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AGAMBEN, GIORGIO: Creazione e anarchia: l'opera nell'eta delia religione capitalista.

AGAMBEN, GIORGIO

Creazione e anarchia: l'opera nell'eta delia religione capitalista, Neri Pozza

Editore, Vicenza, 2017,139 pp.

"La arqueologia es la unica via de acceso al presente" (p. 9), especialmente para los europeos. De esta forma comienza Giorgio Agamben (Roma, 1942) el libro Creazione e anarchia (Neri Pozza, 2017), que reune cinco conferencias pronunciadas por este filosofo italiano en la Academia de Arquitectura de Mendrisio entre octubre de 2012 y abril de 2013. En el primero de esos ensayos, titulado "Archeologia dell'opera d'arte", Agamben hace un uso explicito del metodo arqueologico, tomado de Foucault. Frente al fin de la historia al que aboca el American way of life y el snobismo vacio de significado de la ceremonia del te japonesa, Agamben opone una forma de vida propia de Europa, que se mantendria humana y nueva gracias a su confrontacion con el pasado.

Si Europa se define principalmente por su relacion con su pasado, la crisis europea es, entonces, una crisis de relacion con ese pasado. "Y si hoy el arte se ha convertido para nosotros en una figura -quiza La figura- eminente de este pasado, entonces la pregunta que es necesario no cansarse de plantear es: ?cual es el lugar del arte en el presente?" (p. 10). Para responder a esto, Agamben realiza una genealogia de la obra y de su relacion con el arte, presentando tres momentos significativos: en primer lugar, el mundo griego y su distincion entre la praxis, la accion que tiene su telos en si misma, y que es concebida por Aristoteles como una accion superior, y la poiesis, la actividad productiva que tiene su fin en la obra. En segundo lugar el Renacimiento, cuando el artista deja de ser un banausos para reclamar la titularidad de la actividad creativa. En este punto, "ergon y energeia se disocian y el arte no reside solo en la obra, sino tambien y sobre todo en la mente del artista" (p. 20).

La hipotesis de Agamben es que obra (ergon), artista y operacion (energeia) forman un nudo borromeo, inseparable, por tanto, que el italiano denomina "maquina artistica de la modernidad". Entonces, realizando una suspension tan propia de su escritura, Agamben pone en relacion la "actio liturgica" y el arte contemporaneo: los artistas y los poetas empiezan a ver su practica como la celebracion de una liturgia, tanto en su sentido soteriologico como performativo. Por ultimo, se llega al tercero de los momentos significativos para la practica artistica: Duchamp, con su ready-made, que era consciente del estado de bloqueo del arte, decide introducir un objeto de uso cotidiano en un museo, intentando asi desactivar la maquina artistica. Sin embargo, el ready-made ha sido reabsorbido como obra de arte, alimentando "los templos del absurdo" (p. 26) que son los museos de arte contemporaneo. Para Agamben este fracaso deberia conducir no solo a la desactivacion, sino al abandono de la maquina artistica, pasando a concebir el arte como "el modo en el que el anonimo que llamamos artista, manteniendose constantemente en relacion con una practica, buscar constituir su vida como una forma de vida" (p. 28).

En el segundo de los ensayos, titulado "Che cos'e l'atto di creazione?", Agamben comienza con una conferencia de Deleuze de 1987 en la que se definia el acto de creacion como un "acto de resistencia". En este texto, Agamben retoma un tema importante en su obra: la "potencia-de-no" (potenza-di-non), esto es, siguiendo a Aristoteles, una definicion de la potencia en la que esta tiene la posibilidad de no ser ejercida. La resistencia, (del latin sisto, detenerse), como la potencia-de-no, detiene a la potencia en su movimiento hacia el acto. De esta manera, la potencia suprema, la maestria, seria "una potencia que puede tanto la potencia como la impotencia" (p. 38), es decir, una potencia que en su paso al acto conserva la potencia-de-no, que frena a la potencia en su transformacion radical en acto.

Agamben, entonces, pretende pensar una "poetica--o una politica-de la inoperatividad" (p. 47), es decir, a un hombre liberado de obra, pero no ocioso, sino capaz de resistir su conversion en obra. O, como ha venido analizando en otros trabajos recientes, una forma de vida: "La vida, que contempla la propia potencia de actuar y de no actuar, se vuelve inoperante en todas sus operaciones, vive solamente su habitabilidad (vivibilita)" (p. 50).

El problema de la forma de vida reaparece en "L'inappropriabile", el tercero de los ensayos, en el que se presenta una version reducida de un capitulo incluido en Vuso dei corpi (2014) y se analiza el tema de la pobreza y la posibilidad de vivir "usando" algo pero sin poseerlo, que Agamben habia tratado en Altissima poverta (2011). En este capitulo, tras pasar por Heidegger y Benjamin, la pobreza queda definida como "una forma de vida que, en cuanto esta en relacion con un inapropiable, esta siempre constitutivamente fuera del derecho y no puede nunca apropiarse de nada" (p. 68). Dicho esto, Agamben analiza tres inapropiables: el cuerpo, la lengua y el paisaje, concluyendo que el paisaje (paesaggio) es la forma eminente del uso, de lo inapropiable: "la casa del ser" (p. 87).

En el cuarto ensayo, "Che cos'e un comando?", Agamben investiga los conceptos de orden y de voluntad. Para estudiar el primero no le sirve la arqueologia, porque todo arche es, en griego, principio, pero tambien orden, y asi "el origen no para nunca de iniciar, esto es de ordenar y gobernar" (p. 93). De esta forma, mediante un analisis linguistico, llega a la conclusion de que la orden, el enunciado performativo en Austin, representa la supervivencia de lo que creiamos reprimido (la magia, la religion y el derecho), que gobierna el mundo secretamente. En cuanto a la voluntad, Agamben la situa en el mundo cristiano, como aquello que limita la potentia absoluta de Dios, "y, como Dios, tambien el hombre debe poder querer" (p. 112), esto es, "me ordeno obedecer" (p. 110).

Finalmente, siguiendo la estela de Benjamin, Agamben estudia "II capitalismo come religione", una religion cuyo dios es el dinero y que, tras la suspension de la convertibilidad del dolar en oro, se purifica para ser sola fide, para creer en la pura fe, liberada de objeto concreto. El capitalismo, ademas, seria la pura anarquia, puesto que carece de arche. Para Agamben, que Cristo sea la palabra y la accion del Padre y que sea, asimismo, anarquico, pone en cuestion el caracter "no fundado en el ser" del lenguaje, de la accion y del gobierno: "el capitalismo hereda, seculariza y empuja al maximo el caracter anarquico de la cristologia" (p. 131). Asi, al estar liberada de su fundamento en el ser, la accion humana en la religion capitalista esta condenada a la aleatoriedad de la voluntad.

Agamben, sin embargo, no pretende defender una vuelta a la accion fundada en el ser, ni en este ensayo ni en el conjunto del libro, sino analizar un presente cada vez mas anarquico. Y si el europeo, como senalaba en el primero de los ensayos, es aquel que esta en relacion con su pasado y con su inicio, entonces la arqueologia deberia servir para abrir nuevos caminos para pensar y vivir de una forma diferente. Esta parece ser la conclusion del libro de Agamben: iluminar el presente mediante su relacion con el pasado, para escapar de los conceptos que nos habrian abocado a un callejon sin salida.

Rafael Martinez Rivas. Universidad Autonoma de Madrid

rafael.martinezriv@gmail.com
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Author:Martinez Rivas, Rafael
Publication:Anuario Filosofico
Article Type:Resena de libro
Date:Apr 1, 2019
Words:1337
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