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?ES LA TESIS DE LA SUBDETERMINACION UNA TESIS COHERENTE?

1. Introduccion

?Que ocurriria si dos teorias afirmaran cosas incompatibles sobre un mismo fenomeno? Por ejemplo, que una de ellas afirmara que el universo es infinito y se expande, mientras que una teoria rival afirmara que es estatico y finito ?cual deberiamos creer? Observar la evidencia empirica seria una buena manera de dirimir la querella, sin embargo, ?que pasaria si la evidencia fuera compatible, de hecho, con ambas hipotesis? ?Es esto posible? Si lo es, ?deberiamos creer en ambas, desdenar alguna por mor de la simplicidad, o deberiamos ser agnosticos? En este articulo discuto preguntas de esta naturaleza y esbozo un diagnostico sobre la dificultad de tener teorias empiricamente equivalentes.

En la seccion 2 formulo la tesis canonica de la subdeterminacion empirica de las teorias y describo como este desafio motiva una forma de antirrealismo distinta de otras vertientes en boga. Asimismo, hago explicito algunos de los compromisos centrales del realismo cientifico y explico cuales de ellos se ven comprometidos frente a esta tesis antirrealista. En la seccion 3 expongo la estructura argumentativa de la tesis de la subdeterminacion y hago explicitas dos de sus premisas fundamentales, a saber, la de incompatibilidad teorica y la de equivalencia empirica. Luego, en la seccion 4 discuto esta ultima por ser de especial interes en mi argumento central, asi como algunas objeciones importantes en su contra.

Mi tesis central es que hay una poderosa objecion que ha sido ignorada en la literatura sobre subdeterminacion y que una adecuada formulacion de la misma cuestionaria sus bases ya que, si la suponemos correcta, entonces es posible construir una reductio ad absurdum, que imposibilitaria soportar sus funestas consecuencias antirrealistas. Las secciones 2-4 serviran como sustento explicativo para las secciones argumentativas 5 y 6. Mientras que en la seccion 5 reconstruyo un argumento de Leplin con el fin de sugerir la posibilidad de que la tesis de la subdeterminacion no se puede establecer sin cuestionar la plausibilidad de una de sus propias premisas, en la seccion 6 reformulo detalladamente su argumento partiendo de la distincion entre datos empiricos y evidencia empirica y empleo un caso de la historia de la ciencia; posteriormente cuestiono su plausibilidad como un reto esceptico. Finalmente, en las secciones 7 y 8 discuto algunas posibles objeciones a mi planteamiento y sugiero posibles vias de investigacion para reformular el desafio de la subdeterminacion.

2. Que esta en juego?

La tesis de la subdeterminacion (en adelante TSE) es una tesis que pretende justificar, cuando no estipular, la coexistencia de multiples teorias rivales compatibles con los mismos datos empiricos.

Existe un amplio acuerdo segun el cual la formulacion canonica de la TSE tiene la siguiente forma: (1)
la "subdeterminacion" usualmente se refiere a la idea de que podrian
existir teorias [rivales] ante las cuales ningun fragmento de evidencia
podria inclinarse, y no solo la evidencia. Si dos teorias estan
subdeterminadas en este sentido mas fuerte, entonces, sin importar que
tanta evidencia recolectemos en el futuro, nunca estaremos en
condiciones de seleccionar alguna partiendo de su base empirica.
(Okasha 2002, p. 304; las cursivas son mias.) (2)


Este desafio representa una de las mayores dificultades del realismo cientifico, (3) pues, de ser correcto, negaria la posibilidad de obtener algun tipo de conocimiento sobre los componentes inobservables que nuestras teorias cientificas postulan, ya que el acceso epistemico a este tipo de entidades es, como veremos, especialmente problematico. El escepticismo engendrado por la TSE puede apreciarse si distinguimos algunas tesis fundamentales vinculadas al realismo cientifico. Siguiendo a Okasha (2002, p. 305), Ladyman (2002, p. 158) y Chakravartty (2016), podemos enumerar al menos tres de estas tesis:

1. Tesis metafisica: existe una realidad que es independiente de nuestras mentes y de nuestras capacidades y/o limitaciones cognitivas.

2. Tesis semantica: nuestras teorias cientificas poseen condiciones de verdad, por ende, deben ser interpretadas como descripciones literales de la realidad.

3. Tesis epistemica: hay contextos cientificos en los cuales se justifica que afirmemos que nuestras teorias describen correctamente la realidad, tanto en el dominio de lo observable como en el de lo inobservable. (4)

No obstante el escepticismo engendrado por la TSE no tiene como proposito cuestionar 1, si tiene por objetivo bloquear nuestra confianza en 2 y 3 por las siguientes razones. Los escenarios de subdeterminacion plantean, por hipotesis, la existencia de teorias que podrian diferir a nivel inobservable (p.ej., ontologia, propiedades, leyes, etc.), aunque a nivel empirico serian exactamente equivalentes. Sin embargo, esto ultimo trae la desafortunada consecuencia de bloquear la inferencia que toma como base el exito empirico de una teoria para atribuirle verdad o presuncion de verdad (so pena de dar por hecho que dos teorias rivales empiricamente equivalentes podrian ser simultaneamente verdaderas). En tal caso, el defensor de la TSE sugerira una forma de agnosticismo epistemico sobre que teoria es correcta. (5)

Si lo que la TSE afirma es correcto, entonces, la tesis epistemica colapsa. Al no poder decantarnos por una u otra teoria solo considerando la evidencia empirica (que es el criterio epistemico por antonomasia), sera mejor abandonar nuestra pretension de conocimiento acerca de que teoria podria contener la correcta descripcion de la realidad a nivel inobservable. Por supuesto, esta dificultad no tiene que traducirse, como ya queda dicho, en la incapacidad de elegir una teoria sobre otra tomando como base algun criterio no epistemico. Asimismo, es preciso notar que hay un cuestionamiento tacito en contra de la tesis semantica del realismo; la razon es que, si concedemos que distintas teorias rivales podrian ser empiricamente equivalentes y, en el mejor de los escenarios, solo una de ellas podria ser verdadera, se sigue que habria al menos una teoria que seria falsa pero empiricamente exitosa. Siendo asi, resultaria innecesario explicar el exito empirico de una teoria a partir de su exito referencial y/o su verdad. (6)

Esto ultimo es una fuerte motivacion que favoreceria una forma de instrumentalismo, pues, en la medida en que la nocion de verdad no desempene ningun papel esencial para comprender el funcionamiento y exito de nuestras teorias ?por que deberiamos interpretarlas como entidades que, en principio, podrian ser verdaderas o falsas? Si bien es cierto que la TSE no implica negarle condiciones de verdad a nuestras teorias cientificas, si nos ofrece una razon para interpretarlas unicamente como instrumentos con gran poder predictivo. Asi, podemos concluir que la TSE cuestiona tanto el componente epistemico como el semantico.

3. ?Como se estructura la TSE?

Por mor de la sencillez conviene condensar el reto propuesto por la TSE de acuerdo con la siguiente estructura argumentativa: (7)

P1. Dada cualquier teoria cientifica [T.sub.1], es posible formular al menos una teoria rival [T.sub.2], cuya ontologia a nivel inobservable sea incompatible con aquella propuesta por [T.sub.1].

P2. Tanto [T.sub.1] como [T.sub.2] son empiricamente equivalentes, EE (e.d. adecuadas en exactamente el mismo dominio empirico). (8)

P3. Si consideramos, ademas, que la base epistemica para elegir una teoria sobre otra reside, en ultima instancia, en la evidencia empirica,

P4. entonces concluimos: a) que [T.sub.1] y [T.sub.2], aun siendo incompatibles, son ambas correctas; b) suspendemos el juicio acerca de que teoria deberiamos aceptar como correcta; o bien, c) tomamos como base criterios pragmaticos, que no epistemicos, para seleccionar una unica teoria. (9)

Ahora bien, la premisa uno de nuestro argumento enfatiza el hecho de que dos o mas teorias podrian postular ontologias incompatibles al describir la realidad fisica. Aqui, la nocion de incompatibilidad alude a la posibilidad de tener descripciones de la realidad que postulan ontologias, estructuras matematicas, propiedades, leyes o eventos causales que no podrian ser simultaneamente verdaderos so pena de suponer una contradiccion en el intento de explicar la realidad fisica. Asi, que dos teorias sean incompatibles quiere decir que hay al menos un componente en cada teoria que se excluye mutuamente.

Por ejemplo, que una teoria describa los fenomenos gravitacionales como fuerzas atractivas que operan de manera instantanea de acuerdo con la ley newtoniana de gravitacion universal es incompatible con un enfoque relativista de acuerdo con el cual los fenomenos gravitacionales son descritos como el resultado de la geometria curva del espaciotiempo (cuyos efectos no pueden propagarse a una velocidad mayor que la velocidad de la luz). (10)

La premisa dos constituye un aspecto central para caracterizar el desafio que la TSE propone y puede interpretarse de al menos dos formas distintas. La interpretacion "robusta" supone que dos teorias incompatibles serian EE a la luz de toda la evidencia posible que un observador ideal pudiera recolectar en la historia del universo; mientras que una segunda interpretacion nos presenta una forma transitoria (e.d. temporal) de EE, en cuyo caso dos teorias rivales serian empiricamente equivalentes unicamente a la luz de evidencia empirica en un contexto cientifico particular. Aunque es cierto que la TSE se ha entendido tradicionalmente como un problema "robusto" desde la formulacion canonica de Quine (1975; 1992), de acuerdo con la cual: "Tal es la doctrina segun la cual la ciencia natural esta subdeterminada empiricamente; subdeterminada no solo por la observacion pasada sino por cualquier evento observable" (1975, p. 313, las cursivas son mias). Cabe senalar que la distincion entre una forma de subdeterminacion global y una transitoria no es de poca importancia, aun cuando diversos autores (11) han argumentado que el mayor desafio al realismo cientifico proviene justamente de la formulacion robusta. (12)

Finalmente, P3 sostiene que la evidencia empirica es aquello que ha de contar como criterio epistemico, o indicador a favor de la verdad o probable verdad de nuestras mejores teorias cientificas, esto, en el supuesto de que virtudes extraempiricas tales como la sencillez conceptual, la "belleza" o la "plasticidad" matematica no son rasgos conducentes a la verdad, (13) y que en conjuncion con P1 y P2 generan las consecuencias escepticas que ya he mencionado. Por supuesto, aunque la TSE es una tesis que puede abordarse desde diversas aristas, segun se elija cuestionar una u otra premisa, mis argumentos criticos tendran como foco de atencion la premisa EE, esto es, P2.

4. ?Podemos articular correctamente la premisa EE?

La nocion de equivalencia empirica (EE) ha sido una de las premisas mas problematicas y un blanco frecuente de criticas. Antes de formular la que considero es la objecion decisiva en contra de la posibilidad de establecer la premisa de EE, enumero algunas de las objeciones que, sin tener que ser irresolubles, exigen una respuesta urgente de parte del defensor de la TSE:

1. Objecion de vaguedad: dado que la TSE tiene por objeto minar unicamente la posibilidad de conocimiento del dominio de lo inobservable, una formulacion correcta de la TSE implicaria que hemos dividido adecuadamente entidades y procesos observables de aquellos que son inobservables. No obstante, semejante distincion es presuntamente vaga y no puede trazarse sin presuponer cierto grado de arbitrariedad dado que no hay un unico criterio que nos permita delimitar aquello que contaria como observable de aquello que no lo es. De ser asi, el contenido empirico de una teoria seria igualmente vago y cualquier caso de subdeterminacion podria ser socavado invocando la arbitrariedad de semejante distincion. Grover (1962) y Musgrave (1974) presentan una objecion en esta direccion.

2. Objecion de ambiguedad: la afirmacion de que "dos o mas teorias podrian estar subdeterminadas a la luz de toda observacion posible" es ambigua. Por ejemplo, que algo sea observable ?lo es porque es empirica, logica o tecnologicamente posible observarlo? Si es lo primero, ?cuenta lo que de hecho es observado, o tambien lo que podria ser observado? Si es lo segundo, ?algo es observable de acuerdo con nuestras capacidades actuales, futuras o de acuerdo con alguna capacidad especial? Y si fuese lo tercero, ?que instrumentos, y que tanto de lo observado a traves de ellos contaria como observable? Devitt (1991) y Churchland (1985) han formulado objeciones de este tipo.

3. Objecion de modalidad: que dos teorias sean EE no es otra cosa que afirmar que el conjunto de afirmaciones empiricas que implica ambas teorias es exactamente el mismo; sin embargo, puesto que la nocion de observabilidad contiene tacitamente una nocion modal que permite distinguir lo que es observado actualmente de aquello que podria ser observado (ya sea con o sin instrumentos), ?como podria justificarse dicha modalidad? Si, por ejemplo, uno invocara una forma de realismo modal a la Lewis (1986), es dudoso que el teorico de la subdeterminacion pudiera abrazar semejante realismo (siendo esceptico como es, sobre cualquier entidad inobservable). Luego, ?que tipo de teoria deberiamos adoptar para dar sentido al componente modal de la premisa EE, sin que esto quebrante el escepticismo que la TSE (14) propone?

Aqui no pretendo dar por hecho que tales objeciones son insuperables para la TSE; mas bien, deseo senalar que dichas dificultades merecen una respuesta si tal tesis ha de formularse correctamente. Ademas, resulta de especial interes, por no decir inquietante, que en la literatura sobre subdeterminacion se asuma, sin mas, que la nocion de equivalencia empirica deba articularse sin distinguir entre "datos" u "observaciones" y "evidencia empirica", pues, como veremos en otra seccion, estos conceptos distan de ser sinonimos y al distinguirlos cabalmente se derivan consecuencias importantes en contra de la TSE.

Al notar que "datos empiricos" y "evidencia empirica" son nociones que desempenan distintos papeles en la practica cientifica, mostrare que el teorico de la subdeterminacion no podria articular la premisa de equivalencia empirica sin atentar contra su propio escepticismo. En la siguiente seccion expondre un argumento que Leplin propone segun el cual la TSE es una tesis teoricamente injustificada; posteriormente ofrecere algunas objeciones en contra de su planteamiento y, en la seccion 5, reformulare su argumento utilizando un enfoque alternativo con el fin de superar las limitaciones de su argumento.

5. ?Es la TSE consistente?

Aun cuando la premisa de equivalencia empirica (EE) fuese establecida de una manera clara y sistematica, (15) cabria preguntarse si esto seria suficiente para articular adecuadamente la TSE. Mi respuesta es negativa. Leplin (1997) presento un argumento (generalmente ignorado en la literatura sobre subdeterminacion) que senala la existencia de una dificultad mayor para establecer la premisa EE; de hecho, la critica de Leplin puede entenderse como un ad absurdum: una vez que la tesis de la subdeterminacion se acepta como una tesis correcta, concluye que la premisa EE no puede establecerse, contradiciendo, asi, el supuesto de que la TSE era correcta. Aunque esta conclusion puede establecerse de al menos dos formas alternativas, comenzare con la ruta que nuestro autor propone.

Leplin toma como punto de partida el hecho de que una teoria cientifica es empiricamente contrastable mediante las predicciones empiricas que esta realiza; (16) en segundo lugar, nos advierte que a la luz del holismo confirmacional se esperaria que tales predicciones ocurran solo si las consideramos en asociacion con un conjunto mas o menos amplio de afirmaciones auxiliares. Sin embargo, y aqui reside la tesis central de Leplin, las afirmaciones auxiliares empleadas en la derivacion de predicciones empiricas tambien se verian afectadas por la TSE, asi:
Si la UD [subdeterminacion] es correcta, tambien estarian
subdeterminados los auxiliares teoricos empleados para obtener
predicciones de una teoria dada. Asi, la eleccion entre distintos
auxiliares, los cuales arrojarian distintas predicciones, no podria
estar empiricamente justificada. Luego, no es claro cuales serian los
compromisos observacionales de la teoria. Tampoco es claro si estos
compromisos son los mismos para cualquier par de teorias. Esto quiere
decir que la EE no puede ser establecida. Por lo tanto, UD, si es
correcta, no puede ser establecida por la EE. (Leplin 1997, p. 205; las
cursivas son mias.)


La estructura del argumento anterior puede replantearse de la siguiente manera:

1. Supongamos que [T.sub.1] y [T.sub.2] estan subdeterminadas.

2. Se sabe que [T.sub.1] y [T.sub.2] generan predicciones empiricas en virtud de sus hipotesis centrales [H.sub.1] y [H.sub.2], respectivamente, asi como a partir de un conjunto de afirmaciones auxiliares, digamos, [A.sub.1] y [A.sub.2].

3. Ahora bien, siendo consistentes con la TSE, la propia eleccion de afirmaciones auxiliares, esto es, de [A.sub.1] y [A.sub.2,] tambien estaria subdeterminada.

4. Luego, el contenido empirico de [T.sub.1] y [T.sub.2] (derivado de la conjuncion de [H.sub.1*][A.sub.1], y [H.sub.2*][A.sub.2], respectivamente) seria indeterminado, dado que habria posibles conjuntos rivales de afirmaciones auxiliares: [A.sub.1,][A.sub.2,][A.sub.3...] [A.sub.n], de manera que la TSE sugerira suspender el juicio acerca de que conjunto seria correcto adoptar.

Si el argumento anterior es correcto, entonces no habria una unica manera de definir el contenido empirico de cualesquiera dos teorias, al menos no sin asumir un conjunto de afirmaciones auxiliares de manera arbitraria; luego, ?como podriamos justificar que son EE? En el mejor escenario cualquier caso de subdeterminacion tendria que definirse en relacion con un conjunto particular de afirmaciones: [A.sub.1,][A.sub.2,][A.sub.3...] [A.sub.n], aunque esto arroja una nueva dificultad:
La aplicacion de la UD [subdeterminacion] a los auxiliaries [[A.sub.1,]
[A.sub.2],[A.sub.3...] [A.sub.n]] trivializa la EE al punto de que no
conlleva implicaciones epistemicas. Si los auxiliares pueden ser
elegidos libremente, la EE se sostiene por decreto; basta con elegir
cualesquiera auxiliares con el fin de que las consecuencias
observacionales de las teorias rivales coincidan. Asimismo, cualquier
par de teorias podria diferir observacionalmente con una eleccion de
auxiliares diferente. Es, entonces, arbitrario que un par de teorias
sea o no considerado como empiricamente equivalente. (Leplin, p. 215)


El diagnostico de Leplin parece contundente. En el supuesto de que la tesis de la subdeterminacion sea correcta, deberiamos reconocer al menos dos consecuencias negativas para la TSE. Primero, que esta se puede emplear para engendrar escepticismo sobre las afirmaciones auxiliares mismas y, por ende, sobre cual podria ser el contenido empirico de cualquier teoria cientifica. En segundo lugar, que la premisa de EE tendria que definirse solo en relacion con un conjunto particular de afirmaciones auxiliares elegido de manera arbitraria, trivializando, asi, la TSE. Aun cuando el argumento de Leplin constituye una critica novedosa en contra de la TSE, hay cuestiones cruciales que dificultan su plausibilidad, por ejemplo: ?podrian estar subdeterminadas las afirmaciones auxiliares del mismo modo que cualquier otra afirmacion sobre entidades inobservables? ?Cual es la nocion de teoria que Leplin da por sentado en su ataque en contra de la TSE? Y, finalmente, ?es imprescindible presuponer una metodologia hipotetico-deductiva a fin de que su argumento cuestione la TSE?

Primero, suponer que cualquier afirmacion auxiliar podria estar subdeterminada es una aseveracion innecesariamente robusta. Por ejemplo, en el s. XIX Young utiliza el experimento de la doble rendija que mostro un patron de interferencia que era resultado de la naturaleza ondulatoria de la luz; tales resultados tuvieron lugar solo en el supuesto de que las rendijas tenian la forma y el tamano adecuados, que ninguna de las rendijas estaba obstruida, o que el haz de luz estaba enfocado correctamente, etc. Y, aunque estos detalles del experimento formaban parte de las afirmaciones auxiliares, seria falso afirmar que todas ellas involucran aspectos inobservables y que, por ende, podrian ser presa de la TSE.

Este ultimo aspecto es importante si consideramos que Leplin parece dar por hecho que el conjunto de afirmaciones auxiliares podria estar subdeterminado sin restricciones, aunque esta afirmacion entraria en conflicto con diversos casos de la historia de la ciencia. Ahora bien, si lo que Leplin afirma es que unicamente algunas de las afirmaciones auxiliares podrian estar subdeterminadas, su argumento aun podria funcionar con la condicion de que se especifique que afirmaciones incluyen componentes inobservables. Otra dificultad que no deberiamos pasar por alto, y esto nos conduce a la segunda interrogante que planteo, es que una vez que Leplin ha estipulado que las afirmaciones auxiliares tambien tendrian que estar subdeterminadas, agrega: "Luego, no es claro cuales son los compromisos observacionales de la teoria", sin embargo, a lo largo de su ensayo la nocion de "teoria" carece de una explicacion sustancial que sea util para comprender que quiere decir exactamente con la cita antes mencionada.

Si bien es cierto que el argumento de Leplin pretende establecer que el contenido empirico de cualesquiera dos teorias rivales es indeterminado (puesto que la eleccion de afirmaciones auxiliares estaria subdeterminada), no ofrece una explicacion sobre que deberia considerarse parte de cualquier teoria cientifica, es decir, ?las afirmaciones auxiliares de las que habla, forman parte de los componentes que deberian emplearse para individuar teorias? Si su respuesta es afirmativa, su argumento no solo socava la posibilidad misma de determinar su contenido empirico, tambien haria ininteligible hablar de [T.sub.1], [T.sub.2], [T.sub.3]...[T.sub.n], como objetos individuables, puesto que hablar de cualquier teoria qua teoria individual supondria, por definicion, la inclusion de un conjunto particular de afirmaciones auxiliares, pero esta eleccion es, precisamente, lo que Leplin intenta impedir con su argumento.

Por otra parte, si las afirmaciones auxiliares no son necesarias para individuar teorias, la manera mas sencilla de entender lo que Leplin afirma es que por "teoria" parece referirse a un conjunto de afirmaciones "nucleares" que, siguiendo a Lakatos (1978), podriamos caracterizar como un conjunto de presupuestos teoricos fundamentales que definen un Programa de Investigacion Cientifica (PIC). Sin embargo, aun en la posicion de Lakatos, un PIC esta compuesto por teorias individuables que difieren en virtud de algunos de sus presupuestos auxiliares. Por ende, es preciso que Leplin especifique los componentes teoricos (sean estos linguisticos o matematicos) que nos permitirian definir la identidad de una teoria, de tal modo que sea posible determinar en que condiciones nos encontramos ante una y la misma teoria y en que circunstancias no. Sin criterios adecuados de individuacion es apresurado concluir, como lo hace Leplin, que hay una indeterminacion sobre el contenido empirico de T, si en primer lugar no hemos definido adecuadamente en que consiste hablar de T. (17)

6. De datos empiricos a evidencia empirica

?Podemos conservar el diagnostico de Leplin sin heredar las dificultades de su argumento? Mi respuesta es afirmativa. En lo que sigue desarrollo la que estimo es la mejor manera de formular la reductio propuesta por Leplin. En mi argumentacion sera fundamental, en primer lugar, distinguir entre datos u observaciones y evidencia empirica, a continuacion ejemplificare esta distincion recurriendo a algunos casos de la practica cientifica; en segundo lugar, propondre que semejante distincion impone restricciones acerca de como formular la premisa EE, pues, como veremos, existe un riesgo latente de que la TSE sea inconsistente segun un enfoque que contemple la manera en que los datos u observaciones confieren apoyo epistemico a nuestras teorias.

Dado que la distincion que propongo depende de manera crucial de una vertiente de carga teorica de la observacion, a continuacion establezco algunas distinciones utiles. De acuerdo con Carrier (1994, cap. 2) la nocion de "carga teorica" tiene al menos tres sentidos distintos. El primero tiene que ver con lo que mas frecuentemente denominamos "carga teorica de la experiencia", y ocurre cuando dos o mas individuos parecen poseer experiencias perceptuales distintas, aunque dispongan de la misma imagen retiniana. Este primer sentido lo plantearon Hanson (1958), Kuhn (1970) y Feyerabend (1975), y una fuerte motivacion en su favor proviene de la psicologia de la Gestalt. La tesis central detras de esta nocion es que nuestra percepcion de la realidad esta fuertemente condicionada por presupuestos teoricos.

El segundo sentido que Carrier expone tiene que ver mas con un aspecto semantico, y lo denomina "contextual". Segun esta nocion de carga teorica, la tesis central es que nuestras teorias determinan el contenido semantico de los terminos que forman parte de nuestras afirmaciones, ya sea que se trate de enunciados sobre entidades observables o inobservables. Como es claro, esta segunda nocion guarda estrecha relacion con las teorias descriptivistas del significado, pues la dimension semantica de un termino ha de determinarse por el conjunto de afirmaciones y/o descripciones que forman parte de nuestras teorias cientificas. Esta segunda nocion tambien la propuso Kuhn y, Feyerabend lo hizo poniendo especial enfasis en los terminos observacionales.

El tercer sentido de carga teorica se centra en los componentes teoricos empleados para modelar los datos empiricos que se obtienen mediante instrumentos de medicion. De acuerdo con esta nocion, los datos empiricos pueden usarse como evidencia solo de manera condicional, esto es, en relacion con un conocimiento cientifico de fondo que permite describir los distintos mecanismos inobservables empleados por los instrumentos de medicion, y supone tanto modelos estadisticos como procesos de idealizacion. La idea crucial de esta ultima interpretacion es que los enunciados observacionales necesitan ser modelados teoricamente antes de adquirir alguna relevancia como evidencia empirica. (18)

Si bien es cierto que la nocion de modelo puede entenderse como la representacion idealizada y/o simplificada de ciertos fenomenos o regularidades de la realidad (p.ej. el modelo de la doble helice del ADN o el modelo Nuclear de Gota Liquida, etc.), o de ciertos datos empiricos (digitos en un contador Geiger, o el numero de repeticiones a lo largo del Genoma, etc.), (19) aqui me cenire unicamente al segundo aspecto, es decir, la idea de modelo debe entenderse como una interpretacion corregida, mejorada, idealizada y regimentada de datos empiricos puros (con lo cual no quiero decir que carezcan de una dimension semantica, o de carga teorica), los cuales no podrian ser utilizados como datos confirmatorios o refutatorios con respecto a una teoria particular hasta no ser modelados. En este sentido un modelo no se reduce a un conjunto de afirmaciones auxiliares, sino al uso de un conjunto de teorias fisicas y modelos estadisticos que permiten asignar una interpretacion definida a los datos empiricos.

Cabe mencionar que el tercer sentido de carga teorica propuesto por Carrier que, como veremos, va de la mano con la nocion de modelo empleada para representar datos empiricos, no tiene que comprometerse con el hecho de que nuestra experiencia sensorial sea dependiente de lo que afirmen nuestras teorias cientificas, asi como tampoco con que el significado de los terminos empleados para registrar que los datos de los instrumentos sea determinado por los presupuestos teoricos que forman parte del conocimiento cientifico de fondo. Es decir, este tercer sentido constituye una nocion de carga teorica independiente tanto de la nocion perceptual como de la contextual. Para nuestros fines actuales es de especial importancia este ultimo sentido, pues nuestra ciencia actual emplea instrumentos sumamente complejos que van desde microscopios electronicos, relojes atomicos, radiotelescopios y contadores Geiger, hasta superaceleradores de particulas, y los datos recabados por ellos desempenan una funcion esencial en la ciencia actual no como observaciones simpliciter, sino como observaciones qua evidencia.

Por ejemplo, un contador Geiger es capaz de detectar y cuantificar la radiacion ionizante emitida por diversas fuentes electromagneticas, no obstante, los datos que pudieran obtenerse observando los indicadores de este dispositivo serian de escasa importancia de no ser porque se ha establecido una relacion entre los distintos componentes del contador y los procesos de ionizacion que ocurren en su interior, dando lugar a una variacion de corriente que el contador Geiger registra para luego mostrarla numericamente. Por supuesto, los aspectos teoricos que confieren sentido a los datos mostrados en el contador son diversos: explicaciones sobre la naturaleza de la radiacion ionizante, la manera correcta de registrarla, excluir factores de interferencia, asi como la manera adecuada de cuantificarla. (20)

?Como es que un conjunto de datos observables sirve de evidencia para confirmar o refutar la existencia de algo que es, en principio, inobservable? Semejante cuestion dirige nuestra atencion al hecho de que los datos empiricos precisan de un modelo teorico sin el cual su utilidad para la practica cientifica seria escasa, pues:
Que resultado de una medicion sea inferido de un conjunto de
indicadores depende de los presupuestos teoricos involucrados. Mas
especificamente, los resultados de mediciones dependen no solo de los
indicadores generados por un sistema de medicion, sino tambien de como
el sistema sea modelado teorica y estadisticamente. (21) (Tal 2016a, p.
320)


El ejemplo siguiente nos dara una idea mas clara de lo que quiero decir. Para medir el transcurso de tiempo terrestre se utilizan relojes atomicos que se sirven de la transicion atomica de elementos como el cesio; sin embargo, semejantes transiciones distan de acaecer de manera sincronica, de modo que es preciso recurrir a modelos teoricos idealizados que nos permitan corregir las variaciones ocasionadas por factores como la temperatura o los efectos gravitacionales de la Tierra. Solo asi es posible regular los distintos desfases (retrasos o adelantos) que pudieran ocurrirle a los relojes a mediano y a largo plazo. (22) La definicion atomica de un segundo como "9, 192, 631, 770 periodos de la radiacion correspondiente a una transicion hiperfina del cesio 133 en su estado fundamental" (BIPM (2006), citado en Tal 2016a (p. 301)), muestra la enorme distancia teorica entre un dato o indicador observable y su relevancia epistemica para nuestras teorias, esto es, su papel como evidencia. Medir el lapso de tiempo entre dos eventos y obtener una medicion relevante es un proceso que echa mano de un gran numero de presupuestos teoricos: la lectura de un registro es solo una minuscula parte de un proceso teoricoestadistico mas amplio y, a menudo, mas complejo. Para el caso que nos ocupa ahora bastara con mencionar algunos componentes teoricos intermediarios:

1. Es preciso determinar la muestra adecuada del isotopo de cesio correspondiente, lo cual implica echar mano de una teoria atomica y de la posibilidad de cuantificar el numero de protones existentes en el nucleo atomico del cesio.

2. El atomo de cesio constituye un reloj estable solo si suponemos que se encuentra a una temperatura de 0[grados] Kelvin, lo cual es imposible de conseguir en la practica. Con el fin de que los datos obtenidos se consideren confiables es necesario contar con un modelo teorico que elimine fuentes de error e interferencia, y que nos permita establecer con que grado de exactitud los resultados pueden estimarse confiables.

3. La medicion de la frecuencia de los atomos de cesio tiene que contemplar el fenomeno de desplazamiento al rojo debido a los efectos gravitacionales de la Tierra. Esto ultimo presupone fenomenos relativistas y es preciso contemplar la teoria correspondiente con tal de obtener los calculos correctos.

Una vez que hemos contemplado, inter alia, los puntos 1-3 y las teorias fisicas correspondientes para explicarlos, estamos en condiciones de asumir que los datos arrojados por los distintos relojes atomicos son indicadores confiables del intervalo de tiempo entre dos o mas fenomenos, es decir, que los datos ofrecen informacion relevante sobre la medicion del tiempo. Sin un conocimiento de fondo semejante no estariamos en condiciones de justificar la relevancia de los datos empiricos obtenidos. Por esta razon es de vital importancia evitar confundir datos o enunciados empiricos con afirmaciones de evidencia, pues, aun cuando hay una estrecha relacion entre ambos, los primeros no poseen una relevancia epistemica intrinseca, y su relevancia confirmatoria o refutatoria es dependiente del modelo empleado para dotarlos de una interpretacion particular.
Ejemplos de datos incluyen fotografias de una camara de burbujas,
patrones de descarga en detectores electronicos de particulas, el
registro de los tiempos de reaccion asi como de la tasa de error de
diversos experimentos psicologicos. Ejemplos de fenomenos para los
cuales los datos mencionados podrian proveer evidencia serian
corrientes neutrales debiles, el decaimiento del proton, los efectos de
recencia y asociacion en la memoria humana. (Bogen y Woodward 1988, p.
306; las cursivas son mias.)


Notese que Bogen y Woodward consideran que los datos empiricos "podrian proveer evidencia" para los fenomenos que enumera a continuacion, sin embargo, esto no es necesario, pues los presupuestos teoricos empleados para modelar los datos podrian variar en precision, metodologica o teoricamente, modificando con ello la manera en que estos tendrian una conexion con las teorias que pretenden confirmar. En un caso, la fotografia de una camara de burbujas podria no ser un indicador de corrientes neutras, si tan solo contaramos con un modelo alternativo que asignara una interpretacion distinta a los datos empiricos, o la medicion del lapso de tiempo entre dos eventos cambiaria si, en vez de utilizar un reloj atomico, emplearamos la posicion de sol o un reloj de arena.

Mas recientemente Kosso (2010), Basu (2003) y, de manera especial, Tal (2015; 2016a; 2016b) han enfatizado el papel fundamental de los modelos teoricos a la hora de evaluar la relevancia de los resultados de diversos dispositivos de medicion extremadamente sofisticados. En esta linea argumentativa Tal (2016b, p. 2) ha senalado que:
podemos suponer que los cientificos observan los indicadores de sus
instrumentos de medicion tales como la posicion de los punteros y
numerales que aparecen en las pantallas. No hay duda de que las
mediciones involucran la observacion en este sentido. [Sin embargo],
la medicion frecuentemente involucra inferencias, teoria, estadistica,
abstraccion, idealizacion, prediccion, calculos y construccion de
instrumentacion.


La distincion que Tal pretende establecer, de un modo semejante a la que Bogen y Woodward proponen, es la de distinguir entre indicadores de un aparato de medicion y lo que el mismo denomina "mediciones". En breve:
Como proponentes de una concepcion basada en modelos enfatizamos que
las inferencias que van de indicadores a resultados de mediciones no
son triviales, y son dependientes de un conjunto de supuestos teoricos
y estadisticos sobre el objeto medido, el instrumento, el medio
circundante y el proceso de calibracion. (2016b)


Una consecuencia natural de reconocer esta tercera forma de carga teorica es que nos lleva a considerar que, al menos en lo que respecta al uso de instrumental tecnico en la practica cientifica, la nocion de apoyo empirico en este contexto debe comprenderse de un modo condicional, esto es, de acuerdo con el modelo o modelos que han sido empleados para formular e interpretar los datos empiricos obtenidos mediante instrumentos. Ignorar estos componentes teoricos implicaria ir en contra de un aspecto central de la practica cientifica; mas aun, formular un desafio como la TSE sin contemplar la complejidad de la practica cientifica es, como veremos, un camino plagado de dificultades.

7. ?Son los datos empiricos distintos de la evidencia empirica?

Antes de proseguir es preciso mencionar un par de objeciones que podrian surgir sobre esta ultima distincion que defiendo. Primero, podria objetarse que hemos enfatizado innecesariamente la funcion de los modelos en la interpretacion de los datos empiricos a fin de determinar su funcion como evidencia. La segunda objecion es que no hemos especificado que instrumentos de medicion, y en que medida, presuponen componentes teoricos inobservables.

Sobre el primer punto podria argumentarse que la relevancia confirmatoria de los datos empiricos se define unicamente en virtud de las relaciones logicas entre estos y nuestras teorias. Asi, Nagel (1961) y Popper (1959) podrian arguir, esgrimiendo un enfoque deductivista, que la relevancia de un enunciado cualquiera para confirmar (o corroborar) una teoria dependera unicamente de que la teoria en cuestion implique logicamente el enunciado o enunciados que han de contrastarse con la experiencia. Nagel, por ejemplo, menciona que la generalizacion "el plomo se funde a los 327[grados]C" es una ley que seria confirmada mediante observaciones que no necesitarian ser modeladas teoricamente. No obstante, aun cuando no es mi intencion dejar de lado el papel que la deduccion (o induccion) podrian desempenar en la confirmacion de nuestras teorias, hay una sobresimplificacion de la practica cientifica al creer que es suficiente contemplar las relaciones deductivas (o inductivas) para definir en que condiciones ciertos datos empiricos son o no relevantes como evidencia.

La razon central para respaldar esta ultima afirmacion es que el enunciado "el plomo se funde a los 327[grados]C" es una idealizacion que ha hecho abstraccion de distintos factores que, si fuesen considerados, arrojarian resultados particulares divergentes. Por otra parte, definir la temperatura de fusion no es un asunto que dependa meramente de observar y registrar un "hecho", puesto que la precision de los instrumentos de medicion dependera de su calibracion y susceptibilidad para reproducir resultados confiables, y no esta exento de involucrar presupuestos teoricos, de manera semejante a lo que ocurre con la medicion del tiempo empleando relojes atomicos.

En este ultimo caso uno se veria tentado a pensar que la cuestion se reduce a idear o formular una teoria para luego contrastarla con datos empiricos u observaciones simpliciter, no obstante, nada puede estar mas alejado de la realidad. En primer lugar, no hay un unico reloj atomico sino varios, y cada uno de ellos marca un segundo atomico con ciertos rangos de variacion; segundo, seleccionar que atomos de cesio tienen transiciones estables, eliminar fuentes de error, considerar efectos gravitacionales y de temperatura, son solo algunos de los componentes teoricos que un modelo teorico incorpora a fin de considerar que datos son confiables y cuales no, asi como para determinar el margen de error existente tanto si hablamos de la medicion hecha por un mismo reloj como si es comparado con otros. (23)

Sobre la segunda objecion es preciso aclarar que la nocion de "carga teorica" que he desarrollado en esta seccion puede entenderse de dos maneras distintas, aunque vinculadas. Primero, en relacion con la construccion y la calibracion de instrumentos, y segundo, como una forma de interpretar y evaluar los datos empiricos. Podemos evitar compromisos innecesariamente robustos con 1, afirmando que la posicion que defiendo es compatible con que determinados instrumentos no requieran una teoria (cientifica) previa para su construccion y calibracion, tal y como lo he sugerido en una nota anterior; aunque hay buenas razones para creer que ciertos instrumentos como los relojes atomicos, contadores Geiger, microscopios electronicos, aceleradores de particulas, radiotelescopios, equipos de electroforesis, etc., forman parte de un conjunto de instrumentos cuya construccion y calibracion si ha necesitado de nuestras teorias cientificas.

Respecto a 2 hay que mencionar que, al igual que lo hicimos con 1, no es necesario afirmar que todos y cada uno de los datos empiricos requieren un modelo teorico (en sentido tecnico) intermediario, para que estos constituyan afirmaciones epistemicas relevantes. Esta afirmacion tiene una estrecha relacion con el tipo de instrumento que tratemos y con el conjunto de compromisos teoricos que intervengan en su elaboracion y calibracion. Asi, un instrumento tan sencillo como una lupa o un microscopio optico podrian arrojar observaciones tan cercanas a nuestra propia percepcion que no seria necesario echar mano de un modelo teorico que les asignara una interpretacion particular. (24)

En otros instrumentos de medicion los modelos teoricos seran indispensables, pues, en la medida en que tratemos con entidades inobservables, los procesos inferenciales que nos lleven de datos empiricos a evidencia empirica incrementaran, de manera que los datos tendran que echar mano de presupuestos teoricos que fijen una conexion entre ellos y las teorias que deseamos confirmar, en tal caso, la posicion que aqui he articulado es compatible con el hecho de que los modelos teoricos intervengan esencialmente en casos en los cuales el instrumental presupone un conocimiento cientifico muy sofisticado.

8. Reductio en contra de la TSE

Considerando la linea argumentativa de las secciones anteriores, ahora podemos construir un argumento para mostrar que la tesis de la subdeterminacion no puede aplicarse coherentemente a la practica cientifica. Hemos visto en la seccion 1 de este articulo que la formulacion de la TSE depende crucialmente de la nocion de EE. Sin embargo, a la luz de las secciones subsiguientes hemos articulado una distincion fundamental entre datos empiricos y evidencia, la cual presupone una vertiente de carga teorica que hemos discutido ya extensamente; por consiguiente, nuestra atencion debe centrarse, mas bien, en como la misma evidencia empirica (y no los mismos datos) podria dar soporte a dos teorias rivales incompatibles.

No hay que olvidar que desde el punto de vista de la formulacion canonica de EE, lo que resulta relevante son los enunciados empiricos per se, asi como su relacion logica con nuestras teorias cientificas. Ahora bien, si es correcto afirmar que existen determinados instrumentos que arrojan datos u observaciones y que semejantes datos precisan de una interpretacion, entonces el teorico de la subdeterminacion se enfrenta a la siguiente cuestion: ?que actitud epistemica deberia adoptar con respecto a los componentes teoricos que se emplean para interpretar los datos empiricos?

Conviene notar que la TSE necesariamente motivaria una actitud esceptica sobre los modelos empleados para interpretar los datos que arrojan nuestros instrumentos de medicion, sin embargo, esto originaria la dificultad siguiente: hay que aceptar, de acuerdo con la TSE, que podrian existir modelos teoricos rivales que interpretarian un mismo conjunto de datos empiricos de formas distintas y, en consecuencia, asignarles un papel incompatible en cada caso: confirmatorio, refutatorio o irrelevante.

Si esto ocurriese, entonces, el teorico de la subdeterminacion se enfrentaria a una severa dificultad porque la TSE requiere que sea posible determinar el apoyo empirico que los datos u observaciones confieren a dos o mas teorias rivales (p.ej. [T.sub.1] y [T.sub.2]), sin embargo, esto presupone, a su vez, que hemos dado por sentada una interpretacion particular sobre los datos en cuestion ya que en tal caso podriamos afirmar que los datos son indicadores confiables de lo que afirma tanto [T.sub.1] como [T.sub.2] (es decir, estan respaldados por la misma evidencia). La cuestion es que esta ultima tarea no puede ser exitosa si uno es esceptico, en primer lugar, de los modelos teoricos que nos permiten establecer una conexion confirmatoria entre los datos empiricos y nuestras teorias cientificas.

Que los mismos datos pueden ser interpretados como evidencia favorable o refutatoria no es una fantasia filosofica. Un celebre ejemplo historico, aunque no el unico, (25) es el tubo de rayos catodicos que Hertz y Thompson emplearon durante la segunda mitad del siglo XIX. Es sabido que ambos fisicos experimentadores, con apenas unos anos de diferencia, llegaron a conclusiones enteramente opuestas a partir de experimentos muy semejantes: mientras que el primero concluyo que los rayos catodicos no poseian carga electrica, el segundo no solo afirmo que si poseian carga, tambien postulo la existencia de pequenas particulas llamadas electrones y calculo su tamano. ?Como es posible que ambos cientificos llegaran a conclusiones incompatibles? Se sabe que tanto Hertz como Thompson aplicaron un campo electrico al tubo de rayos catodicos con la expectativa de que estos manifestaran una desviacion en su trayectoria, solo en tal caso quedaria confirmada la hipotesis de que los rayos poseian carga electrica; sin embargo, al no hallar indicios de tal desviacion, Hertz dio por hecho que sus experimentos eran evidencia concluyente de que los rayos catodicos eran electricamente neutros.

Thompson, por su parte, repitio los experimentos de Hertz obteniendo resultados similares, sin embargo, conjeturo que estos resultados no mostraban la ausencia de carga electrica, pues, cuando Hertz habia realizado sus experimentos el vacio generado al interior del tubo era "imperfecto", de manera que los resultados de Hertz tenian que ser reinterpretados a la luz de esta otra afirmacion, puesto que el haz de rayos catodicos ionizaria los residuos de gas (aire) al interior del tubo, generando cargas negativas y positivas que neutralizarian la potencial carga electrica de los rayos catodicos, evitando, con ello, que esta se manifestara (Thomson 1897).

Independientemente de la nocion de error que se elija para analizar el ejemplo actual, la idea que deseo resaltar es como un resultado experimental puede interpretarse, de hecho, como evidencia a favor, o en contra, de una misma hipotesis si modelamos los mismos datos de maneras divergentes. Si este diagnostico es correcto, la TSE implicaria un cuestionamiento en contra de la posibilidad de determinar si un conjunto de datos es o no confirmatorio respecto a una teoria, y a su vez, un cuestionamiento en contra de la posibilidad de determinar si ciertos datos apoyan a cualesquiera dos teorias rivales. Lo que intento establecer puede resumirse en el siguiente esquema:

La idea central del esquema anterior es que si los modelos empleados para interpretar los datos empiricos pueden estar subdeterminados (de acuerdo con la TSE), entonces hay al menos dos modelos rivales que toman como input los mismos datos empiricos y, sin embargo, en un caso la relacion entre datos y teoria es confirmatorio, mientras que en el otro caso podria ocurrir que los datos fuesen irrelevantes o refutatorios; siendo asi ?no seria conveniente suspender el juicio acerca de la relevancia confirmatoria de los datos empiricos en cuestion? Y, en tal caso, ?como podriamos establecer que cualesquiera dos teorias gozan del mismo respaldo empirico tal y como fue supuesto por la premisa EE? La reductio en contra de la TSE surge, justamente, porque al suponerla correcta (lo cual implica asumir la premisa de incompatibilidad y la nocion de EE), simultaneamente bloqueamos la posibilidad de establecer la nocion de EE.

Si bien es cierto que uno podria eludir la conclusion anterior estipulando un modelo particular que interpretara los datos empiricos como evidencia confirmatoria en relacion con [T.sub.1] y [T.sub.2], esta alternativa da paso a otra objecion de Leplin que se menciono en un apartado anterior, a saber, que la TSE seria un desafio trivial si asumieramos arbitrariamente un modelo de acuerdo con el cual los mismos datos empiricos contaran como evidencia confirmatoria respecto a cualesquiera dos teorias rivales.

Finalmente, es preciso mencionar por que el argumento que he articulado representa una ventaja importante con respecto al argumento de Leplin. Primero, el argumento que defiendo se centra en los datos obtenidos mediante instrumentos de medicion con un alto grado de complejidad y, al hacerlo, mi critica ha tomado como base aspectos fundamentales de la practica cientifica que el argumento de Leplin pasa por alto. En segundo lugar, mi discusion no pretende establecer la indeterminacion del contenido empirico de las teorias, sino cuestionar la imposibilidad de decidir el impacto confirmatorio que los datos empiricos podrian tener si la TSE es correcta. (26)

Lo que esto ultimo quiere decir es que mientras el argumento de Leplin presuponia un modelo hipotetico-deductivo de la confirmacion y pretendia establecer (asumiendo que la TSE es correcta) que el contenido empirico de una teoria seria indeterminado porque las afirmaciones auxiliares tambien estarian subdeterminadas, mi argumento invoca a la practica cientifica e incorpora la nocion de modelo para distinguir entre datos y evidencia (algo a lo que el modelo hipoteticodeductivo no presta atencion) y se centra en la dificultad de establecer si los mismos datos (que involucran instrumentos de medicion complejos) pueden ser evidencia favorable con respecto a la misma teoria tal y como la TSE lo supone.

Por otra parte, el argumento de Leplin presupone una distincion crucial al interior de nuestras teorias, esto es, entre los enunciados "duros" o centrales, de aquellos que serian meramente auxiliares. Sin embargo, hemos visto que esto plantea dificultades serias sobre el criterio de individuacion de teorias de Leplin. Mi argumento, por otra parte, sortea esta dificultad puesto que el enfoque que he propuesto problematiza las relaciones confirmatorias entre teoria y datos, y no depende de una concepcion particular de la naturaleza de las teorias cientificas.

Asimismo, aunque he sugerido que la TSE podria ser formulada en una vertiente "transitoria" y en otra que denomine "robusta", el argumento que he propuesto aqui cuestiona ambas tesis por igual: en la medida en que surge la dificultad de determinar el impacto confirmatorio de un conjunto de datos empiricos, hay un cuestionamiento con respecto a la plausibilidad de la TSE tanto si presuponemos una EE transitoria como si estipulamos una vertiente robusta. Finalmente, lo que defiendo en el presente articulo no intenta refutar cualquier forma de subdeterminacion, solo aquella que ha figurado como su formulacion canonica y que especifico en la seccion inicial.

9. Conclusion

La reductio que propongo en las secciones anteriores supone una critica decisiva en contra de la TSE, sin embargo, ?aun seria posible sortear una dificultad de tal gravedad y asumir coherentemente la TSE? Concluyo con algunas posibles alternativas que podrian servir para una investigacion futura:

1. El defensor de la TSE podria afirmar que su desafio es consistente con tener conocimiento sobre algunas entidades inobservables postuladas por nuestras teorias cientificas, a saber, los presupuestos que se utilizan para modelar e interpretar los resultados de nuestros instrumentos de medicion; luego, el teorico de la subdeterminacion podria determinar el impacto confirmatorio de los datos empiricos sin atentar contra su propio escepticismo.

2. Podria aceptarse que el desafio de la subdeterminacion afecta cualquier afirmacion que involucre entidades inobservables (lo que iria en contra de la alternativa 1), aunque esto no supondria la imposibilidad de determinar si un conjunto de datos empiricos tiene un impacto confirmatorio, refutatorio o irrelevante, pues podria insistirse que es innecesario invocar modelos intermediarios con el fin de determinar el estatus evidencial de los datos en cuestion.

A primera vista, que el teorico de la subdeterminacion acepte la alternativa 1 pareceria ir en contra de su propia pretension de cuestionar todas aquellas afirmaciones sobre entidades inobservables, aunque visto con mas cuidado esto no tiene que ser asi. Si admitimos que en la practica cientifica no toda afirmacion sobre inobservables goza de la misma confianza epistemica, parece consistente articular una posicion en la cual la TSE admita cierto grado de conocimiento de algunos componentes inobservables y, al mismo tiempo, sostenga que otros componentes permanecerian subdeterminados. (27) Aunque esto exige al teorico de la subdeterminacion establecer un criterio que le permita identificar aquellos componentes inobservables que podrian ser objeto de nuestro conocimiento, ademas de determinar si estos serian los que intervendrian de manera esencial en la interpretacion de los datos empiricos. Por supuesto, esta posicion aun tiene que ser estructurada si ha de tener algun exito a favor de la TSE.

Aceptar la alternativa 2, por otra parte, tiene el serio inconveniente de ignorar la manera en que la evidencia empirica se construye al interior de la practica cientifica, al menos en lo que respecta a los datos recopilados por diversos instrumentos de medicion. Un enfoque semejante sugiere poner nuestras intuiciones filosoficas por encima de lo que la ciencia misma podria ensenarnos, o lo que es lo mismo, "poner la carreta delante de los bueyes". En cualquier caso, es importante que el defensor de la TSE articule una explicacion de por que seria pertinente adoptar esta alternativa sin que ello mine algunas intuiciones naturalistas fundamentales. A menudo se afirma que la TSE es una tesis meramente conjetural y que ese es uno de sus mayores defectos. (28) A mi parecer, esta no es la unica cuestion crucial para establecer o refutar la TSE porque, al final del dia, este desafio empieza a parecerse mucho a aquella serpiente que con lentitud comienza a devorarse a si misma.

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L. MIGUEL GARCIA MARTINEZ

Universidad Autonoma Metropolitana

Departamento de Humanidades

tuargot99@yahoo.com.mx

Recibido el 13 de diciembre de 2017; revisado el 8 de abril de 2019; aceptado el 26 de abril de 2019.

(1) Vease Quine 1975; Laudan 1990; Laudan y Leplin 1991; Okasha 2002; Ladyman, Ross et al. 2007 y Norton 2008.

(2) En adelante todas las traducciones son mias.

(3) Conjuntamente con la metainduccion pesimista, el empirismo constructivo y, mas recientemente, con la teoria de las alternativas no concebidas. Cabe mencionar que, a diferencia de otros desafios, el empirismo constructivo ademas de suponer una critica al realismo cientifico, tambien pretende dar una interpretacion completa de la practica cientifica sin presuponer componentes realistas. Aqui solo deseo llamar la atencion sobre las tesis antirrealistas en boga.

(4) Si bien es cierto que el realismo cientifico podria caracterizarse unica y exclusivamente como una tesis metafisica (Devitt 1991, cap. 1), esto es, como una tesis sobre: i) la existencia de una realidad independiente de nuestras mentes; ii) que es independiente de una teoria semantica particular; y iii) que no necesita comprometerse con el aspecto epistemico que hemos enunciado (pues, la existencia de la realidad es independiente de nuestra capacidad, o incapacidad, de averiguar algo sobre ella). En el presente ensayo asumo que, en la medida en que el componente epistemico es central en los diversos proyectos realistas actuales, la TSE deberia ser capaz de socavar semejantes pretensiones si ha de cuestionar la posibilidad de obtener algun conocimiento de nuestras mejores teorias cientificas.

(5) Por supuesto, este agnosticismo es compatible con la posibilidad de seleccionar una teoria por sobre otra tomando como base criterios extraempiricos o "pragmaticos" (Magnus y Callender 2004); o bien, con la posibilidad de emplear dos o mas teorias incompatibles por razones heuristicas (Quine 1992).

(6) Despues de todo: "Si las teorias pueden ser exitosas incluso cuando sus relatos acerca de la estructura fina entran en conflicto de manera sorprendente con lo existente, entonces, ?como podria el realismo "des-mitificar" el "milagroso" exito de la ciencia?" (Laudan 1984, p. 158).

(7) Una reconstruccion similar puede hallarse en Kukla 1996 y Laudan y Leplin 1991.

(8) En adelante hare alusion a la idea de equivalencia empirica contenida en esta premisa con la abreviatura "EE".

(9) Cabe mencionar que ninguna de las alternativas recien expuestas favorece al realista. Mientras que "a" lo compromete con una franca contradiccion, "b" y "c" lo llevan, de dos formas distintas, a rechazar sus compromisos epistemicos con el contenido inobservable de nuestras teorias cientificas; de ahi que la TSE suponga un cuestionamiento directo en contra del realismo.

(10) En realidad, la nocion de incompatibilidad teorica podria surgir, en principio, en distintos niveles: 1) a nivel de las descripciones fisicas atribuidas a una entidad x, como cuando un mismo objeto celeste es descrito, o bien, como un planeta, o como un satelite; 2) puede surgir tambien a nivel del formalismo matematico empleado por una teoria, p.ej. la mecanica newtoniana puede formalizarse utilizando un modelo matematico lagraniano o uno hamiltoniano (aunque en este caso particular son equivalentes, podria haber formulaciones que no lo fueran); 3) una tercera forma de incompatibilidad puede surgir cuando dos teorias atribuyen un papel causal especifico a entidades fisicas distintas, p.ej. el colapso de la funcion de onda en la mecanica cuantica podria ocurrir debido a las mediciones hechas por seres conscientes, o bien, mediante algun proceso estocastico que ocurre debido a la interaccion de un numero determinado de particulas, etc.

(11) Veanse, por ejemplo, Laudan y Leplin 1991, Kitcher 1993, Okasha 2002, y Norton 2008.

(12) Es importante mencionar que autores como Kukla (1993; 1996) y Stanford (2001; 2006) han argumentado persuasivamente a favor de una forma de subdeterminacion transitoria que, de acuerdo con ellos, seria suficiente para minar el realismo epistemico. La idea central es muy intuitiva: si la EE fuese transitoria y, ademas, recurrente en cada contexto cientifico, la tarea de seleccionar una unica teoria como correcta se veria obstaculizada del mismo modo que si la EE fuese "robusta", pues, aun cuando fuese una dificultad temporal, esta resurgiria persistentemente en cada contexto cientifico.

(13) Aunque esta ultima afirmacion es disputable, no hay un acuerdo unanime con respecto al vinculo existente entre diversas virtudes pragmaticas y la nocion de "verdad". Aqui dare por sentado que la evidencia empirica es el criterio epistemico por antonomasia para seleccionar una teoria por sobre otra.

(14) Aunque esta objecion la formula Ladyman (2002; 2007) en contra del empirismo constructivo que van Fraassen defiende, es perfectamente plausible extrapolarla a nuestra discusion actual en la medida en que la premisa EE presupone la distincion observable/inobservable.

(15) Esto es, suponiendo que las objeciones de vaguedad, ambiguedad y modalidad han sido respondidas de manera satisfactoria.

(16) En la literatura sobre subdeterminacion es frecuente hallar una especie de modelo hipotetico deductivo como un componente fundamental de nuestras teorias cientificas, al menos en lo que respecta a la confirmacion de teorias.

(17) Una forma de atacar a la TSE es, precisamente, argumentar que no hay un acuerdo unanime sobre como definir adecuadamente las teorias cientificas y, segundo, que la falta de criterios de individuacion bloquea, de hecho, la posibilidad de determinar en que condiciones dos teorias son o no incompatibles, puesto que para establecer esto ultimo es preciso averiguar, primero, si no son, acaso, la misma teoria formulada de dos maneras distintas. Asi, la cuestion sobre como definir la naturaleza de las teorias cientificas es mucho menos sencilla de lo que Leplin parece suponer en su argumento.

(18) Es importante senalar que este tercer sentido no afirma que el caracter observacional de los reportes observacionales esta sujeto a revision por el mero hecho de ser dependientes de instrumentos y/o procesos fisicos que presuponen aspectos teoricos inobservables, mas bien, enfatiza la relevancia de los presupuestos teoricos que intervienen a la hora de interpretar los datos arrojados por diversos instrumentos de medicion.

(19) Veanse Frigg y Hartmann 2018, asi como Suppes 1962.

(20) Es preciso mencionar que lo que aqui defendere deja abierto el debate acerca de si la construccion de cualquier instrumento de medicion requiere, y en que medida, presupuestos teoricos. Aunque hay quienes defienden que la invencion de algunos instrumentos de medicion muy complejos presupone de teorias igualmente sofisticadas (por ejemplo, el microscopio electronico ha empleado diversos principios de la mecanica cuantica (Bueno 2016)); tambien se ha argumentado que otros instrumentos como el microscopio optico se invento sin contar con una teoria optica que fuese aplicada en su construccion (Hacking 1983).

(21) Ya Bogen y Woodward (1988) y Woodward (2011) habian defendido una tesis semejante, aunque la distincion que propusieron es un tanto distinta, a saber, entre "datos empiricos" y "fenomenos", y no entre "indicadores" y "mediciones". Aunque la terminologia difiere, la idea central es semejante: los datos o indicadores no poseen, per se, utilidad confirmatoria.

(22) Un magnifico estudio de caso sobre la medicion del tiempo puede hallarse en Tal (2016a; 2011). Los apuntes siguientes tienen como base los ensayos que aqui cito.

(23) Por esta razon se ha enfatizado que la recopilacion de datos y observaciones es un proceso complejo en el que se descartan ciertos resultados y se preservan algunos otros. Asimismo, frecuentemente hay un proceso de idealizacion y abstraccion no solo en la calibracion de los instrumentos de medicion, tambien en lo que respecta a los datos y las variaciones que podrian ocurrir al realizar mediciones concretas.

(24) Por supuesto, esta afirmacion no esta exenta de precisiones. En la medida en que existan distorsiones (e.g. aberraciones de distinto tipo) y dado que cierto tipo de materiales deben tenirse y/o combinarse con otras sustancias, se vuelve indispensable contar con un modelo que nos permita distinguir aquellos componentes que poseerian un correlato objetivo y cuales serian el resultado de alteraciones originadas por la preparacion de alguna muestra.

(25) Algunos casos en los cuales los mismos datos empiricos difieren con respecto a su impacto confirmatorio se encuentran en The Book of Evidence de Achinstein (2010, caps. 1 y 2).

(26) Este punto es crucial dado que Leplin identifica "el contenido empirico" de una teoria con el conjunto de sus "consecuencias empiricas", sin embargo, he argumentado que la nocion de apoyo empirico no puede reducirse unicamente al conjunto de enunciados observacionales implicados, puesto que al hacerlo hay una sobresimplificacion de la practica cientifica que omite la manera en que las observaciones adquieren relevancia confirmatoria.

(27) Una posicion semejante la sugiere Sklar (1981) y, mas recientemente, Stanford (2006).

(28) Por cierto, es una objecion que no ha quedado sin respuesta. Lewis (2016) argumenta que las distintas interpretaciones de la mecanica cuantica ofrecen un excelente caso de estudio para la TSE. French y Readhead (1988) y Ladyman (1998) han motivado una forma de subdeterminacion sobre la naturaleza de las particulas fundamentales; Jones (1991) y French (2014) discuten algunos putativos casos de subdeterminacion "estructural" (e.g. entre distintos formalismos matematicos); Manchack (2009; 2011) ha demostrado que hay propiedades globales del universo que estan subdeterminadas; y Ellis (2014) y Butterfield (2014) ofrecen un estudio de caso de acuerdo con el cual es posible formular modelos homogeneos e inhomogeneos del universo entre los cuales seria imposible decidir solo sobre la base de la evidencia empirica.

DOI: 10.22201/iifs.18704905e.2019.02
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Author:Martinez, L. Miguel Garcia
Publication:Critica
Geographic Code:4EUUK
Date:Apr 1, 2019
Words:12246
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