Printer Friendly

AMOR VINCIT OMNIA : EL AMOR EN ARAUCO DOMADO DE PEDRO DE ONA, 1596.

LA presente investigacion analiza las figuraciones del amor mapuche en la epopeya Arauco domado del chileno Pedro de Ona de 1596. En particular, la relacion de los lideres Lautaro, Caupolican y Tucapel con sus amantes Guacolda, Fresia y Gualeva, respectivamente. Todos estos episodios se presentan bajo un imaginario del afecto lascivo, desordenado y egoista, y justifican, desde un punto de vista moral, la guerra ofensiva de las armas espanolas. Con ello, vislumbro los estereotipos coloniales sobre el mundo indigena mapuche en la literatura criolla del siglo XVI americano.

ARAUCO DOMADO DE PEDRO DE ONA

En 1596 Pedro de Ona (Angol, 1570-Lima 163?), publico en Lima su primera obra literaria, la epopeya Arauco domado, a la edad de veintiseis anos. (1) Fue impresa en una tirada de quinientos ejemplares por el taller de Antonio Ricardo de Turin con el objetivo de divulgar las hazanas conquistadoras del virrey del Peru, Garcia Hurtado de Mendoza, IV marques de Canete, en America. Hazanas que fueron aminoradas, al parecer del mismo virrey, por Alonso de Ercilla en La Araucana, a raiz de una rencilla surgida entre ambos personajes en Chile, en La Imperial, en el invierno de 1559, que concluyo con la expulsion de Ercilla de Chile. El poeta menciona el incidente en las octavas finales de la Tercera Parte de La Araucana (1589), donde califica a Garcia Hurtado de Mendoza de "mozo capitan acelerado" (XXXVII, 70, 2).

Dado el exito internacional de las Tres Partes de La Araucana (1569, 1578 y 1589), Garcia Hurtado de Mendoza y su hijo Andres financiaron una campana literaria y teatral que atraveso gran parte de los reinados de Felipe II, III y IV, con el objetivo de exaltar su nombre y papel conquistador. La epopeya Arauco domado es la primera de estas obras de mecenazgo que continuo con la tragicomedia de Lope de Vega, Arauco domado, inspirada en la epopeya del chileno, impresa en la Parte XX de sus Comedias en 1625, pero escrita con seguridad entre los anos de 1598-1599 (Morley y Bruerton 285; Zugasti 377). Otra comedia es El Gobernador prudente de Gaspar de Avila, impresa en Madrid en 1663 en la Parte XXI de comedias nuevas escogidas de los mejores ingenios de Espana. Cierra la nomina Algunas hazanas de las muchas de don Garcia Hurtado de Mendoza, marques de Canete, compuesta por nueve ingenios y liderada por Luis de Belmonte, escrita para palacio y estrenada en sus dependencias en octubre de 1622 por las companias de Cristobal de Avendano y Pedro de Valdes (Vega Garcia Luengos 203).

El Arauco domado de Pedro de Ona presenta una nueva version de la conquista de Chile, alternativa a la de Ercilla, donde se pondera la figura de Garcia Hurtado de Mendoza como su magno protagonista. Por ello, no solo canta las guerras de Arauco, sino tambien otros hitos belicos de su administracion, como la derrota y captura de Richard Hawkins en las costas del Ecuador en 1594 y el aplacamiento de los motines de la ciudad de Quito contra el impuesto de las alcabalas en 1592-1593. Es interesante desde un punto de vista historiografico y documental su recreacion de la Tasa de Santillan, eco de Leyes Nuevas del trabajo indigena, implementadas en Chile en 1557-1558 por Garcia Hurtado de Mendoza. Las octavas 1-87 del canto III de Arauco domado son el primer antecedente literario de la denominada "Tasa de Santillan" por la historiografia, en honor a su redactor, el oidor Hernando de Santillan. Pedro de Ona tuvo acceso a este y otros documentos juridicos que le proveyo el virrey para dar contenido historico a su epopeya. Gracias a ellos construyo un relato nuevo, un memorial de meritos y probanzas inspirado tambien en los personajes historicos de Ercilla, pero distinto en su tono epico y recursos poeticos; modifico incluso la tradicional rima italiana ABABABCC por una ABBA ABCC. Mientras en La Araucana se lee:
   No las damas, amor, no gentilezas (A)
   de caballeros canto enamorados, (B)
   ni las muestras, regalos y ternezas (A)
   de amorosos afectos y cuidados; (B)
   mas el valor, los hechos, las proezas (A)
   de aquellos espanoles esforzados, (B)
   que a la cerviz de Arauco no domada (C)
   pusieron duro yugo por la espada. (C) (I, 1)


En el Arauco domado de Pedro de Ona, la rima varia a:
    Quien a cantar de Arauco se atreviera (A)
   despues de la riquisima Araucana? (B)
    Que voz latina, hesperica o toscana, (B)
   por mucho que de musica supiera? (A)
    Quien punto tras el suyo compusiera (A)
   con mano que no fuese mas que humana, (B)
   si no le removiera el pecho tanto (C)
   el ver que sois la pausa de su canto? (C) (Exordio, 20)


EL MUNDO INDIGENA EN ARAUCO DOMADO

Si bien Pedro de Ona sigue a Ercilla en la descripcion del cuerpo del guerrero indigena y su brio en campales y sangrientas batallas, introduce un aspecto novedoso, a saber, el amor desordenado de los lideres mapuches: Caupolican y Fresia (V, 5-42); Tucapel y Gualeva (VII; VIII, 1-33; XII, 45-107); Lautaro y Guacolda (XIII, 50-90). En este sentido se distancia de La Araucana ercillesca, donde se aborda el amor indigena en heroes secundarios que no intervienen de manera relevante en la guerra, como Tegualda y Crepino (XX, 30-XXI, 21), Glaura y Carolian (XXVIII, 3-44), Lauca y el cuerpo insepulto (XXXII, 32-43). Todas estas historias se desenvuelven bajo un sino tragico del amor casto y perpetuo. En cambio, en Arauco domado las historias de amor son un contrapunto moral que buscan exaltar a Garcia Hurtado de Mendoza como modelo de virtud e ideal guerrero, alejado de los intereses privados del amor que domina a los heroes indigenas: Caupolican, Lautaro y Tucapel.

La version de la muerte de Lautaro es una de las variantes historicas mas interesantes. En el canto XIII, el espiritu de Lautaro cuenta a Talgueno "la verdadera historia de su muerte en Mataquito" Si Ercilla la presenta en La Araucana como consecuencia de una "anonima flecha yanacona" disparada durante el ataque de Francisco de Villagra al fuerte indigena en 1557--"Cuatrocientos amigos comarcanos [...] gran numero de tiros despidieron" (XIV, 16, 1 y 7); "usurpando la gloria al homicida, / se atribuye a la muerte esta herida" (XIV, 17, 6-8)--, en la version de Pedro de Ona la muerte de Lautaro es una ofensiva del cacique Catiray, que enamorado de la companera de Lautaro, Guacolda, se infiltra y confunde entre las tropas espanolas para dispararle una flecha (XIII, 73-78). Tras la muerte de Lautaro, Guacolda es raptada por los espanoles y al poco tiempo se casa con uno de ellos (XIII, 7980). El poeta anade una acotacion marginal en la que dice: "Nota que en este tiempo Guacolda se habia ya casado con un espanol" (XIII, 80, 4).

La sombra del heroe, herido de amor, presenta a su amada a partir de una serie de topicos misoginos, provenientes muchos de ellos del modelo latino: varium et mutabile semper / femina de la Eneida (IV, 569-570), como de una serie de otras metaforas naturalistas como "la tortola viuda y la golondrina enamorada". Leanse estas vejatorias comparaciones, muy comunes en la literatura espanola del Siglo de Oro y la colonial hispanoamericana:
   Mas  ay, amor de hembra, burla y juego!
    De que te sirve, di, mujer aleve, tener
   con uno el pecho tan de nieve,
   teniendole con otro tan de fuego?
    Que importa haber amadome, si luego,
   en viendome acabar la vida breve,
   deseosa de hacer la tuya larga
   buscaste nuevo amor y nueva carga?
   Al yugo de un hispano sometiste
   el cuello de que siempre me colgaste.
    Asi la prometida fe guardaste
   y lo que aquella noche me dijiste? (2)
   En vida solamente me seguiste,
   y en muerte, como sombra, me dejaste,
   que dura mientras luce el sol dorado,
   y acabase en habiendo algun nublado.
   Si fue que no pudiste flacamente
   acompanar mi muerte acerba y cruda,
   quedaras como tortola viuda
   guardando soledad perpetuamente;
   mas fuiste golondrina diferente,
   la cual, mudado el tiempo, se nos muda,
   pues viene con el mozo del verano
   y vase cuando ve el invierno cano.
   Mas,  para que, Guacolda, te condeno,
   si acudes a tu sexo femenino?
   Perdoname, que es claro desatino
   pedir un fuerte roble al flaco heno;
   y tu tambien perdoname, Talgueno,
   que el ciego amor me saca del camino,
   dejemos, pues, tan aspera vereda,
   que es tiempo de decirte lo que queda. (XIII, 80-83)


Pedro de Ona mancilla la imagen modelica de Guacolda propuesta por Ercilla en La Araucana, donde la heroina promete fidelidad perpetua a Lautaro (XIII, 55). En palabras de Lia Schwartz: "Guacolda es una figura misteriosa que desaparece despues de la muerte de Lautaro. Ercilla no la caracteriza fisicamente; solo se refiere a ella como 'la bella Guacolda' e insiste en cambio en el amor fiel que le une a Lautaro" (61). La degradacion moral del personaje la continuan varias de las comedias aureas. Por ejemplo, en el acto primero de La beligera espanola de Ricardo de Turia, Rengo y Tucapel debaten por su amor; (3) por otro lado, en El gobernador prudente de Gaspar de Avila, Guacolda, tras una vida disoluta, decide convertirse en religiosa y cambiar su nombre por el de Maria. En la misma comedia, Garcia Hurtado de Mendoza es su padrino de bautismo (Acto III).

La "verdadera historia de la muerte de Lautaro en Mataquito" relatada por Talgueno desata las lagrimas de Tucapel y Gualeva que lo escuchan, en una escena barroca que exalta una imagen del llanto y el dolor; dice Pedro de Ona: "y el duro Tucapel por el difunto / se enternecio llorando: gran portento! / Oh, Amor, aqui cifraste tus hazanas, / domando tan indomitas entranas!" (XIII, 95, 5-8); mientras Gualeva: "y de rosada pusose amarilla, / haciendo de sus ojos dos vertientes / de cristalinas lagrimas calientes" (XIII, 96, 6-8). El poeta inserta otra nota marginal en la que explica lo de "lagrimas calientes": "Porque las que proceden de contento y risa son frias" (XIII, 96, 8). En Arauco domado la muerte de Lautaro es un oprobio del personaje y su amada, involucrados en un lascivo enredo que concluye con la tristeza y llanto del auditorio indigena.

La critica ha destacado el talento poetico del autor criollo para construir espacios amenos a partir de los recursos de la poesia amatoria y el genero de las bucolicas (Avalle-Arce 73; Alegria 70-71). Es tal asi que se podria afirmar que Pedro de Ona huye de la guerra de Arauco hacia espacios sensuales y pastoriles. En el canto V presenta el idilio de Caupolican con Fresia en el "ameno valle de Elicura", escenario natural descrito bajo los topicos tradicionales de las eglogas. Es tal su influencia que hasta las estaciones del ano se presentan bajo el modelo de la poesia europea: por ejemplo, menciona el inicio de la primavera en abril cuando en el hemisferio sur corresponde al mes

de septiembre; como bien sabe el poeta. Sin embargo dice: "Alli jamas entro el setiembre frio, / nunca el templado abril estuvo fuera, / alli no faltaba verde primavera / ni asoma crudo ivierno y seco estio" (V, 9, 1-4); "cual suelen por abril estar las flores" (I, 58, 3). Su poesia no busca construir un espacio fidedigno, sino mas bien uno estereotipado en el que se extrema la realidad natural: un locus amoenus en el que destacan las flores, animales, olores y sensaciones que, en su conjunto, son un eco geografico del estado espiritual de los amantes.

La ecfrasis del valle de Elicura comienza con sus prados y flores: "aqui vereis la rosa de encarnado, / alli el clavel purpura tenido, / los turquesados lirios, las violas / jazmines, azucenas, amapolas" (V, 12, 4-8); continua con un arroyo, sus sotos y riberas, rodeados de arboles de la literatura europea: "vence, por ambas margenes poblados, / el mirto, el sauce, el alamo, el aliso / el sauco, el fresno, el nardo, el cipariso, / los pinos y los cedros encumbrados, / con otros frescos arboles copados / traspuestos del primero paraiso" (V, 15, 1-6). No olvida presentar emblemas amatorios clasicos como el de la hiedra enamorada y la vid sujeta al olmo, provenientes del mundo antiguo greco-latino (Egido 216-240). En Arauco domado: "Tambien se ve la yedra enamorada, / que con su verde brazo retorcido, / cine lasciva el tronco mal pulido, / de la derecha haya levantada; / y en conyugal amor se ve abrazada / la vid alegre al olmo envejecido" (V, 16, 1-6).

Gracias a estos recursos poeticos se construye un espacio ideal, habitado por seres mitologicos: "ninfas de los arboles o driades"; "oreades o ninfas de las grutas y montanas"; "napeas o ninfas de los bosques", perseguidas por satiros y faunos (V, 17, 2-4). Los circundan animales que habitan los cuatro elementos; animales del aire: "mil coros de esmaltados pajarillos" (V, 18, 4); del agua: "cisnes y patos" (V, 19), y de la tierra: "el jabali, el gamo, la corcilla, el venado y tigre" (V, 20, 2-4). En el centro, proximos a una laguna, se presenta a Caupolican y Fresia acalorados, fogosos, distraidos de la guerra. En palabras de Pedro de Ona:
   Aqui Caupolicano caluroso
   con Fresia, como dije, sesteaba,
   y sus pasados lances le acordaba
   por tierno estilo y termino amoroso:
   no estaba de la guerra cuidadoso,
   ni cosa por su cargo se le daba,
   porque do esta el amor apoderado
   apenas puede entrar otro cuidado. (V, 25)


Arauco domado sustituye la representacion epica del Caupolican de Ercilla descrito bajo el modelo virgiliano de la sptientia et fortitudo (fuerte y prudente: Curtius 250-263), para presentarlo como un apasionado amante que se vanagloria de sus exitos pasados y distrae de su deber politico a la cabeza del mundo mapuche. Expresa su amor a Fresia a partir de una serie de metaforas belicas en las que se troca el exito de la guerra por la conquista del objeto amoroso; dice: " Que vale cetro y mando, ni que vale / del universo mundo la conquista / respecto de lo que es haberla hecho / al muro inexpugnable de tu pecho?" (V, 27, 4-8); " Dichosos los peligros desiguales / en que por ti me puse, amores mios!" (V, 28, 1-2). Fresia, desdenosa, responde a partir del modelo de la inseguridad del amante que intuye lo fugaz de la felicidad; replica: "De mi te se decir, mi caro esposo / (no se si es condicion de las mujeres), / que en medio de estos gustos y placeres / se siente aca mi pecho sospechoso" (V, 30, 1-4). Con el objetivo de encender su amor, Caupolican se desnuda y entra a recrearse en la laguna. La belleza de su cuerpo incita a Fresia a acompanarlo. Ella es descrita a partir de los modelos pictoricos de la literatura del Renacimiento europeo:
   Es el cabello liso y ondeado;
   su frente, cuello y mano son de nieve;
   su boca de rubi, graciosa y breve;
   la vista garza, el pecho relevado,
   de torno el brazo, el vientre jaspeado;
   coluna a quien el paro parias debe;
   su tierno y albo pie por la verdura
   al blanco cisne vence en la blancura. (V, 37)

   Va zabullendo el cuerpo sumergido
   que muestra por debajo el agua pura
   del candido alabastro la blancura,
   si tiene sobre si cristal brunido;
   hasta que da en los pies de su querido,
   adonde con el agua a la cintura,
   se enhiesta, sacudiendose el cabello,
   y echandole los brazos por el cuello. (V, 39)


El bano de Caupolican con Fresia, como bien ha observado la critica, se inspira en el pasaje de Salmacis y Hermafrodito proveniente del libro IV de las Metamorfosis de Ovidio (Lauer 291-304). De ella se recogen varios elementos estilisticos. A diferencia de Hermafrodito que se bana en la laguna sin percatarse que Salmacis lo observa, Caupolican se introduce en el agua sabiendo que Fresia lo mira y con el objetivo de despertar su amor. Una vez en la laguna, tanto Caupolican como Hermafrodito pierden su masculinidad. El primero, al entregarse a las pasiones del amor con Fresia y posponer los intereses colectivos de la guerra; el segundo, violentado por el irrefrenable amor de la ninfa Salmacis. La union amorosa de Caupolican con Fresia, en un acto de voluntad, marca la derrota y degradacion simbolica del heroe que pospone sus deberes en la guerra para transformarse en un amante afeminado que se ofrece a su esposa como lo hace una mujer. Elide Pittarello ha analizado con lucidez este pasaje:

Desde un punto de vista simbolico, el hombre que prefiere el amor deja de ser hombre: por eso la pasion de Fresia y Caupolican, a pesar de ser heterosexual, esta sobrecargada de connotaciones que pertenecen a los codigos expresivos de la mujer. En las dos fases tradicionales de su papel, pasivo en el enamoramiento y activo en el amor, la mujer es deseada cuando aun no desea, y desea cuando es abandonada. El hombre, cuyo papel tambien tradicional es activo en el enamoramiento y pasivo en el amor, es un conquistador mientras dure el rechazo y un esclavo mientras dure la pasion. (258)

El Caupolican de Pedro de Ona a traves de la escena del bano pierde sus connotaciones belicas, transformandose en un antiheroe que privilegia los intereses privados del amor, similar al troyano Paris. Es mas, luego de la escena del bano, Caupolican no vuelve a participar en la narracion mas que un pasaje aislado durante el asalto al fuerte de Penco (VI, 79, 80), donde cae de la plaza al foso, de cabeza, gracias un golpe que le asienta Garcia Hurtado de Mendoza. La degradacion epica de Caupolican es un recurso que utilizan todos los comediografos del Siglo de Oro espanol, Lope de Vega en Arauco domado; Gaspar de Avila en El gobernador prudente, como la comedia de los nueve ingenios. Una excepcion es el auto sacramental La Araucana, atribuido a Andres de Claramonte, donde Caupolican es un simil de Cristo, en una alegoria que subvierte la primera imagen colonial de su derrota (Faundez 66-88).

El idilio mas extenso de Arauco domado es el de Tucapel y Gualeva, que ocupa gran parte de los cantos VI, VII, VIII y XII. Pedro de Ona utiliza la figura de Tucapel, uno de los principales caudillos de La Araucana, para presentarlo "domado" por el amor de Gualeva, nombre indigena de su autoria. El pasaje comienza tras el asalto al fuerte de Penco (canto VI), cuando las mujeres se acercan al campo de batalla para recibir a los guerreros sobrevivientes, entre los que no se encuentra Tucapel. La presencia de las mujeres indigenas en la guerra de Arauco es una figuracion de La Araucana de Ercilla (Prologo Primera Parte y canto X, 4-7), que continua tanto Pedro de Ona en Arauco domado como Lope de Vega en su tragicomedia de titulo homonimo (Acto I). En la epopeya del chileno se exaltan las imagenes del dolor femenino:
   Quien llora su marido, quien su hermano,
   quien a su amado hijo, quien su amante,
   y quien al caro padre vigilante,
   que asi la deja huerfana temprano;
   cual tuerce de dolor la blanca mano,
   y cual con ella hiere el bel semblante,
   cual humedece a lagrimas el suelo,
   cual rasga con suspiros aire y cielo. (VI, 108)


Gualeva rastrea a Tucapel entre la multitud: "A gritos llama y nadie le responde, / que todos callan mustios y serenos, / mirandola con ojos de agua llenos / buscar su amado sin saber por donde" (VI, 110, 1-4). El canto siguiente, VII, la heroina se interna en el bosque para su encuentro, pasaje de inspiracion bucolica donde la naturaleza es un eco de su tristeza y desesperacion. Su soliloquio a los montes compite con los mejores pasajes de las Eglogas de Garcilaso. Gualeva dialoga con los elementos, solicitando su propia muerte, dice:
    Oh selvas, campos, riscos, penascales,
   y vos, sus moradoras bravas fieras,
   manchadas tigres, pardos y panteras,
   marinos peces, aves celestiales,
   arroyos claros, fuentes perenales,
   umbrosos valles, humidas riberas,
   si percebis la voz que doy en vano,
   llevadsela a mi bien de mano en mano!
   Obligacion teneis a lo que os pido,
   porque, si estais seguras y adornadas
   sin ser de los cristianos infestadas,
   es porque os hace sombra mi querido.
   Pues,  donde le teneis, deci, escondido?
   Guiad alla mis tremulas pisadas,
   para que llegue a tiempo tan dichoso
   que cause el suyo, el vuestro y mi reposo. (VII, 86-87)


El ambiente natural domina en la narracion; durante la noche prima la tristeza, la incertidumbre y la discordia de Gualeva con los elementos naturales hasta el amanecer, cuando halla a Tucapel en medio del bosque (canto VIII). Su encuentro se expresa en dialogos inspirados en los codigos del amor cortes y simbolos poeticos que evocan al Cantar de los cantares de Salomon. En un momento, los interrumpe un sonido en la floresta: "oyeron un rumor por la maleza / que les turbo su rato de contento" (VIII, 33, 3-4). La narracion queda in medias res para continuar en la segunda mitad del canto XII. El ruido finalmente revela ser una leona que acecha a los amantes: "echo de si, rompiendose el boscaje, / una feroz y rabida leona, / espumajosa, fiera y enojada, / las unas y la boca ensangrentada" (XII, 47, 5-8). El pasaje se inspira en la leyenda de Piramo y Tisbe, asediados tambien por una felina. Pedro de Ona los cita en un verso: "La Tucapela, viendola que viene, / el blanco pie no mueve temerosa, / cual hizo la de Piramo famosa" (XII, 55, 1-3). El pasaje proviene del libro IV de las Metamorfosis de Ovidio, lectura obligatoria del curriculum escolar limeno. La escena de la muerte de la leona por Gualeva y Tucapel es una inversion del mito en el que los amantes se suicidan. La historia se modifica presentando una accion ofensiva de los protagonistas. Tras su triunfo, Tucapel y Gualeva inician otra vez dialogos que reafirman su amor (XII, 73-81); en un momento dado, Tucapel se ensimisma para recordar a su amigo Talgueno y los pormenores del desastre de Penco (canto VI). Ante su introspeccion, Gualeva, temerosa y posesiva, lo presiona para que olvide cualquier otro asunto ajeno al amor, que se aleje de la guerra de Arauco, que posponga su deber belico. El amor en Arauco domado es una artimana para huir de la contienda. Dice la Tucapela:
    Pesar te viene aqui, mi dueno y cuyo,
   estando con Gualeva labio a labio?
    No ves que a nuestro amor se hace agravio
   en preferir algun cuidado al suyo?
   Pensaba yo tener domado el tuyo,
    y agora me descubres tal resabio?
   A fe que esta la tuya bien doliente,
   pues tienes mal, teniendome presente.
   Dijo, callo y quitandole del cuello
   los brazos que cenidos le tenia,
   con muestras de enojada se desvia,
   que poco han menester para hacello;
   y recogiendo el rostro entre el cabello,
   al suelo algunas lagrimas envia:
   mirad los que al amor habeis tratado,
   que no hara con esto de su amado. (XII, 86-87) (4)


A traves de estos ejemplos podemos observar que Pedro de Ona desfigura la primera imagen epica propuesta por Ercilla en La Araucana para los principales heroes indigenas: Tucapel, Caupolican y Lautaro, por una que los presenta sujetos (domados) por el amor, despreocupados de los deberes masculinos de la guerra, abyectos, en un espacio bucolico donde gobiernan la lascivia, los celos, las lagrimas y dudas de sus amantes.

OBRAS CITADAS

Avila, Gaspar de. Comedias, editado por Maria del Carmen Hernandez Valcarcel, Universidad de Murcia, 1990.

Alegria, Fernando. La poesia chilena, origenes y desarrollo, del siglo XVI al XIX. Fondo de Cultura Economica, 1954.

Avalle-Arce, Juan Bautista. La epica colonial. EUNSA, 2000.

Egido, Aurora. "Variaciones sobre la vid y el olmo en la poesia de Quevedo: Amor constante mas alla de la muerte." Fronteras de la poesia en el Barroco, Critica, 1990, pp. 216-40.

Curtius, Ernst Robert. Literatura europea y Edad Media latina. Fondo de Cultura Economica, 1955. 2 vols.

Dinamarca, Salvador. Estudio del "Arauco domado" de Pedro de Ona. Imprenta Universitaria, 1952.

Ercilla, Alonso de. La Araucana, editado por Isaias Lerner. Catedra, 1998.

Faundez Carreno, Rodrigo. Edicion critica y anotacion filologica del auto sacramental "La Araucana". Editorial Universitaria, 2018.

Lauer, Robert. "El bano de Caupolican en el teatro aureo sobre la conquista de Chile." Mira de Amescua en Candelero. Actas del Congreso Internacional sobre Mira de Amescua y el teatro espanol del siglo XVII (Granada, 27-30 octubre de 1994), editado por Agustin de la Granja y Juan Antonio Martinez, Universidad de Granada, 1996, tomo II, pp. 291-304.

Medina, Jose Toribio. Dos comedias famosas y un auto sacramental basados principalmente en "La Araucana" de Ercilla, anotados y precedidos de un prologo sobre la historia de America como fuente del teatro antiguo espanol. Sociedad Imprenta-Litografica, 1917.

Morley, Griswold, y Courtney Bruerton. Cronologia de las comedias de Lope de Vega, con un examen de las atribuciones dudosas, basado todo ello en un estudio de su versificacion estrofica. Gredos, 1968.

Nunez, Ariel. "Tucapel de guerrero a gracioso: variaciones de un personaje araucano en el teatro del Siglo de Oro." Hipogrifo, vol. 6, no. 1, 2018, pp. 129-46.

Ona, Pedro de. Arauco domado. Editado por Ornella Gianesin, IBIS, 2014.

Pitarello, Elide. "Arauco domado de Pedro de Ona o la via erotica de la conquista." Dispositi, vol. XVI, nos. 36-38, 1989, pp. 247-70.

Porras Barrenechea, Raul. "Nuevos datos sobre la vida del poeta chileno Pedro de Ona." Homenaje peruano a Jose Toribio Medina, Lumen, 1953, pp. 36-51.

Schwartz, Lia. "Tradicion literaria y heroinas indias en La Araucana." Revista Iberoamericana, vol. 38, 1972, pp. 615-25.

Vega, Lope de. Arauco domado. Editado por Antonio de Lezama, Zig-Zag, 1954.

Vega Garcia-Luengos, German. "Las hazanas araucanas de Garcia Hurtado de Mendoza en una comedia de nueve ingenios. El molde dramatico de un memorial." Edad de Oro, vol. 10, 1991, pp. 199-210.

Virgilio Maron, Publio. La Eneida. Traducido por Aurelio Espinosa, Catedra, 2005.

Zugasti, Miguel. "America en el teatro espanol del Siglo de Oro: repertorio de textos." Cuadernos de Teatro Clasico, vol. 30, 2014, pp. 371-410.

RODRIGO FAUNDEZ CARRENO

Universidad del Bio-Bio

* El presente articulo contiene la comunicacion leida en el 56 Congreso Internacional de Americanistas (ICA 56) celebrado en la Universidad de Salamanca (Espana), entre el 15-20 de julio de 2018, y mas en concreto en el seno del simposio "Figuraciones de lo indigena en cronistas y autores del Nuevo Mundo". Mi viaje a Salamanca fue financiado por la Vicerrectoria Academica de la Universidad del Bio-Bio, a quien ofrezco testimonio de gratitud.

(1) No se conocen datos documentales de la infancia de Pedro de Ona en Chile, ni del ano de su muerte en Lima (Porras Barrenechea 36-51). Las primeras noticias de su vida provienen de 1590, cuando se inscribio en el primer curso de Artes de la Universidad de San Marcos en Lima. En 1591, para el segundo curso y 1592, para el tercero (Dinamarca 26). Fue un escritor intermitente; entre sus creaciones destacan: el Temblor de Lima y una cancion real panegirica, publicado en Lima en 1609, en honor al virrey Juan Luis de Mendoza y Luna. En 1635 firma el manuscrito del Vasauro, epopeya escrita en honor a otro virrey del Peru, Luis Jeronimo de Cabrera y Bobadilla, conde de Chinchon, sin publicacion durante el siglo XVII. Fue impresa de manera moderna en Chile, en 1941, por Rodolfo Oroz. La ultima de sus obras, Ignacio de Cantabria, es un poema hagiografico en torno a la vida de San Ignacio de Loyola que se publico en Sevilla en 1639, con probabilidad, una vez muerto el poeta.

(2) Pedro de Ona introduce aqui la siguiente nota marginal: "Lee el canto XIII de La Araucana al fin" (XIII, 81, 4). En dicho pasaje Guacolda promete fidelidad perpetua a Lautaro. Tras despertar de un sueno nefasto, le advierte: "Mas ya que salga cierta mi sospecha, / el mismo amor que os tengo me asegura / que la espada que hara el apartamiento, / hara que vaya en vuestro seguimiento" (XIII, 55, 6-8). En la presente investigacion sigo la edicion de Arauco domado de Ornella Gianesin, que modernizo en todas las grafias sin alcance fonetico, como propone la actual filologia en lengua castellana.

(3) La beligera espanola fue publicada en Valencia en 1616 por la coleccion de autores valencianos Norte de la poesia espanola, a cargo de Aurelio Mey. Durante muchos anos fue debatida la verdadera identidad de Ricardo de Turia. Para el conde de Schack, Mesonero Romanos y Fuster, entre otros, tras este seudonimo se escondia la figura de don Luis Ferrer de Cardona. Sin embargo, Jose Toribio Medina, en el prologo a Dos comedias famosas y un auto sacramental, basados principalmente en "La Araucana" de Ercilla, propone a Pedro de Rejaule como autor de La beligera espanola. Se basa en las investigaciones del padre Vicente Ximeno y en un manuscrito de Onofre Izquierdo (115-125). Desde entonces--como tambien creian De la Barrera y Julia Martinez--la critica ha consensuado el nombre del jurisconsulto valenciano Pedro Juan de Rejaule y Toledo como Ricardo de Turia.

(4) Tucapel tambien aparece en varias comedias indianas del Siglo de Oro, continuando todas ellas su degradacion epica. En un reciente articulo, 2018, Ariel Nunez, ha estudiado las transformaciones de Tucapel "de guerrero a gracioso" en la comedia de Lope Arauco domado, de Gaspar de Avila El gobernador prudente, y La aurora en Copacabana de Pedro Calderon de la Barca. Remito a su investigacion para el caso de las comedias aureas.
COPYRIGHT 2019 University of North Carolina at Chapel Hill, Department of Romance Languages
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2019 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Faundez Carreno, Rodrigo
Publication:Romance Notes
Article Type:Critical essay
Geographic Code:3CHIL
Date:Jan 1, 2019
Words:4852
Previous Article:LA REVISION DEL CONCEPTO DE "BARBARO" EN LOS ESCRITOS DE LAS CASAS.
Next Article:INCAS Y AGUSTINOS EN LA HISTORIA DEL CELEBRE SANTUARIO DE NUESTRA SENORA DE COPACABANA Y SUS MILAGROS, E INVENCION DE LA CRUZ DE CARABUCO DE ALONSO...
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2020 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters