey K. Ashford, A Soldier in Science. The Autobiography of Bailey K. Ashford ... with a Foreword by General M. W. Ireland. New York, Morrow and Company, 1934, p. 54.

(31) Vease Norman Maldonado, "Dr. Agustin Stahl, pionero de las ciencias en Puerto Rico", Galenus. Revista para los medicos de Puerto Rico, vol. 7, 2010, consultado noviembre de 2015, de http://www.galenusrevista.com/DrAgustin-Stahl.html.

(32) Agustin Stahl, "La medicina entre los indios", en Boletin de la Asociacion Medica de Puerto Rico, ano I, num. 12, San Juan, diciembre de 1903, pp. 177-182. En ese ensayo destaca mitos indigenas centroamericanos similares a los tainos que reflejan visiones monistas entre el cuerpo y el alma, en las cuales las enfermedades podian ser producto del secuestro del alma por seres sobrenaturales. Vease Sofia Gonzalez Rivera, "Apuntes sobre las ideas psicologicas en Puerto Rico: desde el periodo precolombino hasta el siglo XIX", Revista Puertorriquena de Psicologia, Asociacion de Psicologia de Puerto Rico, vol. 17, 2006, p. 12; Cayetano Coll y Toste, "Rectificaciones historicas. La medicina entre los indo-antillanos", en Boletin Historico de Puerto Rico, 14 tomos, t. II, 1915, pp. 269-275.

(33) Agustin Stahl, "Fecundidad de la mujer en Puerto Rico", en Boletin de la Asociacion Medica de Puerto Rico, San Juan, ano I, num. 3, marzo de 1903, pp. 34-35; y continua en: num. 4, abril de 1903, pp. 49-51.

(34) En 1903 Manuel Quevedo Baez escribe: "Nuestras capacidades medicas, Dr. Agustin Stahl", Boletin de la Asociacion Medica de Puerto Rico, vol. 1, num. 4, abril de 1903, pp. 55-56; vease Cayetano Coll y Toste, "Puertorriquenos ilustres. Dr. Agustin Stahl", en Boletin Historico de Puerto Rico. San Juan, Tipografia Cantero y Fernandez, 14 tomos, t. V, 1918, pp. 71-75; y el trabajo de Amelia Ceide, Stahl: estudio biografico, San Juan, Club de Prensa, 1969.

(35) Desde hace varios anos Pedro Acevedo-Rodriguez ha realizado un trabajo minucioso de localizacion y curacion de las acuarelas de Stahl; asi como el analisis de sus estudios botanicos. Vease Pedro Acevedo-Rodriguez, Bejucos y plantas trepadores de Puerto Rico e Islas Virgenes. Washington DC, Smithsonian Institution, 2003; Pedro Acevedo-Rodriguez y Mark T. Strong "Monocotyledons ad Gymnosperms of Puerto Rico and the Virgin Islands", Contributions from the United States National Herbarium. Washington DC, Department of Botany National Museum of Natural History, vol. 52, 2005; Acevedo-Rodriguez, "The Extant Botanical Collection and Nomenclatural Types of Agustin Stahl, Puerto Rican Botanist", Caribbean Journal of Science, vol. 43, num. 2, 2007, pp. 189-199; y Flora de Puerto Rico e islas Virgenes. El legado botanico de Agustin Stahl. National Museum of Natural History, Smithsonian Institution, consultado 22 de abril 2011, http://botany.si.edu/antilles/PRFlora/stahl/indexspan.cfm.

(36) Se puede consultar el catalogo de Rafael Trelles con los dibujos que le inspiraron una parte de las acuarelas de Agustin Stahl. Rafael Trelles, Un encuentro con las acuarelas de Stahl. San Juan, Museo de San Juan, 2015, 34pp.

(37) Coll y Toste, "Rectificaciones historicas ...", pp-73-74.

(38) Manuel Quevedo Baez, "Nuestras capacidades medicas. Dr. Agustin Stahl", Boletin de la Asociacion Medica de Puerto Rico, San Juan, ano I, num. 3, abril de 1903, pp. 55-56.

(39) Gutierrez del Arroyo, op. cit.

(40) Chardon, op. cit., pp. 11-30.

(41) Agustin Stahl, Estudios sobre la flora de Puerto Rico. [San Juan], Tip. de El Asimilista, 1883, vol. I, p. 69 y [San Juan], Imprenta Gonzalez Font, 1884, vol. II 2, p. 39.

(42) El primer conjunto de sus colecciones fue a Berlin (Museo Botanico de Berlin, herbario de Krug y Urban) y fueron destruidos durante la Segunda Guerra Mundial. Duplicados de sus colecciones se sabe que existen en varios herbarios: el Jardin Botanico y Museo de Berlin-Dahlem, Berlin, Alemania [B (6)]; Jardin Botanico Nacional de Belgica [BR (1)]; Museo Botanico, Universidad de Copenhague, Dinamarca [C (9)]; Conservatorio y Jardin Botanico de Ville de Geneve, Suiza [G (1)]; Universidad de Harvard, Cambridge, MA, EE. UU. [GH (1)]; Systematisch-Geobotanisches Institut, Gottingen, Alemania [Goet (6)]; Rijksherbarium, Leiden, Paises Bajos [L (7)]; Botanische Staatssammlung, Munich, Alemania [M (1)]; Jardin Botanico de Nueva York, Bronx, Nueva York, EE. UU. [NY (1)]; Museo Sueco de Historia Natural, de Estocolmo, Suecia [S (130)], Dipartimento de Biologia Vegetale, Torino, Italia [A (2)]; y Herbario Nacional de Estados Unidos, Washington, DC. Acevedo-Rodriguez, "The Extant Botanical Collections ...", pp. 190-194.

(43) Stahl, Estudios sobre la flora de Puerto Rico ..., t. I, pp. 53-54.

(44) Wiley, Frahnert, Aguilera y Eckhoff, "Juan Cristobal Gundlach's.., p. 258.

(45) Acevedo-Rodriguez, op. cit.

(46) Domingo Bello y Espinosa, "Apuntes para la flora de Puerto-Rico", Anales de la Sociedad Espanola de Historia Natural, t. X y XII, octubre 1881 y abril 1883 y Juan Cristobal Gundlach, "Apuntes para la fauna puerto-rriquena", Anales de la Sociedad Espanola de Historia Natural, Partes I y II, t. VII, octubre, diciembre 1878, pp.135-234; Parte III, t. X, octubre 1881, pp. 305-350; Partes IV y V t. XII, abril, diciembre 1883, pp. 5-58, 441-484; Parte 6, t. XVI, mayo 1887, pp. 115-199.

(47) En 1881 y 1883 Domingo Bello y Espinosa publico "Apuntes para la flora de Puerto-Rico" para la revista Anales de la Sociedad Espanola de Historia Natural, editada en Madrid. Vease Parte I, t. X, octubre 1881, pp. 231-304 y Parte II, t. 12, abril 1883, p. 103-130. Eugenio Santiago Valentin, Lazaro Sanchez Pinto y Javier Francisco-Ortega, "Domingo Bello y Espinosa: desde Canarias a las Antillas. Estudios de la flora de Puerto Rico en el siglo XIX", Makaronesia. Boletin de la Asociacion de Amigos del Museo de Ciencias Naturales de Tenerife, num., 15, diciembre 2013, pp. 162 y 170.

(48) Ibid.

(49) Gundlach, "Apuntes para la fauna puerto-rriquena ...", t. XII, Parte IV, abril 1883, pp. 19-20.

(50) Ibid., p. 30.

(51) Gundlach, "Apuntes para la fauna puerto-rriquena ...", t. XII, Parte V, diciembre 1883, p. 411.

(52) Pedro Acevedo-Rodriguez, "The Watercolors of Dr. Agustin Stahl", The Botanical Artist. Journal of the American Society of Botanical Artists, vol. 17, no. 4, December 2011, consultado 27 de febrero de 2016, https://www.asbaart.org/article/botanica-collected-dr-agustin-stahl.

(53) Las acuarelas de Stahl permanecieron desconocidas hasta 1922-1923, cuando fueron encontradas por los doctores Carlos E. Chardon y N. L. Britton en el Colegio Santa Rosa en Bayamon (Chardon, 1924); estas se encuentran depositadas en las siguientes instituciones: 583 en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Mayaguez, en la Sala Manuel Maria Sama y Auger-Coleccion Puertorriquena de la Biblioteca General; 137 en el Archivo General del Instituto de Cultura Puertorriquena en San Juan; y aproximadamente 10 en la Oficina de Parques Nacionales, en San Juan (Dr. Juan Rivero, comentarios personales). Acevedo-Rodriguez, "The Extant Botanical Collection ...", pp. 189-192.

(54) Acevedo-Rodriguez, "Bejucos y plantas ...," p. 54.

(55) Ibid., p. 117.

(56) Acevedo-Rodriguez, "Monocotyledons and Gymnosperms ...," p. 8.

(57) Agustin Stahl, Boletin Mercantil. Puerto Rico, Imprenta del "Boletin Mercantil", 1882.

(58) Velez Adorno, "Agustin Stahl, sabio puertorriqueno ..."

(59) Sama, Biografia puertorriquena ..., pp. 106-107.

(60) Jose Ramon Abad, Puerto Rico en la Feria-exposicion de Ponce en 1882. Ponce, Establecimiento Tipografico "El Comercio", 1885, p. 167.

(61) Ibid., pp. 340-341.

(62) Gutierrez del Arroyo, op. cit., p. 21 y Jose Ferrer Canales, Asteriscos. San Juan, Editorial de la Universidad de Puerto Rico, 1990, p. 246.

(63) Wiley, Frahnert, Aguilera y Eckhoff, "Juan Cristobal Gundlach's ...", pp. 253-256 y Chardon, op. cit., p. 18.

(64) El naturalista aleman Juan Cristobal Gundlach a finales de 1866 recibio la invitacion de los padres jesuitas de San Juan, Puerto Rico, para que los ayudara a formar una coleccion zoologica en el Colegio-Seminario. Para esa tarea, Gundlach habia sido recomendado por su amigo Tomas Blanco y Gonzalez (1840-1892) que entonces vivia en Puerto Rico. En ese momento, el naturalista aleman rechazo la invitacion, pues habia sido comisionado por la Academia de Ciencias Medicas de La Habana, en donde vivia, para organizar la exposicion zoologica que exhibirian los cubanos en la Exposicion Universal de 1867. Al concluir ese compromiso y de regreso de hacer un viaje por Alemania para visitar a su familia, antes de volver a Cuba, decidio hacer una parada en Puerto Rico, en el ano de 1868.

En su segunda visita a la Isla, fue invitado por su paisano Carl Wilhelm Leopold Krug, quien se desempenaba como agente comercial y vice-consul en Puerto Rico y tenia como abogado y representante legal a Domingo Bello y Espinosa. Fue este quien introdujo a Krug en la historia natural y el coleccionismo. Krug se convirtio en el mecenas de Gundlach y en esa ocasion cubrio los gastos de su visita a Puerto Rico, a partir del 13 de junio de 1873, en que llego a la Isla. Gundlach se movio por Puerto Rico, haciendo todo tipo de excursiones para recopilar especies por zonas remotas y caminos. En sus recorridos por alta mar, entre Mayaguez y Aguadilla, recogio aves marinas y gran numero de animales. Fue en ese viaje cuando conocio al joven Agustin Stahl. Gundlach, "Apuntes para la fauna puertorriquena ...", Parte I, t. VII, mayo 1878, pp. 135-139. Cfr. Wiley, Frahnert, Aguilera y Eckhoff, "Juan Cristobal Gundlach's ...", pp. 253-256; Gutierrez del Arroyo, op., cit., p. 39.

(65) Gundlach, "Apuntes para fauna puerto-rriquena ...", Parte III, t. X, octubre 1881, pp. 305-350; Felipe Poey y Aloy, Ictiologia cubana. La Habana, Casa de Estudios Fernando Ortiz/Ediciones Imagen Contemporanea, Col. Clasicos cubanos num. 8, t. II, 2000.

(66) Poey y Aloy, op. cit., t. II., pp. 241 y 581.

(67) Ibid., p. 583. Por el propio Felipe Poey se sabe que Stahl gestiono y pago la remesa de los peces de Puerto Rico que llegaron a Cuba para ser estudiados alli por el y pudiera escribir sus estudios ictiologicos sobre el tema que publico para la revista Anales de la Sociedad Espanola de Historia Natural. Rosa Maria Gonzalez Lopez, "Ensayo introductorio y notas", en Felipe Poey y Aloy, Obras. La Habana, Imagen Contemporanea, 1999, p. 425.

(68) La Gaceta de Puerto Rico, num. 38, San Juan, 29 de marzo de 1883, p. 4; num. 40, 3 de abril de 1883, p. 3; num. 126, 20 de octubre de 1883, p. 4; num., 128, 25 de octubre de 1883, p. 4.

(69) Abad, op., cit., p. 342.

(70) La Gaceta de Puerto Rico, num. 19, 12 de febrero de 1889, p. 4. Los problemas economicos por los que atravesaba Agustin Stahl son recogidos en la prensa, cuando en publica subasta se procede a la venta de 15 cuerdas de terreno que le habian sido embargadas por adeudar la contribucion municipal. Vease La Gaceta de Puerto Rico, num. 92, San Juan, 4 de agosto de 1892, p. 7.

(71) Alejandro Infiesta, Memoria de la Exposicion de Puerto Rico redactada segun acuerdo de la Junta del Centenario por ..., vocal de la directiva. Puerto Rico, Imprenta del "Boletin Mercantil", 1895, pp. 11 y 53.

(72) Ana Roque de Duprey, Luz y sombra. Rio Piedras, Editorial de la Universidad de Puerto Rico, 1994, pp. 84-85.

(73) En la Revista Puertorriquena, que en 1887 fundo el escritor y periodista Manuel Fernandez Juncos, dio a conocer por entregas y en forma de fasciculos las primeras versiones de su estudio: Los indios borinquenos. Estudio etnologico, que en forma de libro publico en la imprenta de J. Julian Acosta dos anos despues. En el tomo I, II, III y IV, de la revista, en las secciones: Ciencias naturales, Ciencias morales y Filologia edito la primera version de los capitulos: "Origen de los indios borinquenos"; "Estudios etnologicos de los indios borinquenos, Industrias"; "Los indios borinquenos ante la ciencia etnologica"; "Antropologia de los indios borinquenos"; "La religion de los indios borinquenos. Condiciones intelectuales y morales" y "Lenguaje de los indios borinquenos". La composicion de esos ensayos sufrieron modificaciones en la primera edicion del libro. Los cambios incorporados de alguna forma indican que el autor se encontraba en proceso de reflexion y elaboracion de principales tesis y esquema de trabajo. Revista Puertorriquena, ano 1 y 2, tomos I al IV, Puerto Rico, 1887-1889.

(74) Agustin Stahl, "Prologo" en Los indios borinquenos. Estudios etnograficos. Puerto Rico, Imprenta y Libreria de Acosta, 1889, p. V.

(75) La recoleccion de objetos en Puerto Rico para el estudio del hombre prehistorico en la menor de las Antillas hispanas, refieren a la primera Exposicion publica de la Agricultura, Industria y Bellas Artes de la isla de Puerto Rico de junio de 1854, en donde se exhibieron objetos pertenecientes a Jorge Latimer, que muestran la actividad humana. Estos merecieron una medalla de plata de la Junta de Fomento: "un idolo de marmol negro jaspeado de verde, encontrado en una cueva en la Isla de Santo Domingo; tres idolos de los indios de esta Isla encontrados en una cueva del interior de aquella, dos blancos y un negro, un pedazo de idolo blanco. Dos cabezas y un pedazo de tinaja de barro cocido, encontrado en un cementerio de los indios de esta Isla. Una piedra con la cabeza de iguana con cuatro pies, cola y un ala perteneciente a los indios de esta Isla. Cuatro piedras que los indios usaban para machetes, Dos estrella de mar petrificadas ... Otra coleccion de objetos que merecio una medalla de plata fue la presentada por Jose Julian de Acosta. La cual se componia de: "Dos idolos de piedra que afectan la forma de una serpiente enroscada, sobre la cual se adapta una especie de cara con ciertos rasgos de la fisonomia humana. Fueron encontrados en dos puntos distintos del pueblo de Yauco, donde es probable existan otros muchos. Un idolo de piedra que representa una figura extrana, porque en su conjunto participa de la del hombre y del mono. Lo encontro un negro sembrando cana en la hacienda San Isidro que pertenece a D. Juan Conde vecino de Ponce. Una piedra en forma de hierro de hacha que pudo servir de instrumento, cortante en manos de los indios, se encontro en Ponce." AHN, Ultramar, Fomento de Puerto Rico, leg. 317, exp. 7, doc. 10; Andre Vinas, Exposicion publica de la agricultura, industria y bellas artes de la isla de Puerto Rico de junio de 1854. Puerto Rico, Est. Tipografico de D. I. Guasp, 1854, pp. 40-42.

(76) Ibid., pp. 7-18.

(77) La aparicion de algunos de los capitulos del libro, que en su primera version se publicaron en la Revista Puertorriquena, provocaron algunas reacciones y desacuerdos por las afirmaciones sostenidas por Stahl. Uno de ellos es el capitulo dedicado a la religion y el otro a la medicina entre los indios borinquenos. Cayetano Coll y Toste, critica las tesis del facultativo que establece que los indios no tenian religion al momento en que al archipielago antillano llegan los espanoles. Vease Cayetano Coll y Toste, "Rectificaciones historicas. Los indios borinquenos tenian religion", en Boletin Historico de Puerto Rico. San Juan, Tipografia Cantero Fernandez, 14 tomos, t. III, 1916, pp. 155-164; "Rectificaciones historicas. La deformacion de los craneos entre los indios", t. III, 1916, pp. 319-325; y "Rectificaciones historicas. La medicina entre los indo-antillanos", t II, 1915, pp. 269-275.

(78) Stahl, Los indios borinquenos., pp. 26-27.

(79) Ibid.

(80) Ibid., p. 27.

(81) Ibid., p. 29.

(82) Ibid., p. 27.

(83) Expediente personal de Carlos de la Torre y Huerta, catedratico de la Universidad C. Torres Huerta, 1882, AHN, Ultramar, Puerto Rico, exp. 262, leg. 22, doc. 5. Carlos de la Torre y Huerta fue presentado como miembro de la Real Academia de Ciencias Medicas, Fisicas y Naturales de La Habana por su profesor Felipe Poey. A el se deben trabajos como: "Conferencia cientifica", Anales de la Real Academia de Ciencias Medicas, Fisicas y Naturales de La Habana. Entrega 315, t. XXVII, 15 de noviembre de 1890, pp. 325-343 y Jose Rafael Montalvo Covarrubias, en 1879, publica "El hombre terciario" y poco despues, "Deformaciones artificiales del craneo", Revista de Cuba, vol. XIV 1884, pp. 193-220.

(84) Antonio Bachiller y Morales, Cuba primitiva: origen, lenguas, tradiciones e historia de los indios de las Antillas Mayores y las Lucayas. La Habana, 1881.

(85) Agustin Stahl, Los indios borinquenos ..., p. 42.

(86) Ibid., p. 35.

(87) Debemos recordar al sabio naturalista doctor Jose R. Montalvo Covarrubias y Carlos de la Torre y Huerta. Al primero por sus trabajos: "El hombre terciario" (1879) y "Deformaciones artificiales del craneo" (1884) y al segundo por la conferencia impartida en Real Academia de Ciencias Medicas, Fisicas y Naturales de La Habana, titulada: "Craneos deformados y objeto arqueologicos descubiertos en las cavernas Maisi" (1891). Vease Jose R. Montalvo, "El hombre terciario", Revista de Cuba, vol. 6, 1879, pp. 475-486 y Jose R. Montalvo Covarrubias, Deformaciones artificiales del craneo; replica de Sr. D. Juan Ignacio de Armas. La Habana, Soler, Alvarez y comp., 1884.

(88) Ibid., p. 36. Es importante senalar que las deducciones realizadas por Stahl en ese momento, las explica a partir de los objetos y herramientas de analisis que tiene a la mano, como el mismo advierte, mostrando las limitaciones de su trabajo. El desarrollo de la teoria y practica profesional de la antropologia en Puerto Rico inicia formalmente a principios del siglo XX, con los trabajos arqueologicos que en 1915 realiza Robert T. Aitken y John Alden Mason, en Utuado bajo la direccion del Dr. Frantz Boas de la Academia de Ciencias de Nueva York y con los de Tehodor de Booy en la arqueologia indigena de Vieques, en 1919, como ha establecido: Jalid Sued Badillo, Los caribes, realidad o fabula: ensayo de rectificacion historica. Rio Piedras, Editorial Antillana, 1978.

(89) De acuerdo con Cayetano Coll y Toste otra coleccion de restos fosiles que existia en Puerto Rico era la de los jesuitas. "Los Jesuitas tenian, alla por los anos de 1865, en el museo del Seminario-Colegio de la calle Cristo, en San Juan, una coleccion de collares, idolos, hachas y otros objetos de piedra, pertenecientes a los indigenas. Entre todos estos objetos recordamos, por haber estudiado nuestro Bachillerato en dicho Colegio, que llamaban la atencion las bandas o collares petreos de tres tamanos." Cayetano Coll y Toste, Prehistoria de Puerto Rico. Bilbao, Editorial Vasco Americana, S. A., 1897, p. 28.

(90) Ibid.

(91) Ibid., pp. 39 y 43. Rudolf Virchow (1821-1902) es el fundador de la anatomia patologica macro y microscopica. Javier S. Mazana, "Rudolph Virchow en el I centenario de su muerte", en Anales de Medicina Interna, Madrid, vol. 19, num. 12, diciembre 2002, pp. 53-54.

(92) Maximo Ezequiel Farro, "Historia de las colecciones en el Museo de la Plata, 1884-1906. Naturalistas viajeros, coleccionistas y comerciantes de objetos de historia natural a fines del siglo XIX", Tesis doctoral, Facultad de Ciencias Naturales y Museo, Universidad Nacional de La Plata, 2 vols., t. II, 2008, pp. 102 y 271, consultado 11 de febrero de 2016, http://naturalis. fcnym.unlp.edu.ar/repositorio/_documentos/tesis/tesis_0991.pdf.

(93) Stahl, Los indios borinquenos., p. 39.

(94) Al respecto en su informe sobre la expedicion cientifica a Puerto Rico, el doctor Carlos de la Torre y Huerta manifestaba a los integrantes de la Academia de Ciencias Medicas, Fisicas y Naturales de La Habana lo siguiente: "Para proceder con metodo, comenzare por la isla de Puerto Rico, en donde visite la coleccion de antiguedades mas rica, perteneciente al Dr. Stahl, quien, con una perseverancia a toda prueba, ha llegado a reunir 740 objetos arqueologicos de la zona primitiva, entre hachas pulimentadas, idolos, pilones, arcos o collares de piedra y otros objetos representados en su mayor parte en nuestro museo antropologico por la coleccion que cedi a esta Academia hace dos anos, a la que agrego ahora una hacha de forma distinta a todas las ya existentes." Carlos de la Torre y Huerta, "Expedicion a la provincia de Oriente. Antropologia y arqueologia," Cuba arqueologica. Revista digital de Arqueologia de Cuba y el Caribe, vol. 2, num. 1, 2009, p. 69, consultado 13 de febrero de 2016, http:// cubaarqueologica.org/ojs/index.php/cubarq/article/view/21. Cfr. Christopher Schmidt-Nowara, "Conquering Categories ...,", p. 13.

(95) Este tipo de deducciones nos hace suponer que ya para 1889, ano en que publica su libro, se encontraba llevando un registro de los padecimientos mas comunes de sus pacientes y en la localidad de Bayamon en donde ejercio la medicina.

(96) Stahl, Los indios borinquenos ..., p. 104.

(97) Ibid., pp. 104-105.

(98) Jesse Walter Fewkes, The Aborigines of Porto Rico and Neighboring Islands. New York, Johnson Reprint Company, 1970, p. 22.

Leyenda: Agustin Stahl, circa 1907. Coleccion Efrain Barradas, Smathers Library, Universidad de la Florida.

Leyenda: Guarea swartzii sensu A. Stahl (= Guarea guidonia (L.) Sleumer). Acuarela 118, 15 cm. x 21.6 cm. Tomado de Agustin Stahl, Estudios para la flora de Puerto Rico. Illustrated facsimile of the first edition (1883-1888), Vol. I, (Fascicles 1-2). Compiled & annotated by Pedro Acevedo-Rodriguez, Washington DC, Smithsonian Institution, 2015, p. 429, consultado 12 de sept. de 2016, http://botany.si.edu/antines/PRFlora/stahl/documents/Flora%20 de%20PR%20Volume1.pdf.

Leyenda: Muestra de la coleccion de Stahl sobre los indios de Puerto Rico. Tomado de Jose Hernandez Rosario, "'Porto Rico' Una vision francesa del Puerto Rico de finales del siglo XIX", Op. Cit. Revista del Centro de Investigaciones Historicas, nums.12-13, 2000-2001, pp. 175-220.
COPYRIGHT 2014 Universidad de Puerto Rico, Recinto de Rio Piedras
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2014 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Cortes Zavala, Maria Teresa
Publication:Op. Cit. Revista del Centro de Investigaciones Historicas
Date:Jan 1, 2014
Words:16085
Previous Article:"El Caribe como area sociocultural": reflexiones y comentarios.
Next Article:Indigena y rebelde: Vieques, imaginarios indigenistas y la narracion del pasado caribeno.
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters