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?NAHUATLISMOS PEDINCHE, LLORICHE, ETC., O CASOS DE FONOSIMBOLISMO?/NAHUATLISMS PEDINCHE, LLORICHE, ETC., OR CASES OF PHONOSYMBOLISM?

En el Homenaje a Antonio Alatorre que publico la Nueva Revista de Filologia Hispanica (t. 40, 1992, pp. 623-636), Juan M. Lope Blanch dio a conocer sus argumentos acerca de si varios vocablos terminados en -che, -i(n)che, como pedinche, lloriche, metiche, etc., comunes en Jalisco, podrian ser -como le habia comentado Antonio Alatorre oralmente-, hibridos formados por una raiz espanola y un sufijo -che, -i(n)che, derivado del reverencial o afectivo nahua -tzin o -tzintli. Nueve anos mas tarde, en "Sobre americanismos en general y mexicanismos en especial", del tomo 49, 1 (2001, pp. 1-51) de la misma revista, Antonio Alatorre dio a conocer su hipotesis de que
lloriche y compania constituyen un grupo coherente, asi en lo semantico
(designacion de "vicios" infantiles) como en lo morfologico: radical
espanol (llor-, etc.) y sufijo nahuatl (-tzin), con un -i- que sirve de
enlace. A lo cual hay que agregar que, segun toda verosimilitud, su
lugar de origen no fue Mexico Tenochtitlan, sino el Occidente, en
especial Jalisco, la zona en que se hablaba lo que Davila Garibi
llama "idioma coca" (p. 7) (1).


La explicacion de Alatorre consiste en atribuir la formacion de esos supuestos hibridos o construcciones mestizas de espanol y nahuatl a que
en casa de los espanoles (y criollos) habia una india destinada a la
crianza de los ninos... Estas mujeres hablan ya espanol, pero
"piensan" aun en nahuatl y, como se encarinan con el condenado
guerito, aceptan de buena gana la lata que da y le dicen que es un
lloritzin, un caguitzin, etc., empleando el sufijo nahuatl -tzin,
denotador no solo de respeto (Malintzin, huehuetzin 'venerable
anciano'), sino tambien de carino y ternura (p. 6).


La hipotesis de Alatorre es muy atractiva, tanto por su claridad: raiz espanola y sufijo reverencial o afectivo nahua, como por la manera, tan suya, tan plastica, con que la expone. La replica adelantada de Lope Blanch parece "espanolista": revisa un grupo de vocablos con esas dos terminaciones y lo contrasta con la informacion etimologica disponible en el Diccionario critico etimologico castellano e hispanico de Joan Corominas y Jose Antonio Pascual (1991), junto con informacion procedente, sobre todo del Diccionario de mejicanismos de Francisco J. Santamaria (1959), que lo llevan a poner en cuestion la hipotesis de Alatorre. Lope Blanch senala:
Nos hallamos... ante dos interpretaciones diferentes de la terminacion
-che. Segun la primera, esa terminacion -che (?o -i(n)che?) tiene
origen indoamericano, ya sea que proceda del sufijo nahua -tzin [sin],
ya se trate de una desinencia propia de la lengua coca. Segun la
segunda, dicha terminacion seria una desinencia caprichosa
independiente de todo morfema amerindio (p. 624).


Para poder sostener el argumento central de Alatorre son necesarios: a) datos de la variedad nahua que puede haberse hablado en el Occidente de Mexico, especialmente en el actual Estado de Jalisco, o de Nayarit -como se vera en seguida- o, en todo caso, de la lengua coca; b) documentos que demuestren los procesos de formacion morfologica de vocablos hibridos de espanol y nahuatl, particularmente en la formacion de adjetivos atributivos.

Las obras de que puede uno disponer actualmente no permiten reconocer, en el nahuatl registrado de Jalisco, la formacion de adjetivos nahuas de esa clase con la terminacion reverencial o afectiva -tzin para los nombres propios o poseidos, y -tzintli para los sustantivos no poseidos (2). Tratandose de sustantivos, el caso mas evidente de formacion de un hibrido espanol/nahua es el de Malintzin (3), nombre que daban los nahuas a Hernan Cortes debido al papel de su mujer y traductora, Marina (4)-cuyo nombre originario se desconoce-, pero llamada Malia o Malina por los nahuas. La inexistencia de una distincion fonologica nahua entre /l/: /r/(5) llevo a la formacion de Marina > Malina, y de alli al reverencial Malintzin, en espanol mexicano, Malinche. En nahuatl, muchos sustantivos reciben el sufijo -tzin, por ejemplo, huehuenche < huehue 'anciano' + n-tzin 'anciano venerable', como senala Alatorre basandose en Molina (2013 [1555]); nanche (6 )< nantli 'madre' + tzin reverencial; cacahuananche (7) < cacahuatl 'cacao' + nantli 'madre' + tzin reverencial; tencuache 'labio leporino' < tencua 'labio comido' < tentli 'labio' + cualo 'comido' + tzin (8); teopiscachi o teopizcache < teopixqui 'guardian de Dios', 'sacerdote catolico' < teotl 'dios' + pixqui 'guardian' + tzin reverencial; tlalcocolchi < tlalcocoltzin (cierto arbusto) < tlalli 'tierra' + cocoltic 'retorcido' + tzintli (9); toloache (10) < toloa 'inclinar la cabeza o cabecear por efecto del sueno' (11) + tzin reverencial o diminutivo. Salvo en casos como huehuenche o teopiscachi, en los que el valor reverencial de -tzin parece claro, le asalta a uno la duda de si, cuando se trata de nombres de plantas, interviene el mismo morfema constructor de voces reverenciales o si este no tenia o tiene en nahuatl otro valor semantico. Los siguientes nahuatlismos terminados en -che o -chi no son casos de raiz + tzin: cuatatachi < cuahuitl 'arbol' + tlatlatzini 'que truena' (Cabrera 1974 y Molina 2013 [1555]); cuiche ?o cuichtli 'hollin' (Cabrera y Molina)?; cuitlacoche o huitlacoche (12) < cuitlatl 'mierda' + cochi 'dormir' (13); chiche o chichi (14); huisache o huizache (15) < huixachi 'arbol espinoso' < huitztli 'espinas' + ixachi 'en cantidad'; huistlacuachi 'puerco espin' < huitztli 'espina' + tlacuatzin 'tlacuache'; mapache (16) < mapachoa 'apretar algo con la mano' < maitl 'mano' + pachoa 'apretar la barriga' (17); pachiche (18) < patzactic 'trigo o maiz anublado' (Cabrera, basado en Molina) (19) -y tambien bachiche o bachicha 'colilla de un cigarrillo', de la misma etimologia, segun Cabrera (20)-; tepache (21) < tepachoa 'machacar algo con una piedra'; tlacuache (22) 'bocadillo sabroso' < tlacua 'comer' (23); tololoche (24) < tololontic, reduplicativo de tolontic 'cosa redonda', otro adjetivo con sufijo -tic; totatiche < totatlichan 'casa paterna' < to 'nuestro' + tali 'padre' + chantli 'casa'. Respecto a macuache 'pobre', al que Robelo (1940), Davila Garibi (1935) y Santamaria (1959) le atribuyen como etimologia el nahua macehua 'sufrir, ser despreciable', es todavia mas dificil adjudicarle un origen nahua.

En nahuatl, segun Swadesh (1966), los "sustantivos descriptivos (nuestros adjetivos), son generalmente derivados de nombres concretos y tienen principalmente las terminaciones -c, -ti-c, -to-c parecido a" (p. 30). Los vocablos que dieron lugar a la hipotesis de Alatorre son todos adjetivos: caguiche, habliche, lloriche, lambiche, metiche, cantaliche, peguiche, trampiche; ademas pedi(n)che, guerinche. Parece descartar jolinche 'rabon, rabicorto' y barbinche 'lampino', "que naturalmente no se dicen de los ninos chiquitos", asi como las variantes jolincho y rabincho; pero quiza se podria agregar pepenche 'consentido, chiqueado, dependiente', por su significado y por su uso en las mismas regiones (25). Puede uno preguntarse, en consecuencia, si las pilmamas nahuas de los ninos espanoles y criollos al llamarlos asi los significaban adhiriendo a la raiz espanola -tic, de valor adjetivo, a los que despues se anadiera la particula afectiva, mediante algun proceso morfofonologico caracteristico del nahuatl. Tambien puede uno preguntarse cuales podrian haber sido los radicales espanoles de los deverbales sobre los que se formaron los hibridos, pues lloron y cagon son diferentes de hablador, cantador (?), pegon o pegador, etc. Igualmente puede uno preguntarse si la morfologia nahua introduce automaticamente, no en ocasiones, esa -i- de enlace. Quedan, por lo tanto, muchas preguntas sin respuesta.

No forman parte de los vocablos considerados por Alatorre cuatache y cuatacho 'gemelo' (26); joronche 'jorobado'; timboroche 'timbon, barrigon'; culimiche 'misero, cicatero, de poco valor'; culichi o culiche, el gentilicio de los habitantes de Culiacan; pelangoche 'pelado, persona de mala educacion'. Se podrian agregar piniche y jurifiche 'diablo', que Lope Blanch dice haber escuchado en alguna parte, y taniche 'tienducha', registrado por Peter Boyd-Bowman en su Habla de Guanajuato (1960), ademas de "chilinche, conchiche, sagabiche, coliche, copiche (27), cortinchi..., droguiche (quiza de droga 'deuda')..., sopiche..., zumbiche", que Alatorre encuentra registrados en el indice de mexicanismos de la Academia Mexicana de la Lengua (p. 7, n. 12) (28). Huarache/guarache, tambache 'bulto grande' y taguinchi 'luciernaga', segun el Diccionario de colimotismos, se atribuyen al purepecha.

Jose Ignacio Davila Garibi, en cambio, habia propuesto desde 1935 la existencia de una lengua llamada coca en Jalisco, basado en documentos historicos que, aun cuando la mencionan, ni la describen ni ofrecen pruebas de ella; entre otros, la Geografia de las lenguas y carta etnografica de Mexico de Manuel Orozco y Berra. Segun don Jose Ignacio (1945), esa lengua se habra hablado hasta "las postrimerias del siglo xix" (p. 24) en Tonala y en Cocula, Jalisco. Davila Garibi (1945, pp. 57-64) insiste en que se recogieron varios vocablos de coca en documentos del siglo XVI y que hay cierto parentesco entre esta lengua y la cahita, por lo que propone que el coca forma parte de un grupo genealogico taracahita (29). A la vez, no deja de senalar, con insistencia ( passim), la profunda "nahuatlizacion" de la region desde el siglo XVI para eludir la multitud de lenguas regionales que dificultaban la conquista y la evangelizacion. Alatorre (p. 5, n. 5) supone al pasar que la lengua coca no seria otra cosa que un nahuatl jalisciense. En tanto no se puedan verificar las afirmaciones de Davila Garibi, tampoco es posible suponer que haya habido un sufijo coca estimativo, afectivo o diminutivo, que hubiera dado lugar al -che o -i(n)che (30). ?Podria tratarse de otra lengua, como el cora?

El Diccionario inverso de la lengua espanola, de Ignacio Bosque, acumula 185 vocablos con terminacion -che. Entre ellos aparecen los siguientes nahuatlismos: mapache, tepache, tlacuache; ademas, huarache o guarache, de origen purepecha. No se pueden considerar nahuatlismos ni hibridos espanol-nahuatl aguanchi, aguachinarse y aguachinoso 'aguado', registrados por Santamaria (1959) y Malaret (1946); tampoco cubiche, forma despectiva para hablar de un cubano, usado en las Antillas, y culichiche 'mequetrefe', tambien despectivo en Cuba segun Malaret. El resto del vocabulario con terminacion -che en este diccionario tiene diferentes procedencias: a) por evolucion regular del latin al espanol (noche, leche, alache, etc.); b) del arabe (azabache, azache, zafariche, palmiche, etc.); c)de lenguas romance (pistache, romanche, birloche, fetiche, etc.); d) de otras lenguas (derviche, ceviche, tehuelche, soroche, etcetera).

Llaman la atencion algunos vocablos que, como en los casos de cubiche y culichiche, significan objetos dignos de burla, desprecio, etc., como caldibache 'calducho', cachivache, tiliche, bochinche, pichiruche 'persona insignificante' en Bolivia y Chile, segun el Diccionario de la lengua espanola de la Real Academia.

Si bien es posible la hipotesis de Alatorre acerca de una hibridacion espanol-nahuatl en la formacion de esos diez adjetivos que significan "vicios infantiles", su falta de registros antiguos; la imposibilidad de saber si durante los dos siglos en que el nahuatl se manifestaba constantemente en el hablar de mestizos y criollos, habia la probabilidad de construir adjetivos hibridos como los que imaginaba Alatorre; la dificultad para discernir cual habria podido ser el radical espanol al que se anadiria -tzin, asi como el automatismo de la "-i- de enlace" permiten ponerla en cuestion (31) y considerar por el contrario que, como decia Lope Blanch, "no resultaria demasiado arriesgado suponer que la -ch- pueda tener, en la terminacion de ciertas palabras, una fuerza ( vis litterarum) -o vis sonorum, como preciso Alatorre la hipotesis de Lope Blanch (n. 13)- o resonancia claramente despectiva" (p. 633). Segun las conclusiones a las que llega Lope Blanch, por su parte, un sufijo -i(n)che "no es de raigambre castiza", lo que supongo quiere decir que no se documenta en la evolucion regular del espanol, aunque haya dado lugar a la formacion de varios vocablos dispersos por el mundo hispanico, en donde el nahuatl no habra podido tener influencia. Dice Lope Blanch: "La presencia de palabras terminadas en -i(n)che en otros paises hispanohablantes libres de toda posible influencia nahua -palabras en que el contenido despectivo es evidente- no abona precisamente la idea de un origen azteca para esa terminacion" (p. 633), lo que lo lleva a afirmar que los vocablos considerados por Alatorre seran mexicanismos, pero no hibridos espanol-nahuatl, aunque podria haber influencia indirecta del nahuatl, debido a la cantidad de voces que tienen esa terminacion.

Los adjetivos considerados por Alatorre son afectivos, pero tienen un matiz despectivo, asi como tambien los diminutivos tienen matices afectivos y despectivos. En espanol de Mexico a los ninos se les llama carinosamente escuincles < itzcuintli, nombre del perro aborigen mexicano y chilpayates (32). Quiza chamaco y chamagoso tengan origen amerindio, aunque no se pueda encontrar (33). En muchas lenguas, los diminutivos construyen vocablos reverenciales, afectivos y despectivos, asi como ciertos sonidos, particularmente [i], dan lugar a la significacion diminutiva y afectiva, como en espanol chiquito, bonito, finito, tontito; en ingles tiny, slim, bit, slip; en italiano piccolo, piccino, ragazzino, finestrino, etc. Tambien construyen hipocoristicos en espanol (generalmente con ortografia anglicizada) y en ingles: Mari, Leti, Pati, Lilly, Jimmy, Charly, Johnny, etc. El sonido [c] desempena la misma funcion en espanol: Meche, Chucho, Nacho, Guicho, Lucha, Pancho, Licha, Chole y, como senala Lope Blanch, se presta a formaciones afectivas yjuguetonas como pechocho 'precioso', cochita 'cosita', bechito 'besito', panchita 'pancita', especialmente en la materlalia o manera de hablar a los ninos, asi como en de tocho morocho 'de todo' o !que chabocha la chevecha que che chube a la cabecha! (34).

Esos valores expresivos de fonemas como /i/y /c/-que no son "caprichosos", como los juzga Santamaria y lo relata Lope Blanch, sino que valen vis sonorum- revelan, por el contrario, la existencia de un mecanismo que se manifiesta en todas las lenguas: el fonosimbolismo, un fenomeno notado desde mucho tiempo atras por la estilistica, como en el caso mas citado de Luis de Gongora: "infame turba de nocturnas aves", en la Fabula de Polifemo y Galatea, en donde es, sobre todo, el fonema /u/el que resalta la oscuridad de la caverna de Polifemo, poblada de murcielagos. Recientemente, el neurologo V.S. Ramachandran (2012) ha venido senalando que ese fenomeno, ya reconocido mucho tiempo atras, corresponde a una serie de conexiones neuronales que tiene efectos sinestesicos, es decir, que la organizacion cerebral, sobre todo en los lobulos temporales inferiores, permite el "cruce" de percepciones provenientes de diferentes organos, como los de la vista y el oido. Esas ies o esas ches serian casos de relacion entre lo pequeno y el sonido [u] con lo oscuro. Lo que permite tales fenomenos sinestesicos, propone Ramachandran, es la existencia de "celulas espejo", en realidad circuitos neuronales especiales -descubiertos por un equipo de neurofisiologos italianos, presidido por Giacomo Rizzolatti-, propios del ser humano, aunque con presencia mas limitada en otros animales, como los orangutanes, que llevan al ser humano a la imitacion de lo que percibe: movimientos, sonidos, figuras, colores. Asi, el sonido de [c], africado y sordo, se prestaria a la expresion sonora de lo que se dice en la intimidad y murmurando: muy adecuado para el apapacho y el chiqueo infantiles, mediante esas versiones, tambien universales, del hablar a los ninos llamadas materlalia, Lallworter o motherese.

Yakov Malkiel (1990), quien fue un decidido propugnador del papel del fonosimbolismo en la formacion y la evolucion de las palabras, sabia a que se enfrentaba cuando aducia explicaciones fonosimbolicas a algunos de los vocablos que caian bajo su observacion. Segun afirmaba, el predominio del positivismo caracteristico de la linguistica heredera de los Junggrammatiker, empenada en el descubrimiento de procesos regulares de evolucion de los signos linguisticos, logro marginar el papel del fonosimbolismo en la historia de las palabras. "In that climate of opinion, onomatopoeia and such fragments of children's language as lent themselves to eventual transfer to the language of adults, the celebrated Lallworter, came last, sometimes relegated to apologetic footnotes, by way of marginal afterthought" (p. 10). Entre los muchos casos que ofrece Malkiel, se pueden citar chinche < esp. ant. cimze < lat. cimex y chiflar y chillar < lat. sfilare, en donde el fonema /c/sustituye "caprichosamente" a /0/o a /s/respectivamente. Para todos los casos examinados, tanto los supuestos hibridos espanol-nahuatl, como los que se registran en otras regiones del mundo hispanico, se puede proponer la hipotesis alternativa de que se trata de casos de fonosimbolismo del fonema /c/en espanol. A diferencia de la hipotesis de Alatorre, ad hoc para los diez adjetivos del espanol jalisciense, todos los casos senalados (35), con excepcion de los que revelan evolucion regular del espanol, asi como de los provenientes de otras lenguas (arabe, italiano, quechua, etc.) se pueden explicar como resultado del fenomeno del fonosimbolismo. Como efecto de ese mismo fenomeno, pero paradojicamente, voces como tencuache, pachiche, tololoche y cuatache o cuatacho seran hibridos, si, pero de raiz nahua y sufijo fonosimbolico espanol, lo que corresponde a la adopcion comun de raices nahuas en espanol de Mexico.

REFERENCIAS

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(1) Al razonamiento de Alatorre se puede agregar lo que afirma SWADESH (1966); al hablar de algunas alternancias funcionales en la formacion de la palabra nahuatl, senala que "los derivados nominales muchas veces manifiestan la i" (p. 11). Alatorre se refiere a DAVILA GARIBI 1935.

(2) CORTES Y ZEDENO 1967 [1765]; GUERRA 1900 [1692]. Aunque hay que notar la cita de Lope Blanch (p. 626) del Arte de la lengua mexicana, de ALONSO DE MOLINA (1576): "a los nombres propios, Substantivos y Adjectivos, que significan cosas animadas, o inanimadas se les anade algunas veces tzin, o tzintli. Y esto acaece, para denotar buena crianza, cortesia, o reverencia. Exemplo veventzi[n], viejo honrado. Ytem para denotar afabilidad y mansedumbre. Exemplo, ychpuchtzintli, bendita donzella. Item para denotar compassion y piedad. Exem. cocoxcatzintli, enfermo al qual tenemos voluntad y nos compadecemos del" (p. 12r. y v.).

(3) Aunque el origen del nombre no resulta muy claro para Alfredo Lopez Austin, a quien, junto con Rodrigo Martinez Baracs, agradezco sus observaciones y correcciones a este articulo.

(4) Asi la llama BERNAL DIAZ DEL CASTILLO en su Historia verdadera de la conquista de la Nueva Espana (cap. 36). Vease la ed. de 2014 a cargo de Guillermo Seres.

(5) Vease LARA 2008, n. 89.

(6) Lopez Austin pone en duda esa etimologia. Nanche: "(Byrsonima crassifolia) Arbol o arbusto de la familia de las malpigiaceas de distintas variedades que da este fruto. Alcanza hasta 10 m de altura, tiene las hojas anchamente ovales, de color verde brillante en el haz y opaco en el enves; sus flores, de color amarillo rojizo, crecen en racimos terminales. Su corteza se emplea en medicina tradicional como astringente, para combatir la diabetes y las infecciones intestinales o de la boca. Se cultiva en regiones de clima calido" (DEM, s.v.).

(7) Cacahuananche: "(Tambien cacahuanance, cacahuananche, cacahuanantzin, cacahoanance o cacahoananchi) ( Gliricidia sepium) Arbol silvestre de la familia de las leguminosas que alcanza hasta los 15 m de altura; sus hojas y la corteza, con espinas, son venenosas; sus flores son de color rosado palido y sus frutos tienen forma de vaina; se utiliza como forraje y para dar sombra a los cacaotales; coatante, cocohite; madre del cacao, madre chontal, madre mansa, madre brava" (DEM, s.v.).

(8) ALONSO DE MOLINA, en su Vocabulario en lengua mexicana-castellana (1555), no incluye una forma que pudiera haber evolucionado a tencuache, explicado por CABRERA en su Diccionario de aztequismos (1974) a partir de tencua 'de labio leporino', de tencuallo 'labio comido' y reproducido mas o menos de la misma forma por ROBELO 1940. Para CABRERA, tencuache es "diminutivo de tencua, con la desinencia tzin". En MOLINA se encuentra una interesante familia de expresiones formadas por tencua- y tenqua-, cuyo campo lexico refiere a la boca, los labios, la lengua y cualquier borde. Bajo tentli, MOLINA glosa: "los labrios, o el borde, o orilla de alguna cosa" (vease la ed. de 2013).

(9) MOLINA (2013 [1555]): tzintli 'el ojo del salvonor'. CABRERA (1974) no identifica la planta, solo senala "Planta cuya raiz y hojas se suponen ser antivenereas".

(10) Toloache: "Planta herbacea de la familia de las solanaceas que mide entre 60 cm a 1 m de altura; esta cubierta de pelo fino y suave; sus hojas son ovales y agudas, de 10 a 20 cm; sus flores son monopetalas, tubulosas, de color blanco, purpureo o violaceo y su fruto es globoso y espinoso, como la Datura innoxia, la Datura meteloides y la Datura stramonium; se la conoce por sus efectos narcoticos, alucinogenos y espasmodicos; es muy venenosa" (DEM, s.v.).

(11) Lopez Austin piensa que toloa se refiere a la posicion de las flores hacia abajo.

(12) CCuitlacoche "(Ustilago maydis) Hongo parasito que invade las mazorcas tiernas del maiz; aparece a manera de grandes tumores de un blanco grisaceo que, cuando maduran, revientan y liberan infinidad de esporas negras; es comestible, cocido o guisado; huitlacoche: tacos de cuitlacoche, arroz con cuitlacoche" (DEM, s.v.).

(13) Segun CABRERA 1974 y MONTEMAYOR 2007, pero MOLINA 2013 [1555]: cuitlacochtli 'mayz o trigo anublado'.

(14) Chichi: "Cada uno de los pechos de la mujer o de las tetas de las hembras de los animales; chiche: bonitas chichis, ensenar las chichis, [mucho menor que]Le estaba dando la chichi al nino[mucho mayor que]" (DEM, s.v.). Su origen es chichihualli. En maya y en el espanol de Yucatan, chichi significa 'miga de pan'; es un homonimo de la voz nahua.

(15) Huizache: "( Acacia farnesiana) Arbol o arbusto de la familia de las leguminosas, de hasta 9 m de altura, de ramas espinosas, corteza delgada, vainas de color morado negruzco y flores amarillas muy olorosas. De su vaina se extrae una sustancia llamada tanino, que sirve para hacer tinta negra; el tronco produce un tipo de goma; de sus flores se obtiene la esencia de acacia que se utiliza en perfumeria, y sus hojas se usan como alimento para el ganado" (DEM, s.v.).

(16) Mapache: "(Procyon lotor) Mamifero carnivoro de cuerpo ancho, patas cortas y robustas con cinco dedos, cabeza ancha, de hocico puntiagudo y orejas cortas; alrededor de los ojos tiene una mancha negra, a manera de antifaz; mide de 40 a 60 cm de largo; su piel es gris o amarillenta, combinada con negro, y su cola tiene varios anillos blancos y negros; sus patas delanteras son prensiles; lava sus alimentos antes de comerlos. Habita cerca de rios y lagos y se alimenta de crustaceos, peces, roedores y frutas" (DEM, s.v.). En este caso y en el de tlacuache, Lopez Austin senala que la razon del reverencial puede deberse a su parecido con los humanos, en cuanto que sus extremidades delanteras oponen el dedo pulgar a los otros.

(17) MOLINA 2013 [1555]: pachoa 'abajarse inclinando el cuerpo o apretarse la barriga'. Para LOPEZ AUSTIN no es correcta la etimologia que propone.

(18) Pachiche: "1 Tratandose de un fruto o de una flor, que esta arrugado, marchito, pasado, sin jugo o poco desarrollado: [mucho menor que]Yo comia las naranjas pachiches, de esas que se caen y les pega el sol durante el dia[mucho mayor que], mangos pachiches. 2 Tratandose de personas o de algunas cosas, que esta viejo o arrugado" (DEM, s.v.).

(19) En este caso se nota la formacion del adjetivo nahua con el sufijo -tic. Vease mas abajo.

(20) Segun Lopez Austin, las hipotesis etimologicas que proponen ROBELO 1940, CABRERA 1974 y MONTEMAYOR 2007 para bachiche, bachicha, tepache, tlalcocochi, macuache, taniche, chilinche, conchiche, sagabiche, coliche, cortichi, zumbiche y chamaco son muy probablemente erroneas.

(21) Tepache: "Bebida refrescante que se prepara con eljugo fermentado de la pina o de otras frutas y se endulza con piloncillo o azucar" (DEM, s.v.).

(22) Tlacuache: "Animal mamifero del orden de los marsupiales, por lo general de color gris, que llega a medir hasta 45 cm de largo sin considerar la cola. Tiene el hocico puntiagudo, las orejas cortas y redondas, las patas cortas en relacion con el cuerpo y una cola larga que le sirve para colgarse, para coger cosas y transportarlas. La hembra tiene una bolsa en la que lleva a sus crias mientras terminan de desarrollarse. Se alimenta de carrona, frutos, verduras, y de huevos y polluelos de aves, por lo que es considerado plaga cuando habita cerca de los gallineros; es un animal de habitos nocturnos y tiene la peculiaridad de fingirse muerto cuando se lo atrapa. En algunas regiones se caza y se consume como alimento" (DEM, s.v.).

(23) Segun CABRERA (1974), Montemayor no ofrece una etimologia y Molina no registra ni el animal, ni voz parecida. SWADESH (1966) descompone tlacuatzin: tla 'cosa' + cua 'come' + tzin, diminutivo. LOPEZ AUSTIN, en los apendices de su libro Los mitos del tlacuache (1996), cita de GASPAR DE COVARRUBIAS (1986 [1580], pp. 150-151): "Crianse [en los montes de Texcaltitlan] otros animalejos que se dicen tlaquatzin, que significa 'comedor' porque come gallinas" (p. 462). En este vocablo -tzin podria ser reverencial, dado el papel del tlacuache en la mitologia nahua, pues, dice LOPEZ AUSTIN, "Nuestro personaje es, por excelencia, el comedor. Su nombre nahuatl, tlacuatzin o tlacuatl, deriva del verbo cua, 'comer'. Lo que come es, por supuesto, el alimento por excelencia, el maiz, con el que comparte naturaleza. Entre los mayas esto es mas claro, puesto que la palabra och significa 'tlacuache'; pero tambien quiere decir 'sustento o comida', y en otras lenguas mayenses la referencia al maiz se hace precisa. En kekchi, por ejemplo, och significa 'jilote tierno'. Och, por tanto, es una calidad. Es la calidad de la que participan el tlacuache, el maiz y esa luz roja que, segun dicen los tzotziles, precede al alba" (p. 304). Es decir, tlacuache no significa 'bocadillo sabroso'.

(24) Tololoche: "Contrabajo, particularmente el que forma parte de la orquesta de mariachis" (DEM, s.v.).

(25) Notablemente, este adjetivo, de forma similar a los que aduce ALATORRE, no recibio atencion ni por parte suya ni de CABRERA 1974 y MONTEMAYOR 2007; ni MOLINA 2013 [1555] ni COROMINAS 1991 ofrecen alguna forma que lo explique. El vocablo se usa en las mismas regiones de Jalisco y el Noroeste. Vease el articulo correspondiente en el DEM. De ahi se vislumbra un rasgo semantico profundo de 'dependiente'. En "El baile de los pepenches" de Jose Clemente Orozco, tambien jalisciense, en que aparece una pareja "bien vestida" bailando, es dificil saber a que se referia.

(26) LOPE BLANCH (p. 630) lo agrega a la lista que ofrece Alatorre.

(27) CABRERA 1974: copitl 'luciernaga' + tzin, diminutivo, nombre de ese insecto en una region bien delimitada del Noroeste, como lo atestigua copechi en el Atlas linguistico de Mexico, s.v. luciernaga.

(28) Todos ellos procedentes de los glosarios de los diez tomos de las Relaciones geograficas del siglo xw, editadas por RENE ACUNA en 1982-1988.

(29) CAMPBELL (1997, pp. 133-136) lista el coca entre esas lenguas del tronco yuto-azteca, quiza repitiendo los datos de OROZCO Y BERRA 1864, pues no parece haber otros mas recientes y mejor sustentados empiricamente.

(30) Tal dificultad tambien pone en entredicho la supuesta etimologia coca del vocablo mariachi, aducida por Davila Garibi (sin que quiera decir que la etimologia popular, que atribuye al frances mariage, tenga algun viso de verosimilitud). JAUREGUI (2001) sostiene que "Davila Garibi nunca presento documento alguno que permitiera comprobar su hipotesis acerca del origen del mariachi en Cocula, Jalisco, y de la etimologia de la palabra mariachi a partir de la lengua coca" (p. 41; relacionado con ello, cf., ademas, JAUREGUI 2007, p. 191, p.e.). Sin embargo, todo parece indicar que mariachi proviene de alguna de las lenguas del noroeste, del opata, del yaqui o particularmente del cora, aunque tampoco hay investigaciones que permitan elaborar una hipotesis al respecto. Solo se ha registrado la voz, primero, como toponimo en Nayarit, y luego, en un proceso semantico que va de un fandango a una tarima, a unos musicos. Dice JAUREGUI (2012): "La famosa [mucho menor que]carta de Rosamorada[mucho mayor que] de 1852 incluye el testimonio de que en la region costanera del actual Nayarit se denominaba a los fandangos -bailes populares al aire libre con borrachera- con el termino [mucho menor que]mariachis[mucho mayor que]. La primera vez que el grupo musical aparece vinculado con el termino [mucho menor que]mariache[mucho mayor que] se encuentra en un testimonio de 1859, referente al pueblo de Tlalchapa, en el estado de Guerrero. En una cronica periodistica de 1874 sobre Coalcoman, Michoacan, se designa por primera vez como [mucho menor que]mariachi[mucho mayor que] a la musica que ejecutan los grupos cordofonos del occidente mexicano. En 1892, otra vez en Santiago Ixcuintla, se denomina [mucho menor que]mariache[mucho mayor que] a la tarima -el tambor de pie- sobre la que se zapatean sones y jarabes" (p. 224).

(31) El mismo ALATORRE observa: "las pilmamas bilingues hubieran podido decir por ejemplo llorontzin, llorotzin. Por que [mucho menor que]prefirieron[mucho mayor que] llor-i-tzin, imposible saberlo. -?Y como explicar que se diga lloriche y nunca llorinche, que se diga guerinche y nunca gueriche, que no se diga cantiche sino cantaliche, y que alternen pidiche y pidinche?" (p. 73, 2n. 11).

(32) CABRERA 1974 explica su etimologia tzipitl 'nino enfermo' + ayatl 'manta para llevarlo' o chiltic 'colorado' + payatl 'gusanillo velloso'. Ambas parecen muy improbables. De tzipitl viene chipil: "que esta triste o melancolico, sobre todo las mujeres cuando estan embarazadas o los ninos cuando su madre esta encinta" (DEM, s.v.).

(33) Lopez Austin considera muy improbable la etimologia propuesta de chamahua 'crecer un nino'.

(34) Incluso esa che esta en el origen de la voz pachuco, formada juguetonamente para nombrar a los mexicanos de El Paso -[el pacho]- que se extendieron por el suroeste de Estados Unidos de America desde finales de 1930 y durante la decada de 1940. Vease LARA 1992.

(35) Incluso, destaco, tencuache, jolinchey barbinche. El primero con raiz nahua pero sufijo despectivo; los otros con raiz espanola y el mismo sufijo.

LUIS FERNANDO LARA

El Colegio de Mexico

El Colegio Nacional

lara@colmex.mx

DOI: 10.24201/nrfh.v67i1.3470

Recepcion: 1 de septiembre de 2017; aceptacion: 23 de noviembre de 2017.
COPYRIGHT 2019 El Colegio de Mexico, A.C.
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Author:Lara, Luis Fernando
Publication:Nueva Revista de Filologia Hispanica
Date:Jan 1, 2019
Words:6123
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