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!Que rico mambo!

Fue una epoca linda. Damaso Perez Prado, matancero, cubanisimo, irrumpio en el Margo. Se hacian concursos, entre el publico, para ver quien hacia figuras mejores.

En el ano de 1950, estabamos en pleno auge alemanista. Es decir el primer gobernante civil, despues de tres decadas de estallidos populares, usurpaciones y asonadas, y de doce anos de mandato de generales (tranquilos, constructores; pero generales al cabo).

Miguel Aleman, licenciado en derecho, politico agudo, hombre inteligente, hijo de revolucionario pero mas hijo de las aulas universitarias, exgobernador de su estado, Veracruz (rumbero y jarocho, trovador de veras, diria el gran compositor de endechas cancioneras, Agustin Lara), aparte de la calificacion sentimental del musico, un estado donde el fervor politico se mama desde la cuna, dio un rumbo nuevo a la nacion: gran industria, cuantiosas inversiones, mucho dinero en juego (buena parte para su equipo) y un modo recio de gobernar envuelto en sonrisas de esas que ahora se llaman carismaticas.

La ciudad de Mexico (por favor, Ruben, vigilante de los capturistas en las inevitables; pero esplendidas computadoras, no le pongas mayuscula a la "ciudad", que es solo un rango y una diferenciacion, no un bautizo, como de tienda) se iba pobre; pero decente, algo opaca; pero tranquila. Todavia el aire era transparente, como el gran Alfonso Reyes quiso, y las devaluaciones del peso aborrecibles y mortiferas, habrian de esperar a una Semana Santa sacrilega, con Ruiz Cortines y no digamos ya de los nefastos subsecuentes.

Quedaban restos, en los barrios, de las carpas que tenian mucho de Lope y de Quevedo y de los trashumantes de la lengua. San Juan de Letran era aun una especie chiquita de Broadway y los teatruelos querendones y magicos se alineaban en ella. Alla, adelante de Garibaldi, el "Follies" todavia con el recuerdo de Medel y Cantinflas. Aca, en el centro, el "Colonial", con la presencia del primer Pompin Iglesias, viejo lindisimo, y los Tres Criollos, cantores romanticos de los que habrian de salir los Kikaros, muy buenos comediantes. Palillo ya apuntaba y muy fuerte. Y en la esquina de Mina y Aquiles Serdan, de veras barrio sentimental y bravo, Felix Cervantes armo la carpa-teatro fundamental y primogenia: el Margo. Ahi, en 1950, aparecio el mambo y su creador o recreador genial Damaso Perez Prado, Cara de foca.

El mambo vino de Cuba (como en el siglo diecinueve el danzon, desde Matanzas, Cuba, con Miguel Failde) y no sabemos bien a bien como se origino. Un musicologo cubano de excelencia, estudioso, confiable, Leonardo Acosta, primero periodista (Prensa Latina, anos 50), escribe: "Como hemos senalado, el mambo en su forma original era solamente la ultima parte de un danzon. El mambo, como parte estructural de una pieza bailable, podia repetirse cuantas veces lo deseara el director de la orquesta y en este sentido se asemeja a los estribillos y montunos tan frecuentes en la musica bailable cubana".

El danzon (ora digo yo) tiene en su estructura fundamental tres partes: una, que es la presentacion o es el paseo, donde cada ocho compases debe haber un remate, hasta que el redoble de los timbales marca el momento del descanso. La segunda, que es el adagio, donde la melodia se desenvuelve y se sigue bailando quietecito. Y la tercera, que es el sarao, donde el ritmo es mas vivo y se permite hacer una leve figura con la pareja (sin soltarla), para adorno de la pareja, aunque ella graciosa y el firme siempre.

Pues de ese tercer tiempo del danzon surgio el mambo, cabriolero y guapachoso. Ora que dicen los que saben "a partir de las celulas basicas del mambo, la concepcion de Perez Prado es distinta a la de sus predecesores. Su orquesta suena diferente. La seccion de saxofones utiliza dos altos, un tenor y un baritono. Las trompetas se aumentan a cinco. Una otra seccion tienen a su cargo largos pasajes al unisono y estan en constante contrapunto. El unico trombon de la orquesta, lejos de integrarse como otra voz armonica, es empleado en distintos efectos, como pedal o para subrayar cambios y subdivisiones de ritmo y tempo". Aparte. anadamos, las percusiones, los tambores y las tumbadoras, porque no acabariamos en el examen instrumental del lanzador del mambo al ancho mundo.

Ya lo senale arriba, en 1950 llego a Mexico el mambo. Inundo, de inmediato, todos los salones de baile a la moda. Yo iba los domingos por la tarde (y a veces la noche) al Swing Club, en las calles de Coahuila. Se bailaba todo; pero el mambo fue un frenesi. Ellos y ellas (Alfonso Arau, buen bailarin, no me dejara mentir) se formaban en filas diferentes, "en cuadrillas" dirian los antiguos, y hacian los pasos y los giros y los desplantes con absoluto equilibrio, con impecable exactitud. Toda la pista era un foro de ballet excelentisimo.

Fue una epoca linda. Damaso Perez Prado, matancero, cubanisimo, irrumpio en el Margo. Se hacian concursos, entre el publico, para ver quien hacia figuras mejores. Margo Su y Ricardo Luna, como pareja jovencisima profesional de baile, se iban noche tras noche a los dancings para captar nuevos pasos, figuras lindas. Fue el furor y fue el deleite, por dos razones sencillas: la musica era bella, la interpretacion bailable era estupenda.

Damaso, originalmente pianista, supo concertar ejecutantes de linea primerisima (Chilo Moran en la trompeta, por ejemplo). Y con buena vena creadora, dejo mambos extraordinarios todos, para la historia musical de este siglo.

Digamos, por ejemplos:

?Que tal el Mambo en Sax, con un trabajo solista que no hubiera desdenado, en su Mood Indigo concertistico Duke Ellington, acaparador de los mejores atrilistas en el genero?

?Y que el numero 8, donde el ritmo y la melodia son de primerisima clase?

?Y los populacheros, como el del "chafirete" y los dedicados a greyes estudiantiles --Universidad y Politecnico-- llenos de gracejo, mas sin perder jamas la armonia, la buena musica?

Una vez, Damaso se puso serio y compuso, en mambo sensacional, un algo fino: Patricia, que dio y sigue dando la vuelta al mundo.

En fin, un estilo de atuendo singular: hombros estrechos, pantalones acampanados...

Con un maquillaje unico: un almohadon de estambre o de borra como peluquin elegante...

Con un modo unico, peculiar, de "dirigir" la orquesta: una patada hacia adelante para senalar la entrada de una seccion instrumental... un grito o un aullido para marcar un cambio de ritmo o la aparicion de un contrapunto...

Lo cierto es que Damaso Perez Prado, cara de foca, creador o recreador del mambo --musica bella, alegre, importante, poderosa-- no tiene igual.

Mas como nada hay perfecto ni incontrastable en este mundo, no falta quien me diga: "?Siii? ?Y por que entonces, a menos de cincuenta anos, ya nadie oye, baila, ese glorioso mambo?".

Y yo, como buen viejo, le respondo: "Los chavos ahora ya no bailan ni oyen. El marketing de alaridos los ha vuelto sordos. Tampoco oyen a Beethoven ni a los Beatles siquiera. Ademas, Cara de foca esta bajo la tierra...
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Title Annotation:TA: Damasco Perez Prado and his mambo music, brought to Mexico from Cuba; TT: Mambo, hot stuff!; Damasco Perez Prado y su musica mambo, traida a Mexico de Cuba
Author:Domingo, Alberto
Publication:Siempre!
Article Type:Biography
Date:Oct 30, 1997
Words:1275
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