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"La Natura que cria todas las criaturas" una nota sobre la figura de Naturaleza en el Libro de Alexandre.

'La Natura que cria todas las criaturas': A Note on the Figure of Nature in the Libro de Alexandre

1. Introduccion

El Libro de Alexandre se nos presenta como una sintesis peninsular de ese fenomeno que, desde el celebre estudio de Haskins (1927), se denomino "Renacimiento del siglo XII". Como bien senala De Libera (2000), es preferible hablar mas bien de dos renacimientos: uno, autoctono, "que consiste en el desarrollo y la profundizacion de lo que los latinofonos tenian de propio, ha estado marcado por el extraordinario desarrollo de las artes del lenguaje [...] y por el reencuentro progresivo del pensamiento logico-linguistico con el mundo de la ciencia sagrada"; mientras que el segundo renacimiento "se despliega en un gigantesco trabajo de traduccion, politicamente infundida por el obispo de Toledo" (De Libera, 2000: 313).

Uno de los aportes m as significativos de esta renovacion cultural tiene que ver con la reflexion en torno al concepto de "naturaleza". Las observaciones de los autores de este periodo tendran hondas repercusiones en el saber teologico, filosofico y cientifico, y se proyectaran en las artes, de modo particular, en la poesia latina. Sobre este ultimo aspecto afirma Gregory:

no estamos frente a una mera creacion poetica ligada a modelos clasicos, sino a la transcripcion de un concepto de naturaleza que se ha afirmado en la cultura del siglo XII: el mundo fisico deja de ser, o mejor, deja de ser solo un tenue y transparente tejido de simbolos que de disipan en la primera interpretacion alegorica; es un complejo de fuerzas, un vigor que organiza y conserva el cosmos, objeto de sensible delectatio cantada por los poetas en su mas sutiles seducciones, pero, sobre todo, objeto de una investigacion fisica, fecundo campo en el cual encuentra plena explicacion una ratio antes desconocida. (Gregory, 1964: 23)

Como bien senalaron Deyermond (1973, 1989) y Lopez Garcia (2000), entre otros, los aportes del "primer" Renacimiento del siglo XII se perciben en la literatura castellana de la primera mitad del siglo XIII a traves de la obra que sirvio de principal fuente para el Libro de Alexandre: el poema Alexandreis de Gautier de Chatillon (ca. 1135--post 1179) (i), epica en hexametros latinos que exalta la figura y las hazanas de Alejandro Magno siguiendo principalmente la Historia Alexandri Magni de Quinto Curcio Rufo y tomando como modelo poetico la Farsalia de Lucano (Lafferty 2011: 185-6) (ii). El numero de manuscritos que conservan el poema da cuenta de su notable difusion a traves de Europa durante la Edad Media (iii).

En el presente trabajo nos proponemos estudiar la reelaboraci on del personaje de Natura que presentan las estrofas 2324-2333 del Libro de Alexandre en relacion con su fuente. En primer lugar, nos detendremos en el tratamiento del personaje en la Alexandreis y su afinidad con otros autores del siglo XII, en particular, Bernardo Silvestre y Alano de Lille, para luego, mediante un analisis contrastivo, estudiar las operaciones de adaptacion y apropiacion del modelo latino en el texto castellano.

2. Natura en la Alexandreis

En los ultimos versos del libro 9 de la Alexandreis, vencidos el rey Poro y los demas reyes orientales, Alejandro manifiesta a los suyos su voluntad de proseguir con sus conquistas mas alla de los limites de lo conocido:
   ... Antipodum penetrare sinus aliamque uidere
   Naturam accelero. michi si tamen arma negatis,
   Non possum michi deesse. manus ubicumque mouebo,
   In theatro mundi totius me rear esse,
   Ignotosque locos uulgusque ignobile bellis
   Nobilitabo meis, et quas Natura remouit
   Gentibus occultas calcabitis hoc duce terras.
   Hiis operam dare proposui nec rennuo claram
   Si Fortuna ferat uel in hiis extinguere uitam. (iv)
   (Alexandreis 9. 569-577)


Los primeros versos del libro 10 nos presentan a la escuadra de Alejandro en el mar, empujada por el Cefiro y sin saber cual sera su destino:
   Sidereos fluctus et amicum nauibus amnem
   Praebuerat Zephyrus, et iam statione soluta
   Longius impulerat acclinis nauita classem,
   Ignarus quo tendat iter uel quam procul absit
   Hactenus Oceani populis incognitus amnis (v).
   Alexandreis 10. 1-5)


Es entonces cuando interviene Natura, llena de dolor por las palabras del jefe macedonio: Interea memori recolens Natura dolore
   Principis obprobrium mundo commune sibique,
   Qui nimis angustum terrarum dixerat orbem
   Arcanasque sui partes aperire parabat
   Gentibus armatis, subito turbata uerendos
   Canitie uultus, ylen irata nouumque
   Intermittit opus et quas formare figuras
   Ceperat, et uariis animas infundere membris
   Turbida deseruit, uelataque nubis amictu
   Ad Styga tendit iter mundique archana secundi.
   Quo se cumque rapit, cedunt elementa sueque
   Artifici assurgunt. ueneratur pendulus aer
   Numinis ingressum. terrae lasciuia uernis
   Floribus occurrit. solito mare blandius undis
   Imperat, et tumidi tenuere silentia fluctus.
   Omnia naturam digne uenerantur et orant
   Vt sata multiplicet fetusque et semina rerum
   Augeat infuso mixtoque humore calori.
   Illa suis grates referens seruare statutas
   Iussit et in nullo naturae excedere metas.
   "Ad Stiga discedo, michi prouisura meisque,"
   Inquit "Alexandri, quem terra, fretumque perhorrent,
   Euersura caput, nobis commune flagellum. "
   Dixit et obscuros aperit telluris hyatus
   Tartareumque subit decliui tramite limen. (vi)
   (Alexandreis 10. 6-30)


Este pasaje de la Alexandreis es por demas revelador, ya que junto con el concepto de "naturaleza", el otro gran hallazgo del Renacimiento del siglo XII es su representacion literaria. Natura se presenta como una divinidad cuya principal ocupacion es "formare figuras ... et uariis animas infundere membris", es decir, "informar la materia informe e infundir el alma en los miembros".

A su paso, el aire, la tierra y el mar se le someten y le rinden veneracion:
   Quo se cumque rapit, cedunt elementa sueque
   Artifici assurgunt. ueneratur pendulus aer
   Numinis ingressum. terrae lasciuia uernis
   Floribus occurrit. solito mare blandius undis
   Imperat, et tumidi tenuere silentia fluctus.
   Omnia naturam digne uenerantur ...
   (Alexandreis 10, 16-21)


Asimismo, le ruegan que, combinando los elementos, garantice la fecundidad de la creacion. Ella les agradece y les asigna sus limites:
   Omnia [...] orant
   ut sata multiplicet fetusque et semina rerum
   augeat, infuso mixtoque humore calori.
   Illa suis grates referens seruare statutas
   iussit et in nullo naturae excedere metas.
   (Alexandreis 10, 21-25]


3. La personificacion de la Natura en Bernardo Silvestre y Alano de Lille.

Seria un error pensar que para los autores del siglo XII la naturaleza no es otra cosa que una personificacion puramente retorica a la manera de los vicios y virtudes de la Psychomachia de Prudencio. Como bien han reconocido Curtius (1955), Lewis (1964) y Dronke (1980), entre otros, Natura es un poder cosmico. Es una de las ultimas experiencias religiosas del mundo pagano tardio de vitalidad inextinguible.

A pesar de coincidir en la valoraci on de Natura como fuerza vital, Dronke se aparta de Curtius en cuanto a sus origenes. Mientras que el filologo aleman refiere a una tradicion de la "diosa Natura" que se remonta a Ovidio, cobra forma con Claudiano (s. IV) y se proyecta hasta Chaucer y mas alla (vii), Dronke (1980) mitiga el influjo clasico y la idea de continuidad en la conformacion del concepto y busca sus fuentes en tradiciones que remiten al culto de la tierra (Gea, Tellus, Terra), encontrando su primera elaboracion intelectual medieval en las causas primordiales del Periphyseon de Escoto Eriugena (ca. 810--ca. 877), que serviran de germen, aunque quiza de manera indirecta (viii), para la idea de naturaleza presente en la neoplatonica Cosmografia de Bernardo Silvestre (ca. 1100--ca. 1160). Segun Dronke,

es Bernardo quien introduce en la literatura medieval a Natura como un a divinidad, incluso podemos decir que la ha inventado, puesto que la naturaleza, personificada retoricamente por los autores de la Antiguedad Tardia, no tenia nada de la vivacidad o de la especifica funcion creadora de la heroina de Bernardo. (Dronke 2003: 271)

El autor la representa subordinada a una divinidad superior, Noys (la divina Providencia), quien la llama "uteri mei beata fecunditas" (ix) ("de mi vientre feliz fecundidad"). Junto con Urania y Physis forma una triada que interviene en la creacion del universo en la primera parte de la obra (Megacosmos) y en la creacion del hombre en la segunda (Microcosmos).

Sin embargo, sera en la obra de Alano de Lille (ca. 1120-1203), Doctor Universalis, en la que el personaje de Natura alcance su mayor vitalidad poetica (x). En su prosimetrum De planctu Naturae (ca. 1160--1170) Alano se muestra deudor de Bernardo ya por el lenguaje ya por su concepcion, (xi) aunque la imagen de Natura adquiere una dimension cosmica mucho mas elevada, ya que ha asimilado las funciones de Urania, Physis y Endelechia. A su vez, la femenina Noys cede a la figura del Creator. Como bien afirma Newman (2013: 66), "the goddess thus enjoys even greater prominence than in Cosmographia, though Alan has replaced Bernard's female pantheon with a more predictably male-dominated one".

Si compartamos las descripciones de Naturaleza que ofrecen tanto Bernardo Silvestre como Alano de Lille, podremos advertir importantes coincidencias, sobre todo con el segundo, en la personificacion de Gautier: el amanecer mitologico (xii) del libro 10, 1-2 ("Sidereos vultus, et amicum navibus amnem / praebuerat Zephyrus ...") se corresponde con Deplanctu Naturae 5, 1-2 ("Floriger horrentem Zephyrus laxaverat annum, / exstinguens Boreae proelia pace sui" (xiii)); la tristeza embarga tanto a Natura en Alexandreis 10, 6 ("Interea memori reconlens natura dolore ...") y en la obra de Alano (De planctu Naturae 6: "Hac igitur amoenante temporis iuventute, nullis rerum exhilarata favoribus priorem virgo potuit temperare tristiem" (xiv) y mas adelante 7, 45-8: "Ora cur fletus pluvia rigantur? / Quid tui vultus lacrimae prophetant? / Fletus interni satis est doloris / lingua fidelis" (xv)); asi como la actividad de Natura en Gautier es "formare figuras / ... et uariis animas infundere membris" (10, 12-13), el himno en estrofas saficas de Alano (De planctu Naturae 7, 1316) afirma que Natura es "quae, Noys puras recolens ideas,/ singulas rerum species monetas, / rem togans forma, clamidemque formae / pollice formans" (xvi); como ya hemos mencionado, todos los elementos rinden pleitesia a Natura en Alexandreis 10, 16-21 ("Quo se cunque rapit, cedunt elementa [...] omnia naturam digne venerantur ..."), homenaje que ocupa practicamente toda la prosa 4 del De planctu Naturae (Wetherbee 2013: 56-62) y resume Alano en 7, 17-20: "Cui favet caelum, famulatur aer / quam colit tellus, veneratur unda, / cui, velut mundi dominae, tributum / singula solvunt', (xvii). Asimismo los elementos la reconocen como "sua artifex", "su artifice", como tambien en la obra de Bernardo Silvestre: "habitaculum anime, corpus, artifex Natura de initiorum materiis et qualitate conponit" (Meg. 4, 14) (xviii).

A partir de la comparacion resulta evidente el influjo del De planctu Naturae de Alano de Lille en la construccion de personaje de Naturaleza en Alexandreis. (xix)

4. Natura en el Libro de Alexandre y su relacion con Alexandreis

La presentacion de Natura que ofrece la primera seccion del libro 10 de Alexandreis ocupa las estrofas 2324-2333 del Libro de Alexandre (xx):
   Quiero dexar el rey en las naves folgar:
   Quiero de su sobervia un poquiello fablar;
   Quierovos la materia un poquiello dexar,
   Pero sera en cabo todo a un lugar.

   La Natura que cria todas las criaturas, las
   que son paladinas e las que son escuras,
   tovo que Alexandre dixo palabras duras,
   que querie conquerir las secretas naturas.

   Tovo la rica duena que era sobjudgada,
   Qu e'le querie el toller la ley condonada;
   !de su poder non fuera nunca desheredada,
   sinon que Alexandre la avie aontada!

   En la cosas secretas quiso el entender,
   que nunca omne vivo la pudo saber.--Quisolas
   Alexandre por fuera conocer:
   !nunca mayor sobervia comidio Lucifer!

   Aviele Dios dado los regnos en so poder:
   non se le podi e fuerca ninguna defender,
   Queri e saber los mares, los Infiernos veer,
   lo que non podi e omne nunca acabecer.

   Peso al Criador que crio la Natura:
   ovo de Alexandre sana e grant rencura.
   Dixo: "!Este lunatico que non cata mesura
   Yo 'l tornare el gozo todo en amargura!

   El sopo la sobervia de los peces judgar:
   la que en si tenie non la sopo asmar.
   !Omne que tantos sabe judizios delivrar,
   por qual juicio dio, por tal deve pasar!"

   Quando vio la Natura que al Se nor pesava, ovo
   grant alegria, maguer triste andava. Movi ose
   de las nuves, de do siempre morava, por
   mostrar su rencura, qual quebranto tomava.

   Bien veye que por omne nunca serie vengada,
   ca moros e judios temien la su espada.
   Asm o que'l echasen--una mala celada,
   buscar como le diessen colacion enconada.

   Pospuso sus lavores, las que solien usar;
   [cruz]por nuevas criaturas las almas guerrear,[cruz]
   descendio al Infierno su pleito recabdar,
   pora'l rey Alexandre mala carrera dar.


En la version romance, el traductor, o mejor, adaptador omite los primeros cinco versos del libro 10 de Alexandreis que contienen referencia al Cefiro y a la armada griega. En su lugar incorpora una copla que sirve de introduccion para el tema de la soberbia de Alejandro y su castigo divino: "Quiero dexar el rey / en las naves folgar: / quiero de su soberbia / un poquiello fablar ..." (2324 a-b).

En l ineas generales, las coplas 2325 a 2331b ("La Natura, que cria todas las criaturas. ovo grant alegria, maguer triste andava") sugieren una amplificatio de Alexandreis 10, 6-10 (Interea memori recolens Natura dolore / Principis obprobrium mundo commune sibique, / Qui nimis angustum terrarum dixerat orbem /Archanasque sui partes aperireparabat gentibus armatis ...).

La primera copla de la seccion (2325) nos presenta a Natura. La proposicion adjetitva que acompana ("que cria todas las criaturas, / las que son paladinas e las que son escuras") son un agregado a la manera de epiteto epico con el que el anonimo castellano destaca el poder creador de la Naturaleza (xxi) y, asimismo, la referencia a las criaturas "escuras" le permite articular los dos primeros versos de la estrofa con los dos siguientes, en los que se hace referencia a la intencion de Alejandro de "conquerir las secretas naturas" (2315d), verso que se corresponde con Alexandreis 10, 10 (arcanasque sui partes aperire parabat). La estrofa 2326 se relaciona mediante un comienzo anaforico con 2325c-d y desarrolla el sentimiento

de afrenta de Natura (xxii):
   tovo que Alexandre dixo palabras duras,
   que queri e conquerir las secretas naturas. (2325 c-d)

   Tovo la rica duena que era sobjudgada,
   Qu e 'le querie el toller la ley condonada;
   !de su poder non fuera nunca desheredada,
   sinon que Alexandre la avi e aontada!
   (2326)


Las estrofas 2327-2328, a su vez, retoman y amplifican el deseo de conocer las "secretas naturas" de 2325d y especifica en que consiste la soberbia de Alejandro:
   En la cosas secretas quiso el entender,
   que nunca omne vivo la pudo saber.--Quisolas
   Alexandre por fuera conocer:
   !nunca mayor sobervia comidio Lucifer!

   Aviele Dios dado los regnos en so poder:
   non se le podi e fuerca ninguna defender,
   Querie saber los mares, los Infiernos veer,
   lo que non podi e omne nunca acabecer.
   (2327-2328)


La referencia a Dios del verso 2328a sirve de nexo con las dos estrofas siguientes (2329-2330), en las que el autor castellano realiza una de las amplificaciones mas innovadoras del pasaje: la intervencion de Dios como Creador, a quien esta subordinada Naturaleza, que mediante un discurso directo censura y condena la soberbia de Alejandro:
   Peso al Criador que crio la Natura:
   ovo de Alexandre sana e grant rencura.
   Dixo: "!Este lunatico que non cata mesura
   Yo 'l tornare el gozo todo en amargura!

   El sopo la sobervia de los peces judgar:
   la que en si tenie non la sopo asmar.
   !Omne que tantos sabe judizios delivrar,
   por qual juicio dio, por tal deve pasar!" (2329-2330)


Como bien afirma Pejenaute Rubio (1995: 455) "esta primera parte del libro 10, que se cuenta la bajada de Naturaleza a los Infiernos [...] ha sido sometida por el autor del Libro a un profundo proceso de cristianizacion, comenzando por el hecho--importantisimo--de que la decision de eliminar a Alejandro parte en el poema espanol no de la Naturaleza sino del propio Dios: "Peso al Criador que crio la Natura, / ovo de Alexandre sana e grant rencura, / dixo: 'este lunatico que no cata mesura, / yol tornare el gozo todo en amargura'". La estrofa 2330 explaya el motivo de la colera divina: la soberbia del rey puesta de manifiesto en el juicio con el que cierra la expedicion submarina (c. 2327-2320).

Garc ia Lopez (2000: 800) observa que "si enfrentamos los versos 2325a ("La natura que cria todas la creaturas") y 2329a ("Peso al Criador que crio la Natura") parece que se nos revela la estructura intelectual que soporta la biografia alejandrina en cuartetas monorrimas. Nuestro autor tiene una vision del mundo donde el Criador, desde el vertice de la piramide ontologica, delega en la Natura la obra d ela Creacion". Como senala el mismo autor mas adelante, dicha estructura ontologica no es ajena a la concepcion de Natura subyacente en Gautier de Chatillon, ya que para los autores del siglo XII y, de modo particular, para Alano de Lille, es "Dei auctoris vicaria" ("vicaria del Dios creador"). Con esta amplificacion, el autor del Alexandre hace explicita la relacion de Naturaleza con Dios y mediante dicha operacion supedita la intervencion de la misma a los planes divinos.

La subordinacion de Naturaleza a la voluntad de Dios queda de manifiesto en 2331a-b: "Quando vio la Natura que al Senor pesava, / ovo grant alegria, maguer triste andava". En la segunda parte de la estrofa retoma la fuente latina (10, 14: "turbida ... uelataque nubis amictu"): "Moviose de las nuves, de do siempre morava, / por mostrar su rencura, qual quebranto tomava" (2331c-d). Sigue una amplificacion en la que el autor nos presenta a Naturaleza reflexionando sobre el castigo que infligiria a Alejandro:
   Bien veye que por omne nunca serie vengada,
   ca moros e judios temien la su espada.
   Asm o que'l echasen--una mala celada,
   buscar como le diessen colacion enconada.
   (2332)


A continuacion, vuelve al modelo latino aunque reordenando el material: la primera parte de la estrofa, en la que hace uso de la abbreviatio, (Pospuso sus lavores, las que solien usar; / [cruz]por nuevas criaturas las almas guerrear,[cruz] vv. 2333a-b) (xxiii) esta inspirada en Alexandreis 10, 12-14: "intermittit opus et quas formare figuras / ceperat, et uariis animas infundere membris / Turbida deseruit ..." (xxiv) La segunda parte de la estrofa (descendio al Infierno su pleito recabdar, / pora'l rey Alexandre mala carrera dar 2333c-d) traduce, con amplificacion, 10, 15: "Ad Stigia tendit iter ..." Sigue a continuacion la descripcion del infierno, en la que la fuente principal es Alexandreis (10, 31-74 y 109-120), aunque adaptando y amplificando de manera notable (xxv). La referencia a la visita de Natura al Infierno es retomada en la estrofa 2424:
   Tant' avemos, senores, la razon alongada,
   dexamos la Natura sola, desamparada;
   mas tornemos en ella, fagamosla pagada,
   contendamos con ella fasta ont sea tornada.


Volviendo a la estrofa 2333a-b es de notar que el autor del Libro en su simplificacion ("Pospuso sus lavores, las que solien usar") suprime la referencia a la labor cosmogonica de Natura ("et quas formare figuras / ceperat, et uariis animas infundere membris / Turbida deseruit ...") y omite por entero la extensa secuencia en la que se describe su descenso y el homenaje de la creacion (Alexandreis 10, 16-30).

Junto con la incorporad on de Dios en las estrofas 2329-2330, esta es la segunda innovacion mas importante en el Libro de Alexandre en lo que respecta a la reelaboracion de la imagen de Natura, ya que los vv. 16 a 30 de la Alexandreis transmiten un autentica "teofania" de Natura, en la que, en su descenso hacia los Infiernos, los elementos y las criaturas le rinden homenaje, la veneran y le ruegan "ut sata multiplicet, fetusque, et semina rerum / augeat, infuso, mistoque humore calori". Natura no solo agradece sino que les ordena "servare statutas ... / et in nullo naturae excedere metas" y les confiesa su intencion de "hechar por tierra la cabeza de Alejandro", "nobis commune flagellum". La omision de estos versos en romanceamiento reducen en gran medida la grandeza cosmica de Natura.

En opinion de Garcia Lopez, la diferencia entre los dos episodios, que comparten una misma raiz, se basa en la voluntad, por parte de autor del Alexandre, de obviar "los asomos de emanacionismo neoplatonico, y aun podriamos decir de panteismo, del texto de Gautier, para introducir al Dios cristiano cuyo juicio expresado en terminos inequivocos pone en marcha la alianza universal contra el monarca macedonio" (Garcia Lopez 2000: 804-805). Sin embargo, segun el mismo autor, "el que Natura conserve un espacio en el poema romance nos asegura de la filiacion intelectual propuesta por nuestro anonimo: de no ser asi, hubiera prescindido de tan problematico personaje" (Garcia Lopez 2000: 805). Este hecho sumado al manejo solvente de "categorias primordiales" de la Escuela de Chartres, conducen al critico a inscribir al autor del Alexandre en la tradicion de dicha escuela. Por el contrario, Materni (2012: 227-118), si bien reconoce en el texto castellano "rintracciabili formule e immagini di ascendenza chartrense", no las atribuye a un influjo directo de una escuela en particular (xxvi), antes bien, las considera expresiones comunes el ambiente escolastico-literario.

5. Conclusion

El tratamiento del personaje de Natura que nos ofrece el Libro de Alexandre en relacion con su modelo latino sugiere varias explicaciones. En primer lugar, nos parecen oportunas las observaciones de Garcia Lopez en cuanto al manejo y la precision de los conceptos y categorias procedentes de la escuela de Chartres, atendiendo a la salvedad de Materni de que dichas categorias serian comunes en el entorno escolastico. Refuerza esta idea el hecho de que la obra Alano de Lille era conocida ya en el siglo XIII como lo demuestran las referencias de autores como Diego Garcia de Campos (Alonso 1943; Hernando Perez 1992: 230-249), los manuscritos conservados en la Catedral de Toledo y los registros de las bibliotecas episcopales (xxvii).

Asimismo la opacada presentacion de Natura en el Libro de Alexandre respecto de su modelo latino podria obedecer tambien a un cambio en la concepcion de la naturaleza procedente de las nuevas corrientes filosoficas que irrumpen desde el siglo XII como consecuencia de la intensa actividad traductora que tuvo su foco de produccion en la Peninsula Iberica y que permitio la ampliacion del horizonte cultural con el ingreso de la filosofia arabo-musulmana en Europa y la conformacion del corpus del Aristoteles latinus. El ingreso del aristotelismo implico una importante renovacion de la Filosofia Natural con el renacimiento de una nocion teleologica de naturaleza, frente a las concepciones de raiz neoplatonica sostenidas por la Escuela de Chartres (xxviii).

Con todo, sin negar la pluralidad de lecturas que posibilita el Libro de Alexandre (xxix), el caracter eminentemente didactico-moralizante de la obra es a nuestro parecer la principal causa del "recorte" y reelaboracion de la imagen de Natura. Atendiendo tanto a los lectores letrados como a un publico conformado por cortesanos y clerigos de escasa formacion, el autor del Libro prefirio eliminar los elementos que pudieran suponer confusiones o entraran en conflicto con la ortodoxia religiosa, para lo cual incorporo o, mejor, hizo explicito el sustrato cristiano del poema (xxx). De esta manera, reemplazo una figura de Natura muy elaborada poeticamente por Gautier, pero que en su autonomia podia prestarse a confusion, por una Natura subordinada a Dios, despojada de los atributos cosmologicos del modelo latino, pero atenta a aplicar el castigo divino a la soberbia de Alejandro.

La adaptacion del personaje de Natura pone de manifiesto la extraordinaria originalidad del Libro de Alexandre, originalidad capaz de lograr una admirable sintesis de los dos "Renacimientos" del siglo XII: el autor anonimo, movido por un afan didactico-moralizador, conjuga el concepto de Naturaleza, la poesia y el amor por el mundo antiguo del primer renacimiento, latino, con las innovaciones filosoficas y, sobre todo, la practica de traduccion y apropiacion cultural que caracterizaron al segundo renacimiento.

Notas

(i) En lo que respecta a los datos biograficos y la obra de Walter de Chatillon, vid. Pejenaute Rubio (1989-1990 y 1998); Lafferty (1995, 1998a, 1998b y 2011); Townsend (1997) y Dronke (2003: 276-280). Las citas de la Alexandreis corresponden a la edicion de Colker (1978).

(ii) Con respecto a la datacion del poema, Pejenaute Rubio (1998: 43-47) estudia detenidamente las distintas propuestas que, en lineas generales, situan hacia1176 la fecha ante quam non y entre 11821183 la post quam non. Lafferty (2011: 181-183) ofrece un panorama de las opiniones mas recientes en torno a la fecha de composicion de la obra.

(iii) Colker (1978) registra siete testimonios peninsulares: seis catalanes (cuatro en el Archivo de Ripoll y dos en la Biblioteca Central de Cataluna) y uno en el Escorial, a los que Arizaleta (1994) suma dos testimonios conservados en el Archivo General de la Catedral de Pamplona. Segun Rico (1985) en su celebre estudio sobre el mester de clerecia, a comienzos del siglo XIII la Alexandreis era un libro utilizado en las escuelas de gramatica y frecuentado por los estudiantes de Palencia.

(iv) "Me doy prisa por penetrar en los territorios reconditos de los Antipodas y contemplar (570) otro universo. No pueden faltarme armas aun en el caso de que vosotros me negueis las vuestras. Dondequiera que desarrolle mi actividad pensare que estoy sobre el escenario del mundo; a lugares desconocidos y a pueblos ignotos los hare famosos con mis batallas, y tierras que la naturaleza ha apartado del comercio humano (575) las hollareis bajo mi caudillaje. A estas empresas es mi proposito entregarme, y no me niego a extinguir, incluso mi vida, si la Fortuna lo quiere" (Pejenaute Rubio 1998: 296).

(v) "El Cefiro habia puesto a disposicion de la naves una corriente propicia y un rio favorable, y ya, levadas anclas, los marineros, inclinados sobre los remos, habian hecho avanzar la escuadra, sin saber cual era su destino o cuanto distaba aquel rio desconocido desde alli hasta los pueblos del Oceano" (Pejenaute Rubio, 1998: 299).

(vi) "Mientras tanto Naturaleza, dandole vueltas en su dolor no olvidadizo a la afrenta del Principe, afrenta referida tanto al mundo como a si misma (Alejandro habia afirmado que el orbe de las tierras le era demasiado estrecho y de disponia a abrir sus arcanos con gentes armadas), con su rostro, venerable en su vejez, lleno de turbacion y encolerizada, deja de repente a un lado la materia prima, interrumpe la nueva obra y las figuras a las que habia comenzado a dar forma, deja, llena de inquietud, de infundir los espiritus vitales en los distintos miembros y, cubierta con el manto de una nube, se dirige hacia la Estigia y hacia los arcanos del segundo mundo. Por dondequiera que, en su prisa, avanza, los elementos le ceden el paso y se levantan ante su creadora. El aire, en suspension, rinde homenaje a la diosa conforme esta lo va penetrando; la tierra, exuberante, le sale al encuentro con sus flores primaverales; el mar, mas placentero que de ordinario, somete las aguas a su mando, y las hinchadas olas guardan silencio. Todas las cosas veneran, dignamente a Naturaleza y le suplican que multiplique las cosechas y que, aplicando una mezcla de humedad y de calor, acreciente los frutos y el vigor de las semillas. Ella les da las gracias y les ordena que respeten--y en ningun caso sobrepasen--las metas establecidas por Naturaleza. "Desciendo a la Estigia", dijo, "a tomar medidas en beneficio mio y de los mios, dispuesta a echar por tierra la cabeza de Alejandro, nuestro comun azote, y ante quien se estremecen la tierra y el mar". Asi hablo, y abrio una oscura sima de la tierra, introduciendose en el umbral tartareo por un sendero en pendiente." (Pejenaute Rubio 1998: 299-300).

(vii) Cfr. el documentadisimo estudio de Lida publicado de manera postuma (Lida 1977: 179-290), en el que la profesora argentina ofrece numerosos testimonios del tratamiento que hicieron los clasicos grecolatinos del tema de la naturaleza y critica a Curtius por no haberlos incorporado ni valorado de una manera adecuada. Vid. esp. el excursus (Lida 1977: 280-282).

(viii) Problamemente a traves de la Clavis phisicae de Honorio de Autun (Lucentini 1974).

(ix) Meg. 2. 1. (Stock 1972: 89).

(x) Sobre Alano de Lille y su obra literaria vid. Raynaud de Lage (1951), Green (1956), D'Alverny (1965), Evans (1983) y Hudry (1988). Cito el De planctu Naturae siguiendo la edicion de Wetherbee (2013)

(xi) Asimismo es evidente el influjo de Boecio en la escena incial de la obra, en la que Natura se aparece al poeta-sonador con el fin de curar su alienatio mentis, y de reprocharlo e instruirlo.

(xii) Asi lo considera Garcia Lopez (2000: 802).

(xiii) ["Cefiro, florido, habia calmado la fiereza del ano, extinguiendo los ataques de Boreas con su paz".]

(xiv) ["Aunque la joven estacion provocaba deleite, la joven no pudo calmar su previa tristeza ni alegrarse por los favores de las criaturas ..."]

(xv) ["?Por que una lluvia de llanto riega tu rostro? / ?Que anuncian sus lagrimas? / El llanto es una lengua suficientemente fiel a un dolor profundo"].

(xvi) "[Tu], la que, contemplando las ideas puras de Nous, acunas las distintas clases de criaturas, vistes la materia con la forma y con tu mano modelas su tunica."

(xvii) "[Tu], a quien favorece el cielo, a quien se somete el aire, a quien reverencia la tierra y venera el mar, a quien como senora del mundo, todas las cosas pagan su tributo".

(xviii) ["Natura es la artifice que compone el cuerpo, habitacion del alma, a partir de los materiales y la cualidad de los elementos"]. Vid. Newman (2013: 343).

(xix) Vid. Townsend (2007: 198). Lafferty (2003) destaca el influjo de Lucano (Farsalia 10, 39-42), aunque en su poema epico Naturaleza no presenta los rasgos antropomorficos de la Naturaleza de la Escuela de Chartres. Asimismo senala que el primero en sugerir el De planctu Naturae como modelo de Gautier fue Pfister (1911) y remite a un trabajo inedito de Carla DeSantis, al que lamentablemente no he tenido acceso (Lafferty 2003: 286). Pejenaute Rubio (1998: 299) acepta el influjo, pero con reparos ya que, siguiendo a Curtius (1946: 160-188), considera "que tal personificacion es un topico de la epoca" (Pejenaute Rubio 1998: 64).

(xx) Cito por la edicion de Casas Rigal (2007: 646-48).

(xxi) Garcia Lopez (2000: 801-802) compara este verso con 2335 a ("El Criador que fizo todas la creaturas..") y hace una fina observacion sobre el uso de los verbos criar, que describiria principalmente la relacion entre las creaturas y Natura, y fazer, aplicado a la actividad divina. Si bien Materni (2013) minimiza las implicancias filosoficas, con todo, no excluye una exigencia estetica para la alternancia criar / fazer.

(xxii) Sobre el caracter trascendente de la falta de Alejandro que afecta a la estructura ontologica del mundo, vid. Garcia Lopez (2000: 799-800).

(xxiii) Nelson (1979: 685n) sospecha una deturpacion del pasaje. Casas Rigall (2000: 648n) intenta salvar el pasaje, pero no descarta la hipotesis de Nelson.

(xxiv) Recordamos que la segunda mitad del hexametro de 10, 14 sirvio de modelo para 2331a-b.

(xxv) Vid. Casas Rigall (2000: 648n).

(xxvi) Materni en la primera parte del capitulo revisa y pone en duda la validez historiografica del concepto "Escuela de Chartres" (Materni 2013).

(xxvii) Aunque posteriores a la fecha de composicion del Alexandre, sirven de testimonio el ms. 4715 de la Biblioteca de la Catedral de Toledo, que habria conservado juntamente el De planctu Naturae de Alano de Lille con la obra de Bernardo Silvestre (Millas Vallicrosa 1942: 55-64), y los inventarios del arzobispo don Gonzalo Garcia Gudiel de 1273 y 1280 (Hernandez--Linehan 2004: 481 y 494).

(xxviii) Vid. Weisheipl (1982), Escobar (1994) y De Libera (2000: 345-367)

(xxix) El caracter didactico-moral es destacado por Canas Murillo (1995), Arizaleta (1999: 240-261), Uria (2000: 212-213) y Lacarra-Cacho Blecua (2012: 357).

(xxx) Para la "despaganizacion" del Libro de Alexandre y la busqueda del poeta por ajustarse a un contexto mas ortodoxo, vid. Willis (1934), Michael (1970), Pejenaute (1995) y Garcia Lopez (2000: 806-807).

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Juan Hector Fuentes *

* Universidad de Buenos Aires

Instituto de Investigaciones Bibliogr aticas y Critica Textual (IIBICRIT). CONICET

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Author:Hector Fuentes, Juan
Publication:Olivar: Revista de literatura y cultura espanolas
Article Type:Ensayo critico
Date:Dec 1, 2016
Words:6610
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