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ACTO DE CLAUSURA DEL ANO ACADEMICO DE 1955 (CELEBRADO EL 22 DE DICIEMBRE).

Es siempre el acto de clausura de las actividades academicas anuales ocasion propicia y surgente para hacer un alto en el camino, examinar el trecho recorrido y escudrinar con mirada penetrante los horizontes hacia los cuales dirigimos nuestros pasos. La noche es placida por razon de la epoca, y espiritualmente tambien lo es porque es noche de esperanzas rematadas en el corazon de los jovenes, sus padres y sus maestros. Todo invita entonces a emplearla en intentar unas cuantas reflexiones sobre responsabilidades de la institucion, sobre responsabilidades nacionales de la institucion.

Existe de necesidad una intima y profunda relacion entre la Patria y la Universidad. A tal punto que German Arciniegas ha podido decir de las Universidades que "son como agujeros que taladran la corteza de los pueblos y le permiten al hombre de estudio acercarse a la almendra". Como quien dice: Dime que categoria de Universidad tienes, y te dire la clase de pais que eres. Pero la relacion es o debe ser, a mi juicio, doble: no solamente la que resulta de la circunstancia de no poder ser una planta mejor que la calidad del suelo en que se enraiza, sino tambien la que se genera en la mision de forja de generaciones nacionales que a estas casas de cultura superior fundamentalmente corresponde. Es decir, por un lado, la Universidad refleja al pais con todas sus virtudes y defectos; pero por el otro, la Universidad reacciona--o debe reaccionar--frente al pais, buscando fortalecer sus virtudes y reducir sus defectos. Cuando solo ocurra lo primero, la Universidad seria representativa de la Patria pero solo en un esteril sentido pasivo. Cuando se da tambien lo segundo, su caracter nacional lo seria ademas en fecundo sentido de superacion y mejoramiento.

Digamos de una vez que quienes hoy estamos al frente de la institucion, pretendemos una Universidad de Costa Rica que al tiempo refleje a Costa Rica y busque su perfeccionamiento. No una Universidad inerte que considere su mision nacional el adaptarse irremediablemente a las cosas tal cual ellas son.

Ilustraciones de esa psicologia pasiva no faltan por cierto. Como muestra, unos botones. El primero, aquel profesor, hace bastantes anos alejado de las aulas universitarias, que explicaba por que habia escogido como texto para su catedra un manualito espanol de tercera categoria, diciendo con cierto dejo de fatalismo que era lo que convenia a la realidad del estudiante costarricense ... El segundo, el profesional que unos meses atras, enterado de los cuidados y las cautelas con que se llevan adelante los planes para establecer la Escuela de Medicina en el pais, afirmaba derrotista y antipatrioticamente que lo que Costa Rica necesita es una Escuela a lo costarricense ... queriendo decir una Escuela cualquiera, mediocre; y que las autoridades universitarias estamos incurriendo en el pecado de ambicion extrema. Y el tercero, aquellos politicos que hicieron lo que pudieron por evitar que en la nueva Constitucion Politica se le garantizara una renta creciente a la Universidad, aduciendo que esta estaba bien como estaba. Desesperanzada actitud que encubre, tras las apariencias de un pretendido realismo, la pequenez de la abulia intelectual, los motivos de conservatismo, y la ausencia de una creadora fuerza imaginativa.

Afortunadamente la actitud que comienza ya a imperar es otra. Y pareciera entenderse muy claramente que el realismo no consiste en absoluto en dejar las cosas tal como estan, sino en procurar su mejoramiento dentro de las condiciones de su propia naturaleza y hasta los limites de lo racionalmente practicable. Lo que en el campo universitario se traduce por la necesidad y la conveniencia de que la institucion--segun deciamos--no solo refleje a la Nacion, sino que busque tambien su perfeccionamiento.

En lo academico esto quiere decir que habra que exigir cada vez mas del profesor y del estudiante; elevar los niveles de la ensenanza; hacer mas rigurosos los requisitos para la admision, las promociones y la graduacion, ofreciendo al tiempo todos los medios y facilidades para que el educando pueda cumplir esos requisitos a cabalidad; recordar que la educacion superior es algo cualitativo y que seria un error el creer por ejemplo que el signo del exito de la Universidad pueda estar en el volumen de su poblacion o en el numero de sus graduados, y que la institucion cumple con su cometido nacional buscando inexistentes formulas magicas o caminos faciles para hacer hombres verdaderamente cultos. Claro es que para una democracia el ideal consiste en producir el mayor numero posible de hombres cultos, pero siempre que no se sacrifique la calidad y la categoria del producto, es decir, siempre que en realidad se trate de hombres cultos.

A este ultimo respecto cuenta don Antonio Caso en una de sus obras, que una vez Faraon, gran protector de los sabios del Museo de Alejandria, departiendo con algunos de los mas ilustres geometras sobre asuntos de su materia, despues de haber recibido explicacion detallada y minuciosa sobre la demostracion de un teorema, e impaciente por llegar cuanto antes a la solucion apetecida sin tener que valerse del largo proceso de razonamiento, pregunto a sus interlocutores si en las Matematicas no existia una via mas facil y expedita para ser seguida por los Reyes. A lo que uno de los geometras repuso: "Majestad, en Matematicas los reyes tienen que seguir la marcha de todo el mundo; no hay ruta regia para los monarcas en la ciencia demostrada". "La anecdota, comenta Caso, viene de perlas hoy, pero no tratandose de reyes, porque la majestad que ha sustituido en nuestro tiempo a los monarcas es el pueblo o, como suele decirse con tanta frecuencia, las masas. Pues bien, no hay ruta regia para reyes ni para masas. La Ciencia no puede ser demostrada sino por el orden de las fundamentaciones que estudia la Logica. Y Faraon, como el pueblo y las masas faraonicas, tienen que seguir el ordenamiento riguroso de las fundamentaciones geometricas o no sabran nunca geometria".

Asi definido el sentido cualitativo del problema de la educacion superior, el termino democratizacion que tan justificadamente se usa en relacion con lo educativo como un desideratum del mundo moderno, no puede querer decir otra cosa sino que debe darse igualdad de oportunidades para que todos puedan estudiar geometria; pero de ninguna manera que pueda garantizarse que todos lleguen a dominarla, y mucho menos que para darnos la ilusion de que podemos garantizarlo, deba bajarse el nivel de los estudios o reducir las metas autenticas que a ellos corresponden. Que a nadie se prive de la oportunidad y de los medios para emprender, proseguir y rematar sus estudios superiores: esa es la responsabilidad social frente a la educacion universitaria. Pero el triunfar en ellos es ya cuestion de responsabilidad individual, es ya cuestion de talento, vocacion y esfuerzo de cada quien.

La Universidad de Costa Rica--puede afirmarse asi--viene realizando un esfuerzo sostenido por abrir a todos la oportunidad, por darles a todos los medios. Exencion del pago de matricula para quienes carecen de recursos; servicios de orientacion personal, vocacional y profesional; servicios medicos; desgraciadamente en muy pequena escala hasta ahora, ayuda economica a quienes la requieran para seguir adelante.

Y todo eso tendra que ampliarse y robustecerse en el futuro. Asi tratamos de hacerle frente a nuestra responsabilidad social para con las juventudes que llegan hasta el claustro. Mas aun, salimos en su busqueda y llegamos hasta los colegios de segunda ensenanza buscando allanarles e iluminarles el camino de nuestra Casa de Estudios. Pretendemos asi llevar a la practica el concepto autenticamente democratico de que el hombre puede aspirar a todas las conquistas que su inteligencia le permita. Ahora bien, el resto corre por cuenta de la inteligencia de cada cual. Y ninguna fementida concesion seria valido hacer en los estudios para sustituirla.

Es claro que la democratizacion de la educacion, en lo que hace a la Universidad, puede tambien y debe traducirse en muchas otras formas. Cursos intensivos para mejorar la preparacion y la eficiencia de ciertos grupos sociales. La Universidad de Costa Rica ha comenzado a ofrecerlos como una de sus funciones naturales y permanentes, a traves de la Escuela de Temporada. Escuelas Anexas para satisfacer, mediante carreras cortas pero serias, determinadas necesidades urgentemente sentidas por la comunidad. Ese es el caso de la Escuela de Servicio Social que comenzara a trabajar el ano entrante como anexo a la Escuela de Ciencias Economicas y Sociales; y el caso habra de multiplicarse. Cursos sistematicos radiodifundidos a todo lo largo y lo ancho del pais, tambien con el objeto de ayudarle a llenar ciertos requerimientos perentorios. Pienso que con las nuevas instalaciones de la Radio Universitaria podremos, a partir de 1956, presentar ampliamente ese tipo de servicio, por ejemplo, con el fin de levantar el nivel medio de los trabajadores de la Ensenanza que, tan a duras penas y con tantas dificultades pero con tan buen animo, estan tratando de dar respuesta a las crecientes necesidades de nuestra cultura popular. Y podria continuarse la lista de lo que la Universidad puede y debe hacer dentro de una concepcion popular de la Educacion, asi como de lo que ya esta haciendo.

Pero en lo que se refiere a los estudios superiores, el maximo rigor debe ser la norma inalterable. E intentar desconocerlo seria solo confundir el genuino concepto democratico de la igualdad de oportunidades, con el falso concepto demagogico de que rebajando el nivel academico y reduciendo las exigencias naturales de todo estudio serio, la Universidad seria mas democratica y mas nacional.

Pero no es precisamente a la superacion cultural, cientifica y artistica del pais, mediante la accion universitaria consciente y ambiciosa, a lo que deseo referirme en especial esta noche. Quisiera aprovechar mas bien la oportunidad para aludir a lo que la Universidad puede y debe hacer por el mejoramiento politico del pais, que en este campo tambien le incumbe un buen lote de responsabilidad nacional.

Pero entendamonos bien: empleo el termino politico en su mas noble acepcion. Hablo de la politica en el sentido de la egregia tradicion platonica y aristotelica, que se impuso al esfuerzo disolvente y pulverizador de los sofistas. Socrates enseno con el ejemplo de su vida y de su muerte el ideal etico de la Ciudad justa, esto es, del humano convivir conforme a los dictados de la razon. Platon vio en la Justicia el principio que coordina todas las virtudes, que equilibra todos los valores. Aristoteles la definio como "la mayor de las virtudes, no habiendo estrella matutina ni vespertina que sea tan maravillosa". Y si la Justicia solo puede realizarse en la Ciudad, valga decir en terminos modernos, en el Estado, ?como es posible pensar que quienes se dedican al cultivo de la razon y la inteligencia por si mismas, los universitarios, no aspiren a ver la Justicia realizada en la Ciudad, no suenen en el mejoramiento politico de su Patria?

Aclaro que mi argumentacion no va dirigida a estimular o a justificar el prematuro ingreso de los universitarios en la arena de la politica militante, ni mucho menos la introduccion de tal politica al claustro, lo que considero absolutamente nocivo, sino mas bien, dados los motivos superiores que deben mover a los universitarios a luchar por la Justicia en la Republica, es decir, a hacer politica grande, a llamar la atencion sobre la necesidad de establecer firmemente primero la Justicia, la convivencia sobre solidas bases racionales y eticas, en esta Republica en pequeno que es la Universidad. Cuando los universitarios lleven a todos los ambitos del pais, junto con su bagaje de doctrinas, actitudes justas, formas de comportamiento nobles, todo ello, como sedimento de una fecunda experiencia vivida y forjada en la Universidad, podremos confiar en que la institucion estara, en lo politico, no solo reflejando al pais, sino reaccionando frente a el para afirmar aun mas sus virtudes y debilitar en lo posible sus defectos.

Nadie osaria negar la vocacion democratica de Costa Rica. Originada en los anos lentos y oscuros de la Colonia, en cuya pobreza y en cuyo aislamiento aprendio el campesino a gustar la libertad y la independencia individuales en su forma mas natural y espontanea; perfilada politicamente en los anos alborales de la Republica Patriarcal; puesta a prueba a mediados del siglo xix por las oligarquias nacientes, los zarpazos del militarismo y la amenaza del filibustero; nutrida con sangre de patriotas e iluminada por la tea maravillosa de Juan Santamaria durante la Guerra Nacional; definida y estimulada juridicamente por la Republica Liberal; fortalecida en sentido horizontal por la reforma educativa de don Mauro; puesta de nuevo a prueba en el siglo xx por el desarrollo de las contradicciones economicas, la presion de los imperialismos, las nacientes luchas sociales y las incitaciones de las doctrinas extremistas, la democracia como estilo de vida de los costarricenses es un rasgo aun mas profundo y acusado de lo que corrientemente creemos.

El afan de independencia individual, la repugnancia frente a toda forma de dominacion personal, la vigilancia afanosa de las cosas publicas, la confianza en el sufragio universal, todas ellas son actitudes y posiciones que dignifican y ennoblecen la vida del costarricense. La medalla, como siempre, tiene su reverso; en este caso, individualismo extremo, ausencia de disciplina o de consistencia para la accion colectiva, critica muchas veces injusta o mal informada. Y ademas, el propio anverso de la medalla aparece corrientemente empanado por cierto vaho de vulgaridad general, por ciertas practicas y actitudes incongruentes con el sentido profundo de la democracia. Me refiero, entre otras cosas, a la chocante violencia verbal que acompana casi todos los momentos de nuestra vida publica; al no saber perder con grandeza ni saber ganar con hidalguia, al no poder debatir un asunto publico con altura y argumentos, sin bajeza ni invectivas; al no poder juzgar las instituciones y las politicas sino desde un estrecho punto de vista partidista; al no saber reconocer caballerosamente los errores ni dar honrosamente las disculpas; a toda esa cosa primitiva y bajuna que no se aviene con el estilo costarricense, racional, conciliador y ponderado, ni con las necesidades fundamentales de la vida diaria de la comunidad, ni con los postulados mas elementales de la tesis democratica.

Y aqui retomo el hilo perdido de mis meditaciones universitarias.

?No es responsabilidad--en parte al menos--de una Universidad nacional activa, reaccionar frente a ese aspecto de la realidad nacional? ?No podria contribuir la Casa de Estudios Superiores a pulir y a darle brillo y esplendor a la medalla democratica que el pais lleva orgullosamente en el pecho? ?No deberia hacer algo, mucho o poco, pero sostenida y pertinazmente, por fortalecer las virtudes del conglomerado nacional y por reducir sus defectos? ?No convendria que influyera, a traves de sus cosechas anuales de hombres cultos, sobre estas lamentables formas del comportamiento colectivo?

Y si la respuesta a estas interrogantes emergiere de todos los pechos y aflorare en todas las bocas afirmativamente, como yo lo espero, ?que mejor manera de lograrlo sino haciendo que la pequena Republica universitaria viva, en toda su plenitud e integridad, esa vida que quisieramos para la Nacion entera? ?Que en el claustro se practique, en todos los sentidos y en todos los momentos esa democracia ennoblecida y senorial que sonamos para la Patria?

Algo, mucho, hay ya de eso. En mis palabras de hace un ano, dichas con esta misma ocasion de hoy, ponia el acento en la libertad personal, docente, academica y filosofica que reina, para dicha y satisfaccion del espiritu, en nuestra Casa de Estudios, y advertia con entonacion sanamente orgullosa que ella solo aceptaria ahora y en el futuro un calificativo: el de libre. "En ella sopla el viento de la libertad", cabria decir recordando el hermoso lema de la Universidad de Stanford. Pero creo que podriamos, en ejercicio y desarrollo de esa misma libertad, llevar mucho mas alla la experiencia democratica universitaria: ser mas exigentes en lo relativo al respeto debido a todas las opiniones; tener mas confianza en la pulcritud moral e intelectual de nuestros estudiantes; hacer descansar mas en ellos la solucion de los problemas de disciplina y propio comportamiento; hacer mas conciencia sobre "aquella idea unica--como lo expresara bellamente Stefan Zweig--que puede apaciguar toda hostilidad sobre la tierra: la idea de la tolerancia"; empenarse porque cada vez mas se practique el juego limpio, tanto en los campos de deporte, como en las elecciones de representantes, en las relaciones personales y en las discusiones de caracter cientifico y doctrinario; exaltar la hidalguia con que debe celebrarse el triunfo y la grandeza con que debe sobrellevarse la derrota; explicar lo honroso de las rectificaciones necesarias y lo enaltecedor de la admision de los errores propios.

Cuando enuncio con entusiasmo este programa no estoy negando que ya este en aplicacion en el claustro; simplemente reafirmo su importancia educativa fundamental, y sostengo que debe practicarsele mas intensiva y sistematicamente.

Es bien sabido que la preocupacion central de la Universidad ha sido hasta ahora, como una consecuencia de su restablecimiento en 1940 sobre la base de una simple agregacion de escuelas profesionales, la preparacion profesional, la disciplina puramente intelectual. Pero como nos preparamos para trabajar de marzo de 1957 en adelante, dentro de una nueva concepcion universitaria, en la cual la Facultad de Ciencias y Letras atendera cuidadosa y consagradamente los aspectos de orientacion, formacion e integracion cultural de los educandos, me parece ser este el momento para comenzar a cambiar impresiones sobre el problema, hasta ahora no sistematicamente atendido, de la personalidad individual y del comportamiento social del estudiante, de sus actitudes y procederes frente a si mismo, sus companeros y la institucion. "En una sociedad evolucionada y progresiva--ha dicho el doctor Rene Clemens, profesor de la Universidad de Lieja, apoyando nuestros planes para crear la Facultad de Ciencias y Letras--no hay para el ejercicio de las profesiones superiores, una verdadera preparacion profesional sin el desarrollo de la calidad del espiritu y de la persona", es decir, agrego yo, que lo profesional es algo instrumental, y en una sociedad evolucionada y progresiva como pretendemos que es o que sea la nuestra, debe tender a afinarse consciente y deliberadamente las calidades humanas y sociales de quienes van a usar de este instrumento.

"La formacion universitaria--agrega Clemens--no depende solamente ni quizas principalmente, de los cursos seguidos, sino sobre todo del tiempo consagrado a la reflexion y al trabajo personal sobre las materias del programa, de los contactos e intercambios que se establecen constantemente entre alumnos y profesores y entre los mismos alumnos, cuando la Universidad se halla organizada dentro de un medio estimulante de vida intelectual". Es como parte de ese medio, comento yo, que deseamos fortalecer la pequena Republica universitaria, la cual sera ademas como un modelo sugestivo para la grande Republica nacional. En 1891, el Presidente Jordan, de la Universidad de Stanford, definia asi el llamado Principio Fundamental de su Universidad: "Se espera que los estudiantes muestren tanto dentro como fuera de la Universidad, el mismo respeto al orden, la moralidad, el honor personal y los derechos ajenos, que se pide a los buenos ciudadanos".

En nuestro caso, los estudiantes deberian inspirar su conducta en la de los buenos ciudadanos, primero para llegar a ser tales, y luego para servir a su vez de ejemplo a todos sus otros conciudadanos.

Si pregono que debera comenzarse dentro de muy poco a estudiar la manera de confiar a los propios estudiantes el contralor de todo lo atanedero al orden y la disciplina en la Universidad, no faltaran unos cuantos que digan, con derrotista inflexion en la voz, que en Costa Rica eso no se puede hacer ?Y por que no? preguntaria yo ?Es que se ha ensayado alguna vez? Desconfiamos de nuestros jovenes porque los hemos visto fracasar o simplemente porque son jovenes? ?Es que es licito desechar como imposible una politica antes de que la experiencia nos haya convencido sin remedio de que ella no es practicable? Y muy especialmente, ?sera licito hacer tal cosa en una institucion educativa cuya mision es precisamente esa: educar? Y aun mas: ?podremos estar tranquilos quienes estamos al frente de la institucion dejando de hacer el ensayo, si es que en realidad consideramos nuestro deber preparar generaciones para la democracia? Yo he tenido, con motivos especiales, ocasion de ver cuan responsables y serios son nuestros estudiantes cuando se les trata como hombres, asi como de constatar las superficialidades y simplezas de que son capaces cuando se les trata como ninos.

Algunas de las mas progresistas universidades norteamericanas han puesto la direccion de los problemas de comportamiento en manos de comites mixtos de profesores y alumnos, como la Universidad de Texas; otras, en manos de comites exclusivamente estudiantiles, como Stanford. En ambos casos, las decisiones finales corresponden al llamado decano de Estudiantes, con posibilidades limitadas de apelacion ante el Rector o ante el Consejo. Con el Profesor don Mariano Coronado, Jefe de nuestro Departamento de Bienestar y Orientacion, he discutido la posibilidad de que pudieramos comenzar ensayando el primer sistema para ir luego acercandonos gradualmente al segundo. No veo como si la Universidad les da acceso oficial a los estudiantes, a todos los organismos directivos de la institucion, convirtiendolos asi en coparticipes de la direccion academica y docente, por cierto con un saldo de experiencias altamente satisfactorio, podamos dudar en darles, primero una participacion limitada, y luego la responsabilidad total en la conduccion de sus propios asuntos.

?Y que nos diran los escepticos cuando propongamos introducir gradualmente en nuestras escuelas el Principio del Honor Personal, el Honor Principle que siguen gran parte de las universidades norteamericanas, en el mayor numero de los casos a pedido de los propios estudiantes? En la Universidad de Tulane, por ejemplo, los examenes escritos se practican, en ausencia de profesores e inspectores, redactando sus notas los muchachos sobre las hojas de papel que llevan impreso este encabezamiento: "yo, el suscrito, juro que a nadie he pedido ayuda ni nadie me la ha dado en la preparacion de este trabajo" ?Que nos diran cuando pretendamos que "el suscrito" sea un joven costarricense a quien la Universidad enfrenta con su propia conciencia y su sentido del honor personal en los momentos de hacer una prueba? Que en Costa Rica, claro, eso no se puede hacer. Y sin embargo, cuando hace algunas semanas lance la idea ante los integrantes del Consejo Estudiantil Universitario, pude notar, por detras de las sonrisas de incredulidad y los gestos de sorpresa, la ansiedad orgullosa de quienes verian con gusto ser puestos a prueba en su honestidad y su pulcritud intelectuales.

Y se figuraran los esteriles y los inertes que estaremos perdiendo nuestro tiempo cuando comencemos dentro de muy poco a establecer sociedades o grupos permanentes de debate, al estilo de las universidades europeas, donde sea punto obligado y condicion de la admision, para usar los terminos de un graduado de Cambridge, "tratar de captar los meritos del punto de vista opuesto". "Uno termina--dice el doctor Roy Harrod comentando su experiencia--logrando realmente hacerlo, y es entonces cuando se convierte en un hombre educado". Sociedades de debate cuyo fin ultimo sea el logro de la verdad, con supresion de toda suerte de desviaciones personalistas, recursos efectistas, o excesos retoricos. Sociedades de debate cuyo fin inmediato sea el desarrollo de la comprension reciproca, la tolerancia, el respeto para la persona y las ideas del interlocutor, el dominio de las emociones, el ejercicio de la razon.

"No seria realmente de desear--preguntaba Sebastian Castalion en 1558, alzandose contra el encendido fanatismo de Calvino--no seria realmente de desear que entre las gentes piadosas pudiera haber, al mismo tiempo, diferencia de opiniones y unidad de corazon?" Diferencia de opiniones y unidad de corazon, he aqui un soberbio programa para la Universidad y para los universitarios y con el tiempo --?por que no?--para Costa Rica y los costarricenses.

Libertad academica plena, gobierno estudiantil para los problemas estudiantiles, principio del honor personal, sociedades de debates, diferencia de opiniones y unidad de corazon. Confieso que cuanto mas pienso y reflexiono en estos principios, mas me convenzo de que vale toda la pena cualquier esfuerzo que se haga por fortalecerlos si es que ya viven en la institucion, por adoptarlos si es que aun no se les ha dado vida en ella. Un esfuerzo en que tendrian que participar, como en todo lo demas, alumnos, egresados, profesores y autoridades. Un esfuerzo por constituir la pequena y ejemplar Republica universitaria. Un esfuerzo por hacer cada vez mas costarricense la Universidad en el sentido de que no solo refleja a la Nacion, sino que tambien busque consagradamente su perfeccionamiento. Un esfuerzo que ciertamente iniciaremos muy pronto, para que con la reforma academica de la Facultad de Ciencias y Letras y la reforma material de la Ciudad Universitaria, coincida tan trascendental reforma en el espiritu de la institucion.

Creo que cualquier reforma, por profunda que sea, nos parecera realizable y hacedera en ocasiones como esta, en que tenemos la sensacion directa de lo que nuestras juventudes valen y pueden hacer para ellas mismas y para su Patria. Los rostros frescos y sonrientes de estos ciento noventa egresados de 1955, el orgullo que demuestran por haber cumplido bien su tarea en las aulas, la confianza muy bien fundada que tienen puesta en el futuro, todo nos hace sentirnos satisfechos, optimistas y confiados esta noche de diciembre.

Estamos reunidos hoy aqui, especialmente, para tomarles el juramento de que habran de cumplir a cabalidad y fielmente las obligaciones que les impone el ejercicio de su profesion, que son obligaciones morales, sociales y nacionales, y para hacerles luego entrega formal de lo que ya es suyo de pleno derecho: los diplomas que certifican su competencia, su rectitud, su responsabilidad y su decision de comportarse siempre como hombres virtuosos, cultos y de amplio sentido social.

Cuando dentro de unos momentos lo haga, jovenes graduados de 1955, tened la seguridad de que la Universidad, sus profesores y autoridades, os ven alejaros con la tristeza que prende en el animo toda despedida de la gente que se quiere, pero al mismo tiempo con la alegria de quienes saben que, al alejaros en lo fisico, os acercais aun mas en lo espiritual a la institucion que os alumbra, porque de ahora en adelante, por muy lejos que os encontreis, llevareis indisolublemente con vosotros, yo estoy seguro que siempre para bien de la Patria, la representacion de la Universidad de Costa Rica.

PALABRAS CLAVE: DISCURSO * UNIVERSIDAD * DEMOCRACIA * IGUALDAD DE OPORTUNIDADES * POLITICA

KEYWORDS: SPEECHES * UNIVERSITY * DEMOCRACY * EQUAL OPPORTUNITY * POLITICS

* Facio, R. (1955). Discurso del Rector en el acto de clausura del ano academico de 1955. En Anales de la Universidad de Costa Rica. San Jose, 123-139.

Leyenda: Fuente: Fotografia nro. 1949. Inauguracion de Ciencias y Letras (4 de marzo de 1957). Archivo Universitario de la Universidad de Costa Rica (AUROL).
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Publication:Revista de Ciencias Sociales
Date:Jun 1, 2017
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