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?Bendicion del cielo o plaga? El turismo en la Espana franquista, 1939-1975.

Blessing from Heaven or Plague? Tourism in Franco's Spain, 1939-1975

En la decada de 1960 el turismo paso a ser uno de los "elementos constitutivos" de la vida espanola, como queria el Conde de Bailen en 1909 (2). Espana se convirtio durante la dictadura de Franco en uno de los lideres mundiales del turismo de masas vacacional, en una potencia turistica. Fue un hecho sorprendente. En el primer tercio del siglo XX el turismo se habia desarrollado como actividad economica, pero de forma modesta en terminos comparados: Espana era pais regazado en el turismo internacional de aquel periodo. ?Como y por que se produjo esta transformacion de pais turistico rezagado a potencia turistica? ?Que papel jugo el turismo de masas en el modelo de desarrollo espanol entre 1939 y 1975? ?Que consecuencias socioeconomicas tuvo? ?Los impactos del turismo en Espana durante esta etapa historica permiten catalogarlo como una "bendicion" o como "plaga"?

Las respuestas a estas cuestiones son el objeto principal de este trabajo. Las abordaremos a traves de tres grandes apartados. El primero esta dedicado a los factores que explican la conformacion de Espana en uno de los paises lideres del turismo mundial durante la epoca franquista y los rasgos basicos de su turismo. En el segundo, se presentan las cifras que revelan que el turismo fue una especie de bendicion para la economia espanola de estos anos. En el tercero, y en el balance final, se repasan las evidencias del turismo en los anos del desarrollismo, derivadas del modelo turistico y de sus impactos, que muestran su otra cara de "plaga".

1. La conformacion de una potencia turistica

Existe una identificacion estereotipada entre franquismo y turismo en Espana. Sin embargo, el turismo moderno como actividad economica emergio durante el primer tercio del siglo XX, plasmado en un turismo diversificado, de interes por el patrimonio cultural y natural y por las practicas saludables ligadas en origen al paradigma higienista, que se traducen en el turismo balneario y en los banos de ola. El turismo de salud y recreo genero equipamientos visibles en distintos puntos de la geografia espanola en el ultimo cuarto del siglo XIX, especialmente en las provincias del norte proximas a Francia (San Sebastian, Santander), pero no exclusivamente (Cadiz, Malaga, Alicante, Valencia), y en aquellas que, como Galicia o Cataluna, poseian una buena dotacion de aguas termales. (3)

Iniciado el siglo XX se constata una voluntad social y politica de incorporar el pais a la "industria del turismo", de sumarlo a las corrientes del turismo internacional por sus potencialidades para el progreso material de la nacion. Es cierto que existian limitaciones reconocidas, objetivas, en materia de infraestructuras del transporte y sobre todo en la calidad del alojamiento, que desalentaban el viaje a y por Espana. Pero el turismo entro en estos anos en la agenda politica (institucionalizacion de la politica turistica, desde 1905), vemos aflorar empresas turisticas nacionales privadas en el campo de las agencias, del transporte o del alojamiento, asi como la concurrencia de empresarios extranjeros para proveer servicios a compatriotas en enclaves turisticos (Algeciras, Huelva, La Orotava, Las Palmas ...) (4), e incluso surgio el embrion de un sector publico de hosteleria. Constatamos igualmente el despliegue de planificadas campanas de propaganda turistica, el desarrollo de prensa especializada o la celebracion de asambleas nacionales y congresos internacionales de turismo en nuestro pais. En general, Espana participo de la multiplicacion de la movilidad y las comunicaciones con la difusion de la revolucion de los transportes y las tecnologias de la segunda revolucion industrial. La revolucion de la movilidad, con el tren, los barcos de vapor y los vehiculos "turismos", permitio un incipiente desarrollo del turismo con su doble faceta de turismo interior y externo, y de turismo diverso en su motivacion y en sus destinos (ciudades, montanas y litoral o espacios termales).

El avance del conjunto de actividades turisticas durante este periodo no impidio que Espana mantuviese, ya iniciada la Republica, una posicion rezagada en calidad de nacion receptora de turistas forasteros. El numero de estos y su aporte de divisas estaban muy lejos de los que recibian Italia, Alemania, Suiza, Austria o Francia. Mas aun, la Guerra Civil y la II Guerra Mundial truncaron los avances logrados hasta entonces en el proceso expansivo del turismo espanol, tanto interior como exterior. Hasta 1949, en que se recibieron casi 284 mil turistas extranjeros, no se superaron las entradas maximas de 1930 (278 mil turistas).

En 1950, Espana poseia una mas que modesta cuota en el mercado turistico mundial: un 1,8 por 100 de los turistas totales y un 0,8 por 100 del ingreso por turismo internacional. En 1960, tras el Plan de Estabilizacion y la devaluacion de la peseta respecto al dolar (de 42 a 60 pesetas), las cosas habian cambiado sustancialmente: Espana recibia el 6,2 por 100 del turismo mundial y participaba en los ingresos turisticos con una cuota del 4,3 por 100 (5). El boom turistico espanol no habia hecho mas que empezar. En 1973 la participacion espanola en el turismo mundial alcanzo las mayores cuotas de todo el siglo XX: un 15,9 por 100 de los turistas y un 10,6 por 100 de los ingresos.

En 1950 Espana recibio 0,43 millones de turistas, en 1955 1,38 millones (el 4,8 por 100 de la poblacion espanola), en 1959 2,86 millones y en 1960, 4,3 millones (un 14,3 por 100 de la poblacion), que mas que se habian duplicado en 1965, con 11,1 millones (el 34,5 por 100 de la poblacion), en tanto que en 1973 y 1975 llegaron 31,6 y 27,4 millones de turistas (los extranjeros que entraron en Espana provistos de pasaporte, no excursionistas^ equivalentes al 90,5 y 77 por 100 de los habitantes del pais, respectivamente (cuadro 1). Las medidas del Plan de Estabilizacion de 1959 fueron influyentes en esta progresion. El aumento el tipo de cambio de 1959 hasta las 60 pesetas-dolar (una devaluacion del 42 por 100) equivalio a levantar la barrera que limitaba la ya entonces significativa corriente turistica hacia Espana, al reducir sustancialmente el coste de las vacaciones. La corriente turistica de los anos cincuenta se convirtio, desde 1960, en riada. El turismo de masas de la decada de 1950 se volvio, en el territorio espanol, un turismo masivo. Esas masas invadieron Espana de forma pacifica pero explosiva. En la fase desarrollista de la dictadura franquista (1959-1975), el pais quedo convertido en uno de los lideres del turismo mundial.

Esta multiplicacion del turismo receptivo en apenas dos decadas acuno los terminos de "boom" y "milagro" turistico espanol. Estos conceptos no se aplicaron solo en Espana, pues el "great tourist boom" de la postguerra que tiene como principal motivacion el sol y la playa fue un fenomeno muy mediterraneo (6). En Italia, Portugal o Grecia se observa esta explosion turistica, si bien en Espana fue relativamente mas importante. En 1970, el saldo turistico espanol era el mayor del mundo en volumen absoluto y por habitante (7), en tanto que por ingresos totales el pais ocupaba el primer lugar en Europa, por encima de destinos tradicionales consolidados como Italia y Francia, y el segundo en el mundo tras los Estados Unidos.

?Cuales son las claves de exito turistico espanol?, ?por que entre 1959 y 1975 Espana consolido como destino preferido del turismo masivo veraniego movido por las playas, el sol o, en ciertos ambitos, la diversion nocturna? El vicepresidente del Gobierno, Luis Carrero Blanco, califico a ese turismo, en 1969, de turismo "de alpargata" (8), poniendo de relieve su relativamente bajo poder adquisitivo. La competitividad turistica espanola no se sustentaba solo en los bajos precios (de los salarios, del suelo, del alojamiento, ...), pues la riqueza de su patrimonio historico y natural, su exotismo, la novedad relativa frente a Italia o Francia o la reconocida hospitalidad de los espanoles fueron factores relevantes. No obstante, los precios explican en buena medida el exito del destino Espana (9). Al igual que lo hace una demanda turistica en crecimiento, apoyada en una modelo laboral con vacaciones retribuidas y empleos estables para la clase media y los trabajadores de la Europa del norte. Tal exito no seria posible, en todo caso, sin la revolucion de la movilidad internacional con la popularizacion del coche y sobre todo del viaje en avion con los vuelos charter (10). La construccion de un sistema de vacaciones organizadas industrialmente en torno al transporte aereo hizo que la Europa mediterranea se consolidara como la mas importante periferia del placer, europea y global. Asi, los precios baratos, la longitud de costa y la proximidad de la Europa industrializada (acentuada por la rapidez del transporte aereo) fueron claves del exito turistico espanol. Por otra parte, en ese turismo organizado en torno al viaje en avion, el papel de los turoperadores turisticos del norte de Europa fue muy importante en el caso espanol. Y lo fue igualmente la respuesta empresarial espanola, muy dinamica ya en la decada de los cincuenta, a la concurrencia de los turistas.

La crisis del petroleo iniciada a finales de 1973 parecio poner en cuestion ese modelo turistico. La participacion espanola en el mercado turistico mundial descendio desde 1974 de forma significativa, en turistas y en ingresos, pero solo coyunturalmente. Espana logro mantener, en el ultimo cuarto del siglo XX, una posicion de liderazgo como pais turistico. Como tal, presentaba los siguientes rasgos. El primero es que ninguna de las economias de los otros paises lideres turisticos mundiales tendra una dependencia tan importante del turismo como la espanola. La segunda singularidad respecto a los demas lideres turisticos fue la relativamente elevada aportacion de los no residentes a los ingresos turisticos totales, asi como la poca salida al extranjero de turistas espanoles. Esto ultimo origina una balanza turistica comparativamente mas favorable en el caso espanol.

Ahora bien, la proyeccion internacional del mercado turistico espanol no ha de llevarnos a identificar al espanol con un turismo exclusivamente receptivo. La incorporacion progresiva de los espanoles a las actividades turisticas tiene lugar ya desde los primeros anos del siglo XX, cuando los viajes y el veraneo se extendian entre la clase media; de hecho, este turismo interior era mas importante que el exterior (11). Tras la II Guerra Mundial, la riada de turismo extranjero--y sus divisas--minimizara la importancia del turismo nacional. Pero la entidad de este fue en aumento, acompanando al crecimiento de la renta per capita de los espanoles desde los primeros anos 1950; el gasto turistico es funcion de la renta y Espana en esto no fue una excepcion, como prueba la creciente participacion del consumo interno en el consumo total de servicios turisticos. (12) En los anos del franquismo, los espanoles participaron cada vez mas de la salida vacacional veraniega, que convirtio el "veraneo" en un fenomeno sociologico. Veraneo no es siempre equivalente a turismo (la salida vacacional se hacia muchas veces a la casa del pueblo, sin consumo de oferta reglada de alojamientos turisticos), pero marco su punto de partida, de transito de la vacacion al turismo. (13) Coger las vacaciones conformara un particular turismo domestico, una especie de signo de distincion social, sustentado en el coche utilitario, el trabajo estable en la ciudad y las vacaciones pagadas. Se estaban poniendo las bases de la "sociedad de turistas" de la que actualmente participamos.

Por tanto, el turismo espanol durante el franquismo ofrece dos vertientes principales: el turismo de los residentes en el interior y el turismo receptivo. (Una tercera, la del turismo emisor es menor, aunque en la decada de los setenta--1978-1979--ya es bien perceptible y motivo de preocupacion de las autoridades por su drenaje de divisas). En consecuencia, constituye un fenomeno economico decisivo en el modelo de desarrollo espanol desde los anos cincuenta por su notable contribucion al equilibrio de las cuentas exteriores y a la financiacion del crecimiento economico y porque la demanda turistica de bienes y servicios constituyo una parte nada despreciable de la demanda interior, con efectos sobre el empleo y el conjunto de actividades que conforman la industria del turismo, convertida asi en una fuente generadora de renta.

Ahora bien, el turismo no solo tuvo efectos economicos, en la contabilidad nacional. El hecho de que los arenales de algunas de las provincias mediterraneas y de las islas Baleares y Canarias se convirtieran en uno de los epicentros mundiales del turismo masivo de sol y playa nos situa ante un fenomeno demografico y social de envergadura. El turismo de sol y playa, concentrado en unas cuantas semanas al ano, es consumidor de territorio, de espacios naturales y urbanos preexistentes. Por tanto, ademas de importantes efectos economicos, tuvo relevantes impactos medioambientales, ya perceptibles y registrados en el caso espanol en informes oficiales de los primeros anos sesenta con el inicio del boom turistico, pero no suficientemente contabilizados y menos estudiados que los efectos economicos inmediatos. En los estudios del turismo caben dos miradas, una mirada "de advertencia", critica, que pone el acento en los efectos o externalidades negativas y una mirada "de defensa del turismo", que subraya sus aportaciones economicas e incluso sus aportes a la conservacion del patrimonio natural y cultural, alli donde se producen. (14) La historia del turismo espanol tambien participa de estas dos perspectivas, con un predominio claro de la segunda de las aqui referidas. De ahi que no se haya planteado abiertamente el dilema de si el turismo fue, en la era de Franco, una bendicion por sus efectos macroeconomicos o una plaga, teniendo en cuenta sus efectos medioambientales, el modelo de negocio en que se fundamento y el modelo de desarrollo que indujo. Este dilema lo recogio en 1975 el informe El resurgir economico de Espana (15). Aqui lo retomamos.

2. El turismo y el desarrollo economico en la Espana de Franco

El turismo espanol del franquismo se asimila al boom turistico de los anos sesenta. Esa identificacion hay que matizarla cuando atendemos a sus contribuciones a la economia espanola, como elemento compensador de los desequilibrios de la balanza de pagos. La colaboracion economica del turismo se retrotrae realmente a finales de los anos cuarenta y sin duda a los cincuenta, Es no obstante en la decada de los sesenta cuando, por su volumen, el aporte se agranda sustancialmente. El turismo exterior es un fenomeno masivo que genera cifras desconocidas de divisas y a su lado se desarrolla un turismo interior con aportaciones sustanciales al consumo y a la renta del pais. El turismo influye desde el Plan de Estabilizacion (1959) en el modelo de desarrollo espanol. Este fue al fin mas dependiente del exterior de lo que la ideologia, inicialmente nacionalista, de la dictadura de Franco preconizaba, y tambien mas terciarizado de lo que los planificadores del desarrollo previeron iniciada la decada de los sesenta.

Las iniciativas turisticas de la decada de 1940, privadas y publicas, y el desarrollo del sector turistico, estuvieron condicionadas por las circunstancias politicas: las consecuencias de la guerra civil, la guerra mundial, el ostracismo del regimen de Franco (1945-1946) y la recolocacion de Espana entre las naciones occidentales (1948), asi como la orientacion de la politica economica general del primer franquismo.

De este modo, si en el contractivo sexenio de 1930-1935, Espana recibio una media anual de 205 mil turistas extranjeros, esta cifra no fue superada hasta 1949, cuando entraron en el pais 284 mil forasteros. Entre 1936 y 1949, Espana participo con particular intensidad de la caida del movimiento internacional de viajeros. El turismo fue un sector menor en la economia espanola. Sin embargo, a pesar de los recelos morales y politicos que hubo respecto al mismo, algunos sectores del regimen confiaban en el por sus potencialidades economicas. La experiencia del primer tercio del siglo XX aportaba pruebas en este sentido. Otro tanto hacia la experiencia internacional, aunque tras la devastadora II Guerra Mundial el escenario europeo era poco halagueno. La revista americana Foreign Affairs afirmaba en 1947 que Europa disponia "tan poco de todo, tan pocos trenes, tranvias, autobuses o automoviles para llevar a la gente a trabajar, que !como para llevarles de vacaciones!". Pero el turismo era ya un fenomeno sociologico y economico asentado, que formo parte de la agenda politica para la reconstruccion europea. Asi, se hicieron rapidos esfuerzos para incluirlo en la coordinacion multilateral, impulsada por los americanos, para reconstruir y desarrollar Europa, de modo que la recuperacion del turismo internacional formo parte, en 1948, de los objetivos de la OEEC (Organizacion para la Cooperacion Economica Europea). Era considerado uno de los "campos de actividad mas importantes y uno de los que tendra resultados a mas largo plazo en la balanza de pagos continental". (16) En la temporada del verano de 1948 el reflujo del turismo exterior europeo era perceptible. En ese contexto, tambien se formularon deseos y expectativas sobre el papel que podia jugar el turismo en el caso espanol, y se prodigo una activa politica turistica con ese fin, de la mano de Luis Bolin, director general de turismo desde 1940.

En los anos cuarenta la aportacion del turismo extranjero a la economia espanola fue muy modesta. En 1949, los ingresos turisticos suponian un 0,38 por 100 del PIB, aportacion inferior a la que se registro entre 1931 y 1934. Ahora bien, pese a esa modestia, el turismo ya manifesto en esta dramatica decada sus potencialidades economicas, a traves de sus aportaciones a la balanza de pagos. Desde 1947 los ingresos turisticos equivalieron a mas del 7 por 100 de las exportaciones y de las importaciones, representaron casi la mitad de los ingresos de la balanza de servicios y financiaron entre el 31 y el 54 por 100 del deficit comercial en 1947-1949. Este deficit fue mas que compensado por los ingresos turisticos en 1950, cuando el turismo se mostraba como una de las mas prometedoras partidas compensatorias de los desequilibrios de las balanzas comercial y por cuenta corriente, desequilibrio este ultimo que se habia agudizado desde 1946. En 1949 el turismo estaba muy lejos de ser considerado como un sector crucial en el modelo espanol de desarrollo economico, pero las cuentas exteriores aportaban argumentos para tenerlo en cuenta. El turismo en la segunda mitad de la decada de 1940 se mostro como una exportacion nada despreciable, y como tal fue tratada, a traves de correcciones del tipo de cambio "preferente" para los turistas entre 1946 y 1948.

Los resultados del turismo a finales de los cuarenta empezaban a confirmar la prediccion optimista hecha por el economista Fuentes Irurozqui en 1946, acerca de la buena dotacion recursos de Espana para desarrollar la "industria del turismo" por su potencial como fuente de ingresos al ser un fenomeno internacional que resurgiria "extraordinariamente" tras la II Guerra Mundial. Dicha prediccion la corroboro a fines de 1947 Stanley Norman Bliss, director de importantes servicios turisticos de Estados Unidos. "A Espana le espera un futuro brillante respecto al turismo", afirmo, porque "en los EE.UU. y en todos los paises de America y Europa que he recorrido, he observado este fenomeno: que en los turistas se ha despertado un vivo interes por visitar Espana". (17)

Lo que sucedio en la decada de 1950 confirmo este optimismo. El turismo en la decada de 1950 se manifesto como "la mas valiosa exportacion nacional" tal y como sostenia Juan Plaza Prieto en 1953. (18) Esta valoracion del turismo receptivo en Espana durante los anos cincuenta es atinada, teniendo en cuenta su aporte a la Balanza de pagos.

Su evolucion durante esta decada hay que inscribirla en la reintegracion o progresiva rehabilitacion internacional de Espana, apoyada en las muletas de la ayuda norteamericana, el cambio de gobierno de 1951 y una nueva politica economica mas abierta al exterior y liberalizadora en el interior. La realidad era tozuda y demostraba que la economia espanola no podia funcionar sin recurrir al mercado externo, y que los corses interiores, lejos de garantizar la suficiencia autarquica, asfixiaban la economia, generaban corrupcion y mercados negros y creaban un malestar social evidente, aunque fuera silenciado oficialmente. Los citados apuntalamientos extemos pusieron en marcha un ciclo de crecimiento economico extraordinario, con tasas del 5,8 por 100 anual en 1950-1955 y del 2,6 por 100 en 1955-1959, de modo que en 1954 se recupero el nivel de renta real per capita de 1935 (19), aunque los salarios eran muy bajos y desiguales sectorialmente y entre hombres y mujeres. Hasta 1954 fue un crecimiento relativamente equilibrado, sin tensiones inflacionistas. Pero desde 1955 se combinaron deficit exterior, inflacion--de mas del 10 por 100 en 1957 y 1958--y desequilibrio presupuestario, que se retroalimentaban. El deficit de la balanza de pagos era galopante. A diferencia de lo que sucedera en la decada de 1960, las partidas compensadoras del desequilibrio comercial y por cuenta corriente (turismo, remesas y capital a largo plazo), aunque importantes no fueron suficientes para equilibrar dicha balanza, hasta el punto de que a mediados de 1959 apenas quedaban divisas para pagar las importaciones. Ante la presumible quiebra exterior de la economia, habia que ir a un cambio de rumbo sustancial en la politica economica.

En la decada de 1950 la entrada de turistas extranjeros siguio la linea ascendente iniciada en 1947, al igual que su contribucion a la economia espanola. De 457 mil turistas recibidos en 1950 se paso en 1959 a 2,8 millones. El turismo extranjero en 1950 aporto un 0,4 por 100 del PIB, en tanto que en 1954 llego hasta el 1,6 por 100 del PIB, un valor que mejoro ligeramente en 1959, con el 1,7 por 100.

En 1950-1954, los ingresos turisticos representaron el 16 por 100 de las importaciones del pais y un 20 por 100 de las exportaciones. Durante este quinquenio, las divisas del turismo exterior permitieron compensar hasta el 73 por 100 del deficit comercial, cobertura muy importante, que supera la de los anos 1965-1969 y 1970-1975 (70 y 69 por 100, respectivamente). Iniciados los 50, la del turismo era la principal partida compensadora de la balanza de pagos; esa compensacion fue insuficiente para lograr el equilibrio exterior, pero este deficit exterior hubiera sido sustancialmente mayor de haber faltado los ingresos turisticos. Asi, Juan Plaza Prieto constataba en 1953 que el turismo se habia convertido en un "excelente mana" para la economia espanola, una fuente de divisas, con un futuro prometedor teniendo en cuenta las tendencias mundiales de este fenomeno de "masas humanas", del que Espana participaba como mercado receptor. (20)

Entre 1955 y 1958, las estadisticas oficiales registran que mientras el numero de turistas crecia, las divisas ingresadas por turismo caian. La causa era que los turistas se aprovisionaban de pesetas fuera de los cauces legales del Instituto Espanol de Moneda Extranjera (IEME), motivado por el cambio oficial de la peseta (sobrevalorada). Esto lo sabian las autoridades, que observaban temerosas que se reducian hasta limites preocupantes las divisas disponibles y la capacidad de compra en el exterior.

En 1955-1958, las divisas del turismo solo cubrieron un 27,8 por 100 del deficit comercial (bastante menos en 1945-1949 y en 1950-1954). El gobierno estaba alarmado. La recuperacion de los ingresos turisticos fue, por ello, un objetivo prioritario. Era inevitable fijar un cambio realista de la peseta. Un informe de enero de 1959 del ministerio de Hacienda reconocia que los turistas forasteros adquieren "en el extranjero las pesetas que aqui van a gastarse", porque "la diferencia de cambio extranjero al cambio oficial es importante. (...) El pasado verano [1958], hemos asistido al espectaculo de que todos los turistas extranjeros llegaban con pesetas." En consecuencia, habia que devaluar la peseta, aumentando el tipo de cambio, porque sin alterar el "cambio de la peseta en el extranjero se reduce el turismo." (21)

Costo tomar esta decision, porque habia que ir a un ajuste global de la economia, empezando por fijar un cambio de la peseta realista y siguiendo por la liberalizacion del comercio y la entrada de capitales. Pero no hubo mas remedio. En julio de 1959 las reservas de oro y divisas en el IEME no llegaban ni para pagar un mes de importaciones. El 17 de julio se fijo la nueva paridad de la peseta en 60 pesetas por dolar y el 21 de julio se aprobo el Plan de Ordenacion Economica, mas conocido como Plan de Estabilizacion y liberalizacion. Las autoridades querian que dicha aprobacion se produjera antes de que empezara el grueso de las vacaciones veraniegas, para aprovechar el impulso que experimentarian los ingresos de divisas por turismo, como asi sucedio. En consecuencia, el turismo tuvo una importancia destacada en la puesta en marcha del Plan de Estabilizacion, porque en la decada de los 50 se habia confirmado como la mas importante partida estabilizadora en la balanza de pagos, funcion que solo la politica monetaria exterior le impedia ejercer plenamente. Con la devaluacion de 1959 esa funcion se vio acrecentada de forma automatica. La prediccion hecha por Enrique Fuentes Quintana en 1954 se cumplia: la del turismo se consolidaba como una de las "cuentas que habran de ocupar bastantes folios en el [libro] mayor de nuestro progreso material". (22)

Los beneficios macroeconomicos del turismo fueron evidentes tras 1959. Las divisas turisticas constituyeron la principal partida compensadora en la balanza de pagos: en 1960-1975 financiaron por si solas el 71,5 por 100 del deficit comercial; su montante equivalio al 33 por 100 de las importaciones, el 61,5 por 100 de las exportaciones fisicas, el 85 por 100 de las exportaciones por servicios y a un 4,5 por 100 del PIB (apendice). Los efectos sobre el empleo fueron igualmente notables. Segun la estimacion de Largo Jimenez, entre 1965 y 1973, los empleos directos e indirectos generados por las actividades turisticas de los no residentes y los residentes, oscilaron entre el 9,5 por 100 y el 13,2 por 100 de la poblacion ocupada (cuadro 2). El turismo constituyo, asi, uno de los elementos sustanciales del sistema economico espanol del franquismo desarrollista.

3. El boom del turismo en 1960-1975: ?bendicion o plaga?

3.1. Un modelo economico abierto y desequilibrado con triple dependencia exterior, incluida la del turismo receptivo

El Plan de Estabilizacion y liberalizacion de 21 de julio de 1959 marco un nuevo rumbo para la economia espanola. Ademas de medidas de ajuste coyuntural (subida de impuestos, limitacion del credito, devaluacion de la peseta), contenia medidas de largo alcance que sentaban las bases para un nuevo modelo de desarrollo. Se suprimian organismos interventores, se liberalizaba el comercio interior y, mas importante, se liberalizaba el comercio exterior. Se comprometia igualmente la liberalizacion de las inversiones extranjeras: el decreto de 27 de julio de 1959 y los decretos de 24 de diciembre de 1959 y 18 de abril de 1963 fijaron las modalidades de inversion, garantizaron la repatriacion de beneficios y eliminaron los limites a la participacion del capital extranjero en algunos sectores productivos, entre los que en 1963 se encontraba la "construccion, ampliacion y explotacion de hoteles."

La nueva politica economica inaugurada en 1959 era una enmienda a la totalidad de la desarrollada en la decada de 1940. En 1959 se admitio hasta sus ultimas consecuencias lo evidenciado muchos anos antes: era imposible un crecimiento economico sostenido del pais sin el aporte exterior de materias primas, bienes de equipo, tecnologia o asistencia tecnica y, en general, de ahorro foraneo, esto es, sin integrarse plenamente en el sistema capitalista occidental. Era un modelo que apostaba por la industrializacion, reconociendo que era imprescindible el concurso de la inversion extranjera, una inversion del capitalismo liderado por Estados Unidos que no vendria a Espana sino se le garantizaba libertad economica, incluida una cierta flexibilizacion del mercado laboral.

Franco, siempre camaleonico, proporciono los argumentos oficiales para justificar el nuevo rumbo y la apuesta industrializadora del regimen. Lo hizo en el mensaje a los espanoles de 31 de diciembre de 1959 y en el de 3 de junio de 1961 a las Cortes celebrando el 25 aniversario del Movimiento Nacional. En ellos asimilo "integracion" economica a "industrializacion" y esta a la superacion de la "preponderancia agricola". Segun Franco, algunos estados europeos pretendieron durante el siglo XX "que Espana fuese una nacion exclusivamente agricola y un mercado propicio a sus manufacturas". Esto, anadia, era "inexplicable hoy ante el crecimiento de la demografia y la necesidad para todos los Estados de una progresiva industrializacion." Espana tenia que apostar por la industria, superando su tradicional papel de suministrador de alimentos, para evitar que se acentuara su "desnivel" con los paises industrializados. (23)

El nuevo modelo de desarrollo abierto al exterior conllevaba un mayor volumen de importaciones y estas, para ser financiadas, exigian un aumento paralelo de las exportaciones. Pero esta condicion basica no se dio: las exportaciones crecieron por debajo de las importaciones. El crecimiento espanol de la decada de los sesenta y primeros setenta fue desequilibrado. La industrializacion se produjo a costa de un creciente deficit de la balanza de mercancias, como habia sucedido en la decada de 1950. Ahora bien, a diferencia de lo sucedido en aquella decada--y en la de 1940-, durante estos anos hubo partidas compensadoras que garantizaron el superavit de la Balanza de pagos basica, esto es, la capacidad para comprar las materias primas y los bienes de capital necesarios para la agricultura y la industria. Esas partidas fueron, por este orden, las divisas del turismo receptivo, las remesas de los emigrantes y las inversiones extranjeras. El deficit comercial, reflejo de una estructura productiva desequilibrada, fue compensado--salvo en 1965 y 1966--por tres tipos de superavit, representativos de una notable y triple dependencia exterior: el elevado superavit de la balanza de servicios (debido al turismo), el superavit de la balanza de transferencias y el de la balanza de capitales a largo plazo. Estamos aqui ante una de las paradojas del regimen franquista: en origen nacionalista economico, se encontro con que su exito y legitimacion por los resultados materiales se produjo acentuando la dependencia exterior de nuestra economia. Otra paradoja fue que aposto por la industrializacion y se encontro por el camino con un desarrollo igualmente vigoroso--e inesperado--del sector servicios, impulsado por las actividades turisticas y el comercio (algo mas de la mitad del PIB en 1970). Como consecuencia del turismo, Espana experimento desde los anos sesenta un nivel de terciarizacion por encima de la media del conjunto de los paises desarrollados. (24) El modelo espanol de industrializacion tardia coincidiendo con la terciarizacion intensiva de la postguerra, asociada a la revolucion turistica propiciada por el turismo de masas, aconseja enfocar su esquema de desarrollo bajo nuevos paradigmas tecno-economicos (25).

Espana no fue, en lineas generales, una excepcion en el modelo de desarrollo europeo occidental de estos anos. El nucleo industrial de Europa actuo como centro de expansion sobre las economias perifericas mediterraneas, a traves de fuerzas impulsoras (spread) y depresoras (26). En el caso de la economia espanola predominaron los spread: ingresos por turismo, remesas de emigrantes y entradas de capital (ademas de las exportaciones). Asi, el turismo extranjero se convirtio en la clave del desarrollo economico espanol. En clave y tambien en factor de relativa debilidad, porque dependia del consumo exterior (aunque no exclusivamente dado el desarrollo del turismo interior), al igual que del exterior dependian el trabajo proporcionado a los emigrantes por la industria y los servicios en Francia, Alemania o Suiza, y los creditos y las inversiones directas de capital a largo plazo.

Esta dependencia del desarrollo espanol respecto al turismo de masas receptivo se convirtio, con el paso de los anos, en un motivo de preocupacion y de critica. Esa critica se fundamento en los estrangulamientos, tensiones intersectoriales y costes medioambientales generados por las actividades turisticas. Esto llevo al debate, a mediados de los anos setenta (con la crisis internacional desde 1973), de si el "mana" del turismo era en Espana "una bendicion del cielo o una plaga" (27).

3.2. El equilibrio de la Balanza de pagos depende de los ingresos por turismo receptivo

A raiz de haberse fijado el tipo de cambio en 1959 en 60 pesetas-dolar (una devaluacion del 42 por 100), las compras de los turistas extranjeros volvieron a los cauces legales; en 1959, los ingresos turisticos cubrieron el 67 por 100 del deficit comercial y en 1961 el 139 por 100 del mismo. De repente pasamos de 2,9 millones de turistas en 1959 a 4,3 millones en 1960, el 14,3 por 100 de la poblacion espanola. Con aquella avalancha, el turismo de masas de la decada de 1950 se convertia, en el territorio espanol, en un turismo masivo.

Nada mas iniciarse la decada de 1960, el turismo era "nuestra primerisima exportacion". A partir de entonces, "el auge incesante de la corriente turistica" que identificaba la revista Informacion Comercial Espanola en mayo de 1961 se convirtio en una riada que crecio de forma casi espontanea, esto es, mas alla de la voluntad de los gobernantes por fomentarla y de la de los empresarios espanoles del sector por beneficiarse de ella. La inclinacion de los vecinos europeos del norte a gozar de las playas y el de Espana, el aumento del nivel de vida en toda Europa y la realista paridad oficial de la peseta adoptada en julio de 1959, traducida en unos precios sustancialmente mas reducidos que los de los competidores europeos, fueron factores que, unidos a la iniciativa empresarial turistica en Espana, explican en buena medida el renovado auge turistico.

Estas masas de turistas procedian, por este orden, de Francia, Gran Bretana, Alemania y, cada vez menos, de Estados Unidos. Llegaban pacificamente en sus coches y, cada vez mas, en viajes (todo incluido) organizados por tour operadores apoyados en las companias aereas de vuelos charter, concentrandose geograficamente en 9 provincias (de las 50 que tiene el pais) y durante un periodo breve de tiempo, dando lugar a impactos notables y de diversa indole, en el paisaje natural y humano e indudablemente en la economia y la sociologia del pais. En 1965 los 11,1 millones de turistas extranjeros equivalian al 34,3 por 100 de la poblacion autoctona, en tanto que en 1973 (31,6 millones) al 90,5 por 100. En torno a un 40 por 100 de esos turistas se concentraban en los meses de julio y agosto; en estos dos meses, la poblacion flotante del turismo llega a multiplicar por mas de diez la poblacion permanente de las localidades turisticas, (28) lo que creo problemas de congestion y diversos estrangulamientos: agua potable, aguas fecales (contaminacion por colibacilos y episodios de tifus y gastroenteritis), luz electrica, telefonia, basuras, ruido, atascos y problemas de aparcamiento de coches, equipamientos sociales y sanitarios, etc. En consecuencia, la riada tuvo efectos beneficos, pero sus desbordamientos generaron costes sociales y medioambientales, al tiempo que modificaban la estructura economica, de forma muy visible en las provincias afectadas, a veces en conflicto con la agricultura o la industria local, por los usos alternativos y excluyentes del territorio o por la mano de obra (29).

Los beneficios macroeconomicos del turismo extranjero son evidentes. Las divisas turisticas constituyen la principal partida compensadora de la balanza de pagos: en el periodo 1960-1975 financian por si solas el 71,5 por 100 del deficit comercial y hubo algun ano, como 1965, en que los ingresos turisticos superaron los de las exportaciones. Esto preocupo a las autoridades y a los economistas. La capacidad exportadora de la industria del pais no despegaba, pese a los evidentes avances de la industrializacion, debido a la debil competitividad internacional de la economia espanola, a la que la inflacion, alta y persistente desde 1962, ayudaba poco. De ahi que se hable del "monocultivo del sol" en los anos del estricto "boom turistico" (1960-1964), cuando la corriente turistica ofrecia "cifras espectaculares" y un ano tras otro volvia "incluso a desbordar las ilusiones de los mas optimistas." (30)

Los planificadores del desarrollo padecian al comprobar que sus previsiones para el I Plan de Desarrollo (1964-1967) respecto a la balanza exterior se habian equivocado notablemente, porque el deficit en la balanza de mercancias fue un 18 por 100 superior al previsto y los ingresos por turismo fueron un 26 por 100 mayores que los previstos. (31) Las cosas mejoraron algo desde 1967, por el mayor dinamismo de las exportaciones, en parte gracias a la devaluacion de la peseta de 1967 y a la politica de apoyo fiscal y crediticio a las exportaciones industriales, en el contexto del proceso de industrializacion acelerada que experimentaba el pais, apoyada en parte en el acceso a las innovaciones con la compra tecnologia extranjera (32), de modo que las exportaciones industriales ya superaron ampliamente a la de productos agrarios (33). Pero la balanza de pagos siguio dependiendo en buena medida del comportamiento del turismo receptivo y esta dependencia solo se debilito en 1974-1975, cuando la crisis economica internacional hizo retroceder el numero de turistas y de divisas turisticas. En 1971 y 1972 los ingresos por turismo habian mas que compensado el persistente deficit de la balanza comercial.

Este desarrollo economico desequilibrado azuzo a principios de la decada de 1970 el debate sobre el modelo de desarrollo espanol. La alternativa ya no se planteaba como en la decada de 1940 entre industria versus agricultura, sino entre industria y capitalizacion humana frente a turismo, al tiempo que se identificaba la espanola como una "economia de balneario", con actitudes que iban desde el temor y critica por esa terciarizacion turistica hasta su defensa, entre el "pesimismo y el optimismo respecto al desarrollo espanol". (34) La crisis economica internacional acentuo aquel temor en 1974 y 1975. Entonces retrocedieron los ingresos por turismo y las remesas, se agudizo el deficit comercial y reaparecio, desde 1973, el deficit por cuenta corriente. La crisis afloro los problemas estructurales del sistema economico espanol, coyunturalmente reflejados en la caida de reservas y el aumento del endeudamiento exterior. En ese escenario murio Franco.

El crecimiento de las cifras turisticas (turistas e ingresos) fue positivo hasta 1973. Hubo ciclos de mayor y menor dinamismo, pero en general se observa una tendencia a la ralentizacion desde 1965, sobre todo de los ingresos reales, por la importancia de la inflacion en este periodo (cuadro 2). Las tasas de crecimiento mas bajas en la llegada de turistas se produjeron en 1965, 1967-1968, 1973 y 1974-1975, bienio que conocio tasas negativas; entremedias, en 1969-1973, se alcanzaron altas tasas, del 12 al 24 por 100 anual. El crecimiento mas bajo de los ingresos reales, inferior al 4 por 100 anual, se dio en 1967-1969; incluso en 1968 los ingresos por turismo receptivo retrocedieron un 4,8 por 100 en terminos reales. Las dificultades de la economia internacional en 1967-1968 afectaron al movimiento de turistas hacia Espana y a sus gastos. La devaluacion de la peseta en 1967 no tuvo, esta vez, efectos dinamizadores sobre la corriente turistica. Influyeron varios factores: un mayor gasto canalizado en origen por los tour operadores extranjeros; una sobreoferta en el alojamiento que empujo los precios a la baja, debido al dominio de mercado de que disponian los mayoristas de los paises emisores; y una caida de la calidad (nivel de gasto) del turismo receptivo. En 1971 y 1972 el crecimiento de los ingresos fue asimismo comparativamente bajo, del 6-7 por 100, en contraposicion al aumento de turistas, en tanto que en 1974 y 1975 retrocedieron los ingresos reales, un 17 y un 5,4 por 100, respectivamente.

El crecimiento turistico descrito estuvo lejos de ser ordenado. Al lado de los indudables beneficios surgieran efectos negativos, extemalidades que afectaron a toda la sociedad y problemas mas especificos sectoriales, que incidieron sobre los agentes directamente implicados. Unos son problemas de crecimiento; otros de madurez del destino. Veamos algunos.

3.3. La demanda y sus intermediarios dominan la oferta: ?dependencia colonial?

La ralentizacion del crecimiento turistico era esperable, porque las tasas de 1961 a 1964 habian sido espectaculares. Esa ralentizacion tambien se dio en otros destinos europeos de la epoca. Lo singular del caso espanol es que a partir de 1965, la moderacion de los ingresos reales fue acompanada de la caida del gasto real medio por turista (grafico 1) y de una creciente presion de los tour operadores extranjeros sobre los hosteleros espanoles.

Los problemas de fondo estaban en la sobreoferta de alojamientos, la especializacion en un turismo masivo de relativamente bajo poder adquisitivo con una motivacion dominante de sol y playa y por ello altamente estacionalizado, y un turismo muy concentrado en su geografia emisora (Francia, Gran Bretana y Alemania) y receptora; menos de una decena de provincias acogian la mayor parte del turismo extranjero, que acentuo en este periodo su orientacion mediterranea y sobre todo islena, de modo que las economias de Baleares y las Canarias ofrecian en 1975 un alto grado de especializacion turistica, de modo que la participacion del PIB turistico en el total de Baleares quintuplicaba la media espanola y en Canarias la multiplicaba por 2,7 (35). Este turismo accedia cada vez mas al pais por medio de programas turisticos integrales, ofrecidos por tour operadores de los paises emisores, que incluian el alojamiento en complejos turisticos controlados o participados por inversores extranjeros. Se trata, en este caso, de empresas turisticas instaladas en Espana en las que existen numerosas concentraciones verticales. (36) Es lo que sucede, por ejemplo, en las islas Canarias a principios de la decada de 1970, cuyo litoral estuvo sometido a una intensa colonizacion por promotoras inmobiliarias alemanas, directamente o a traves de testaferros, que ofrecian en Alemania alojamientos "en uno de los ultimos paraisos de esta tierra" donde la "Naturaleza esta intacta", a tan solo cuatro horas de vuelo. Esas "<<colonias>> extranjeras" tambien se observan en la costa levantina, balear y en la Costa del Sol (37). Aqui, se impusieron la "Rentabilidad y la Plusvalia", al tiempo que llegaban, en el transito de los sesenta a los setenta, "los grandes inversores", los "grupos financieros internacionales", paralelamente al "desarrollo de otra industria de locos que avanza a un ritmo mas acelerado: la Aeronautica". (38)

[GRAFICO 1 OMITIR]

El control se extendio sobre los hosteleros espanoles, a traves de un proceso de dependencia cuyo origen estaba en la financiacion para la construccion de instalaciones, recibida de las agencias extranjeras, y en las contraprestaciones otorgadas en forma de oferta garantizada, preferente y a precios estables y bajos. Estos mecanismos de dependencia, no generalizados en todos los destinos, se agudizaron en los anos de demanda debil y sobreoferta, como constatamos en 1965, en 1967-1969 y en los primeros setenta. La escasez de financiacion publica o el retraimiento de la banca privada respecto al negocio turistico son parte de la explicacion de este modelo de financiacion, desarrollado al calor de las expectativas a corto plazo. (39) La naturaleza del producto (controlado por los intermediarios de la demanda final) y las relativamente bajas tasas de ocupacion hotelera, debido a la concentracion veraniega, no dejaban excesiva margen de actuacion a la industria turistica espanola (hosteleria y agencias de viajes). Esta se comporto respecto a una parte significativa del turismo extranjero como precio-aceptante debido al poder oligopolistico de los tour operadores; dicha subordinacion recorto sus tasas de beneficios. (40) Ademas, el control de las agencias extranjeras disminuyo las divisas ingresadas por turismo debido a una proporcion significativa del gasto de los turistas extranjeros se quedo en los paises emisores.

La combinacion del control de la oferta por los potentes tour operadores extranjeros con la importante inversion extranjera en el sector mobiliario del alojamiento turistico y vacacional, lleven a hablar, a fines de los sesenta y primeros setenta, de dependencia y colonialismo turistico (41). Aunque en esto no hay unanimidad.

3.4. La oferta extrahotelera no reglada supera a la oferta de alojamientos reglada

Durante estos anos, la oferta turistica no se limito a la hosteleria "clasica", sino que se desarrollaron nuevas formulas de alojamiento, entre las que destacan los bloques de apartamentos, ya en los primeros anos sesenta. Fue tal la fiebre constructora de estos que solo en la costa de Malaga, entre Neija y Estepona, se levantaron mas 4.000 apartamentos en 1962-1963, con capacidad para unas 10.000 camas, una provincia que en 1964 ofrecia solo 13.056 plazas de hosteleria; en Baleares, por su parte, la Delegacion provincial de Informacion y Turismo evaluaba en 13.000 las camas de los apartamentos en 1963, frente a las 43.015 plazas de la hosteleria. (42) Ya entonces, la de los apartamentos se convirtio en la modalidad de construccion turistica mas apetecida por los inversores. Este tipo de alojamientos, que se adaptaba bien al turismo familiar extranjero y nacional, inicialmente carecio de reglamentacion oficial y no estuvo sujeto a los controles que ejercian las autoridades turisticas sobre hoteles y pensiones, permaneciendo en la extralegalidad.

La industria del alojamiento turistico tuvo, fuera de la hosteleria, una dimension altamente especulativa en la construccion y la reventa: los apartamentos se vendian, con pingues beneficios, tres o cuatro veces antes de finalizar su construccion, afirmaba en 1963 Jorge Vila Fradera, Delegado provincial de Informacion y Turismo en Barcelona. En 1962 el Ministerio de Informacion y Turismo reconocia que "la especulacion sobre terreno y otras propiedades ha forzado y esta forzando, cada dia mas, una construccion excesiva de edificacion que supone, en ocasiones una esterilizacion turistica a largo plazo". (43) Este modelo de las "torres" de apartamentos se extendio por parajes litorales virgenes, contribuyendo a la destruccion paisajistica y medioambiental. Expresion del desorden de este desarrollo es que hasta el 17 de enero de 1967 no se reglamentaron los apartamentos, bungalows y alojamientos similares, y que hasta 1970 el Ministerio de Informacion y Turismo carecio de un censo sobre los apartamentos. Este censo permitio identificar los que estaban fuera de la oferta turistica y los destinados a actividades turisticas y, dentro de estos, los inscritos en el Registro de Empresas y Actividades Turisticas y los no inscritos (ilegales). La capacidad de estos ultimos se cifraba en 978 mil plazas, que equivalian al 41 por 100 de la capacidad total de los establecimientos hoteleros y extrahoteleros censados en 1970 por el Ministerio. (44)

El problema de esos apartamentos incontrolados no se quedo solo en los impuestos que ano tras anos escaparon al fisco y en su repercusion permanente sobre los paisajes, sino que trascendio a la cultura empresarial. La industria de la construccion turistica asento, con la complicidad de las autoridades, un espiritu empresarial del todo vale, corruptor y desmoralizador. Durante la Transicion, a partir de 1975, se creyo que la democracia extinguiria el mal, identificado como producto de un regimen dictatorial y corrompido. (45) Pero no fue asi, la cultura inmobiliaria especulativa, depredadora, quedo enquistada y hoy lamentablemente sigue vigente, enriqueciendo a unos pocos en contra del bienestar colectivo y de la riqueza natural del pais, con efectos acumulativos e irreversibles. En esto existe una contradiccion entre los beneficios (especulativos) a corto plazo y las externalidades (negativas) a medio y largo plazo. Es una de las pesadas herencias del boom turistico espanol, frente al que las autoridades franquistas no hicieron practicamente nada eficaz, impotentes o mas bien participes del desaguisado. (46)

3.5. Una politica turistica exuberante y desbordada

Entre 1960 y 1975 hubo seis ministros de Informacion y Turismo: Arias Salgado (1952-1962); Manuel Fraga (1962-1969), un personaje central en la politica turistica del desarrollismo, Sanchez Bella (1969-1973), Fernando Linan (1973-1974), Pio Cabanillas (1974) y Leon Herrera (1975). La inestabilidad en el cargo, a partir de 1973, reflejaba las dificultades de la epoca y del regimen.

Las lineas principales del periodo 1960-1962 estuvieron marcadas por la apertura y la liberalizacion que siguio a la estabilizacion de 1959, concretadas en la eliminacion y simplificacion de tramites de visados y aduanas, la liberacion de los controles de divisas y las facilidades para la inversion extranjera. En medios economicos y especializados se explicito la preocupacion por las insuficiencias de la politica turistica en su aspecto economico, empezando por la carencia de los datos estadisticos necesarios para fundamentarla. Jorge Vila Fradera o Felix Varela lo atribuian a la resistencia, "en circulos relevantes, intelectual y politicamente", a reconocer el papel economico ya desempenado por el turismo. (47)

Este desajuste entre una realidad turistica desbordante y la politica turistica es el que afronto Fraga al frente del MIT desde julio de 1962. Este recogio muchas de las recomendaciones efectuadas respecto al turismo por el Banco Mundial en su Informe de 1962 sobre la economia espanola, como la de otorgarle mas peso institucional. Fraga asumio la idea de potenciar el turismo como factor de desarrollo economico sin olvidar su proyeccion y "alta rentabilidad politica", que empleo con profusion dentro y fuera de las fronteras espanolas. (48) Su politica, prodiga, tuvo distintos planos. Uno de ellos fue el de la reforma institucional--creacion de un Subsecretaria para el turismo, (49) Instituto de Estudios Turisticos (1962), Ley de Competencias en Materia Turistica (1963), reorganizacion de la Comision Interministerial de Turismo (1964), Ley de Centros y Zonas de Interes Turistico (1963). Otro plano, el de la politica de ordenacion y cualificacion de la oferta, fue amplio, en consonancia con el crecimiento del tejido empresarial: Agencias de Viajes, Escuela Oficial de Turismo (1963) y ensenanzas turisticas, Empresas y Actividades Turisticas Privadas, establecimientos turisticos (hoteles, restaurantes, apartamentos y otra oferta extrahotelera), etc. En esta politica de oferta hay que incluir la politica de precios, que tendieron a liberalizarse, asi como el Registro de denominaciones Geoturisticas, las Asambleas de Turismo y la continuacion del Credito Hotelero (luego Credito Turistico); tambien se aprobaron el Seguro Turistico y el Seguro Obligatorio de Viajeros. En cuanto a la oferta publica, se creo en 1963 la Empresa Nacional de Turismo (Entursa), integrada en el INI, dedicada sobre todo a Hoteles de gran calidad (50), y fue adquirida Marsans (1964), para actuar en el ambito de las grandes agencias de viajes. Los 37 establecimientos turisticos del Ministerio con sus 1.877 plazas de 1962 pasaron a 78 y 4.317 plazas en 1969 y 80 y 4.376, respectivamente, en 1975. Asimismo se promovieron programas sectoriales para diversificar y desestacionalizar el turismo y ambiciosas acciones de promocion y propaganda, faceta propagandistica ejecutada con gran habilidad por el equipo de Fraga.

?Cuanto de los resultados dependio de esa politica turistica? Valorar con rigor las politicas siempre es dificil, sobre todo cuando, como en este caso, ofrecen objetivos tan amplios e instrumentos tan diversos (regulacion, credito, fiscalidad, etc.). Pero caben algunas conjeturas. En primer lugar, estamos ante una politica que nado a favor de una corriente que era obligado encauzar; cualquiera en el sitio de Fraga tendria que haber tomado multiples decisiones, como el hizo. En segundo lugar, estamos ante un turismo masivo europeo en el que la voluntad de viajar depende de factores dados (renta de los extranjeros, proximidad geografica, gusto por el sol y la playa, regimen vacacional, etc.) y poco de las decisiones politicas espanolas. Lo expreso bien Juan Fuster: "nuestro turismo es un hecho natural, escasamente forzado por la politica turistica." (51) Prueba de ello es que pese a los diagnosticos y a los propositos, ni las primeras iniciativas planificadoras del Ministerio, ni despues los sucesivos Planes de Desarrollo del Gobierno, que otorgaron una indudable importancia al turismo, fueron capaces de corregir sus rasgos y problemas estructurales. Por el lado de la demanda destacan la triple concentracion (veraniega, de origen y de destinos); la descrita prevalencia de los tour operadores foraneos; y, la cierta colonizacion de las costas turisticas por inversores extranjeros, incluso estimulada via incentivos crediticios y fiscales. Por el lado de la oferta encontramos insuficiencias en la cualificacion profesional de empresarios y trabajadores del sector, pese a los avances registrados; la saturacion o los estrangulamientos locales, como consecuencia de unos ayuntamientos infradotados para multiplicar los servicios publicos al compas de la demanda, porque no se aprobo ninguna reforma de la Hacienda municipal que lo hiciera posible, ya que la de 1962 fue muy insuficiente y el Proyecto de Ley de Bases de Regimen Local de 1971, que preveia un regimen especial para los municipios turisticos, no paso de tal, al ser retirado de las Cortes en 1973 (52); tambien constatamos el deterioro paisajistico y medioambiental pese a la Ley de Centros y Zonas de Interes Turistico, de escasa efectividad a este respecto.

Otro tanto paso en el conocimiento economico o sociologico del fenomeno turistico. Las realizaciones del Instituto de Estudios Turisticos (IET) fueron importantes -ahi esta la revista de Estudios Turisticos o las monografias del IET para demostrarlo-, pero las estadisticas continuaron ofreciendo problemas en la cuantificacion de los estrictos turistas, la contabilizacion de los ingresos por divisas tambien ofrece dudas y los censos que permitieran conocer toda la oferta de alojamientos no se hicieron hasta 1970. A su vez, los estudios de mercado realizados en base a encuestas estuvieron muy por debajo de la importancia del turismo, aun cuando el 6 de agosto de 1962 el Consejo de Ministros encargaba al Instituto Nacional de Estadistica (INE) la elaboracion de un Plan de Estadisticas de Turismo. La Encuesta sobre el turismo receptivo en Espana, de agosto de 1964, no tuvo continuidad hasta 1970. (53) En 1968 tampoco se conocia el numero de pernoctaciones originadas por los extranjeros, que es la medida mas precisa de la demanda real turistica (54). Los datos sobre pernoctaciones que hoy poseemos arrancan de ese ano.

La politica turistica pletorica de Fraga sucumbio al triunfalismo de los numeros, al aumento de las cifras respecto al ano anterior. Frente a ese exito cuantitativo, los problemas cualitativos detectados, no resueltos por la administracion Fraga, persistieron e incluso se agravaron. Como tales, pasaron a la agenda de su sucesor en el cargo, Sanchez Bella, y al IIIPlan de Desarrollo (1972-1975). El conocimiento economico del turismo, deficiente, fue mejorando en los primeros 70; a ello colaboro el impulso dado al Instituto de Estudios Turisticos en la reorganizacion del Ministerio de Informacion y Turismo de marzo de 1970. Por otra parte, la ordenacion de las condiciones minimas de los alojamientos turisticos, de 1970 (55), fue una respuesta dada a la calidad y cantidad de los equipamientos privados y colectivos. Estaba incardinada en la preocupacion medioambiental que asomo en la epoca, coincidiendo con el debate internacional sobre la calidad de vida y la degradacion de los ecosistemas. Esta inquietud se plasmo en el programa de la UNESCO Hombre y Biosfera (1971) y en la I Conferencia convocada por las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, realizada en 1972 en Estocolmo; a ese mismo ano corresponden el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Convenio de Paris para la Proteccion del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural de la UNESCO. Ese clima llevo a organizar en Madrid, en noviembre de 1972, el Congreso de Ecologia y Turismo del Mediterraneo Occidental. (56)

Esta preocupacion medioambiental, por un lado, y el problema del control exterior de la demanda turistica, que repercutia en el relativamente bajo ingreso por turista extranjero, se trasladaron al IIIPlan de Desarrollo Economico y Social, anos 19721975. Este, ante la excesiva concentracion del turismo en el espacio, en el tiempo y en la motivacion, apostaba por diversificar la oferta, aumentar su calidad y, con ella, la capacidad adquisitiva de los turistas extranjeros. Esto significaba erosionar el oligopolio ejercido por los tour operadores europeos en los destinos mas masificados; sugeria para ello estrategias destinadas a captar a los turistas directamente en los mercados emisores de Europa (57). Esta cuestion llevo al debate sobre si dicha intermediacion turistica exterior habia de efectuarla una agencia publica o agencias privadas en los servicios turisticos espanoles en el extranjero, debate que no era nuevo. Ademas, la desestacionalizacion podria facilitar, presumiblemente, un desarrollo turistico regional mas equilibrado. Detras de este reconocimiento se encontraban la inquietud por el negativo impacto medioambiental del turismo de sol y playa y por la calidad de la demanda. Para hacer frente a la competencia no bastaban, se decia, los recursos naturales brutos (paisaje, clima, etc.); habia que proceder a la "realizacion de inversiones que garanticen una oferta turistica de suficiente calidad".

Las directrices del III Plan de Desarrollo, el igual que las del I y II Plan, daban prioridad al turismo extranjero. Insistian en el aumento de la cantidad, aunque ahora se ponia mas enfasis en la calidad ("una clientela mas seleccionada que produzca un mayor ingreso medio por visitante") y en la mayor diversificacion "espacial y temporal". Se hablaba de mejorar la "infraestructura de servicios comunitarios, comunicaciones y transportes y complementariedad del equipo turistico", de nuevas zonas y nuevos turismos, de estimulo al turismo interior y al "turismo popular" para acrecentar la ocupacion de los alojamientos turisticos. Se prometia, al tiempo, proseguir "la ordenacion y aprovechamiento del suelo a fin de evitar la especulacion, asegurar la defensa del paisaje y conseguir unas construcciones turisticas adecuadas al ambiente local." Para ejecutar muchas de esas actuaciones era obligada una mayor coordinacion de los ministerios de Obras Publicas y de Turismo, reconocidamente deficiente. (58)

En esas se estaba cuando llego la recesion al sector, en 1974-1975, provocada por la crisis del petroleo. Ante ella se respondio con "buenas intenciones" (59), que llevaron a la aprobacion en agosto de 1974 de un paquete de medidas relativas al sector turistico, siendo ministro Pio Cabanillas. Fue anunciado como una nueva politica turistica, mas beligerante en cuanto a la ordenacion de la oferta, a la modernizacion de la planta hotelera, a la proyeccion exterior de las agencias y empresas turisticas espanolas, y restrictiva con la inversion extranjera. Pero las medidas no evitaron la recesion, la primera que afecto seriamente a los ingresos por turismo y a los turistas extranjeros en la segunda mitad del siglo XX. La recesion, prolongada hasta 1977 en el numero de turistas, fue importante pero no quebro la fortaleza adquirida por el turismo receptivo e interior en Espana. El turismo habia venido a finales de la decada de 1940 para quedarse.

4. Balance final

Espana inicio el siglo XX como una nacion de segundo orden en cuanto al turismo internacional, aunque con una voluntad manifiesta, desde la iniciativa privada y publica, de desarrollar la "industria del turismo" o "industria de los forasteros", de la que se habla en los medios escritos desde 1903-1904. Finalizada la centuria se habia consolidado como una potencia turistica mundial. Ese protagonismo en el mercado turistico mundial se alcanzo durante la decada de 1960, bajo la dictadura de Franco. Espana se convirtio en el destino preferido por el turismo de masas de sol y playa con origen en los paises europeos industrializados (Francia, Gran Bretana, Alemania). En esos anos, el turismo exterior se transformo en una riada veraniega, en una especie de invasion pacifica que desbordaba las playas de varias provincias mediterraneas y de las Islas Baleares y Canarias, con unas cifras que casi igualaron al total de la poblacion espanola a principios de los anos setenta. Un fenomeno de esta naturaleza tenia que producir, indudablemente, un notable impacto economico, social y politico. El turismo colaboro a modelar la dinamica socio-demografica de las provincias espanolas, a modernizar sus costumbres, a europeizar el pais, a hacer, en fin, su vida mas moderna. Cuando murio Franco en 1975, el turismo era uno de los elementos constitutivos de la vida espanola, como deseaba en 1909 el Conde de Bailen.

Ahora bien, en la Espana franquista el fenomeno turistico no se limito al turismo receptivo y sus efectos economicos no se cineron a las divisas que convirtieron los ingresos por turismo en la principal partida compensadora de los deficit de la balanza de pagos, ni estos aportes se limitaron a la etapa 1960-1975. El turismo genero, desde los primeros anos 1950, una importante industria que impacto sobre el empleo y el Producto Interior Bruto, a traves del efecto multiplicador del gasto turistico. Por otra parte, la compensacion del desequilibrio de la balanza exterior de la economia espanola fue ya significativo desde finales de la decada de 1940. El turismo, asi, fue clave en la supervivencia financiera del regimen de Franco (como vemos en 1947 y en 1959) y en el desarrollo economico y social del periodo. Es imposible entender el modelo de desarrollo espanol de esta epoca sin considerar el papel de las variables turisticas, al igual que sucede en las decadas posteriores y comprobamos en lo que llevamos del siglo XXI. Hasta aqui la bendicion.

En el saldo final del turismo hay, no obstante, luces y sombras, ganancias y costes sociales que obligan a huir del triunfalismo y aconsejan una valoracion ponderada de sus presumibles beneficios netos. El turismo tuvo en la Espana franquista su dosis de plaga. En primer lugar, la evolucion turistica acentuo la orientacion terciaria de la economia espanola, cuando apenas habia completado su industrializacion moderna. En segundo lugar, dado su alto componente exterior, tuvo una excesiva dependencia del consumo de los no residentes. Este turismo exterior, canalizado cada vez mas a traves de vuelos charter, fue gestionado por potentes turoperadores extranjeros, con capacidad de imponer precios, de modo que la demanda y sus intermediarios llegaron a controlar buena parte de la oferta, originando una especie de dependencia colonial en las provincias en que la presencia de aquellos fue mayor. Alli donde existian enclaves o complejos turisticos controlados o participados por inversores extranjeros, esta dependencia fue mayor. En algunas de esas provincias ese modelo turistico origino una visible colonizacion inmobiliaria el territorio.

El "boom del turismo" estimulo una intensa fiebre constructora en el litoral afectado, ya desde el transito de la decada de los cincuenta a los setenta, altamente especulativa, con nuevas formas de alojamiento, los bloques de apartamentos, fuera de la hosteleria reglada. Esos desarrollos urbanisticos han consumido paisajes naturales de forma abusiva y excesiva, convirtiendo la destruccion paisajistica en un efecto permanente, de dificil o imposible reversibilidad, a la vez que han conformado urbanizaciones que trasladan altos costes de gestion para los ayuntamientos. Esta cultura inmobiliaria especulativa, depredadora, ha quedado enquistada en la sociedad espanola, especialmente en las provincias mas turisticas. Alguien tan poco sospechoso de ser un critico del turismo como Jorge Vila Fradera ha escrito a este respecto que, un "elemento fuertemente impulsor del desbocado desarrollismo durante varios periodos historicos de nuestro turismo ha sido el fenomeno de la especulacion del suelo (...) produciendose el deterioro del sector [turistico] en determinadas areas por saturacion y exceso de oferta. Las constructoras siguen siendo dependientes de su obsesion por seguir edificando ... que luego se vera" (60). Este modelo que combina turismo de masas y construccion, visible en Canarias, la comunidad de Valencia, Andalucia o Baleares, introduce elementos tension y fragilidad sobre el resto de la estructura productiva de estos territorios, que afectan asimismo al empleo y a su calidad.

Estos desarrollos turisticos repercuten asimismo en la calidad del paisaje natural y de los pueblos y paisajes urbanos historicos, dando lugar a esquemas dificilmente sostenibles desde el punto de vista medioambiental. Entre sus extemalidades negativas se cifran la degradacion de la biodiversidad, la deforestacion, las perdidas de cobertura vegetal, la erosion e incluso desertificacion, la salinizacion de los suelos o el incremento de la contaminacion acustica, edafica e hidrica, tanto superficial como profunda, terrestre y maritima. (61) Otras consecuencias son la desaparicion de las arquitecturas historicas, tradicionales, y el cambio sociologico, en detrimento de las culturas locales, que mutan en formulas simbioticas, adaptadas a veces artificialmente a las expectativas de los turistas. Los testimonios literarios y graficos de los anos sesenta y primeros setenta son muy elocuentes al respecto. Algunos se han traido a este trabajo.

http://dx.doi.org/10.5209/rev_CHCO.2015.v37.50988

RAFAEL VALLEJO POUSADA

Universidade de Vigo (1) vallejo@uvigo.es

Recibido: 20/04/2015

Aceptado: 07/07/2015

(1) Este trabajo se beneficia de la financiacion recibida a traves del Plan Nacional de I+D+i del Ministerio de Economia, que agradecemos (Codigo: HAR2011-23214).

(2) ARCOS, Carlos: "De las grandes ventajas economicas que produciria el desarrollo del turismo en Espana", Estudios Turisticos, 27, 1970 [1909], p. 91.

(3) ALONSO, Luis; VILAR, Margarita; LINDOSO, Elvira, El agua bienhechora. El turismo termal en Espana 1700-1936, Alhama de Granada, Observatorio del Termalismo, 2012.

(4) CIRER, Joan Carles, "Spain's new coastal destinations. 1883-1936: The mainstay of the development of tourism before the Second World War", Annals of Tourism Research, 45, 2014, pp. 20-21.

(5) Estas cifras en VALLEJO, Rafael: De pais turistico rezagado a potencia turistica. El turismo en la Espana de Franco, Documento de Trabajo, DT-AEHE, Num. 1408, 2014; y "Turismo y desarrollo economico en Espana durante el franquismo, 1939-1975", Revista de la Historia de la Economia y de la Empresa, 7, 2013, p. 445

(6) Para otros paises mediterraneos veanse varias contribuciones en MANERA, Carles, SEGRETO, Luciano y POHL, Manfred (eds.): Europe at the Seaside, New York, Berghalm Books, 2009.

(7) OCDE, Tourisme internationale et politique du tourisme dans les pays de l'OCDE, Paris, 1972, p. 9.

(8) Carrero Blanco, "Consideraciones sobre la conveniencia de proceder a un reajuste ministerial" (15-10-1969), Archivo General de la Universidad de Navarra, Fondo Carrero Blanco, Caja 049/001/49, f. 14.

(9) GABINETE DE ESTUDIOS ECONOMICOS, "Ensayo sobre valoraciones de las inversiones turisticas en los distintos sectores economicos espanoles", Estudios Turisticos, 28, 1970, pp. 18-19; y, "El crecimiento de los precios hoteleros en Espana", Estudios Turisticos, 35, 1972, p. 5.

(10) FORSYTH, Peter: "Aviation and tourism", en Larry DWYER y FORSYHT (eds), International handbook on the Economics of tourism, Cheltenham, Edward Publishing, 2006, pp. 224-226 y 229.

(11) PELLEJERO, Carmelo: "Antecedentes.", en C. PELLEJERO (dir.), Historia Economica del Turismo, Madrid, Civitas, 1999, p. 69, MORENO, Ana: Historia ..., pp. 21-132.

(12) Cifras y bibliografia al respecto en VALLEJO, Rafael: (2013 y 2014).

(13) CALLEJO, Javier, "Del veraneo al nomadismo", Claves de razon practica, 235, 2014, pp. 17-25, se refiere, por ello, a la "generacion de salida".

(14) Estudios englobables en las denominadas "plataforma de advertencia" y "plataforma de defensa" por RUBIO, Angeles: "Turismo experiencial", Claves de razon practica, 235, 2014, pp. 27-35.

(15) STILLMAN, Edmund (dir.), Informe del Hudson Institute Europe. El resurgir economico de Espana, Madrid, Instituto de Estudios de Planificacion, 1975.

(16) PACK, Sasha D.: "Turismo en la Europa de la postguerra: de la diplomacia esterliniana al consumismo de masas", TST, 24, 2013, pp. 138-166.

(17) FUENTES IRUROZQUI, Manuel: Sintesis, 1946, pp. 343-344. CORREYERO, Beatriz y CAL, Rosa: Turismo, 2008, p. 426.

(18) PLAZA PRIETO, Juan: "Algunos aspectos economicos del turismo", Arriba, 18-11-1953.

(19) Cifras basadas en PRADOS, Leandro: El progreso ..., 2003, Apendice K.

(20) La importancia del turismo en la balanza de pagos de este periodo en CATALAN, Jordi: "Sector exterior y crecimiento industrial", 1995, pp. 99-146. MARTINEZ, Elena, "Sector exterior y crecimiento en la Espana autarquica", 2001, pp. 233-234.

(21) Sostenia el citado informe sobre "Convertibilidad exterior de la peseta y estabilidad monetaria", Madrid, enero de 1959; Archivo General de la Universidad de Navarra, Fondo Navarro, Caja 98 (014/098/014).

(22) FUENTES QUINTANA, Enrique, "Notas sobre comercio exterior", 1954, p. 194.

(23) Francisco FRANCO, Mensaje de fin de ano, de 31 de Diciembre de 1959 y "Mensaje a las Cortes" de 3 de junio de 1961.

(24) CUADRADO, Juan Ramon y DEL RIO, Clemente: Los servicios ... 1993, p. 343; BARCIELA, Carlos; LOPEZ, Ma. Inmaculada; MELGAREJO, Joaquin y MIRANDA, Jose A.: La Espana. 2001, p. 445.

(25) MANERA, Carles, GARAU, Jaume y MOLINA, Ramon: The tourism revolution, AEHE, DT-1014, 2010, pp. 5-9.

(26) Terminos de Gunnar Myrdal (1968), cuyo analisis fue aplicado al caso espanol por ROMAN, Manuel: Los limites del crecimiento en Espana, 1959-1967, Madrid, Ayuso, 1972.

(27) STILLMAN Edmund (dir), Informe ..., p. 188.

(28) Como sucedia en la Costa Brava, PUIG, Jose: "Evolucion de la Costa Brava", ICE, 421, 1968, p. 90. MALUQUER, Jordi: "El turismo, motor fundamental de la economia de Cataluna", Historia Contemporanea, 42, 2011, pp. 347-399.

(29) CUADRADO, Jose Ramon y TORRES, Enrique, "El sector turistico ...", ICE, 533, 1978, pp. 82-105.

(30) "El monocultivo del sol", editorial de ICE, 376, 1964, p. 49.

(31) VALLEJO, Rafael, "Turismo y desarrollo ....", p. 445.

(32) Carreras y Tafunell (2003), pp. 342; Lopez y Valdaliso (2001); Cebrian (2005); Viros (2013). Sobre las politicas de desarrollo industrial, De la Torre y Garcia-Zuniga (2013).

(33) BIESCAS, Jose Antonio: "Estructura y coyunturas economicas", en BIESCAS TUNON: Historia de Espana, X, Barcelona, Labor, 1994, p. 84.

(34) II Semana Economica internacional: Problemas economicos actuales, 1972, pp. 319-322 y ROLDAN, Santiago y GARCIA DELGADO, Jose Luis (1973), "Los nuevos mecanismos de equilibrio de la economia espanola con el exterior", en VELARDE (dir.), La Espana de los anos 70, 1973, p. 858.

(35) VALLEJO, Rafael: "Economia e historia del turismo espanol del siglo XX", Historia Contemporanea, 25, 2002, p. 220. URIEL, Ezequiel (dir.), El sector turistico en Espana, 2001, p. 404; MANERA, Carles, "El creixement de l'economia turistica a les Illes Balears", Recerques, 58/59, 2009, pp. 151-192 y MACIAS. Antonio y PEREZ, Concepcion: "El turismo en la historia economica de Canarias", en C. Barciela, C. Manera, R. Molina y A. di Vittorio (eds.), La evolucion ..., 2009, pp. 179-231.

(36) CALS, Joan: Turismo y politica turistica en Espana, Barcelona, Ariel, 1974, pp. 23 y 182, estimo en un 25 por 100 la participacion del capital extranjero en el sector propiamente turistico.

(37) GAVIRIA, Mario: Espana a Go-Go, Madrid, Turner, 1974, p. 324 y HUETZ DE LEMPS, Alain: L'economie de l'Espagne, Paris, Masson, 1988, p. 251.

(38) PALOMINO, Angel, El milagro turistico, Barcelona, Plaza & Janes, 1972, 206-240.

(39) FUSTER, Juan, "Turismo", en Juan Velarde (dir.), La Espana de los anos 70, 1973, pp. 813-816; CALS, Joan: Turismo ..., pp. 155-165 y 182-186; VILA, Jorge, "Aspectos socioeconomicos del turismo ...", ICE, 533, 1978, pp. 44-51.

(40) Bajas "como norma" a principios de la decada de 1970, segun CALS, Joan: Turismo ..., 1974, p. 163.

(41) GAVIRIA, Mario, Espana ..., 1974.

(42) SANCHEZ, Ceferino: "Malaga", ICE, 363, p. 152, para los apartamentos; ESTEVE y FUENTES: Economia, historia e instituciones del turismo ..., 2000, p. 204, para las plazas de hosteleria. Baleares en VILA, Jorge: "Auge y problematica de la industria turistica balear", ICE, 363, 1963, pp. 134-135.

(43) Ministerio de Informacion y Turismo: Algunas ideas para la elaboracion de las Bases de un Plan Nacional de Turismo, 1962, p. 6.

(44) Ver III Plan de Desarrollo Economico y Social. Turismo, 1972, pp. 28-36.

(45) Por ejemplo, SAVAL, Vicente: "Espana y su turismo de masas", ICE, 34, 1978, p. 39.

(46) Sobre el "tremendo impacto ambiental en los municipios del Mediterraneo espanol" de la "formula de turismo residencial de rapido crecimiento no planificado", ALEDO, MAZON, MANTECON, Alejandro: "La insostenibilidad del turismo residencial", en Antropologia y turismo, Mexico, 2007, pp. 185-208.

(47) "El turismo", ICE, 1961, 333, p. 73; VARELA, Felix: "Industria turistica nacional" y VILA, Jorge "Comentario a la ponencia", ambos en El desarrollo economico de Espana, 1963, pp. 285-300 y 303-310.

(48) FRAGA, Manuel: "El Turismo en Espana", Estudios Turisticos, 1, 1964, p. 5; PACK, Sasha D.: La invasion pacifica. Los turistas y la Espana de Franco, Barcelona, 1999, p. 171 y ss.

(49) Decreto de 8-91962, BOE, 221, p. 13.052.

(50) PELLEJERO, Carmelo: El Instituto Nacional de Industria en el Sector Turistico. Atesa (1949-1981) y Entursa (1963-1986), Malaga, 2000, p. 136 y ss. VELASCO, Maria: La politica turistica. Gobierno y Administracion Turistica en Espana (1952-2004), Valencia, 2004, pp. 140-170.

(51) FUSTER, Juan, "Turismo", p. 822.

(52) FUSTER, Juan, "Estudio", Estudios Turisticos, 34, 1972, pp. 105-114, demostro las carencias de servicios publicos elementales como traidas de agua, redes de alcantarillado, recogida de basuras, etc.. GAVIRIA, Mario: Espana ..., p. 315 y ss., constato en el caso de Fuerteventura la "pobreza administrativa" local y su incapacidad para gestionar el crecimiento turistico.

(53) INSTITUTO NACIONAL DE ESTADISTICA (1965), Encuesta sobre r el turismo ..., 1964, Madrid; Ballester Ros (1965), pp. 60-79; Garcia y Jimenez GARCIA, Eduardo y JIMENEZ, Vicente: "Encuesta de turismo receptivo 1970", Revista de Estadisticas Espanolas, 53, 1971, pp. 61-89.

(54) ALCAIDE, Angel (1968), p. 43.

(55) Decreto de 19-12-1970.

(56) Sus ponencias estan en Estudios Turisticos, 36, 1972.

(57) III Plan de Desarrollo Economico y Social, anos 1972-1975, Madrid, 1971, pp. 76-77.

(58) III Plan de Desarrollo ..., pp. 162 y 78.

(59) Figuerola, Manuel: "Politica de turismo", en Luis GAMIR: Politica economica de Espana, Madrid, 1980, p. 906.

(60) VILA, Jorge, La gran aventura del turismo en Espana, 1997, pp. 34-35.

(61) Vease, para el caso de Valencia, ALMENAR, Ricardo, BONO, Emerit y GARCIA, Ernest (dirs.), La sostenibilidad del desarrollo: el caso valenciano, UVA/Bancaixa, 2000.
Cuadro 1. Turistas extranjeros y poblacion espanola, 1901-1975.

              1901    1930    1940    1950    1955    1957

Poblacion
espanola      18,66   23,44   25,76   27,87   29,06   29,55
(millones)

Turistas
extranjeros   0,12    0,28    0,02    0,46    1,38    2,02
(millones)

% turistas/    0,6     1,2     0,1     1,6     4,8     6,8
Poblacion

              1959    1960    1965    1970    1975

Poblacion
espanola      30,05   30,30   32,08   33,88   35,69
(millones)

Turistas
extranjeros   2,86    4,33    11,08   21,27   27,36
(millones)

% turistas/    9,5    14,3    34,5    62,8    76,7
Poblacion

Fuente: VALLEJO, Rafael: "Turismo y desarrollo ...", 2013.

Cuadro 2. Contribucion del turismo al PNB y al empleo,
1965-1973 (Porcentajes).

       Turismo/   Turismo/    Empleo directo     Empleo indirecto
         PNBW      PNB(b)    turismo/Poblacion   turismo/Poblacion
                                  ocupada             ocupada

1965     4,5        9,8             3,9                 5,6
1970     4,9        12,0            5,4                 7,5
1973     5,3        12,0            6,2                 7,0

Fuentes: LARGO, Jose, "El turismo y la economia nacional",
Estudios Turisticos, 45, 1975, pp. 18 y 21.

Notas: (a) Turismo se refiere a actividad turistica mas directa
(Hosteleria y similares). (b) Turismo se refiere a todos los
sectores destinados a satisfacer la demanda turistica (produccion
turistica total).

Cuadro 3. Tasas de crecimiento anual de turistas e
ingresos por turismo (nominales y reales).

            Turistas      Ingresos   Ingresos
                       (nominales)   (reales)

1940-1945       15,7          -9,8      -17,1
1945-1950       63,4          79,2       57,1
1950-1955       24,8          47,3       37,0
1955-1960       25,6          32,1       20,8
1960-1965       20,7          29,9       22,8
1965-1970       13,9          12,1        6,5
1970-1975        5,2          11,3       -0,5

Fuentes: Prados (2003) y Tena (2005). Elaboracion
propia.
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Author:Pousada, Rafael Vallejo
Publication:Cuadernos de Historia Contemporanea
Date:Jan 1, 2015
Words:13676
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