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A pie por las Barrancas de Cobre.

Inaccesibles hasta hace menos de un lustro para los fuerenos, hoy revelan sus secretos visitantes de medio mundo, a cambio de mucho temple, entusiasmo, sudor y respeto.

El cansancio que atenazaba las piernas de Molly Barnacle --una neoyorquina sesentona, viuda, madre de 2 hijos-- desaparecio como por ensalmo apenas ella y su grupo avistaron decenas de cascadas que reptaban por las paredes del canon para precipitarse cientos de metros abajo: --A partir de ese momento, anduvo tan ligera como si tuviera 40 anos menos y no cesaba de repetir que esa rara vision de la Barranca del Cobre (imposible a menos que el visitante se interne a pie en el recondito paraje) habia sido uno de los mejores momentos de su vida --asegura Arturo Gutierrez Valles, un guia chihuahuense de 32 anos de edad, radicado desde hace 7 en Creel, Chih., y fundador de Umarike, una de las primeras agencias dedicadas a organizar caminatas en una de las zonas mas abruptas del continente.

Gutierrez se inicio en el ciclismo de montana hace 16 anos, en California, Estados Unidos. Tanto le gustaron las sobredosis de adrenalina que, anos adelante opto por abandonar la carrera de economia que cursaba en el Tecnologico de Monterrey para convertirse en guia profesional. Luego de vagabundear por el sur de Mexico y buena parte de Centroamerica, en Chiapas conocio a una montanista galesa que hoy es su esposa. Con ella y un par de exploradores estadunidenses y un espanol, el chihuahuense organizo sus primeras caminatas en la selva para conducir a turistas extranjeros.

De vuelta en Chihuahua, Gutierrez decidio explorar a fondo la sierra madre Occidental, convencido de que el extenso sistema de canones de la Barranca del Cobre seria un excelente desafio para aventureros ocasionales.

Cementerios venerables

El periplo (que suele concluir 5 dias mas tarde en Batopilas, 80 kilometros al sur de Creel y cuesta entre 5,000 y 7,000 pesos por persona, segun el numero de participantes) inicia apenas rompe el alba. El grupo --minimo 4, maximo 12, mas un guia por cada 4 turistas-- toma un antiguo camino colonial que parte de Creel (a 2,500 metros sobre el nivel del mar) hacia las entranas de los canones. El equipo (tiendas de campana, alimentos, filtros para agua, botiquin y cuerdas) es cargado en burros, uno por cada 2 expedicionarios.

La primera jornada el grupo cruza espesos bosques de pinos y encinos, atravesados solo por abandonados caminos "troceros", otrora empleados por lenadores para extraer la madera que cortaban.

Esa noche los caminantes suelen albergarse con una familia tarahumara que habita literalmente al borde del canon ("La primera vez no quisieron ni hablar con nosotros y tuvimos que acampar lejos de su casa; toma anos ganarse la confianza de los lugarenos, pero una vez que se logra estan dispuestos a ayudar a los viajeros en cualquier circunstancia", refiere Gutierrez). Normalmente, el buen animo de los viajeros, provistos de gruesas bolsas de dormir, basta para contrarrestar los embates del frio, que antes del amanecer se acerca a los cero grados.

El segundo dia, los expedicionarios abandonan los caminos "troceros" para seguir el curso de estrechas veredas que se internan en parajes inaccesibles para cualquier vehiculo. Mientras cruzan por rusticos huertos de manzanas y duraznos, a mas de 2 kilometros sobre el nivel del mar, tienen los primeros atisbos de la Barranca del Cobre, que en ese punto encanona al rio Munerachi. Esa noche duermen en un poblado que los "ladinos" llaman Las Huertas (el nombre indigena es impronunciable), rodeado por antiguos cementerios de tarahumaras, quienes suelen sepultar a los muertos acompanados de utensilios de la vida diaria, como ollas y metates. Desde ahi los viajeros pueden divisar sitios que tardaran 3 dias en alcanzar a pie, como el Cerro Colorado, en las inmediaciones de Batopilas.

Clima contrastante

Ala siguiente manana empieza el verdadero descenso: caminando por estrechas cornisas que en tramos solo permiten avanzar en fila india, los viajeros poco a poco pierden de vista el horizonte, sustituido por las paredes cortadas a pico del canon. Los expedicionarios encuentran en algunas mesetas ranchos tarahumaras con muros de piedra y techos de hoja. Pocos lugarenos hablan espanol y son reacios a relacionarse con los forasteros.

Ese dia los viajeros deben cruzar un canon de 800 metros de profundidad antes de adentrarse en el corazon del sistema de barrancas. Toma alrededor de 3 horas el descenso y el doble el ascenso por la pared opuesta. En la noche, arrullados por los aullidos de los coyotes, acampan a las afueras de Huizuchil, un pueblo serrano con carretera y clinica. Especialmente atrae a los visitantes la vista de las estrellas, tan brillantes que parecen estar al alcance de las manos.

--La siguiente jornada suele ser la mas emocionante --asegura Gutierrez--, ya que es cuando el grupo ingresa a la parte mas espectacular de las barrancas.

El cuarto dia los viajeros descienden en 8 horas algo mas de 1,500 metros por una vereda muy estrecha y abandonan definitivamente el frio de alta montana para adentrarse en una comarca de clima mixto, sembrada aqui y alla por arboles frutales que crecen al lado de nopales y cactos y vegetacion costera --mas tipica de Sinaloa que de Chihuahua--, como pitahayas y guamuchiles.

Al oscurecer, los caminantes pernoctan en Munerachi, una villa tarahumara al norte de Batopilas. Al dia siguiente deben cruzar el lecho del rio Munerachi (de temporal), dificil de atravesar en epoca de lluvias. Tras unas horas mas a pie, los aventureros llegan a la meta de su periplo: Batopilas, un poblado de arquitectura colonial y atmosfera como de cuento de hadas, por la estupenda vista de los barrancos que lo rodean. --Mientras recorremos las calles, los viajeros suelen sentirse orgullosos de haber llegado hasta alli a pie --dice Gutierrez--. Tambien es inevitable pensar en los conquistadores espanoles, que casi siempre sin el auxilio de guias confiables se internaron a pie por los mismos canones que nosotros, entonces tierra hostil y desconocida.

En Batopilas, ademas de admirar los edificios y convivir con los tarahumaras del poblado (menos reacios que sus paisanos de las rancherias), los visitantes suelen rondar por los alrededores, donde aprenden la manera correcta de cortar y comer tunas, una fruta que para muchos extranjeros resulta especialmente exotica.

Calor agobiante

Hasta hace 3 anos, la posibilidad de recorrer a pie la Barranca del Cobre era practicamente desconocida para los turistas mexicanos (hoy, apenas el 15% de los participantes son de Mexico), que mas que el rigor de la caminata suelen preferir la bicicleta. Con esta opcion, los aventureros de fin de semana pueden alojarse en hotelitos serranos para pasar la noche y tomar un bano caliente.

Un viaje que combina las 2 modalidades incluye el traslado hasta Batopilas en bicicleta (bastante sencillo: siguen la carretera). A partir de ahi, los viajeros caminan 3 dias en una especie de "columpio", que los lleva a lo alto de la serrania antes de bajar hacia Urique, un pueblo enclavado en la barranca del mismo nombre. En invierno --la mejor epoca para hacerlo--, los paisajes son especialmente contrastantes: en cuestion de horas, se pasa de las cumbres nevadas a quebradas tropicales (el recorrido es poco recomendable en el verano, porque en el fondo de los canones el calor alcanza hasta 45 ; en esos meses, las caminatas suelen limitarse a un dia, en los alrededores de Creel).

--En mayo pasado, 3 exploradores de Florida quisieron hacer una caminata de 7 dias, confiados en que por estar acostumbrados al calor humedo de la peninsula, no tendrian problema --relata Gutierrez--. Al segundo dia, el menor de ellos, yerno del mayor, agobiado por el sudor, comento a modo de queja que habria preferido afrontar el infierno de un verano al lado de sus hijos en un parque de diversiones de esos de Disney, como queria su mujer.

El respeto debido

Una opcion para los ninos de entre 7 y 12 anos de edad es un campamento veraniego de una semana de duracion, organizado en colaboracion con la asociacion chihuahuense Campamento Gran Canon. En grupos de una veintena de ninos, los chiquillos son iniciados en los secretos de la caminata y aprenden a respetar la naturaleza. Entre las actividades, ademas de bicicleta de montana y caminata, montan a caballo y practican escalada en roca y rappel. Acampan en los alrededores de Creel, en un conjunto de cabanas para veraneantes dotadas con todos los servicios (banos con agua caliente, cocina y sanitarios).

--Los ninos, a diferencia de muchos adultos, no dicen "no puedo", no limitan sus posibilidades. Encaran los desafios sin miedo ni dudas sobre si mismos. Es facil hacerlos andar una veintena de kilometros sin que se desanimen, cosa que pocos adultos soportan --relata Gutierrez, que tiene sendos certificados del British Mountain Council y del American Alpine Club en primeros auxilios y como guia de alta montana.

Para los menos osados, queda la opcion de rentar una bicicleta y deambular por las afueras de Creel visitando el cercano parque de Arareco. Aunque inofensivo, el paseo tampoco esta exento de emociones. En una ocasion, relata el guia, un ingles radicado en Creel llevo a un compatriota suyo a dar un recorrido en bicicleta, pero el visitante se cayo, se lastimo un tobillo y se perdio del grupo.

El anfitrion, que no pudo encontrar a su amigo, regreso a avisar a Gutierrez para organizar una partida de busqueda a bordo de camionetas y bicicletas. Mientras tanto, el ingles extraviado logro salir a la carretera y conseguir "aventon". Al ir hacia el pueblo, sin saberlo se cruzo con el grupo de rescate, que paso horas peinando los alrededores mientras el ingles cenaba tranquilamente en su hotel.

--Pero hizo lo correcto: si hubiera salido a buscamos con otros guias, habria sido el cuento de nunca acabar. Al fin y al cabo --filosofa Gutierrez-- los tratos con la montana, asi sean superficiales, deben regirse por la prudencia, porque los mismos paisajes que arrancan jadeos de asombro pueden costar la vida a quien los acomete sin el debido respeto.

Filosofia conyugal

--Mi mujer dice que no soy nadie. Nadie es perfecto: en consecuencia, ella piensa que soy perfecto...
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Title Annotation:TA: Mexico; TT: On foot by the Barrancas de Cobre.; Mexico
Author:Romero Rivera, Daniel
Publication:Contenido
Geographic Code:1MEX
Date:Feb 1, 2001
Words:1827
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