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'Amar al otro como a si mismo', y un muy peculiar tipo de oraciones reciprocas.

Hay pares de expresiones que describen el mismo hecho aunque cada una lo haga desde una perspectiva distinta. 'A vence a B' / 'B es vencido por A', 'A es padre de B' / 'B es hijo de A', 'A da un golpe a B' / 'B recibe un golpe de A', 'A detras de B' / 'B delante de A': este tipo de pares, este 'perspectivismo del significado' como se le viene llamando, se encuentra a lo largo y lo ancho del lenguaje. Se podria considerar una dualidad inutil si solo atendieramos a cual es la realidad designada. Pero el lenguaje es comunicacion, y por ello ha de avanzar desde lo mas a lo menos conocido, o, en otras palabras, desde el topico anterior de la conversacion a la informacion nueva. Es la consecucion de este orden en cualquier circunstancia, es esta flexibilidad y adaptacion, lo que se alcanza gracias a esos dobletes expresivos que el codigo pone a nuestra disposicion.

Ese recurso linguistico conviene contrastarlo con otro--el de las expresiones reciprocas--que aunque aparentemente se le asemeja es en realidad muy diferente. Esta claro que, mientras que en el par 'A mira a B' / 'B es mirado por A' hay un unico hecho, son, en cambio, dos hechos diferentes los designados respectivamente por 'A mira a B' y por 'B mira a A'. Es verdad que estos dos hechos diferentes--la accion de A y la accion de B--producen resultados que en esquema son parecidos--por un lado, A mirando y a la vez mirado, y, por el otro, B mirando y a la vez mirado. Pero, mas alla del esquema abstracto, hay dos resultados realmente diferentes--uno que tiene que ver con A y otro que tiene que ver con B.

En resumen, mientras para los pares perspectivistas, hay una unica accion y un unico resultado, para los pares reciprocos, en cambio, hay dos acciones y dos resultados. ?Por que y para que estoy senalando estos dos diferentes tipos de pares de significado? Lo que me interesa es atender a un par muy especial que viene a ser un hibrido, digamoslo asi, entre los dos tipos ya mencionados.

Consideremos 'A mira a la vez su propia mano y la mano de B', y 'B mira a la vez su propia mano y la mano de A'. Aqui hay dos acciones diferentes, el mirar de A y el mirar de B. Sin embargo, el resultado--el contenido perceptual en este caso--seria el mismo. La mano de A y la mano de B son conjuntamente percibidas. Podemos decir que ese resultado se repite, si, por dos veces, pero no cambia. ?Que sucede si, en vez de la mano, hablaramos de ver cabezas--o, mas exactamente, de ver cabezas sin mediacion alguna de espejo? En ese caso, estariamos ante un par reciproco tipico, en donde a cada accion le corresponde un resultado diferente--a la accion de A le corresponde la vision de la cabeza de B, y a la accion de B, la vision de la cabeza de A. Pero con las manos, nos encontramos con un nuevo tipo--llamemoslo el tercer tipo de pares de significado.

Ese tercer tipo, lo volvemos a encontrar si el verbo utilizado es 'amar al otro como a si mismo'. Ahi, aunque hay dos acciones diferentes--el amar de A y el amar de B--, hay un mismo resultado--A y B amados por igual. Ese resultado se da ciertamente dos veces, y por eso llegara a tener un mayor espesor, podriamos decir. Sin embargo, es el mismo para las dos acciones. En cambio, si suprimimos la puntualizacion 'como a si mismo', nos sucedera algo en cierta manera parecido a lo de antes--a lo que nos quedo cuando sustituimos manos por cabeza. En 'A ama a B', y 'B ama a A', tenemos un par reciproco normal en donde los resultados de cada accion no son identicos. Ciertamente, si asumimos que tanto A como B se quiere cada uno a si mismo, los resultados no son tan diferentes como lo eran aquellos dos contenidos perceptivos--la cabeza de B y la cabeza de A--. Ciertamente, en cada reciproca del verbo amar, obtenemos que tanto A como B son amados. Pero sin la puntualizacion del 'como a si mismo', los resultados no se pueden identificar. A amara a si mismo mas que a B, y B amara a si mismo mas que a A.

En realidad, los pares encuadrables en el tercer tipo son muy escasos. Eso de que el resultado sea identico, pero doble, sucede muy raramente. ?Pensamos en el albanil A construye la casa, y el albanil B construye tambien la casa en cuestion? Esto podria parecer el mismo caso, pero realmente no debemos hablar aqui de un mismo resultado. A trabaja en unas zonas o en unos aspectos de la construccion que son diferentes a las zonas o aspectos en los que trabaja B. En cambio, en el caso del par construido con 'amar como a uno mismo', la identidad de resultado es completa.

El ejemplo de la mano no ha sido, claro esta, una eleccion casual. Yo creo que es muy significativo que sean justo los primates, o sea, nuestros ancestros mas inmediatos, los unicos animales que tienen mano. Gracias a que la mano es visible en el propio cuerpo, y puede asi ser homologada con la mano ajena, gracias a eso, el primate llega a captar un estado interno ajeno. Eso supone un paso crucial en el camino hacia la exclusividad humana. Es verdad que en los monos, ese estado interno ajeno es primariamente solo cinestesico-postural. Y es tambien verdad--y aun mas importante--que en los primates no humanos la atribucion de estado interno al congenere se hace totalmente imposible cuando el congenere esta comunicandose o interactuando de cualquier forma con el animal observador. Sin embargo, a pesar de todas esas limitaciones, la mano autovisible y consecuentemente homologable de los primates se alza como un prologo.

Un prologo que lo seria al nucleo mismo de la exclusividad humana si acaso se admitiera el siguiente supuesto, a saber, que la captacion de la verdad sin sesgos subjetivos, o, dicho de otro modo, el atender a la realidad toda que se haya podido captar, representa la culminacion de tal exclusividad. Y con esto podemos volver de nuevo a nuestro tercer tipo de pares de significado. Amar al otro como a si mismo, poner en pie de igualdad la interioridad propia y la ajena, es indiscutiblemente la forma mas acabada de ese atender a la realidad toda sin sesgos subjetivos.

?Que llegar a eso es dificil y casi imposible? Sin duda alguna, lo es, por mucho que haya--y este hoy dia muy estudiada--una capacidad exclusivamente humana por la cual el individuo logra captar interioridades radicalmente ajenas. A fin de cuentas, cada conciencia, sea animal o humana, esta de un modo practicamente necesario centrada en ella misma. Y, por eso, hay que decir que lo de amar al projimo como a uno mismo requiere una autentica transformacion de nuestra naturaleza y nuestra biologia. Sin embargo--y es esto lo que he estado persiguiendo--en la evolucion biologica misma, o, mas concretamente, en la naturaleza de los primates, se puede encontrar un prologo, por remoto que sea, de aquella casi inalcanzable culminacion. Ese remoto prologo es lo que he buscado subrayar con este analisis del tercer tipo de pares de significado. El significado 'A mira a la vez la mano propia y la de B' seria, no solo un torpe remedo, sino tambien un prologo evolutivo, de 'A ama a B como a si mismo'.

Teresa Bejarano

Universidad de Sevilla (Espana)
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Author:Bejarano, Teresa
Publication:Themata. Revista de Filosofia
Date:Jun 1, 2013
Words:1350
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