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ANGER IN THOMAS AQUINAS AND CASSIAN: TWO APPROACHES AROUND A COMMON ISSUE/LA IRA EN TOMAS DE AQUINO Y CASIANO: DOS APROXIMACIONES EN TORNO A UN TEMA COMUN.

INTRODUCCION

Sin ser muy conocida, resulta interesante determinar cual es la postura que mantuvo Tomas de Aquino frente a las doctrinas de los Padres del desierto. Dada la escasez de fragmentos y opiniones explicitas recogidas por el dominico acerca de autores como Pacomio, Efren o Simon el Estilita, dicha labor no resulta sencilla. Sin embargo, algunos autores de esta clase fueron mas conocidos por Tomas que otros, no solo por el hecho de haberlos mencionado, sino porque representan el caso de pensadores de inspiracion neoplatonica-origenista, que a primera vista parecen concordar con las tesis esenciales del Angelico en materia ascetico-moral, pero, contra todo lo que podria parecer, guardan un marcado contraste en relacion con la postura filosofica del Rocasecano sobre la materia. Este es el caso de Juan Casiano (360-430), contemporaneo de Agustin de Hipona; discipulo de Evagrio Pontico (monje ordenado diacono en Constantinopla por Juan Crisostomo y con quien mantuvo correspondencia Jeronimo); Tomas de Aquino suele mencionarlo bajo el hermetico apelativo de Collator, por ser el autor de una de las mas conocidas obras sobre ascetica en el Medioevo: las Collationes.

Tomas de Aquino mantuvo ciertas divergencias doctrinales en relacion con el pensamiento de autores escolasticos contemporaneos a el, como Buenaventura o Duns Escoto, y posteriores a el, como Francisco Suarez. Sin embargo, no es frecuente encontrar que Tomas de Aquino discrepe en asuntos de tipo ascetico-moral con la postura de un asceta tan estimado en su tiempo como Casiano. A pesar de que su pensamiento se enmarca en la tradicion neoplatonica preagustiniana, y no en la aristotelica como Tomas, autores como Owen Chadwick (1968: 151-157) han demostrado la preeminencia de su pensamiento en la historia del cristianismo.

Tanto Casiano como Tomas de Aquino reflejan las dos grandes tradiciones de la filosofia clasica en Grecia: la platonica, representada por Casiano, que se prolonga hasta el siglo XVI con Francisco de Sales; y la aristotelica, que influye sobre Gregorio Magno y se extiende a Tomas de Aquino. Esto no excluye afinidades entre ambas posturas, como pertenecer a la misma tradicion espiritual. Resulta interesante y util contrastar sus diferentes visiones sobre la ira, principalmente debido a que entre ambos grupos de pensadores en tension se encuentra el antecedente filosofico de algunas corrientes psicologicas recientes de base no materialista--v. g. la terapia cognitiva de Albert Ellis (Knaus, Rosellini, Ross, Garcia, Minor, Parr, Haberstroh, Greiger y Klarreich, 2008) y Aaron Beck (Butera, 2010) o la practica de la psicologia positiva de Christopher Peterson y Martin Seligman (2004)--vinculadas con un manejo cotidiano de la ira e inspiradas en los planteamientos de Tomas de Aquino y de otros filosofos clasicos.

La tonica general de los textos permite admitir que ambos autores sostienen posiciones mas o menos divergentes en torno al siguiente problema: ?hasta que punto puede ser moralmente bueno enojarse con otra persona?

Para responder expondre, en primer lugar, algunas ideas clave sobre el valor moral de la ira en Tomas de Aquino y Casiano. En segundo, sintetizare la doctrina de Casiano sobre la ira. En tercero, hare un comentario critico a la interpretacion de Michael Rota (2007). Finalmente, discuto la posibilidad de alguna conciliacion psicologica entre ambos autores a partir de un remedio para la ira, basado en un principio comun.

POSTURA DE TOMAS DE AQUINO EN TORNO A LA MORALIDAD DE LA IRA

Nocion de la ira segun Tomas de Aquino

Tomas de Aquino concibe la ira como el "deseo de causar dano a otro, buscando con ello una justa retribucion (<<justa vindicatio>>) motivada por algun perjuicio causado por otro, y percibido como injusto por quien se irrita" (ST, 1-2, c47, aa. 1-2). (1) La ira aparece vinculada con diversas pasiones, por ejemplo, la tristeza, el deseo y la esperanza, pues quien se irrita experimenta tristeza o pena en presencia del perjuicio sufrido y, por tanto, desea y espera la oportunidad de resarcirse (2) ante ello. Si bien es cierto que todas las causas de la ira se reducen al menosprecio que rebaja nuestra excelencia, esta es provocada por tres causas: ignorancia, pasion y eleccion, las primeras dos provocan un enojo menor, mientras que la irritacion es mayor contra un perjuicio deliberado.

Condicion de posibilidad para que la ira sea virtuosa

Basados en la influencia de Aristoteles sobre Tomas de Aquino, no es extrano que haya afirmado que la ira puede en ocasiones resultar moralmente virtuosa. Para ello es necesario que la ira este sujeta al control de la razon, lo cual tiene lugar de dos modos segun Tomas de Aquino:

(1)) La ira esta bajo el control de la razon porque normalmente sigue a un acto de razon. Como dice Tomas: "el movimiento de ira tiene su comienzo en la razon" (S T, 1-2, c48, a3, ad3). Esto se manifiesta en el plano empirico pues en la mayoria de las veces la ira es la respuesta a una injusticia infligida y porque se requiere un acto de razon con el cual juzgo que me han perjudicado. En este sentido, el apetito irascible es mas racional que el apetito concupiscible, y "el que se da al placer aparece ante los ojos de los demas como mas despreciable (turpior) que el que se excede en la colera" (ST, 2-2, c158, a4), pues "el movimiento de ira esta mas proximo a la virtud que el movimiento de concupiscencia" (QDDM, c12, a4, resp., basado en Aristoteles, EN, 1149b 23-25).

(2)) La ira esta sujeta a la razon porque depende de la habilidad que posea para despertar o moderar una pasion ya existente, incluida la ira. A esto se refiere Tomas cuando dice que:
[...] resulta evidente que la razon universal dirige al apetito
sensitivo el cual le esta sometido [...]. Esto puede experimentarlo
cada uno en si mismo, ya que recurriendo a ciertas consideraciones
generales, pueden mitigarse o intensificarse la ira, el temor y otras
pasiones semejantes. (ST, 1, c81, a3, resp.)


Ciertamente, los animales tambien se enfurecen sin que en ellos exista un acto de razon universal y abstracta. Basta que perciban, mediante su estimativa o imaginacion, algo como malo y reaccionen ante ello. El perro se lanza contra aquello que capta como una amenaza a su alimento. En los animales, la ira es simplemente un acto del apetito sensitivo. Tomas reconoce que en los hombres esta ira, originada por un conocimiento sensitivo, tambien puede presentarse cuando se enoja como resultado de su imaginacion cogitativa o su percepcion en general, es decir, como consecuencia involuntaria de algun acto de cualquiera de sus facultades sensitivas de conocimiento. (3)

Asi, salvo el caso de aquellos individuos que por un trastorno psicologico o por constitucion genetica son mas propicios a enfadarse frecuentemente porque perciben como hostil cuanto les rodea, la mayoria de las ocasiones en que surge la ira en los hombres, segun Tomas, es consecuencia de un acto de razon y no de algo que imaginan involuntariamente o sienten de manera espontanea. El hombre no solo puede desear la venganza como los animales, sino querer tomar venganza como algo propio de el.

Aunque algunas pasiones pueden surgir espontanea e involuntariamente, solo la ira puede ser virtuosa o viciosa cuando la voluntad elige enojarse o no hacerlo ante un objeto X o Y, (4) o bien se enoja por exceso o defecto (ST, 2-2, c158, a2, resp.). Aunque no siempre depende de la razon el surgimiento de la ira, una vez que surge, la respuesta ante ella si puede ser controlada mediante un acto de la razon-voluntad: v. g . dirigiendo los propios pensamientos hacia otras cosas, ya que "cuando el movimiento de la voluntad mediante la eleccion se dirige hacia algo, tambien el irascible y el concupiscible siguen el movimiento de la voluntad" (QDDV, c25, a4, resp.).

Argumentos en favor de la existencia de una ira virtuosa

De acuerdo con lo anterior, se puede consignar como tesis esencial que para Tomas de Aquino airarse conforme a la recta razon siempre es laudable: lo cual implica que la ira debe surgir de la razon y no de la imaginacion o sensacion. Cuando surge a) en relacion con su objeto, debe tratarse de algo que objetivamente merece la pena enojarse, que no solo lo parezca, y b) por razon de su cantidad, debe evitarse el exceso o el defecto. En el primer caso, correspondera a la razon atenuarla, en el segundo, despertarla, aunque atenuarla sera lo mas frecuente, pues se es mas propenso a caer en el exceso de ira que en su defecto.

Tomas de Aquino ofrece dos argumentos para probar que la ira dirigida hacia los demas puede ser moralmente buena:

(10) Porque la ira puede facilitar el ejercicio de la virtud. Los estoicos discutian con los peripateticos si la afectacion corporal que traia consigo la ira (conmocion en el corazon) podia impedir o al menos nublar el juicio de la razon, algo de lo cual estaban convencidos los primeros, por lo cual, toda ira es viciosa para los estoicos (QDDM, c12, a1, resp.); pues el efecto danino que implicaba a nivel organico y animico impedia a la razon pensar correctamente y practicar la virtud, requisito esencial para hablar de una ira buena.

Contra esta opinion, Tomas de Aquino presenta una distincion con el proposito de mostrar que los estoicos se han equivocado en este punto:
La ira y las demas pasiones pueden relacionarse con el juicio de la
razon de dos modos. De un modo, antecedentemente, en cuyo caso, es
necesario que la ira, como cualquier otra pasion, impida el juicio de
la razon, pues el alma esta mejor dispuesta para juzgar sobre la verdad
cuando esta en posesion de cierta tranquilidad en el alma [...]. De
otro modo, la ira se puede relacionar con el juicio de la razon
consecuentemente, es decir que, despues que la razon ha establecido y
ordenado el tipo de retribucion, surge entonces la pasion para
ejecutarla; y de este segundo modo, la ira y las demas pasiones no
impiden el juicio de la razon que ya existia antes que ellas, sino que
mas bien ayudan a una ejecucion mas pronta, y asi es como tales
pasiones sirven a la virtud. (QDDM, c12, a1, resp.)


Lo anterior significa que cuando la ira aparece antes del juicio de razon, sera viciosa, pues influira negativamente en su capacidad de determinar con toda tranquilidad que clase de medida debe tomarse contra quien ha perjudicado injustamente a otro, con lo cual, tendrian razon los estoicos en enfatizar lo nocivo de la ira para la practica de la virtud. Al calor de una pasion como esta, nadie juzga bien, por eso, ante una pasion vehemente en general, lo mejor es aplazar la decision hasta ser capaz de juzgar con mas frialdad.

En cambio, si la ira aparece posterior al juicio de la razon, entonces la voluntad se apoya en ella como motor para la accion, facilitando la ejecucion de aquello que la razon ha juzgado mas adecuado para resarcir la injusticia hecha.

La ira consecuente con la razon no solo no impide su juicio, sino que tambien es favorable a la practica de la virtud, porque puede ayudar a ejecutar el juicio de la razon con mayor prontitud (ad prompte exequendum) por tratarse, como toda pasion ordenada, del motor que brinda la energia para la accion. V. g. cuando el director de una escuela se percata de que un alumno distribuye cocaina entre los estudiantes y juzga que debe ser castigado de un modo concreto (suspension, expulsion, denuncia penal), una dosis moderada de ira puede ayudarle a aplicar la pena determinada con su razon a pesar de las dificultades que ello pueda ocasionar.

(20) Porque es mas perfecto para el hombre tender al bien, no solo mediante sus facultades superiores (razon-voluntad), sino concurriendo todas sus facultades a ello, incluyendo la ira. Es una consecuencia de la naturaleza del hombre como compuesto de cuerpo-espiritu:
Debido a que la naturaleza del hombre esta compuesta de alma y cuerpo,
y de naturaleza intelectiva y sensitiva, pertenece al bien del hombre
el que de suyo se someta todo a la virtud, es decir, que actue de
conformidad con su parte intelectiva, su parte sensitiva y su cuerpo; y
por eso para la virtud del hombre se requiere que el apetito de la
venganza debida no solo exista en la parte racional del alma, sino
tambien en la parte sensitiva y en el cuerpo mismo, y que el cuerpo
mismo sea movido para servir a la virtud. (QDDM, c12, a1, resp.)


Asi como para un hijo es mejor mostrar afecto a su madre de un modo sensible y no solo desear su bien intelectualmente, tambien lo es cuando el juicio de la razon elige ser afectado por una pasion para hacer prontamente el bien con la cooperacion del apetito sensitivo. Dicho acto no solo es mas perfecto porque participan mas facultades, sino tambien moralmente "la pasion del alma aumenta la bondad de la accion" (ST, 1-2, c24, a3, ad1) siempre que--como se ha dicho--sea posterior al juicio de la razon, gracias a lo cual, cuando la propia voluntad, siguiendo el dictamen de la razon, decide que es conveniente enojarse. Esa ira que surge en el apetito sensitivo es senal de la intensidad de la voluntad, por lo que validamente "la voluntad misma procura y excita las pasiones" (QDDV, c26, a7, resp.).

Hay ciertas cosas frente a las cuales conviene enojarse moralmente y no irritarse ante ellas puede ser senal de que "no vivimos rectamente, pues no dolerse de alguna manera mientras estamos en este lugar de miseria, no se da sin un gran costo de inhumanidad de animo y de estupor en el cuerpo" (QDDV, c26, a7, resp.).

POSTURA DE CASIANO EN TORNO A LA MORALIDAD DE LA IRA

Nocion de ira segun Casiano y tipologia

Casiano (5) asume la definicion de su maestro Evagrio Pontico: "ira es el deseo de causar un dano a otro, para conseguir justa retribucion" (1970: 11); como podra notarse, Tomas de Aquino basa en esta su definicion, a la cual solo anade que es: "motivada por algun perjuicio causado por otro, y percibido como injusto por quien se irrita" (ST, 1-2, c47, aa. 1-2).

De modo muy cercano al parecer de los estoicos, Casiano parte del hecho de que la ira es la tentacion predominante de todo monje y la mas perjudicial para la tranquilidad del alma. (6) Pero no toda ira es igual. Comienza por distinguir tres clases de ira ([phrase omitted]) designadas dependiendo de la rapidez con la que aparecen y desaparecen, de las cuales, la peor aparece rapido y desaparece lentamente, mientras que la mejor nos atrapa lentamente y desaparece rapido:

Hay tres clases de ira: la primera es un coraje puramente interno, que en griego se conoce como [theta][upsilon][micro][??][zeta]; la segunda se manifiesta al exterior: ya sea de palabra o con hechos y acciones, la cual llaman [??][rho][gamma][??] [...]; la tercera clase de ira no es como aquellos enfados en que uno se exalta rapidamente y termina en una hora, sino que dura varios dias y periodos largos la cual se llama [micro][??]v[iota][zeta]. Pero las tres las consideramos criticables. (Collationes, V, cap. 11) (7)

En la raiz de cualquier clase de ira subyace el deseo de posesiones materiales. Si nuestros deseos de poseer o controlar esta clase de cosas--alentados normalmente por una cultura de la envidia y el orgullo--se ven frustrados, entonces enfurecemos (v. g. el resentimiento que brota cuando alguien a quien juzgamos menos capaz en el trabajo recibe un elogio o una promocion que deseariamos para nosotros). Esto lleva a Casiano a prescribir el desprecio de las posesiones materiales como un antidoto eficaz para la ira, (8) dada la vinculacion causal entre ira y avaricia.

Argumentos de Casiano en contra de la existencia de una ira virtuosa

Casiano advierte varias excusas para justificar esta perniciosa enfermedad del alma que es la ira (Institutiones, VIII, cap. 2), entre las cuales esta atribuir a Dios mismo esta pasion. Si se da en Dios, que es bueno, por que motivo no va a serlo entre los humanos. Para los antropomorfistas, la ira es legitima cuando con ella se corrige a los que actuan mal, pues Dios se indigna contra ellos, basandose en diversos pasajes de los Salmos. (9) Casiano responde que en tales pasajes se habla de Dios metaforicamente, como cuando se dice que duerme, vigila, tiene ojos, cabeza, y experimenta las pasiones humanas (Institutiones, VIII, cap. 3). Asi, al hablar de la ira de Dios debe entenderse simplemente que "es el juez de todas las injusticias que se cometen en el mundo; y en virtud de estos terminos y su significado debemos sentir pavor ante sus juicios y temor por hacer algo contrario a su voluntad" (Institutiones, VIII, cap. 4).

La tesis esencial de Casiano es que no hay motivo para enojarse contra los demas por razones de utilidad, es decir, no cabe hablar de una ira virtuosa del modo tomasiano, por las siguientes razones:

(10) Porque la ceguera que produce afecta el correcto funcionamiento de la inteligencia para decidir lo mas conveniente.

El calor del corazon mueve tan rapido a la accion que, como una venda sobre los ojos, impide ver las cosas con la claridad que amerita la situacion. No importa si dispongo de razones valiosas para airarme con otro, el efecto de la ira siempre es el mismo, a saber: la incapacidad para reaccionar adecuadamente. A esto se refiere cuando afirma en lenguaje poetico: "no importa si los platos que cubren nuestros parpados estan hechos de oro, plomo o del metal que uno prefiera: el valor del metal no causa ninguna diferencia en nuestra ceguera" (Institutiones, VIII, cap. 6). Casiano compara la razon ([phrase omitted]) con un sol cuyos rayos permiten al hombre ver la verdad de las cosas con claridad. Cuando el hombre se irrita sucede como si ese sol se ocultase, entonces la mente se ensombrece y pueden pasar varios dias sin que vuelva a salir. Esto ocurre con quienes viven en la ya mencionada [micro][??]v[iota][zeta], cuya furia parece no tener limites, pues:

Prolongandola por varios dias y alimentando sentimientos de rencor contra aquellos con quienes se han irritado, afirman con palabras que no estan enojados pero con sus hechos manifiestan estar terriblemente perturbados. Pues no les hablan amablemente ni se dirigen a ellos con la cortesia ordinaria, e incluso piensan que no hacen nada malo con ello pues no buscan cobrar venganza de su malestar. Pues ya sea porque no se atreven o porque son incapaces de mostrar su rabia abiertamente pero dan lugar a ella, se encarrilan hacia el veneno de la ira para su propio perjuicio y secretamente se complacen con ella en sus corazones, alimentandola sigilosamente en su interior, sin hacer el esfuerzo por librarse de esa disposicion de malhumor, sino que mas bien la asimilan conforme pasan los dias, aunque suavizandola despues de un tiempo. (Institutiones, VIII, cap. 11)

Destacan las consecuencias perjudiciales que se desprenden de la ira, sea ejercida contra los demas o no, sus efectos son tan reales como los que se producen cuando es abiertamente manifestada al exterior. Casiano ejemplifica con alguien que refrena sus sentimientos, no con la intencion de calmarlos, sino solo mientras aguarda la ocasion propicia para vengarse. En este caso, no puede hacer otra cosa contra quien esta enojado, excepto hablarle en tono cortes. Esto solo es contenerse por el momento en cuanto a la accion, cuando lo conveniente seria desarraigar la ira completamente de los rincones mas ocultos del alma donde sigue estando viva (Institutiones, VIII, cap. 12).

(20) Porque impide la genuina amistad y convivencia con los demas.

Casiano describe la salud del alma como [phrase omitted], es decir, un estado de paz y gozo que procede de la armonia entre las distintas pasiones. Dicho estado se logra solo cuando se consigue vigilar los deseos desordenados, que la ira--junto con la concupiscencia--puede desencadenar, aunque solo sea el recuerdo de alguna situacion o evento que tienda a detonarlo. Por tal motivo, es inutil buscar la paz del alma en el desierto o el aislamiento de los otros mientras no se haya trabajado por desactivar la ira y la impaciencia provocada por los demas (Institutiones, VIII, cap. 16).

Hablando de la relacion con los demas y del modo en que puede verse afectada la vida social por quien se deja llevar por la ira, Casiano menciona algunos medios por los cuales puede conservarse una amistad solida, entre los cuales figuran los siguientes:

El cuarto es darse cuenta de que nunca debe enojarse por alguna razon, sea buena o mala. El quinto, es tratar de evitar cualquier disgusto que su hermano pudiera concebir contra el--aunque ello le parezca poco razonable--del mismo modo en que el quisiera evitar enfadarse contra su hermano; sabiendo que el enfado del otro contra el es tan malo para si, como si el mismo fuera el que se enoja contra el otro [...]. El ultimo, que es sumamente eficaz para todas las faltas propias, es la consideracion cada manana de que ha de abandonar este mundo algun dia; porque darse cuenta de esto no solo impide cualquier enfado permanente en el corazon, sino que ademas refrena cualquier movimiento de lujuria y los vicios de toda clase. El que consiga hacerse de todo esto no sufrira ni sera la causa de amargos enfados y discordias. (Collatio, XVI, cap. 6)

En efecto, la ira da lugar a frecuentes desencuentros que deterioran la amistad y las relaciones en general; desterrarla es cortar de tajo con la primera causa de disputas "que generalmente surgen por asuntos triviales y materias insignificantes" (Collatio, XVI, cap. 6), aun "entre personas espirituales" (Collatio, XVI, cap. 8). Cuando se trata de faltas mayores (e incluso crimenes), aunque Casiano reconoce que demandan una accion correctiva de nuestra parte, niega que dicha accion deba envolver la pasion de la ira. Mas aun, el Collator rechaza el principio de que a uno le esta permitido enojarse siempre y cuando tenga una buena causa, pues dada la inclinacion de los hombres a racionalizar las cosas dicho permiso acaba por convertirse en "una ocasion para la ira sin causa", "el fin o proposito de cultivar la paciencia, no consiste en estar airado por una buena razon, sino en no airarse en absoluto" (Institutiones, VIII, cap. 21).

Por estas razones, solo una completa ausencia de ira puede conducir a la rectitud moral. No solo se trata de podar los frutos que produce la ira, sino ademas sus raices. Por lo cual: "no solo debemos eliminar la ira de nuestras acciones, sino tambien erradicarla de nuestros pensamientos" (Institutiones, VIII, cap. 20).

LA TESIS DE MICHAEL ROTA

Hasta aqui he presentado elementos para responder el problema planteado: ?puede ser moralmente bueno enojarse con otra persona? Si parto de los argumentos presentados, hay suficientes elementos para admitir la existencia de una vision moral distinta entre ambos autores y se sintetiza de la siguiente forma: para Casiano, irritarse con otra persona no puede ser moralmente bueno ni justificable, la ira debe erradicarse de nuestras acciones y pensamientos por los efectos perjudiciales que ejerce. En contraste, Tomas admite situaciones donde es legitimo irritarse con los otros, siempre que se evite el exceso o defecto en los modos de expresarla, y la indignacion sea ante quien conviene, como conviene y por los motivos convenientes.

Estrechamente relacionado con el tema hay un articulo de Michael Rota (2007), en el que plantea esencialmente el mismo contraste entre ambos autores con las siguientes palabras:

The fifth-century monk John Cassian took the view that anger at another person is never morally virtuous. On the other hand, Thomas Aquinas, taking an Aristotelian line, mantanined that anger at another person is sometimes morally virtuous (and, indeed, that a lack of anger is sometimes grounds for moral censure). I think Aquinas is right in this debate, and that we can learn something important about the role of anger in the moral life by attending his views. (Rota, 2007: 395)

Aunque no es mi proposito establecer a cual de los dos autores estudiados le asiste la razon en este debate al modo en que lo hace Rota, considero adecuado senalar que el problema es mas complejo y dista mucho de resolverse afirmando que Tomas tiene razon. ?No existira algun aspecto de la doctrina de Casiano en el que tambien este en lo correcto? Admitiendo que la postura de Tomas resulta mas equilibrada, Casiano merece al menos el beneficio de la duda. Para aclarar en que sentido conviene hacer algunos comentarios criticos generales en torno a su interpretacion.

A) Aunque es evidente el contraste, un primer hecho susceptible de mencionar es que dicha oposicion requiere ser matizada. Tomas no descarta la tesis de Casiano como afirma Rota, sino que hace una distincion relevante entre ira anterior (por vicio) e ira posterior (por celo) a la razon, lo cual permite suponer que el Angelico se opone a Casiano en algun aspecto, pero es compatible con el en otro. Para ello, conviene leer detenidamente la valoracion textual que el propio Tomas hace de la opinion de Casiano. Quizas el texto mas relevante para ello sea el siguiente, donde a Tomas se le plantea la siguiente objecion:

Dice Casiano en De institutione caenobiorum que todo movimiento exaltado de iracundia, por el motivo que sea, ciega los ojos del corazon. Luego, debe reprenderse a todo el que se enoja para corregir a su hermano. Y con mayor razon, si alguien se enoja por cualquier otra causa. (QDDM, c12, a1, arg 4)

La respuesta de Tomas es la siguiente:

La ira, cuando es posterior al juicio de la razon, efectivamente turba de algun modo a la razon, aunque ayuda a la prontitud de la ejecucion. [...] Por eso afirma Gregorio en sus Moralia, que la ira por vicio ciega los ojos del alma. En cambio, la ira por celo no los ciega pero los turba. (QDDM, c12, a1, ad 4)

Tomas de Aquino distingue entre ira por vicio, que se da antes de la razon, e ira por celo que se da posterior a la razon. En el primer caso, tanto Tomas como Casiano reconocen, sin problema, que ciega los ojos del alma. Esta es una primera coindidencia importante: para ambos la ira por vicio perturba el funcionamiento de la inteligencia e impide la correcta deliberacion. En cuanto al segundo, que para Casiano tambien produce ceguera, ?que afirma Tomas? Responde en la ultima idea del texto afirmando que la ira por celo no ciega el corazon, pero turba al ser humano. ?Que quiere decir Tomas cuando senala que no le ciega, pero le turba? A mi parecer, que no le impide deliberar, pero que indudablemente le inquieta. Casiano afirma:

El veneno de la ira debe desarraigarse completamente de los mas intimos rincones del alma. Pues mientras ella permanezca en nuestros corazones, y ciegue con su hiriente oscuridad la mirada de nuestra alma, no podremos adquirir un juicio correcto o prudencia [...] ni nos veremos libres de inquietudes nocivas, pues un hombre que se apasiona suele generar disputas, pero un hombre irritado exhibe sus equivocaciones. (Institutiones, VIII, cap. 1)

En resumen, acerca del problema, Tomas afirma que la ira por vicio produce todos los efectos senalados por Casiano en el primer capitulo del libro VIII de las Institutiones. En este aspecto, la postura de Tomas concuerda con la de Casiano. Ahora bien, en cuanto a la ira por celo, Tomas concuerda solo parcialmente con Casiano: pues aunque esta es posterior a la razon y no vuelve vicioso al que se enoja ni le causa una ceguera de mente tal que le impida deliberar (precisamente porque tal ira es posterior a dicha deliberacion), sigue turbando al hombre, y esto es algo que Casiano tambien acepta.

Para ilustrar ambos tipos de ira me sirvo del ejemplo previo: cuando el profesor se irrita antes con el alumno que ha distribuido cocaina entre sus companeros, no esta en condiciones de juzgar correctamente (ira por vicio). Esto es perjudicial para el juicio de la razon. Ahora bien, cuando ha decidido por su serena razon castigar al alumno suspendiendolo de la clase, lo correcto es que se arme de coraje moral para hacerlo (ira por celo). Para Tomas esto facilita aplicar el correctivo al alumno, encarar a sus padres y enfrentar las consecuencias de la decision. Esto no ciega la razon del profesor, pero sin duda lo inquieta, afectandolo por varios dias despues de haber sancionando a dicho alumno. Esta inquietud de tipo psicologico no es buena para ninguno de estos pensadores. La unica diferencia entre ambos es que Tomas asume el riesgo de irritarse, sabiendo que vale la pena tolerarlo, en cambio Casiano hara todo lo posible para no irritarse con el alumno. (10)

B) La interpretacion de Rota es consistente cuando contrapone la vision moral de la ira en Casiano con la de Tomas, lo cual hace perfectamente. Dicho de otra manera, todos los textos de Tomas y Casiano aducidos por Rota se contraponen cuando se refieren a la ira desde el punto de vista moral, pero no desde el punto de vista psicologico. Tomas de Aquino habla de la ira en dos lugares diferentes: primero se refiere a ella como pecado en "De la ira" (ST, 2-2, c158), y despues como pasion en "De la ira en si misma" (ST, 1-2, c47).

Hablando de la ira en sentido moral, para Casiano nunca puede ser buena o justificable, sino un pecado a erradicar; en cambio, Tomas considera que si es anterior a la razon, es un mal, pero posterior a ella, aunque la turbe o inquiete, es un bien (S T, 2-2, c158, a1, ad2), de ahi que enfadarse con otros sea unas veces virtuoso y otras pecado. En suma, para Casiano moralmente la ira siempre es pecado; pero para Tomas, tambien puede ser virtud.

De esta importante distincion entre ira moral y psicologica, a la cual Rota no se refiere, se desprende una consecuencia interesante: si Casiano y Tomas se oponen en lo moral, ?sera posible que ambas visiones de la ira converjan en lo psicologico? Considero que si, este es el aporte interpretativo que quiero plantear: tanto para Casiano como para Tomas, la ira es una emocion inscrita en la naturaleza comun de los individuos por el Creador, de ahi que todos los hombres experimentan la indignacion como un sentimiento natural. Esto es algo que ambos aceptan.

Para respaldar esta afirmacion, refiero dos pasajes.

a) En el primero, dice Casiano:

Irritate contra tus faltas y contra tu mal genio, no sea que si consientes en estas cosas, el sol de la rectitud, que es Cristo, empiece a apartarse de tu mente sombria, y una vez que te abandone, des cabida al demonio en tu corazon. (Institutiones, VIII: 9)

Este texto lleva implicita la posibilidad de utilizar la ira, naturalmente no contra otros, pero si contra uno mismo, siguiendo con ello a Agustin de Hipona. (11) Esto es mas de lo que pudiera esperarse de el, pues al menos abre la posibilidad de airarse validamente en ciertas ocasiones.

b) El segundo va en la misma direccion, y afirma lo siguiente:

Debe admitirse la utilidad de aquella ira excelentemente implantada por naturaleza en nosotros [...], a saber, cuando nos sentimos indignados contra las bajas pasiones de nuestro corazon, cuando arremetemos contra las cosas que nos avergonzaria hacer o decir, se encienden en los lugares mas secretos del corazon. (Institutiones, VIII: 7)

En consecuencia, podria senalar como conclusion lo siguiente: cuando Casiano tiene en mente la ira como un pecado, se refiere a ella como algo a erradicar de nuestros pensamientos y acciones en lugar de aprender a moderar. Y este es precisamente el sentido de ira al que se refieren todos los textos mencionados por Rota, en cuyo caso no cabe ningun punto de contacto entre Tomas y Casiano.

Sin embargo, Rota no menciona ciertos textos de Casiano (de hecho, cita pocos pasajes de el) donde se refiere a la utilidad de la ira como algo bueno para el individuo y que le puede servir. Asi lo establece Casiano porque ademas de la ira como pecado, admite la existencia de una ira como pasion, que es parte de la constitucion psicologica del ser humano; esta se nos ha dado por el Creador para combatir las propias debilidades. Este es un punto de contacto entre Tomas de Aquino y Casiano.

LA REEDUCACION DE LAS REPRESENTACIONES COMO ASPECTO COMUN A CASIANO Y TOMAS

Finalmente, al margen de la tesis de Rota, considero que otro punto de contacto entre ambos se produce en la propuesta del remedio psicologico al siguiente problema: ?que tan conveniente es desahogar la ira acumulada por salud mental?

De acuerdo con la tesis de Rota, la solucion al problema, segun Casiano, consiste en no ejercer toda clase de ira contra los demas. Pero el tema no es tan sencillo, porque el padre del desierto contempla situaciones donde quienes guardan su ira pueden arruinar sus relaciones con los demas.

Cuando alguien no se atreve abiertamente a mostrar su ira, esta puede ocasionar un dano en sus relaciones con los demas hasta convertirse en odio, de modo que la ira acumulada puede ser sumamente perjudicial. Por eso, afirma Casiano:

Que clase de cosa es esta, por la que algunas veces nos imaginamos que somos pacientes solo porque nos negamos a responder externamente cuando somos provocados, pero mediante un displicente silencio o mediante aires de desprecio y gestos despectivos, nos burlamos internamente de quienes estan enojados con nosotros, de tal forma que con nuestra apariencia silenciosa los provocamos a la ira mas de lo que podrian producirles nuestros airados reproches. (Collatio, XVI: cap. 18)

Asimismo, enfadarse ante cosas banales e incluso contra objetos inanimados muestra, segun El Collator, lo que la psicologia contemporanea ha podido corroborar, a saber, que la ira retenida puede encontrar salida por diversos caminos, entre ellos, canalizarse hacia objetos:

Cuando todavia no hemos llegado a adquirir la paciencia, los malos sentimientos que aun subyacen en nuestro corazon, pueden trasladarse incluso hacia cosas inanimadas y objetos insignificantes, sin permitirnos adquirir un permanente estado de paz, ni estar libres de nuestros defectos ocultos: a no ser, quizas, que pensemos que alguna ventaja o alguna clase de cura a nuestra irritabilidad deriva del hecho de que objetos inanimados y mudos sean incapaces de responder a nuestra rabia cuando los insultamos o de provocarnos un mal caracter. (Institutiones, VIII: 19)

Lo mas peculiar de la actitud de Casiano es que, aunque reconoce los inconvenientes de la ira acumulada, para el no se sigue que deba exteriorizarse. Porque para Casiano, tan mala es la ira exteriorizada como la acumulada:

a) La ira exteriorizada carece de valor catartico, es decir, no libera presion, sino que acarrea mayor indignacion propia. Por ejemplo, una respuesta verbal para contestar un insulto puede incrementar la agresividad, propia y ajena.

b) La ira acumulada da pie a la paciencia fingida o al silencio rencoroso: "con frecuencia, una paciencia fingida aumenta la ira, mas intensamente que las palabras, y el silencio rencoroso es mas agresivo que los mas subidos insultos" (Collatio, XVI, cap. 18).

?Cual es la solucion psicologica que propone para el manejo de la ira? La misma solucion de Tomas de Aquino: ejercitarse en el cultivo de la paciencia basada en la reinterpretacion de los sucesos que ocasionan la ira. Es decir, ambos reconocen el valor psicologico que tiene en el dominio de la ira la reeducacion de las representaciones. Explico en que consiste dicho recurso en cada uno de los autores comparados.

a) Para Casiano, la solucion equivaldria a reducir la presion interna de una olla en ebullicion. Para ello, es necesario someter la propia mente a una disciplina robusta capaz de ensanchar el corazon. En relacion con esto, Casiano senala:

La naturaleza de la ira es de tal modo que cuando se le da espacio en el alma, languidece y perece. Pero si se la exhibe abiertamente, quema mas y mas. Por eso, los corazones deben ensancharse y abrirse ampliamente, no sea que queden encerrados en los estrechos confines de la cobardia, y despues sean llenados con el impulso inflamado de la ira. (Collatio, XVI: 27)

Al emplear el lenguaje metaforico, Casiano compara el agua que pasa a traves de un tubo angosto aumentando su presion, pero por un tubo amplio reduce su presion y movimiento. Con esto, indica que la presion de la ira en espera de ser liberada (y de acumularse todavia mas si es retenida) se disipa cuando nuestros corazones se expanden, lo cual se logra cuando la voluntad se sirve de la memoria para recordar momentos pasados donde otras personas han mostrado su perdon y su paciencia hacia nosotros, o cuando esa misma voluntad se sirve de la imaginacion para proyectar alguna reconciliacion futura con el agresor.

En otras palabras, para que el control de la irascibilidad sea eficaz, no debe basarse exclusivamente en la voluntad de no querer enojarse, sino que tambien debe ir acompanado de un ejercicio mental e intencional de reinterpretar el evento que desencadena la ira. Se trata de cambiar la apreciacion del estimulo negativo por la educacion de la conciencia, de acostumbrarnos a considerarlo de otro modo. Al pensamiento de yo no me merezco este trato habria que oponer aquel otro de: soy hombre como los demas, con limitaciones, defectos y transgresiones que quizas merecerian peor trato. Cuando algun conductor ejercita con su automovil alguna maniobra imprudente o peligrosa para mi integridad, una revaloracion cognitiva, como la propuesta por Casiano, consistiria en pensar que el otro probablemente no lo hizo por ser un mezquino, temerario o por usar su celular mientras conduce. Tal vez recibio una noticia tragica o pasa por un apuro mas grave que aquel por el que atravieso, o bien cuantas veces he obrado como un insensato tras el volante y he sido objeto de la ira o el perdon de otros conductores.

b) En el caso de Tomas de Aquino, tambien se hace necesario llegar a la paciencia con base en esa relativizacion de las agresiones sufridas de Casiano. Para el Angelico, el origen de la ira se ubica como causa fundamental de la existencia de un menosprecio (parvipensio), que va desde el simple desden ajeno (contemptus), pasando por la oposicion del otro a la voluntad de uno (insidia), hasta culminar con un ataque personal (contumelia) de los demas hacia uno mismo, ya sea mediante hechos con los que el otro disimula el poco aprecio hacia uno, o lo manifiesta abiertamente mediante palabras. Dice Tomas:

El motivo de la ira es el menosprecio [...]. Consta que cuanto mas excelente es uno, mas injustamente es menospreciado en aquello en que sobresale. Y por tanto, aquellos que sobresalen en alguna cosa se enojan grandemente si son menospreciados. Por ejemplo, si el rico es menospreciado en su riqueza y el orador en su elocuencia, y asi respecto de otros. (S T, 1-2, c47, a3, resp.)

Por tanto, si la causa principal de mi ira es la percepcion que tengo de ser despreciado por los demas, ya sea porque sospechan que no lo tengo o porque sospechan que lo poseo escasamente (ST, 1-1, c47, a3, arg3), y lo contrario se cura con su contrario. El primer recurso del cual dispongo para evitar la ira sera atenuar el amor propio, controlando los pensamientos e imagenes que se suscitan en mi mente, como corresponde a lo que Tomas denomina guardar continencia de espiritu (QDDM, c11, a4, ad3), lo cual se alcanza desviando mentalmente la atencion de todo lo que genera conflictos innecesarios, que perjudican la paz interior y la relacion con los demas.

No era mi intencion tratar in extenso lo relacionado con los remedios de la ira presentes en cada autor, simplemente senalar que tanto el concepto tomasiano de continencia de espiritu, asi como el concepto de ensanchamiento del corazon en Casiano, son remedios basados en un mismo principio psicologico: la necesidad de revalorar cognitivamente los sucesos que me provocan ira, tratando de modificar la percepcion negativa de ellos, basados en que no son los sucesos la causa de nuestra frustracion, sino las creencias que tenemos sobre ellos (cfr. Weiten, 2014: 459; Ockholm, 2014: 107).

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Weiten, Wayne (2014), Psychology: Themes and Variations, Belmont, Wadsworth.

DAVID EZEQUIEL TELLEZ MAQUEO

ORCID.ORG/0000-0003-0261-4893

UNIVERSIDAD PANAMERICANA DEPARTAMENTO DE HUMANIDADES

detellez@up.edu.mx

RECEPTION: 08/11/2017

ACCEPTENCE: 21/03/2018

RECIBIDO: 08/11/2017

ACEPTADO: 21/03/2018

DAVID EZEQUIEL TELLEZ MAQUEO: Doctor en Filosofia por la Universidad de Navarra (Espana). Catedratico de Antropologia Filosofica y Etica en el Departamento de Humanidades de la Universidad Panamericana. Miembro del SNI, nivel 1. Autor de "Presentacion, traduccion y notas" de Tomas de Aquino: cuestiones disputadas sobre el mal (Navarra, Eunsa, 2015); Cuestiones disputadas sobre la verdad, cc. 12-13 (Navarra, Eunsa, 2016); Gramatica, logica y retorica: un estudio historico-filosofico del Trivium medieval (2014), entre otras.

D. R. [c] David Ezequiel Tellez Maqueo, Ciudad de Mexico, julio-diciembre, 2018.

(1) A lo largo del articulo se citan las obras de Tomas de Aquino conforme a las siguientes abreviaturas: ST, Summa Theologiae; QDDM, Quaestiones Disputatae De Malo; QDDV, Quaestiones Disputatae De Veritate; Sup Eph, Super Ephesios. Para el caso de Aristoteles: EN, Ethica Nicomachea; Ret, Rethorica.

(2) La retribucion se alcanza mediante la aplicacion de un castigo por el perjuicio provocado. Tomas explica la naturaleza de tal castigo diciendo que es contrario a la voluntad, es penoso y es aplicado en virtud del perjuicio cometido: "por tanto, la persona airada desea esto, que aquel a quien el provoca un dano, se de cuenta de ello, sufra, y sepa que ese dano le sucede debido al perjuicio que le ha causado a otro" (ST, 1-2, c46, a6, ad2).

(3) "Puesto que en los hombres existe tanto la razon como la imaginacion, los movimientos de ira pueden desencadenarse en el ser humano de dos modos. Uno, por surgir simplemente de la imaginacion por la que capta algo como perjudicial. Y por eso es que puede airarse incluso contra un ser irracional o un objeto inanimado, movimiento semejante al que se presenta en los animales contra aquello que perciben como nocivo hacia ellos. Otro, porque la razon capta algo como perjudicial" (ST, 1-2, c46, a7, ad1).

(4) "Cuando alguien quiere la venganza segun el orden debido de la justicia, ello es virtuoso: por ejemplo, cuando busca la venganza para corregir un delito, habiendo conservado el orden del derecho; y esto es airarse contra algo malo. Pero cuando alguien apetece desordenadamente la venganza, hace algo malo: porque busca la venganza al margen del derecho, o porque busca la venganza tendiendo mas a la exterminacion del pecador que a la abolicion del pecado" (QDDM, c12, a1, resp.). Refiriendose asimismo al objeto de la ira, Tomas anade mas adelante que la ira viciosa tambien se produce "porque alguien busca vengarse por su autoridad, cuando no le es permitido hacerlo; porque busca una venganza por un fin indebido" (QDDM, c12, a2, resp.).

(5) Frank Cross y Elizabeth Livingstone (2005) citan a Genadio de Marsella (De viris illustribus) segun el cual Juan Casiano (360-430) nacio en la provincia romana de Scythia Minor (la moderna Dobrudja, Rumania). Ingreso a los quince anos a un monasterio en Belen, que despues abandono para llevar vida monastica en Egipto, bajo la guia de Evagrio Pontico. De ahi viajo a Constantinopla, donde fue enviado por Juan Crisostomo ante la corte del papa Inocencio I en Roma. Fundo dos monasterios en Marsella, alli escribio dos libros: Institutiones y Collationes (PL 49-50, edicion critica de Petschenig en CSEL 13 y 17), donde tomo el nombre de Collator (conferencista) con el cual fue conocido por Tomas de Aquino, a partir del material que recopilo estando en Palestina y Egipto. En las Institutiones (que son la base de la regla de Benito de Nursia) establecio directrices ordinarias para la vida monastica y desarrollo los ocho principales obstaculos para alcanzar la perfeccion ascetica. Es considerado el padre de la vida monastica en Francia.

(6) "Asi como nada debe anteponerse al amor, de igual forma, nada debe someterse a la ira. Pues todas las cosas, por muy utiles y necesarias que parezcan, deben ponerse a un lado a fin de evitar que surja la funesta ira, y aun las cosas que consideramos desafortunadas deben emprenderse y soportarse a fin de que la calma que produce el amor y la paz sea preservada sin defecto, pues debemos reconocer que nada es mas perjudicial que la ira y la colera" (Collationes, XVI, cap. 7).

(7) Tambien Tomas (ST, 1-2, c46, a8, resp.), siguiendo a Juan Damasceno y Gregorio de Nisa distingue tres clases de ira: 1) el colerico ([phrase omitted]) que se enciende rapidamente; 2) el amargo ([phrase omitted]) que retiene por mucho tiempo la ira en la memoria (equivale a la [micro][??]v[iota][zeta] en Casiano), y 3) el dificil (([phrase omitted]) que no descansa hasta que se cobra lo que le hicieron. Vease Aristoteles, EN, 1126a18, a19 y a26. Pero en Sup Eph (cap. 4, lectio 10), Tomas de Aquino habla de tres grados de ira: 1) la que se retiene y permanece en el corazon: v. g la del que solo siente ira por dentro y no pasa de ahi (equivale al [theta][upsilon][micro][??][zeta] en Casiano); 2) cuando se expresa con sonidos, pero sin proferir insultos (contumeliae); y 3) cuando se pronuncian insultos.

(8) "El primer fundamento de una verdadera amistad para cada hombre radica en el desprecio por la materia terrena y el menosprecio de las cosas que poseemos" (Collatio, XVI, cap. 6).

(9) "Y la ira del Senor se encendio sobre su pueblo" (Salmos, 105, 40) o cuando se afirma: "Senor, no me reprendas en tu enojo, ni me castigues en tu furor" (Salmos, 6, 2).

(10) Tomas de Aquino no abunda mas sobre los efectos de la ira posterior al juicio de la razon. En contexto psicoanalitico, en cambio, se dispone de elementos para afirmar que, cuando dicha ira (consecuente al juicio de la razon) se repite en varias ocasiones, los efectos pueden depositarse a modo de sedimento en el alma (subconsciente), al grado que por la fuerza de un habito negativo consecutivo, a largo plazo, surgen efectos tan perjudiciales como los que trae consigo la ira anterior al juicio de la razon.

(11) "Personalmente habia aprendido con anterioridad a enojarme conmigo de mi pasado para no pecar en adelante. Habia aprendido a enojarme con toda la razon del mundo" (Confesiones, IX, 9; Agustin, 2010: 281).

[Please note: Some non-Latin characters were omitted from this article]
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Author:Maqueo, David Ezequiel Tellez
Publication:Signos Filosoficos
Date:Jul 1, 2018
Words:8776
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