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"Huarpe no so Huarpe" and "modern men": ethnic interpellations and disputes on the last irrigated lands in Mendoza (Argentina)/<> y <>: interpelaciones etnicas y disputas por las ultimas tierras irrigadas en Mendoza (Argentina).

Introduccion

En la provincia de Mendoza (centro-oeste argentino), hacia finales del siglo XIX y como parte del proceso de consolidacion del Estado provincial y nacional, las politicas estatales se orientaron hacia tres ejes: la centralizacion del agua en oasis; la economia vitivinicola y la inmigracion europea. Estos tres pilares permitieron la formacion y difusion de una identidad provincial que se declaraba heredera de la cosmovision occidental postulando un discurso dicotomico que articulaba ciertas categorias para oponerlas a otras. Mientras el oasis se asocio a la presencia europea, a la produccion vitivinicola y a la idea de progreso, lo no irrigado fue denominado peyorativamente <<desierto>> y ligado a la herencia indigena huarpe, al pastoreo trashumante, a la pobreza y al atraso. Dos metonimias antagonicas que ayudaron a describir y clasificar a los espacios, a las economias y a los grupos humanos presentes en cada uno.

Ambas metonimias se difundieron en la prensa local, en politicas publicas y en articulos academicos haciendo que la division <<oasis/desierto>> fuera representada como natural o creada y consolidada hacia finales del siglo XIX. Desde esta perspectiva, la provincia estaria conformada por dos espacios autonomos, con economias y estilos de vida muy divergentes entre si (Abraham y Prieto, 1981; Cirelli y Abraham (Eds.), 2005; Montana, Torres, Abraham, Torres y Pastor, 2005; Trivino, 2004), dejando de lado a aquellas investigaciones que analizan la interaccion entre los actores que conviven a ambos lados de los ultimos canales de riego, las disputas cotidianas por el agua y por la obtencion de tierras con concesiones hidricas.

Ante la carencia de estudios que analicen la dinamica cotidiana entre uno y otro espacio, y a partir de un estudio etnografico en un area que hacia mediados del siglo XX sufrio un acelerado proceso de secamiento de su sistema lacustre, el articulo indaga sobre como actualmente conviven y se representan propietarios de tierra y agua ubicados en las ultimas areas de regadio y aquellos que viven del otro lado de los ultimos canales de riego bajo una economia mixta de pastoreo trashumante y trabajo rural en areas cultivadas. Los primeros, vistos como descendientes de inmigrantes europeos, y los segundos, catalogados como descendientes de indigenas huarpe.

Para llevar a cabo el analisis, en principio resultan pertinentes dos conceptos, el de formaciones etnicas de alteridad (1) (Briones, 2005) y el de discurso colonial (Bhabha, 2002). El primero relacionado con la <<produccion de categorias y criterios de identificacion/clasificacion y pertenencia>> (Briones, 2005: 20) que regulan la existencia de los diferentes grupos que forman parte de los Estados provincial y nacional, incorporandolos como parte de la comunidad imaginada (Anderson, 1993), pero que conservan al mismo tiempo la jerarquizacion entre ellos. El segundo, se vincula con el discurso ligado al establecimiento de un rango de diferencias y discriminaciones que conceden practicas discursivas y politicas de jerarquizacion racial y cultural siendo <<el modo de representacion de la otredad>> (Bhabha, 2002: 93).

Las principales caracteristicas de este ultimo son la formacion de estereotipos, vistos como una forma de conocimiento e identificacion, y la idea de fijeza en donde gracias a la repeticion constante de los mismos en las distintas coyunturas historicas, es que aparentan ser rigidos, naturales e inmutables. En este caso, los estereotipos y las formaciones provinciales de alteridad no solo hacen referencia a las poblaciones sino tambien a los espacios, a los paisajes y la distribucion de los recursos, principalmente del agua. De esta manera, las identidades se espacializan jerarquicamente, generando categorias etnico-espaciales (Alonso, 1994) en donde el agua forma parte del eje de definicion entre uno y otro espacio.

A partir de concebir la diferencia socio-espacial y cultural entre el oasis y el <<desierto>>, se denomina a la zona de encuentro entre lo irrigado y lo no irrigado como frontera hidrica, conceptualizandola como una construccion socio-natural compleja, producto parcial devenido de encuentros conflictivos entre lo natural y lo social, atravesado por luchas por los recursos naturales, pero tambien por obtener legitimidad como grupo social merecedor de politicas economicas, asi como del agua y la tierra. Esta frontera hidrica, al estar enmarcada en relaciones de poder y en discursos coloniales que otorgan apariencia de fijeza y rigidez, es dinamica, pudiendo ser franqueable, en constante amenaza de corrimiento de sus limites, necesitando de la reproduccion de los discursos metonimicos para su sostenimiento.

En primer termino, se relata brevemente como hacia finales del siglo XIX y principios del XX se consolidaron los espacios irrigados y no irrigados y como cada uno se asocio a categorias etnicas disimiles, las cuales se mantienen con fuerza en la actualidad. A continuacion se presentan la localidad de estudio y el trabajo etnografico realizado para el analisis. Posteriormente se analizan las representaciones identitarias de los propietarios de terrenos con derechos de riego y de aquellos que nunca obtuvieron dotaciones, unos vistos como <<hombres modernos>> y los otros desde posiciones mas difusas y ambiguas. Por ultimo, se exponen y analizan las distintas causas de relacion entre ambos actores y como intervienen las representaciones etnico-raciales sobre si mismos y sobre los otros.

El presente analisis pretende incorporarse a una multiplicidad de estudios que consideran a las disputas por los recursos naturales como eje de analisis de la conflictividad socio-ambiental actual. (2) Los aportes se dirigen en tres direcciones. Uno, en destacar la importancia de la presencia activa de viejos discursos en la vida cotidiana de las personas y la relacion de estas con su entorno. Dos, el senalar la articulacion dinamica de la construccion de infraestructuras y de marcos legales con la conformacion de identidades, lo que atraviesa por ejemplo los estudios antropologicos, juridicos, poscoloniales y la geografia cultural. Y tercero, el resaltar que a pesar de no existir conflictos socio-ambientales de gran envergadura (donde se presentan grupos indigenas historicamente conformados, explotaciones mineras a gran escala o la construccion de represas faraonicas), los procesos locales tambien intervienen activamente en la continuidad o disrupcion de proyectos economico-politicos de mayor alcance.

Formacion de la frontera hidrica hacia finales del siglo XIX

En toda la cuenca del rio Mendoza, hasta al menos principios del siglo XX no existia una division tajante entre lo irrigado y lo no irrigado ya que el recorrido de los arroyos, lagunas y rios abarcaba una amplia zona desde el pie de la Cordillera de los Andes hasta las ultimas planicies del noreste provincial, donde se encuentra el complejo palustre denominado Lagunas de Guanacache. En esta ultima area, sus pobladores tenian diversas tecnicas de riego (3) y de cultivo que aun no siendo reconocidas como tales por los funcionarios estatales, se relacionaban con complejos sistemas de riego, uso y ocupacion del espacio (Escolar y Saldi, 2013), permitiendo a sus habitantes subsistir de la agricultura, asi como del pastoreo trashumante de ganado mayor y menor.

Otra particularidad de Guanacache es que desde epocas coloniales sus habitantes, designados como indigenas huarpes, pudieron mantener una cierta autonomia politica, economica y social llegando a oponerse al permanente esfuerzo primero colonial y luego estatal para cercenar cada vez mas esta area por medio de la formacion de poblados, la reduccion de tierras indigenas, la venta de terrenos fiscales y la dotacion de derechos de riego a propiedades privadas y conquistadas a Guanacache.

A finales del siglo XIX, como parte del contexto de consolidacion economica, politica y social provincial, las elites conservadoras a cargo del estado formularon politicas hidricas orientadas a la concrecion del oasis central. El crecimiento concentrado favorecio a las areas urbanas de la provincia y a los grupos economicos dedicados a la produccion agricola, principalmente vitivinicola, bajo los parametros del mercado nacional, la intensificacion del uso del suelo, el monocultivo y la propiedad privada.

La intensificacion del uso del agua en el principal centro urbano y productivo, la capital de Mendoza y alrededores, estuvo dirigida y regulada por medio de la Ley General de Agua (en adelante LA) (Pinto, Rogero y Andino, 2006) promulgada en 1884 y ejecutada hasta la actualidad. (4) En dicha ley se establecio que el agua debia ser administrada por el Estado provincial bajo el exclusivo mando del Departamento General de Irrigacion, y otorgada, en forma de derechos de riego, a las propiedades privadas--Art. 14 de la LA--(Pinto et. al., 2006) proximas a los centros urbanos y dedicadas al mercado agricola-vitivinicola nacional y en menor medida al uso industrial--Arts. 17, 115 y 128 de la LA--(Pinto et. al., 2006).

La ejecucion de la LA produjo una mayor concentracion del agua de riego en las areas mas cercanas a la ciudad de Mendoza y una reorganizacion de las areas cultivadas, haciendo que zonas irrigadas se convirtieran en poco tiempo en areas no irrigadas como las de Lagunas de Guanacache (Abraham y Prieto, 1981), donde sus habitantes no cumplian con los parametros de tenencia privada de la tierra ni establecian una agricultura destinada al mercado nacional.

A partir de esta politica socio-etnica y economica, se consolido la frontera hidrica que separa al oasis de lo que paso a denominarse <<desierto>>, quedando formalizadas dos realidades divergentes (imagenes 1, 2 y 3). Por un lado, las zonas irrigadas, habitadas por elites conservadoras e inmigrantes europeos, ordenadas segun propiedades privadas y dedicadas principalmente a la produccion vitivinicola. Por el otro, la establecida en las tierras ubicadas fuera del sistema de riego, como las de Guanacache, donde se encontraban asentamientos dispersos, denominados <<puestos>>, compuestos por familias nucleares que lograban mantener un control del vasto territorio no irrigado gracias al pastoreo de animales a campo abierto y a una red extensa de lazos de parentesco (5). Desde entonces, Guanacache paso a formar parte del 97% provincial de tierras no irrigadas, destacandose de este gran porcentaje por su fuerte asociacion con la herencia huarpe.

Artistas e intelectuales mendocinos de diversas decadas del siglo XX recrearon la dificil subsistencia de las poblaciones huarpes en las lagunas. Representacion que ayudo a que en la decada de 1990 hubiera un proceso de reemergencia huarpe y que se formaran, en un contexto historico nacional e internacional de promocion de politicas indigenas, once comunidades huarpes con capacidad de demandar por la tenencia colectiva de la tierra en Guanacache (6), aunque ello no implicaba la demanda por derechos de riego al Estado.

La institucionalizacion de comunidades huarpes llevo a que se reactualizaran las metonimias opuestas, puesto que el oasis se afirmaba como espacio de herencia europea mientras que Guanacache se postulaba como exclusivo lugar de herencia indigena. Por lo tanto, al momento de realizar el trabajo de campo etnografico, desde 2007 a 2012, las cadenas categoriales de oasis-progreso-descendencia europea-desarrollo vitivinicola y desierto-atraso-descendencia indigena-ganaderia trashumante, continuaban reproduciendose, aunque tambien se veian amenazadas ante las relaciones y disputas cotidianas entre los pobladores liminares, ubicados a ambos lados de los ultimos canales de riego.

Presentacion de los actores sociales y metodologia de investigacion

La investigacion se realizo en la localidad rural de Jocoli, al sur de Lagunas de Guanacache (ver imagen 1 en la pagina 209). Esta se caracteriza por ser una de las ultimas localidades que se incorporo al oasis norte provincial luego de un proceso de disputas entre inmigrantes y nativos huarpes por la tenencia de derechos de riego en la primera mitad del siglo XX (Escolar y Saldi, 2013).

En este poblado se realizo un estudio etnografico consistente en la inmersion metodica del investigador (Laplantine, 2008) para comprender la complejidad relativa a la distribucion hidrica desde la perspectiva de los grupos sociales implicados (Guber, 2001). Se realizaron observaciones participantes y no participantes durante cinco anos consecutivos (2007-2012), presenciando Asambleas de Regantes (a donde asisten propietarios de terrenos con derechos de riego y que estan al dia con el pago del agua), festivales locales y actividades cotidianas de los habitantes de Jocoli. Asimismo, se realizaron dieciocho entrevistas en profundidad a pobladores que viven a ambos lados de los ultimos canales de riego, siendo diferenciados en dos grupos.

El primero, compuesto por propietarios de terrenos con derechos de riego, todos hombres (7) y de una edad que oscilaba entre los 30 y los 90 anos, siendo hijos, nietos o bisnietos de los primeros propietarios que terminaron de conformar las ultimas areas de riego. Este grupo se caracterizaba ademas por poseer terrenos que superaban las 15 hectareas destinadas a la vitivinicultura o a la produccion de ajo y en menor medida a frutales, por introducir sus productos en el mercado nacional e internacional y por ser empleadores de personal temporario y/o permanente.

El segundo grupo estuvo integrado por pobladores que habitan del otro lado de los ultimos canales (denominados puesteros), por trabajadores rurales e inquilinos de propiedades agricolas sin capacidad de contratacion de empleados temporarios, mucho menos permanentes. Todos ellos, mujeres y hombres de diversas edades que compartian la caracteristica de no ser propietarios de la tierra y de haber vivido desde <<tiempos inmemoriales>> en el area, siendo descendientes de los primeros pobladores de Guanacache, segun sus palabras.

La realizacion de entrevistas y observaciones en el area de frontera entre lo irrigado y no irrigado se llevo a cabo en un contexto signado por diversas tensiones, puesto que, como se vera a lo largo del articulo, la adquisicion de agua, de tierra y las condiciones laborales eran o habian sido, en muchos casos, asuntos judicializados. Para sobrellevar estas situaciones, se debio realizar un ejercicio constante de reflexividad (Ghasarian, 2008; Guber, 2001), que permitiera reconocer que los temas abordados en entrevistas y observaciones se realizaban en un entramado politico complejo, y que podia poner en riesgo no solo la investigacion sino tambien la propia integridad fisica de quien investiga. Esto llevo, entre otras cosas, a delimitar cuidadosamente a que observaciones asistir, como presentar el trabajo a realizar, a quienes entrevistar, en que lugar fisico realizar las entrevistas, que y como preguntar.

El estudio etnografico se articulo, en un proceso dialogico, con la construccion de la perspectiva teorica y con diversas fuentes de informacion como textos legales actuales e historicos y poemas de escritores locales. La articulacion de todo el material permitio analizar las representaciones que los diversos actores tenian sobre si mismos y sobre los otros y que justificaban o fundamentaban jerarquizaciones sociales y apropiaciones de tierra y agua. Asimismo, dicho trabajo de campo, de busqueda y lectura de fuentes secundarias, posibilito distinguir diversas formas y motivos de relacionamiento entre ambos, los cuales fueron diferenciados en relacion parternalista, de patron-obrero, de vecindad, en torno a la tierra irrigada, y de alianza.

Representaciones identitarias de unos y otros

1. Los <<hombres modernos>> de Jocoli

De acuerdo a los estudios sobre la formacion de identidades etnicas, se puede postular que las mismas son relacionales, siendo en el contexto de la relacion, o la referencia a este, donde se marcan o demuestran las pertenencias y los sentimientos de otredad (Barth, 1976). Al ser la marcacion de identidades construidas en contextos especificos, los lugares de pertenencia no son infinitos ni ahistoricos sino que devienen del modo en que las sociedades han delimitado las identificaciones posibles y que lugar ocupan estas en las estructuras socio-culturales, siendo el Estado uno de los principales agentes de formacion de la gama de identidades posibles y sus jerarquizaciones (Alonso, 1994; Briones, 1998; de la Cadena, 2004; Escolar, 2007; Hall, 1996).

Asi, resulta posible interpretar como los entrevistados se consideraban a si mismos a la vez que concebian a los otros y como sus representaciones se articulaban con discursos estatales de produccion identitaria. En este sentido, todos los entrevistados propietarios de terrenos con derechos de riego otorgados por el Estado se autoasignaban como descendientes de inmigrantes occidentales y continuadores de su legado al mantener las costumbres y modos de vida considerados de <<origen europeo>>, es decir al ansia de progreso, de trabajo y capitalizacion.

Estos hijos de inmigrantes representaban al oasis y sus habitantes como herederos de esta cosmovision occidental, mientras que el <<desierto>> se mantenia ajeno a este contexto: <<[...] es casi completamente como el dia y la noche. Y que va a poner, ellos han nacido debajo de un rancho, debajo de una tapera o algo>> (Propietario 1, Jocoli, julio de 2010). A pesar de considerar a quienes habitaban en las areas no irrigadas como <<los otros>>, opuestos a ellos, tambien los propietarios reconocian que estos eran descendientes de indigenas huarpes y que por ello <<se merecian tambien algo>> (Propietario 2, Jocoli, octubre de 2010). Con esta expresion, se establecia una jerarquizacion entre los duenos de tierra y agua y las poblaciones consideradas del lugar pero inferiores.

De acuerdo a otro de los propietarios, los aspectos relativos a la <<cultura huarpe>> como la danza, los cantos y costumbres, podian ser respetados, no asi los temas relativos a la tierra y al agua. Al entrar en juego ambos recursos naturales, el nivel de tolerancia cambiaba, los nativos debian cambiar y aceptar o someterse a los criterios de los <<modernos europeos>>:

Yo soy descendiente de italianos, de raza italiana y bueno yo tengo mi etnia, defiendo mi etnia pero soy una persona moderna, el que es indio, el que es aborigen, no indio, ?no cierto? y que es de esa raza yo estoy de acuerdo que defienda su etnia pero ya se acabo eso de la pachamama toda esa huevada, ya es historia eso ... [...] se tienen que superar como personas, porque nosotros los europeos alguna vez han sido cavernicolas, pero se superaron. ?Y como ellos y estos no? ?Van a seguir con las plumas en la cabeza? [...] Si vos hablas con ellos, tienen las mismas reacciones que hace un tipo de 300 o 400 anos atras con la diferencia que ahora tiene puesto un lente, a lo mejor tiene un telefono celular y tiene un cuchillo de fierro, me imagino antes de que vinieran los blancos que no tenian metal porque estos de aca no tenian metal, venian atrasados, era un proceso de evolucion mas lento y los europeos venian mas adelantados porque tenian un proceso de evolucion mas adelantado, y bueno [...] ?Que le va a hacer al aborigen que no ha avanzado? Hay que decirle <<bueno, viejito hasta aca llego la linea, a partir de aca para arriba tenes que evolucionar>> (Propietario 3, Jocoli, octubre de 2010).

Al referirse al otro, el propietario se identificaba como europeo a la vez que consideraba a las poblaciones nativas aledanas como atrasadas en la evolucion cultural. Desde el discurso moderno, a la vez que evolucionista y eurocentrico, los indigenas podrian avanzar solo si aprendian las costumbres y el modo de vida de los europeos. Asimismo, el entrevistado apelaba a concepciones racistas al asociar la velocidad de evolucion a una esencia o base biologica. A partir de esta diferencia entre europeos y aborigenes, se justificaba la jerarquizacion y dominacion de los primeros sobre los segundos y se postulaba como uno de los encargados de marcar el camino a su inferior, es decir, a los pobladores que vivian al otro lado de los canales y asociados a la herencia indigena.

Posicionados como hombres europeos y evolucionados, los propietarios tenian un sentimiento de compromiso para con sus inferiores: <<yo se que no se va a morir Jocoli si yo me voy, pero si yo me voy va a haber muchas familias que se van a quedar sin nada, entonces ya pasa a ser algo personal [...], porque tengo un compromiso con la gente que ya lo tengo aca>> (Propietario 2, Jocoli, octubre de 2010).

La concepcion etnocentrica se vincula con la nocion de modernidad, la cual define por contraste la presencia de un pasado arcaico, estable, de <<perdedores>>, y uno moderno, adelantado, que se presenta como el modelo a seguir por las demas sociedades. En esta concepcion, se postulo la presencia de actores antagonicos, los <<antiguos>> y los <<modernos>>, siendo los segundos los que tenian un objetivo claro, una mision, la de transformar a los premodernos en modernos (Latour, 2009). En el presente caso, los propietarios se presentaban como los hombres modernos que debian ensenar y transformar a los puesteros en dociles trabajadores rurales, volviendolos incapaces de disputar la tenencia de tierra y agua.

2. Indigena-civilizado en <<tierras europeas>>

Entre los pobladores no propietarios, las adscripciones etnicas huarpe no se expresaban de forma explicita, como si sucedia en Lagunas de Guanacache, donde la reemergencia indigena ya estaba institucionalizada y en proceso de delimitacion formal de su terreno. A pesar de la invisibilidad indigena en los oasis de riego, cuando luego de varias horas de entrevista se preguntaba a puesteros y trabajadores rurales de Jocoli sobre la cuestion huarpe, ellos contestaban frases tales como: <<y, a mi ese tema me tira, porque yo soy huarpe>>. Por lo tanto, si bien la identificacion indigena no surgia por si sola, si era importante y si estaba entre las preocupaciones de los que vivian en las tierras irrigadas.

Asimismo, esta identidad estaba vinculada directamente al lugar de nacimiento, Lagunas de Guanacache, por lo que a pesar de reconocerse como huarpes, tambien se alejaban de esta identidad. La obligada novinculacion entre oasis e identidad indigena llevaba a que la existencia de numerosos habitantes autoidentificados como huarpes fuera minimizada, perdiendo toda capacidad de volverse colectiva. De hecho, tanto funcionarios de diversas instituciones estatales como integrantes de las once comunidades huarpe en Guanacache, no consideraban a los pobladores de las areas irrigadas como <<autenticos huarpes>>, puesto que no habitaban en el area asignada a tal identificacion (Saldi, 2012).

Por lo tanto, es posible pensar que los discursos coloniales y las formaciones provinciales de alteridad continuaran reproduciendose en la configuracion de identidades. El oasis continuaba asociandose fuertemente al origen europeo, al progreso y a la agricultura, mientras que el <<desierto>>, y sobre todo Lagunas de Guanacache, se asociaba a lo indigena, al atraso y a la ganaderia trashumante.

A pesar de la reproduccion de estos discursos, la sola presencia de personas que se adscribian a la descendencia indigena entre canales de riego daba cuenta de que las metonimias identitarias eran incapaces de definir tal posicion, haciendo que la autoidentificacion de aquellos pobladores que estaban <<desde siempre>> en la zona fuera conflictiva. Por lo tanto, la identificacion huarpe en areas bajo riego marca al menos una ruptura de la asociacion planteada. Como sugiere Homi Bhabha (2002), la posicion indefinida visibiliza la ambiguedad existente de quienes se ubican entremedio de las categorias opuestas. En el caso convocante, el entre-medio, o in-between, se refiere a las personas que se autoadscriben como indigenas huarpe pero que habitan en areas asociadas a la herencia europea, dificultando el uso de denominaciones precisas que den cuenta de tal identificacion:

--?Usted tiene parientes en el secano (8)?

--En San Jose estan los Chacon, mi madre es Chacon y ahora tengo hermanos y primos viviendo alla. Por parte del viejo soy Oviedo. Mi abuelo paterno es descendencia espanol, pero mi madre es de esta parte. Fue un cruce. Mi abuela era nativa de aca, su apellido era Cruz Diaz y yo naci y me crie en el puesto y cuando ya estaba mas grandecito salimos a trabajar afuera con el permiso de los padres, ?vio?

--?Y ha sentido hablar aca de los huarpes?

--Si, senti nombrar, pero yo no me considero huarpe, solo Gonzalez, yo me llamo Seguro Gonzalez y soy solo eso (Trabajador rural 1, Jocoli, octubre de 2010).

Al no existir discursos o palabras que dieran cuenta de su posicion identitaria, la unica definicion posible para el entrevistado fue por medio de su nombre y apellido. Esto posibilitaba reconocer sus origenes etnicos y espaciales, a la vez que alejarse de estos, dando como resultado una nueva identidad, ni indigena ni europea, sino la generada por su propia y conflictiva experiencia.

Otra de las formas de definir la identidad indigena en <<tierras europeas>> fue bajo las categorias de <<medio indio>> o <<indio ya mestizo>> o <<indio civilizado>>, dando cuenta de que vivir en el lado interno de los ultimos canales significaba desvincularse del atraso. El cambio de un estilo de vida a otro, de un lugar a otro, seria lo que marcaba la distincion entre lo <<civilizado>> y lo <<indio>>, gracias al contacto con el europeo en areas irrigadas.

Esto ultimo se relacionaria con los postulados de Marisol de la Cadena, quien analizo la categoria indigena-mestizo en Cuzco (Peru). En Peru, el Estado ha construido una identidad nacional basada en la creencia de que unicamente los blancos europeos y los mestizos eran letrados mientras que los grupos sociales que vivian en areas rurales eran indios analfabetos. Ante este marco de opciones identitarias posibles, de la Cadena dio cuenta de aquellas personas que considerandose indigenas alcanzaron estudios universitarios sin dejar de enorgullecerse de sus origenes rurales y su legado indigena. Al reconocer ambas herencias, la rural e indigena por un lado, y la formacion occidental por el otro, los informantes presentaban una posicion intermedia definiendose no como indigenas ni como mestizos, sino ambas clasificaciones al mismo tiempo, para ser indigenamestizos (de la Cadena, 2004).

Similar a los indigena-mestizos de Cuzco, aquellos que viviendo en el oasis, vinculaban su origen etnico con la descendencia indigena, se distanciaban a la vez de tal identificacion para demostrar que, si bien eran huarpes, no eran incivilizados, analfabetos y/o vagos. Concepcion que anhelaban transmitir a sus hijos tratando de que ellos pudieran vivir en centros urbanos, no negando su origen rural e indigena, sino revalorizandolo, como muestra del esfuerzo y sacrificio realizado soportando la subordinacion.

Aun asi, la valorizacion de esta identidad liminal no lograba tener un posicionamiento visible entre las cadenas metonimicas planteadas en el discurso colonial provincial. En caso de surgir, el actor implicado era acusado desde distintos sectores sociales por ser una replica defectuosa tanto del indio como del europeo. Quizas sea por esto que para evitar ser catalogados peyorativamente, los poetas que vivian en Jocoli y que a la vez reconocian sus raices huarpes apelaran fervorosamente a la tradicion como una forma aceptable por los sectores dominantes de reconocer la descendencia huarpe en tierras irrigadas:
   Raices huarpes quedaron
   brotes cuyanos nacieron
   para cantarle a la tierra
   que habitaron sus abuelos.
   Siempre quedara la esencia
   de los seres que han partido
   sus costumbres y creencias
   no las tapara el olvido.
   Estos brotes que han nacido
   en esta tierra bendita
   se encargaran de expresarlo
   de una manera distinta.
   El chacarero, el puestero,
   el vinatero y el peon
   se prestara la ocasion
   para brindar por la vida
   y una guitarra sentida
   nos dejara una cancion
   !Que viva esta tierra Huarpe!
   !Que viva su tradicion!

      (Brotes cuyanos, de Maria Celia Salomon
      --Salomon y Alux, 2008: 7).


Desde la tradicion, los actores liminales, en este caso, los poetas, pudieron expresarse, siendo esta, como argumenta Raymond Williams <<la expresion mas evidente de las presiones y limites dominantes y hegemonicos [...] el medio de incorporacion practico mas poderoso>> (1988: 137); en nuestro caso, de la identidad huarpe en tierras irrigadas. Asimismo, es posible postular que la herencia huarpe en el oasis es dentro de la tradicion local un aspecto residual, por formar parte del pasado pero que aun tiene actividad dentro del presente. Lo residual puede presentar una opcion alternativa, incluso de oposicion, a la cultura dominante, aunque esta lo incorpora de algun modo, reconociendola a la vez que limitando su capacidad de dar batalla para la obtencion de tierra y agua.

Relaciones entre <<hombres modernos>> e <<indigena-civilizados>>

1. Relacion paternalista

La ultima area irrigada del noreste provincial, Jocoli, se conformo gracias a la compra de tierras sin derechos de riego por dos hermanos de origen italiano. Al no tener concesiones hidricas, ellos compraron el terreno a bajo costo y gestionaron durante mas de una decada pedidos de derechos de agua al Departamento General de Irrigacion, quien finalmente los otorgo permitiendo la apertura de un nuevo canal al que los hermanos denominaron <<El Progreso>>. Su rol de <<hombres modernos>> los llevo tambien a fundar las principales instituciones sociales tales como una capilla (imagen 4) y una escuela (imagen 5).

El sistema de contratista fue la principal forma de obtencion de mano de obra, es decir, un empleado de confianza del propietario a quien se le asignaba una porcion del terreno para que lo trabajase, teniendo como forma de pago un porcentaje (alrededor del 15%) de la venta de la produccion, mas un salario minimo mensual (Richard-Jorba, 2010).

Ademas de la relacion laboral, bos establecian lazos de parentesco bajo el padrinazgo, siendo comun ue los grandes propietarios fueran padrinos de casamiento o de bautismo de los hijos de los trabajadores de mayor confianza. Situacion que emostraba una relacion jerarquica pero de compromiso mutuo. El paton era severo a la vez que dador de todo aquello que podia significar progreso (como traslado en automoviles particulares, adquisicion de articulos urbanos y transmision de ideas y conocimientos occidentales) y el tr bajador rural les otorgaba mano de obra segura, economica y constante asi como fidelidad y admiracion, sin cuestionar la propiedad privada de a tierra y del agua.

El interes por obtener fuerza de trabajo a bajo costo puede que haya sido uno de los factores por los cual los duenos de tierras irrigadas necesitaran de la fidelidad de sus trabajadores. Pero, si se considera la historia de resistencia politica, social y cultual de los pobladores de Guanacache desde epocas coloniales hasta finales del siglo XX (Escolar, 2013), es posible pensar que estos fueran vistos como parte de una poblacion amenazante, que constantemente se opuso a las tomas de tierra y agua propiciadas por los distintos gobiernos desde la epoca colonial en adelante.

La relacion paternalista estuvo presente desde el inicio del siglo XX hasta finales del mismo para luego, y bajo economias neoliberales que agudizaron las logicas de mercado y de explotacion, presenciar vinculos mas distantes entre unos y otros.

2. Relacion patron-obrero

Si bien puede darse bajo caracteristicas paternalistas, la relacion patronobrero se caracteriza por ser irrelevante el sentimiento de compromiso mutuo. Esto se detecto en las entrevistas con los primeros propietarios del lugar y que aun trabajaban la tierra. Su relato indica que hacia las primeras decadas del siglo XX y por lo menos hasta fines de la decada de 1980, la relacion con los trabajadores era de respeto y de fidelidad para luego adoptar formas distantes, mas descomprometidas por ambas partes. Como nos comentaba un anciano propietario, sus <<obreros>>, como el los denominaba, ahora le mentian, le robaban herramientas y elementos de todo tipo. Aunque tambien los propios patrones reconocian ejercer una mayor explotacion sobre ellos, dejandolos sin su paga correspondiente, sin comida y sin un lugar de alojamiento.

La agudizacion de la explotacion y la desvinculacion entre el patron y sus trabajadores se pudo observar espacialmente puesto que desde la decada de 1990 los trabajadores rurales ya no viven en la propiedad de sus patrones sino en los barrios aledanos que el municipio, junto con organismos provinciales, fue construyendo en tierras fiscales de la zona. De esta manera, al dia de hoy se pueden observar por un lado, zonas urbanizadas (imagen 6), y por el otro, propiedades rurales con casas abandonadas donde vivian los primeros propietarios, los contratistas y los trabajadores rurales en general (imagen 7).

3. Relacion de vecindad entre propietarios y puesteros

Ademas del vinculo laboral, puesteros y propietarios, al ser vecinos, continuamente entran en contacto. En el limite de lo irrigado, uno de los principales problemas que surge es cuando el ganado de los primeros se introduce en propiedades privadas para comer sus plantaciones. Ante esta situacion, los propietarios han llegado a matar a los animales que entraban a su propiedad, aunque tambien se presentaron casos de buena convivencia entre ambos al acordar el ingreso de los animales una vez finalizada la cosecha. Esta ultima opcion, bajo representaciones etnocentricas por parte del propietario, ha llevado a que este ultimo le haga favores como trasladar al puestero vecino a la villa cabecera del departamento o darle comida o incluso algo de dinero. Favores posibles de realizar siempre y cuando no este en juego el agua.

En este ultimo caso, el nivel de tolerancia de los propietarios disminuia. Por ejemplo, cuando los puesteros situados al otro lado del ultimo canal lateral de riego tomaban agua para hacer alguna chacra, comenzaban las diferencias, ya que los propietarios se consideraban a si mismos los duenos del agua y el mismo Estado provincial los avalaba, caracterizando a las otras tomas de agua como <<clandestinas>>. Por lo tanto, cuando vecinos con y sin derechos de riego formales se reunian para acordar cuando y cuanta agua los ultimos podian utilizar, la relacion entre ambos era de suma tension y permanente negociacion, ya que no se podia establecer una cantidad constante de agua a ser repartida pues esta variaba de acuerdo a la disponibilidad hidrica y a las necesidades del cultivo del propietario (imagen 8).

Desde representarse como <<los duenos legitimos del agua>>, los considerados descendientes europeos sentian que tenian derechos legitimos de apropiarse del agua que iba por fuera de sus turnos de riego. Un ejemplo de ello fue el que se dio en el area norte del poblado, cuando el canal El Progreso llega a su fin. Uno de los terrenos que bana este canal, el de mayor superficie, pertenece a otro de los importantes propietarios de la zona, instalado desde la decada de 1980 y hoy manejado por uno de sus hijos. Cabe destacar que la propiedad en cuestion es una de las ultimas del oasis norte y si bien tiene hectareas formalmente establecidas, el poseedor del terreno ha logrado extender su produccion a las zonas no irrigadas, adquiriendo mas agua de la que le pertenece por medio de la construccion de una represa clandestina a metros de su propiedad.

Anteriormente a la represa, los puesteros de la zona podian obtener el agua que los propietarios no utilizaban y/o que iba por fuera de sus turnos de riego. Pero esta situacion cambio cuando se realizo la represa haciendo que el agua fuera utilizada unicamente por quien la construyo y por quienes acordaban con el, sin permitir que el agua llegara al final del canal. De esta manera, el ideologo de la presa hidrica se convirtio en dueno tanto del agua correspondiente a su turno como de la sobrante. Situacion que era vivida por los trabajadores rurales y puesteros en general como agobiante al no tener posibilidad de oponerse a las acciones de este poderoso vecino, pues estas eran avaladas por funcionarios municipales y del Departamento General de Irrigacion, por considerar que a pesar de su ilegalidad generaban progreso en la zona <<ganandole al desierto>>.

4. Relaciones en torno a la tierra irrigada

La tenencia de terrenos con derecho de riego es un tema altamente conflictivo al presentarse al dia de hoy numerosas fincas abandonadas cuyos duenos dejaron importantes deudas por impuestos y salarios impagos. El abandono de tierras se debe principalmente a dos motivos, uno como consecuencia de la crisis vitivinicola y reconversion posterior, que llevo a que numerosos propietarios no pudieran cambiar sus vinedos a varietales finos. Paralelo a este proceso, y como segundo motivo, los hijos de los primeros propietarios que pudieron acceder a una educacion universitaria, a los contextos urbanos nacionales e internacionales, perdieron el interes por continuar el trabajo agricola dejando el terreno a la espera de una definicion futura. Fuera el motivo que fuere, la deuda acumulada por la falta de pago de salarios y de impuestos inmobiliarios y del agua derivo en complicaciones a la hora de definir el destino final de las tierras abandonadas por sus duenos originales.

La proliferacion de terrenos abandonados hizo que la problematica por la tenencia de la tierra se constituyera en uno de los puntos mas conflictivos entre distintos actores con capitales socio-economicos y culturales muy disimiles. Ademas, se suma como actor muy influyente, la Union de Trabajadores Sin Tierra (en adelante UST), impulsada por profesionales con capacidad de demandar en las instancias estatales por tierra y agua, siendo un nexo entre los actores subordinados y el Estado. Asimismo, esta organizacion presenta otra forma de tenencia de la tierra y de la produccion llevando a que tanto propietarios como puesteros-trabajadores rurales se sientan movilizados, apoyando unos, cuestionando o rechazando otros, las iniciativas de la UST. (9)

Del trabajo de campo realizado se rescatan dos casos de resolucion de conflictos en donde la tenencia de la tierra con derecho de riego fue un eje central. Uno se presento por falta de pago a los trabajadores rurales en la propiedad de uno de los hermanos fundadores de la ultima area de riego. En este caso, uno de los trabajadores decidio realizar una demanda laboral, y por medio de una resolucion judicial el propietario debio otorgar a su trabajador cinco hectareas de su terreno como forma de pago. Actualmente este trabajador rural, oriundo de Guanacache, y su familia, viven en la propiedad de unas cinco hectareas con derecho de riego, teniendo cabras e irrumpiendo, en cierto modo, en los parametros socio-culturales de propietario-origen europeo-oasis-produccion agricola.

El segundo caso, se refiere a una propiedad de alrededor de 300 hectareas con derecho a riego cuyo casero, pariente de un puestero que tambien tiene su vivienda dentro del terreno en cuestion, estuvo cuidando y trabajando en el por mas de 20 anos. A principios del nuevo milenio, el mismo que realizo la construccion de la represa, adquirio las escrituras de la propiedad en cuestion solicitando al casero y al puestero que se fueran de lo que ahora el consideraba su propiedad. El casero, que era analfabeto y sin recursos economicos ni sociales, solicito el asesoramiento de los integrantes de la UST, quienes podian llevar a cabo un proceso juridico y legal para defenderlo. Con este respaldo, el casero rechazo irse y se animo a pedir la totalidad del terreno como forma de pago causando un gran conflicto con quien decia ser el nuevo dueno. Frente a esta situacion, los propietarios, identificandose con quien tenia la represa, consideraron al casero asi como a los de la UST como oportunistas, queriendose quedar con un terreno que, segun ellos, no les correspondia.

Ambos tipos de casos se presentan continuamente en la zona siendo los conflictos entre propietarios y no propietarios parte de problematicas sociales actuales y que representan puntos de inflexion en donde el Estado debe intervenir para dirimir a quienes les pertenecen las tierras abandonadas, si a los que compran el terreno o a los que lo ocuparon durante anos. Este proceso de disputa es acompanado por representaciones identitarias en donde los duenos de tierra y agua se sienten los fundadores del oasis y vencedores al desierto por lo que serian los merecedores legitimos de mas terrenos con derechos de riego, mientras que los ocupantes son conceptuados como <<vagos>>, que en caso de adquirir tierra con derechos hidricos, harian de esta un terreno improductivo, desertificado. (10)

5. Alianzas

Hasta ahora, las relaciones y representaciones expuestas han sido mayormente de oposicion, siendo las relaciones de colaboracion y de alianzas mas bien invisibilizadas. A pesar de ello, desde el trabajo de campo, se pudo constatar que en los ultimos anos ha ocurrido en al menos una oportunidad que propietarios y puesteros se aliaran estableciendo una cierta y momentanea relacion de igualdad y de mutua colaboracion. Si bien esta alianza fue efimera, su importancia radica en dejar un precedente de accion en conjunto y de definicion de una identidad en comun (aunque jerarquizada) que trasladaba la oposicion entre ambos hacia otros actores: a aquellos que nunca vivieron en la zona.

Hacia principios de 2000, en el poblado de Jocoli se corrio el rumor de que una fabrica de ladrillos iba a instalarse en un terreno fiscal adyacente al area irrigada derivando agua del canal El Progreso e iba a contratar mano de obra, especialmente boliviana, de forma permanente. La instalacion de la fabrica afectaba varios aspectos: espaciales, al poblar zonas que actualmente pertenecen al area no irrigada donde se ubican las unidades domesticas dispersas; hidricos, al utilizar el agua del canal El Progreso y convertirse en otro usuario del agua; y etnico, al presentar un nuevo actor social con caracteristicas socio-culturales no presentes de forma permanente en la zona. (11)

Ante este panorama, los grupos historicamente antagonicos, pero que ya tienen una larga trayectoria de convivencia, se reunieron y comenzaron a organizarse para demostrar que el area donde se instalaria la fabrica no estaba vacia. Aqui los propietarios revalorizaron al puestero como actor social, viendolo ya no como vago ni inservible sino <<tradicional>>, ancestral en la zona, para hacer frente a actores extranjeros, no representados en ninguno de los esquemas identitarios difundidos por los gobiernos estatales a lo largo del siglo XX. Al estar el mito fundador de la Mendoza moderna en riesgo, el municipio intervino refundando las oposiciones entre puesteros y propietarios y rechazando el proyecto, que finalmente no prospero.

Conclusiones

En este articulo se expuso la conformacion historica del <<oasis>> y <<desierto>> mendocinos y como cada uno fue asociado a categorias socioeconomicas y etnicas jerarquizadas. Posteriormente se analizaron las construcciones identitarias de los distintos pobladores, unos caracterizados como hombres modernos y otros como seres liminales, atravesados por interpelaciones dicotomicas y contradictorias, al considerarse descendientes de indigenas huarpes, pero habitantes de areas irrigadas. La tradicion se presentaba como una forma aceptable, tanto por propietarios como por nativos huarpe de Guanacache, de expresar la identidad indigena en areas europeas.

Posteriormente, se analizaron las relaciones entre los distintos pobladores situados a ambos lados de los ultimos canales de riego y las disputas cotidianas por el agua y la tierra. A partir de la conflictiva convivencia, los limites del oasis se veian modificados, ya que zonas irrigadas podian convertirse en areas de pastoreo; o contrariamente, sectores sin derechos formales de riego podian transformarse en terrenos irrigados. En el corrimiento cotidiano de los limites entre el <<oasis>> y el <<desierto>> se actualizaban estereotipos, que en muchos casos servian para justificar adquisiciones ilegales de agua y de tierra bajo la idea de <<ganarle al desierto>>.

A pesar de ello, tambien fue posible pensar en la inestabilidad de los discursos coloniales gracias al prevalecimiento de trabajadores rurales y/o de puesteros que reclamaban por dotaciones formales de agua. En estas situaciones, los estereotipos identitarios y espaciales no podian representar a actores liminales, que desde la descendencia indigena se volvieron propietarios de terrenos con derechos hidricos, y por lo tanto, nuevos participes legitimos en los ambitos formales de discusion sobre el agua.

Por medio del analisis presentado se resalta que lo que parece estatico, como las infraestructuras de riego, y lo que se ha denominado frontera hidrica, puede ser resignificado como un resultado parcial de procesos sociales en donde intervienen humanos y no humanos. Todos ellos interpelados por medio de simbolos y significados disimiles y contradictorios, pero que evidencian la presencia de variadas posibilidades de vida y de existencia que, a pesar de ser silenciadas bajo el predominio de binomios socio-ambientales jerarquicos, evidencian formas alternativas a las hegemonicas y largamente difundidas por el Estado y las elites economicas, politicas y culturales.

El haber relacionado aspectos que hacen a la identidad, a la conformacion de espacios y la distribucion de recursos naturales desde fuentes heterogeneas, permite advertir la importancia de poner en dialogo diversos conceptos, tradiciones disciplinares y materiales de estudio que por separado explicarian muy poco, pero interconectados tienen un gran potencial analitico. Se considera entonces que la investigacion desde la interconexion, dinamica y nunca clausurada, de disciplinas, conceptos y fuentes, ayuda a dar cuenta de la complejidad subyacente en contextos historicamente atravesados por relaciones de poder y en donde estan entrelazados grupos humanos, espacios, paisajes, infraestructuras y bienes naturales tan esenciales para la vida como el agua y la tierra.

AGRADECIMIENTOS: A los editores de la revista y a evaluadores externos por sus sugerencias para mejorar el contenido y la escritura del articulo. Un especial agradecimiento a Maricel Stroppa por su aguda lectura y correccion de estilo, a Laura Zalazar por la elaboracion del mapa y a Erik Marsh por la traduccion del resumen al ingles. A Erasmo Medina y la Sra. Candida por su hospitalidad y colaboracion durante mis estadias en Jocoli, a mis companeros de trabajo y de vida por la colaboracion brindada.

Leticia Saldi

Instituto Argentino de Nivologia, Glaciologia y Ciencias Ambientales (CONICET)

Enviado: 08.05.2014

Aceptado: 01-06-2015

DOI: 10.11156/aibr.100204

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Referencias primarias

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Propietario 2 (4 de octubre de 2010). Entrevista grabada, Jocoli, Mendoza (Argentina). Registro: Leticia Saldi.

Propietario 3 (18 de octubre de 2010). Entrevista grabada, Jocoli, Mendoza (Argentina). Registro: Leticia Saldi.

Trabajador rural 1 (1 de octubre de 2010). Entrevista grabada, Jocoli, Mendoza (Argentina). Registro: Leticia Saldi.

Trabajador rural 2 (18 de octubre de 2010). Entrevista grabada, Jocoli, Mendoza (Argentina). Registro: Leticia Saldi.

(1.) Briones expuso este concepto para dar cuenta de los distintos modos de incorporacion de poblaciones indigenas en los variados territorios nacionales y que incluso se daban en las mismas epocas historicas.

(2.) Se pueden consultar, por ejemplo, los trabajos publicados en www.justiciahidrica.org; http://www.nacionmulticultural.unam.mx/mezinal/hidrologicos/documento/documento. php; http://www.cepal.org/drni/proyectos/walir/doc.asp?id=%22&id&%22;http://www. cepal.org/es/areas-de-trabajo/recursos-naturales-e-infraestructura.

(3.) Las principales formas de regadio y de conservacion hidrica eran por inundacion, cultivo en el lecho de las lagunas, confeccion de canales, construccion de represas de tierra en areas de suelo arcilloso, direccionamiento del agua aportado por el encauzamiento de lluvias repentinas o crecientes del rio Mendoza.

(4.) Su importancia radica en que fue la base de la organizacion hidrica provincial, la cual perdura hasta nuestros dias. Asimismo, es modelo de uso y distribucion hidrica en otras provincias y paises.

(5.) Ademas del pastoreo, los pobladores de Guanacache realizan otras actividades como venta de guano, junquillo, derivados del algarrobo y confeccion de artesanias, y tambien reciben planes sociales impartidos por el Estado nacional.

(6.) Para conocer este proceso se pueden consultar los trabajos de Diego Escolar (2007), Leticia Saldi (2012) o Leticia Katzer (2009).

(7.) En Mendoza, la distribucion hidrica ha sido una problematica exclusivamente masculina. Durante el trabajo de campo se revelo que en 2011 fueron electas tres mujeres como Inspectoras de cauce (autoridad local encargada de los canales terciarios) en toda la provincia, siendo practicamente las unicas mujeres en tener un cargo de autoridad en el tema del agua.

(8.) Termino utilizado en Mendoza para referirse a las areas no irrigadas sin hacer referencia a la agricultura de secano, producida a partir del agua de lluvia. En Argentina esta agricultura es caracteristica del cinturon pampeano.

(9.) La UST forma parte de una red nacional e internacional latinoamericana denominada Movimiento de Trabajadores Sin Tierra (MST), compuesto por sectores sociales que reclaman, entre otras cosas, por la soberania alimentaria y la tenencia colectiva de la tierra.

(10.) Problematica existente en todo Guanacache, siendo uno de los disparadores por los cuales sus pobladores decidieron conformar once comunidades indigenas huarpe para reclamar por la tenencia colectiva de la tierra.

(11.) La presencia de trabajadores bolivianos en la provincia de Mendoza ha sido mas notoria en otros distritos provinciales, como los ubicados en el Valle de Uco.

Caption: IMAGEN 1. Norte de la provincia de Mendoza. FUENTE: elaboracion propia en base a datos del Programa Ecoatlas--IDR--, el Departamento General de Irrigacion y el Instituto Geografico Nacional, 2015.

Caption: IMAGEN 2. uno de los ultimos canales del oasis norte, Jocoli. FUENTE: Leticia Saldi, 2008.

Caption: IMAGEN 3. Almacenamiento de agua de lluvia en una unidad domestica en Lagunas de Guanacache. FUENTE: Leticia Saldi, 2007.

Caption: IMAGEN 4. Capilla de la Santisima Virgen del Carmen de Cuyo, inaugurada en 1945. FUENTE: Leticia Saldi, 2012.

Caption: IMAGEN 5. Establecimiento donde funcionaba la escuela, hoy reutilizado como deposito por un inquilino rural. FUENTE: Leticia Saldi, 2012.

Caption: IMAGEN 6. Area urbanizada de Jocoli. FUENTE: Leticia Saldi, 2010.

Caption: IMAGEN 7. Casa en ruinas ubicada en el interior de una de las propiedades rurales donde residian antiguos trabajadores rurales. FUENTE: Leticia Saldi, 2009.

Caption: IMAGEN 8. Toma de agua que vincula el ultimo canal lateral-oeste de Jocoli con una unidad familiar sin derechos de riego. FUENTE: Leticia Saldi, 2010.
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Author:Saldi, Leticia
Publication:Revista de Antropologia Iberoamericana
Date:May 1, 2015
Words:8521
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