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"SIN MOSTRAR CELOS NI MURMURAR". CONSIDERACIONES SOBRE LA RETORICA DE LOS SENTIDOS Y DE LA SENSIBILIDAD EN LAS CRONICAS DE INDIAS.

En el quinto libro de su monumental Historia general y natural de las Indias, Gonzalo Fernandez de Oviedo abarca los "ritos e ceremonias e otras costumbres de los indios" (124) de la Isla Espanola. A la hora de retratar las convivencias poliamorosas en las comunidades, la relacion se llena de afirmaciones de incredulidad. Con la misma minuciosidad con la que Oviedo generalmente documenta los fenomenos de la flora, fauna y vida humana del nuevo continente, analiza la convivencia intima de los habitantes de la isla, resaltando su extraneza sobre el hecho de que las diferentes mujeres de un solo cacique no se muestren celosas:

Ved que abominacion inaudita [...]. Los caciques tenian seis e siete mugeres [...]. E no avia entre ellas rencilla ni diferencia, sino toda quietud e igualdad, e .sin rifar passaban debaxo de una cobertura e junto a la causa del marido. Lo qual paresce cosa imposible e no concedida sino solamente a las gallinas e ovejas, que con un solo gallo e con un solo carnero muchas dellas, sin mostrar celos ni murmurar, se sostienen. Pero entre mugeres es cosa rara. (133; 135; enfasis de la autora)

Este testimonio fascinante sobre la organizacion conyugal de las sociedades nativas, tan distinta a la de la sociedad espanola renacentista, contiene los siguientes elementos discursivos: un llamamiento al juicio moral del lector implicito y al sentido comun colectivo; el relato de la vida pacifica de las mujeres de los caciques; el pasmo del narrador; la comparacion de las practicas encontradas con el mundo animal domestico; la descripcion de la carencia de celos ante la poligamia; la reiteracion del asombro. De que forma y con que herramientas podemos acercarnos a este texto, a las percepciones tal vez intangibles y a las actitudes subyacentes? Acaso puede la exposicion de los habitos matrimoniales islenos, y del sistema de valores renacentistas que los evalua, contener un archivo inesperado de sensibilidades historicas? Que englobaria tal archivo: relatos de las sensaciones (de las reacciones fisiologicas tanto como de las emociones: el pudor, la verguenza, el miedo, el placer, el amor ...) y de los sentidos (de la vista, del oido, del tacto, del olfato, del gusto) de los sujetos coloniales? Si abrazamos esta lectura detectariamos una sensibilidad doble, o multiple, que oscilaria entre la perspectiva europea y el mundo americano que trata de captar. El texto de Oviedo pone de manifiesto un argumento de consternacion del narrador explicito, a la vez que atestigua la administracion de la sensibilidad en las comunidades indigenas. Dado que los terminos sensibilidad (1) (la capacidad de percibir sensaciones) y sentidos (los organos sensoriales que posibilitan la percepcion del mundo) pertenecen a una terminologia multifacetica y cargada semanticamente de contextos anteriores y posteriores a las cronicas, como tergiversaria este acercamiento a las cronicas de las Indias, y como las iluminaria? (2) Estas preguntas son el punto de partida de la presente investigacion, que abordara la retorica de los sentidos y de la sensibilidad en el debate de la experiencia empirica de lo indigena como legitimacion del cronista y de su escritura, en el posicionamiento de lo indigena en el espectro terminologico de la irracionalidad y en la representacion de las cronicas de Indias en la recepcion posterior.

LA RETORICA DE LOS SENTIDOS Y DE LA SENSIBILIDAD

La abundancia imaginaria en las cronicas de Indias se rige segun determinados parametros convencionales, a veces previsibles, en cuanto a la expresion de las sensaciones y los sentidos. Acompanando las figuraciones de lo indigena, aparecen formulas de elogio de las autoridades o de justificacion de lo vivido que se mezclan con afirmaciones de encanto o rechazo, y que reflejan las perspectivas de los cronistas y de su tiempo. Es por ello que aqui optamos por dirigir nuestro foco hacia la retorica, o sea, hacia el arte y la tecnica de argumentar y convencer; hablamos de la oratoria consciente de los efectos que quiere causar no solo en los puntos de vista, sino tambien en las emociones de su publico. Para Aristoteles es la "mocion de las pasiones" lo que hace que la retorica sea un arte: "Por los oyentes, cuando son arrastrados a una pasion por el discurso, pues no concedemos igual nuestra opinion con pena que con alegria, ni con amor que con odio" (Retorica 11). En el libro II de su Retorica dedica amplio espacio a las "pasiones" que hay que analizar y usar (95): la lista contiene la ira, el desprecio, la calma o serenidad, el amor, el odio, la enemistad, el temor, el valor, la verguenza, el respeto, el favor, la compasion, la indignacion, la envidia y la emulacion (Retorica 95-126). Como es sabido, los cronistas se inspiran en la retorica de la antiguedad clasica e intentan superarla. Comienzan sus relaciones frecuentemente con elementos del genus demonstrativum, saludando y alabando a los Reyes catolicos (o a otras instancias seculares y espirituales), influyendo asi en el proceso de lectura benevola y creando a un lector implicito favorable. (3) Recurren a las lecciones del genus iudicale, defendiendo y argumentando sus propias acciones, experiencias e intereses en el nuevo continente. (4) Bartolome de las Casas llama a los Reyes de Espana "nobles y generosos", con "animos reales", cuyo unico defecto seria la falta de informacion adecuada sobre quienes son "aquellas indianas gentes" (8-10). Varios cronistas argumentan que solo la presencia fisica en el nuevo continente, experimentada por los cinco sentidos, permite comprenderlo: "Vuestras Altezas [...] pensaron de enviarme a mi, Cristobal Colon, a las dichas partidas de la India para ver los dichos principes y los pueblos y las tierras" (Colon 72). Este tipo de cronicas suelen caracterizarse por una sensualidad exuberante trasmitida por un sujeto enunciador que cuenta sus viajes. Fernandez de Oviedo, quien complementa sus propias experiencias en las islas con documentos y testimonios sobre la tierra firme americana (Hanke 43), habla de los sabores y colores de las frutas e informa como los nativos los usan y comen. Colon siente los vientos favorables que lo llevan a conocer a los habitantes de las Indias, percibe los "aires temperantisimos, que era placer grande el gusto de las mananas, que no faltaba sino oir ruisenores" (78), ve la vegetacion y la huele, y cuenta del miedo de jamas encontrar tierra: el 9 de septiembre Colon documenta que "anduvo [...] 15 leguas y acordo contar menos de las que andaba, porque si el viaje fuese luengo no se espantase y desmayase la gente" (77). Poco despues, Colon registra que los marineros "andaban muy estimulados, que pensaban que no ventaban en estos mares vientos para volver a Espana" (81, enfasis en el original). Finalmente, el miedo de la tripulacion se convierte en "mucha alegria" cuando "veia tierra"; en este instante, Colon describe su gratitud: "se echo a dar gracias a nuestro Senor de rodillas" (82).

En el prologo de su Historia verdadera de la conquista de la Nueva Espana, Bernal Diaz del Castillo explica que le faltan "elocuencia y retorica" (4). A la vez, introduce una retorica de los sentidos que evoca su presencia fisica en la conquista de Mexico. Se autodenomina "buen testigo de vista": "Lo que yo vi y me halle en ello peleando [...], yo lo escribire" (4). Anade que ahora es mayor y que ha "perdido la vista y el oir" y no le queda mas que su relacion (4). El mismo argumento sirve para descalificar al cronista Francisco Lopez de Gomara, quien, segun Diaz del Castillo, no consiguio escribir la historia "verdadera" por su falta de conocimiento directo. Lo que las mujeres del cacique que describe Oviedo consiguen sin esfuerzo--la convivencia armonica "sin mostrar celos ni murmurar"--, parece algo mas dificil para Diaz del Castillo cuando se trata de su rival. Constantemente lanza indirectas a Gomara, afirmando que todo paso "desta manera que he dicho [...], y no de otra, como lo escribe el coronista Gomara, y no me maravillo, pues dizque es por nuevas" (108). No obstante, y a pesar de no basarse en la propia experiencia vivida que tanto destacan los otros cronistas, la cronica de Gomara no prescinde de una retorica de la sensibilidad y de los sentidos. La ciudad de Mexico y los mexicanos se introducen a traves de los cinco sentidos. Aparece una "danza de regocijo y placer" que se ve y se escucha: "Estos dos atabales concertados con voces [...] suenan mucho [...]. Cantan cantares alegres, regocijados y graciosos [...] que suenan bien y agradan" (Gomara 171). Tanto Gomara como Diaz del Castillo describen las reacciones emotivas y fisiologicas de Montezuma. El emperador de los aztecas era, segun Diaz del Castillo, "en todo [...] muy regocijado" (319). Gomara retrata los deleites de Montezuma, quien "mostraba divertirse mucho" (171). Con el mismo enfoque en las sensaciones, Gomara habla sobre el joven Hernan Cortes, quien volvio de Salamanca a la casa de sus padres "arrepentido de estudiar [...]. Mucho sintieron los padres su vuelta, y se enojaron con el [...], pues deseaban que aprendiese leyes" (36). Cortes era "bullicioso, altivo, travieso, amigo de armas" (Gomara 36). Por su parte, Diaz del Castillo desiste de relatar la juventud de Cortes y explica que es por miedo de no poder hacerlo segun las recomendaciones retoricas, pero que la cronica entera daria una imagen mas completa del conquistador (7).

Las cronicas de las Indias forman un genero sorprendente que combina registros autobiograficos y biograficos, ficcionales y documentales. Tomando en cuenta la retorica emotiva de las cronicas, Maria Rocio Oviedo Perez de Tudela averigua en que momentos se acentuan lo historico y lo literario. La investigadora opina que lo emotivo de las anecdotas es el motor que hace que las cronicas sean en ocasiones mas literarias y menos historiograficas: "La historia acaba contagiandose de la retorica y la poetica [...] y llega a otorgar una relevancia mayor al 'placer'. Por tanto, la historia se decanta por la emotividad" (s.p.). Segun su criterio, las cronicas muestran rasgos emotivos especialmente donde pretenden ser historias ejemplares, es decir, donde las experiencias autobiograficas confluyen con las premisas morales. Tal como los modelos antiguos (Oviedo Perez de Tudela nombra a Herodoto o Polibio, y en este caso especialmente a Plutarco), los cronistas "llega[n] a hacer a si mismo[s] interprete[s] de los sentimientos del actor, y lo lleva[n] hasta el detalle" (s.p.).

Si lo emotivo se encuentra en lo anecdotico, las anecdotas se convierten en un lugar donde se hallan--o tal vez se esconden--las descripciones de la sensibilidad. En la Historia de Diaz del Castillo, Cortes pasa por la isla de Cozumel donde recupera a Jeronimo de Aguilar, un espanol que habia naufragado ocho anos antes y que convive con los nativos. Diaz del Castillo relata que Aguilar, el futuro interprete de Cortes, "ni mas ni menos era que indio" (105). Aguilar informa sobre otro espanol, Gonzalo Guerrero, "que estaba casado y tenia tres hijos, e que tenia labrada la cara y horadadas las orejas [...] y que los indios le tienen por esforzado" (Diaz del Castillo 107). Ahora Guerrero lucha contra los espanoles y ciertamente no acompanara a Cortes en la conquista de Mexico. Ni siquiera quiere ver a los espanoles: Aguilar "dijo que le fue a llamar y no quiso venir" (Diaz del Castillo 107). Que transformaciones culturales habra vivido un personaje como Guerrero, y que cambios de percepcion sobre los nativos implica una anecdota como esta?

En su estudio de la historia emotiva en la temprana Edad Moderna, Claudia Jarzebowski subraya que la sensibilidad y los sentidos son objetos de investigacion no siempre explicitamente nombrados; por consiguiente, la investigadora ve imprescindible comprender las condiciones y los contextos que estructuran los discursos y los silencios sobre las sensaciones y los sentidos (396). (5) Reconocer las expresiones emotivas explicitas e implicitas en las cronicas de las Indias puede, por lo tanto, ampliar el entendimiento sobre las figuraciones de lo indigena. Empero, este acercamiento no es nuevo; desde la antiguedad, la filosofia reconoce la sensibilidad y los sentidos como categorias que producen y asimilan conocimiento. Entre otros, Aristoteles se ocupa del tema en sus escritos De anima y De sensu et sensato. Para el Estagirita, la sensacion y los sentidos pertenecen al alma y al cuerpo, y si se unen con la inteligencia sirven para comprender mejor y perfeccionar la vida (De sensu 436b). Jose Antonio Maravall explica la relevancia ambigua del pensamiento de Aristoteles en la epoca de las cronicas de Indias. Por un lado, "la amplia restauracion aristotelica [...] se da [...] en Espana en la segunda mitad del xvi [...], sobre todo en el campo de la retorica" (306); por otro, "los modernos" se distancian de los modelos clasicos y articulan su superioridad sobre todo con el descubrimiento de America (Maravall 349-350). La negociacion de la antiguedad clasica muestra un posible modelo epistemologico de como manejar "la alteridad y la semejanza" (Adorno 66) encontradas en America, y con las cuales las cronicas construyen las imagenes de lo indigena. Si constatamos que la retorica de los sentidos y de la sensibilidad concierne tanto al "sujeto colonial colonizador" como al "sujeto colonial colonizado" (Adorno 55), que significa este entendimiento para la relacion discursiva entre ambos sujetos? Se modificaria la mirada sobre las figuraciones de lo indigena?

RACIONALIDAD E IRRACIONALIDAD

En uno de sus brillantes analisis sobre la literatura colonial, Rolena Adorno afirma que "el discurso colonial conquistador seria 'cientifico' u objetivo, razonando, del dominio del intelecto, en una palabra, masculino. En contraste [...], el discurso nativo se veria como subjetivo, como el producto del dominio del apetito y de la sensibilidad, lo femenino" (64). Gracias a aportaciones como esta se ha visibilizado el poder de definicion desigual en la relacion entre sujeto colonizador y sujeto colonizado, y se ha demostrado la adscripcion dicotomica de ambos sujetos coloniales al campo racional y logico, frente al campo irracional y sensible: Adorno habla de la nocion colonial de "la entrega al apetito en vez de la razon" (59) de lo indigena. Pero como hemos visto, la retorica de los sentidos y de la sensibilidad designa en las cronicas tanto a los nativos como a los espanoles (a las figuras de las relaciones y tambien a la perspectiva del narrador). No es cierto que esta retorica caracteriza menos lo indigena en si, y mas los parametros culturales de los cronistas y sus maneras de acercarse a lo indigena? Podriamos por lo tanto reevaluar la dicotomia entre razon/espanol y sensibilidad/indigena? Mientras la complejidad textual de las cronicas sugiere que es posible, no lo es en la historia interrelacional de los dos continentes. Segun Jarzebowski, en el siglo XVIII se fortalece la dicotomia entre la razon y la sensibilidad y su valorizacion jerarquica; tambien se comienza a definir mas sistematicamente la pertenencia de los diferentes grupos sociales a uno de los dos polos (398). En America, la sensibilidad frecuentemente asociada a lo indigena se divide, nuevamente, en dos imagenes opuestas: el indio manso y el canibal salvaje. (6) En el siglo XVI las dos figuraciones de lo indigena se discuten en terminos de capacidad intelectual y religiosa, y muy prominentemente en la Disputa de valladolid. Al mismo tiempo, la controversia sobre la humanidad de los nativos negocia, implicitamente, la retorica de los sentidos y de la sensibilidad. Aquella primera cronica, las cartas de Colon a los Reyes catolicos en forma de diario, transcrita por Bartolome de las Casas, presenta las interacciones iniciales entre europeos y nativos: (7)

Yo dice el, porque nos tuviesen mucha amistad, porque conoci que era gente que mejor se libraria y convirtiria a Nuestra Santa Fe con Amor que no por fuerza, les di a algunos de ellos unos bonetes colorados y unas cuentas de vidrio que se ponian al pescuezo, y otras cosas muchas de poco valor, con que hubieron mucho placer y quedaron tanto nuestros que era una maravilla. (Colon 90; cursiva en el original, enfasis de la autora)

Las joyas de vidrio que ganaron la confianza de los islenos han marcado las figuraciones posteriores de lo indigena. Mientras el discurso de Colon construye una superioridad que permite juzgar a los nativos, la retorica de la sensibilidad caracteriza a ambos grupos. La descripcion del placer de los islenos sobre los regalos corresponde a la expresion de alegria de Colon sobre el manejo exitoso de la situacion. A pesar de la ventaja discursiva de los espanoles, ningun actor "siente mas" que el otro. El campo semantico del amor, de la amistad, de la bondad y del placer acompana las figuraciones del "indio manso". Asimismo, las figuraciones del canibal o del barbaro brutal recurren al campo semantico del miedo. Cortes pronostica el "espanto" de los "rebeldes" cuando sean castigados por haber sacrificado a otros seres humanos (145). El miedo que deben, segun Cortes, de sentir los nativos es semejante al miedo de los cronistas de ser "destazado[s], preparado[s] y devorado[s]" (Jauregui 48). Para Carlos Jauregui, el canibalismo expresa las "ansiedades culturales de la civilizacion" y el miedo de convertirse en lo otro (15). Donde la diferencia se convierte en la identidad propia, las fronteras entre el sujeto colonizador y el sujeto colonizado se difuminan. Tal como Gonzalo Guerrero o Jeronimo Aguilar, "el espanol [...] [que] se puso de cuclillas, como hacen los indios, e dijo: 'Yo soy'" (Diaz del Castillo 106), los espanoles fueron profundamente transformados por el Nuevo Mundo (Spitta 23): los cronistas y los protagonistas de sus historias forman parte de sus propias figuraciones de lo indigena. No es sorprendente que Spitta analice, en este contexto, los Naufragios de Cabeza de Vaca. Este cronista cuenta sobre los nativos que "comenzaron a bailar y hacer grande fiesta, que duro toda la noche, aunque para nosotros no habia placer, fiesta ni sueno, esperando que nos habian de sacrificar. Por la manana [...] nos aseguramos algo y perdimos algo el miedo del sacrificio" (122, enfasis de la autora). Cabeza de vaca se define en relacion con lo indigena, pero "lo otro" indigena y "lo propio" espanol se confunden cada vez mas en su retorica de los sentidos y de la sensibilidad. Las relaciones de la desnudez y del frio que sufre, y los aprendizajes que tiene, centran el relato de Cabeza de vaca en la propia experiencia sensual y tactil, hasta llegar al punto cuando los cristianos, por hambre, comienzan a comerse los unos a los otros.

Las dos figuraciones estereotipicas de lo indigena--el indio docil y el canibal--, asociadas a la sensibilidad, se cuestionan y se complican con las relaciones de la conquista de Mexico. En este contexto, los debates entre Montezuma y Cortes, descritos detalladamente por Diaz del Castillo, son incomparables:

Montezuma y Cortes rien al tratar sobre la amistad y enemistad entre pueblos, y Montezuma invita a Cortes (y a los lectores) a contemplar su cuerpo fisico. En contraste, Gomara describe la misma escena con otros rasgos fisionomicos: la risa de Cortes se transforma en "alegre semblante, porque se le saltaban unas lagrimas" (166). En la Historia de Diaz del Castillo, la vista y el tacto, la amistad, la enemistad y la risa, no solo describen el mundo privado en la corte de Montezuma, sino que son elementos de una retorica diplomatica. Es decir, los sentidos y la sensibilidad no reflejan estados meramente emocionales, sino tambien racionales e intelectuales. Hablando de la amistad y la religion, esto se evidencia en la defensa de Montezuma de sus dioses. La adoracion que Montezuma menciona es expresion de una retorica racional que utiliza lo sensible como elemento argumentativo en su discurso: "Y el Montezuma respondio: 'Senor Malinche, muy bien tengo entendido vuestras platicas [...] de tres dioses y de la cruz [...]. No os hemos respondido a cosa ninguna dellas porque desde ab enicio aca adoramos nuestros dioses y los tenemos por buenos. Ansi deben ser los vuestros, e no cureis mas al presente nos hablar dellos'" (Diaz del Castillo 318). Esta secuencia interesantisima que falta en la cronica de Gomara representa una respuesta solida a la evangelizacion cristiana anunciada, admitiendo no sola una, sino varias creencias religiosas. De la misma forma, los conceptos amistad y enemistad aparecen como categorias politicas. (8) Desde la antiguedad, amistad se refiere al buen funcionamiento de las sociedades: para Aristoteles incluye necesariamente un respeto mutuo entre individuos o colectivos (Nicomachean Ethics 222-224). Sin embargo, en su Retorica, Aristoteles define la amistad explicitamente como emocion, como amor entre amigos (103-106). En este contexto cabe mencionar la recepcion posterior de las cronicas que ha introducido y perpetuado la imagen de los cronistas como amigos o enemigos de los nativos. Sin embargo, son categorias que no reflejan tanto la relacion de los cronistas acerca de lo indigena, como las polemicas espanolas internas. La reputacion de Oviedo como "enemigo mortal de los indios" (Myers 108; 135) se debe a sus figuraciones de lo indigena como salvaje y digno de guerra justa en el Sumario, pero tambien a las querellas con Bartolome de las Casas, quien asegura que los escritos tardios de Oviedo, con posiciones mas complejas sobre lo indigena, no se publicaran hasta el siglo XIX (Hanke 43). Solo en el siglo xxi se reconoce la sensibilidad antropologica que coexiste en la obra de Oviedo con su condenacion de lo indigena (Myers 23; 122). Bartolome de las Casas, conocido como "amigo de los indigenas", (9) continua el discurso de los nativos como "ovejas mansas" (Casas 14). (10) Invierte la logica del espanol racional/indio irracional y define a los conquistadores espanoles, y no a los nativos, por su "ansia temeraria e irracional" (10), mientras que los nativos aparecen como "simples, sin maldades ni dobleces, obedientisim[o]s, fidelisim[o]s [...], humildes [...], pacientes [...], pacfic[o]s y quiet[o]s" (Casas 13). El dominico lleva la retorica de los sentidos y de la sensibilidad a la perfeccion; como buen orador que es consigue "el cambio de actitudes [...] de los oyentes, mediante la 'excitacion de los sentimientos'" y con un "lenguaje sensorial [...] en que [...] ha de hablar con los sentidos [...] para estimular los sentidos [...] de los oyentes" (Hernandez Guerrero s.p.). En la argumentacion de Bartolome de las Casas, la sensibilidad que ve en los nativos los dota tambien de inteligencia y religiosidad, y comprueba que son seres humanos. Vale preguntarse si en la Disputa de Valladolid las Casas triunfa contra Gines de Sepulveda porque maneja la oratoria forense de la sensibilidad mejor que su adversario: "Vease que sentirian los otros. Y asi [...], como tenian experiencia los indios de que ninguno volvia, cuando salian iban llorando y sospirando" (Casas 50, enfasis de la autora). Las figuraciones de la sensibilidad de lo indigena convencen en el debate de una forma irreversible, e influyen de modo decisivo en los imaginarios sobre la conquista.

CONCLUSIONES

En el siglo XVI la retorica de los sentidos y de la sensibilidad guia los procesos de comprender y figurar lo indigena, y hasta ayuda a ganar (o perder) las batallas discursivas al respecto. En ocasiones, los cronistas aluden a su propia participacion fisica y recuerdan lo que veian, olian, tocaban, saboreaban y sentian durante el descubrimiento. Las sensibilidades encontradas en los habitantes del nuevo continente se evaluan a traves de consideraciones morales, teologicas o filosoficas; a veces, la retorica de los sentidos y la sensibilidad aparece como expresion estrategica y diplomatica articulada por los nativos. Hay una tendencia a calificar el conocimiento europeo como racional, y el conocimiento nativo como irracional; sin embargo, esta tendencia no es uniforme ni homogenea, y se interrumpe una y otra vez. A pesar de ser presentadas desde la alteridad, las descripciones historicas valiosas sobre las sensibilidades construyen los nativos no solo como irracionales, sino tambien como seres humanos complejos y capaces de sus propios juicios. Continuando y avanzando en las propuestas de la antiguedad clasica, las cronicas no postulan lo sensible exclusivamente como algo contrario a la razon, sino que proponen que las dos categorias sean complementarias. Las cronicas describen las sensibilidades tanto de los espanoles como de los nativos; de este modo, la retorica de los sentidos y de la sensibilidad sugiere un equilibrio discursivo entre ambos grupos que dificilmente se podria apreciar desde otros angulos de lectura.

OBRAS CITADAS

Adorno, Rolena. "El sujeto colonial y la construccion de la alteridad." Revista de Critica Literaria Latinoamericana, vol. 14, no. 28, 1988, pp. 55-68.

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Aristoteles. "De sensu." The Works of Aristotle: The Parva Naturalia, translated and edited by J. A. Smith and W. D. Ross, Clarendon Press, 1908, pp. 436-449.

--. Nicomachean Ethics, translated by Christopher Rowe, edited by Sarah Broadie and Christopher Rowe, Oxford UP, 2002.

--. Retorica, traduccion y edicion de Antonio Tovar. Instituto de Estudios Politicos, 1971.

Cabeza de Vaca, Alvar Nunez. Naufragios, editado por Juan Francisco Maura, Catedra, 1989.

Casas, Bartolome de las. Brevisima relacion de la destruccion de las Indias, editado por Jose Miguel Martinez Torrejon, Editorial Universidad de Antioquia, 2011.

Colon, Cristobal. Diario de a bordo, editado por Luis Arranz Marquez, Historia 16, 1985.

Cortes, Hernan. Cartas de relacion, editado por Angel Delgado Gomez, Castalia, 1993.

Diaz del Castillo, Bernal. Historia verdadera de la conquista de la Nueva Espana, editado por Guillermo Seres, Real Academia Espanola, 2011.

Fernandez de Oviedo, Gonzalo. Historia general y natural de las Indias. Imprenta de la Real Academia, 1835.

Goldstein, Bruce E. Sensation and Perception. Wadsworth, 2010.

Hanke, Lewis. All Mankind is One. A Study of the Disputation between Bartolome de las Casas and Juan Gines de Sepulveda in 1550 on the Intellectual and Religious Capacity of the American Indians. Northern Illinois UP, 1994.

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Jarzebowski, Claudia. "Tangendo. Uberlegungen zur fruhneuzeitlichen Sinnes- und Emotionengeschichte." Praktiken der Fruhen Neuzeit. Akteure - Handlungen - Artefakte, edited by Arndt Brendecke. Bohlau, 2015, pp. 391-404.

Jauregui, Carlos A. Canibalia. Canibalismo, calibanismo, antropofagia cultural y consumo en America Latina. Iberoamericana, 2008.

Lopez de Gomara, Francisco. La conquista de Mexico, editado por Jose Luis de Rojas. Historia 16, 1987.

Maravall, Jose Antonio. Antiguos y modernos. La idea del progreso en el desarrollo inicial de una sociedad. Sociedad de Estudios y Publicaciones, 1966.

Marmontel, Antoine Francois. Los Incas o La destruccion del Imperio del Peru. Juan Oliveres, 1837.

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Spitta, Silvia. Between Two Waters. Rice UP, 1995.

ROMANA RADLWIMMER

Universidad de Tubinga

(1) La sensibilidad denota, en la neurociencia, las percepciones sensoriales y las sensaciones de los nervios que complementan los cinco sentidos. Para mas informacion ver Goldstein 2010.

(2) Hay corrientes de la investigacion contemporanea que prefieren los terminos sensibilidad y sentidos sobre el termino emocion, ya que los primeros no parecen tan cargados de la logica moderna del individuo burgues y de la separacion de las esferas de lo privado y lo publico, lo cual no es aplicable a las relaciones de viajes del siglo xvi (Jarzebowski 393).

(3) "Cristianisimos y muy altos y muy excelentes y muy poderosos principes, Rey y Reina de la Espana y de las islas de la mar" (Colon 71), comienza la primera de las cronicas de las Indias. Aristoteles recomienda usar el elogio para mostrar "la grandeza de una virtud" (Retorica 51).

(4) Segun Aristoteles, la oratoria forense se centra en "la acusacion y en la defensa" (Retorica 53).

(5) Las actuales investigaciones sobre la historia de la sensibilidad, los sentidos y las emociones en la temprana Edad Moderna destacan el papel significativo de estas categorias en la produccion y el mantenimiento de sistemas politicos o sociales (Jarzebowski 398).

(6) Ambos estereotipos pueden conectarse con las hipotesis de Aristoteles sobre la sensibilidad, que pertenece tanto a los seres humanos como a los animales, y que se expresa en las sensaciones, la memoria, la pasion, el deseo, el apetito, el placer y la pena (De sensu 436a).

(7) Hoy no se sabe exactamente como el manuscrito original llego a manos de Bartolome de las Casas. En la introduccion de la edicion de Luis Arranz, el editor opera por su parte con una retorica de la sensibilidad cuando constata que podemos "confiar" en la veracidad del trabajo de las Casas: "El clerigo sevillano tiene [...] fama de transmisor fiable [...]. Sus resumenes y copias han demostrado la honestidad con la que ejercio su trabajo [...]. De ninguna manera se debe de pensar en ningun tipo de [...] mutilacion atribuible a las Casas" (63). Y luego el Montezuma dijo riendo [...] en su hablar de gran senor: 'Malinche, bien se que te han dicho esos de Tascala, con quien tanta amistad habeis tomado, que yo soy como dios [...]. Lo que agora, senor Malinche, veis: mi cuerpo de hueso y de carne como los vuestros [...]. E Cortes le respondio, tambien riendo, e dijo que los contrarios enemigos siempre dicen cosas malas e sin verdad de los que quieren mal. (Diaz del Castillo 319-320, enfasis de la autora)

(8) Estos terminos no se dejan comprender o traducir con una semantica actual que designa sobre todo lo sensible.

(9) "Aquel carinoso amigo de todos los infelices indios, Bartolome de las Casas" (Marmontel 68).

(10) Fue Colon quien comenzo la "escuela del salvaje noble" que tanta difusion tendria en los proximos siglos (Hanke 4).
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Author:Radlwimmer, Romana
Publication:Romance Notes
Article Type:Critical essay
Geographic Code:0LATI
Date:Jan 1, 2019
Words:4878
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