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"Nuestro pais". (editorial).

Al escuchar a compatriotas referirse a los problemas como cosas que ocurren "en este pais", muchos nos sentimos violentados pues percibimos que hay chilenos que hablan como si no formaran parte de nuestra nacion, ni fueran corresponsables de lo que aqui sucede. Es lo que traslucen ciertas declaraciones de dirigentes empresariales y tambien del mundo politico, quienes parecen no sentirse identificados plenamente con lo que somos y tenemos. Constatamos la carencia de proyectos y de discursos sociales que conciban a Chile como una comunidad, en la que todos nos sabemos incluidos.

Frente a esto, la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal de Chile ha pedido que todos sintamos como propios los problemas de "nuestro pais" y que hagamos esfuerzos, proporcionales al grado de responsabilidad de cada uno, para solucionar las situaciones dificiles que nos afligen: "Estimamos urgente prontas decisiones del Estado, de empresarios y tambien de los particulares --aun con sacrificio-- por crear nuevas oportunidades de trabajo, y por mantener las fuentes existentes. Asi se dara respuesta a un derecho humano basico, exigencia de la justicia social".

Los obispos han llamado a "reanimar la solidaridad y la esperanza" pidiendo concretamente al Estado postergar gastos que no parecen tener prioridad dadas las actuales urgencias. Ademas, extendieron a todos la preocupacion al preguntar: ?No se podrian evitar tambien gastos superfluos a nivel personal, familiar, y social para dar curso a una mayor solidaridad?

MALESTAR EN CHILE

El malestar que se ha hecho mas visible en nuestro pais no solo es generado por los altos niveles de desempleo que afecta a sectores medios y bajos de la poblacion. La molestia se produce tambien por las irritantes diferencias en [os ingresos, por la pobreza y falta de justicia social y de solidaridad.

A mas de las dificultades inmediatas por las que atraviesa Chile, sufrimos tambien perdida de sentido, un cierto desenfreno materialista, abandono de conceptos como responsabilidad social, busqueda del bien comun, y falta de valoracion del pais como patria comun donde todos debemos vivir como hermanos. El episcopado chileno ha constatado "el incremento de un fuerte individualismo, ajeno al alma de Chile" que "se manifiesta en exigir derechos sin considerar los correspondientes deberes, en particular respecto del bien comun. Tambien en un afan desmedido de poder y de lucro en algunos sectores, que con frecuencia abre camino a la corrupcion".

Esto podria explicar que la opinion publica no atribuya unicamente al Estado la responsabilidad de lo que ocurre, aunque las encuestas muestren una disminucion de la aprobacion popular al gobierno. El malestar general se ha vuelto contra los dirigentes empresaria[es y ha menoscabado la credibilidad de su discurso.

EMPRESARIOS

El consentimiento que la gente otorgaba al gran empresariado con sus solidas organizaciones, se esta debilitando. Muchos critican la insensibilidad de los empresarios que se manifiesta en la exposicion rigida de su "dogma economico": total flexibilizacion de las normas laborales; el capital solo responde a la maximizacion de utilidades; globalizacion y competitividad implican bajos salarios, etc. Pareciera que esta logica los ha llevado a objetar la reforma laboral, tributaria y mas recientemente la de salud, cuyo proyecto de un sistema solidario han considerado como una expropiacion. Y asi dan la imagen de ser ajenos a los problemas que sufre el conjunto de la poblacion, y de solo buscar la satisfaccion de sus intereses.

A diferencia de otros paises, la gran mayoria de la clase empresarial chilena se ha declarado siempre catolica. Sin embargo, este poderoso e influyente grupo de gente emprendedora no siempre parece considerar seriamente la Doctrina Social de la Iglesia en materias laborales. Esta naci6 como un esfuerzo por responder a los problemas sociales que suscito la revolucion industrial y que en su momento fue llamada "la cuestion social". A partir de Rerum Novarum las enciclicas sociales han ido insistiendo en corregir las deficiencias deshumanizadoras de los sistemas economicos, exigiendo remuneraciones justas, condiciones de trabajo dignas, y poniendo limites al derecho de propiedad y al usufructo del capital. Mas aun, las ultimas enciclicas sociales de Juan Pablo II han entregado orientaciones eticas que dan prioridad al trabajo sobre el capital, con una consideracion de la empresa como una comunidad de personas.

SOLIDARIOS

En lo inmediato lo que aflige a miles de chilenos es el desempleo. Y frente a el nadie puede abstraerse de su responsabilidad. En "nuestro pais" todos podemos y debemos contribuir en la disminucion de los costos materiales, psicologicos, familiares y humanos que provoca perder el trabajo y no encontrar sustento para la familia. Sin renunciar a las aspiraciones de justicia social, podemos hacer efectiva la solidaridad a que nos llaman los obispos tambien a traves de medidas paliativas que ayuden a las personas afectadas a sentirse acompanadas en sus dificultades y en su dolor. Medidas que debemos implementar desde el gobierno, las organizaciones sociales y vecinales, la Iglesia, la familia, etc. De esta manera, se hara menos doloroso el tiempo de espera de un trabajo remunerado.

En este sentido ha sido esperanzador ver a grandes empresarios reaccionar favorablemente a la proposicion de un senador que, acogiendo el llamado episcopal, les ha solicitado gestos que ayuden a crear un clima de confianza y esperanza, impidiendo la reduccion del personal en las empresas durante el proximo invierno. Asi se darian senales efectivas para disminuir la inseguridad que aqueja a muchos de nuestros compatriotas.

Las crisis en la economia globalizada actual son frecuentes y volveran a repetirse. Ojala que la actual situacion nos ayude a reconocer los limites del neoliberalismo y a crecer en el desarrollo de las capacidades que tenemos en nuestro pais para enfrentar las dificultades con union y solidaridad, con especial preocupaci6n y delicadeza hacia quienes estan en una situacion mas desmedrada.

La solidaridad que buscamos parte del imperativo etico de la justicia y considera a los pobres o cesantes como seres humanos que requieren recursos para vivir y desean trabajar para obtenerlos. Dicha solidaridad no quiere mecenas que desde fuera asistan a los desesperados, sino hombres imbuidos de un sentido de justicia social, capaces de cercania, comprension y humanidad. Si nos tendemos unos a otros las manos, habremos avanzado en la construccion de un Chile cada vez mas nuestro.
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Publication:Mensaje
Date:Jun 1, 2001
Words:1105
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