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Afrontamiento familiar en situaciones de secuestro extorsivo economico (1).

RESUMEN

Este articulo reporta los resultados del analisis cualitativo sobre los mecanismos familiares de afrontamiento en familias victimas de secuestro extorsivo economico (SEE). Se entrevistaron 18 familias viviendo el cautiverio de un miembro adulto y 54 entre los 2 y 15 meses posteriores a la liberacion. Mediante el CAPS-DX se evaluo la presencia de trastorno de estres postraumatico (TEPT) en cada miembro adulto de la familia. Se describen los diferentes mecanismos empleados por las familias para manejar el cautiverio y el periodo posterior a la liberacion, indicando aquellos favorecieron la adaptacion en terminos de ausencia de TEPT en alguno de los miembros de la familia.

Palabras clave: Secuestro, trauma familiar, afrontamiento familiar.

ABSTRACT

This article reports the qualitative analysis on the coping mechanisms in families' victims of economic extortive kidnapping. Eighteen families having one of their relatives in captivity and 54 who had their relative released 2 to 15 months prior to the study were interviewed. Each adult family member was evaluated for posttraumatic stress disorder (PTSD) through the CAPS -DX. Coping mechanisms reported by families during the captivity of a family member and after the release are described in detail and those that promoted adaptation in terms of absence of PTSD in any family member were identified.

Key words: Kidnapping, family trauma, family coping

INTRODUCCION

Hace solo veinte anos, cuando la American Psychiatric Association introdujo el Trastorno de Estres Post-traumatico (TEPT) dentro del manual oficial de diagnostico de enfermedades mentales (DSM III), se reconocio explicitamente la naturaleza potencialmente destructiva de una gran cantidad de eventos violentos a los que esta expuesta la poblacion general, y que no habian sido considerados como causas de desordenes psicologicos (Van Der Kolk, Weisaeth & Van der Hart, 1996).

El secuestro extorsivo economico (SEE) es una de las muchas expresiones de la violencia socio-politica que afecta a Colombia y otros paises alrededor del mundo. En Colombia, ha sido impuesto primordialmente por la guerrilla como medio para obtener beneficios economicos a traves del pago de rescates (Pais Libre, 1995) y, de acuerdo con Trujillo y Badel (1998), representa el 22% de los ingresos de la guerrilla colombiana. Entre 1996 y 2003 se reportaron 13.616 secuestros extorsivos en Colombia; es decir, un promedio de 1.702 por ano y un crecimiento anual promedio de 15,8%. La mayoria de las victimas fueron hombres entre 24-55 anos; 66,2% trabajadores independientes, 21,8% empleados, 4,3% amas de casa y 7,7% ninos (Pinto, Altamar, Lahuerta, Cepeda, & Mera, 2004).

Si bien partir del ano 2000 comienza a observarse una tendencia decreciente en el numero de SEE, 275 en el 2006 y 217 en el 2007 (Fondelibertad, 2007), Colombia ocupa aun uno de los primeros lugares en America Latina (Lopera, 2004). Sin embargo, lo mas impactante del secuestro no reside en sus estadisticas. Un secuestro es mas que las cifras de los organismos de seguridad, mas que el sistema de financiacion de la guerrilla, el narcotrafico y la delincuencia comun. Es el tormento que padecen la familia y el secuestrado, las amenazas, las negociaciones para la liberacion y en ocasiones, la muerte. El secuestro no es solo la perdida del derecho fundamental a la libertad, produce inmensos danos en el proceso vital de las victimas que lo padecen, ocasiona una grave conmocion que genera alteraciones fisiologicas y psicologicas (Arias & Sepulveda 1993; Meluk & Trujillo, 1993; Navia & Ossa, 2003) y modifica el funcionamiento familiar y laboral (Molina, Agudelo, De los Rios, Builes, Arroyave, Lopez, & cols., 2003), dejando una huella de dolor y desconfianza (Navia & Ossa, 2007)

El SEE, objetivo de este estudio, presenta algunas caracteristicas particulares que hacen de este un evento traumatico diferente a cualquier otro tipo de experiencias traumaticas (guerras, campos de prision, crimenes, violaciones, accidentes, etc.) que se han estudiado con amplitud, y de los que se encuentra informacion en la literatura cientifica. En el SEE se le pone precio a la vida, el secuestrado no es canjeado por libertades politicas o por otras razones, sino por dinero, y por lo general, su supervivencia depende de la negociacion que haga la familia. El trauma inicia con el cautiverio, periodo de tiempo que puede durar dias o anos, durante el cual las familias y el individuo secuestrado son expuestos a un trauma cronico (Herman, 1992). Meluk (1998) describe el cautiverio como una "muerte suspendida", un tiempo en el que las familias no saben si el o la secuestrada ha sido asesinada o si esta viva y sera liberada. Esta condicion es denominada por Boss (1999) como "perdida ambigua", la persona esta ausente pero sigue psicologicamente presente para la familia, quien no puede hacer el duelo pues desconoce si su ser querido regresara o estara muerto. La liberacion marca el final de este periodo de incertidumbre y el comienzo de la adaptacion post trauma durante la cual las familias deberan enfrentar las consecuencias del secuestro.

El SEE es un buen ejemplo de lo que Figley (1989) ha denominado "trauma familiar simultaneo". Al mismo tiempo, aunque de forma diferente, el secuestrado y su familia son expuestos a la experiencia traumatica. Mientras que la persona secuestrada es privada de su libertad y sometida al manejo arbitrario de sus captores, la familia tambien esta virtualmente cautiva (Navia & Ossa, 2001). Debe permanecer atenta a las llamadas de los secuestradores, negociar el pago del rescate y encarar las continuas amenazas y la manipulacion de quienes retienen al ser querido.

Joseph, Williams y Yule (1997) plantean que la adaptacion postrauma es el resultado de la interaccion de multiples variables, entre ellas, la apreciacion y valoracion que se haga del suceso y el afrontamiento. De acuerdo con McCubbin, Thompson y McCubbin (1996), el afrontamiento familiar y las estrategias de solucion de problemas pueden ayudar a las familias a manejar y superar un trauma, como puede ser el secuestro. Aunque tradicionalmente el afrontamiento ha sido conceptualizado a nivel individual, estos autores consideran que puede darse a nivel familiar y definen el afrontamiento familiar como "los esfuerzos especificos (encubiertos o evidentes) por medio de los cuales los miembros familiares, y la familia, funcionando como un todo, intentan reducir o manejar las demandas sobre el sistema familiar o incorporar recursos para sobrellevar la situacion" (p. 49).

El afrontamiento puede ser visto como un estilo personal para hacer frente a distintas situaciones estresantes o como un proceso; es decir, respuestas especificas que varian en funcion de las demandas de la situacion y de la relacion persona--ambiente (Lazarus & Folkman, 1984). El modelo de proceso propuesto por Lazarus y Folkman diferencia el resultado de la funcion y plantea dos funciones primordiales del afrontamiento, una orientada a la emocion y otra al problema. Uno u otro mecanismo se emplearan dependiendo de la evaluacion que haga el individuo de las posibilidades de cambiar la situacion; cuando la evaluacion indica que la situacion se puede modificar predomina el afrontamiento orientado al problema mientras que el orientado a la emocion prevalece cuando la evaluacion indica que es imposible alterarla. Por ultimo, estos dos tipos de afrontamiento interactuan favoreciendose o interfiriendose mutuamente.

La clasificacion bidimensional propuesta por Lazarus y Folkman ha sido cuestionada por los analisis factoriales y Moos, Cronkite, Billings y Finney (1986, citado por Sandin, 1995) plantean un modelo mas complejo que diferencia entre estrategias cognitivas y comportamentales y toma en cuenta tanto el metodo (activo o evitacion) como la funcion (problema o emocion). Al igual que en el afrontamiento individual, el familiar implica esfuerzos comportamentales o cognitivos orientados a manejar la situacion estresante o la tension generada por ella (McCubbin, Thompson & McCubbin, 1996).

Aunque aun no se ha estudiado el papel de los recursos y mecanismos de afrontamiento familiar en la superacion y manejo del trauma del secuestro, la investigacion sobre el afrontamiento individual en situaciones de trauma ha mostrado que las estrategias de solucion de problemas, que hacen enfasis en lo positivo y encuentran significado al evento traumatico, estan asociadas con la ausencia de estres postraumatico (Charlton & Thomson, 1996), ansiedad y otros desordenes psiquiatricos (Mikuliencer & Florian, 1996). Por el contrario, la evitacion por parte de las victimas de trauma ha sido relacionada con altos niveles de angustia psicologica (Charlton & Thompson, 1996) y de estres postraumatico (Biro, Zdenka, & Gvrilov, 1997; Sutker Davis, Uddo & Ditta, 1995). Al hacer una revision de los modelos de reajuste de combatientes veteranos de Vietnam que no buscaron tratamiento porque sintieron que tenian un adecuado ajuste vital, Wolfe, Keane, Kaloupek, Mora y Wine (1993, citados por Sutker & cols., 1995) encontraron que los veteranos que acudieron a la exteriorizacion de la experiencia, las ilusiones y la evitacion extrema como estrategias de afrontamiento, fueron mas sintomaticos que quienes emplearon formas mas activas de afrontamiento. Fairbank, Hansen y Fitterling (1991) tambien mostraron que antiguos prisioneros de la guerra con TEPT reportaron menos control sobre memorias traumaticas y un mayor uso de aislamiento, ilusiones, culpabilizacion y busqueda de soporte social, para afrontar sus recuerdos sobre la experiencia traumatica. En un estudio longitudinal con veteranos de la guerra del Golfo, Benotsch, Brailey, Vasterling, Uddo, Constans y Sutker (2000) encontraron una interaccion entre la efectividad de los mecanismos de afrontamiento y la presencia de sintomas de TEPT. A medida que pasaba el tiempo y las personas agotaban los recursos personales de manejo, aumentaba el empleo de la evitacion y se presentaban mas sintomas de TEPT. Por ultimo, una cantidad considerable de evidencia ha mostrado tambien que el soporte social puede ayudar a la gente a manejar situaciones estresantes. El apoyo social significativo se ha asociado con una mejor adaptacion en veteranos de combate, victimas de violacion y victimas de desastres civiles (Joseph, Williams & Yule, 1997).

Los resultados presentados en este articulo hacen parte de un esfuerzo por explorar las estrategias que emplean las familias y los ex secuestrados para afrontar y manejar la tension generada por el cautiverio, asi como los efectos del trauma en el periodo posterior a la liberacion. En primer lugar, se buscaba identificar y describir los mecanismos especificos empleados por las familias; en segundo lugar, determinar si existian diferencias en las tendencias de los mecanismos de afrontamiento empleados por las familias que viven el cautiverio de uno de sus miembros y las que estan en el primer ano despues de la liberacion; por ultimo, determinar si se observaban diferencias en las tendencias entre familias que presentan dificultades en la adaptacion y aquellas que no, tanto durante el cautiverio de uno de sus seres queridos como despues de la liberacion.

METODO

Participantes

De los datos disponibles en la Fundacion Pais libre se escogieron 192 familias que cumplian con los criterios de la investigacion: ser victimas de SEE, tener un miembro adulto secuestrado o haber experimentado su liberacion al menos 15 meses antes del estudio. Se pudo establecer contacto con 137 de las 192 familias disponibles (71,35%); 82 (59,85%) de ellas aceptaron participar y firmaron la carta de consentimiento, 55 no pudieron reunirse para realizar la entrevista familiar (23,35%), 45 (16,8 %) se rehusaron a participar y 10 fueron excluidas debido a que no se tenian datos completos. La muestra final estuvo compuesta por 72 familias, 18 viviendo el cautiverio de uno de sus miembros y 54 en el periodo posterior a la liberacion (18 entre 2 y 4 meses posteriores a la liberacion, 18 entre 5 y 8 meses y 18 entre 9 y 15 meses).

Participaron 246 personas, 55 victimas directas del secuestro y 191 miembros familiares. La mayoria de los secuestros fueron realizados por la guerrilla (91,8%), el 4,1% por autores desconocidos, el 2,7% por la delincuencia comun y el 1,4% por guerrilla y delincuencia comun. La duracion promedio de cautiverio fue de 112,7 dias (rango = 1 a 435 dias, moda = 12) y todos y todas las cautivas regresaron vivas, la mayoria despues del pago del rescate por parte de la familia.

De los 55 secuestrados, 14% eran mujeres y 86% hombres y la edad promedio 42,6 anos (rango = 18 a 74). El 83,9% de los familiares eran miembros de la familia nuclear, el 15,1% de la familia extensa y el 1% personas externas, parejas o prometidos del miembro secuestrado. Participaron en promedio tres miembros por familia en cada entrevista (rango = 2 - 6); 63,4% fueron mujeres y 36,6% hombres, con una edad promedio para el grupo de 33,7 anos (rango = 6 a 72). Las familias vivian en diferentes regiones de Colombia y la mayoria pertenecia a estratos socioeconomicos altos aunque tambien participaron de estratos medios y bajos.

Instrumentos

Los datos familiares se recogieron mediante una entrevista semi estructurada que incluia como temas la experiencia de las familias durante el cautiverio y despues de la liberacion, cambios en el sistema familiar, atribuciones de causalidad hechas con respecto al secuestro, mecanismos de afrontamiento empleados por la familia durante el cautiverio y despues de la liberacion, cambios en las creencias sobre la posibilidad de controlar lo que nos sucede y la confianza en los demas, sensacion de vulnerabilidad frente al secuestro y valores. Las entrevistas fueron realizadas por los investigadores o alguno de los asistentes previamente entrenados, todos ellos psicologos graduados. Se condujeron siguiendo el mismo formato aunque los entrevistadores tenian la posibilidad de explorar cualquier tema adicional que surgiera durante ellas. Duraron aproximadamente 2 1/2 horas cada una, todas fueron grabadas y transcritas, identificando a cada familia con un codigo para proteger su identidad y garantizar la confidencialidad de los participantes. Las preguntas se dirigian a la familia en general, de manera que cualquiera podia contestar; sin embargo, aquellos participantes que no habian dado su opinion espontaneamente fueron interrogados directamente.

Para evaluar los efectos psicologicos del secuestro a nivel individual se empleo el CAPS-DX, una entrevista estructurada que evalua los sintomas de estres post traumatico de acuerdo con los parametros establecidos por el DSM-IV. Las correlaciones entre evaluadores para los puntajes totales en esta entrevista variaron entre r = 0,95 y r = 0,99.

Procedimiento

Inicialmente se establecio contacto, telefonico o por correo, con aquellas familias disponibles en la base de datos y que cumplian con los criterios establecidos para el estudio. Con aquellas que accedieron a participar y firmaron el consentimiento escrito, se programo una entrevista familiar conjunta y la aplicacion individual del CAPS-DX.

Para el analisis de las entrevistas se siguieron los tres pasos propuestos por Miles y Huberman (1994): reduccion de los datos, organizacion de los mismos, elaboracion y verificacion de conclusiones. Para el presente trabajo, se entendio por afrontamiento familiar aquellos esfuerzos, cognitivos o conductuales, realizados por la familia y sus miembros para manejar las demandas externas e internas impuestas por la situacion de secuestro, tanto durante el cautiverio como despues de la liberacion. Con base en la clasificacion de los afrontamientos propuesta por Moos, Cronkite, Billings y Finney (Sandin, 1995), las respuestas de las familias a la pregunta sobre "como habian manejado las presiones y la situacion durante el cautiverio, o despues de la liberacion", se clasificaron inicialmente en dos grandes categorias: afrontamiento cognitivo y afrontamiento conductual, las que a su vez fueron subdivididas en orientadas al manejo y evitativas. El afrontamiento cognitivo orientado al manejo fue entendido como todas aquellas estrategias encaminadas a crear, moldear ,y evaluar los significados y formas de interpretacion de la situacion para hacerla mas manejable, constructiva y aceptable (McCubbin, Thompson & McCubbin, 1996); el cognitivo evitativo, como las estrategias encaminadas a evitar pensar en la situacion. Por afrontamiento conductual orientado al manejo se entendio todas aquellas acciones realizadas para manejar la situacion o la tension emocional y los evitativos, como comportamientos orientados a distanciar a la familia de la situacion. Ademas de las cuatro categorias anteriores, a lo largo del analisis surgieron tres adicionales que fueron mencionadas con frecuencia por las familias: a) busqueda de apoyo emocional, entendido como el soporte recibido por parte de la familia misma, los amigos, otras victimas de secuestro o profesionales; b) apoyo espiritual, entendido como acudir a un ser superior o a la oracion como fuente de ayuda y soporte; c) bloqueo de sentimientos.

El analisis se inicio con la codificacion de las respuestas usando las categorias establecidas inicialmente, con la posibilidad de incluir otras adicionales que fueran surgiendo a lo largo del analisis. Posteriormente, los datos codificados fueron integrados en matrices de caso en las que se incluyo una columna para la categoria analitica, otra para la trascripcion de las respuestas dadas por la familia y una tercera para el codigo del rol ocupado por el miembro familiar (madre, padre, hermano, etc.) que daba la respuesta, resaltando en color aquel que correspondia al secuestrado(a). Con base en estas matrices se inicio la busqueda de patrones y tendencias; cada una de las dos investigadoras analizo las matrices individuales, luego discutieron las tendencias identificadas y por mutuo acuerdo establecieron los patrones que serian empleados para construir la matriz de variables (Miles & Huberman, 1994). A continuacion, cada matriz individual fue revisada de nuevo y se registraron los datos en dos meta-matrices orientadas por variables: una para las familias viviendo el cautiverio y otra para aquellas despues de la liberacion. En estas meta-matrices se consignaron los codigos de las familias que habian respondido en cada una de las categorias, asi como respuestas ilustrativas y con base en ella se calcularon porcentajes para cada tendencia teniendo en cuenta las respuestas en las que la mayoria de los miembros estuvieron de acuerdo.

RESULTADOS

Mecanismos de afrontamiento durante el cautiverio y despues de la liberacion

Como lo ilustra la Tabla 1, mientras que despues de la liberacion fueron pocas las familias que reportaron acudir a lo espiritual como estrategia para manejar la situacion, durante el cautiverio la totalidad de los participantes indico que el apoyo espiritual fue lo que les permitio sentir fortaleza y guardar la esperanza. Dentro de esta categoria se identificaron dos tendencias: el apoyo y la busqueda de soluciones a traves de un ser omnipotente. En su esfuerzo por manejar la incertidumbre y la desesperanza, las familias acudian a un ser superior que les brindara fortaleza y les permitiera renunciar al esfuerzo de darle una explicacion racional al por que estaban viviendo el secuestro: "Yo he sentido tristeza y he sentido nostalgia porque soy ser humano ... pero en el momento en que me viene esa tristeza de pronto lloro, pero despues me levanto y digo: 'Dios pero si tu estas conmigo y tu has dicho que donde quiera que estes, estas conmigo, entonces dame la fuerza y la paz'" (Familia 11). En otros casos, los menos frecuentes, la impotencia experimentada llevo a sus miembros a apelar a un ser superior para que solucionara el problema e hiciera el milagro de devolverles a su familiar: "Yo le pedi mucho a Dios que por favor ... yo le rogaba, yo le decia '?Dios mio que quieres que yo haga? Voy a cambiar, voy a hacer esto, voy a cambiar esta forma de ser, voy a tratar de hacer las paces, pero !traemelo por favor! ..." (Familia 44). Segun reportaron, durante el cautiverio las familias se reunen con frecuencia para orar y encuentran en este ritual un espacio de union, apoyo y sosiego.

Dentro de los mecanismos cognitivos orientados al manejo se identificaron cuatro tendencias: pensar la situacion como algo manejable, mirar lo positivo de la experiencia, pensar en un futuro positivo, disminuir los aspectos negativos. Durante el cautiverio las familias reportaron con mayor frecuencia pensar la situacion como algo manejable y pensar en un futuro positivo, mientras que las familias que estaban en el periodo posterior a la liberacion reportaron emplear con mayor frecuencia mirar lo positivo y disminuir los aspectos negativos (Tabla 1). Para algunas familias, pensar el secuestro como un negocio o transaccion les permitio sentir que tenian cierto control sobre la situacion: "Yo siempre tuve las esperanzas de que mi papa regresaba porque alguna persona en la familia nos creo conciencia de que el secuestro es un negocio y la idea no es retenerlo a uno para matarlo, sino para quitar dinero" (Familia 34).

Como lo ilustran las siguientes respuestas, pensar que el secuestro tendra un desenlace positivo, bien porque los captores no van a maltratar al secuestrado y lo liberaran o porque este tiene la fortaleza para sobrellevar el secuestro, permitio a las familias mantener viva la esperanza del regreso del familiar: "Sonar con el futuro nos ha ayudado a mantener la esperanza. Es un futuro sonado, una ilusion, una felicidad muy grande que puede llegar a pasar cuando el vuelva" (Familia 42); "Tenemos confianza en que el papa esta siendo una persona fuerte y yo tengo la plena seguridad que eso es lo que esta pasando; o sea, yo tengo la plena seguridad que el esta siendo fuerte por los ninitos, por mi" (Familia 31).

Despues de la liberacion la forma mas frecuente de afrontamiento cognitivo centrado en el manejo fue disminuir los aspectos negativos de la experiencia (29,62%), bien sea comparandose con personas en una situacion menos favorable o considerando que las condiciones habrian podido ser peores, situacion que justificaron en el hecho de tener al secuestrado de nuevo en casa y en la naturaleza favorable de las condiciones de cautiverio: "Hay gente que esta en peores circunstancias que las de nosotros y entonces uno se siente como agradecido con el destino que le toco a uno, un secuestro largo y todas esas cosas, pero al fin y al cabo, sin mayores eventos, pues asi horrorosos" (Familia 20).

Por otro lado, como lo ilustra la siguiente respuesta, otras familias tendieron a connotar constructivamente la experiencia dandole o bien un sentido espiritual, o uno positivo, al considerar que lo malo algo bueno trae, pues fortalece o brinda nuevas perspectivas: "Voltear la forma de ver ... yo me siento como orgulloso de haber tenido esa experiencia tan interesante y sobre todo ... gracias a Dios que fue muy corto y que me trataron muy bien ... yo no tuve nunca absolutamente ningun problema.., de todas maneras hoy me siento feliz y realmente considero que es una experiencia muy positiva la que me toco vivir" (Familia 14). Por ultimo, algunas pocas familias (12,96%) neutralizaron la experiencia y la redefinieron como otro suceso mas en la vida: "aceptar que es una realidad que nos puede pasar ... y si uno lo acepta sufre menos; si no, sufre el doble" (Familia 14).

En cuanto a los mecanismos conductuales centrados en el manejo, es decir, las acciones encaminadas a reducir o eliminar el numero y la intensidad de las demandas creadas por el estresor, se encontraron dos tendencias: 1) acciones de solucion o comportamientos orientados a alterar la situacion, 2) manejo de la tension o estrategias enfocadas a manejar el estado emocional. Las familias viviendo el cautiverio de uno de sus miembros reportaron con mayor frecuencia el uso de ambas estrategias, en especial aquellas orientadas a manejar la tension emocional. Igualmente, se encontraron diferencias en el tipo de acciones que las familias de cada uno de los dos grupos emplearon para manejar su situacion. Durante el cautiverio las acciones se orientaron al logro de la liberacion, mediante denuncias, cartas, preparar y realizar cuidadosamente las conversaciones sobre la negociacion del rescate: "Sentirse haciendo algo por el secuestro. Eso tambien fue algo valioso, trataba de mirar a quien se le podia escribir una carta; o sea, ir a las reuniones, hablar con el gerente, mirar el periodico, ir a la emisora" (Familia 2). Ademas, la familia buscaba informacion sobre el secuestro en organismos dedicados a la asistencia de las victimas de este delito y a traves del intercambio con ex-secuestrados.

Aparte de las acciones para manejar el secuestro, las familias tambien realizaron actividades que les ayudaron a controlar la tension tales como la oracion, ejercicios de relajacion, el deporte y comunicarse con el cautivo por medio de mensajes a traves de programas de radio. Ademas, utilizaron la catarsis para desahogarse y expresar la rabia y el dolor que estaban sintiendo: "Llorar es una forma de tu exteriorizar y de botar lo que tu tienes adentro; porque si tu lo guardas puedes, puedes afectarte, pienso yo; afectar tu estado animico ... y la salud ..." (Familia 33).

Despues de la liberacion las estrategias conductuales que se reportaron con mayor frecuencia fueron las acciones orientadas a disminuir el riesgo; es decir, estrategias encaminadas a manejar la sensacion de vulnerabilidad y la angustia que genera la posibilidad de ser secuestrados otra vez. Algunas familias optaron por salir de la zona de peligro y trasladarse a un lugar mas seguro, en otra region del pais o en el exterior. Otras decidieron bajar el perfil economico y mantenerse anonimas para evitar ser identificadas como personas con capacidad de pago por un secuestro: "Uno dice: "vamos a quitarnos un monton de espejos que tenemos y que estan atrayendo la luz de todo el mundo ... quitemonos estos espejos y listo". Entonces por eso hablabamos que cambiar el carro ya quita posibilidades ... Para ir a secuestrar a alguien que va en un carro de un millon ... es mejor secuestrar al de 50" (Familia 48). Por ultimo, muchas familias tomaron medidas de seguridad tales como alternar rutas, cambiar rutinas constantemente, contratar escoltas, armarse y tener planes de contingencia en caso de ocurrir de nuevo el secuestro.

En las estrategias cognitivas evitativas se incluyeron aquellos mecanismos utilizados por las familias para alejar sus pensamientos sobre lo que les estaba ocurriendo. Para manejar la tension emocional, los dos grupos de familias reportaron evadir el tema o los recuerdos; sin embargo, las familias despues de la liberacion lo hicieron con menor frecuencia que aquellas que vivian el cautiverio de uno de sus miembros. Mientras que ninguna de las familias del grupo posterior a la liberacion menciono evitar los pensamientos negativos, el 27,77% de las familias viviendo el cautiverio de uno de sus miembros lo hizo. Despues del secuestro las familias optaron por no recordar temas relacionados con el evento o centraron su atencion en una meta que las distrajera, como pensar en los hijos o la posibilidad de un traslado.

Continuar con la rutina fue la estrategia conductual de evitacion con mayor frecuencia reportada por los dos grupos de familias. Las ocupaciones cotidianas los distraian y asi evitaban pensar sistematicamente tanto en lo que pasaba durante el cautiverio como en la experiencia traumatica de la que fueron victimas. Sin embargo, la actividad constante tambien fue empleada como coraza que los protegia de sus sentimientos:

"Usted se mete a su trabajo y el trabajo lo ocupa, lo ocupa mentalmente y lo ocupa en tiempo, y lo ocupa intelectualmente y eso le ayuda a superarse. Yo pienso que eso fue lo que yo hice; o sea, a mi me soltaron un sabado y el lunes estaba en mi oficina. Con el mismo horario, la misma cosa realmente, la misma intensidad. Yo creo que eso me ayudo porque los problemas del trabajo, la cosa del trabajo, entonces uno no piensa en las cosas malucas sino en las cosas que tiene en el trabajo ..." (Familia 20).

Despues de la liberacion algunas familias tomaron unas vacaciones para alejarse del contexto en el que vivieron el secuestro y de las personas curiosas que los acosaban para conocer los detalles acerca de lo ocurrido.

Una estrategia de evitacion que fue reportada con alguna frecuencia, aunque menor que las anteriores, fue la denominada bloqueo de sentimientos. Por considerar que no podia ser tratada como estrictamente conductual o cognitiva se establecio como subcategoria aparte de las dos anteriores. Para demostrar fortaleza y no dejarse llevar por la desesperacion, algunas familias bloquearon los sentimientos de rabia y tristeza, mecanismo que fue reportado con similar frecuencia por las familias durante el cautiverio y despues de la liberacion (16,66 % y 11,11% respectivamente) y con menor frecuencia que los anteriores mecanismos evitativos.

Por ultimo, al igual que el apoyo espiritual, el apoyo emocional fue uno de los medios de afrontamiento mas frecuentemente reportados por las familias, tanto durante el cautiverio (100%) como despues de la liberacion (66,66%). La familia fue la primera y mas frecuente fuente de apoyo (72,22% lo reportaron durante el cautiverio y 51,85% despues de la liberacion) y en orden descendente siguieron el apoyo brindado por profesionales (38,88% durante el cautiverio y 14,81% despues de la liberacion), amigos (16,66% durante el cautiverio y 9,25% despues de la liberacion) y ex secuestrados (16,66% durante el cautiverio y 14,81% despues de la liberacion). El secuestro moviliza a las personas alrededor de la familia y genera respuestas de solidaridad que le dan a la familia la sensacion de estar acompanada y apoyada en el proceso. "Hubo mucha union, hubo mucha solidaridad ... pero increible ... yo abri esta puerta de la casa ... y yo encontraba en la puerta casetes, novenas, veladoras, libros de meditacion, de auto-ayuda ... 'escuche este casete que la va a relajar, ponga esta veladora, haga esta novena a este santo ...'" (Familia 71). De igual manera, segun reportaron las familias, las instrucciones e informacion proporcionadas por los profesionales les permitieron calmar la ansiedad y darle un manejo a la situacion: "Entonces la psicologa me dio unas pautas para que le explicara yo todo, porque yo queria decirselo. Entonces ella me dijo todo lo que tenia que hacer y asi lo hice. Y mira, desde ese dia la nena cambio, ya esta mas tranquila. Extranando igual a su papa ... lo nombra mucho, pero esta tranquila ..." (Familia 31).

Mecanismos de afrontamiento y adaptacion

Con el proposito de determinar si las estrategias de afrontamiento empleadas por las familias podrian facilitar la adaptacion, se compararon las familias en las que ninguno de sus miembros tenia indices de TEPT con aquellas en las que al menos uno de sus miembros lo presentaba, tanto durante el cautiverio como despues de la liberacion.

Durante el cautiverio los datos indicaron que las familias cuyos miembros no presentaron TEPT tendieron a usar con mayor frecuencia mecanismos cognitivos centrados en el manejo (vease Tabla 2). El mecanismo en el cual se encontro una mayor diferencia fue en el de "pensar la situacion como algo manejable"; mientras que solo 10% de las familias con algun miembro con TEPT reporto haberlo empleado, el 62.5% de las familias sin miembros con TEPT lo hizo. En cuanto a los mecanismos conductuales los datos indicaron que las familias en las que no se presento TEPT centraron sus esfuerzos en acciones de solucion y buscaron ocuparse en la rutina mientras que aquellas en las que se evidencio TEPT reportaron con mas frecuencia la tendencia a aislarse y el empleo de mecanismos centrados en manejar la tension (vease Tabla 2).

Despues de la liberacion las familias sin TEPT en alguno de sus miembros reportaron con mayor frecuencia mecanismos cognitivos de afrontamiento centrados en el manejo y menos afrontamientos cognitivo evitativos. Aunque no se evidenciaron mayores diferencias entre el grupo de familias que presentaron TEPT en alguno de sus miembros y aquellas en las que no, si resulta interesante observar que las familias con TEPT tendieron a disminuir los aspectos negativos y a evitar los recuerdos con mayor frecuencia que las que no presentaron TEPT (Tabla 2). Al igual que durante el cautiverio, las familias que no presentaron TEPT en alguno de sus miembros reportaron con mayor frecuencia emplear acciones de solucion; es decir, acciones encaminadas a ganar seguridad, mientras que las familias con algun miembro con TEPT reportaron con mayor frecuencia estrategias orientadas a manejar la tension. De igual forma, los datos indicaron que las familias sin presencia de TEPT reportaron con mayor frecuencia la tendencia a ocuparse con la rutina; por el contrario, aislarse y bloquear los sentimientos fue mas frecuente en familias con presencia de TEPT. En cuanto al apoyo espiritual y emocional, las frecuencias no mostraron diferencias entre los grupos, ni durante el cautiverio ni luego de la liberacion.

DISCUSION

A diferencia de lo que ocurre despues de la liberacion, durante el cautiverio las familias reportaron con mucha mayor frecuencia el empleo de diversos mecanismos de afrontamiento, centrados tanto en la evitacion como en el manejo del problema y de la emocion. La diversidad de afrontamientos indica que, como lo plantean Lazarus y Folkman (1984), no hay un estilo de afrontamiento sino que se emplean diferentes estrategias dependiendo de las demandas que surgen a lo largo del proceso. Segun los relatos de los participantes, el cautiverio es un periodo en el que la familia es sometida a diversas situaciones estresantes --el secuestro, las promesas de liberacion que renuevan la esperanza, las diversas amenazas y demandas hechas por los captores durante la negociacion-, que algunas veces exigen de ella emplear estrategias orientadas a manejar la tension y en otras ocasiones, al manejo del problema. No obstante, el estudio no permite determinar las circunstancias especificas en las que se emplearon unos y otros. Despues de la liberacion, las familias deben asimilar lo sucedido y afrontar las consecuencias que les deja el secuestro; sin embargo, para ellas la liberacion es como una resurreccion que marca el final del sufrimiento (Navia & Ossa, 2000) y tal vez debido a ello, las frecuencias de los diversos mecanismos de afrontamiento fueron mucho menores que las reportadas por aquellas que vivian el cautiverio.

Las diferencias observadas en el tipo de estrategias cognitivas y conductuales que emplearon las familias de los dos grupos, y que parecen estar relacionadas con la naturaleza de las situaciones estresantes que enfrentan las familias durante los dos periodos, confirma, una vez mas, la naturaleza procesal del afrontamiento. En un tiempo caracterizado por la incertidumbre, como lo es el cautiverio de uno de los miembros de la familia, pensar en un futuro positivo, en que su ser querido sena devuelto y soportaria las vejaciones del cautiverio, permitio a las familias mantener la esperanza y crear una nocion de futuro. De igual manera, buscaron ganar control informandose sobre lo que podrian esperar a lo largo del cautiverio de su familiar pues, como lo muestra el siguiente relato, la informacion les proporcionaba una vision realista sobre la situacion y les permitia hacer algunas predicciones:

"Tambien teniamos mucha esperanza en el tiempo de liberacion ... yo me puse a averiguar con personas de la zona y coincidencialmente todos los secuestros de ese ano, todos los que pude averiguar, maximo habian durado mes y medio ... entonces tambien habia una esperanza en ese sentido. Los secuestros de la zona, por estadisticas, eran cortos y respetaban al vida de las personas ... hable con un secuestrado amigo de mi papa, un ex-secuestrado que me dio mucho apoyo cuando dijo "que pasaron mucho frio y ... la comida era muy maluca y cosas asi, pero que los trataban bien"; eso tambien me dio una esperanza de que la vida iba a ser respetada" (familia 41).

Despues de la liberacion desaparece la necesidad de mantener la esperanza y la informacion se vuelve irrelevante, de alli que la tendencia a nivel cognitivo fue eliminar la carga negativa del trauma y redefinir la situacion buscando los aspectos positivos o convenientes de la misma. De igual manera, a nivel conductual el afrontamiento se oriento a manejar uno de los estresores mas prominentes del periodo postrauma: la sensacion de vulnerabilidad. Como lo senala Janoff-Bulman (1992), los esquemas cognitivos de las personas traumatizadas enfatizan la aleatoriedad y la malevolencia del mundo y esto resulta aun mas evidente en un contexto donde el conflicto armado hace parte del diario vivir y el SEE se ha convertido en una de las principales fuentes de financiacion de los grupos insurgentes. Como lo ilustra la siguiente afirmacion de una de las familias, las victimas de SEE se sienten desprotegidas, abandonadas por un estado al que perciben como incapaz de protegerlos y con la clara conciencia de poder volver a ser victimas de un delito ante el cual, antes se sentian invulnerables: "Entonces como estamos en un pais en el que uno puede esperar cualquier cosa, en que nos puedan volver a secuestrar, tenemos miedo. O sea, si uno viera que ya no hubiera mas secuestros, uno diria: "bueno ya se acabo". Pero es que cuando a uno ya le toco su parte, pues uno piensa que tiene que estar pendiente."

En cuanto a la adaptacion, los datos indicaron que el afrontamiento centrado en el manejo del problema parece favorecerla, tanto durante el cautiverio de un miembro familiar como despues de la liberacion. Al igual que lo encontrado por Molina, Agudelo, De los Rios, Builes, Arroyave, Lopez, y cols. (2003), ver la situacion como algo manejable, llevar a cabo diferentes acciones para lograr la liberacion y comprender que en un SEE la familia negocia por la vida de su familiar, le da a la familia cierto control y manejo. Luego de la liberacion, fueron las acciones orientadas al manejo de la sensacion de desproteccion y vulnerabilidad lo que favorecio la adaptacion posttrauma.

Como lo han mostrado estudios previos a nivel individual (Charlton & Thomson, 1996; Mikulincer & Florian, 1996), los resultados tambien indicaron que hacer enfasis en lo positivo y darle un sentido a la experiencia, favorecio la adaptacion post trauma. Las familias sin miembros con TEPT miraron el secuestro vivido como una experiencia constructiva de la que podian aprender.

Al igual que en otras investigaciones que han encontrado que la evitacion favorece la presencia de TEPT (Biro, Zdenka, & Gvrilov, 1997; Fairbank, Hansen & Fitterling, 1991), los datos indicaron que tanto durante el cautiverio como despues de la liberacion, aislarse y bloquear la expresion de sentimientos puede estar asociado con dificultades en la adaptacion. Sin embargo, otras formas de evitacion parecen estar asociadas con la menor presencia de TEPT, en especial, ocuparse con la rutina. Como lo afirmaron las familias, mantener la rutina les ayudo a distraerse para no pensar constantemente en lo que les estaban padeciendo ni en lo que podria estar sufriendo el cautivo y les ayudo a soportar la espera. Despues de la liberacion, reasumir la rutina les permitio volver a ganar control sobre sus vidas y a dejar la experiencia atras.

Los resultados de esta primera aproximacion descriptiva sobre la forma como las familias afrontan un evento traumatico como el SEE, indican que la ayuda para las familias victimas de SEE debe tomar en cuenta las caracteristicas de los diferentes estresores a los que son expuestas, tanto durante la victimizacion como despues del trauma. Es importante ayudarlas a enfocar sus esfuerzos en manejar la situacion, aunque de manera diferente durante el cautiverio y despues de la liberacion. En el primer caso, resulta util ayudarles a caer en cuenta que el SEE es una transaccion en la que el captor necesita del secuestrado y de la familia para lograr su fin. Si bien pagar el rescate no garantiza que su ser querido sera devuelto, ver el secuestro como una transaccion les permite afrontar la situacion de impotencia y realizar una serie de acciones encaminadas a manejar la negociacion. De igual forma, resulta util darles informacion con respecto a aspectos tales como, porcentajes y probabilidades de liberacion, tendencias de comportamiento de los captores, estrategias de manejo de la relacion con el captor y tacticas para una adecuada negociacion. La informacion y las estrategias de manejo les permiten a las familias ganar cierto tipo de control y disminuir la sensacion de incertidumbre, fuente primordial de tension durante este periodo. Despues de la liberacion, la ayuda deberia centrarse en trabajar con las familias para darle un sentido a lo sucedido, redefinir la experiencia en terminos constructivos y disenar estrategias que les permitan sentirse seguras para asumir de nuevo su vida y rutinas diarias.

Dado que se trabajo solo con familias expuestas a SEE y aquellas cuyo familiar habia sido liberado con vida, los resultados presentados representan solo una parte de los diferentes tipos de victimas de secuestro. Sena importante determinar si estos datos se replican en otras formas de secuestro, tales como el politico, en el que la familia no tiene un rol negociador, o en casos en los que el secuestrado no es liberado vivo. Otra de las limitaciones de este estudio es que se pregunto por el afrontamiento en terminos generales, sin explorar el manejo de cada una de las situaciones estresantes que caracterizan el cautiverio y el periodo posterior a la liberacion; por lo tanto, los resultados no permiten esclarecer el proceso de afrontamiento en funcion de los diferentes estresores enfrentados a lo largo de los dos periodos. Futuras investigaciones podrian explorar este proceso asi como realizar un estudio longitudinal que permita determinar si en situaciones de exposicion prologada al trauma, como lo es el cautiverio, los afrontamientos se agotan y aparecen los sintomas de estres traumatico.

Recepcion: mayo de 2006

Aceptacion final: agosto de 2007

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CARMEN ELVIRA NAVIA (2)

Universidad Nacional de Colombia

(2) Correspondencia: CARMEN ELVIRA NAVIA. Calle 88 No. 22-42, Bogota, Colombia. Correo electronico: carmen_e)navia@yahoo.com.

(1) Este articulo hace parte de un estudio cuantitativo y cualitativo sobre los efectos psicologicos y familiares del secuestro extorsivo en Colombia, financiado por Colciencias y la Fundacion Pais Libre.
TABLA 1
Porcentajes de afrontamientos reportados por las familias durante
el cautiverio y despues de la liberacion

Afrontamiento                                      Porcentaje

                                                         Post
                                            Cautiverio   Liberacion
                                            n = 18       n = 54

Apoyo espiritual                            100          16,66
Orientado al Manejo
  Cognitivos
  Pensar la situacion como algo manejable     33,33      12,96
  Mirar lo positivo                           11,11      24,07
  Pensar en un futuro positivo                66,66       9,25
  Disminuir los aspectos negativos            11,11      29,62
Conductual
  Acciones de solucion                        55,55      46,29
  Manejo de Tension                           88,88      16,66
Busqueda de apoyo emocional                 100          66,66
Evitativos
  Cognitivos
    Pensar en otras cosas                     0           3,70
    Evitar pensamientos negativos             27,77       0
    Evitar el tema o los recuerdos            33,33      20,37
Conductual
  Ocuparse con la rutina                      77,77      37,03
  Aislarse                                    16,66       7,40
Bloqueo de Sentimientos                       16,66      11,11

TABLA 2
Porcentajes de afrontamientos reportados por las familias cuyos
miembros no presentan TEPT y aquellas en las que al menos uno lo
presenta

               Afrontamiento                    Porcentaje

                                                Cautiverio

                                               Con      Sin
                                               SEPT     SEPT
                                              n = 10   n = 8

Apoyo espiritual                              100      100
Orientado al Manejo
  Cognitivos
    Pensar la situacion como algo manejable    10       62,5
    Mirar lo positivo                          10       12,5
    Pensar en un futuro positivo               50       87,5
    Disminuir los aspectos negativos           10       12,5
  Conductual
    Acciones de solucion                       50       75
    Manejo de Tension                          90       75
  Busqueda de apoyo emocional                  90      100
Evitativos
  Cognitivos
    Pensar en otras cosas                       0        0
    Evitar pensamientos negativos              30       25
    Evitar el tema o los recuerdos             20       50
Conductual
  Ocuparse con la rutina                       70       87,5
  Aislarse                                     20       12,5
Bloqueo de Sentimientos                        30        0

               Afrontamiento                    Porcentaje

                                              Post Liberacion

                                               Con      Sin
                                               SEPT     SEPT
                                              n = 26   n = 28

Apoyo espiritual                              15,38    17,85
Orientado al Manejo
  Cognitivos
    Pensar la situacion como algo manejable   11,53    17,85
    Mirar lo positivo                         19,23    25
    Pensar en un futuro positivo               7,69    10,71
    Disminuir los aspectos negativos          34,61    25
  Conductual
    Acciones de solucion                      30,76    60,71
    Manejo de Tension                         23,07    10,71
  Busqueda de apoyo emocional                 65,38    67,85
Evitativos
  Cognitivos
    Pensar en otras cosas                      0        7,14
    Evitar pensamientos negativos              0        0
    Evitar el tema o los recuerdos            26,92    14,28
Conductual
  Ocuparse con la rutina                      19,23    53,57
  Aislarse                                    15,38     0
Bloqueo de Sentimientos                       15,38     7,1
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Author:Navia, Carmen Elvira
Publication:Revista Latinoamericana de Psicologia
Date:Jan 1, 2008
Words:8429
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