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Tradiciones y estrategias de movilizacion social en los partidos opositores durante el peronismo. El caso del Partido Comunista y la Union de Mujeres de la Argentina.

Resumen. Este estudio analiza el surgimiento de la Union de Mujeres de la Argentina. La entidad se crea al calor de una estrategia politica del Partido Comunista Argentino (PCA) durante los primeros anos del gobierno peronista (1946-1949). El PCA intento construir estructuras alternativas: las organizaciones de masas. Estas conjurarian la peronizacion y la manipulacion estatal. En esta accion, rescato dos experiencias de movilizacion precedentes: la Junta de la Victoria (JV) y las Agrupaciones Barriales (AB) aparecidas en los '30. El articulo destaca las interrelaciones entre estado, partidos y sociedad civil a lo largo del tiempo.

Abstract. This article analyzes the beginning of the Union de Mujeres de la Argentina, an organization that began as a political strategy of the Communist Party (PCA) during the first years of the Peronist government (1946-1949). The PCA tried to build alternative structures--the mass organizations. These organizations worked against peronizacion and state manipulation. In this way, the strategy rescued two earlier mobilization experiences, the Junta de la Victoria and the Asociaciones Barriales, both appearing in the 1930s. In sum, this article highlights the interrelation between state, party, and civil society during that time.

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Los movimientos sociales de mujeres hacen eclosion en Argentina a principios del siglo XX y es el estudio de estos primeros anos el que predomina en la historiografia. Se destacan las indagaciones sobre socialistas y anarquistas enfocandose en las estructuras politico partidarias o de los movimientos asi como en el retrato de trayectorias destacadas ("las grandes mujeres") que nuclearon en torno a si una organizacion mayor, aunque no es esta referente de estudio especialmente (entre otros, ver: Cosentino 1984; Cichero 1994; Henault 1983; Lavrin 1986).

Las investigaciones se centran en los movimientos femeninos unidos al sufragio de la mujer. Estas indagaciones coinciden en senalar que las mismas son silenciadas por varios aspectos que deben comprenderse al calor de los contextos mundiales y nacionales cuyas tramas se entrecruzan. Efectivamente, la polarizacion politico ideologica de la Segunda Guerra Mundial tuvo un enorme eco en el escenario argentino. Los gobiernos conservadores, que desde 1930 regian los destinos nacionales basados en el fraude electoral y la violencia politica, vieron su fin en 1943 cuando se produjo un golpe de estado. Los militares que tomaron el poder--entre los que pronto se destaco Peron--no solo se arrogaron el derecho de terminar con el venal sistema conservador si no que tambien se hicieron eco de las posiciones de neutralidad internacional que, en realidad, cubrian un apoyo a las potencias del Eje.

El gobierno de facto instalado y la situacion mundial coadyuvaron en la disolucion de las demandas sufragistas. Por un lado, la Segunda Guerra Mundial desvio el esfuerzo de la mayoria de los grupos de mujeres en pos de la ayuda pro aliada y dejo en segundo plano la reivindicacion del sufragio. Por otro, la escalada de tradicionalismo que desato el golpe de estado de 1943 cerceno las posibilidades de interpelar al estado en este aspecto y luego, cuando el ascendente Peron comenzo a dar muestras de una preocupacion por la "cuestion femenina," (1) la desconfianza de los sectores de poder politicos sobre sus posicionamientos ideologicos--al que tachaban de nazistas--llevo a que las agrupaciones lo rechazaran. Finalmente, las investigaciones coinciden en que hubo un silenciamiento (Navarro 1994, 191) cuando las organizaciones femeninas apoyaron a la Union Democratica vencida por el Partido Laborista liderado por Peron en las elecciones de 1946.

Los estudios del periodo posterior indagan el modo en que los partidos mayoritarios incluyeron a la mujer. Por un lado, las estructuras del Partido Peronista Femenino (PPF), formalmente organizado en 1949, y la figura de Eva Peron ocuparon buena parte de las disquisiciones academicas (Bianchi y Sanchis 1988; Barry 2001; Guivant 1985; Barrancos 2002). Estos estudios senalan la estructura verticalista del partido y el modo en que se construyo en torno a Evita un lugar fundacional respecto de la ciudadania femenina y el liderazgo carismatico del peronismo que llego a disputarle al mismo Peron. Sobre las mujeres en la Union Civica Radical hay pocos estudios (Gallo 2001) y no han dado cuenta de las causas por las que este partido no incluyo mujeres en las listas electorales despues de la sancion de la ley de derechos politicos femeninos de 1947. Sobre las socialistas, comunistas y anarquistas entre 1945-55 no hay abordajes.

Este silencio parece fundarse en cuestiones relacionadas con la interpretacion acerca del periodo. Estas estan basadas en la difundida concepcion de Luis Alberto Romero acerca de que "el peronismo sesgo sistematicamente los ambitos de participacion autonoma, ya fueran estos apartidarios, sindicales o civiles, y tuvo una tendencia a penetrar y 'peronizar' cualquier espacio de la sociedad civil ..." (Romero 1994, 153). Esta peronizacion de la sociedad realizada desde el Estado, se combino con la encarnacion y concrecion de "un vigorosisimo movimiento democratizador, que aseguro los derechos politicos y sociales de vastos sectores hasta entonces al margen, culminando con el establecimiento del voto femenino y la instrumentacion de medidas concretas para asegurar a la mujer un lugar en las instituciones" (Romero 1994, 154). Esta suerte de "democracia estatizada" o "autoritarismo antiliberal corporativo" habria barrido con todos los movimientos previos o los habria cooptado (Capobianco 2003).

Teniendo presente las tesis acerca de que durante el periodo de entreguerras se conformo una vigorosa sociedad democratica alentada por pequenas y medianas agrupaciones del nucleo civil (Gutierrez y Romero, 1995), parece necesario analizar de que modo estas reformularon sus practicas profundizando o no las relaciones con los partidos politicos, oponiendo estrategias de resistencia y buscando nuevos canales de expresion. No hacerlo lleva a minimizar su fortaleza anterior y su capacidad de resistencia o, por el contrario, magnifica la habilidad del peronismo para imponerse como un todo coherente y univoco desde el primer momento.

En esta investigacion se cuestionan estas imagenes: mas que desaparecer, esos movimientos se volvieron invisibles de por al menos dos motivos. Uno, el peronismo mismo se legitimo como inaugural desestimando cualquier otro precedente. Otro, las investigaciones posteriores, al realzar al peronismo como desestructurante de un proceso democratico prospero en el periodo de entreguerras, no dieron cuenta de las resistencias existentes. Particularmente en el caso de los movimientos femeninos, la relevancia del PPF y la figura de Evita habrian jugado ese rol. No se observa como se apropiaron estos grupos del momento historico y de las ventajas que supusieron los derechos politicos adquiridos tras la sancion de la ley 13010/47 ni tampoco que estrategias implementaron, en tanto opositores, para evitar la manipulacion o las condiciones antidemocraticas que criticaron en el gobierno que sanciono el sufragio.

Este trabajo busca destacar la complejidad de las interrelaciones entre estado, partidos y sociedad civil entre 1946-49. Para ello se analiza el surgimiento de la Union de Mujeres de la Argentina (UMA), entidad creada al calor de una estrategia de accion del Partido Comunista (PCA). Este intento construir estructuras alternativas a las partidarias buscando generar organizaciones de masas que conjuraran la peronizacion y la manipulacion estatal. En esa concientizacion incluyo no solo a sus militantes si no a otros sectores sociales al tiempo que rescato dos experiencias de movilizacion precedentes: la Junta de la Victoria (JV) y las Agrupaciones Barriales (AB).

El corpus esta compuesto por fuentes orales (entrevistas a dirigentes y participantes de la UMA y la JV) asi como fuentes escritas (autobiografias de dirigentes, la revista Nuestras Mujeres (NM)--organo de la UMA, Mujeres en lucha--revista de la JV, boletines de la JV y otras revistas y diarios de la epoca y archivos personales). Relacionar ambos tipos de fuentes permite sino superar las dificultades de cada una de estos materiales de abordaje historico al menos contraponerlos.

No partir de cero

El periodo entreguerras encontro a la Argentina atravesando la "restauracion conservadora" instaurada en 1932 y vigente hasta 1943 en que fue interrumpida por el golpe de estado. Politicamente tenida por el fraude--uno de los elementos distintivos de una democracia formal (De Privitiello 2001, 120)--y la violencia politica contra toda forma de oposicion (Canton, Moreno y Ciria 1980, 166). Materialmente, el periodo esta marcado por el impacto de la crisis de 1930, un consecuente proceso de industrializacion por sustitucion de importaciones que hacia 1935 se resuelve en una recuperacion economica sin redistribucion.

Los conflictos mundiales--Guerra Civil Espanola y Segunda Guerra Mundial--volvieron el panorama internacional mas complejo, exigiendo posicionamientos de los gobiernos y sectores politicos que no fueron faciles ni claros. Segun Bisso, "los paralelos que se cruzaban entre la politica local y la realidad internacional fomentaban el proposito de los diferentes grupos politicos, de utilizar los ideales de la Segunda Guerra Mundial como mito de movilizacion interna" (Bisso 2002a).

El PCA desplego una estrategia merced a los aprendizajes europeos y nacionales (Camarero 2003). El comunismo internacional ya habia multiplicado sus esferas de participacion otorgando a los movimientos revolucionarios una organizacion por la que lograba de sus integrantes " ... grandes dosis de entrega y sacrificio, ademas de una disciplina militar y una concentracion total en la tarea de llevar a buen puerto las decisiones del partido a cualquier precio que hacia posible que incluso las organizaciones pequenas hicieran gala de una extraordinaria eficacia" (Hobsbawm 1995, 83).

Si bien este desdoblamiento respondia a una accion generalizada de los partidos en el contexto nacional, el PCA encontro motivaciones propias. "La persecucion estatal y la intransigencia politica del PC, ferreamente alineado con las directivas emanadas de su organizacion internacional, habian contribuido a este aislamiento" (Macor 2001, 82). Las decadas de los 1930s y 1940s habian dejado el juego politico acotado merced a las practicas coercitivas y fraudulentas que se implementaban desde el gobierno hacia partidos politicos y organizaciones sindicales. En este contexto, el PCA fue especialmente vulnerable pues su accion se persiguio con encono y ello fue un aliciente extra para su insercion en estructuras extrapartidarias. Esta estrategia permite entender la presencia de comunistas en agrupaciones como la JV. El viraje de la III internacional a partir del despliegue de movimientos fascistas y autoritarios en la Europa de entreguerras impulso al PCA a la politica de frentes cuyo objetivo era unificar las fuerzas politicas de cada pais en la lucha contra el fascismo. Asi, el PCA. se convertira en promotor de "frentes electorales" donde candidatos de diferentes partidos se presentan en una sola lista o impulsando a un mismo candidato presidencial. En ese contexto se inscriben los intentos frustrados del Frente Popular de 1936, su apoyo a la candidatura presidencial de Alvear en 1937, (2) y los primeros ensayos de Union Democratica" (Macor 2001, 82).

La asistencia a Espana, primero, y la proaliada, despues volvieron a ser simbolos de la lucha contra el fascismo y se organizo movimientos de ayuda en todo el mundo. En Argentina, una de las agrupaciones destacadas fue la Junta de la Victoria (JV), creada en 1941, que privilegio la labor social y politica. La ayuda material de la JV era sustentada por ciento veinticinco filiales exclusivamente de mujeres. Estas organizaron "... cientos de talleres donde se confeccionaron centenares de miles de prendas, (...), ademas de colectas populares, recolecto de todo tipo de alimentos no perecederos, conformando cada envio una verdadera movilizacion de masas" (Edelman 1996, 86). (3)

La Junta se caracterizo por la heterogeneidad de su composicion. Las comunistas trabajaban junto a mujeres socialistas, radicales, conservadoras, apartidarias, catolicas ... Ana Rosa Schlieper de Martinez Guerrero, presidenta de la JV y representante de la elite local, compartia sus tareas con una militante del PCA, Cora Ratto, secretaria de la Junta. Tal camaraderia solo es comprensible a la luz de la particular situacion en que se encontraba el pais frente al conflicto belico mundial y, en el caso de las comunistas, dentro de la estrategia del partido por seguir activo en un contexto por demas dificil para el partido. Los objetivos de la organizacion, expresos en su Estatuto, remitian a la articulacion politico-ideologica: "propendera a unir a las mujeres democraticas para prestar ayuda moral y material a los que luchan contra el fascismo. Su accion no sera ajeno (sic) a ningun esfuerzo por aniquilar definitivamente al fascismo, para estabilizar la paz, para defender los derechos de la mujer y solucionar los problemas de la salud y la educacion de los ninos." Asi, el compromiso asumido para el sustento material de la Republica espanola involucro a quienes veian en el fascismo una amenaza para la paz mundial. La JV movilizo las sensibilidades democraticas allende las diferencias partidarias.

Las organizaciones barriales, por su parte, surgieron unidas a la carestia de productos, la denuncia de acopiadores, el aumento de precios (por las implicancias de la guerra en el pais agro-exportador) y a los conflictos generados en una sociedad en acelerada urbanizacion y con escasa infraestructura. Como retrata Ansaldi: "la Argentina 'moderna' muere con el golpe del 6 de septiembre de 1930, pero la Argentina 'contemporanea' que nace en la 'decada infame' no da respuesta adecuada a los nuevos problemas y a menudo ha dejado sin solucion a los viejos" (Ansaldi 1987, 417). Situaciones que no eran nuevas en los '40, pues la organizacion colectiva para solucionarlos encontraba precedentes en "la movilizacion creciente de los anos treinta, que tuvo como telon de fondo las precarias condiciones de vida de la clase trabajadora. La vivienda--costo de los alquileres, hacinamiento--era uno de los problemas mas acuciantes. Las mujeres defendieron sus hogares frente a los multiples desalojos, enfrentandose asi con los funcionarios estatales varones" (D'Antonio 2000, 249).

Para 1940 las agrupaciones que trabajaban en torno a estos aspectos eran pequenas numericamente pero se dispersaban geograficamente en gran cantidad y se nuclearon en la Junta Pro--abaratamiento. Algunas fueron muy activas como el Centro Femenino del Norte, que actuaba en la zona de Palermo, o las agrupaciones de Rosario, Ciudadela, Dock Sud y Villa Lugano. Sus acciones eran locales, circunscriptas al barrio, aunque en la mejora de las condiciones del mismo no ahorraban visitas a los intendentes o entidades correspondientes para resolver el problema.

El golpe de estado de 1943 evidencio para la oposicion "democratica" la presencia del nazifascismo en la Argentina. Tanto la JV como las AB tensaron las relaciones con el gobierno pues demandaron la solucion a los problemas politico-economicos irresueltos que los militares se habian propuesto solucionar con resultados inciertos. Ambas entidades tenian perfiles delineados ya en lo politico y en lo economico aunque podian extender sus acciones hacia uno u otro campo. Especialmente la JV "se habia convertido en un polo opositor al gobierno. En agosto de 1944, para celebrar la liberacion de Paris, habia convocado a un acto en Plaza Francia de la Capital, que fue la primera demostracion opositora en gran escala" (Deleis, de Titto y Arguindeguy 2001, 393). Por otro lado, si bien podian verse ciertos cambios en las politicas estatales, no se presentaba un entramado coherente y planificado que modificara el modelo de acumulacion vigente en los anos anteriores. De este modo, los alcances de ciertas politicas sociales eran aun limitados.

El gobierno de facto no dudaba acerca del "peligro" de las militantes de izquierda en ellas ni del destino de aquellas organizaciones. Ademas, se agregaba la misoginia gubernamental que silencio especificamente la accion de las mujeres ocluyendo el tema de sus derechos politicos. El 28 de junio de 1943, la JV fue clausurada. Paso a actuar en la clandestinidad y muchas veces sus miembros fueron encarcelados. El 17 de enero de 1944 el decreto 1050 de Ramirez suspendio a la JV asi como a la Junta Pro Abaratamiento de la Vida y Contra los Monopolios--que nucleaba gran numero de AB. (4)

A principios de 1945, en paralelo con el declive de las potencias del Eje en Europa, la promesa de un llamado a elecciones movilizo politicamente a la sociedad y se dio una incipiente apertura que levanto la inhabilitacion de las entidades y partidos suspendidos. El 1 de septiembre el PCA realizo su primer mitin y reabrio locales.

Contra la politica autoritaria del gobierno se habian unido los partidos que reflotaron la "unidad democratica" proyectada en el periodo conservador. La Union Democratica (UD) cristalizo ese plan con una base heterogenea que incluia polos ideologicos que iban desde el Partido Comunista Argentino hasta el Partido Conservador pasando por el radicalismo y socialismo. Los comunistas, con su pertenencia a la UD, lograban incluirse en el frente antifascista y "democratico." Sin embargo, el apoyo a la formula presidencial de la Union Democratica (UD) naufrago tras la derrota del 24 de febrero de 1946 en la que el "naziperonismo" habia logrado empinar a Peron. Como sostiene James, Peron habia logrado ignorar la dualidad que la UD le imponia entre libertad o nazifascismo a traves de una nueva que lo ponia como centro de la discusion: la oposicion a Braden, el embajador de Estados Unidos en Argentina que se involucro en la "cruzada antifascista" contra la candidatura de Peron (James 1990). Retomaba asi uno de los principios fundamentales del PCA y del comunismo internacional, la lucha contra el imperialismo. En este sentido, Peron cristalizaba electoralmente en su beneficio una predica propia del PC y se beneficiaba de sus contradicciones, pues este se alineaba en la UD que legitimaba las libertades democraticas, pero en la que se encontraban los adalides del fraude, los conservadores (Ciria 1975, 190). Asimismo, los trabajadores y sindicatos--los sujetos revolucionarios anhelados del comunismo--volcaron las urnas en favor del Partido Laborista y llevaron a su candidato, Juan Domingo Peron, a la presidencia. Las principales causas de adhesion al peronismo no fueron solo las reivindicaciones materiales propiciadas por Peron desde los distintos puestos en su labor en el gobierno de facto, si no subjetividades politicas y el reconocimiento en la interpelacion articulada por Peron desde esos espacios de poder--lo que James ha conceptualizado como la "estructura de sentir" que vehiculo el peronismo a partir de un nuevo tipo de ciudadania que fundia lo politico y lo social (James 1990, 29).

El PCA y la movilizacion de las masas femeninas (1947-1949)

A la luz de la situacion resultante tras las elecciones de 1946, el contexto politico de la Argentina se modifico notablemente. El peronismo se instalo en la escena haciendo gala de su mayoria y no fue un escenario mucho mas propicio para las acciones de oposicion. El PC debio reformular su postura, abandonando el esquema del naziperonismo (Altamirano 2002, 230). El gobierno peronista, por su parte, juzgo que el comunismo, en cualquiera de sus formas, no era un aliado viable aun cuando este se mostrara amplio politicamente. El Partido Comunista, como los grupos opositores en general, fue blanco de la represion policial o de grupos ultranacionalistas ligados al gobierno, como la Alianza Libertadora Nacionalista.

Sin embargo, para el PCA, la heterogeneidad politica y economica del peronismo fue propiciatoria para incluir su predica en ese movimiento. Asi, el PCA criticaba las practicas gubernamentales o su ausencia retomando los principios de la propuesta peronista, al tiempo que apoyaba iniciativas en las que creia ver reflejos de sus propuestas (como antiimperialismo o redistribucion de la tierra). Segun Codovilla, "apoyar al gobierno no estaria mal, siempre que se trate de apoyar a los elementos democraticos y no a los sectores reaccionarios y profascistas" (Codovilla 1947, 13-14). (5)

La idea de reforzar la presencia del partido entre las mujeres, especialmente trabajadoras, formo parte de una politica mas agresiva del partido en relacion a las nuevas circunstancias. Los modelos internacionales, (6) las directivas del PCUS y la propia experiencia del PCA fueron los precedentes. (7) El nuevo contexto demandaba premura frente a la accion expansiva del peronismo. Efectivamente, un PPF in nuce en este periodo (1947-1949) a traves de los centros civicos (Barry 2004) y la Accion de Ayuda Social Maria Eva Duarte de Peron, habia salido a disputar tambien a las mujeres. En efecto, a su regreso de Europa, Evita se dedico a la organizacion institucional y se erigio en organizadora del consumo y adalid de los derechos politicos de la mujer.

Las mujeres eran una apetecible "clientela politica" en especial por su probada presencia en la coyuntura previa. Esta tarea fue perentoria para todos los partidos y el peronismo no ahorro demostraciones de su eficacia. La magnitud que alcanzo la movilizacion y organizacion de las mujeres por parte del peronismo, aun antes del comienzo de la instalacion formal del Partido Peronista Femenino en 1949, se observo a partir de la manifestacion organizada el 3 de septiembre de 1947 ante la posibilidad del tratamiento de la ley sobre derechos politicos de la mujer. (8) Si originariamente esta accion estaba encabezada por Peron, no habia que desestimar el lugar de Evita que se apropio de una predica que las sufragistas y las comunistas habian labrado en el decenio previo. Codovilla consideraba que subestimar la labor de captacion que realizaba la esposa del presidente de la Republica era un grave error pues la masa femenina "... cuyos intereses no constituyo motivo de preocupacion por parte de gobiernos anteriores (...)--ven que el gobierno actual se preocupa por ellas y manifiesta su proposito de que les sea concedido el voto. De obtenerlo por esa via, la mayoria de las mujeres apoyaran al gobierno, sin discriminacion" (Codovilla 1947, 13).

En el intento del PCA de expansion/recuperacion de las agrupaciones de masas femeninas, Alcira de la Pena, una de las mas activas militantes comunistas argentinas, articula como demandas en el XI Congreso una incorporacion numericamente mayor en los cargos directivos del partido y una accion mas contundente respecto de las mujeres, mientras que en un folleto partidario manifestaba la necesidad de impulsar una organizacion extrapartidaria de mujeres (de la Pena 1946). Asi, la inclusion de las mujeres entroncaba con el objetivo del PCA de "presentarse como los representantes consecuentes de exigencias que el propio peronismo prometia satisfacer pero que no lograria cumplir. El modo de activar a los sectores populares fue propendiendo a la conformacion de asociaciones en el seno de la sociedad civil en demanda al Estado" (Acha 2003). La singularidad de la UMA residia precisamente en ese lugar de disputa politico ideologico desde la sociedad politica.

El nuevo emprendimiento presentaba interrogantes subyacentes que no encontraban una respuesta directa ni unica. ?Que animadoras podrian ponerse a la cabeza de la nueva organizacion? ?Podian ser los mismos cuadros del partido o era necesaria una nueva estrategia politica en el contexto de dificil convivencia con el peronismo? ?Como lograr amplitud de participacion sin perder el rol hegemonico en el movimiento de masas? ?Como lograr reeditar una organizacion de la envergadura y la presencia de la JV sin incurrir en los problemas de convivencia que acarreaba una organizacion masiva que pretendia incluir personas de distinto signo politico? ?Como recuperar las demandas especificas que las AB habian logrado convertir en bandera? ?A que subjetividades apelar para lograr la captacion politica de las mujeres?

La creacion de la Union de Mujeres de la Argentina constituye un intento de respuesta del PCA a estos planteos. La dinamica asumida por la entidad permite reflexionar sobre las complejas relaciones que se generaron entre la UMA, el partido y las experiencias de movilizacion precedentes.

La UMA en marcha

Contrasentidos de la epoca, quien delineo el programa de la futura agrupacion de masas femenina en febrero de 1947 fue un varon, Victorio Codovilla, secretario general del PCA y uno de los dirigentes que domino la escena partidaria de los '30 y '40 junto a Rodolfo Ghioldi y Arnedo Alvarez. Codovilla capitalizaba la experiencia de la JV, pero reconocio que en el nuevo contexto en el que "el grueso de los ayudistas dejaban de activar o buscaban otras formas de actividad de masas fuera de los marcos de la junta," se hacia perentorio que la Junta "tomase la iniciativa para facilitar la formacion de un amplio movimiento de defensa de los derechos de la mujer en el que pudieran participar en su organizacion y en su direccion, tanto las mujeres del campo peronista como las de la ex Union Democratica" (Edelman 1996, 99). (9) La JV habia evidenciado las diferencias de las integrantes y las limitaciones de la unidad. Segun Nari, para las integrantes de la elite que participaron en la JV: "esta vinculacion con mujeres comunistas profundizo en sectores nacionalistas y catolicos la percepcion del feminismo como ideologia extranjera, extrana a la esencia nacional, y disolvente del orden natural-divino" (Nari 2000, 214). Asi, en 1947, la Junta de la Victoria desaparecia.

La UMA debia acelerarse frente a los pasos agigantados del peronismo. Era necesario promover un movimiento que lograra respuestas validas a estos planteos, recuperara a las mujeres menos subyugadas por el peronismo y encauzara las energias que en las agrupaciones precedentes habian volcado las militantes del partido y muchas no partidarias. Ello hacia necesario retomar la accion antiimperialista propia de las Agrupaciones Barriales, dado que se acercaba a los planteos cotidianos de las mujeres y sus luchas y, era clave en el PCA (Codovilla 1983). El Comite Central del partido retomo la lucha contra el imperialismo como eje de su accion politica y busco lograr la unidad proletaria mas alla de los resultados de la votacion de febrero.

Contando con un buen numero de mujeres avezadas en las luchas politico-organizativas, filiales concretas de distintas organizaciones y grupos empapados en ciertas consignas, el PCA debia sortear las circunstancias que lo dejaban en un marco de accion clandestino aun cuando no siempre estuviera prohibida legalmente su accion. A la vez, el PCA debia solucionar los obstaculos propios del modo de accion que hasta el momento habia desarrollado el partido (con excepciones como la JV). Por un lado, los mismos varones e incluso algunas mujeres desestimaban la tarea entre las masas femeninas por considerarlas secundarias dentro del partido. Desde temprano, de la Pena habia insinuado la necesidad de que el partido apoyara la expansion del movimiento de mujeres. En 1948, sin embargo, la propuesta no habia encontrado la respuesta esperada y de la Pena indica: "No debemos olvidar que nuestro Partido lucha por la emancipacion femenina." Para ella podia "haber comisiones especiales, celulas femeninas, pero si ello contribuye a crear dos frentes en el Partido, el de hombres y mujeres, y a desligar asi a las direcciones partidarias de toda preocupacion por los problemas de la mitad de la poblacion, constituida por mujeres, nuestro trabajo no podra marchar con todo exito. Algo de eso esta sucediendo. (...) no ha sido superado (...) 'ese prejuicio tradicional burgues', (...), que al subestimar la capacidad politica de la mujer, dificulta la formacion de tantos cuadros femeninos (...)" (de la Pena 1948, 22 y 23).

Por otro lado, habia una tendencia a impulsar al partido entre los sectores que contaban con cierta simpatia previa por el. Codovilla era contundente: "durante la ilegalidad, nuestras companeras realizaban el trabajo principalmente entre las simpatizantes y personas predispuestas a la comprension de nuestro genero de actividad y de los fines politicos que perseguiamos" (Codovilla 1947, 16). Si bien reconocia que existia un valor en esa actividad prenada de riesgos, "era, sin embargo, de naturaleza mas facil para ellas, pues no tenian que actuar entre gente indiferente y a veces hostil" (Codovilla 1947, 16). Esa experiencia de trabajo debia servirles para "ampliar el circulo de las actividades partidistas y extenderlas entre las mujeres trabajadoras y las de los diversos sectores sociales, de diversa militancia politica, o sin partido, todas ellas ansiosas por encontrar el justo camino que las lleve a la obtencion de sus reivindicaciones" (Codovilla 1947, 16). Las militantes del PCA debieron desdoblar aun mas su actividad. (10)

Finalmente, preparada por una Comision de Auspicio, la Reunion Nacional de Mujeres efectuada ciudad de Buenos Aires entre el 11 y 13 de abril de 1947 constituyo la Union de Mujeres de la Argentina. (11)

Actualizando tradiciones

La persistencia de la JV y las AB en la UMA puede observarse en tres aspectos que se desarrollan a continuacion. En primer lugar, se nota en la permanencia material de filiales de ambas entidades. En un articulo de ?Que sucedio en siete dias?, el 22 de julio de 1947, con motivo de la Magna Asamblea, se refiere a la existencia de una red institucional previa que motorizo el encuentro y el esfuerzo--organizativo y economico--realizado por las organizadoras. El recuento de las filiales adherentes a esta primera reunion asi como a las siguientes permite destacar el lugar que tuvo la movilizacion de recursos preexistentes. (12)

En segundo lugar, las dirigentes del PC que ocuparon puestos en la UMA habian tenido un rol destacado en la JV o en las AB. La reconstruccion de los recorridos que realizaron las principales animadoras de la UMA antes de 1947 permite precisar los espacios de continuidad. Las trayectorias muestran el nivel de activacion de estas mujeres y senalan espacios comunes recorridos: la mayoria de las umistas dirigente de UMA pertenecia al PCA y su labor anterior las encontraba en la JV o en las AB. (13)

En tercer lugar se refiere al intento del PCA de reeditar una organizacion semejante a la de la Junta de la Victoria en cuanto a su envergadura y capacidad de absorcion de identidades multipartidarias y religiosas y de articular demandas socioeconomicas como las AB. Para lograr este objetivo uno de los principales requisitos era conseguir una convocatoria amplia que no se circunscribiera a las partidarias. En efecto, las bases de la Union de Mujeres de la Argentina asi como algunos medios senalaban que la convocatoria a la primera reunion hacia abstraccion de ideas politicas. (14) La UMA convocaba a representantes de diversas ideologias en el intento de ampliar las bases de apoyo. Efectivamente, durante el periodo pueden encontrarse dirigentes no comunistas que venian de una accion en la JV y la AB, por ejemplo las dos presidentas de UMA, Margarita C. De Ponce--representante del gremio docente--y Mane Bernardo--artista plastica de fama internacional, o Marta Vera, integrante del Partido Socialista, quien habia actuado como corresponsal en Espana para la JV y habia sido miembro del Comite de Ayuda al Gobierno Espanol del Frente Popular durante la Guerra Civil Espanola. (15) Ceffi Pitterberg, quien pertenecia a una entidad religiosa, el Centro Israelita de Ramos Mejia, tambien habia estado en la JV. Entre las peronistas figuran Maria Vazquez, presidenta del Centro Femenino del Norte--AB de la entreguerras--y Dalinda J. De Ocaranza. Tal vez excepcionales, estas peronistas pudieron ser las menos insertas en la estructura partidaria peronista. (16) Tambien se encontraba Aura Fleitas, de familia radical del litoral que hasta la decada de los '70 no era del PCA.

Si bien es indudable que la UMA fue un emprendimiento del PCA, tambien se realizo la propuesta de formar una agrupacion de masas que aglutinara a mujeres de vastos sectores politicos e ideologicos. En efecto, el peso de las impulsoras en la UMA llevaria a pensar en el movimiento como un satelite del PCA que se utilizo para "camuflar" las tareas partidarias en un contexto politico dificil. Segun Tarrow, una subjetividad previa al movimiento, la comunista, habria construido ciertos valores para promover su propia subjetivacion (Tarrow 1997). En este sentido, el PCA busco constituirse como sujeto dinamizador de un movimiento social como la UMA. Sin embargo, se puede contraponer esta vision de Tarrow con la de Melucci (Melucci 1998), quien rescata un sujeto que no precede a la accion colectiva sino que se constituye en ella. Asi, las militantes del PCA cambiarian al calor de la participacion en la UMA. Mas alla de la estrategia del PCA y de la actividad comunista en la UMA, debe entenderse que la pretendida dinamica de masas, por definicion, obligo a desbordar los limites partidarios e incluyo otras posturas. Ademas de la participacion de mujeres apartidarias o de partidos como el peronista o socialista, puede senalarse que la estructuracion misma de la entidad estuvo lejos de garantizar la homogeneidad ideologica entre las afiliadas de base. Las filiales se organizaban con cincuenta adherentes que dificilmente podria garantizar el partido. Al mismo tiempo, entidades ya constituidas se adherian sin perder autonomia. Las practicas de autogestion que realizaban senalan que las acciones eran menos organizadas desde arriba. Finalmente, es destacable senalar que muchas veces perseguidas por el gobierno, las umistas se articularon en un espacio de demandas que da cuenta de la envergadura que tuvo el movimiento y del mantenimiento de ciertos lazos de un frente democratico que se constituyo como oposicion al peronismo, aunque esta fuera heterogeneo en sus componentes y sumamente desarticulado en su tarea de confrontacion. Este aspecto puede ilustrarse con la inusual situacion de un diputado conservador, Reynaldo Pastor, presentando en la Camara un pedido de indagacion por la detencion y tortura, entre otras, de una militante de la UMA (17) o con el espacio que el diario La Prensa le dio a reclamos de la UMA y el eco que se hizo de varios de sus argumentos (Ramacciotti 2004).

Se coincide con Acha en la existencia de una tension en estos primero anos del gobierno peronista entre las directivas del PCA y la dinamica de una organizacion de masas (Acha 2003). El plano en que la UMA resolveria esta dispersion se indaga a continuacion.

La subjetivacion femenina: mujer-madre-trabajadora-ciudadana

La preocupacion de la UMA fue formar una ciudadana consciente. El interes era constituir a las mujeres como grupo de opinion, de presion politica y como autogestoras. La UMA logro--aun con la lectura de clase sobreimpresa en la individualidad femenina--constituir una actriz defensora de sus derechos particulares. La constitucion de la ciudadania femenina estaba encuadrada para la UMA en una practica amplia que trascendia los espacios tradicionales de ejercicio politico. Las mujeres eran impelidas a la movilizacion a partir de sus demandas cotidianas y se generaba un compromiso que las subjetivaba politicamente. La internalizacion de ciertos cliches politicos existio, pero la novedad en la UMA fue el modo en que logro plasmar una agencia femenina que desplegaba emprendimientos en los puntos mas distantes y con una envergadura inusitada. Como movimiento social, el objetivo y gran problema era sostener la creencia de que las injusticias no se agotaban al conseguir respuestas a algunas de las demandas concretas y para ello las organizadoras aguzaron sus estrategias de concientizacion.

Respecto de la trabajadora y a diferencia de la Junta de la Victoria y mas cercana a las AB, la constitucion de la red de militantes de la UMA excluyo el componente aristocratico del perfil de las afiliadas. La orientacion de la actividad estuvo centrada eminentemente en las mujeres trabajadoras en un sentido amplio. De ellas, y merced al esquema materialista del PCA visible en este movimiento, podia esperarse una accion revolucionaria significativa, dado el lugar que ocupaban en el sistema productivo. La UMA tuvo en el espacio fabril una puja directa con el peronismo que, a traves de las mejoras que este sector habia adquirido con el peronismo, se habia volcado en gran numero a el. El slogan que la UMA utilizo, retomando las demandas europeas, atraveso su organo de difusion: "a igual trabajo, igual salario." (18) Sin embargo, aun siendo un potencial polo dinamico, las trabajadoras eran un universo acotado en el mundo femenino. En este sentido, las trabajadoras no podian ser modelos exclusivos de umista. El reconocimiento de las tareas domesticas del ama de casa como trabajo digno de ser reconocido y asistido por el Estado ayudaba a ampliar el universo. Sin embargo, las especificidades de esta tarea no terminaban de explicarse en terminos de oposicion antagonica a un dominador, como en el caso de las obreras y campesinas frente a capitalistas y terratenientes, pues ese sujeto dominante y opresor era el esposo, el padre o el hijo. La UMA no avanzo sobre la relacion varon-mujer y por lo tanto esta relacion se mantuvo como una relacion de subordinacion de la que no pudieron dar cuenta acabada, aunque reconocieran la situacion y pudieran describirla. De hecho, uno de los mayores problemas que tenia la UMA respecto de la relacion varon-mujer era que no lograba explicar por la via de la interpelacion al Estado problemas tales como la desvalorizacion de la tarea domestica, de la doble o triple jornada, o--y esto era lo mas complejo--no cuestionaba la division sexual del trabajo en ese espacio. (19)

La ciudadania politica era el otro campo que a la luz de la ley de derechos politicos femeninos cobraba mas relevancia. Tanto en los debates parlamentarios como en la prensa, la ciudadania a la que habilitaba la sancion de la ley 13010 quedaba bastante sesgada. La insistencia en el sufragio pareceria querer centrar la atencion en este aspecto de los derechos politicos, desviandolo por un lado de la condicion de elegibilidad de las mujeres, y por otro de otras practicas politicas tales como las realizadas en agrupaciones politicas y civiles. El importante logro del voto quedaba constituido como un cerco que limitaba la aprehension total de los derechos politicos, en tanto primaba la gestualidad electoral como unica faceta de los derechos politicos que constituian a la mujer como ciudadana.

Esta ley tuvo importantes consecuencias para la organizacion de los partidos politicos. El PCA habia medido su caudal electoral en 1946. Este habia crecido sensiblemente, pero no era suficiente para ganar por si solos en las urnas frente al peronismo. En este estado de cosas cobra relevancia la rama femenina del partido para encauzar la formacion de la ciudadania de las mujeres las cuales sucumbian a las acciones evitistas. Codovilla y de la Pena cargaban las tintas contra Evita y sus concepciones maniqueas del sufragio (de la Pena 1948, 15). Para ambos, las estrategias peronistas se basaban en un quiebre del sentido "verdadero" de ciudadania. La educacion ciudadana de las mujeres en el marco de un movimiento de masas lograria no tanto la adhesion directa al PCA, sino a las ideas que este impulsaba. El esquema subyacente no era otro que el de la vanguardia ilustrada que lograba apoyo masivo cuando el conjunto tomaba conciencia.

En este esquema del PCA, la UMA entraria como organizadora del proceso de concientizacion ciudadana. En el periodo 1946-49, la organizacion tradujo en las paginas de su organo de difusion la idea de que la ciudadania no se resolvia en la mera gestualidad electoral. A diferencia de la retorica elegida por el PCA, en Nuestras Mujeres no se observan, entre 1947 y 1949, ataques directos a las practicas evitistas. Los articulos referidos al tema de los derechos politicos de la mujer estuvieron centrados, mas que en la campana electoral, en torno a la necesidad de las mujeres de empadronarse para constituir el electorado. (20) Para ello, la animo al empadronamiento y le facilito a traves de la revista informacion de los distintos pasos para lograr la obtencion del DNI al tiempo que incluyo varias notas en las que rescataban las impresiones positivas de varias mujeres que concurrian a la inscripcion o que, merced a ella, habian podido participar en instancias electorales. Su preocupacion estuvo en formar una ciudadana consciente mas que una electora consecuente. Si la UMA no se ajusto estrictamente a la logica del PCA, ello fue debido a que la concientizacion ciudadana llevaria a la eleccion adecuada. La falta de referencia concreta al PCA y a la coyuntura electoralista es un indicio de la ausencia del proselitismo partidario en este primer periodo de la UMA, lo cual cambiara para los preludios de las elecciones de 1951 en las que votarian por primera vez las mujeres. Entonces se resaltaron las voces de las candidatas, en especial las del PCA, y la cuestion electoral en si misma.

En terminos de ciudadania, la mayor preocupacion de la UMA se relacionaba con la formacion de las mujeres como grupo de opinion y de presion politica y como autogestoras. El primero quedo evidenciado, en este periodo formativo en las demandas que las actrices realizaban frente al Estado--y sus distintas instancias administrativas--o las empresas particulares. Sin embargo, la UMA no solo se quedo en el plano de las demandas al estado. La entidad y sus filiales, dando muestras de su vitalidad y compromiso, lograron organizarse para "suplir" las falencias a la espera que el Estado asumiera sus responsabilidades. Entre las practicas de autogestion merecen destacarse las ferias (para abastecer de productos a precios accesibles) y la instalacion de jardines de infantes (si bien numericamente no fueron extendidos, la presencia de los mismos daba cuenta de la preocupacion y la necesidad de ellos que tenian las madres trabajadoras). Por otro lado, en las filiales de la UMA no estaban ausentes los talleres de corte y confeccion con lo que no solo se satisfacian los dictados de la moda (que tenian una pagina, a veces doble, en la revista) sino que permitian entregar ropa a familias desprotegidas y a abaratar los costos de la canasta familiar. La filial se convertia en un espacio nuclear en el que ademas podian encontrarse bibliotecas, se organizaban charlas, exposiciones y concursos, entre otras, y donde se propiciaban la solucion de problemas de toda indole.

Sin embargo, asi presentada, la mujer parecia desdoblarse constantemente en trabajadora (y todas las facetas alli implicitas) y ciudadana. Habia que encontrar un aspecto de la feminidad que fuera aglutinante de todas esas identidades sin caer en un esencialismo extremo, es decir, sin suponer una esencia femenina que fuera dada e inmanente y que, por lo tanto, no pudiera cambiar. Tomando el rol socialmente asignado a la mujer, la maternidad, la UMA lo transformo en el eje de la subjetivacion socio-politica de la mujer: se inscribio en una postura ya presente en el periodo anterior. La UMA reconocio la relacion de subordinacion de las mujeres en el capitalismo como parte de la clase trabajadora y marco, en esa esfera, el "plus" que ellas tenian en razon de su sexo. No pudiendo pudo plantear la relacion de subordinacion en terminos antagonicos, las volvio relaciones de opresion (Laclau y Mouffe 1987, 172).

En este juego la retorica de la "madre" alcanzara el status de modelo femenino. (2) En el lograron amalgamarse las pretensiones de universalidad que el movimiento tenia. Sin embargo, no alcanzaba con invocar a la madre como identidad mujeril: era necesario darle un nuevo contenido a la expresion acorde a las expectativas. La figura de la madre quedo mixturada con la de la trabajadora y, a la luz de los cambios que se producian en ese momento, con la de ciudadana. De este modo construyo la categoria de mujer-madre-trabajadora-ciudadana como depositaria de ciertas caracteristicas tambien imbricadas como consciente-luchadora-abnegada. NM construyo imagenes modelicas de mujeres con coraje que superaban las adversidades en pos de su amor maternal que las llevaba a luchar por las causas justas (como podian serlo las huelgas en las que intervenian sus hijos, las demandas de alimentos, etc.). Encarnada en distintas mujeres de la historia, la UMA elevo a Dolores Ibarruri, la dirigente del PC espanol, como representante de este perfil. Conocida como la Pasionaria, su "!no pasaran!" recorrio el mundo representando la lucha por la independencia de las fuerzas fascistas de Franco (1936-39). Dolores Ibarruri continuo su lucha hasta su muerte. En los '40 impulsaba la organizacion de las mujeres y llamaba a resistir al franquismo. Madre, dirigente, companera, revolucionaria, fue simbolo para las umistas de esa identidad buscada.

La paz fue el lugar de realizacion de lucha de la madre. Paz que involucraba tanto el frente politico internacional como el economico y social. Respecto del primero, los lazos con Espana fueron dispositivos claves para disparar esa sensibilidad femenina hacia una solidaridad internacional. Movilizaciones, petitorios, ayudas e incluso una nueva estrategia dentro del repertorio de accion: la comunicacion directa con las presas politicas a traves de cartas. (22) De este modo, la UMA buscaba sostener el compromiso que la JV habia logrado en torno a la cuestion espanola. Con ello se resolvia el problema de como continuar la organizacion de las mujeres explotando el contexto de oportunidades creado en el pasado. Consignas como "No queremos la guerra, por la vida de nuestros hijos defendamos la paz" o "Las cunas de sus hijos dictan a las madres un mensaje de paz" ejemplifican esta postura.

La madre como figura universal permitio reforzar los vinculos solidarios contribuyendo a crear un nosotras colectivo. De este modo se alcanzaba una implicacion individual en la UMA propiciada por las redes de reclutamiento y los elementos simbolicos ya activados que jugaban en el reconocimiento del valor de los incentivos para la participacion (Melucci 1998, 63).

Efectivamente, la lucha por la paz no era una lucha en abstracto o meramente politica, se jugaba, a su vez, en el plano economico internacional donde el antiimperialismo era su aliado. La guerra tenia un condicionante eminentemente material y la resolucion del conflicto asi lo habian demostrado: "Es necesario impedir que mediante la guerra, basada en la energia atomica, los grupos reaccionarios y egoistas de Wall Street logren dividir al mundo en mercados que absorben los productos de sus factorias y en campos abastecedores de materias primas, a precios que solamente ellos fijarian" (NM 1-2-1949, 4). Esta condena al imperialismo permitia ubicar la lucha por la paz en la cotidianeidad de esas mujeres que dia a dia debian sortear innumerables inconvenientes para sostener a sus familias. Las primeras medidas del gobierno peronista habian sido elocuentes de las dificultades a resolver en el plano socioeconomico. El abastecimiento, los precios de los productos de la canasta familiar y de los alquileres, asi como los problemas de infraestructura (sanitaria, edilicia, etc.), no podian resolverse sin atacar lo que los sustentaba: el imperialismo. La UMA hizo de esta situacion un nucleo fuerte de sus reclamos, pues le permitia dudar de una de las bases ideologicas del peronismo: la justicia social.

La constitucion de la ciudadania femenina estaba encuadrada para la UMA en una practica amplia que trascendia los espacios tradicionales de ejercicio politico. Las mujeres eran impelidas a la movilizacion a partir de sus demandas cotidianas y se generaba un compromiso que las subjetivaba politicamente. La internalizacion de ciertos cliches politicos existio, pero la novedad en la UMA fue el modo en que logro plasmar una agencia femenina que desplegaba emprendimientos en los puntos mas distantes y con una envergadura inusitada. La "madre" alcanzo el status de modelo femenino en el que se logro amalgamar las pretensiones de universalidad que el movimiento tenia aglutinando a la trabajadora y la ciudadana. De este modo construyo la categoria de mujer-madre-trabajadora-ciudadana como depositaria de ciertas caracteristicas tambien imbricadas como consciente-luchadora-abnegada.

La UMA no estaba instalada en una politica de la diferencia con relacion a la situacion femenina sino de la igualdad. Es decir, las mujeres alcanzarian homogeneidad legal y real con los varones en virtud de la universalidad de la ley. De alli en mas lograrian otro tipo de igualdades como las reconocidas pero no objeto de reclamo como los roles al interior de la familia. A la identificacion con un orden global se integraba una subjetivacion naturalizada de las mujeres que otorgaba una especificidad psicologica y cultural que, en muchos sentidos, se apoyaba sobre las pautas culturales vigentes. Esta caracteristica se resolvio no sin tensiones ni contradicciones. La UMA conllevo marcas distintivas que le permitieron inaugurar de la identidad femenina en los terminos en que habia sido planteada hasta entonces.

Reflexiones finales

Los canones sociales establecian un lugar reservado para las mujeres que las circunscribia al espacio domestico. Sin embargo, este parecio ser formal para las que conformaron la UMA puesto que lograron posicionarse originalmente en la denominada "esfera publica." Sus demandas encontraron respuesta efectiva sobre todo en cuestiones locales, aunque en otras recibieron maltrato y prision.

Por otro lado, el tipo de acciones colectivas descriptas otorgo a las mujeres que participaron de ella una cierta nocion de los alcances de su agencia. En este sentido, se habia logrado una red estrecha de filiales y centrales coordinadoras que lograban unificar su accion consecuentemente con sus objetivos. Las activistas desplegaron infinitos recursos creativos para difundir sus demandas, asi como para mantenerla y lograr apoyos nuevos. Buena parte de las filiales de la JV pasaron a formar parte de la UMA.

La UMA se constituyo como un movimiento que retomo planteos previos de diversa tematica. Estos se comprenden a la luz de una estrategia del PCA por reorganizar sus fuerzas y frentes de accion en un movimiento de masas femenino en el que sus cuadros formaran la vanguardia. La informacion fragmentaria hasta el momento solo permite matizar esta injerencia como un campo de lucha mas complejo que el que ubica a la UMA como mero satelite del PCA.

La UMA anudo sus lazos con las demandas que en el pasado habian aglutinado a importantes sectores de la opinion publica. La cuestion espanola fue uno de los topicos centrales en la UMA que le permitio retomar las problematicas de la democracia y del autoritarismo propias del periodo anterior, actualizadas al nuevo contexto de posguerra en el que esa puja reflejo los resabios amenazantes del pasado sobre la nueva bandera que se enarbolaba: la busqueda de la paz. Los problemas de abastecimiento e infraestructura fueron las lineas que marcaron la continuidad de las problematicas planteadas por las AB.

La indagacion de una agrupacion como la UMA permite cuestionar la idea de que el peronismo clausuro la existencia de una vigorosa sociedad civil y politica que se habia gestado en el periodo entreguerras. La indagacion de esta entidad recupera que tipo de estrategias desplegaron las actrices de agrupaciones politicas y/o civiles preexistentes para proseguir una tarea singular. Su continuidad y su expansion, aun con las dificultades senaladas con el gobierno, son indicadores de la vitalidad que sostuvieron en un contexto distinto de accion. 1949 fue el punto final de los anos formativos, dos anos en los que la UMA se fortalecio y en los que el gobierno pudo medir su capacidad de accion. Este ano marca el inicio de una escalada ascendente del endurecimiento de las relaciones con el Estado argentino quien, a su vez, reprime manifestaciones de la UMA, clausura sus locales y persigue a sus dirigentes.

Lo destacable es el modo en que, actualizando el repertorio de antano, la UMA logro extender en poco tiempo la idea de actuar como ciudadanas conscientes a traves de la formacion e impulsar practicas de autogestion como modo de conseguir sus objetivos. La indagacion de la UMA es un punto de partida para la inteleccion de una genealogia de accion femenina que aun busca su camino.

Reconocimientos

Trabajo realizado sobre la base del Informe de Avance (noviembre-diciembre 2003) de la Beca de Perfeccionamiento en la Investigacion de la UNLP bajo la direccion de Dora Barrancos y Javier Balsa. Investigacion en curso. Agradezco a O. Acha, A. Bisso, C. Barry, I. Cosse, C. del Franco y K. Ramacciotti la generosidad con las fuentes, ideas y producciones que aportaron para la realizacion de este trabajo; a D. Barrancos, J. Balsa y A. Viguera por sus observaciones y paciente conduccion; a S. Pelaez, E. Scirica y M. Salgado por su comprometida correccion; a Tati--encargada del archivo del Comite Central del PCA en Capital Federal--por su cordial atencion; a G. Garabedian--mi fraterno asistente--por dar con la UMA, a E. Odorizzi por su trabajo responsable y contenedor y a las entrevistadas por concederme su tiempo y el precioso registro de su palabra.

Notes

(1.) Por ejemplo, la creacion durante la gestion de Peron en la Secretaria de Trabajo y Prevision de la Direccion de Trabajo y Asistencia a la Mujer.

(2.) Para Cattaruzza, entre 1939 y 1941, se asiste al "antiimperialismo vehemente" (Cattaruzza 2001, 435).

(3.) Tambien en Junta de la Victoria Boletin informativo, no 3, s/e, Buenos Aires, Junio 7 de 1946, p. 2.

(4.) Tambien se clausuraron Accion Argentina, la Confederacion Democratica Argentina de Solidaridad y Ayuda a los Pueblos Libre, la Asociacion de Ayuda a los Rusos Victimas de la Guerra, Argentina Libre, la Confederacion General del Trabajo; La Liga Argentina por los Derechos Humanos (Bisso 2002b).

(5.) Altamirano senala que este periodo tactico del PCA de apoyar lo positivo y criticar lo negativo llega hasta 1949 en que tras la reforma de la Constitucion vuelve a verse al peronismo como nazismo (Altamirano 2002, 246).

(6.) Segun Sineau, las experiencias electorales del comunismo frances e italiano eran elocuentes respecto de la relacion negativa entre electoras y votos a las comunistas. El peso de las catolicas no podia desestimarse, lo que llevo a una revision de la politica para con las mujeres que los volco a "acciones ante las trabajadoras sindicadas, propaganda destinada a las amas de casa, desarrollo de organizaciones femeninas satelite (Union de Mujeres Italianas, Francesas, etc.)" (Sineau 2000, 577 y 578).

(7.) Planteados en el X congreso del PCA por Arnedo Alvarez y en el XI por Codovilla. Horowitz sostiene que los sindicatos comunistas "constituyeron el sector mas dinamico del movimiento obrero (...) [y] registraron la necesidad de obtener cooperacion de los trabajadores no calificados y de las mujeres" (Horowitz 2001, 263).

(8.) Esta demostracion de la fuerza femenil peronista no ha sido ponderada aunque el seguimiento de los diarios de la epoca permite inferir su dimension. En especial, Clarin, El Mundo, y La Prensa y, aunque critico, tambien La Nacion.

(9.) Fanny Edelman senala "Las comunistas que tanta pasion pusimos en la labor de la Junta de la Victoria estabamos convencidas que su ciclo se habia cumplido y en la practica, todo ese enjambre de mujeres (...), comenzo a tomar otros rumbos encauzando su accion hacia la lucha por la solucion de sus problemas concretos" (Edelman 1996, 99).

(10.) Este desdoblamiento no era inusual en el partido que contaba con numerosos frentes de participacion tanto nacional como internacionalmente y se destacaba por la febril actividad de sus militantes.

(11.) Debe diferenciarse de la mencionada agrupacion que en 1937 dirigia Schlieper de Martinez Guerrero.

(12.) Se establece cotejando los datos obtenidos a partir de la informacion hallada en la revista Mujeres en la Ayuda, Nuestras Mujeres y entrevista a una dirigente.

(13.) Las militantes del PCA que participaron en la UMA y en la JV son: Maria Rosa Oliver, Matilde Aleman, Fanny Edelman, Adela Boschi de Blanco, Maria Celia Bidon Chanal, Vicenta Simon; en Santa Fe, Lina de Monaco y Zulema Serrano--Nina--de Borzone.

(14.) Todos los medios coincidieron en la difusion de esta referencia. La Nacion, 11 de julio de 1947, p. 7 y ?Que sucedio en 7 dias? Alcira de la Pena senalaba que una de las virtudes de la UMA era que constituia "el primer intento serio de unir las fuerzas femeninas (...) su programa es amplio y en sus filas hay mujeres de todas las tendencias politicas y religiosas ..." (de la Pena, 1948, p. 22).

(15.) Comite Argentino Pro Ambulancia de Espana en "Mujeres!" Organizacion Argentina Antiguerra, I, no 2, mayo 1937, p. 7.

(16.) Agradezco esta hipotesis a C. Barry.

(17.) La Nacion, 29 de abril de 2004, "Parlamentarias. Diputados. El diputado Pastor pidio que se investiguen detenciones."

(18.) La revista de la UMA esta atravesada por articulos dando cuenta de esta preocupacion y a su vez reflejan las acciones concretas realizadas para su resolucion.

(19.) Ejemplo de esta posicion: "El dia ha pasado. Ambos esposos han cumplido duras jornadas. Pero la mujer ha realizado, ademas de sus tareas en la fabrica, las que le corresponden como ama de casa y madre. Y esta mujer, que en la fabrica cumple un trabajo tan eficiente como el hombre y en su vida trabaja mucho mas; gana mucho menos" (NM 17-7-1948).

(20.) Las futuras ciudadanas parecian reticentes con dicho tramite (que implicaba largas colas con la consecuente perdida de tiempo y dinero) y la UMA insistio mas en este punto que en la denuncia de las acciones dilatorias que las instancias administrativas mostraron para con la implementacion de la ley (Valobra, 2002).

(21.) Las tapas de la revista a lo largo de este periodo son un ejemplo de lo importante que resulto la maternidad como estrategia de convocatoria que ampliara el espectro de participantes. Solo una portada utilizo la imagen del padre (NM, 1-8-1948). Su singularidad confirma lo expresado.

(22.) Ademas de las cartas aparecidas en NM, en 1949, un boletin especial de la UMA titulado "La mujer espanola, martir de la Libertad," reproducia varias misivas.

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ADRIANA MARIA VALOBRA

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Author:Valobra, Adriana Maria
Publication:Canadian Journal of Latin American and Caribbean Studies
Date:Jul 1, 2005
Words:10178
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