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?Academicismo o liderazgo continental? Algunos contrastes en la definicion de la Reforma Universitaria.

La Reforma Universitaria constituye uno de los movimientos de transformacion mas relevantes en la historia de las instituciones educativas superiores de America Latina. Entre otros cambios, democratiza el gobierno de las universidades, y abre mas francamente la posibilidad, a los sectores medios, de acceder a un titulo universitario. Sus postulados promueven el co-gobiernos de las universidades (con participacion estudiantil y de profesores en los organos de la Universidad), la autonomia universitaria, la libertad de catedra y la extension universitaria. Su impacto se extiende por las universidades de Argentina y de America Latina, como Peru, Chile y Mexico.

Partiendo de este marco muy general, este trabajo reflexiona sobre dos perfiles intelectuales contrastantes: el del profesor argentino Enresto Quesada, y el del intelectual mexicano Jose Vasconcelos, de visita en Argentina en 1922. Tal como veremos, ambos definen la Reformar Universitaria de forma contrastante, pocos anos despues de 1918: mientras Quesada aboga por concebir la Reforma como una experiencia clave para avanzar en la dedicacion exclusiva a la docencia y la investigacion academicas, autonomizando estas practicas respecto de la politica, Vasconcelos resiste la especializacion disciplinar y defiende la construccion de liderazgos politicos continentales, en el seno del movimiento reformista, en sintonia con la experiencia de la Revolucion Mexicana. Asimismo, el trabajo atiende a algunos puntos de contacto entre Vasconcelos y el argentino Ricardo Rojas, quienes convergen y se distancian ideologicamente en la valoracion de la Reforma, en el arco que va de los anos veinte a los treinta.

LOS LIMITES DEL REFORMISMO ACADEMICO: ERNESTO QUESADA

Hijo de Vicente Quesada -un importante diplomatico y abogado-, Ernesto Quesada es educado en su primera infancia en diferentes paises (Bolivia, Brasil, EE.UU., Mexico, Espana, Alemania y el Vaticano, entre otros), siguiendo los cargos diplomaticos de su padre. Luego estudia en las universidades de Paris, Dresde, Leipzig y Berlin, y egresa de la Facultad de Derecho de la UBA en 1882. Tal como ha probado Buchbinder (2012), este itinerario intelectual prefigura en gran medida su inclinacion por la dedicacion exclusiva a la docencia y a la investigacion academicas.

Por otro lado, Quesada inicia tarde su breve carrera docente, en 1905, a los 50 anos, como primer profesor titular de la catedra de Sociologia de la Facultad de Filosofia y Letras de la UBA, la primera catedra de sociologia del pais. En 1907 lo nombran ademas profesor a cargo de "Economia politica" en la Facultad de Ciencias Juridicas y Sociales de la UNLP, retirandose de la docencia en 1922

En sus clases publicadas y en sus conferencias, es posible entrever en que medida Quesada busca articular la profesionalizacion de la sociologia (y de la docencia universitaria en general) con el ejercicio de un liderazgo reformista moderado, lo que no deja de implicar la presencia de algunas contradicciones significativas. En efecto, si bien Quesada despliega sus actividades como historiador, sociologo, profesor universitario, abogado, juez y germanista, se ve a si mismo sobre todo como un hombre de ciencia, consagrado a la vida academica, lo que supone un importante esfuerzo por implantar la profesionalizacion de la investigacion y la docencia universitarias, con el consecuente abandono de las funciones publicas tradicionales de la elite. En este sentido, tal como senalan Bergel (2008) y Buchbinder (2012), Quesada se esfuerza por consolidar formas mas modernas de legitimacion: frente al desgaste de las vias mas tradicionales, propias del viejo patriarcado, porta un capiltal simbolico fundado en la consagracion casi exclusiva a la tarea academica. Ese empeno por conquistar la autonomia academica respecto de la politica se palpa, por ejemplo, en la elaboracion de extensos y minuciosos textos eruditos, cargados de bibliografia critica (tal como ocurre con el curso que dicta en 1921 sobre la "sociologia spengleriana"), en el cambio constante de sus programas de estudio, en al introduccion de novedosos objetos de investigacion (como el marxismo, el feminismo o el propio relativismo spengleriano), y en la fuerza con que impulsa a los estudiantes universitarios a formular nuevas criticas a los modelos teoricos centrales, poniendolos a prueba frente a los problemas argentinos y latinoamericanos. A estos gestos se suma su adhesion juvenil al positivismo, pero desde una perspectiva critica del biologicismo (que, al menos en parte, facilita su incursion posterior en la filosofia de Spengler), y su temprano interes por las periferias, tangible en sus libros de viaje por Rusia y Oriente. (1) Estos elementos convierten a Quesada en un mediador intelectual privilegiado para introducir las tesis de Spengler sobre "la decadencia de Occidente" en America Latina.

Como parte de ese perfil modernizador, Quesada defiende la autonomia universitaria, en sintonia con los principios de la Reforma de 1918. (2) Bajo el modelo prusiano de Universidad, aboga por la dedicacion exclusiva a la investigacion y la docencia. Sin embargo, tal como advierte Pereira (2008), el campo intelectual argentino -dominado por politicos y profesionales liberales, mas que por cientificos- todavia es hostil a ese nuevo modelo. En parte como resultado de su imposibilidad de realizar su ideal de profesionalizacion, Quesada renuncia a sus catedras en 1922, se autoexilia en el exterior, y termina donando su biblioteca al estado prusiano y no a la UBA, como hubiese querido (segun se deja entrever en la conferencia que dicta en 1921 en la UBA, con la que se cierra la edicion de La sociologia spengleriana).

El germanismo de Quesada se traduce en su admiracion por el modelo prusiano de ilustracion positiva y humanista, en la adopcion de una perspectiva pro-alemana durante la Primera Guerra Mundial, y en la difusion de la "sociologia" de Spengler (en parte, gracias a la mediacion de su segunda mujer, la periodista y escritora alemana Leonore Deiters).

Desde el punto de vista politico, Quesada defiende la participacion activa del Estado en la mejora de las condiciones socioculturales de la poblacion, desde una perspectiva reformista que, en dfinitiva, busca evitar cualquer desborde revolucionario. (3) Ese reformismo, ya visible en los textos producidos torno al novecientos, moldea el gesto paternalista con que, en los anos veinte, se propone guiar el "despertar indigena", que preanuncia al corregir el pronostico de Spengler.

Desde sus textos tempranos, producidos al calor de las primeras protestas estudiantiles a inicios del siglo XX, Quesada se manifiesta como un reformisa que aboga por la autonomia de la Universidad respecto de la politica, y en consecuencia asume la defensa de la dedicacion plena a la docencia y la investigacion, en claro contrasto con respecto al magisterio militante y resistente a la especializacion, de figuras como Jose Vasconcelos, que luego de la experiencia de 1918 se consolida como "Maestro de la Juventud" a nivel continental.

Ya en 1906, en el folleto La crisis universitaria (que responde a la temprana inquietud estudiantil desatada, entre 1904 y 1906, en las facultades de Derecho y Ciencias Sociales, y en la de Ciencias Medicas), Quesada defiende el ideario reformista de los estudiantes que se rebelan contra el orden universitario dominante. Considera que, frente a la protesta estudiantil, las autoridades deben introducir modificaciones que preserven el apostolado universitario, para evitar la violencia de la rebelion, pues cuando los cerebros estudiantiles son "demasiado ardorosos e impacientes", crece el conflicto y puede "peligrar la vida misma de la institucion" (Quesada, 1906, p. 19). Ya por entonces -en plena discusion de diversos proyectos de reforma, promovidos por diputados en el Congreso-, Quesada adhiere a la formacion de una alta cultura cientifica, independientemente de las necesidades practicas de formacion pro pane lucrando.

Ese punto de vista se profundiza en el contexto de la Reforma de 1918. En efecto, en El ideal universitario (el folleto que recoge la conferencia dada en la Facultad de Filosofia y Letras de la UBA, el 24 de agosto de 1918, ya desatada la rebelion reformista), Quesada se propone reflexionar sobre la mejor orientacion de la educacion superior, teniendo en cuenta la crisis que condujo recientemente a la clausura momentanea de la Universidad de Cordoba, y su repercusion en otras universidades de pais. Puesto a historizar el modelo didactico vigente en las universidades argentinas, en un gesto que vuelve a subrayar su auto-identificacion con el papel de docente-investigador (en la medida en que convierte la conferencia reformista en una clase de historia mas que en una experiencia de comunion politica), subraya en que medida el model implantado en el pais responde a la vieja escolastica jesuitica, luego recreada en la universidad napoleonica de Francia. Ese modelo, fundado en el estudio de disciplinas fijas organizadas en anos sucesivos, incluyendo ademas la asistencia obligatoria a clase, y la rendicion de examenes parciales y finales, es puesta en contraste con respecto al modelo ingles y norteamericano (donde la universidad se centra en la ensenanza tutorial y directa del maestro, y en la estructura de los colleges), y es con respecto al modelo prusiano, el ideal para Quesada, porque promueve la ciencia pura y la investigacion cientifica, y por ende la dedicacion exclusiva de los docentes a la ensenanza y la investigacion, evitando las materias escolares con planes de estudio obligatorios tanto como los examenes parciales como "la pedagogia de la Compania de Jesus"). Para Quesada, el "concepto cesariasta de la ensenanza", presente en el modelo jesuitico aun vigente en el pais, "constituye [...] un lecho de Procusto para la mentalidad de la nacion entera" (Quesada, 1918, p. 8), porque implica equiparar al estudiante universitario con un menor incapaz que debe ser tutelado, "e impide que el caracter personal se revele" (Quesada, 1918: p. 26). Quesada cree que las universidades deben alcanzar la autonomia economica para garantizar asi el auto-gobierno; propone la eleccion anual de rectores sin mecanismos de re-eleccion, para preservar asi la democracia; que los docentes tengan absoluta libertad de catedra, siempre y cuando demuestren apego a la investigacion; exige que los cursos sean abiertos y no obligatorios, y defiende la concurrencia mixta de varones y mujeres. Pero tambien, en un gesto que conserva un fuerte componente elitista, se opone a los concursos docentes, argumentando que los profesores mas talentosos (imprescindibles para la formacion personal de los mejores discipulos) se niegan a semejantes formas de mesura. Ademas, concibe la Universidad como regida por un criterio de "libre mercado", al estimular la competencia entre los docentes por la obtencion del mayor numero de alumnos en sus cursos, como condicionante del salario (en la medida en que los cursos continuan siendo pagos).

Para Quesada, la Universidad (sacralizada como un templo del conocimiento, que incluso garantiza la preservacion de los valores espirituales frente a la crisis identitaria desatada en el marco del aluvion inmigratorio) 4 exige la consagracion plena a la docencia y la investigacion, en desmedro de cualquier participacion politica, incluso para evitar conflictos innecesarios entre docentes y alumnos: "seria quiza de anhelar que los ensenantes universitarios se abstuvieran de participar en la vida politica militante para no verse expuestos a extremos [...]. El hombre que dedica su vida a la ensenanza universitaria con verdadera vocacion, se coloca fuera de las tentaciones de la politica activa: cuando toma parte de esta es porque aquella vocacion no ha sido firme" (Quesada, 1918, p. 25). En este sentido, en los limites conservadores del reformismo, su defensa de la profesionalizacion cientifica, en desmedro de la dependencia respecto de la politica, coloca a Quesada en las antipodas del Magisterio de la Juventud ejercido -como veremos- por figuras como Jose Vasconcelos.

Sin embargo, el curso universitario sobre La decadencia de Occidente del filosofo aleman Oswald Spengler, dictado en 1921 en la UBA y la UNLP, puede leerse tambien como parte de un movimiento de autolegitimacion del docente universitario como intelectual reformista, entiendiendolo a este como una figura capas de intervenir en los debates sociales y politicos, pero apelando a la defensa de su especificidad profesional. En este caso por ejemplo, gracias a su apropiacion critica del relativismo cultural spengleriano, Quesada logra formular un americanismo academico, al tiempo que hace converger sus aspiraciones de especializacion universitaria con la demanda de compromiso politico propia del reformismo.

En la figura y en la obra de Spengler, Quesada parece encontrar un modo de acompanar el compromiso reformista y la adhesion creciente al espiritualismo, al relativismo cultural y al americanismo, desde una vertiente de la filosofia alemana -privilegiada desde su germanismo-, pero a la vez disidente respecto del neokantismo hegemonico en el medio local, (5) mas inclinado en favor de reivindicar, en terminos arielistas, el legado "latino" o incluso hispano-catolico de la identidad. En este cierre de su carrera academica, la difusion de Spengler le permite a Quesada proyectarse como una figura "politica", interpelando a un lectorado reformista mas amplio que el acotado circulo de especialistas, pero sin abandonar su especificidad disciplinar, incluso probando el alcance de su influencia como "Maestro" del reformismo a nivel continental, aunque desde un lugar mas modesto que el de figuras como Jose Vasconcelos.

Luego de la lectura del primer tomo de La decadencia ... en su edicion alemana (6) -gracias a la mediacion de su segunda esposa Leonore Deiters, y de un familiar de ella en Alemania-, Quesada accede a una amplia bibliografia critica sobre Spengler, e incluso estableces un vinculo personal con el, gracias al intercambio de una abultada correspondencia entre ambos, y a la realizacion de varias entrevistas personales, en los tres viajes a Europa, que concreta antes de instalarse definitivamente en Suiza a fines de la decada del veinte. (7)

Su lectura de la obra de Spengler -que lo consagra como el primer introductor de la obra del aleman en Argentina y en America Latina- se plasma en varias tesituras discursivas diferentes, que van desde el grueso volumen del curso universitario de 1921, a las conferencias, mas academicas en el caso de las que dicta en las universidades nacionales de Cordoba y de La Plata en 1923, (8) o mas "politicas" en el caso de la que presenta en La Paz en 1926, frente a un publico que incluye a la elite dirigente y al estudiantado reformista de Bolivia.

En su curso de 1921, Quesada revisa minuciosamente tanto los argumentos del aleman como las polemicas que ese libro desata dentro y fuera de Alemania. (9) Alli el autor no se limita a resenar las criticas ajenas, sino que tambien somete el libro a su propia discusion, partiendo de un punto de vista americanista, que le exige poner en juego una ferrea defensa de la arqueologia del mundo precolombino. En efecto, en ese curso Quesada le senala al autor de La decadencia ..., la necesidad de estudiar mejor el caso americano, considerando especialmente las civilizaciones previas a la conquista, tanto para demostrar con mayor rigor la hipotesis sobre el caracter monadico de las culturas, como para corregir la prediccion sobre el nuevo ciclo cultural, que para Quesada no sera eslavo -como supone Spengler a la luz de la Revolucion Rusa-, sino americano, y especialmente indigena.

Quesada, que se dedica al estudio de las sociedades precolombinas en su curso de 1917, (10) insiste en esta critica a Spengler a lo largo de todos sus trabajos sobre La decadencia.... Asi por ejemplo, en la conferencia que da en la UNLP de 1923 (es decir, cuando ya ha accedido a la lectura del segundo tomo del libro de Spengler), advierte el tratamiento desparejo que le da el aleman a los diversos ciclos culturales, deteniendose mucho en la cultura arabe, y en cambio desconsiderando la azteca, a la cual apenas nombra como ejemplo "del final violento de una cultura" (Quesada, 1923, p. 21)

Esta critica al residuo eurocentrico en la mirada de Spengler, se articula con el esfuerzo, de parte de Quesada, por corregir el pronostico del aleman, para quien -como dijimos- el nuevo ciclo sera eslavo, tal como puede apreciarse en el campesinado ruso, no tocado por la decadencia occidental, y activado por la Revolucion. [11] En cambio, para Quesada el nuevo ciclo sera americano, y especialmente indigena. Si en el curso de 1921 ya se postulan sus hipotesis indigenistas, en sintonia con sus discursos mas francamente centrados en la Reforma (como El ideal universitario, o su conferencia de despedida de la UBA en 1921, editado en La sociologia relativista spengleriana), su esfuerzo por sostener un delicado equilibrio entre profesionalizacion y reconocimiento politico (en sentido amplio) se percibe en su viaje a La Paz en 1926: la conferencia que dicta alli, en la Universidad Mayor de San Andres, puede leerse en sintonia con su esfuerzo por compatibilizar especializacion academica e intervencion reformista en la esfera publica. Tanto el contenido de ese discurso, como la recepcion del publico paceno (parciamente registrada en la edicion de 1926), e incluso el propio itinerario del viaje de Quesada por el area andina (tensionado entre el aprendizaje arqueologico y las intervenciones publicas)refuerzan esa ambivalencia entre el academicismo y el liderazgo reformista (liderazgo que Quesada busca resolver desde la especificidad de su metier).

Creemos que la vehemencia con que Quesada le insiste a Spengler en su necesidad de ahondar en las culturas americanas obedece a varias motivaciones diferentes. Entre otras cosas, porque Quesada valoriza una consagracion exclusiva a la investigacion, que incluye necesariamente el ejercicio de la critica. No casualmente, en su curso de 1921, en plena sintonia con su concepcion de la Reforma como transformacion academica, defiende el cuestionamiento de los modelos teoricos como una parte imprescindible para la produccion de conocimiento en la Universidad, e incita a los alumnos a colaborar con la obra del autor de La decadencia ..., poniendo a prueba sus hipotesis, al aplicarlas al mundo precolombino y a la historia americana en general, pues "para el estudiante hispanoamericano, lo mas interesante en el estudio de esta nueva doctrina sociologica es que podran colaborar activamente en ella, llenando el vacio relativo a las culturas pre y postcolombinas, en lo cual el libro de Spengler es absolutamente deficiente" (Quesada, 1921, p. 20). Y agrega que, al someter la teoria de Spengler a esta prueba, podran "confirmar, refutar o modificar" las conclusiones del libro (Quesada, 1921, p. 27). (12) En este sentido, las criticas de Quesada a Spengler pueden leerse como parte de una rebelion contra cualquier forma pasiva de recepcion: Quesada imagina una discusion con el centro casi en paridad de condiciones, o incluso desde una posicion de cierta superioridad, dado el conocimiento propio sobre el mundo americano. Y esa afirmacion identitaria, desde la especificidad del saber academico, tambien responde al clima ideologico de la Reforma Universitaria.

Incluso en la construccion de la imagen de Spengler se deja entrever su ideal de un liderazgo reformista no tocado por la esperiencia politica. Asi por ejemplo, en su curso de 1921, Quesada presenta a Spengler apelando a una figuracion clise, propia del espiritualismo: el aleman aparece como un asceta reconcentrado en sus meditaciones, "por completo apartado del mundo, entregado a sus intesivas investigaciones sociologicas [...], casi secuenstrandose de todos y de todo, tanto que vive, como un monje laico, en un par de habitaciones llenas de libros, y no recibe a casi nadie y lo hace por poco tiempo" (Quesada, 1921, p. 22). Esa cita le permite a Quesada no solo exhibir la exclusividad de su vinculo con Spengler, sino tambien a subrayar la compatibilidad entre la filosofia spengleriana y los valores del reformismo espiritualista local (segun su version autonomizante), espejando en Spengler el modelo del Maestro "Prospero" en el Ariel (1901) de Jose E. Rodo, fundado en el desinteres material y en el cultivo de la espiritualidad, aunque ahora pasado por el tamiz de la consagracion a la investigacion. (13)

En definitiva, en los trabajos de Quesada sobre Spengler es posible entrever varios principios de su reformismo profesionalizante y, al mismo tiempo, reconocer su esfuerzo por articular la autonomizacion de la practica academica y la intervencion (mediada) en el campo de la politica, al tiempo que, ademas, la recepcion de Spengler supone apropiarse de un modelo filosofico cargado de connotaciones reaccionarias (que se haran mas visibles en los anos treinta, con la publicacion del ensato Jahre de Entscheidung [Anos decisivos], y amalgamarlo con el progresismo propio de la adhesion de Quesada a la Reforma Universitaria y a su version del americanismo. La mediacion ejercida por Quesada supone entonces la interpelacion directa tanto del aleman como del publico reformsita local, y la torsion del analisis y del pronostico de Spengler, para completar y corregir ese modelo a partir de la visibilizacion de America Latina.

LA CONSTRUCCION DE UN LIDERAZGO REFORMISTA CONTINENTAL: JOSE VASCONCELOS

Licenciado en Derecho en 1907 y miembro fundador del Ateneo de la Juventud Mexicana, Vasconcelos se manifiesta tempranamente como critico del positivismo hegemonico en el Porfiriato, comprendiendo los ideales ateneistas de defensa del espiritualismo y de los valores eticos y esteticos hispanoamericamos. Partidario de la Revolucion Mexicana desde sus inicios (al apoyar el movimiento anti-reeleccionista de Francisco Madero, con quien comparte ademas sus afinidades teosoficas), se exilia en EE.UU. por su posicion critica frente a Venustiano Carranza. Caido ese gobierno, regresa a Mexico para ser nombrado Rector de la Universidad Nacional entre junio de 1920 y octubre de 1921. Durante su gestion, impulsa proyectos educativos destinados a los sectores populares, y alienta la realizaciion del "Primer congreso internacional de estudiantes", una instancia clave en al circulacioon transnacional de ideas y de figuras en el marco del reformismo continental.

Entre octubre de 1921 y julio de 1924 se desempena como Secretario de Educacion Publica, (14) iniciando un ambicioso plan de instruccion popular que realiza, en gran parte, el modelo inclusivo pergenado previamente por Manuel Gamio en Forjando patria (1916). En este sentido, Vasconcelos promueve la alfabetizacion masiva, la educacion de la poblacion rural e indigena, la creacion de bibliotecas populares, la edicion de libros baratos y la difusion del arte, apoyando especialmente el potencial pedagogico del muralismo mexicano y de la arquitectura. Ademas, pone en marcha un amplio plan de intercambio estudiantil con otros paises latinoamericanos, y protege a intelectuales perseguidos como el peruano Victor Haya de la Torre. Estas practicas modelan la internvencion cultural del Estado durante anos, tanto en Mexico como en el resto del continente, y colaboran en la consagraciom de Vasconcelos como "Maestro de la Juventud", en el marco de la Reforma Universitaria.

El vinculo del autor de La raza cosmica con los jovenes reformistas argentinos se vertebra en base a dos hitos significativos: el viaje de la delegacion argentina a Mexico en 1921, y el viaje de Vasconcelos a la Argentina en 1922. Gracias a ambos eventos se estrechan lazos de sociabilidad, amparados por la circulacion de discursos e ideas que sellan esos lazos, en busca de una comunion transnacional de caracter emancipador.

Tal como advierten Yankelevich (1997) y Bergel (2015), el "Primer congreso internacional de estudiantes" se lleva a cabo en Mexico, entre el 20 de septiembre y el 8 de octubre de 1921, a instancias del propio Vasconcelos quien, oficiando como presidente honorario, pronuncia el discurso de apertura del evento en nombre de la Universidad. La delegacion argentina (integrada por cuantro jovenes ligados al reformismo: el novecentista Hector Ripa Alberdi -como presidente-, Arnaldo Orfia Reynal, Pablo Vrillaud y Enrique Dreyzin) alcanza particular visibilidad, lo cual se suma a la importancia inaugural del reformismo en Argentina en general. Estos factores colaboran en la eleccion de Buenos Aires como sede del siguiente congreso, a realizarse en 1922. Aunque luego este evento no se concreta, el viaje a Mexico deja sus frutos pues a partir de entonces varios intelectuales mexicanos (incluido el propio Vasconcelos) colabora mas asiduamente en revistas argentinas ligadas al reformismo.

El puente abierto en 1921, con el viaje de los jovenes argentinos a Mexico, se consilida con el viaje a la Argentina de la delegacion mexicana presidida por Vasconcelos, en octubre de 1922. Ese viaje oficial, en el marco de un recorrido que anuda sucesivamente el paso por Brasil, Uruguay, Argentina y Chile, entro agosto y noviembre de ese ano, se origina en la invitacion de parte del gobierno brasilenno, al gobierno de Mexico, para participar en las conmemoraciones del Centenario de la Independencia de ese pais, y se prolonga en el convite del gobierno argentino para asistir al cambio de mando de la presidencia, de Hipolito Yrigoyen a Marcelos T. de Alvear. (15)

Luego de ese viaje oficial, Vasconcelos edita su ensayo La raza cosmica. Mision de la raza iberoamericana (1925), reelaborando esa experiencia en base al recuerdo y la imaginacion. (16) Si la primera parte de ese texto constituye una reflexion teorica sobre el problema del mestizaje, la segundo se concentra estrictamente en el periplo sudamericano. (17) Como veremos, en estas "Notas de viaje" (que guardan sutiles puntos de contacto con la primera parte del libro, titulada "El mestizaje"), el ensayista, ademas de analizar -a menudo superficialmente. los lugares que visita, tambien se esfuerza por subrayar su propio liderazgo continental en la defensa de la unidad hispanoamericana y de los movimientos estudiantiles, identificandose como un filosofo mesianico destinado a relaizar una mision trascendente.

Cuando la delegacion mexicana arriba a Buenos Aires, los principales periodicos portenos registran el evento sin dar cuenta de la estatura simbolica de Vasconcelos, mas alla de su cargo oficial como representante del gobierno de Mexico. Por ende, es evidente que su valoracion como "Maestro de la Juventud" emana mas bien de los grupos vinculados a la Reforma Universitaria y al socialismo. (18) Tal como se percibe en el ensayo, en Buenos Aires Vasconcelos es recibido y acompanado por una multitud de estudiantes reformistas, escandidos por la presencia de Alfredo Palacios, que ven en la politica culturar de la Revolucion Mexicana una correspondencia con la democratizacion cultura que promueve la Reforma.

Entre los homenajes que recibe el mexicano en Buenos Aires (y que reconocen en el, a toda una generacion de intelectuales revolucionarios), se destaca el acto organizado por la revista Nosotros, en donde Jose Ingenierons (quein para entonces ya esta vinculado con figuras del progresismo mexicano) (19) pronuncia el discurso "Por la union latinoamericana", haciendo visible la necesidad de fomentar la integracion economica y moral del continente, y la solidaridad con la Revolucion Mexicana. En ese discurso (luego difundido en varios medios del continente, y base para la creacion de la "Union Latinoamericana" en 1925), (20) Ingenieros convierte a Vasconcelos en una especie de catalizador, capas de cohesionar y de multiplicar las "fuerzas morales" del antiimperialismo latinoamericanista. La estadia del mexicano crea nuevos vinculos de solidaridad y profundiza los ya existencies, tal como puede verse en los nuevos viajes y en las declaraciones publicas locales en favor de la Revolucion Mexicana y del antiimperialismo por parte de figuras como Alfredo Palacios o Jose Ingenieros, reforzando la indentificacion con al Reforma y ampliando el horizonte de la misma, mas alla de los limites universitarios.

Ademas, tal como se percibe en sus "Notas de viaje", de la lente mexicana e hispanoamericanista de Vasconcelos emerge una valoracion particular de la Argentina, compatible con el enfoque de Ricardo Rojas, al volcarse hacia el interior y el mestizaje indo-hispanico como claves en la definicion de la identidad nacional. De hehco, ya en la decada del diez, la confrontacion entre la perspectiva hegemonica, europeizante e internacionalista y el marginal telurismo de Rojas, se ve cifrada en "Nacionalismo e indianismo", la cara publica que le escribe Ingenieros a Rojas en 1912, descalificando su americanizacion de la Argentina. En esa polemica interviene Vasconcelos, al adherir a la vision americanizante de Rojas, amen de compartir, con el aurtor de Eurindia, un mismo espiritualismo atnipositivista (en el marco de un esoterismo teosofico comun) ... junto con la comun valoracion del mestizaje indo-hispanico como matriz de la identidad continental, la apuesta por una americanizacion de la Argentina centrada en el interior, y la gravitacion estrategica de Buenos Aires como faro cultural de Amerca Latina. (21) Cabe aclarar que el espectro ideologico y espistemologico del reformismo argentino resulta por entonces lo suficientemente amplio como para permitir el establecimiento de alianzas entre figuras provenientes del positivismo y del antipositivismo, o inclinadas en favor de definiciones antagonicas respecto a la identidad nacional; asi, Ingenierons puede legitimar a Vasconcelos, mientras este ultimo aprehende la Argentina desde una perspectiva compatible con la de Rojas (y por ende, opuesta a la de Ingenieros).

Ademas, el viaje del mexicano ocurre precisamente en el mismo momento en que Rojas (que ha alcanzado una posicion privilegiada en la Universidad, en parte gracias a su condicion de reformista) (22) edita su ensayo Eurindia en La Nacion. Si bien no se conservan cartas que permitan demostrar el encuentro entre ambos en 1922, (23) varias figuras importantes (como Jose Ingenieros, Alfredo Palacios o Alfonso Reyas) operan como nexo entre ellos, al tiempoq ue los dos reciben, en el mismo momento el mote de "Maestros de la Juventud", comun entre los principales lideres del reformismo. (24)

Si en el viaje Vasconcelos compara constantemente a la Argentina con Mexico, para reforzar la unidad hispanoamericana, en el discurso que pronuncia en su visita a la Universidad de Cordoba, aproxima los logros culturales de la Revolucion a los de la Reforma. En este sentido, en contraste franco con las conferencias academicas de Quesada, las intervenciones de Vasconcelos en el ambito universitario argentino subrayan los logros culturales de la Revolucion Mexicana, y defienden una Universidad politicamente comprometida en la tarea de la democratizacion cultural, acercando el proceso de transformacion mexicano a la Reforma argentina, pensada esta ultima como el comenzo de un proceso mas amplio de inclusion social. Estos topicos se acumulan en el discurso que pronunica en Cordoba, una ciudad valorada por Vasconcelos como cuna de la Reforma Universitaria y como espacio medelico, po la articulacion -a su criterio, privilegiada- del legado hispano-indigena colonial con la experiencia de la modernizacion contemporanea (que conduce precisamente al movimiento reformista).

Para Vasconcelos, gracias al proceso revolucionario, se expande en Mexico una profunda democratizacion cultural centrada en la alfabetizacion, la difusion del conocimiento practico, la multiplicacion de escuelas rurales, la especializacion de la ensenanza estetica, la creacion de escuelas nocturnas para obreros, el despliegue de la extension universitaria, el fomento de carreras vinculadas con al modernizacion del pais, la fundacion de bibliotecas populares, y la edicion de clasicos de la cultura universal, en colecciones de libros baratos, entre otras medidas. Al subrayar estas transformaciones, el mexicano tambien se auto-legitima a si mismo como gestor cultural de la Revolucion, defendiendo la propia dimension politicas gracias a resistir la especializacion disciplinar y el adacemicismo (que abandera figuras como Quesada, en el seno del mismo movimiento reformista). Pero por sobre todo, ese listado de medidas, precisamente ante el publico consagrado por haber dado inico al reformismo continental, insiste en demostrar la convergencia entre Revolucion Mexicana y Reforma, subrayando el modo en que en Mexico la Universidad se ha puesto al servicio del pueblo, quegrando el elitismo oligarquico y convirtiendose asi el proceso mexicano en un norte capaz de exigir que la reforma desborde los limites de la Universidad: "no hemos nacido del gabinete o de la catedra [dice Vasconcelos en Cordoba], sino que venimos de la aspiracion popular; estamos intimamente ligados con las necesidades del pueblo [...], y trabajamos tanto con el obrero como con el estudiante" (Vasconcelos 1922: 25) "porque la direccion espiritual la tienen en Mejico los humildes" (Vasconcelos 1922: 28).

Resignificando las categorias conceptuales del arielismo, advierte que Mexico y Argenitna deben asumir la mision trascendente de consolidar la unidad de la "raza hispanoamericana", porque son los paises mas fuertes y porque, ademas, ya han superado las luchas internas entre provincias. Y para frenar el peligro del norte, urge difundir el ideal bolivariano de la integracion continental.

Asi, el discurso que pronuncia en Cordoba condensa implicitamente la diversidad de objetos que convergen en su viaje por Sudamerica: consolidad la union de Hispanoamerica como freno al imperialismo; difundir la democratizacion culturar de la Revolucion, generando adhesion internacional a este proceso; fomentar la convergencia entre la Revolucion y el reformsimo, y reforzar la autoridad del propio Vasconcelos como "Maestro" a nivel continental

Con respecto a este ultimo aspecto, recreando la iluminacion de los discipulos en el final de Ariel de Rodo (aunque ahora el circulo de los "elegidos" es haya amplaido, gracias a la Reforma, hacia todo el estudiantado universitario), el orador corona su exposicion instando a los estudiantes de Cordoba, "que han sido lideres de un ilustre movimiento por la liberacion del pensamiento de la Argentina", a que "asi que conquisten el poder en la Argentina, no olviden todas estas tesis [...] para realizar una union racional de los paises latinoamericanos" (Vasconcelos 1922, p. 41-42). Su expectativa por el desborde de los limites universitarios no puede ser mas clara.

No es casual que el viaje diplomatico de La raza cosmica (en su doble cariz de representancion politica oficial y de magisterio espiritual) se procese y edite en 1925, cuando Vascibcekis ya se encuentra exiliado, 25 porque el texto se hace de la itinerancia del viaje una ventaja ideologica. De hecho, al recordar su visita a Cordoba, reflexiona sobre la importancia de los viajes para la circulacion continental de la Reforma, acercado su visita oficial al exilio de los reformistas perseguidos en sus paises de origen: estas figuras "se han ido convirtiendo en lazos vivos de union de las juventudes hispanoamericanas [pues] quiza ellos sean los autores de la gran fraternidad efectiva del futuro" (Vasconcelos 1966, p. 157).

Por eso en La raza cosmica el concepto de "viaje" supone varias modulaciones diferentes, remitiendo tanto al viaje oficial de la comitiva mexicana, como al viaje del exilio (incluso del propio Vasconcelos al momento de editar el ensayo). Es mas: asi como el termino "mision" -convocado en el subtitulo, Mision de la raza iberoamericana- adquiere connotaciones biologicas, politicas y metafisicas en el texto, ese viaje es tambien, en el marco de las doctrinas esotericas que sesgan el antipositivismo del ensayista, un desplazamiento simbolico del espiritu. Pues, inscripto en una red que, en esta etapa, adhiere al antipositivismo a partir de un americanismo orientalista, Vasconcelos apela a numerosos elementos esotericos que redefinen en terminos teosoficos el propio concepto de "viaje" en general, y del viaje reformista en particular. Si la segunda parte del ensayo postula que algunos viajes astrales preceden al viaje reformista concreto, la primera sostiene que el mestizaje implica un desplazamiento dialectico del Espiritu, bajo la forma de una ascension "racial", biologica y mistica al mismo tiempo, que agraga una nueva inflexion trascendente al concepto amplio de "viaje". Y en este punto, la perspectiva de Vasconcelos vuelve a converger con las tesis de Rojas, pues tambien el argentino concibe el esoterismo como un modelo teorico privilegiado para dar cuenta de la dinamica del mestizaje cultural, pensado como un proceso dialectico de enriquecimiento "ascensional" del Espiritu. En ambos autores, la gravitacion de esta dimension esoterica del viaje subraya el potencial profetico del ensayista como "elegido", y resignifica los lazos materiales de sociabilidad, incluida la solidaridad continental, tan anhelada por algunos autores del reformismo, como parte de una comunion espiritual.

CONSIDERACIONES FINALES

La figura del "elegido" o del "profeta", en la obra de Vasconcelos, volcado a la tarea mesianica de consolidad la identidad del contienente, incluso desde la Universidad, contrasta con el ideal de Quesada fundado en el encierro ascetico del investigador, que se aparta de la politica para defender la autonomia y el academicismo, y que solo interviene en la esfera publica de manera mediada, desde la especificidad de su saber. En este sentido, a inicios de los anos veinte, el reformismo cobija definiciones muy polemicas sobre el papel de la Universidad, encarnadas por figuras reciprocamente antagonicas.

Poco despues, como en una suerte de calidoscopio ideologico en movimiento, las posiciones de estas figuras vuelve a variar de direccion, modificandose asi -en parte al menos- su perspectiva respecto a la Reforma Universitaria, y su vinculo con los jovenes reformistas, volviendose mas evidentes las tensiones presentes en los discursos de la decada previa. Asi por ejemplo, Quesada se aleja en 1922 de la Universidad, desalentado por las dificultades para consolidad ese modelo de profesionalizacion cientifica, todavia irrealizable en el contexto nacional. Luego de su tangencial indigenismo spengleriano (que alcanza probablemente el climas politico en la conferencia dada en La Paz en 1926), Quesada no solo abandona esas hipotesis, sino que ademas, cuando fija su residencia en la Suiza alemana, estrecha su vinculo intelectual con Spengler, dejando entrever en sus escritos previos a su fallecimiento en 1934, un acompanamiento de la radicalizacion politica del aleman hacia la ultraderecha. Anos decisivos, el libro que edita el aleman en 1933 -en plena consagracion del Nazismo-, clausura toda posibilidad de derivar, de la crisis de Occidente, cualquier exaltacion indigensita. Por ejemplo, en el ultimo capitulo, "La revolucion mundial de color", Spengler advierte que el mundo blanco (Occidente, dominado por el espiritu faustico) esta amenazado por el avance de "los barbaros de color": Africa, los indios, los negros y los mulatos de America, al igual que los pueblos islamicos, China y la India, y hasta Java, Japon y Rusia (que es el eje principal de una potencia "asiatica") ... Para Spengler, estas areas han acumulado un gran resentimiento por la dominacion historica de los pueblos blancos, y especialmente Rusia es el eje del odio contra Europa blanca; de alli el riesgo real de una resistencia comun de todos los pueblos de color de la tierra, en "la victoria del socialismo obrero" (Spengler, 1963, p. 172). Asi, el impulso americanista, combinado con el ideario reformista, en los anos veinte conduce a Quesasa a legitimar el mundo precolombino y la historia americana, para evaluar un potencial renacimiento indigena; y ese mismo americanismo lo ayuda a Spengler, poco despues, a demostrar la amenaza palpable de los pueblos de color. (26)

En el caso de Vasconcelos, cuando regresa a la Argentina como exiliado, en 1933, se revela como una figura francamente reaccionaria, desarmandose por completo el prestigio acumulado en los anos veinte, como guia del reformismocontinental. Su giro a la derecha y el desencuentro con el movimiento estudiantil expresan algo de la radicalizacion politica de los anos treinta, y la parabola que despliega, en algunos casos, la demanda de acercar Reforma y Revolucion Mexicana. Por ejemplo en las tres conferencias que dicta en el Colegio Nacional de La Plata, recien llegoado al pais, Vasconcelos presenta la Conquista como una bendicion para el progreso del espiritu, y condena la Revolucion Mexicana -mas alla del rescate aislado de Madero- como un "facundismo" "bolchevizante", dejando entrever su simpatia por el hisanismo catolico y por el fascismo. En ese mismo ano, los estudiantes de la Federacion Universitara Argentina organizn un debate entre Vasconcelos y el pintor comunista David Alfaro Siqueiros, en el que se sella el desprestigo simbolico del viejo Maestro del reformismo continental.

Este giro conservador se traduce en un franco distanciamiento respecto de los intelectuales progresistas argentinos, (27) y en especial contrasta con el desplazamiento ideologico que por entonces lleva a cabo Rojas, comprometido con la militancia radical en plena dictadura, hasta ser detenido y confinado en el sur (desde donde escribe Archipielago, para denunciar el exterminio de los indigenas, y reconstruir la cosmovision de los Onas). Ademas, en esta etapa, Rojas (que en los anos veinte ha sido decano y rector de la UBA), reevalua la Reforma Universitaria a la luz del radicalismo y el golpe de 1930: en su ensayo El radicalismo de manana (editado ya en la clandestinidad), inscribe las transformaciones iniciadas con al reforma de 1918 en una teleologia ascensional, de resonancias misticas, por medio del cual el pueblo alcanza su "ritmo vital" (Rojas, 1942, p. 263), al que define citando el termino sanscrito de sadana.

Exaltando el ideal reformista de una Universidad al servicio de la sociedad, que "siendo costeada por el pueblo, no puede ser una cripta de privilegios doctorales" (Rojas, 1942, p. 270), identifica la Reforma con el radicalismo, y declara que "la Reforma argentina forma trilogia con al reforma electoral y la reforma obrera, porque integra un sistema de modernas instituciones tendientes a quebrar todos los privilegios y a emancipar al pueblo" (Rojas, 1942, p. 271). Incluso, profundizando principios heredados del reformismo, exige la creacion de espacios como el "Colegio del Pueblo", para investigar cientificamente la realidad argentina y divulgar sus resultados, estudiando las reformas agraria, universitaria, militar, judicial y estetica, entre otras, necesarias para "crear un sentido de la vida universal y nacional en la conciencia del pueblo" (Rojas, 1942,p. 271)

En contraste, y acercandose a figuras del nacionalismo de derecha, (28) Vasconcelos pasa a cuestionar ahora abiertamente al autor de Eurindia, pues "los viejos del liberalismo, aun siendo honrados como Rojas, no se convencen de que es necesario barrer con toda esa patrana de la Revolucion Francesa y volver a Notre Dame" (Vasconcelos, 1960, p. 313). (29) Asi, tensando su relacion con Rojas y con los estudiantes universitarios herederos del reformismo, (30) Vasconcelos dilapida el capital simbolico acumulando previamente, tanto en su viaje de 1922 como en su ensayo de 1925, como "Maestro de la Juventud" continental. En este sentido, es posible pensar que la radicalizacion politica de los anos treinta exacerba las ambivalencias, y las contradicciones que sesgan el reformismo de los anos veinte, volviendolo un espacio de convergencia pero tambien de disputa.

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Notas

(1) En efecto, un rasgo relevante de su apertura al relativismo cultural se percibe, mucho antes de la recepcion de La decadencia ..., en sus apuntes de viaje. Luego del viaje a Rusia en 1884 (cuando realiza un recorrido inusual para la epoca, sobrepasando el limite moderno de San Petesburgo), Quesada publica Un invierno en Rusia (1888); alli establece tempranamente una comparacion interesante entre Rusia y America Latina, anticipando parte de la argumentacion aplicada luego a Spengler. En efecto, en ese libro, ademas de reclamar la introduccion urgente de reformas, para modernizar el imperio y evitar el advenimiento de una revolucion, subraya el paralelo entre los pueblos ruso y americano, porque en ambos el caracter multicultural define un recorrido hacia el progreso diverso respecto del seguido por Europa (incluso, Quesada compara a Rusia con Argentina, por la gran extension territorial, la poca densidad de poblacion, la fractura entre los mundos urbano y rural, y las dificultades para la afirmacion de la identidad nacional, entre otros rasgos). Y en su libro Una vuelta al mundo (1913), resultado de otro largo viaje, revela su temprana apertura al relativismo cultural, porque alli se detiene exclusivamente en destinos exoticos como Argelia, Tunez, Egipto, Palestina, India, Ceilan, Filipinas, China, Corea y Japon.

(2) El discurso que da en 1921, al cumplirse el primer centenario de la UBA (editado en su curso de 1921 sobre Spengler) es un buen indicador de adhesion a la Reforma Universitaria, asi como lo es su conferencia "el ideal universitario" (1918), o su nombramiento como interventor de la Facultad de Derecho de la UBA.

(3) Asi por ejemplo en su conferencia "la cuestion obrera y su estudio universitario" (1907) insiste, antes nuevas huelgas, en que el Estado estudie la "cuestion social" con nuevos metodos cientificos, para que el problema social no sea apropiado por los marxistas. Ese reformismo tambien se expresa en "La iglesia y la cuestion social" (1985): alli Quesada plantea la urgencia por atender la cuestion social, justamente para evitar el estallido de una revolucion socialista. Quesada rechaza el colectivo marxista, y solo cuestiona al capitalismo laissez-faire, pidiendo que el Estado y la iglesia catolica aunen fuerzas para evitar un estallido social. Asi, en 1907, insiste en subrayar la importancia del Estado. Esto se ve tanto en sus estudios universitarios como en su gestion en el Departamento de Trabajo. Al respecto ver Tarcus (2007).

(4) Al respecto ver su conferencia con motivo del centenario de la UBA, el 12 de agosto de 1921 en Quesada (1921 pp 595 y ss.). Alli Quesada se distancia fuertemente de la especulacion financiera, e insiste en la necesidad que las clases dirigentes inviertan en las universidades, convirtiendo la plutocracia en ilustracion. (Quesada, 1921, p. 608).

(5) Sobre los neokantianos locales ver Dotti (1992).

(6) Segun Carreras (2008). Quesada lee el primer tomo del libro de Spengler gracias al regalo de navidad enviado a Deiters desde Alemania.

(7) Carreras (2008) recuerda que la relacion entre Quesada y Deiters comienza en 1913, cuando la segunda entrevista a Vicente Quesada en Buenos Aires, como corresponsal de un periodico aleman. Luego Deiters le pide a Quesada notas en defensa de Alemania, cuando se inicia la "Gran Guerra", para editarlos en el periodico en el cual trabaja, el Kolnische Zeitung (y a cambio, difunde en ese medio la obra de Quesada). En 1915, el vinculo intelectual se convierte en amoroso: finalizada la guerra Deiters viaja a Buenos Aires para unirse a Quesada, con quien viajan por Europa y America Latina. Ambos trabajan en una estrecha colaboracion intelectual (favorecida, entre otros elementos, por la pertenencia comun a la burguesia culta y cosmopolita de sus respectivos paises).

(8) Ver Quesada (1923)

(9) El curso se centra solo en el primer tomo de La decadencia ..., el unico editado para 1921. En total Quesada dicta 44 clases (integradas en el libro), 30 de exposicion de la teoria spengleriana y 14 de critica general de la obra.

(10) Ver Pereira (2008)

(11) Ademas. Quesada asocia la perspectiva relativista de Spengler a la de Hernan Keyserling (en particular cita al libro de viajes -que dice que ha tenido gran impacto en Alemania- titulado Das Reisetagebuch eines Philosophen, de 1920)

(12) Incluso, Quesada se reprocha a si mismo el hecho de no haber formado a los estudiantes de ese ano en arqueologia americana. Ademas, respondiendo a la demanda de bibliografia especifica, por parte de Spengler, traza un mapa de las principales publicaciones sobre el tema editadas en Francia e Inglaterra.

(13) Quesada defiende el intuicionismo spengleriano contra el neokantismo dominante en un amplio sector del antipositivismo reformista local. Ver por ejemplo Quesada (1924), editado en la revista Valoraciones (sobre la adhesion de esta publicacion periodica al reformismo, es posible consultar el trabajo de Galfione, en este mismo dossier)

(14) Se trata de un cargo semejante al de Ministro de educacion, en Argentina.

(15) El gobierno de Alvaro Obregon ve en el convite la oportunidad de profundizar sus relaciones con el subcontinente, por lo que envia una delegacion de 400 personas, presididas por Vasconcelos como Embajador especial.

(16) Vasconcelos dice no llevar un diario de viajes, sino confiar en que "el alma" pueda recordar lo mas importante. Esa advertencia no es menor, dado que el ensayista da rienda suelta al impresionismo, tan caracteristico de su escritura.

(17) Tal como senala Fell (1989), la primera version de "Notas de viaje" tiene mas de 200 paginas por ensima de la version que publica luego Espasa-Calpe en 1948: Aqui Vasconcelos hace silencio sobre su visita a Uruguay y a Chile, y retira pasajes completos (como su visita a Leopoldo Lugones), para no contradecir su tesis sobre el destino utopico de America Latina.

(18) Por ejemplo, La Nacion registra, el 6 de octubre, la llegada del Ministro de Mexico al puerto de Buenos Aires, sin referencias especificas a Vasconcelos, y el 11 de octubre Vasconcelos es apenas nombrado entre las numerosas personalidades que asisten al desfile oficial y a la entrevista personal con el presidente saliente. Tampoco hay registros en este medio del viaje de Vasconcelos por el pais.

(19) Yankelevich (2003) senala que por entonces Ingenieros ya es conocido en Mexico, especialmente en sectores revolucionarios, al tiempo que fomenta la unidad latinoamericana y el antiimperialismo, desde una perspectiva afin a los intereses de la Revolucion Mexicana.

(20) Por ejemplo, es publicado por la revista costaricense Repertorio americano (no 18, enero de 1923)

(21) Sobre este tema en Rojas ver Mailhe (2017).

(22) Rojas es reconocido como un ideologo del reformismo incluso antes de 1918. Este reconocimiento colabora en su eleccion como Decano de Filosofia y Letras de la UBA, con voto de alumnos y profesores en 1922, y como Rector de la misma universidad en 1926.

(23) En la Casa Museo de Rojas, no se conservan cartas enviadas por Vasconcelos a Rojas. En la biblioteca del autor de Eurindia apenas hay dos obras del mexicano, con dedicatorias al "Maestro" Rojas. En cambio, la correspondencia del ateneista Alfonso Reyes es nutrida, poniendo en evidencia no solo el vinculo de mutua colabracion, sino tambien el reconocimiento de Rojas en el ambiente revolucionario mexicano.

(24) Como ejemplo de la identificacion de ambos intelectuales como lideres de la juventud, en el archivo personal de Rojas se conserva una nota, guardada por el, aparecida en "El Comercio de Lima" el 16 de agosto de 1923, en donde Rojas (como Rector de la UBA) y Vasconcelos (a cargo de la Secretaria de Educacion Publica) son presentados como los "principales directores del pensamiento de America". Las referencias al caracter de "Maestro" proliferan entre los lideres del reformismo (por ejemplo Vasconcelos elogia a Palacios como "Maestro de la Juventud" y "Apostol argentino del iberoamericanismo"; Vasconcelos 1966, p. 165).

(25) En 1924 Vasconcelos renuncia a la Secretaria de Educacion Publica, por disidencias politicas. A partir de aqui se abre una etapa de declinacion, marcada por la elaboracion de resentimiento creciente contra Mexico. Cuando es derrotado en las elecciones de 1929, inicia un largo exilio de casi 10 anos en EE.UU., Centroamerica, Colombia, Cuba, Ecuador, Brasil, Espana, Francia y Argentina, para volver finalmente a EE.UU.

(26) El argumento de Spengler remata entonces con una consagracion de Alemania, mas explicita que en La decadencia ... : el pueblo aleman es el menos decadente de la raza blanca, pues en el se conserva el alma faustica, clave en la civilizacion occidental; ademas, de todo Occidente, el pueblo aleman es el unico que no ha pasado por el desgaste de ser una potencia imperialista; por ende, es el que debe tomar el poder, a traves de un gobierno fuerte, para evitar el avance de otros pueblos que estan despertando como Rusia, Japon y las masas latinoamericanas.

(27) En cambio, Palacios se esfuerza por defenderlo. Por ejemplo, en el prologo a Hispanoamerica ..., construye una imagen insostenible de Vasconcelos como un peregrino idealista, "un autentico Maestro de la Juventud" que se sacrifica por el continente, pero que es desoido por los jovenes y advierte que "seria lamentable que [...] le dejaran pasar con indiferencias o con enojo" (Palacios, 1934: 100).

(28) Incluida una entrevista con el Presidente de facto Agustin P. Justo.

(29) En la biblioteca personal de Rojas, conservada en su Casa Museo, existen apenas dos libros de Vasconcelos, ambos con dedicatorias personales que evidencias cierto vinculo de amistad respetuosa de parte del mexicano, y ambos correspondientes a la estapa de exilio de Vasconcelos en Argentina o a su salida del pais: el folleto Hispanoamericafrente a los nacionalimos agresivos de Europa y Norteamerica (1933), dedicado al "Maestro Rojas, con la admiracion y aprecio de Jose Vasconcelos", y el libro Estetica (1936) que reza, "para Don Ricardo Rojas, con el viejo afecto admiratico de su amigo Jose Vasconcelos".

(30) Tal como resena Yankelevich (2006), el debate con Siqueiros y las propias intervenciones publicas de Vasconcelos en general ponen en evidencia la rapidez con la que el segundo pierde su popularidad como lider del reformismo a nivel continental.

Alejandra Mailhe

Universidad Nacional de La Plata, CONICET, Argentina

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Author:Mailhe, Alejandra
Publication:Revista de filosofia y teoria politica
Date:Jan 1, 2018
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