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ACOSO ESCOLAR Y SU RELACION CON EL CONSUMO DE DROGAS Y TRASTORNOS ALIMENTARIOS: COMPARACION ENTRE ADOLESCENTES DE CHILE Y ESPANA.

Introduccion

La implicacion en situaciones de acoso escolar es un tipo de problematica que afecta a un numero muy significativo de jovenes, pudiendo ser un caldo de cultivo que facilita la aparicion de otros problemas psicologicos asociados (Wolke, Woods, Bloomfield y Karstadt, 2001). De hecho, los jovenes involucrados en situaciones de acoso escolar informan presentar mayores niveles de sintomatologia psicopatologica si los comparamos con los no involucrados (Felipe-Castano, Leon-del-Barco y Fajardo, 2013). En este contexto, parece que existen diferencias de sexo (Garaigordobil y Aliri, 2013), en donde los chicos presentarian una mayor implicacion como agresores y victimas si lo comparamos con la menor implicacion de las chicas (Cerezo y Ato, 2010). A su vez, ya sea como victima, acosador o acosador-victima (esto es, jovenes implicados tanto desde el rol de victima como de acosador), el hecho de estar implicado en acoso escolar ha sido relacionado con tener un mayor riesgo de presentar diversos trastornos mentales (Reijntjes, Kamphuis, Prinzie y Telch, 2010). No obstante, son las victimas y los acosadores-victimas quienes principalmente muestran mayores problemas como consecuencia de la victimizacion producida por el acoso al que son sometidos (Kumpulainen et al., 1998).

En particular, las pruebas indican que la implicacion en acoso escolar es un factor de riesgo potencial que facilitaria la aparicion de problemas psicopatologicos no solo durante la infancia y la adolescencia (Arseneault, Bowes y Shakoor, 2010), sino tambien durante la edad adulta (Copeland, Wolke, Angold y Costello, 2013). Si atendemos a la comorbilidad con otros trastornos, la implicacion en acoso escolar ha sido asociada con la presencia de trastornos psicosomaticos (Gini y Pozzoli, 2009, 2013), un mayor riesgo de presentar experiencias psicoticas (van Dam et al. 2012; Varese et al., 2012), trastorno de estres postraumatico (Idsoe, Dyregrov y Cosmovicildsoe, 2012; McKenney, Pepler, Craig y Connolly, 2005; Mynard, Joseph y Alexander, 2000; Rivers, 2004), consumo de drogas (Tharp-Taylor, Haviland y D'Amico, 2009), trastorno de la personalidad antisocial (Sourander et al., 2007) e incluso un mayor riesgo de ideacion e intentos de suicidio (Kim y Leventhal, 2008; Klomek et al., 2009, Klomek, Sourander y Gould, 2010). Ademas, la victimizacion fruto del acoso escolar se ha asociado con el desarrollo de trastornos de ansiedad y depresion (Garcia-Lopez, Irurtia, Caballo y Diaz-Castela, 2011; Hawker y Boulton, 2000; Reijntjes et al., 2010).

Tratandose de un fenomeno complejo, son muchos los factores asociados al acoso escolar; no obstante, investigaciones previas han mostrado la especial importancia que el consumo de drogas y los trastornos alimentarios tiene entre los jovenes, precisamente, por ser dos de las problematicas que mas graves consecuencias pueden tener con respecto a su impacto en la morbilidad adulta (Jasik, 2014; Spohn y Kaplan, 2000). Asi, los comportamientos problematicos relacionados con la alimentacion y el consumo de drogas son dos factores de riesgo para el desarrollo de psicopatologia grave y problemas de salud en la adultez que suelen aparecen asociados en la literatura (Eichen, Conner, Daly y Fauber, 2012). De aqui la importancia de estudiar estos factores de riesgo entre los mas jovenes, dado que su aparicion suele darse durante la adolescencia, por la vinculacion que existe entre ellos y las graves consecuencias que pueden llegar a tener.

Con respecto a los trastornos alimentarios, un cuerpo importante de estudios sugiere que el ambiente social en donde se produce el acoso entre iguales, asi como los insultos sobre el peso corporal especificamente, contribuyen al desarrollo de la insatisfaccion con el propio cuerpo, comportamientos alimentarios desorganizados, asi como tambien trastornos alimentarios propiamente dichos (Eisenberg y Neumark-Sztainer, 2008); lo cual ha sido frecuentemente considerado como un factor etiologico para el desarrollo de trastornos alimentarios (Sweetingham y Waller, 2008). Asi, las investigaciones apuntan a la existencia de una relacion longitudinal en donde los insultos sobre cuestiones relacionadas con la imagen corporal serian el precedente previo a la aparicion de patologias alimentarias (Haines, Neumark-Sztainer, Eisenberg y Hannan, 2006). En concreto, estudios retrospectivos y transversales han encontrado una fuerte asociacion entre ser insultado con respecto al peso corporal y el posterior desarrollo de trastornos alimentarios (Thompson, Coovert, Richards, Johnson y Cattarin, 1995; Grilo,

Wilfley, Brownell y Rodin, 1994). A este respecto, los investigadores sugieren que factores de tipo sociocultural provenientes de la familia, amigos y medios de comunicacion--como son la importancia dada a delgadez y las criticas dirigidas a la imagen y el peso corporal--, jugarian un papel decisivo en el posterior desarrollo de problemas relacionados con la alimentacion (Levine, Smolak y Hayden, 1994). Se estima que la probabilidad de presentar comportamientos no saludables relacionados con el control del peso y los atracones de comida--tanto en chicos como en chicas--es dos veces mayor entre aquellos jovenes que en el pasado sufrieron de manera frecuente insultos sobre su peso comparado con aquellos que no fueron victimas de manera habitual (Neumark-Sztainer et al., 2002).

A su vez, si atendemos a los estudios prospectivos que han investigado esta misma problematica, los hallazgos muestran resultados mixtos. Dos estudios con chicas adolescentes no encontraron relacion entre ser insultado con respecto al peso corporal y la posterior aparicion de comportamientos bulimicos, restrictivos o de purga (Field, Camargo, Taylor, Berkey y Colditz, 1999; Cattarin y Thompson, 1994). Por el contrario, otros estudios longitudinales si han encontraron la existencia de dicha relacion. En concreto, el estudio de Gardner, Stark, Friedman y Jackson (2000) hallo en jovenes de entre 6 y 14 anos que las victimas de insultos sobre el peso y la imagen corporal mostraron puntuaciones mas altas en trastornos alimentarios, aunque este resultado solo fue observado en hombres y no en mujeres. Por su parte, en otro estudio los insultos si predijeron un incremento en la aparicion de comportamientos de tipo bulimico entre las mujeres, pero no entre los hombres (Wertheim, Koerner y Paxton, 2001). Con vistas a aclarar estas posibles divergencias en cuanto al sexo y la direccion de la relacion, Haines et al. (2006) evaluaron el posible efecto diferencial que los insultos relacionados con la imagen corporal tienen en el desarrollo de comportamientos alimentarios desorganizados en hombres y mujeres tras cinco anos de seguimiento. Los resultados fueron discrepantes segun el sexo. Los chicos que fueron insultados con respecto a su peso fueron mas propensos a presentar falta de autocontrol, atracones de comida y dietas no saludables, mientras que las chicas insultadas tendieron a llevar a cabo dietas no saludables de manera habitual.

Por su parte, en cuanto a los comportamientos de consumo de drogas, existe suficiente consenso con respecto a la comorbilidad entre consumo de drogas y acoso escolar, ya sea a raiz del consumo de sustancias o como consecuencia de abusos durante la infancia y la adolescencia (Kaltiala-Heino, Rimpela, Marttunen, Rimpela y Rantanen, 1999; Kilpatrick, Acierno, Resnick, Saunders y Best, 1997; Martino, Collins y Ellickson, 2004). No obstante, si bien la mayoria de las investigaciones han revelado que los implicados en acoso escolar--ya sea como victima, acosador o acosador-victima--consumen significativamente mas drogas que aquellos que no estan implicados (Radliff, Wheaton, Robinson y Morris, 2012), el papel o la direccion especifica de dicha relacion aun no esta clara y varia en funcion del estudio revisado. En este punto cabe preguntarse, los jovenes acosadores crecen en contextos de consumo de drogas o los comportamientos de acoso se incrementan despues de que el consumo de drogas se haya iniciado? A este respecto, Fite, Colder, Lochman y Wells (2007) analizaron en una muestra de adolescentes si el tipo de agresion llevado a cabo por los acosadores influia en el posterior desarrollo el consumo de drogas. Los resultados mostraron que las conductas agresivas son un precedente que aparece antes que el consumo de drogas; pudiendo ser entre los acosadores, por tanto, un predictor de su posterior aparicion. En otro estudio (Tharp-Taylor et al., 2009), se obtuvieron resultados que apuntan en la misma direccion, pero esta vez utilizando una muestra de jovenes adolescentes victimas de acoso escolar. En concreto, las victimas fueron mas propensas al consumo de drogas que los jovenes que no sufrian acoso. Estos autores, tras controlar el uso de drogas previo a la experiencia de acoso, concluyeron que la implicacion en acoso escolar--como victima--situaria a los adolescentes en un mayor riesgo de consumo de drogas.

Sin embargo, tambien existe un cuerpo de estudios que ha obtenido resultados dispares en poblacion adulta con respecto a la direccion de la relacion entre violencia escolar y consumo de drogas; e incluso resultados contradictorios dependiendo del estudio. En el caso de las victimas de acoso y la asociacion con consumo de drogas, cual es la direccion de dicha relacion?, tienden las victimas a medicarse a si mismas para paliar el malestar emocional producto de la victimizacion? o son los consumidores de drogas mas vulnerables a ser objetivos de los acosadores? A este respecto se ha hallado que tanto el consumo de drogas aumenta el riesgo de ser objeto de agresiones violentas en el futuro, como tambien que las agresiones aumentan el riesgo de un subsecuente consumo de drogas (Kilpatrick et al., 1997). En un estudio los investigadores hallaron que el consumo de marihuana y otras drogas--pero no el consumo de alcohol aisladamente--son predictores prospectivos de ser agredido violenta o sexualmente (Martino et al., 2004). Pues bien, a pesar de la disparidad de resultados, parece existir cierto consenso entre los autores aqui citados en coincidir en que el consumo de drogas habitualmente ocurre en contextos en donde hay personas propensas a la agresividad y a implicarse en situaciones de riesgo; lo cual se asocia con mayores niveles de victimizacion (Kilpatrick et al., 1997; Martino et al., 2004). Algunos autores han sugerido la existencia de una fuerte relacion entre la presencia de problemas emocionales, tales como depresion o ansiedad--los cuales son consecuencias habituales de la victimizacion fruto del acoso--y el subsecuente consumo de drogas para paliar dichas consecuencias negativas (Lansford et al., 2008). No obstante, y debido a la disparidad de resultados, se precisan nuevos estudios que examinen longitudinalmente el papel que el acoso escolar y el consumo de drogas juegan en dicha asociacion (Durand et al., 2013).

En definitiva, existen suficientes pruebas con respecto a la comorbilidad del acoso escolar con diversas problematicas, siendo especialmente preocupante su vinculacion con el consumo de drogas y los problemas de la conducta alimentaria que la literatura ha mostrado estar estrechamente asociados--por las importantes repercusiones que puede llegar a tener en la edad adulta (Eisenberg y Neumark-Sztainer, 2008; Kaltiala-Heino, Rimpela, Rantanen y Rimpela, 2000). Pues bien, siendo el acoso escolar un fenomeno transversal presente en todos aquellos paises en donde ha sido estudiado (Smith et al., 1999), recabar informacion multicultural puede ser de vital importancia. En particular, desde una perspectiva teorica, la investigacion transcultural permite evaluar la posibilidad de generalizar los hallazgos obtenidos de un pais o cultura concreta a otro. A su vez, desde una perspectiva practica, este tipo de investigacion puede ser un indicador de la potencial utilidad de los metodos vigentes de prevencion o intervencion temprana (Lunner et al., 2000). En este contexto, de cara a realizar una comparacion precisa entre diferentes paises es fundamental la utilizacion de los mismos instrumentos de medida (Cangas, Gazquez, Padilla, Fuentes y Mira, 2007; Crothers y Levinson, 2004). Estudios previos han estudiado la problematica del acoso escolar en Chile y Espana por separado, pero ninguno de ellos ha utilizado los mismos instrumentos de medida. Este ha sido precisamente uno de los objetivos del presente estudio: evaluar, con base en las puntuaciones medias observadas, la presencia del acoso escolar y sus implicaciones--en concreto, su comorbilidad con trastornos alimentarios y consumo de drogas--en dos paises culturalmente diferentes como son Chile y Espana utilizando los mismos instrumentos de medida. Estudios previos sugieren que cabria esperar que existan niveles mayores de acoso escolar en Chile que en Espana, tanto con respecto a la presencia de un mayor numero de acosadores como de victimas (Adimark, 2009; Defensor del Pueblo, 2007; Serrano e Iborra, 2005). Por su parte, en cuanto al consumo de drogas se espera obtener valores similares en ambos paises, salvo para el consumo de alcohol y tabaco, ya que en Espana parece existir un mayor consumo que en Chile de estas sustancias (Observatorio Chileno de Drogas, 2013; Observatorio Espanol sobre Drogas, 2010). En cuanto a la presencia de trastornos alimentarios, se esperaria obtener puntuaciones similares en las submuestras de Chile y Espana (Pelaez, Raich y Labrador, 2010; Urzua, Castro, Lillo y Leal, 2011). Por otra parte, un segundo objetivo de este estudio fue analizar la asociacion entre ser acosador o victima de acoso escolar, y su posible vinculacion con consumo de sustancias y trastornos alimentarios. Si bien la naturaleza transversal de este estudio no nos permite hacer afirmaciones sobre la direccion de las posibles asociaciones, con base en la literatura revisada antes mencionada, se espera que los estudiantes implicados en acoso escolar--en cualquiera de sus roles--presenten un consumo de drogas significativamente mayor que los no implicados. Por su parte, se espera hallar una asociacion entre ser victima de acoso escolar y un mayor riesgo de presentar trastornos alimentarios, pero no entre ser acosador y trastornos alimentarios.

Metodo

Participantes

Para el presente estudio se conto con un total de 960 participantes procedentes de dos submuestras de estudiantes de Chile (n= 666) y Espana (n= 294) que cursaban estudios de Educacion Secundaria y Bachillerato (2), los cuales fueron seleccionados mediante muestreo no probabilistico de conveniencia. Del total, 547 eran mujeres y 413 eran hombres. La edad de los participantes estaba entre 12 y 21 anos (M= 15,98; DT= 1,51). La submuestra de Chile estaba formada por 390 mujeres y 276 hombres, cuyas edades estaban entre los 12 y los 20 anos (M= 15,74; DT= 1,22). Todos procedian de cuatro centros de Educacion Basica y Media de la region metropolitana de Santiago de Chile, de los cuales tres centros eran publicos y uno privado. Por su parte, la submuestra de Espana estaba formada por 157 mujeres y 137 hombres, cuyas edades oscilaban entre los 12 y los 21 anos (M= 16,52; DT= 1,92). Estos estudiantes procedian de tres centros publicos de la provincia de Almeria. Una descripcion mas detallada por edad aparece en la tabla 1.

Instrumentos

a) "Cuestionario de consumo de drogas" (School Survey on Drug Abuse, SSDA; United Nations Office on Drugs and Crime, 2003), version en espanol (Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, 2003). Compuesto por un total de 20 items, es un cuestionario de cribado (screening) dirigido a evaluar el consumo de bebidas alcoholicas, tabaco, marihuana, cocaina, anfetaminas, crack, ansioliticos y neurolepticos, opiaceos, MDMA, LSD, otros alucinogenos, drogas inyectables y disolventes inhalables. La evaluacion del consumo se evalua mediante una escala gradual que oscila entre un consumo de 0 ocasiones hasta mas de 40 ocasiones (0 veces; 1-2 veces; 3-5 veces; 6-9 veces; 10-19 veces; 20-39 veces; 40 o mas veces. En el presente estudio, dichos valores se tabularon de 1 a 7 (en donde 1= 0 veces--no consumo--y 7= 40 o mas veces). Este cuestionario ha sido elaborado por las Naciones Unidas en el marco del Programa Mundial de Evaluacion del Uso Indebido de Drogas (GAP), con la finalidad de ayudar a los paises a obtener informacion comparable a nivel multinacional, regional y mundial sobre el uso de drogas. Si bien sus propiedades psicometricas no han sido analizadas, este cuestionario ha sido ampliamente utilizado como encuesta de referencia en estudios de comparacion de Europa y Estados Unidos para la evaluacion de las prevalencias del consumo de sustancias y otras cuestiones afines (p. ej., Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanias, 2014).

b) "Cuestionario sobre violencia escolar" (CVE; Serrano e Iborra, 2005). Desarrollado en el Centro Reina Sofia para el Estudio de la Violencia para evaluar la violencia escolar desde tres perspectivas o subtipos de implicacion en acoso escolar, a saber: agresor, testigo y victima de acoso escolar. Dichas categorias se obtienen en base a respuestas de tipo categorial dicotomico (Si/No) en las que el participante indica si se percibe a si mismo como agresor de otros companeros, testigo o victima de agresion. Ademas, el cuestionario evalua cinco subtipos de agresion y cinco subtipos de victimizacion: maltrato fisico, emocional, sexual, economico y vandalico. Con respecto al sistema de codificacion de respuestas el cuestionario, compuesto por un total de 32 items, presenta en su mayoria un formato de respuestas de eleccion multiple, asi como tambien de tipo categorial dicotomicas con respuestas Si/No. En el presente estudio, los valores se codificaron segun una escala con valores continuos que oscilaron entre 0 (no implicado en acoso escolar) y 1 (implicado en acoso escolar, bien como victima, agresor o testigo de agresiones). Si bien no existen estudios que hayan evaluado las propiedades psicometricas del CVE, este cuestionario ha sido usado en Espana dentro del marco de una campana epidemiologica estatal dirigida a la evaluacion de la prevalencia e incidencia del acoso escolar en este pais (Serrano e Iborra, 2005). En concreto, se han obtenido resultados convergentes a los obtenidos por otras encuestas estatales dirigidas a la evaluacion en adolescentes de la presencia de violencia escolar en contextos escolares (p. ej., Defensor del Pueblo, 2007).

c) "Test de actitudes alimentarias" (Eating Attitudes Test, EAT-26; Garner, Olmsted, Bohr y Garfinkel, 1982). Se trata de la version reducida del cuestionario EAT-40 (Garner y Garfinkel, 1979). Se utiliza para detectar en la poblacion general (no clinica) a personas en riesgo de presentar un trastorno de la conducta alimentaria. En concreto, el cuestionario se dirige a evaluar un amplio rango de actitudes, sintomas y comportamientos relacionados con los trastornos alimentarios. El EAT-26 utiliza una escala Likert con seis categorias: siempre, casi siempre, a menudo, a veces, rara vez, nunca. A mayor puntuacion, mayor riesgo de presentar un trastorno de la conducta alimentaria -anorexia o bulimia nerviosa-. Con relacion a los puntos de corte del cuestionario, el EAT-26 presenta una baja sensibilidad pero buena especificidad, si se toma el punto de corte [mayor que o igual a] 20. Sin embargo, con un punto de corte [mayor que o igual a] 11 se mejora la precision diagnostica y se reducen los falsos positivos (Constain, Ricardo, Rodriguez-Gazquez, Alvarez, Marin y Agudelo, 2014). El cuestionario se divide en tres subescalas: 1) Factor dieta--conductas de evitacion y preocupacion por la delgadez--, 2) Bulimia--conductas de preocupacion por la comida--y 3) Control oral--autocontrol de la ingesta--. Las propiedades psicometricas del EAT-26 han sido evaluadas en una muestra espanola no clinica de mujeres, obteniendose una estructura factorial unidimensional sobre trastornos de la conducta alimentaria, que daba cuenta del 36,77% de la varianza explicada. El coeficiente a de Cronbach para el total del instrumento fue de 0,904, por tanto demostrando tener una alta consistencia interna. Ademas, el EAT-26 demostro una buena especificidad y moderada sensibilidad para diferenciar en una muestra clinica entre personas con o sin un trastorno alimentario (Rivas, Bersabe, Jimenez y Berrocal, 2010). La version chilena del instrumento tambien mostro buenas propiedades (Behar, 1998); los indicadores estadisticos de sensibilidad (93%), especificidad (62,4%), valores predictivos (35,9%) y negativos (97,5%) fueron adecuados para detectar la presencia de trastornos alimentarios. Ademas, la version Chilena del EAT-26 mostro un adecuado indicador de validez convergente (r= 0,55) con el Inventario de trastornos alimentarios (Garner, Olmstead y Polivy, 1983).

Procedimiento

Para la seleccion de los participantes se utilizo un muestreo de conveniencia, siendo dos los criterios de eleccion de los participantes, por un lado, la accesibilidad y facilidades dada por los centros de ensenanza en cuanto a la posibilidad de poder aplicar los cuestionarios en estudiantes de Educacion Secundaria y Bachillerato y, por otro, la disponibilidad de los participantes que participaron en este estudio en base a su agrupacion segun cursos escolares de manera natural. Previo a la administracion de los cuestionarios, se obtuvo el consentimiento informado tanto de los centros como de los padres y alumnos que participaron en este estudio. Los participantes respondieron a los cuestionarios en las salas de informatica de sus respectivos centros de ensenanza, en grupos de 10 a 25 estudiantes por aula. En todo momento se informo a los alumnos acerca del anonimato, confidencialidad y voluntariedad de sus respuestas. Los participantes no recibieron ningun tipo de compensacion economica por su colaboracion en el estudio.

Analisis de datos

Se realizo un analisis descriptivo de frecuencias para valorar la distribucion de la muestra segun la variable "edad", mostrando el numero y porcentaje de participantes de cada submuestra--de Espana y Chile--y de la muestra total. Asimismo, se realizo una prueba t de Student para muestras independientes para verificar si existen diferencias estadisticamente significativas entre los dos grupos con respecto a su consumo de drogas, riesgo de trastornos alimentarios e implicacion en acoso escolar. Para estimar la magnitud de la diferencia se utilizo la d de Cohen (1988) como indicador del tamano del efecto. Posteriormente, se realizo una prueba t de Student para hallar las posibles diferencias en el consumo de drogas y riesgo de trastornos alimentarios entre victimas y no victimas de acoso escolar, por una parte, y entre acosadores y no acosadores, por otra parte. En ambos casos, y para calcular el tamano del efecto se decidio utilizar el estimador d de Cohen. La interpretacion de los valores del tamano del efecto con base en las puntuaciones d fue 0,20 efecto pequeno, 0,50 efecto medio y 0,8 efecto grande.

Todos los analisis se realizaron con el programa IBM SPSS Statistics 21.0 (IBM, 2012).

Resultados

Analisis descriptivos

Como se muestra en la tabla 2, segun las respuestas obtenidas mediante el Cuestionario de consumo de drogas, existe un consumo significativamente mayor de tabaco, alcohol, marihuana, MDMA (extasis) y cocaina en la submuestra espanola si lo comparamos con el menor consumo referido por los estudiantes de Chile, siendo la magnitud de la diferencias observadas entre ambos grupos medias y grandes segun el estimador d utilizado para su calculo.

En lo que respecta al riesgo de presentar un trastorno de la conducta alimentaria, parece que es mayor entre los estudiantes espanoles que entre los chilenos, tanto si nos basamos en la puntuacion global obtenida en el EAT-26, como en los factores dieta, bulimia y control oral de este mismo cuestionario (tabla 2). Si atendemos al estimador del tamano del efecto, las diferencias observadas entre ambos grupos serian medias, siendo pequena para el factor control oral.

Con respecto a la evaluacion del acoso escolar, se observan valores medios similares de victimas y/o acosadores en ambas submuestras, pero cuando nos fijamos en los subtipos de acoso escolar se observan diferencias estadisticamente significativas; siendo mayores los valores medios obtenidos en la muestra de Espana tanto de victimas de maltrato fisico, economico y sexual especificamente, como de acosadores que utilizan maltratos de tipo fisico, emocional, sexual, economico y vandalico contra sus companeros (tabla 2). Aqui, las diferencias entre las medias obtenidas entre las submuestras de Chile y Espana presentan un tamano del efecto medio y pequeno.

Relacion entre ser acosador, consumir sustancias y los trastornos alimentarios

Si comparamos en primer lugar a los estudiantes que actuan como acosadores de otros companeros con aquellos que no lo son, el grupo de acosadores presenta significativamente un mayor consumo de drogas comparado con los estudiantes no acosadores (tabla 3). Estos resultados se han mostrado especialmente consistentes con respecto al consumo de alcohol, tabaco y cannabis, en donde segun el estimador del tamano del efecto, las diferencias observadas entre las medias de consumo entre ambos grupos--acosadores y no acosadores--serian grandes en la muestra espanola, y medias en la chilena. Si atendemos especificamente al consumo de MDMA (extasis) y cocaina en la muestra chilena, estas diferencias de consumo entre acosadores y no acosadores no seria tan importante, con tamanos del efecto pequenos, y sin significacion estadistica en la muestra espanola.

Por su parte, siguiendo con los acosadores, tanto en la muestra de estudiantes chilena como espanola no se han obtenido valores estadisticamente significativos que vinculen ser acosador con trastornos alimentarios (tabla 3).

Diferencias en cuanto al consumo de sustancias y trastornos alimentarios segun si es (o no) victima de acoso escolar

El indice global de riesgo de trastornos alimentarios del cuestionario EAT-26 mostro diferencias estadisticamente significativas, tanto en la muestra chilena como espanola, entre el grupo de victimas de acoso escolar y el grupo de no victimas, en donde las victimas muestran significativamente mas riesgo de presentar un trastorno alimentario (tabla 4). Asi, la magnitud de las diferencias encontradas seria considerada como media segun el indice d relativo al tamano del efecto de las diferencias observadas. Ademas, solo la submuestra chilena de victimas de acoso escolar tambien presenta un mayor riesgo de problemas alimentarios relacionados con los factores dieta, control oral y bulimia (del cuestionario EAT-26), con tamanos del efecto medios y pequenos, respectivamente. Estos hallazgos no se han mostrado significativos en la submuestra de estudiantes espanoles.

Siguiendo con las victimas de acoso escolar y su vinculacion con el consumo de drogas, solo se observan diferencias estadisticamente significativas en cuanto al consumo de tabaco entre quienes son victimas de los que no son victimas en la submuestra espanola--siendo medias las diferencias entre ambos grupos segun el estimador del tamano del efecto--. Sin embargo, en la submuestra chilena no existen diferencias de consumo de tabaco entre las victimas y los que no son victimas. A su vez, con respecto al resto de drogas evaluadas, tanto en la muestra de estudiantes chilenos como espanoles no se han encontrado diferencias significativas entre el grupo de victimas y de no victimas con respecto al consumo de alcohol, marihuana, MDMA (extasis) y cocaina (tabla 4).

Discusion

La finalidad del estudio que se ha presentado ha sido analizar de manera exploratoria la posible vinculacion entre estar implicado en acoso escolar--ya sea como victima o acosador--con la presencia de trastornos alimentarios y consumo de drogas en una muestra de jovenes culturalmente diferentes. Para ello, participaron estudiantes de Educacion Secundaria y Bachillerato procedentes de Chile y Espana. Ademas, se obtuvieron los valores medios de consumo de drogas, acoso escolar y de riesgo de trastornos alimentarios de ambas submuestras.

En primer lugar, si atendemos a la vinculacion entre acoso escolar con consumo de drogas y trastornos alimentarios, tal y como se esperaba en nuestro estudio se ha obtenido, por un lado, que los estudiantes acosadores presentan un consumo de drogas significativamente mayor que los no acosadores. Por su parte, como esperabamos en base a la literatura revisada, las victimas de acoso escolar mostraron un mayor riesgo de presentar trastornos alimentarios. Resultados que son coincidentes en ambas submuestras de Chile y Espana. En base a los tamanos del efecto obtenidos, la fuerza de las diferencias son grandes y medias, lo cual da consistencia y fundamento a las relaciones encontradas. Por su parte, ser acosador no se han asociado significativamente con trastornos alimentarios, a la vez que ser victima de acoso escolar tampoco se ha asociado con consumo de drogas; con la excepcion del consumo de tabaco especificamente, ya que entre las victimas de la submuestra espanola si existio un mayor consumo de tabaco si lo comparamos con quienes no son victima de acoso.

Existe consenso con respecto a la comorbilidad entre consumo de drogas y acoso escolar, ya sea a raiz del consumo de drogas o como consecuencia de abusos durante la infancia y la adolescencia (Kaltiala-Heino, et al., 1999; Kilpatrick, et al., 1997; Martino et al., 2004). Por lo que aqui respecta, los resultados obtenidos coinciden con aquellos estudios que han encontrado que es mas comun entre los acosadores que exista un consumo mayor de alcohol y otras drogas si los comparamos con el menor consumo que presentan tanto las victimas como los no acosados (Kaltiala-Heino et al., 2000). En este contexto, acosadores y victimas difieren con los no acosados con respecto al consumo excesivo de bebidas alcoholicas y otras drogas. El grado de consumo entre los acosadores parece ser mayor que el del resto de actores implicados en acoso escolar, seguidos de los acosadores-victimas. A su vez, un resultado interesante realizado en un estudio con adolescentes internados por problemas mentales y que coincide con los hallazgos del presente trabajo indica que el grado de consumo de cualquier droga (tabaco, alcohol, cocaina, etc.) es generalmente mas comun entre los acosadores que entre las victimas y los acosadores-victimas (Luukkonen, Riala, Hakko y Rasanen, 2010). Si nos centramos en las victimas especificamente, la experiencia de victimizacion como consecuencia del acoso escolar sufrido parece jugar un papel importante en el consumo de sustancias. En concreto, Tharp-Taylor et al. (2009) estudiaron el consumo de alcohol, marihuana, tabaco e inhalantes en victimas de acoso escolar. Observaron que las victimas eran mas propensas al consumo de dichas sustancias comparado con aquellos jovenes que no sufrieron victimizacion. En definitiva, los resultados del presente estudio coinciden con aquellos que muestran a la violencia escolar y el consumo de drogas como dos fenomenos que suelen estar asociados. No obstante, la naturaleza transversal de este estudio no nos permite ir mas alla en estas conclusiones. A este respecto, seria conveniente disenar nuevos estudios que ayuden a clarificar el papel que juegan el consumo de sustancias y el acoso escolar en dicha relacion de comorbilidad.

Por su parte, la implicacion en acoso escolar--de manera general--se ha mostrado a su vez como uno de los factores clave que pueden contribuir en el desarrollo de trastornos alimentarios en particular, y de trastornos mentales en general (Caballo, Arias, Calderero, Salazar e Irurtia, 2011; Gonsalves, Hawk y Goodenow, 2014). En el estudio aqui presentado, solo las victimas de acoso escolar--y no los agresores--mostraron un mayor riesgo de presentar trastornos alimentarios. A este respecto, la mayoria de las investigaciones en este campo se han focalizado precisamente en las victimas; sin embargo, esto no quiere decir que sea un problema que solo afecte a estas, pudiendose dar tambien esta problematica entre los acosadores y acosadores-victimas (Kaltiala-Heino et al., 2000). Pues bien, trauma y psicopatologia alimentaria aparecen reiteradamente asociados en la literatura (Sweetingham y Waller, 2008), por lo que no extrana que la victimizacion fruto del acoso escolar se haya mostrado como un factor fuertemente asociado al desarrollo de trastornos alimentarios (Midei y Matthews, 2011). A este respecto, y coincidiendo con nuestros resultados, las victimas de acoso escolar serian un colectivo especialmente vulnerable para el desarrollo de trastornos alimentarios u otras psicopatologias (Robinson, 2006). En concreto, los insultos sobre el peso corporal provenientes de los companeros--e incluso del entorno familiar--tendrian un peso particular en el desarrollo de trastornos alimentarios tanto en poblacion clinica como en estudiantes sin diagnostico psiquiatrico/psicologico. Siendo esto transversal a diferentes grupos raciales y etnicos (Eisenberg y Neumark-Sztainer, 2008). Un colectivo que parece ser especialmente vulnerable ante los insultos de tipo verbal son las chicas adolescentes, debido al papel mediador que parecen desempenar en ellas las experiencias o sintomas emocionales en el desarrollo de insatisfaccion con el propio cuerpo (Farrow y Lox, 2011). En cualquier caso, las intervenciones en el ambito de los trastornos alimentarios en jovenes a edades escolares deberian tener en cuenta las peculiaridades diferenciadoras de los distintos grupos de afectados de cara a la realizacion de intervenciones ajustadas a las caracteristicas de cada uno de los colectivos implicados; asi como tambien son relevantes las vinculaciones o asociaciones que los distintos trastornos presentan entre si, de cara a la realizacion de abordajes mas integrales que tengan en cuenta las implicaciones que pueden llegar a presentar las distintas problematicas estudiadas.

En segundo lugar, si nos focalizamos en los resultados concernientes al consumo de drogas de los participantes, no ha sido sorprendente que se haya encontrado un consumo significativamente mayor de tabaco y alcohol entre los estudiantes espanoles, dado que se estima que el consumo de estas sustancias en Espana es muy superior comparado con el existente en Chile (Observatorio Chileno de Drogas, 2013; Observatorio Espanol sobre Drogas, 2010; Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, 2006). Ademas, los tamanos del efecto obtenidos nos indican que las diferencias encontradas serian grandes o muy grandes. Por el contrario, no era esperado que existiese un consumo significativamente mayor de marihuana, cocaina y MDMA (extasis) en la submuestra espanola, pues, si de nuevo tomamos como referencia las encuestas estatales realizadas en ambos paises, cabria esperar consumos similares, e incluso ligeramente superiores en Chile que en Espana.

Con respecto al acoso escolar se han obtenido puntuaciones medias similares de acosadores y victimas en ambas submuestras. Por el contrario, si se han obtenido diferencias estadisticamente significativas con respecto a los diferentes subtipos de acoso estudiados (p. ej., maltrato de tipo economico, emocional, sexual, etc.), existiendo en la submuestra espanola puntuaciones medias mas altas en los diferentes subtipos de acoso escolar. No obstante es importante destacar que, segun los tamanos del efecto obtenidos, las diferencias encontradas entre ambas submuestras serian principalmente pequenas, lo que apunta a que no existirian diferencias importantes--sustancialmente significativas--entre ambas submuestras con respecto a los diferentes subtipos de acoso. Con base en la literatura cabria esperar que existan niveles mayores de acoso escolar en Chile que en Espana. Asi, aunque se han obtenido valores medios similares de victimas y acosadores en ambas submuestras, los estudios en este campo apuntan a que los estudiantes chilenos de Educacion Secundaria perciben mayores niveles de violencia escolar que sus homologos espanoles (Guerra et al., 2011). Dada la escasez de estudios comparativos que utilicen una metodologia similar, no es facil poder comparar y llegar a conocer con mayor profundidad las posibles diferencias que pudieran existir entre los estudiantes de Chile y Espana. En el presente estudio, la seleccion no aleatorizada de la muestra no nos permite generalizar estos resultados al resto de la poblacion de estudiantes de Chile y Espana. Y, por tanto, afirmar que estas diferencias encontradas sean representativas del conjunto de los estudiantes de ambos paises. A este respecto, seria interesante poder abordar el estudio e implicaciones del acoso escolar utilizando muestreos de tipo probabilistico de cara a poder generalizar los resultados obtenidos; asi como tambien alcanzar una mayor comprension de la importancia que las variables culturales presentan en esta problematica. A su vez, las muestras de ambos paises no contaron con un numero similar de participantes, siendo mas numerosa la submuestra de estudiantes de Chile si la comparamos con la de Espana. No obstante, la media de edad y sexo de los participantes de ambos paises si arrojaron resultados similares. Por ultimo con respecto a la muestra, cabe destacar que no se han controlado variables socioeconomicas que pudieran estar afectando a los resultados. A este respecto, es importante que futuros estudios utilicen muestras mas numerosas, homogeneas y representativas del conjunto de la poblacion de estudiantes de ambos paises, que permita comparar con mayor validez ambos contextos culturales. Lo cual podria ayudar a arrojar mas luz sobre las posibles diferencias que pudieran existir.

En cuanto a los valores medios de los trastornos alimentarios, de nuevo se observo en la submuestra espanola puntuaciones medias de riesgo de trastornos alimentarios significativamente mas altas que las mostradas por los estudiantes de la submuestra chilena. Es importante destacar que, segun los tamanos del efecto obtenidos, las diferencias encontradas entre ambas submuestras serian principalmente medias, lo cual es un indicativo de la importancia o sustancialidad de las diferencias existentes entre estos dos grupos estudiados. De nuevo, es dificil comparar los resultados aqui obtenidos con estudios previos debido a la falta de estudios comparativos entre ambos paises que hayan evaluado y analizado esta problematica utilizando una metodologia similar. Cabe senalar que en este estudio no se tuvieron en cuenta las diferencias por sexo que pudieran existir en la muestra estudiada (Fairburn y Harrison, 2003). Esta consideracion sera tenida en cuenta y tratara de ser abordada en futuras investigaciones.

A modo de conclusion, los resultados apoyan la evidencia que vincula ser acosador de otros companeros con un mayor consumo de sustancias, asi como ser victima de acoso escolar con presentar un mayor riesgo de trastornos alimentarios. Asi, la exposicion a experiencias traumaticas, como es el caso de la violencia a la que son sometidos de manera continuada algunos jovenes en contextos escolares, aparece vinculada reiteradamente en la literatura con psicopatologias alimentarias (Sweetingham y Waller, 2008). Por su parte, el ser agresor de otros companeros en contextos escolares parece estar vinculado con un mayor consumo de drogas, comparado con el menor consumo existente entre aquellos alumnos que no abusan de sus iguales (Kaltiala-Heino et al., 2000). Por ultimo, con respecto a la comparacion transcultural realizada en nuestro estudio, la vinculacion entre ser agresor de otros companeros o victima de acoso, con consumo de drogas y trastornos alimentarios, respectivamente, ha sido observada tanto en la muestra chilena como espanola, con minimas diferencias entre ambas. Cabe enfatizar que las principales diferencias entre las submuestras de Chile y Espana se han encontrado principalmente en los valores medios de consumo de drogas, en donde los estudiantes de Espana presentan un mayor consumo que sus homologos chilenos.

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RECIBIDO: 16 de febrero de 2015

ACEPTADO: 28 de junio de 2015

Jose A. Carmona-Torres [1], Adolfo J. Cangas [1], Alvaro I. Langer [2,3], Jose M. Aguilar-Parra [1] y Jose Gallego [1]

[1] Universidad de Almeria (Espana); [2] Pontificia Universidad Catolica de Chile; [3] Universidad del Desarrollo (Chile)

Este estudio conto, por un lado, con la financiacion de CONICYT, PAI/Concurso nacional apoyo al retorno de investigadores/as desde el extranjero, No. 82130055 y el apoyo del Fondo de Innovacion para la Competitividad (FIC) del Ministerio de Economia, Fomento y Turismo del Gobierno de Chile, a traves de la Iniciativa Cientifica Milenio, Proyecto IS130005; y por otra parte con el apoyo del Ministerio de Ciencia e Innovacion de Espana, mediante una ayuda otorgada al proyecto de investigacion Ref. EDU/2010-15186.

Correspondencia: Jose A. Carmona-Torres, Dpto. de Psicologia, Universidad de Almeria, La Canada de San Urbano, s/n 04120 Almeria (Espana). E-mail: jacarmona@ual.es

(2) Educacion basica y media segun el marco de referencia de Chile.
Tabla 1
Distribucion de los estudiantes por pais y en total, segun la edad

               Chile        Espana       Total
              (n= 666)     (n= 294)     (N= 960)

Edad (anos)    n     %      n     %      n     %

12             2    0,3    10    3,4    12    3,7
13             2    0,3    10    3,4    12    3,7
14            97    14,7   13    4,4    110   19,1
15            208   31,6   47    16,0   255   47,6
16            161   24,5   48    16,3   209   40,8
17            138   21,0   66    22,4   204   43,4
18            43    6,5    75    25,5   118    32
19             6    0,9    20    6,8    26    7,7
20             1    0,2     4    1,4     5    1,6
21             0     0      1    0,3     1    0,3
Total         658   100    294   100    952   100

Tabla 2
Diferencias en consumo de drogas, riesgo de trastornos alimentarios y
acoso escolar entre estudiantes de Chile y Espana

Variables                           Pais      n     M      DT

Consumo de      Tabaco              Chile    666   1,36   1,96
drogas                              Espana   294   2,92   2,49

                Alcohol             Chile    666   1,61   1,97
                                    Espana   294   4,34   2,05

                Marihuana           Chile    666   1,04   1,54
                                    Espana   294   1,74   1,63

                MDMA (extasis)      Chile    666   0,58   0,60
                                    Espana   294   1,06   0,43

                Cocaina             Chile    666   0,58   0,59
                                    Espana   294   1,05   0,33

Riesgo de       Puntuacion          Chile    665   5,81   9,38
trastorno       total EAT-26        Espana   283   9,93   9,10
alimentario
                Factor Dieta        Chile    665   3,29   5,96
                                    Espana   283   5,88   6,42

                Factor Bulimia      Chile    665   0,95   1,93
                                    Espana   283   1,66   1,80

                Factor Control      Chile    665   1,56   2,86
                oral                Espana   283   2,38   2,89

Acoso escolar   Ser victima de      Chile    665   0,16   0,36
                acoso               Espana   293   0,19   0,39

                Ser acosador        Chile    666   0,09   0,29
                                    Espana   293   0,08   0,28

                Victima de          Chile    666   0,31   0,70
                maltrato fisico     Espana   294   0,42   0,75

                Victima de          Chile    666   0,38   0,84
                maltrato            Espana   294   0,50   0,89
                emocional

                Victima de          Chile    666   0,19   0,42
                abuso sexual        Espana   294   0,31   0,54

                Victima de          Chile    666   0,20   0,46
                maltrato            Espana   294   0,32   0,58
                economico

                Victima de          Chile    666   0,28   0,64
                vandalismo          Espana   294   0,36   0,63

                Acosador por        Chile    666   0,18   0,56
                maltrato fisico     Espana   294   0,35   0,64

                Acosador            Chile    666   0,18   0,57
                maltrato            Espana   294   0,35   0,64
                emocional

                Acosador por        Chile    666   0,11   0,34
                abuso sexual        Espana   294   0,26   0,44

                Acosador            Chile    666   0,10   0,31
                maltrato            Espana   294   0,27   0,48
                economico

                Acosador por        Chile    666   0,12   0,41
                vandalismo          Espana   294   0,30   0,55

Variables                             t      gl      P         d

Consumo de      Tabaco              -9,49    460   0,000#   -0,696#
drogas

                Alcohol             -19,27   540   0,000#   -1,357#

                Marihuana           -6,20    531   0,000#   -0,441#

                MDMA (extasis)      -13,93   755   0,000#   -0,919#

                Cocaina             -15,33   901   0,000#   -0,983#

Riesgo de       Puntuacion          -6,23    946   0,000#   -0,445#
trastorno       total EAT-26
alimentario
                Factor Dieta        -5,80    498   0,000#   -0,418#

                Factor Bulimia      -5,21    946   0,000#   -0,380#

                Factor Control      -4,03    946   0,000#   -0,285#
                oral

Acoso escolar   Ser victima de      -1,23    522   0,217     -0,079
                acoso

                Ser acosador         0,43    957   0,667     0,035

                Victima de          -2,07    528   0,038#   -0,151#
                maltrato fisico

                Victima de          -1,95    534   0,050     -0,138
                maltrato
                emocional

                Victima de          -3,18    459   0,002#   -0,248#
                abuso sexual

                Victima de          -3,12    460   0,002#   -0,229#
                maltrato
                economico

                Victima de          -1,87    563   0,061     -0,125
                vandalismo

                Acosador por        -3,93    495   0,000#   -0,282#
                maltrato fisico

                Acosador            -3,92    501   0,000#   -0,280#
                maltrato
                emocional

                Acosador por        -5,18    452   0,000#   -0,381#
                abuso sexual

                Acosador            -5,48    410   0,000#   -0,420#
                maltrato
                economico

                Acosador por        -4,93    444   0,000#   -0,371#
                vandalismo

Notas: Los valores estadisticamente significativos p< 0,05 y los
correspondientes tamanos del efecto se encuentran resaltados en
negrita. MDMA= 3,4-metilenedioximetanfetamina; EAT-26= Test de
actitudes alimentarias.

Notas: Los valores estadisticamente significativos p< 0,05 y los
correspondientes tamanos del efecto se encuentran resaltados en
estan indicados con #.

Tabla 3
Diferencias en consumo de drogas y riesgo de trastornos alimentarios
entre acosadores y no acosadores

Problemas                                   Chile
psicologicos       Ser
evaluados          acosador    n      M      DT       P         d

Consumo de
sustancias

  Tabaco           No         601   2,23    1,95    0,002#   -0,455#
                   Si         65    3,23    2,42

  Alcohol          No         601   2,70    1,69    0,001#   -0,505#
                   Si         65    3,63    1,98

  Marihuana        No         601   1,65    1,43    0,002#   -0,492#
                   Si         65    2,54    2,12

  MDMA (extasis)   No         601   1,03    0,36    0,009#   -0,218#
                   Si         65    1,18    0,90

  Cocaina          No         601   1,05    0,43    0,040#   -0,183#
                   Si         65    1,18    0,90

Riesgo de
trastorno
alimentario

  Factor Dieta     No         600   5,99    7,05    0,389    -0,106
                   Si         65    6,72    6,68

  Factor Bulimia   No         600   1,66    2,33    0,320    -0,121
                   Si         65    1,97    2,75

  Factor Control   No         600   2,69    3,34    0,812    -0,033
  oral             Si         65    2,80    3,18

  Total EAT-26     No         600   10,29   10,68   0,387    -0,114
                   Si         65    11,49   10,22

Problemas                                    Espana
psicologicos       Ser
evaluados          acosador    n      M      DT       P         d

Consumo de
sustancias

  Tabaco           No         267   2,76    2,416   0,000#   -0,728#
                   Si         26    4,62    2,699

  Alcohol          No         267   4,25    2,046   0,007#   -0,574#
                   Si         26    5,38    1,899

  Marihuana        No         267   1,61    1,451   0,006#   -0,738#
                   Si         26    3,15    2,572

  MDMA (extasis)   No         267   1,06    0,434   0,277    -0,202
                   Si         26    1,15    0,464

  Cocaina          No         267   1,05    0,354   0,451     0,202
                   Si         26    1,00    0,000

Riesgo de
trastorno
alimentario

  Factor Dieta     No         257   9,76    9,151   0,268    -0,237
                   Si         25    11,88   8,729

  Factor Bulimia   No         257   5,77    6,384   0,349    -0,190
                   Si         25    7,04    6,955

  Factor Control   No         257   1,63    1,824   0,509    -0,268
  oral             Si         25    2,08    1,552

  Total EAT-26     No         257   2,36    2,907   0,319    -0,139
                   Si         25    2,76    2,847

Notas: Los valores estadisticamente significativos (p< 0,05) y los
correspondientes tamanos del efecto se encuentran resaltados en
negrita. MDMA= 3,4-metilenedioximetanfetamina; EAT-26= Test de
actitudes alimentarias.

Notas: Los valores estadisticamente significativos (p< 0,05) y los
correspondientes tamanos del efecto se encuentran resaltados en
negrita. MDMA= 3,4-metilenedioximetanfetamina; EAT-26= Test de
actitudes alimentarias estan indicados con #.

Tabla 4
Diferencias en consumo de drogas y riesgo de trastornos alimentarios
entre victimas y no victimas de acoso escolar

Problemas             Ser                    Chile
psicologicos        victima
evaluados           de acoso    n      M      DT       P         d

Riesgo de
    trastorno
    alimentario

  Factor Dieta         No      557   5,56    6,55    0,002#   -0,357#
                       Si      108   8,31    8,69

  Factor Bulimia       No      557   1,59    2,30    0,036#   -0,234#
                       Si      108   2,18    2,71

  Factor Control       No      557   2,50    3,05    0,005#   -0,334#
    oral               Si      108   3,75    4,32

  Puntuacion           No      557   9,66    9,78    0,001#   -0,385#
    global EAT-26      Si      108   14,25   13,70

Consumo de
    sustancias

  Tabaco               No      557   2,29    1,99    0,255    -0,119
                       Si      108   2,54    2,19

  Alcohol              No      557   2,79    1,72    0,857    -0,016
                       Si      108   2,82    1,84

  Marihuana            No      557   1,76    1,55    0,469     0,080
                       Si      108   1,64    1,42

  MDMA (extasis)       No      557   1,04    0,41    0,645    -0,039
                       Si      108   1,06    0,58

  Cocaina              No      557   1,06    0,48    0,805    -0,018
                       Si      108   1,07    0,59

Problemas             Ser                    Espana
psicologicos        victima
evaluados           de acoso    n      M      DT      P         d

Riesgo de
    trastorno
    alimentario

  Factor Dieta         No      225   9,54    8,93   0,139    -0,214
                       Si      57    11,54   9,72

  Factor Bulimia       No      225   5,73    6,28   0,415    -0,117
                       Si      57    6,51    7,02

  Factor Control       No      225   1,63    1,77   0,512    -0,097
    oral               Si      57    1,81    1,93

  Puntuacion           No      225   2,18    2,75   0,030#   -0,346#
    global EAT-26      Si      57    3,23    3,29

Consumo de
    sustancias

  Tabaco               No      236   3,07    2,52   0,036#   0,308#
                       Si      57    2,33    2,28

  Alcohol              No      236   4,47    1,97   0,074     0,282
                       Si      57    3,86    2,33

  Marihuana            No      236   1,80    1,67   0,227     0,184
                       Si      57    1,51    1,46

  MDMA (extasis)       No      236   1,08    0,48   0,213     0,232
                       Si      57    1,00    0,00

  Cocaina              No      236   1,06    0,37   0,235     0,225
                       Si      57    1,00    0,00

Notas: Los valores estadisticamente significativos (p< 0,05) y los
correspondientes tamanos del efecto se encuentran resaltados en
negrita. MDMA 3,4-metilenedioximetanfetamina; EAT-26= Test de
actitudes alimentarias.

Notas: Los valores estadisticamente significativos (p< 0,05) y los
correspondientes tamanos del efecto se encuentran resaltados en
estan indicados con #.
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Author:Carmona-Torres, Jose A.; Cangas, Adolfo J.; Langer, Alvaro I.; Aguilar-Parra, Jose M.; Gallego, Jose
Publication:Behavioral Psychology/Psicologia Conductual
Article Type:Ensayo
Date:Sep 1, 2015
Words:10061
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