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?Postmodernista? A las pruebas me remito.

Mi poetica teatral: Bacanal y orgia del okupa teatral

Concibo el teatro como una bacanal del inconformismo, la provocacion y el desenmascaramiento; como una orgia que, valiendose de la logica ingenua, estimula la imaginacion del espectador.

Lo primero porque el inconformismo es una respuesta a las inquietudes del ser humano; es la reaccion natural del individuo ante la injusticia desatada como consecuencia de una administracion inaceptable de quienes detentan el poder, sea este constitucional o no, sea democratico o totalitario. La provocacion es un puntapie en toda regla a la consciente inconsciencia del espectador; es un zarandeo del espiritu adormecido de quien va de butaca en butaca sin mas preocupacion que su propio bienestar: ocupa en el teatro una butaca felizmente acomodado en ella durante la representacion; ocupa, felicisimamente despatarrado, el confortable sofa de su casa; ocupa una buena posicion social, con todo absoluta y decididamente asegurado y resuelto; ocupa ya la escritura de la parcelita en el cementerio, donde seguira feliz y agradablemente acomodado para los restos. El desenmascaramiento es un ejercicio que devuelve al publico la capacidad de analisis o autoanalisis; es la llave que abre la cerradura del reencuentro de cada individuo consigo mismo y con la sociedad y que le permite ser como es; es una segunda oportunidad para enmendar entuertos despues de haberse dejado arrastrar por los cantos de sirena de la intranscendencia, la banalidad, la estupidez y el distintivo-instinto animal tan de moda del "me apetece."

En segundo lugar, concibo el teatro como una orgia que se vale de la logica ingenua para estimular la imaginacion del espectador porque la simplicidad natural desconcierta en una sociedad que se pierde en sutilezas y que adora las letras pequenas, propiciando con ello que se reflexione en el patio de butacas; porque la aparente imbecilidad--el payaso no es patetico por lo que dice, sino por su presencia--hace bajar la guardia del confiado okupa teatral, cayendo este, de manera irremediable, en la trampa cuidadosamente preparada para que se pongan en funcionamiento sus estimulos imaginativos, sacandolo--no se sabe con certeza si a su pesar--de la rutina de su precaria y aburrida existencia. Estamos, pues, ante la posibilidad -quizas unica e irrepetible--de asistir a las evoluciones erotico-dramaticas del okupa teatral en plena voragine de la bacanal de la provocacion y del desenmascaramiento y de presenciar sus devaneos comico-lujuriosos de Don Camal durante el climax de la orgia de la imaginacion. ...Y que quede claro que algunos ni siquiera se lo merecen.

La opinion de los expertos: La postmodernidad y mi teatro

Si bien no recuerdo haber visitado nunca los grandes almacenes de la postmodernidad, parece que sus largos tentaculos han llegado hasta mi dramaturgia y muchos de sus rasgos estan fotografiados en las paginas de mi produccion teatral. Asi me lo han hecho saber, una y otra vez, los estudiosos de mi obra a traves de sus ensayos.

Habia decidido, en un principio, no hacer un trabajo critico y, a pesar de que la razon me pide justo lo contrario despues de haberme empapado de los dimes y diretes de la tendencia "teatrera" en cuestion, voy a cumplir con esa prudente recomendacion; sin embargo, no me resisto a dar un "puyazo," siquiera minimo, a quienes postulan la "pluralidad de temas, estilos y formas" como caracteristica importante de una tendencia determinada, ya fuere el postmodernismo, ya cualesquiera otras nomenclaturas. No puedo evitar que mi animo se perturbe cuando leo sentencias como la pronunciada por Wolfgang Welsch: "La pluralidad es el termino clave de la postmodernidad." (Floeck 49). !?Como es posible tratar la diversidad como criterio diferenciador?! Sobra todo comentario, aunque--por respeto a Welsch y a quienes sostienen argumentos de similar calado--mejor seria sugerirles la descabalgadura de conclusiones poco sustanciosas de la relacion de rasgos que dan consistencia a un club que--es de suponer--nace con unos genes de singular naturaleza, reivindicandose distinto a otros que en su dia tambien emergieron con vocacion de "exclusividad."

A decir de los expertos, el compromiso es otro de los rasgos que identifican la postmodernidad; un teatro de compromiso doblemente entendido: de un lado, que no ofrece respuestas--solo preguntas--a los problemas actuales; de otro, que busca la transformacion del individuo, no de las estructuras que mantienen la sociedad. Con ser importante, este rasgo no es exclusivo de la postmodernidad, ya que, como ha quedado expuesto en las paginas dedicadas a mi poetica teatral, George E. Wellwarth, a proposito del teatro experimental o vanguardista de la Espana de los anos sesenta y setenta de la pasada centuria, llego a senalar que "la funcion del teatro es estimular al pensamiento, no inculcar soluciones dogmaticas." (6). Sobre mi teatro, descendiente de este otro, que llego a denominarse "dificil"--ello "en razon de las multiples dificultades que encuentra y que, por lo general, impiden su acceso 'normal' a nuestros escenarios profesionales comerciales y, consecuentemente, su contacto con nuestro publico" (Teatro dificil V)--, los estudiosos estan de acuerdo en que sigue a rajatabla el postulado del norteamericano, "animando" al publico a la reflexion, a quien deja la ultima palabra sobre el espectaculo vivido. Si bien esto acerca mi dramaturgia a la postmodernidad, la busqueda de la transformacion del individuo lo mete de lleno en el nucleo central de esta tendencia, ya que me alineo integramente con tal intencion. Ya paso el tiempo en que pensaba que con las denuncias contenidas en mis obras de teatro podria cambiar las ferreas estructuras que sostienen nuestro mundo; ahora la experiencia--quiza sea la madurez--me dicta que no hay que apuntar directamente a los pilares de la sociedad; bastara--empresa nada facil pero extremadamente apasionante--con llegar al corazon del ser humano para que se produzca la transformacion.

La problematica de la consecucion de un nuevo publico acompana al conjunto de autores de todas las epocas. Haciendose eco de ello, Natalia Arsentieva ha dado a conocer un magnifico ensayo sobre el esfuerzo de los dramaturgos por conseguir "su publico." En palabras de la estudiosa rusa, Unamuno << luchaba contra la cultura teatral de su tiempo >> y << a favor de un teatro para seres humanos >>; recoge Arsentieva en su trabajo la opinion de Jose Monleon sobre el escritor existencialista al decir que <<suena con la regeneracion del publico, aspira a convertirlo de mediocre y convencional en inteligente." (115). Ahonda la profesora Arsentieva en las preferencias de Andreiev, que quiere "un nuevo publico para su teatro: mas exigente, mas intelectual, capaz de captar su complejo ideario con su lenguaje sugestivo, simbolico, ironico, mediante el cual pretende transmitir los verdaderos sentimientos e ideas del hombre contemporaneo" (2012: 115). Como puede apreciarse, cada autor tiene en mente el publico que conviene a su dramaturgia. Wilfried Floeck, en El teatro actual en Espana y Portugal en el contexto de la postmodernidad, nos habla de "un publico nuevo, joven, que se sienta identificado con los problemas tratados y su representacion linguistica y formal" (53). Llegados a este punto, no me resisto a dejar en el aire la siguiente interrogante: ?Es realmente consciente el dramaturgo de sus verdaderas intenciones: pretende buscar un publico para su teatro o, llamado a errar por su subconsciente, esta dispuesto a cambiar sus postulados teatrales en pos de las exigencias del publico?

Para el investigador germano, el teatro de la postmodernidad se caracteriza "por la deconstruccion, la fragmentacion, la polisemia y los finales abiertos" (54). Asimismo, las tecnicas intertextuales y metateatrales y la experimentacion con los nuevos medios de comunicacion conforman otros de los rasgos esenciales de esta tendencia teatral.

Veamos a continuacion el comentario de algunos estudiosos relativo a la conexion de mi obra dramatica con el teatro de la postmodernidad:

Eileen J. Doll, en Cruzando fronteras teatrales: la vision postmoderna de Jose Moreno Arenas:
Moreno Arenas fragmenta el espacio y, frecuentemente, el tiempo.
Incluye al publico u otros "personajes" que no entran en escena,
multiplicando las perspectivas. La intertextualidad y la
metateatralidad, componentes del teatro postmoderno que ya existian en
dramaturgos desde Shakespeare (o inclu- so antes), se encuentran en
varias piezas del autor granadino. De vez en cuando se manifiestan
referencias a sus propias obras. El microteatro de Moreno Arenas
muestra la vision postmoderna segun la resume Wilfried Floeck, de una
dramaturgia que no da soluciones y que destaca "la fragmentacion de la
accion, la deconstruccion espacio-temporal y la disolucion del
personaje ficticio y de su identidad. (35)


Susana Baez Ayala, en Hipertextualidad y recepcion: rizomas teatrales de Jose Moreno Arenas:
Las obras de Moreno Arenas parten de esa "minima anecdota," que
adquiere un caracter polisemico a partir del juego de interpretacion
que la recepcion provoca en el lector o espectador. Se produce una
semejanza de manera virtual entre el corpus del teatro areniense con
la estructura del hipertexto. [...] La dramaturgia de Jose Moreno
Arenas propicia ambientes rizomaticos; cada uno de los textos a los
que nos enfrentamos corresponde a un fragmento de la realidad concreta
que es virtualizada por el teatro, tal como las artes virtualizan la
realidad, al crearse la convencion en el receptor de que esta es como
se nos muestra, desde la perspectiva que el autor o el director (en el
caso de la representacion teatral) nos ofrecen. La produccion de este
autor, en su conjunto, funciona como el pensamiento: es fragmentaria,
no lineal, posee lineas de fuga, no requieren de un principio ni de un
fin, dialoga con el pensamiento deleuzaneo. (450-451)


John P. Gabriele, en De lector-espectador a coparticipe: El papel del publico en las pulgas dramaticas de Jose Moreno Arenas:
Como todo autor posmoderno, Moreno Arenas reinventa la teoria de la
expresion estetica oponiendose a las normas establecidas. Pero no
abandona las esencias encapsuladas en ellas. Sus "pulgas dramaticas"
no son obras que se pueden juzgar de acuerdo con las categorias y
expectativas tradicionales; son textos que buscan nuevas reglas y
nuevas categorias y que obedecen distintas expectativas. Son piezas
intencionadamente subversivas y transgresivas en el mejor sentido de
los terminos. Se trata de un teatro que deriva su razon de ser y de
hacer artistica de la contestacion de las practicas tradicionales y de
la participacion del lector-espectador en el propio acto creativo.
(198)


Maria Jesus Orozco Vera, en Esto es lo que hay, espectaculo de Carmen Ruiz-Mingorance, sobre las Pulgas dramaticas de Jose Moreno Arenas:
Asi se manifiesta la evolucion de un proyecto original y novedoso,
donde las singulares pulgas dramaticas de Jose Moreno Arenas cobran
vida, cristali- zando en un espectaculo coral, poliedrico,
fragmentario. Se revela, por tanto, una estructura ramificada donde se
entrelazan microhistorias cotidianas, conectadas por sutiles hilos,
que Carmen Ruiz-Mingorance ha tejido con lucidez y suma creatividad.
[...] Bajo esta premisa la directora granadina revela en su lectura e
interpretacion de los textos de Jose Moreno Arenas una propuesta
ludica e inteligente que se traduce, por otra parte, en la creacion de
una estructura hipertextual. (467)


Francisco Linares Ales, en El metateatro en el teatro sin palabras de Jose Moreno Arenas:
Jose Moreno Arenas (que podia haber puesto a un segundo actor a hacer
el papel de espectador) prescribe que un espectador haga el papel de
espectador, a sabiendas de que si este minidrama se pone en escena
habra de recurrir a un actor; un espectador instruido que en
determinado momento sera actor que representa a un espectador. El
hacerlo asi incita a una reflexion bastante rica sobre las dos
funciones fundamentales que hacen posible el espectaculo: la de actor
y la de espectador. (En prensa)


A modo de conclusion

Sin mas, aborrezco los encasillamientos. No me afectan; no trato de acercarme ni tampoco de distanciarme. El autor es cronista de la epoca que le ha tocado vivir y utiliza todos los medios a su alcance para llegar a "su publico." Entiendo que dos o mas autores, aun sin acuerdo expreso, tengan identicos objetivos e incluso propuestas teatrales parecidas. Muy distinto es que los estudiosos, analistas e investigadores, como consecuencia de ello, traten de agruparlos e incluirlos en tendencias.

?De que temas van a escribir los autores comprometidos con el momento actual? Podemos perdernos en mil vericuetos para dar contestacion a esta interrogante, a la par sencilla y complicada. No obstante, con un minimo esfuerzo y poniendonos de parte del beneficio de la logica--que no de la duda--, habria que responder que de las preocupaciones que acucian a la sociedad de hoy, de los problemas que oprimen al ser humano contemporaneo; la intranscendencia o el simple divertimento, aquello que seduce, divierte o entretiene a los hombres y mujeres que viven los inicios del tercer milenio puede ser utilizado con el proposito de "educar divirtiendo" o--llegado el caso--"divertir educando."

Por un lado, no tuvieron en cuenta estos critico-profetas que el dramaturgo escenifica aquello que le rodea, con independencia de la forma en que hace llegar su teatro al publico, y que devuelve--en forma de texto--al ser humano lo que observa del ser humano, con lo cual el teatro se va transformando gradualmente de un sistema social a otro, porque el teatro no es revolucionario (al margen de la posicion ideologica del creador del texto), sino "evolucionarlo". El teatro es--no conviene olvidarlo--termometro que marca la salud de la sociedad a la que pertenece. Y por otro, estoy milimetricamente alineado con George E. Wellwarth cuando afirma con rotundidad que "la funcion del teatro es estimular al pensamiento, no inculcar soluciones dogmaticas" (6).

Confieso que nunca he tenido claro que es la postmodernidad--no es que no me haya preocupado por saberlo; procuro siempre estar bien informado de todo cuanto circunda al mundo de la escena--; como digo, nunca lo he tenido claro: ni siquiera cuando me he acercado y profundizado en los textos de los estudiosos. Aunque nos necesitemos unos a otros, las vidas de los teoricos y los creadores del teatro son como las de Plutarco: paralelas. Pero cuando decido poner en marcha un proyecto, solo hay dos cosas que me preocupan muy por encima del resto: hacerlo conforme a mi manera de entender el teatro y procurar que llegue al publico. Utilizar los rasgos que definen la postmodernidad o cualesquiera otras tendencias jamas ha estado en mi animo: eso no quiere decir que en mi obra no aparezcan elementos que los estudiosos tildan como postmodernistas. A las pruebas me remito. Pero solo despues de crear me asomo a las argumentaciones de los teoricos.

Obras citadas

AA. W. Teatro dificil, Madrid, Editorial Escelicer, 1971.

Arsentieva, Natalia. "Las tres mascaras del publico en Garcia Lorca, Moreno Arenas y Andreiev." La "indigestion teatral" de Jose Moreno Arenas. en Francisco Linares Ales, coord.. Granada: Ediciones Dauro, 2012. 111-126.

Baez Ayala, Susana. "Hipertextualidad y recepcion: rizomas teatrales de Jose Moreno Arenas." Teatro e Internet en la primera decada del siglo XXI. en Jose Romera Castillo, ed.. Madrid: Editorial Verbum, 2013. 448-462.

Doll, Eileen J. "Cruzando fronteras teatrales: la vision postmoderna de Jose Moreno Arenas." Anales de la Literatura Espanola Contemporanea 35.2. Filadelfia: Temple University, 2010. 33-47/413-427.

Floeck, Wilfried. "El teatro actual en Espana y Portugal en el contexto de la postmodernidad," Revista Iberoamericana/Vervuert 14 Madrid / Frankfurt (2004): 47-67.

Gabriele, John P. "De lector-espectador a coparticipe: El papel del publico en las pulgas dramaticas de Jose Moreno Arenas." Alpha. Revista de Artes, Letras y Filosofia. 28, Osorno (Chile): Universidad de Los Lagos, 2009. 197-207.

Linares Ales, Francisco. "El metateatro en el teatro sin palabras de Jose Moreno Arenas." Anatomia del teatro indigesto de Jose Moreno Arenas. Jose Antonio Sedeno Lopez, coord.. Barcelona: Ediciones Carena, en preparacion.

Moreno Arenas, Jose. "Bacanal y orgia del okupa teatral." Kylix. Revista de Literatura y Arte 8. Malaga: Libros Encasa, 2001. 51-53.

--. "Bacanal y orgia del okupa teatral." Teatro minimo (Pulgas dramaticas). Granada: Ediciones Dauro, 2003. 79-82.

--. Dramatic Snippets. Pulgas dramaticas. Con ensayos preliminares de Polly J. Hodge y John P. Gabriele. Irvine: Ediciones de Gestos, 2010.

Orozco Vera, Maria Jesus. "Esto es lo que hay, espectaculo de Carmen Ruiz-Mingorance, sobre las Pulgas dramaticas de Jose Moreno Arenas." Teatro e Internet en la primera decada del siglo XXI. Jose Romera Castillo, ed.. Madrid: Editorial Verbum, 2013. 463-477.

Wellwarth, George E.. "Introduccion." Retablo en tiempo presente. Antonio Martinez Ballesteros. Madrid: Editorial Escelicer, 1972. 5-7.

Welsch, Wolfgang. Unsere postmoderne Moderne. Berlin: Akademie Verlag, 2002.

Jose Moreno Arenas

Dramaturgo
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Author:Arenas, Jose Moreno
Publication:GESTOS: Revista de teoria y practica del teatro hispanicos (Spanish)
Article Type:Ensayo
Date:Nov 1, 2015
Words:2918
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