Printer Friendly

"Antojolias": los modos de consagracion en el campo de la bibliotecologia y ciencia de la informacion internacionales.

Fue el escritor espanol Juan Ramon Jimenez quien se referia a las "antologias" como "antojolias", pues ironicamente esas supuestas antologias de algun genero literario o lo que fuera, reflejaban mas bien los "antojitos" de los responsables de las supuestas recopilaciones de las obras notables que por algun motivo en particular se compilaban. Recopilar significa tambien rendir homenaje, hacerlos visibles, tornarlos "autoridades", que en palabras de Pierre Bourdieu (1983a), seria otorgarles la competencia para que puedan hablar de, y ser hablados en, una practica cientifica concreta. Por ejemplo, en el campo de la bibliotecologia y la ciencia de la informacion (BCI).

?Que cualidades, condiciones o variables serian necesarios tener en cuenta (llevar en consideracion) para clasificar a una persona como una autoridad, o un "forjador", o un "impulsor" en el campo de la BCI?

Responder a esta pregunta es fundamental para la comprension del campo de la BCI y sus modos de consagracion que surgen luego de la lectura de Forjadores e impulsores de la bibliotecologia latinoamericana: Colombia, de Estela Morales Campos, Edilma Naranjo Velez, Nora Elena Rendon Giraldo (2016). Un capitulo mas del libro general de Morales Campos (2006).

La respuesta a esta cuestion es ciertamente compleja pero de ninguna manera es la simple ocupacion de puestos (cargos directivos). Pero vayamos por partes:

Primero: seria necesario formacion academica. Cuanto mayor es la formacion academica mayores son las posibilidades de acumular capital cultural y tornarse una autoridad en un campo cientifico. No es lo mismo la produccion intelectual de un licenciado que de una persona poseedora de un post-doctorado. Logicamente uno espera que la produccion academica de una persona con post-doctorado sea de mayor calidad que la de una persona con licenciatura. Esto, logico, como tendencia (Siempre hay excepciones a la regla). Pero no es tan simple. Para acceder a un alta formacion academica se hace necesario tener capital economico. Sin capital economico ni pensar en llegar a un doctorado o post-doctorado. Si no hay dinero, hay que apelar a las "becas". Pero para acceder a las becas, en la gran mayoria de los paises si no en todos, hay que tener relaciones sociales, es decir padrinazgo. Sin padrinos, sin "Quiente-Indique" (QI), sin la rosca pues, no hay becas, no hay maestrias, no hay doctorados. Es por eso que la mayoria de las instituciones que otorgan y/o aprueban las becas apelan al anonimato. No pueden ser transparentes. Claro, como en todo, hay excepciones, estamos hablando de tendencias, siempre hay un 10% que le hace un huequito al sistema y escapan a la tendencia. Son los "out layers".

Segundo, y lo que es mas importante, "capital social" (la rosca pues). Si no tienes capital social, estas "antojodido". Por mas capital cultural que tengas, por mas grados academicos que tengas, por mas autoridad aunque sea simbolica que tengas, no accederas a la direccion de ninguna institucion de importancia, no dirigiras ninguna biblioteca importante. Siempre estaras navegando en el limbo, en los margenes de la esfera de los poderes institucionales facticos. La base del poder no se deriva apenas de la riqueza material y cultural sino de la capacidad de los actores de transformarlos en capital social y capital simbolico. Es decir, otras formas de poder muy sutiles, ocultas, pero responsables del mantenimiento y reproduccion del capital cultural y social. La rosca opera de forma muy sutil, escondida, no transparente.

Para ser considerado un "forjador", o un "impulsor" de la bibliotecologia, no es simplemente tener como "principal objetivo rescatar las actividades y los aportes de las figuras que iniciaron o fortalecieron acciones y proyectos que conformaron el movimiento bibliotecario latinoamericano. A veces fueron pequenas tareas; a veces, grandes aspiraciones, pero cada empeno fue modelando la bibliotecologia regional ..." como se sugiere en "Forjadores e impulsores de la bibliotecologia latinoamericana: Colombia" (Morales Campos et al, 2016, p. vii). El proceso es mucho mas complejo que esta simplificacion facilista.

Para nadie es un secreto que la bibliotecologia latinoamericana es la hija putativa de la bibliotecologia funcionalista americana y que ese funcionalismo putativo se implanto tambien en Colombia, y en los demas paises latinoamericanos por los anos 50s y 60s, via las escuelas de bibliotecologia, cuyos impulsores iniciales fueron formados en, o procedian de, la bibliotecologia funcionalista americana. ?Estos practicantes y continuantes de una bibliotecologia funcionalista son entonces los "forjadores" e "impulsores" de la gran BCI colombiana? ?Y es a estos funcionalistas a los que les rendimos homenajes y los tornamos en autoridades y forjadores de una bibliotecologia funcionalista? (1)

Por otro lado, tampoco es secreto que para ocupar puestos de direccion o tornarse profesor en una escuela de bibliotecologia hay que poseer relaciones sociales. Existen muchos ejemplos de personas que aun no habiendo estudiado bibliotecologia por efectos de las relaciones sociales, del QI (quien te indique), se transformaron en profesores de las escuelas de bibliotecologia. Yo recuerdo a algunos colegas en Brasil que se arrancaban los cabellos cuando asistian a la toma de posesion de profesoras(es) que recien salian de la graduacion y aquellos que ya tenian maestria o doctorado eran olimpicamente ignorados y marginados. Recuerdo algunas(os) profesoras(es) de las instituciones mas representativas de America Latina que "no se querian acordar de como fueron nombradas(os) profesoras(es), como se transformaron en profesoras(es)". Siempre es mejor olvidar. Siempre se preferira decir "me nombraron profesor(a)", que decir, "me hice nombrar profesor(a)". Los eufemismos son sutiles y utiles. Y eso tampoco es un secreto en Colombia. Si los "mejores" siempre fuesen los escogidos para dirigir las instituciones o los destinos de las bibliotecas, archivos y museos, otro seria el oscuro destino de esas instituciones culturales, no carecerian de las deficiencias que muestran en este momento y serian unas panaceas. Pero el mundo social no opera de esa manera.

La realidad es que las sociedades Latinoamericanas, no importa que esta se llame Peru, Colombia, Brasil o Mexico, funcionan bajo un sistema de corrupcion disimulada donde lo mas importante no es la calidad de la formacion academica alcanzada, no es la calidad del desempeno profesional del bibliotecario, lo mas importante es el QI (quien te indique), eso es una realidad cantada a voces, comentada en los pasillos, nunca dicha ni afirmada abiertamente, pero que todos conocemos. Para confirmarlo basta recoger los nombres de los directores de las bibliotecas nacionales, de las bibliotecas de los congresos locales, de las bibliotecas universitarias, etc. etc. etc. un largo etcetera.

El libro "Forjadores e impulsores de la bibliotecologia latinoamericana: Colombia" como toda "antojolia" lo que refleja es, en primer lugar, las preferencias, simpatias y las redes de relaciones sociales que las coordinadoras del libro cultivaron en sus trayectorias. Este libro muestra apenas a los ocupantes de puestos (cargos administrativos) facilitados por el capital social mas que por merecimientos. Como en todo hay las excepciones pero son pocos. Lo bueno es que presenta una adecuada descripcion del desarrollo de la bibliotecologia en el pais, pero tambien existen medias verdades. Por ejemplo, se afirma que "El movimiento colegiado de los bibliotecarios esta representado, entre otras asociaciones, por el Colegio Colombiano de Bibliotecologia (ASCOLBI), que asume la defensa de los pronunciamientos disciplinarios y establece nexos con la sociedad, con las instancias de gobierno y entre los propios profesionales" (Morales Campos et al, 2016, p. xiii). Sin embargo, no se conocen pronunciamientos de ASCOLBI frente a la ocupacion de cargos por no-bibliotecologos en algunas instituciones importantes para el pais como la Biblioteca Luis Angel Arango del Banco de la Republica, la Biblioteca Nacional de Colombia, la Biblioteca de la Universidad EAFIT, etc., etc. Tambien es notorio el silencio de ASCOLBI frente a la no representacion de la propia ASCOLBI o de las autoridades de las escuelas de bibliotecologia o siquiera de las asociaciones de bibliotecarios o de los empleados de las bibliotecas, en los comites de seleccion de los "gestores de informacion" en las principales instituciones y/o universidades del pais. Los mas recientes son los casos de la Biblioteca de la Pontificia Universidad Javeriana y de la Biblioteca de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, cuyos comites de seleccion de directores de bibliotecas no tenia especialistas en cuestiones de informacion y bibliotecologia, pese a que para esos puestos se estaban seleccionando especialistas en "bibliotecologia y ciencias de la informacion". Como vemos, el QI opera con suceso.

Por otro lado, si de forjadores se trata, siguiendo los preceptos establecidos por este libro, deberian aqui figurar todos los directores de las escuelas de bibliotecologia del pais, asi como todos sus profesores. Sin embargo, lo que se constata es la ausencia de estos y su concentracion en apenas aquellos residentes en Medellin, ciudad que es la sede de la Escuela Interamericana de Bibliotecologia, es decir, refleja apenas la "antojolia" de esta region. Es notoria la marginacion y olvido de, por ejemplo: Adriana Ordonez Paz, Beatriz Cespedes, Carolina Rozo Higuera, Hugo Noe Parra, Liliana Herrera Soto, Luz Maria Cabarcas, Ruth Elena Vallejo, Marina Rodriguez Garcia, Martha Helena Medina, Nelson Pulido Daza, Silvia Prada Forero, entre muchos otros bibliotecologos que algo habran aportado al desarrollo de las bibliotecas desde la formacion o la gestion de la informacion.

Para volver a la pregunta inicial: ?Que cualidades, condiciones o variables serian necesarios tener en cuenta (llevar en consideracion) para clasificar a una persona como una autoridad, o un "forjador", o un "impulsor" en el campo de la BCI?

Si se trata de "forjadores" e "impulsores", siguiendo a Gramsci (2000) preferiria a los bibliotecarios organicos, aquellos pensadores que rompan con las estructuras funcionalistas enquistados en las escuelas de BCI, aquellos que renuevan las formas de hacer y practicar una ciencia bibliotecologica nueva; aquellos que establecen conexiones organicas con las mayorias desplazadas que habitan las margenes de las ciudades, los getos de las grandes urbes, los marginalizados de las escuelas, los desplazados del sistema educativo, los desplazados del pensamiento y del saber; aquellos envueltos en re-modelar la politica de las escuelas de bibliotecologia, de las organizaciones asociativas, de los sistemas de informacion, de las bibliotecas, de los archivos de los museos, del mercado editorial, de las nuevas tecnologias de la informacion; aquellos envueltos en desarrollar una pedagogia popular y una pedagogia de la movilizacion que permita la disolucion y transformacion de las diferencias en la sociedad civil y las esferas publicas, de tal manera que permita la construccion de una politica de la tolerancia y la democratizacion de la cultura y facilite un acceso verdadero a las fuentes del conocimiento. Solos o en alianzas estrategicas con otros sectores de la sociedad civil, como educadores, abogados, economistas, sociologos, etc. (Urbizagastegui, s.d.) A estos son a los que propongo como impulsores y forjadores.

Por otro lado, no debemos olvidar que el funcionamiento del campo de la BCI produce y supone una forma especifica de intereses (Bourdieu, 1983b). Estos intereses hacen que estos forjadores e impulsores de la BCI colombiana se reduzcan solamente a una region, la region de los interesados en querer consolidar su condicion de "autoridades" y "forjadores". Los juicios de valor sobre las capacidades de quienes pueden ser o no ser considerados "forjadores" estan contaminados por la posicion que ocupan las(los) evaluadoras(res) en las jerarquias ya instituidas dentro del campo, donde es inutil querer distinguir determinaciones propiamente academicas de las determinaciones propiamente de sociales. Aquellas(os) que se creen "forjadores" e "impulsores", seran los que consiguen imponer la definicion de la BCI colombiana (o mexicana, peruana o brasilera) segun la cual su realizacion mas acabada consistira en tener, hacer y practicar la BCI que ellos saben, hacen y practican. Una practica funcionalista en el sentido del "funcionalismo" de la escuela americana que no es otra cosa que el interes de estas "autoridades" en hacerla parecer adecuada y necesaria al campo. En este sentido, la publicacion de este libro, como una hagiografia de la BCI colombiana, refuerza una ortodoxia dentro del campo bibliotecario, reforzando ademas jerarquias establecidas en el pasado, consolidando las tradiciones funcionalistas que las acompanan buscando asegurar y reproducir un reconocimiento futuro.

Finalmente, para concluir con mi vision personal de los forjadores de la bibliotecologia colombiana y Latinoamericana. Los forjadores de la bibliotecologia Latinoamericana para mi tambien son esos seres desconocidos (que no son de, ni estan en, la rosca), cuyos nombres no aparecen en las paginas web de las bibliotecas, esos seres invisibles, a los que no se los ve, "no se los quiere ver". Hablo de los clasificadores, catalogadores, indexadores (los organizadores de la informacion y el conocimiento), esas hormiguitas sin cuyo trabajo cotidiano no habria bibliotecas, no habria museos, no habria archivos, no habria centros de documentacion; no habria bases de datos en linea, no habria acceso a la informacion. Sin el trabajo de esas hormiguitas invisibles, se dificultaria el trabajo de los seleccionadores, de los desarrolladores de colecciones, de los referencistas, no habria gestores de la informacion, no habria "forjadores" ni "impulsores" de una practica bibliotecologica cotidiana. Esas hormiguitas no tienen rosca, no son de la rosca y por eso hasta tienen menos salarios que los "vendedores de cebo de culebra" que son los llamados "gestores de la informacion". A esas hormiguitas invisibles dedico mis homenajes. Como decia Mao-Tse-Tung "que se abran cien flores y compitan cien escuelas", pues sin masas, sin pueblo, no hay historia. No hay forjadores ni impulsores, no hay bibliotecologia que merezca la pena de ser estudiada y practicada como una ciencia. La ciencia bibliotecologica, como toda ciencia social y practica educativa comprometida con un conocimiento democratico, debe servir tambien para develar las estrategias ocultas de la auto-nominacion y del auto-ensalzamiento.

https://doi.org/10.24215/PCe024

Recibido: 2 de marzo de 2017 | Aceptado: 20 de marzo de 2017 | Publicado: 20 de abril de 2017

Notas

(1) El funcionalismo es un paradigma teorico segun el cual las sociedades son sistemas complejos cuyas partes se complementan buscando el equilibrio y la estabilidad social. Una teoria donde no hay espacio para la transformacion, el cambio estructural o las revoluciones sociales. Para una exploracion mas detallada referida a las bibliotecas y sistemas de informacion, consultar Urbizagastegui (1992, 1994).

Referencias bibliograficas

Bourdieu, P. (1983a). O Campo Cientifico. En: Ortiz, R. (ed.) Pierre Bourdieu. Sao Paulo: Editora Atica, p. 122-155 (Grandes Cientistas Sociais, n.39)

Bourdieu, P. (1983b). Campo del poder y campo intelectual. Buenos Aires: Folios.

Morales Campos, E., Naranjo Velez, E. y Rendon Giraldo, N. E. (coords.) (2016). Forjadores e impulsores de la bibliotecologia latinoamericana: Colombia. Mexico: Instituto de Investigaciones Bibliotecologicas y de la Informacion, Universidad Nacional Autonoma de Mexico.

Morales Campos, E. (2006). Forjadores e impulsores de la bibliotecologia latinoamericana. Mexico: Centro Universitario de Investigaciones Bibliotecologicas: Direccion General de Bibliotecas.

Gramsci, Antonio (2000). Los intelectuales y la organizacion de la cultura. Buenos Aires: Nueva Vision, 2000.

Urbizagastegui, Ruben. Reflexiones sobre el estado, la ideologia, las bibliotecas y los bibliotecarios organicos. Recuperado de https://www.academia.edu/1360855/REFLECCI %C3%93NES SOBRE EL ESTADO LA IDEOLOG%C3%8DA LAS BIBLIOTECAS Y LOS BIBLIOTECARIOS ORG %C3%81NICOS

Urbizagastegui Alvarado, R. (1994). Democratizar la sociedad para democratizar las bibliotecas. Revista Paraguaya de Sociologia, 31(91), p. 191-197.

Urbizagastegui Alvarado, R. (1992). El rol de las bibliotecas: un analisis de dos paradigmas sociologicos. Investigaciones bibliotecologicas, 6(12), p. 34-41.

Ruben Urbizagastegui-Alvarado *

* Universidad de California en Riverside, USA | ruben@ucr.edu
COPYRIGHT 2017 Universidad Nacional de la Plata. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educacion
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2017 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Title Annotation:ARTICULO DE OPINION/OPINION ESSAY
Author:Urbizagastegui-Alvarado, Ruben
Publication:Palabra clave
Date:Apr 1, 2017
Words:2795
Previous Article:Implementacion de las RDA en la Universidad Nacional Autonoma de Mexico.
Next Article:Resena sobre Diseno y desarrollo de tesauros.

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters