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La crisis del sistema de partidos politicos en Bolivia: causas y consecuencias.

Resumen. Este articulo se propone abordar algunas de las causas que han provocado la crisis actual de los partidos politicos en Bolivia. En primer lugar, se analizan los cambios del sistema de partidos politicos ocurridos en las elecciones de 2002, asi como sus principales consecuencias. En segundo lugar, se trata de detectar las tendencias de descomposicion del sistema de partidos y del liderazgo politico en el nuevo escenario que emergio con el derrumbe del gobierno de Gonzalo Sanchez de Lozada en octubre de 2003. Finalmente, el articulo analiza el gobierno apartidista de Carlos Mesa e intenta explorar las perspectivas mas probables que se derivan de este escenario para los partidos politicos. Se plantea que el problema crucial es el de atacar la descomposicion interna de las organizaciones partidarias y de la atomizacion del sistema de partidos. Asi, los partidos y liderazgos politicos han perdido credibilidad y autoridad y los politicos tienden a camuflarse como antipoliticos.

Abstract. This article deals with the main causes of the current crisis of the political parties in Bolivia. The first part analyzes the changes in the political system stemming from the 2002 elections, as well as its main consequences. The second part examines the decomposition of the political system and the erosion of political leadership in the aftermath of the demise of President Gonzalo Sanchez de Lozada's government in October 2003. Finally, the article analyzes the current non-partisan administration of President Carlos Mesa. The author discusses the future of the political parties and the main challenges that lay ahead of them. In this context, political parties and leaders have lost credibility and authority, and many politicians tend to present themselves as "anti-political."

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Desde hace muchos anos, el sistema democratico en la region andina esta asediado por una compleja crisis de gobernabilidad que se origina principalmente en la fragmentacion de la representacion politica y de los sistemas de partidos asi como en el desmantelamiento de las capacidades de los Estados para hacer frente a las crecientes demandas y conflictos sociales. En este panorama, Bolivia era una relativa excepcion por su estabilidad politica y economica que se baso en tres factores: un moderado crecimiento economico entre 1989 y 1997 de 4% anual, gobiernos de coalicion estables y reformas institucionales del Estado que evitaron alternativas neopopulistas y autoritarias similares a las de Alberto Fujimori en Peru y Hugo Chavez en Venezuela. Sin embargo, a partir del segundo gobierno de Hugo Banzer (1997-2001), el estancamiento de la economia, la crisis fiscal, la polarizacion politica, el surgimiento de movimientos indigenas contestatarios y la multiplicacion anomica de demandas y conflictos sociales y regionales se constituyeron en manifestaciones de una prolongada crisis de gobernabilidad que ha ensombrecido las perspectivas de supervivencia del regimen democratico.

La caida del gobierno de Gonzalo Sanchez de Lozada en octubre de 2003--a raiz de una revuelta popular limitada al occidente del pais--fue el climax de esta crisis. No solo significo la derrota politica de un lider politico y del principal partido del gobierno; tuvo tambien dos consecuencias catastroficas para el sistema politico: el derrocamiento de dos partidos relevantes--el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y el Movimiento Izquierda Revolucionaria (MIR)--que conformaron los gobiernos democraticos desde 1985 y el aparente fin del sistema de gobiernos de coalicion. Como resultado de esta crisis de gobierno y Estado, el gobierno de Mesa lanzo un fragil experimento de "gobierno sin partidos" que ha estado atrapado en una logica de ingobernabilidad. En consecuencia, Bolivia plantea, en la actualidad, la misma problematica de sistemas politicos en los cuales dos requisitos fundamentales de la viabilidad de regimenes democraticos se estan desvaneciendo: la existencia de partidos politicos y de Estados capaces de cumplir con sus funciones basicas. La democracia boliviana se encuentra particularmente en una grave encrucijada porque los partidos politicos como actores claves del sistema politico--sin ellos no hay democracia--estan desgastados y arrinconados en un panorama antipolitico y antipartido que ellos mismos han creado.

Dado que los partidos no han estado a la altura de los desafios economicos y sociales, parece necesario cambiar de optica en el analisis de la crisis que afecta a los partidos. El enfoque teorico que planteo en este trabajo parte de la hipotesis principal de que los partidos politicos y el sistema que ellos conformaron no se enfrentan a una serie crisis de descomposicion, sobre todo, por la volatilidad de la representacion politica--este es el planteamiento predominante que remite el problema a una crisis de confianza y credibilidad, lo cual es casi una tautologia, sino por las deficiencias y fracasos de los partidos en la gestion gubernamental y estatal. La crisis de la representacion politica es una consecuencia de la crisis de los partidos como actores gubernamentales y no a la inversa. Desde esta perspectiva, la cuestion esencial seria: ?por que los partidos no han tenido la capacidad de cumplir suficientemente con las funciones que la teoria politica y el sistema democratico les atribuyen? Y como derivacion tambien el problema que suscita la crisis en Bolivia y en la region andina: ?Pueden los movimientos sociales, o podran las llamadas "agrupaciones ciudadanas" y los candidatos independientes mejorar la representacion politica y sustituir a los partidos politicos como postulan la nueva Constitucion Politica del Estado y muchos dirigentes sociales, incluso dirigentes politicos como el ex-presidente Jorge Quiroga? ?Es posible la democracia sin partidos politicos? Son tan grandes los contrastes entre la teoria de los partidos y el deficit de funcionamiento de estos en America Latina que sorprende que haya un vacio enorme en la reflexion sobre las causas de esta gran brecha. (1)

Este articulo se propone abordar algunas causas que han provocado la crisis actual de los partidos politicos. En primer lugar, analiza tanto los cambios del sistema de partidos politicos ocurridos en las elecciones de 2002 como sus implicaciones principales. En segundo lugar, trata de detectar las tendencias de descomposicion del sistema de partidos y del liderazgo politico en el nuevo escenario que emergio con el derrumbe de Sanchez de Lozada. Finalmente, el articulo analiza el gobierno apartidista de Carlos Mesa como resultado de esta crisis e intenta explorar las perspectivas mas probables que se derivan de este escenario para los partidos politicos.

Recomposicion efimera del sistema de partidos: del multipartidismo moderado al multipartidismo polarizado

A partir de las elecciones de 1985, Bolivia tuvo un sistema multipartidista moderado que descansaba en un eje central o tripode de tres partidos--el MNR, el MIR y Accion Democratica Nacionalista (ADN), cada uno de los cuales fue el pivote de cuatro gobiernos de coalicion. En terminos historicos, la constitucion de este sistema de partidos fue crucial. Antes de la revolucion de 1952, Bolivia habia conocido--en el contexto de un sistema politico oligarquico--un sistema multipartidista excluyente y de reducida capacidad de representacion. La revolucion de 1952 no trajo como consecuencia un sistema de partidos, sino el predominio absoluto de un partido verdaderamente hegemonico--el MNR--que llego a confundirse con el Estado, asemejandose al Partido Revolucionario Institucional (PRI) mexicano, pero sin llegar obviamente a alcanzar la solidez y longevidad extrema de este. Solo con la transicion a la democracia se fue configurando un sistema multipartidista que devino en pocos anos de fragmentado y polarizado en un sistema moderado--sustentado en el consenso basico sobre la necesidad de impulsar la democracia representativa y la economia de mercado--y en el cual ningun partido ejercio un real dominio hegemonico.

Despues de confrontaciones destructivas entre los partidos y entre estos y los movimientos sociales durante la fase de transicion a la democracia, los partidos llegaron a conformar un sistema de partidos, es decir, un sistema donde las interacciones partidarias se hacen de acuerdo a reglas de juego que norman la competencia democratica por el poder. A partir de 1985 y coincidiendo con las reformas estructurales de la economia, el sistema de partidos empezo a perfilarse como un sistema multipartidista moderado, caracterizado por tres elementos claves: una distancia ideologica relativamente leve entre los partidos grandes, una tendencia a la formacion de coaliciones entre partidos de distintas posiciones; y una competencia partidaria predominantemente centripeta (Sartori 1987, 227).

Cuatro factores historicos importantes incidieron en la formacion de este sistema de partidos: 1) la derrota y el desplazamiento politico de los partidos de la izquierda tradicional y del movimiento sindical, orientados desde los anos cincuenta en objetivos radicales de cambio social y politico; 2) la emergencia de posiciones centristas y gradualistas en amplios sectores de la sociedad; 3) la percibida necesidad de una politica economica de ajuste estructural tras la crisis de la economia estatista; y 4) la concertacion y los acuerdos interpartidarios que hicieron posible gobiernos de coalicion. Este fue un cambio institucional decisivo para el desarrollo del sistema de partidos porque los patrones de interaccion y competencia se orientaron hacia la negociacion y concertacion entre los partidos; hacia una convergencia programatica en cuestiones de politica economica y reforma politica y, por lo tanto, hacia una competencia de tipo pragmatico de propuestas concretas mas que a una confrontacion de modelos utopicos de organizacion social y politica. En consecuencia, el gran viraje politico a mediados de los anos ochenta se produjo gracias a la implantacion de una logica democratica de acuerdos y consensos entre partidos que reemplazo la logica tradicional de guerra implacable entre los adversarios politicos desbrozando asi el terreno para una "democracia pactada" (Mayorga 1991).

?Cuales fueron los rasgos esenciales del sistema multipartidista? En primer lugar, tuvo lugar una reduccion progresiva y sustancial del numero de partidos y, por consiguiente, una disminucion cualitativa del grado de fragmentacion partidaria. La reduccion del numero de partidos llevo a un formato de sistema multipartidista moderado en torno a cinco partidos con representacion parlamentaria importante. Con altibajos, el sistema empezo a experimentar--a partir de las elecciones de 1985--una fuerte disminucion de sus componentes como se comprueba en la diferencia entre partidos y/o frentes electorales y partidos y/o frentes parlamentarios, es decir, aquellos que lograron acceder al Parlamento.

El aspecto esencial de este proceso no solo fue el descenso del numero de partidos, sino la emergencia de una estructura de triada partidista (MNR, MIR, ADN), es decir, de tres partidos relevantes en los cuales estuvieron concentrados el potencial de gobierno y la capacidad de coalicion. En las elecciones de 1985 a 1997, estos tres partidos lograron conquistar conjuntamente el 65% y el 57% de los votos y el 86% y el 54% de los escanos formando con la ayuda de partidos menores dos bloques--ADN/MIR y MNR--que se alternaban en el gobierno en coaliciones de diversa indole. Nuevas agrupaciones politicas como Conciencia de Patria (CONDEPA), Union Civica Solidaridad (UCS) y otros partidos menores solo complementaron el "eje politico" de estos tres partidos decisivos para la formacion de gobiernos. En efecto, los resultados de las elecciones de 1993 y 1997 ampliaron el espectro de partidos con importancia parlamentaria de tres a cinco partidos con la inclusion de CONDEPA y UCS.

En segundo lugar, un rasgo definitorio del sistema multipartidista moderado fue la persistencia de mayorias relativas, razon por la cual ningun partido tuvo una verdadera hegemonia politica. Pero la ausencia de una hegemonia mono o bipartidista fue compensada por la formacion de un tripode de partidos capaz de incorporar a nuevas fuerzas politicas. En tercer lugar, en el contexto de la nueva politica economica, el sistema partidario desarrollo un tipo de competencia centripeta que redujo sustancialmente la tradicional polarizacion y los antagonismos entre las tendencias de democratizacion liberal y la izquierda tradicional. Las distintas experiencias partidarias en los gobiernos de coalicion--y sobre todo, la ruptura del Pacto por la Democracia entre el MNR y ADN en 1989--trajeron consigo un patron de competencia bipolar puesto que la alternancia en el poder se ha producido entre el MNR, por una parte, y ADN en alianza con el MIR, por otra parte.

Es cierto que entre 1985 y 2000 nuevas fracturas ideologico-politicas entre los partidos que abogaban por la democracia representativa, la economia de mercado y el rol regulador del Estado, y aquellos que expresaban orientaciones populistas, comunitaristas y particularismos etnico-culturales marcaron la lucha politica. Sin embargo, no tuvieron una influencia decisiva sobre el sistema politico. Al contrario, la dinamica de relativa polarizacion que se desato con la emergencia de CONDEPA y UCS--dos partidos populistas de distinto signo, impulsados inicialmente por tendencias antisistemicas, fue neutralizada por los efectos centripetas del sistema de partidos y del sistema de gobierno llevando a una rapida integracion de estos partidos neopopulistas y a la virtual desaparicion de las organizaciones de la izquierda marxista (Mayorga 1995). Las contradicciones tradicionales entre la izquierda marxista-populista y las corrientes de derecha antidemocraticas se desvanecieron ampliamente. Como resultado, el espectro politico quedo claramente definido por los partidos del "centro democratico", junto a un ambiguo proceso de resurgimiento y simultaneamente de rapida absorcion de actores y movimientos neopopulistas. En este panorama, no cuajaron hasta las elecciones de 2002 los esfuerzos de organizar partidos o movimientos politicos sobre principios exclusivamente etnico-culturales y concepciones fundamentalistas. Por un lado, la politica de inclusion en el sistema de representacion continuaba siendo una de las asignaturas pendientes de mayor relevancia de los partidos politicos, porque estos no tuvieron la capacidad de representar las demandas etnico-culturales; por otro lado, se hacia evidente, en la decada de los ochenta, la poca fuerza de las tendencias fundamentalistas y puramente indigenistas.

En resumen, cinco fueron los rasgos estructurales fundamentales del sistema multipartidista boliviano: un numero efectivo de cinco partidos; la vigencia de un formato tripartidista, es decir, de una triada de partidos relevantes parar la formacion de coaliciones gubernamentales con mayoria parlamentaria; el pluralismo moderado y una polarizacion ideologica leve entre los partidos relevantes del sistema; la persistencia de mayorias relativas; y una competencia partidaria predominantemente centripeta. (2)

Las consecuencias de las elecciones generales de Junio de 2002

Para comprender la actual situacion politica de un gobierno sin base partidaria y los problemas principales del sistema de partidos es indispensable remontarse a las elecciones presidenciales y parlamentarias del 30 de junio de 2002 debido a los profundos efectos que tuvieron sobre el sistema de partidos. Estos efectos fueron fundamentalmente a) una significativa reconfiguracion de los partidos relevantes del sistema, b) una fuerte polarizacion entre los partidos predominantes y nuevas fuerzas politicas, c) un avance cualitativo de la representacion politica por la inclusion de sectores indigenas y campesinos al sistema politico, y d) una importante redistribucion territorial del voto.

En primer lugar, las elecciones de Junio de 2002 generaron una recomposicion significativa del sistema de partidos politicos. La mayoria de analistas habian pronosticado entonces un derrumbe inminente del sistema. Pero esto no sucedio porque--a pesar de la dualidad de actitudes del Movimiento al Socialismo (MAS), el Movimiento Indigena Pachakuti (MIP) y la Nueva Fuerza Republicana (NFR) frente al orden democratico, las reglas de juego de la competencia politica no perdieron su vigencia. El sistema de partidos se mantuvo como un conjunto estable de partidos que interactuan segun reglas de juego aceptadas por todos. Lo que ocurrio fue un serio desgaste del sistema de partidos por la desaparicion y declinacion de algunos de sus componentes y la aparicion de otros. Esto equivalia, en rigor, a una metamorfosis pero no a una disolucion del sistema de partidos como tal.3 Es indudable que el tripode de partidos se deshizo. Habiendo obtenido en las elecciones de 1997 el 22.26% de los votos y 45 escanos, ADN sufrio una catastrofica derrota convirtiendose en un partido marginal y al borde de la desaparicion puesto que logro solo el 3.4% de votos y 5 escanos. Esta derrota mayor fue previsible y casi un resultado esperado debido a la ineficaz gestion del gobierno de Banzer, cuya muerte termino por comprometer seriamente el futuro del partido. Para el sistema politico, la marginalizacion de ADN supuso ciertamente el comienzo del ocaso del eje de partidos que sostuvo el proceso democratico hasta ahora.

Sin embargo, la descomposicion del tripode MNR, MIR, ADN no trajo como consecuencia inmediata el derrumbe conjunto de los tres partidos que lo conformaban ni tampoco el colapso total del sistema partidario. El tripode dejo de existir pero el MNR y el MIR mantuvieron provisionalmente, aunque debilitados, su posicion de partidos relevantes con capacidad de coalicion para formar una nuevo gobierno. El MNR gano las elecciones por una ligera mayoria relativa del 22.46% de los votos; sin embargo, obtuvo la bancada mas fuerte de 47 escanos mientras que el MIR con el 16.32% de los votos se coloco como tercera fuerza parlamentaria con 31 escanos de un total de 157 escanos. Estos resultados, asi como las presiones de la Embajada de los Estados Unidos para evitar el ascenso del MAS, abrieron la posibilidad de que el MNR y el MIR armaran una dificil coalicion parlamentaria y gubernamental, inicialmente con 78 escanos o el 49.67% del Congreso--casi la mayoria absoluta de 79 escanos --para luego obtener la mayoria absoluta con el apoyo de UCS (83 escanos o el 52.85% del total de escanos). Por lo tanto, las elecciones de 2002 no desbarataron el sistema de partidos ni dieron lugar a otro eje politico alternativo con capacidad de acceder al gobierno. Sin embargo, el porcentaje de escanos del MNR y el MIR, como columna vertebral de la nueva coalicion, significaba ya un serio debilitamiento de los partidos relevantes y de las coaliciones gobernantes si las comparamos con anteriores coaliciones como el Pacto por la Democracia en 1985 entre MNR y ADN que tuvo 75% (119 escanos) o el Acuerdo Patriotico en 1989 entre el MIR y ADN que logro 60% (94 escanos).

El sistema de partidos sufrio tambien una sustancial modificacion porque los dos partidos neopopulistas que surgieron a fines de la decada de los ochenta se hundieron: UCS paso a la marginalidad al obtener solo el 5.5% de los votos y 5 escanos, y CONDEPA colapso totalmente con apenas el 0.36% de los votos perdiendo asi su personeria juridica. Para tres de los cinco partidos importantes desde 1989, las elecciones significaron entonces la tumba o una caida en picada de la cual sera muy dificil recuperarse. Por otras dos razones, se puede decir que la recomposicion fue igualmente importante. Por un lado, nuevos movimientos campesinos se transformaron en movimientos politicos logrando una representacion politica de caracter historico. El movimiento cocalero, organizado en el MAS, se ubico en segundo lugar con el 20.94% de los votos y 35 escanos. Si se agrega la votacion del MIP, que consiguio el 6.09% de los votos y 6 escanos, ambos movimientos alcanzaron el 27.03% de los votos y 41 escanos que constituyen el 26% del total de escanos en el Parlamento. Por el otro lado, NFR se ubico, en terminos de votos, en el tercer lugar con el 20.91% de los votos pero, en terminos de escanos, en el cuarto lugar. Aunque el numero efectivo de partidos se mantuvo inalterable en cuatro partidos, es indudable que el sistema experimento una notable transformacion respecto a los actores que lo componian.

La segunda consecuencia de gran alcance fue la polarizacion del sistema multipartidista a causa del surgimiento de movimientos politicos de tendencia fuertemente antisistemica--el MAS y el MIP--y, en menor medida, de la neopopulista NFR. El poder parlamentario logrado por el MAS y el MIP polarizo el sistema de partidos porque ambos se forjaron como movimientos politicos hostiles y/o ambiguos en relacion a la democracia representativa y al modelo de economia de mercado. Se abrio asi una nueva distancia ideologica con los partidos sistemicos. El NFR contribuya a este escenario de polarizacion por ser un partido neopopulista que propone un retorno al sistema de control estatal de la economia.

Estos partidos capturaron el descontento acumulado por la critica situacion de pobreza y exclusion social, y por los graves desaciertos del gobierno de Banzer. El electorado se dividio casi en dos campos al decidirse por ofertas que proponian cambios radicales por la via del desmontaje radical--aunque no dio su respaldo a otros candidatos antisistemicos como Alberto Costa Obregon--o por opciones de reforma moderada. Pero la polarizacion no fue solo el resultado coyuntural de la insatisfaccion de una parte considerable de la poblacion, especialmente rural, con el rendimiento de los partidos y de la politica economica, sino que fue tambien un efecto del resurgimiento de tensiones etnico-culturales que estuvieron latentes desde la transicion a la democracia y asumieron ahora una forma politica con los movimientos sociales de los cocaleros del Chapare y de los campesinos aymaras del Norte de La Paz. Estamos, por cierto, ante la fuerte politizacion de conflictos economicos y sociales que se desencadenaron en el gobierno de Banzer, pero, a diferencia de lo que sucedio en el pasado, los movimientos campesinos dieron mayor impulso a las dimensiones etnico-culturales e ideologicas--la democracia comunitaria, el valor cultural-simbolico de la hoja de coca, el rechazo a la economia de mercado y la globalizacion--que ya estuvieron presentes en la practica politica de Evo Morales desde la formacion del movimiento cocalero y su ingreso al Parlamento en 1997. Como reaccion a la rigida politica norteamericana y a la drastica erradicacion de cocales en el gobierno de Banzer y Quiroga, estos valores y principios fueron explotados crecientemente como dispositivos de justificacion ideologica del principal objetivo en la lucha del movimiento cocalero, la defensa de la economia de la coca.

Algunos observadores piensan que han renacido las brechas entre la derecha y una izquierda renovada, y que el MAS es la expresion de una "nueva izquierda". Sin embargo, no se ha producido ni la resurreccion de la vieja izquierda marxista ni la emergencia de una nueva tendencia de izquierda revolucionaria. La izquierda ortodoxa--comunista y trotskista--ha desaparecido del mapa y sus exiguos resabios incrustados en el MAS no son sinonimos de renovacion o innovacion politica. Es cierto que con el MAS y el MIP se han replanteado temas de la izquierda tradicional como el anti-imperialismo, la defensa de los recursos naturales y la recuperacion de la economia estatal. Pero estos elementos ideologicos son mas bien componentes de la izquierda tradicional conservadora y no plantean un nuevo modelo economico-social sino la restitucion de un modelo populista. En el ambito de las dimensiones etnico-culturales, los programas del MAS y el MIP son tambien expresiones politicas conservadoras y utopicas que miran hacia atras. Por esto, estos partidos ponen enfasis en la defensa de tradiciones ancestrales, en la recuperacion de territorios originarios y el futuro politico como retorno al mitico pasado del Incario (MAS 2002, 59-88; MIP 2002, 121-134). En ambos sentidos, emplear el termino de izquierda es inapropiado a no ser que establezcamos una erronea homologia entre este termino, el rechazo radical al modelo economico-politico, y una concepcion ciclica de la historia.

La actual polarizacion ideologica no se puede entender entonces con los parametros tradicionales de derecha e izquierda porque los conflictos sociales se plantean, sobre todo para el MIP, desde una perspectiva etnico-cultural. Por eso, nuevas contradicciones marcan el actual escenario politico y la dinamica del sistema de partidos: contradicciones entre un modelo fundamentalista-etnico y un modelo democraticopluralista de organizacion politica, entre la democracia del ayllu (comunidad campesina indigena) y la democracia representativa, entre un modelo de economia de mercado e insercion en el proceso de globalizacion y un modelo de economia comunitaria y desarrollo nacional autarquico, entre una concepcion del rol del Estado como promotor y regulador de la economia y una concepcion de reestatizacion de la economia.

El tercer efecto de gran relevancia ha sido la inclusion de nuevos sectores sociales al sistema politico. Dadas las caracteristicas del sistema electoral de doble circunscripcion y representacion proporcional personalizada que se aplica desde 1997, el sistema democratico demostro tener una gran capacidad de inclusion y adaptacion politica a las nuevas tendencias y demandas sociales. Si comparamos con intentos previos realizados por partidos kataristas, tanto fundamentalistas como moderados, en la decada de los ochenta, es indudable que la lucha por la representacion politica autonoma de la masa indigena y campesina dio un salto cualitativo, cuya sustentabilidad esta, sin embargo, por verse. Por diversas razones, los partidos kataristas (indigenistas) nunca habian superado antes el 2% de la votacion. El salto cualitativo en las elecciones de 2002 respondio a dos tendencias de acumulacion politica de largo alcance que fueron desarrollandose en la ultima decada, particularmente a partir de la reforma electoral de 1994-1996, que ha impulsado la territorializacion del voto, y a partir de la aplicacion de la ley de participacion popular que ha creado nuevos espacios de competencia politica en el ambito local-municipal. En primer lugar, y en contraste con anteriores elecciones, grandes sectores campesinos e indigenas participaron votando por opciones propias como el MAS y el MIP fortaleciendo la tendencia hacia una representacion politico-partidaria autonoma basada no solo en demandas economico-sociales, sino en la politizacion del principio de identidad etnico-cultural. En segundo lugar, se ha producido un notable desarrollo de la representacion politica en la dimension de la representatividad, es decir, se abrio paso a la representacion "descriptiva" que satisface el requisito de semejanza por el cual un sector social o etnico-cultural tiende a elegir representantes que reflejan sus propias caracteristicas sociales y culturales. De este modo, en las elecciones de 2002, los campesinos aymaras eligieron a representantes aymaras o los cocaleros del Chapare a sus dirigentes sindicales. El otro aspecto decisivo ha sido que los movimientos indigenas desarrollaron la capacidad de transformar su fuerza de movilizacion social en poder politico e ingresar al sistema politicoinstitucional. Por consiguiente, las elecciones han sacado a la superficie no solo el potencial politico de estos movimientos sociales; han robustecido tambien la lucha de pueblos indigenas por una representacion politica propia. (4)

Lo notable es que tanto el sistema electoral como el sistema de partidos politicos no se cerraron al acceso de nuevas fuerzas sociales. Ambos desplegaron mas bien la flexibilidad suficiente para canalizarlas por un cauce politico permitiendo claramente que movimientos sociales e identitarios pudieran transformarse en movimientos politicos con representacion politica propia. (5) Fue decisiva para esta apertura la reforma electoral, realizada entre 1994 y 1996, mediante la cual los partidos politicos intentaron resolver una serie de problemas que afectaron la representacion politica y el funcionamiento del sistema de partidos. Para contrarrestar el creciente divorcio entre electores y elegidos y hacer posible una cierta autonomia de los diputados frente a las organizaciones partidarias con la representacion territorial se introdujo la diputacion uninominal. Pero en las elecciones de 1997 en las que se aplico por primera vez, el nuevo sistema electoral de doble circunscripcion demostro que sus efectos principales no radicaron tanto en la disminucion de la desconfianza hacia los partidos o en la reduccion del numero de partidos politicos y de la volatilidad electoral. Sus efectos mas contundentes--y mucho mas aun en las elecciones generales de 2002--fueron la territorializacion del voto, el perfil del diputado uninominal como gestor de politicas municipales, el reforzamiento de los partidos o movimientos con fuertes baluartes locales asi como el fortalecimiento de la representacion corporativa y etnica (Mayorga 2001b, 2001c). Precisamente movimientos politicos como el MAS y el MIP sacaron muchas ventajas del sistema electoral, incorporando a sus listas de candidatos a dirigentes indigenas con fuerte presencia en sus distritos rurales y demostrando que el sistema electoral tiene un potencial nada despreciable para promover la dimension etnica de la representacion.

Estimulado asi por el sistema electoral, el viraje cualitativo del sistema democratico residio principalmente en la politizacion del pluralismo multietnico y multicultural. Sin embargo, no es menos cierto que con este giro se destaparon discrepancias conceptuales y normativas sobre la democracia que anidan hace tiempo en el sistema politico y que estan en la raiz de la polarizacion entre dos vias contradictorias e incompatibles: una via de ruptura con el sistema democratico, propuesta por corrientes fundamentalistas en el MAS y el MIP, y una via de democracia multicultural centrada en el reconocimiento de las diversas identidades etnico-culturales dentro del contexto constitucional y normativo del sistema democratico-representativo. Ambos caminos expresan diferencias culturales y normativas que reproducen una fractura politica que el sistema politico habia empezado a conciliar de manera democratica, aunque muy limitada, con la ley de participacion popular y la ampliacion de la participacion politica al campo parlamentario. Sin embargo, estas iniciativas historicas de complementacion de dos concepciones diversas de organizacion politica, que podrian convivir con mayores probabilidades de exito en el ambito local y municipal, hizo crisis porque la politica de la participacion popular en un contexto de grandes limitaciones economicas, sociales e institucionales--especialmente en los municipios andinos--fue desvirtuada por el prebendalismo de los partidos politicos, exacerbandose asi las tensiones etnico-culturales. De esta manera, tanto la inclusion de amplios sectores indigenas y campesinos al sistema politico, como la ampliacion de la participacion politica, corren el riesgo de naufragar ante las debilidades institucionales del Estado y de los partidos politicos.

Es en este contexto que el MAS y el MIP surgieron como movimientos identitarios definiendo su accion politica y movilizacion segun la logica de la "demarcacion etnica de limites" (Eder 2001, 202). Estos movimientos comenzaron a explotar politicamente codigos discursivos insertos en el principio de la defensa de identidades colectivas indigenas para refundar el sistema politico. Como vimos, entre estos codigos estan principalmente la democracia del ayllu, la hoja de coca como simbolo cultural, la idea de la apropiacion y el control integral de "territorios originarios", y sobre todo la recuperacion de un pasado indigena considerado como epoca de oro.

Finalmente, el cuarto efecto importante de las elecciones de 2002 tiene que ver con la redistribucion territorial y regionalizacion del voto. Aunque el MNR y, en menor medida, el MIR fueron los partidos con mayor proyeccion nacional, se dibujo, como nunca antes, una geografia electoral por la cual la representacion politica se escindio territorialmente en dos grandes regiones. Las manifestaciones mas contundentes de esta fractura fueron, por una parte, el triunfo del MAS por mayoria relativa en cuatro de los cinco departamentos andinos donde esta concentrada la poblacion indigena y donde la volatilidad electoral fue especialmente alta en el pasado (La Paz, Oruro, Cochabamba y Potosi) y, por otra parte, la victoria del MNR tambien por mayoria relativa en los departamentos orientales y amazonicos (Santa, Cruz, Beni y Pando), asi como el triunfo aislado del MIR en Tarija. Por tanto, la volatilidad electoral se reflejo de manera notoria en una abrupta redistribucion territorial del voto. Cabe suponer, por ejemplo, que en el departamento de La Paz los sectores sociales que votaron en elecciones pasadas por CONDEPA, decidieron ahora su voto por el MAS y el MIP que conquistaron juntos 15 de los 34 escanos adjudicados al departamento.

Las elecciones de 2002 dieron lugar entonces a un sistema con partidos de desigual fuerza y presencia regional, fenomeno que ha sido reforzado por dos razones principales. El sistema electoral de doble distrito impulsa, en efecto, la territorializacion del voto en torno a partidos o movimientos que tienen bastiones electorales locales y/o regionales. Hay que considerar, ademas, que la eleccion por nueve distritos departamentales con sistemas electorales distintos para la eleccion de diputados y senadores ha creado una extraordinaria desproporcionalidad territorial del voto--o "malapportionment" en la terminologia de los estudios electorales--que es de las mas altas en Latinoamerica y en el mundo (Samuels y Snyder 2001). Es decir, el principio de la igualdad del voto ha sido vulnerado porque el voto de un ciudadano en Pando vale mucho mas que en La Paz o en Santa Cruz. Por ejemplo, en las elecciones de 2002, para elegir un diputado plurinominal en Pando se necesitaron 3.270 votos y en La Paz 28.377 votos. Este problema exige una nueva redistribucion del numero de diputados por departamento de acuerdo al crecimiento demografico o la creacion de un distrito nacional para la eleccion de diputados por listas partidarias.

Repensando la representacion politica y la institucionalizacion del sistema de partidos politicos

Las elecciones generales de 2002 desnudaron problemas estructurales que arrastraban los partidos politicos, particularmente en relacion a su capacidad de representacion. Un problema fundamental fue la volatilidad electoral. Los partidos defraudaron a vastos sectores de la poblacion provocando expectativas y esperanzas crecientes en nuevos lideres. (6) Como senalan los resultados de las siete elecciones presidenciales realizadas desde 1979, los nexos entre los partidos y la sociedad, reflejados en el apoyo electoral, fueron fragiles. El voto fue sobre todo la expresion de un apoyo condicional, dependiente de la personalidad de los candidatos y del desempeno efectivo de los partidos en funcion de gobierno en relacion con demandas e intereses especificos como empleo, educacion, ingreso y vivienda. En principio, no se puede afirmar que el electorado hubiera estado definido por fuertes identidades politicas, sino por la disponibilidad politica de amplios sectores pobres de la sociedad. En efecto, para vastos sectores sociales no fueron las alternativas politicas ofrecidas por los partidos politicos lo que realmente importaba, sino la probabilidad de que estos tuvieran la capacidad de resolver los problemas cotidianos de la gente. Por lo tanto, la volatilidad electoral se origino en dos causas estructurales: por un lado, en el desgaste de los partidos en funcion de gobierno a raiz de su insuficiente capacidad para obtener una "legitimacion por rendimiento" mediante politicas publicas eficaces; por el otro lado, en transformaciones profundas de la estructura social que tienen que ver con el crecimiento de la economia informal y la desaparicion de la economia estatal que erosionaron las bases sociales de lo partidos y, en consecuencia, la representacion politica.

Los partidos politicos no tuvieron electorados permanentes ubicados en una determinada clase social, si bien los partidos relevantes montaron bastiones regionales bastante estables. A partir de la crisis de la economia estatal que llevo a la disolucion de la clases obrera, los partidos importantes tendieron a actuar como "catch-all parties" buscando representar a diversas clases o segmentos sociales sin apelar directamente a algun grupo social determinado o a una ideologia clasista. Como resultado, tanto para ellos como para sus electorados, las demandas politicas se transformaron en demandas negociables y su racionalidad de accion fue, por esta razon, pragmatica. En Bolivia se ha reproducido asi un fenomeno que es mundial: la transformacion de la naturaleza de la representacion politica misma impuso un caracter fluido y funcional a los apoyos electorales.

Sin electorados estables, los partidos se vieron sometidos a fuertes oscilaciones y desplazamientos de las preferencias electorales cuya consecuencia directa fue precisamente la volatilidad electoral. Tomando en cuenta la elecciones presidenciales y de diputados entre 1979 y 1993, la volatilidad media en Bolivia fue de 36.1%. Comparandola con la volatilidad media del Peru (54.2%) y la del Brasil (70%) en periodos similares es relativamente baja. Son los sectores informales los que han demostrado un enorme grado de fluctuacion de sus preferencias electorales, lo cual evidencia tambien que no estuvieron ligados a los partidos politicos por razones ideologicas o programaticas. Con las excepciones parciales de CONDEPA y actualmente del MAS, los partidos politicos no tuvieron un arraigo en sectores sociales especificos. Asi, por ejemplo, los sectores de clase media, que entre 1979 y 1989 votaron preferentemente por ADN, desplazaron su apoyo en 1993 hacia el MNR y en 1997 y 2002 volvieron en cierta medida a apoyar a ADN y al MIR, y luego al MNR y al MIR respectivamente. De los partidos creados en los ultimos anos, quizas solo el MAS, que es en el fondo un movimiento social, tenga alguna posibilidad de transformarse en un partido con convocatoria estable, aunque restringida regionalmente a la region andina del pais, mientras que el NFR ha demostrado ser un partido fragil cuyo crecimiento a escala nacional fue mas aparente que real. Despues de la crisis de octubre de 2003, no hay elementos para sostener que el ascenso logrado por el NFR en las elecciones de 2002 con un programa populista y demagogico pudiera traducirse en una alternativa frente al decaimiento de los partidos que fueron el eje del sistema politico.

?Refleja la inestabilidad de la representacion politica una fragil y embrionaria institucionalizacion del sistema de partidos? Mainwaring y Scully han planteado cuatro criterios efectivos para diferenciar los niveles de institucionalizacion de los partidos politicos en America Latina: 1) la estabilidad en las reglas de juego y el fortalecimiento de la competencia interpartidaria; 2) la existencia de partidos con fuertes raices en la sociedad; 3) la legitimidad acordada por los actores politicos al proceso electoral y los partidos; y 4) la existencia de organizaciones partidarias bien establecidas (Mainwaring y Scully 1995, 4-6). Con base en estos criterios, estos autores clasifican al sistema de partidos de Bolivia, junto con el de Ecuador y Brasil, como un sistema de partidos embrionario. En contraste, y aplicando los mismos criterios, se podria evaluar de una manera mas positiva los niveles de institucionalizacion que relativamente alcanzo el sistema de partidos en Bolivia hasta 2002, por lo menos, en tres aspectos. En primer termino, el sistema de partidos fue exitoso en crear una relativa estabilidad de las reglas de juego y fortalecer la competencia entre los partidos. Si no fuera asi, el sistema de partidos no habria desarrollado la capacidad de acuerdos y de formacion de gobiernos estables de coalicion. En segundo termino, a pesar de la grave erosion que sufrio el sistema partidista en las elecciones de 2002, dos partidos--el MNR y el MIR--mantuvieron todavia su arraigo relativamente estable en la sociedad como se demuestra por la votacion obtenida entre 1985 y 2002. En tercer termino, no obstante el rechazo de muchos dirigentes del MIP y del MAS, ahora parlamentarios, a la "democracia burguesa", las reglas de juego y la legitimidad de los procesos electorales no fueron cuestionadas.

Es en relacion al cuarto nivel de institucionalizacion que persistieron y persisten serias dudas, especialmente por los resultados de las elecciones de 2002. Con la excepcion muy parcial del MNR y el MIR, los partidos y nuevos movimientos politicos carecen de solidas organizaciones y de estructuras internas (Mayorga 2002, 167-213). Este es, en efecto, el aspecto mas controvertido y desigual. Impulsado por la ley de partidos politicos y la ley electoral, se inicio tardiamente en 1999 un proceso de democratizacion interna de los partidos, que se estanco en una fase embrionaria. Sin definir taxativamente cuales deberian ser en concreto las normas y procedimientos, los articulos 19 y 20 de la ley de partidos politicos exigen a los partidos de modo general el ejercicio de la democracia interna estableciendo normas de eleccion y nominacion de candidatos que garanticen la organizacion y el funcionamiento democratico de los partidos. Se ha evitado asi imponer el sistema de primarias imperante en Estados Unidos que ha tenido consecuencias negativas sobre los partidos (Lijphart 1999, Dahl 1990), y que no favorece necesariamente la democratizacion de los partidos. (7)

Sin embargo, el proceso de democratizacion interna tuvo, por muchas razones, resultados muy limitados y discutibles. Fue una constante demanda de la sociedad, pero cobro impulso recien por las transformaciones que trajo consigo la ley de participacion popular, elevando al municipio a una categoria de primer orden del escenario politico antes desconocido. Las organizaciones de los partidos se vieron ante la necesidad de adecuar sus estructuras a los nuevos espacios locales. Dada la flexibilidad de la ley de partidos politicos, los procedimientos y los alcances de la democratizacion interna fueron diferentes. Una primera diferencia radico en los alcances de las elecciones internas, es decir si se debia elegir a todas las autoridades del partido, incluyendo al jefe nacional. La otra diferencia consistia en el caracter abierto o limitado de las elecciones, o bien si los ciudadanos con derecho a voto debian ser solo los militantes o tambien los simpatizantes o simplemente cualquier ciudadano como en Estados Unidos. El MNR realizo las elecciones internas en julio de 1999 antes de la promulgacion efectiva de la ley de partidos politicos en agosto de ese ano. De acuerdo a sus estatutos, el MNR establecio procedimientos para la eleccion directa de los dirigentes abarcando todos los organos de direccion nacional y territorial del partido como son la Convencion Nacional (compuesta por 642 delegados territoriales y 100 delegados funcionales y sectoriales), el Comando Nacional (compuesto por 100 delegados territoriales y 20 delegados funcionales y sectoriales) y el Comite Ejecutivo Nacional--el maximo organo de direccion--que esta conformado por el jefe nacional, dos subjefes nacionales, 9 jefes departamentales y 9 delegados electos por el comando nacional y el secretario ejecutivo. De este proceso se exceptuo al jefe nacional del partido cuya eleccion sigue siendo una atribucion de la Convencion Nacional. El derecho a voto fue ejercido principalmente por los militantes, pero fue ampliado a los simpatizantes que en el momento de elegir a sus candidatos debian firmar su adhesion al partido.

Comparando las tres elecciones internas de los partidos realizadas entre 1999 y 2001, es claro que el unico partido que logro democratizar de manera limitada sus estructuras internas y ademas renovar sus organos de direccion ha sido el MNR. Aunque hubo tambien irregularidades en los comicios, estas no fueron de una gravitacion negativa. Por el contrario, en terminos generacionales y de renovacion, estas elecciones tuvieron cierta importancia, porque llevaron a la derrota de la llamada "guardia vieja" y al ascenso de nuevos dirigentes a niveles de decision en el partido, particularmente en los organos claves que son el Comando Nacional y el Comite Ejecutivo Nacional. De los partidos historicos, cabe recordar ademas que hasta ahora solo el MNR logro reemplazar a su "jefe historico", Paz Estenssoro (1942-1988), quien fue sustituido por Sanchez de Lozada en 1989. No obstante, las elecciones internas dejaron profundas heridas entre los sectores antiguos y nuevos del partido, asi como recelos entre los nuevos dirigentes que no quedaron satisfechos con las funciones asumidas despues de la Convencion Nacional que reeligio a Sanchez de Lozada como jefe del partido. Las elecciones internas tampoco tuvieron impacto sobre la democratizacion del MNR en relacion al desarrollo de practicas de debate colectivo y a la conduccion democratica del partido. Sanchez de Lozada se erigio y se mantuvo como caudillo indiscutido que impuso sus ideas y objetivos.

En el MIR y ADN las elecciones internas tuvieron alcances diferentes y fueron realizadas con muchos sobresaltos y vicios. Estuvieron empanadas por graves dudas sobre la legitimidad de los procedimientos utilizados como compra de votos, violacion de las normas democraticas y por acusaciones severas entre los candidatos, especialmente, entre candidatos a jefes departamentales. El caso del liderazgo del MIR, un partido que se concibe como socialdemocrata, es el mas insolito por sus practicas politicas que han contradicho insistentemente su retorica democratica. Desde su fundacion en 1971 es un partido altamente caudillista que hasta hace poco carecia de estatutos internos y no llevo a cabo un congreso partidario. Ha sido y es un partido dependiente en extremo de su lider maximo, Jaime Paz, que resolvio sus disputas internas por la via de la expulsion o autoexclusion de los disidentes. Sus dirigentes al nivel del Comite Ejecutivo Nacional fueron designados directamente por el jefe del partido. Sus patrones de accion han obedecido a las normas tradicionales del clientelismo y prebendalismo, lo cual se ha puesto de manifiesto claramente en varios departamentos del pais en los cuales sus lideres regionales--los denominados "cardenales"--actuaron como caciques de antano.

Las elecciones internas del MIR de 2001, abiertas a cualquier ciudadano que quisiera votar y limitadas a la eleccion de jefes departamentales, fueron cuestionadas en ciudades importantes como Santa Cruz y La Paz donde se decidio anularlas por el exceso de actos fraudulentos como manipulacion de registros, provocando ademas serias fracturas y peleas internas entre los "cardenales" y los llamados renovadores que se lanzaron mutuamente acusaciones de manipulacion electoral y compra de votos. En el caso del MIR, es aun mas dificil afirmar que las elecciones internas hubieran promovido la democratizacion interna ni menos una renovacion legitimada de los liderazgos a pesar que en varias regiones del pais aparecieron nuevos lideres del partido. El partido emergio de su proceso electoral aun con mayor dependencia de su lider y sin haber seriamente saldado cuentas con varios dirigentes comprometidos desde hace muchos anos en flagrantes casos de corrupcion.

En ADN las elecciones internas no fueron menos cuestionables. Estas se realizaron para elegir a los jefes departamentales, y el el derecho de voto fue restringido a sus militantes. Como en el caso del MIR, hubo problemas serios de transparencia en los procedimientos. Las elecciones en La Paz fueron anuladas por la propia junta departamental del partido y las de Potosi anuladas por la Corte Nacional Electoral. En Cochabamba el prefecto departamental, miembro de ADN, fue acusado de utilizar recursos humanos y financieros del gobierno regional para ganar las elecciones, razon por la cual miles de militantes optaron por renunciar al partido. En ADN es evidente que el intento de democratizacion interna resulto frustrado porque no se legitimaron las dirigencias regionales con procedimientos claros--los propios dirigentes violaron sus estatutos internos y las normas institucionales--y la renovacion de liderazgos quedo entrampada en la lucha interna entre los grupos modernizadores y tradicionales del partido. ADN, como en el caso del MIR, continuo siendo un partido altamente dependiente de su lider, el Gral. Banzer. Las elecciones internas no despejaron las sospechas fundadas de que Banzer, como cabeza entonces del poder ejecutivo, apoyo de manera preferente ciertos candidatos. (8)

Resumiendo, el balance que se puede hacer de los primeros intentos de democratizacion interna entre 1999 y 2001 resulta muy pobre. Unicamente en el caso del MNR llevo a una cierta democratizacion y renovacion de estructuras y liderazgos regionales y locales, mientras que en el caso del MIR y ADN, los procedimientos ilegitimos y las fracturas internas entorpecieron ambos objetivos. En los tres casos la democratizacion tuvo en comun una serie de conflictos que pusieron en entredicho--en mayor o menor medida--la cohesion de los partidos y la aceptacion de corrientes divergentes internas. 9 Fue notorio sobre todo que la democratizacion interna no tuviera ninguna relevancia para fortalecer a los partidos haciendo de los nuevos dirigentes lideres representativos de la sociedad.

?Crisis de descomposicion y colapso del sistema de partidos?

No obstante la volatilidad electoral y las enormes deficiencias de los partidos como organizaciones, el sistema de partidos pudo desarrollar un grado notable de estabilidad politica basada hasta 2000 en acuerdos y gobiernos de coalicion. En una etapa critica para la supervivencia de la democracia como fue el gobierno de la UDP, los liderazgos politicos fueron capaces de adaptarse a los nuevos problemas que planteaban la necesidad de crear condiciones necesarias para la estabilidad y gobernabilidad del pais. Desarrollaron estilos mas adecuados al desarrollo democratico como la flexibilidad politica, la capacidad de compromiso y la busqueda de consensos. ?Como explicar entonces la profunda crisis actual del sistema de partidos politicos? ?Que causas estructurales y/o coyunturales estan en la raiz de este proceso de involucion? Sin suponer un enfoque determinista, una explicacion satisfactoria debe combinar factores causales tanto estructurales como coyunturales que empezaron a manifestarse en el gobierno de Banzer (1977-2002) y explotaron en la gran crisis que sobrevino despues de las elecciones presidenciales y parlamentarias de 2002. El debil gobierno de coalicion de Sanchez de Lozada nacio determinado por la polarizacion y el bloqueo entre parlamento y ejecutivo, las dos consecuencias de caracter coyuntural mas importantes en las que se condensaron aquellos problemas y limitaciones que los partidos politicos fueron acumulando y no pudieron superar a lo largo de la decada de los noventa.

Una primera causa con implicaciones graves fue que las coaliciones gubernamentales llegaron a convertirse en mecanismos insuficientes de gobierno y provocaron la desnaturalizacion y desaparicion del concepto y de la practica de una oposicion parlamentaria critica y responsable. Similar a las experiencias de concertacion y consenso entre partidos en la Colombia del Frente Nacional (1958-1974) y en la Venezuela del Pacto de Punto Fijo (1958-1998), la politica boliviana fue, en efecto, una politica de acuerdos entre los lideres maximos de los partidos, algo asi como una "conversacion entre caballeros". Los partidos se habian afirmado como sujetos fundamentales de la politica, dentro del contexto institucional que defini como democracia pactada y presidencialismo parlamentarizado (Mayorga 1991, 2001d). Pero este tipo de democracia pactada decayo generando un estilo de hacer politica hermetico y prebendalista asi como un serio aflojamiento de los nexos de los partidos con la sociedad civil.

Una segunda causa es la transformacion de los partidos de mediadores entre el Estado y la sociedad en actores integrados al poder estatal, que se produjo simultaneamente con la estabilidad politica lograda. Es decir, la creciente penetracion entre el Estado y los partidos implico que todos los partidos importantes del sistema compartieran los recursos del Estado. Dado el control irrestricto de las instituciones estatales por los partidos politicos, el sistema de partidos se volvio un sistema autorreferente y de autoservicio; en el fondo, un sistema de partidos-cartel. (10) Gobiernos estables de coalicion transformaron al Estado en una estructura de incentivos y beneficios que absorbio a los partidos relevantes y pequenos. De forma paralela, los partidos se transformaron en maquinas electorales y agencias de distribucion de cargos publicos y apropiacion de recursos estatales desprendiendose de sus referentes ideologicos y programaticos y relegando sus funciones de articuladores entre la sociedad y el Estado. No pudieron ni quisieron percibir la necesidad de establecer nexos mas complejos y creativos con la sociedad civil.

La tercera causa reside en que esta doble transformacion de los partidos politicos remato en un modelo hermetico de gobernabilidad y en la deformacion de la politica de acuerdos interpartidarios como principio de formacion de gobiernos de coalicion. Intereses particularistas se fueron imponiendo sobre objetivos programaticos en las politicas gubernamentales. El modelo de gobernabilidad se desfiguro en los dos ultimos gobiernos, con el mero clientelismo y la reparticion de cargos desplazando a segundo lugar los aspectos programaticos y la politica de negociacion con las organizaciones sociales. Por otro lado, los pactos politicos no se ampliaron a pactos sociales y, al final, los gobiernos de coalicion con amplia mayoria parlamentaria terminaron suspendidos en el vacio. Los partidos dejaron de ser mecanismos eficaces de agregacion y canalizacion de demandas y conflictos sociales y, sobre todo, mediadores entre la sociedad y el Estado. Como consecuencia, los gobiernos de coalicion y las mayorias parlamentarias dejaron tambien de ser gestores de politicas publicas eficaces quedando inermes ante la ofensiva de los nuevos movimientos sociales indigenas y otras organizaciones sociales. La politica se redujo al manejo del poder de facciones y camarillas sin poner importancia en sus visiones de la politica y del Estado. Fue sinonimo de simple negocio, de acceso al empleo para desocupados de diversos sectores sociales y de enriquecimiento ilicito. El resultado perverso y negativo para la legitimidad democratica fue que los partidos que tuvieron responsabilidad de gobierno dilapidaron su capital politico, corrompieron la politica y al final, desvirtuaron la democracia pactada.

La cuarta causa consiste en procesos de democratizacion interna que no alteraron el control caudillista de los lideres sobre las organizaciones partidarias. Se hizo evidente la contradiccion aun imperante entre el sistema multipartidista competitivo y la organizacion interna antidemocratica de la mayoria de los partidos. La renovacion regional y local de los partidos, en gran medida por presiones desde abajo ligadas a la ley de participacion popular, no abrio suficientemente los cauces necesarios para lograr un impacto en las direcciones nacionales de los partidos.

Se puede identificar una quinta causa estructural que explica el declive de los partidos politicos: las deficiencias de su organizacion interna repercutieron en la importante dimension de la calidad del liderazgo politico que no solo no se pudo elevar, sino que fue descendiendo. Como lo demuestran los gobiernos de Banzer (1997-2002) y Sanchez de Lozada (6 de Agosto de 2002-17 de Octubre de 2003), los lideres gubernamentales no estuvieron a la altura de la complejidad de los problemas economicos y sociales que enfrenta el pais y menos tuvieron la capacidad para resolver conflictos y negociar acuerdos con los actores sociales. Gran parte de la clase politica no logro desarrollar la competencia profesional de sus cuadros de direccion, lo cual incidio negativamente en la capacidad de gestion gubernamental. La aplicacion del nuevo sistema electoral para la eleccion de mas de la mitad de los diputados en distritos uninominales fue tambien una causa adicional significativa: fortalecio la representatividad del sistema politico y llevo a la renovacion del 70% de la Camara, pero tuvo efectos negativos al reducir los ya bajos niveles de profesionalizacion de los parlamentarios. Los diputados por distritos uninominales son mas representativos, pero mucho menos competentes (Mayorga 2000). La crisis de los partidos se refleja, en consecuencia, como una grave crisis de liderazgo politico sin alternativas visibles de renovacion en el momento historico actual. En la crisis de octubre de 2003, gran parte del liderazgo politico dejo de ser adecuado y funcional para asegurar la viabilidad y la continuidad del sistema democratico. Si la democracia politica es un "metodo competitivo de reclutamiento de lideres" (Sartori 1988, 198), hay muchas evidencias de que--por lo menos en la ultima decada--en Bolivia no ha servido suficientemente a tal efecto. (11)

Un sexta causa reside en el caracter limitado del proceso de modernizacion del Estado. Las practicas patrimonialistas de los partidos vulneraron y erosionaron los avances institucionales de la democracia. Esto suena a paradoja porque Bolivia fue considerada en el panorama latinoamericano como unos de los paises reformadores mas agresivos y como un modelo o "show case" por la aparente y feliz convergencia del ajuste estructural y el rediseno de las instituciones politicas. Sin embargo, la crisis actual del Estado desnuda claramente los limites del proceso de institucionalizacion. De hecho, no pudo cristalizar una politica coherente y sostenida de modernizacion y construccion estatal al imponerse un estilo de institucionalizacion perversa; es decir, un proceso de reformas institucionales deformado por las practicas patrimonialistas de los partidos. Las diversas reformas institucionales (participacion popular, descentralizacion, reforma del poder judicial, etc.) fueron contradichas y contrarrestadas por intentos reiterados para conservar simultaneamente cotos reservados de control partidario, de prebendas y beneficios. Es decir, las nuevas instituciones no fueron suficientemente acompanadas ni reforzadas por cambios en los comportamientos y practicas tradicionales de los liderazgos y partidos ni por la reorganizacion de la burocracia estatal de acuerdo a criterios de eficacia y competencia. Hay muchos argumentos para afirmar que la modernizacion del Estado fue en varios campos ficticia y que hubo, por el contrario, una seria erosion del Estado porque las reformas fueron corroidas por el manejo arbitrario del poder, como ocurrio con la descentralizacion, minando la capacidad estatal para afrontar demandas economicas y sociales asi como para articular politicas de integracion nacional.

Por ultimo, es necesario referirse a una causa coyuntural: el estancamiento economico desde 1999, por efecto de la recesion internacional, se reflejo en la caida del crecimiento economico de una tasa promedio de 4% del PIB en la decada de los noventa a un promedio de apenas el 2% del PIB entre 1999 y 2002. En una economia que sigue atrapada en el modelo tradicional de desarrollo sustentado en la exportacion de materias primas de bajo valor agregado y, por tanto, de una economia vulnerable y dependiente del apoyo externo, las politicas economicas liberales y de fomento de la inversion externa generaron un desarrollo muy desigual de las regiones y de la distribucion de ingresos. Ademas, el descenso de la economia fue agravado por una agresiva politica de erradicacion de la hoja de coca que tuvo el efecto de una contraccion del PIB en un 8% en los ultimos anos.

Todos estos factores estructurales y coyunturales aceleraron un proceso de erosion de los poderes del Estado. Su capacidad para decidir sobre politicas publicas y su autoridad para implementarlas fueron seriamente cuestionadas. Se multiplicaron y agudizaron los conflictos sociales y los partidos mas importantes del sistema se deslegitimaron en los dos ultimos gobiernos de coalicion como actores responsables y eficientes de gobierno y gestion estatal; no reaccionaron eficazmente con politicas publicas adecuadas a los problemas del desempleo, la pobreza y la corrupcion al mismo tiempo que--en medio de la degeneracion facciosa de la politica--se cebaban en el uso predominantemente patrimonialista de los recursos del Estado. En el gobierno de Banzer se establecio una peligrosa dinamica no mediatizada institucionalmente entre el Estado y la sociedad, creandose un circulo vicioso de movilizaciones, demandas y chantajes de toda naturaleza frente a las cuales el gobierno adoptaba la posicion de ceder y capitular. No solo el poder ejecutivo se debilito. 12 Las demas instituciones del Estado como el parlamento, los gobiernos regionales y locales tampoco pudieron intervenir como articuladores y canalizadores de las demandas y conflictos sociales. En efecto, todas las instituciones principales del sistema democratico se debilitaron de tal manera que lo que empezo como falta de rumbo de la coalicion de Banzer y crisis de la gestion gubernamental derivo progresivamente en una crisis de Estado--que afecto al poder ejecutivo, al parlamento, a las fuerzas armadas, la policia--y que se prolongo y acentuo en el gobierno de Sanchez de Lozada hasta su derrumbe en octubre de 2003.

En este efimero gobierno se vislumbraron claramente la decadencia de las coaliciones gobernantes y la paralisis estatal. La coalicion de Sanchez de Lozada, ocupado a distribuir puestos en la administracion del Estado, fue incapaz de imprimir cambios necesarios de rumbo a la politica y menosprecio la capacidad de movilizacion de movimientos contestatarios, cayendo victima de la paradoja de un gobierno de coalicion con mayoria parlamentaria, pero paralizado en su capacidad de decision. De hecho, en un escenario de polarizacion entre el ejecutivo y la oposicion del MAS y de movimientos radicales, el gobierno no pudo tomar en absoluto ninguna decision importante ni hacer aprobar o hacer aceptable ninguna ley relevante referida a los temas esenciales--reactivacion economica, reduccion del deficit fiscal, politica de exportacion e industrializacion del gas, politica de la hoja de coca vinculada al desarrollo basada en el desarrollo alternativo. El fracaso del gobierno de Sanchez de Lozada exacerbo entonces la perversa herencia que dejo el gobierno de Banzer: la crisis economica, la bancarrota de la autoridad del Estado, el divorcio Estado-sociedad y el desprestigio de los partidos politicos y el crecimiento de movimientos politicos anti-sistemicos. Y ambos gobiernos marcaron en dos etapas consecutivas un proceso de agotamiento de los partidos relevantes que mas parece presagiar el hundimiento del sistema de partidos. En conclusion, factores causales tanto estructurales como coyunturales confluyeron en los gobiernos de Banzer y Sanchez de Lozada, determinando un proceso regresivo de ingobernabilidad e incertidumbre.

El experimento del gobierno sin partidos: ?la cuadratura del circulo?

El gobierno de Carlos Mesa, un "outsider" de la politica, emergio gracias a que se impuso el mecanismo de la sucesion constitucional en un momento en el que el MAS y las organizaciones sociales que precipitaron la caida de Sanchez de Lozada apuntaban a una interrupcion del mandato constitucional por la via de elecciones anticipadas. Al asumir la presidencia en medio de una crisis sin precedentes, Mesa adopto dos decisiones de gran gravitacion que aferran como tenaza a su gobierno. La primera decision fue formar un gabinete de independientes basandose en el incontrovertible argumento de que el descredito y fracaso de los partidos habian desvirtuado y enterrado el ciclo de la democracia pactada y los gobiernos de coalicion. La segunda decision fue asumir la llamada "agenda de octubre", impuesta por el MAS y dirigentes del movimiento insurreccional contra Sanchez de Lozada que, con derivaciones y consecuencias imprevisibles, plantea sobre todo dos objetivos: el referendum sobre la politica del gas y la asamblea constituyente.

?Eran ambas decisiones, como ahora se tiende a considerarlas, el camino unico e ineluctable para afrontar la crisis politica? Por sus consecuencias no deseadas y perversas que ya estan a la vista, es pertinente abrigar serias dudas. Es cierto que la sucesion constitucional fue la mejor solucion posible para la estabilidad democratica, pero la "agenda de octubre" entrana una salida plena de riesgos porque conspira contra esta misma estabilidad y, como resultado de la quiebra de consensos y de la caida del gobierno de Sanchez de Lozada, atiza mas el fuego de la polarizacion y confrontacion. La agenda de octubre es el producto de una crisis total de hegemonia pero es probable que quede entrampada porque no es un programa politico con potencial para resolver esta crisis. El proyecto de realizar una asamblea constituyente en un escenario de grave polarizacion puede significar un salto al vacio, un paso mas acelerado hacia el desmontaje de la democracia, pues refuerza tendencias democraticas en apariencia, pero devastadoras en sus objetivos y consecuencias, como es la tendencia hacia la democracia plebiscitaria y populista que esta agenda implica, llevando al gobierno a someterse a presiones corporativas y asambleistas, asi como a abdicar de su responsabilidad constitucional por politicas de Estado (Mayorga 2001a). Esta tendencia se manifiesta claramente en el referendum de caracter plebiscitario que ha propuesto el gobierno en abril de 2004 y que no disipa las incertidumbres y los problemas porque, como astuto intento de equilibrio entre posiciones antagonicas, permite interpretaciones contradictorias.

La decision de formar un gobierno sin partidos y sin soporte parlamentario constituye tambien un fragil experimento gubernamental. Subestimando el hecho real que los partidos politicos son aun factores de poder, el gobierno no le dio mucha importancia por razones de principio a un trabajo permanente de articulacion y concertacion politica con el legislativo. El gobierno de Mesa enterro la democracia pactada; sin embargo, su supervivencia depende paradojicamente de la colaboracion de los partidos y de la concertacion con ellos. ?Puede un gobierno sin apoyo parlamentario consistente gobernar a espaldas del parlamento y, ademas, resistir a organizaciones sociales radicales en las que quiso apoyarse y que ahora se le oponen? ?Es sostenible un regimen politico con un ejecutivo independiente y un parlamento mas hostil que colaborador en el cual se ha esfumado la division tradicional entre oficialismo y oposicion?

Mesa opto resueltamente por correr el riesgo de presidir un gobierno bloqueado en el parlamento por los partidos depuestos y por la oposicion inicialmente virulenta del MAS, y tambien acosado por el recelo de la embajada de Estados Unidos. En el primer medio ano de su gobierno, Mesa, aislado del congreso, desterro la concertacion politica confiando en que su imagen y el elevado apoyo de la opinion publica ejercerian la presion necesaria y serian suficientes para realizar la agenda politica de octubre de 2003. En el terreno de la propia "agenda de octubre", el gobierno de Mesa estuvo paralizado y no pudo cumplir sus promesas respecto al referendum y la ley de hidrocarburos, que ademas generaron alarma y suspicacia en los consorcios petroleros. Despues de varios intentos fracasados de acercamiento entre el congreso y el ejecutivo, el congreso paso a la ofensiva poniendo en jaque al gobierno cuando censuro a un ministro y rechazo la politica fiscal del gobierno. Ante esta situacion, el ejecutivo amenazo con la dimision y Mesa tuvo finalmente que admitir que era "muy dificil cambiar el pais sin respaldo politico" (La Prensa, 13 de marzo de 2004). Recien en marzo de 2004 y despues de la fuerte presion ejercida por la embajada de Estados Unidos, tuvo lugar un deshielo parcial cuando el MNR y el MIR sancionaron parcialmente un proyecto de ley para aliviar el elevado deficit fiscal. Mesa decidio sobre todo adoptar un paso firme para romper el cerco de la politica enteramente reactiva del parlamento que rechazo el debate sobre el proyecto de ley de hidrocarburos del gobierno. El gobierno lanzo entonces una contraofensiva al convocar al referendum sobre la politica del gas, sin una ley previa, lo cual implicaba en principio la decision de gobernar por decreto y obligar al parlamento a adoptar una posicion.

Bajo estas circunstancias, la viabilidad del gobierno ha dependido ciertamente de un juego de equilibrios muy inestables con el parlamento y las organizaciones sociales; y si logro mantenerse precariamente se debio en gran parte al cambio de estrategia del MAS que paso de la estrategia del "cerco"--aplicada contra Sanchez de Lozada y, al principio, tambien contra Mesa--a una estrategia de apoyo indirecto y despues de limitados acuerdos con el gobierno a fin de potenciarse para las elecciones municipales de diciembre de 2004. (13) Otra razon que explica su ardua supervivencia fue la propia fragmentacion y el particularismo de movimientos sociales y "minorias intensas" que se oponen al gobierno. Siendo promotores de inestabilidad politica, ninguno de ellos por si solo podria derribar al gobierno, aunque en un posible pero poco probable escenario de caos generalizado y desmoronamiento del Estado, el resultado seria la renuncia de Carlos Mesa. Un panorama distinto se presenta en el ambito de los partidos politicos que, en su mayoria, han apostado por una politica ambigua de colaboracion al gobierno porque entienden que la estabilidad del gobierno de Mesa es una condicion necesaria para enfrentar su critica situacion actual. Sin recursos directos de poder en el ejecutivo, los partidos ex-gobernantes perdieron liderazgo y cohesion, y estan corroidos por la desintegracion. El golpe que sufrieron los condeno a concentrar sus esfuerzos en un parlamento convertido--como algunos ambitos en la administracion publica--en ultimo baluarte de accion en el que poseen mecanismos de influencia y decision. Por otra parte, dado el viraje hacia una estrategia electoral de conquista del poder, el MAS se transformo a reganadientes y con muchas duplicidades en el principal soporte del gobierno. No obstante, debido a la fragmentacion y la polarizacion de las bancadas parlamentarias, el nuevo posicionamiento del MAS tampoco fue suficiente para superar las tensas relaciones entre el ejecutivo y el legislativo, definidas por la confrontacion, la paralisis institucional y los desacuerdos entre los mismos partidos. (14) Por esta razon y basado en las encuestas que reflejaban una fuerte imagen presidencial, el gobierno penso imponer su agenda a un congreso que tuvo la fuerza para desbaratar momentaneamente la politica gubernamental, pero no fue capaz de elaborar una agenda propia. Sin embargo, la viabilidad del gobierno parece residir paradojicamente en la division , el desprestigio y la falta de iniciativas de los partidos politicos.

En este contexto de impasse institucional, los partidos politicos han seguido por separado sus propios derroteros. Mientras el juego estrategico del MAS se orienta en el objetivo de expandir su poder politico por la via de las elecciones municipales de diciembre de 2004, de la asamblea constituyente y de las elecciones generales de 2007, (15) ?cuales han sido las estrategias de los partidos que fueron expulsados del poder ejecutivo? La impresion predominante es que estan involucrados en un regateo particularista de corto plazo, destinado especialmente a mantener las cuotas de poder que les quedan, a minimizar los efectos de una muy probable derrota en las proximas elecciones municipales y supuestamente a ganar tiempo para resolver sus disputas internas. Sin embargo sus acciones no dejan traslucir propositos de largo plazo y obedecen mas a una logica coyuntural de ventajas inmediatas, relativamente contrarrestada por el apoyo parcial y, muchas veces impuesto por presiones externas, a las iniciativas del gobierno que culmino en la aprobacion de la ley marco del referendum que incluye una disposicion transitoria que legaliza el decreto por el cual Mesa convoco al referendum sobre la politica del gas. (16)

Esta situacion no es nada sorprendente porque la crisis de octubre de 2003 desquicio completamente a los partidos que eran el eje del sistema politico, sumergiendolos en un grave proceso de division y fragmentacion. Como hemos visto, el tripode de partidos dominante (MNR-ADN-MIR) se habia ya disuelto en la elecciones de 2002 con la casi desaparicion de ADN. Los sobrevivientes, el MNR y el MIR, que no supieron ni pudieron gobernar, cayeron tambien en un proceso creciente de disgregacion. Hundidos en un panorama de extremo desgaste, estos partidos se enfrentan ahora, si es que quieren prolongar su existencia, al enorme desafio de recuperar credibilidad y espacio politico. Sin embargo, es dudoso que lo puedan hacer solo revisando programas politicos y recomponiendo sus cuadros de direccion y sus estructuras internas. Si estaran en condiciones de lograr su recuperacion y renovar asi el sistema de partidos, es precisamente uno de los interrogantes que no admiten este momento ninguna respuesta satisfactoria. El MNR esta dividido en, por lo menos, tres fracciones, pugna por superar la historica crisis de liderazgo provocada por la caida de Sanchez de Lozada, aunque no se percibe que tenga la capacidad de construir a corto plazo un nuevo liderazgo con convocatoria politica. El MIR ha postergado innumerables veces la realizacion de elecciones a nivel nacional y esta igualmente fraccionado y sin conduccion politica clara. Una de las razones ha sido que Paz Zamora se aferra a un liderazgo cada vez mas cuestionado. Un grupo dirigido por el empresario Samuel Doria Medina ha abandonado el partido con el argumento de que el MIR es ya una organizacion irremediablemente viciada e irrecuperable, y ha fundado en enero de 2004 un nuevo partido, el Frente Unidad Nacional (FUN), organizando a continuacion elecciones para sus cargos de direccion. Despues de su efimera y oportunista participacion en la coalicion de Sanchez de Lozada, el NFR esta cuestionado por una parte de su bancada parlamentaria que acusa al jefe del partido de cuadillismo. El MAS como partido nuevo, que obedece mas a una logica de movimiento social, acaba de sufrir recientemente una grave fractura por la ruptura entre Evo Morales y Filemon Escobar, su principal ideologo; ruptura que debilita sus perspectivas de construccion partidaria y de fortalecer su presencia en la politica nacional. Despues de la renuncia de Felipe Quispe a su curul, el MIP esta en camino seguro a la extincion.

Por lo tanto, la coyuntura actual esta dominada por factores que fortaleceran mucho mas las tendencias hacia la descomposicion y atomizacion del sistema de partidos. (17) Un factor nuevo es, por cierto, la reforma constitucional de febrero de 2004. Sin fuerzas para resistir a la corriente antipartido prevaleciente, los propios partidos politicos aprobaron, de manera irreflexiva y con un procedimiento anticonstitucional, un marco institucional que resulta muy favorable a la desinstitucionalizacion del sistema de partidos de partidos y a la ingobernabilidad.

Conclusiones

Las conclusiones que se pueden extraer del analisis no son nada alentadoras. En primer termino, los partidos politicos, que formaron el eje en torno al cual giro la democracia boliviana, estan en un torbellino de descomposicion facciosa que refleja una crisis historica de liderazgo y orientacion programatica. En consecuencia, el sistema multipartidista polarizado que emergio de las elecciones de 2002 esta amenazado. En segundo termino, la crisis politica actual ha seguido bajo la tonica del impasse entre el poder ejecutivo y el legislativo, la disgregacion de las instituciones y la creciente ingobernabilidad dejando un estrecho margen de maniobra al gobierno de Mesa. Los partidos politicos sobreviven atrincherados en el ambito parlamentario y en reparticiones de la administracion estatal. Sobre el horizonte se cierne una crisis de largo plazo del sistema de partidos politicos que hace improbable la emergencia de alternativas duraderas, a corto o mediano plazo, basadas en partidos politicos renovados o nuevos.

En tercer termino, una probable recomposicion democratica de las condiciones de gobernabilidad sobre la base de los partidos politicos esta tambien puesta en cuestion por la masiva estigmatizacion del principio de la politica basada en partidos y, paradojicamente, por el mismo principio consagrado en la reforma constitucional de febrero de 2004, por el cual agrupaciones personalistas, corporativas y temporales de ciudadanos independientes asi como movimientos indigenas identitarios pueden constituirse como organizaciones de representacion politica y competir con los partidos politicos. Acecha incluso el peligro de que se frustre la transformacion de movimientos sociales como el MAS en partidos politicos de caracter nacional que fuera impulsada por el sistema electoral y la ley de partidos politicos todavia vigentes. Estamos, en consecuencia, en el umbral de un proceso politico, alentado por los mismos partidos, en el cual movimientos altamente personalizados, con sustentacion electoral dispersa y local, haran de la politica un campo de lucha por intereses localistas y corporativistas bajo el supuesto de que son superfluos los partidos politicos estructurados de alcance nacional y pueden ser perfectamente reemplazados por esas organizaciones circunstanciales.

La cuestion principal ya no es entonces como se podria fortalecer al sistema de partidos o a determinados partidos politicos en particular, sino emprender una tarea mas urgente: como y bajo que condiciones los partidos podrian generar estrategias destinadas a su renovacion y recuperacion en un clima antipartido que ellos mismos han contribuido a crear. Cuando los partidos han dado muestras de ser organismos inadaptables y aquejados por males letales, solo quedarian como soluciones probables terapias intensivas de emergencia. La analogia biologica y medica plantea un gran dilema: ?se puede fortalecer y revitalizar a organismos decaidos que aparentemente ya no tienen capacidad de recuperacion?

El desafio de los partidos politicos es, por lo tanto, si seran capaces de afrontar sus problemas de supervivencia en una coyuntura de inestabilidad del regimen democratico en la cual el factor tiempo se constituye en una variable fundamental. En este sentido, el problema crucial es el de atacar la descomposicion interna de las organizaciones partidarias y de la atomizacion del sistema de partidos. Bajo el supuesto de que el gobierno de Mesa--a pesar de la agenda de octubre--cumpla con su mandato constitucional hasta agosto de 2007, los partidos politicos deberian aprovechar este precioso tiempo para luchar contra la desintegracion, renovar sus estructuras de direccion, replantear sus programas, y recuperar poco a poco en el escenario parlamentario la capacidad de hacer politica nacional y recomponer los consensos a traves de grandes acuerdos politicos. Los partidos estan ante la urgencia de un cambio fundamental de la concepcion de hacer politica para reconstruir sus relaciones con la sociedad y contener el proceso peligroso de degradacion de la autoridad y legitimidad de las instituciones estatales. Si quieren sobrevivir, los partidos politicos deben dejar de ser circulos facciosos de manejo prebendal del Estado y deben desarrollar practicas de deliberacion y concertacion con organizaciones sociales que contribuyan a largo plazo a crear un nuevo modelo de gobernabilidad que vaya mas alla del modelo centrado en acuerdos exclusivamente entre partidos politicos. Pero es poco probable que los partidos puedan cambiar de identidad y adaptarse a los nuevos desafios.

Argumentado contracorriente, puede decirse que los partidos politicos deben asumir una tarea que tarde o temprano tendran que acometer: revisar a fondo las fallas y los desperfectos del marco constitucional que ellos acaban de causar mediante la irreflexiva reforma constitucional de febrero de 2004 y con subsiguientes leyes como la ley de agrupaciones ciudadanas y pueblos indigenas. ?Sera posible mitigar las consecuencias e impactos destructivos del nuevo contexto constitucional que es paradojicamente un contexto de desestabilizacion y erosion institucional? Esta cuestion no es ociosa puesto que el sistema democratico ha experimentado trastornos severos que lo erosionan: los partidos y liderazgos politicos han perdido credibilidad y autoridad, las estructuras partidistas estan a merced de fuerzas disgregadoras y los politicos tienden a camuflarse como antipoliticos; ha surgido como deseable y hasta factible una democracia "ciudadana" que cree no necesitar de mediaciones politicas y de estructuras representativas confundiendo asi lo social y lo politico; (18) y, por ultimo, bajo la presion de la "agenda de octubre" los partidos politicos han establecido instituciones como la asamblea constituyente que admite una "reforma total" de la Constitucion politica del Estado consagrando el desmantelamiento institucional y la politica antipartido, dando asi una respuesta contraproducente al problema real de las crisis global de los partidos politicos.

Notas

(1.) Una de las pocas excepciones es el articulo de Cameron y Levitzky (2003, 1-33).

(2.) La aplicacion del articulo 90 de la Constitucion ha sido en este proceso el factor decisivo y no tanto el sistema de representacion proporcional que mas bien ha estimulado la aparicion de pequenos partidos y la dispersion de la representacion (Mayorga 2001). Al arraigarse la logica de los pactos politicos, esta disposicion constitucional dio cobertura a una dinamica del sistema de partidos cada vez mas orientada hacia el centro, menos fragmentada y polarizada.

(3.) Un sistema de partidos puede sufrir transformaciones por distintos razones: por alteraciones del entorno social, por cambios en los patrones de competencia interpartidaria, por modificaciones de la estructura organizativa de los partidos, y por desaparicion y/o surgimiento de los partidos que lo componen.

(4.) En Ecuador surgio tambien hace pocos anos un fuerte movimiento indigena, el CONAIE, y su brazo politico Pachakuti, que tuvo una fuerte influencia politica pero sin lograr una representacion parlamentaria similar a la del MAS.

(5.) Por si fuera poco, esta capacidad de inclusion ha revelado adicionalmente cuan superflua y perniciosa es la modificacion adoptada en la reforma constitucional de febrero de 2004 que incorpora la clausula de que "agrupaciones ciudadanas" y, peor aun, "pueblos indigenas" puedan postularse directamente en elecciones presidenciales y municipales.

(6.) Por esta razon, el potencial del populismo sigue siendo grande, aunque limitado a sectores pobres que votaron durante una decada por CONDEPA y UCS y en 2002 viraron hacia el MAS, el MIP y NFR. No obstante, la insatisfaccion con los partidos politicos tradicionales y el desencanto con la politica fueron fenomenos relativos hasta hace poco porque la sociedad no habia asumido mayoritariamente posiciones antipartido y antidemocraticas.

(7.) Discrepo en este aspecto de la interpretacion muy positiva de Daniel Zovatto acerca de las funciones y los efectos democratizadores de las primarias (Zovatto 2000, 2).

(8.) En un segundo intento, despues de la muerte de Banzer y antes de las elecciones de 2002, ADN realizo elecciones primarias, abiertas a cualquier ciudadano, que incluyeron la eleccion del nuevo jefe del partido, Jorge Quiroga, y del candidato presidencial Ronald MacLean Abaroa. Estas no pudieron evitar su rotunda derrota electoral.

(9.) Se confirma la tesis de Lijphart que las primarias desencadenan una competencia interna entre candidatos que exacerban los conflictos internos sufriendo asi la unidad y cohesion de los partidos. Lijphart sostiene que las elecciones primarias al estilo norteamericano debilitan seriamente a los partidos privando a estos de su funcion mas importante que es nominar a los candidatos a cargos publicos (Lijphart 1999, 6).

(10.) Katz y Mair desarrollan el concepto de partidos-cartel para explicar a sistemas de partidos que han invadido al Estado y lo convierten en una estructura institucionalizada de respaldo partidario. De esta manera, una fuerte interpenetracion entre Estado y partidos permite que los partidos sobrevivan conjuntamente compartiendo los recursos estatales (Katz and Mair 1995, 16).

(11.) El problema de la calidad del liderazgo--calidad en terminos de conocimiento, vision, capacidad de concitar apoyo social y dirigir a la sociedad, competencia profesional, responsabilidad autonoma--es un problema central de la democracia boliviana. Aunque es un problema generalizado en las democracias contemporaneas, puede tener consecuencias desastrosas en un pais pobre.

(12.) A esto contribuyeron politicas y acciones desacertadas: la erradicacion radical de la coca impuesta por Estados Unidos sin nada sustancial a cambio, la politica represiva contra los cocaleros, la desvirtuacion del Dialogo Nacional, el aumento de la corrupcion y la impunidad, la descarnada pelea por el botin del aparato estatal, el intento de recuperar el control de la Corte Nacional Electoral nombrando 41 vocales de las cortes electorales departamentales entre partidarios de la coalicion en febrero de 2001

(13.) El MAS apoyo la ley de impuestos a las transacciones a cambio de que el gobierno renuncie a erradicar coca en los Yungas y paralice la construccion de un reten de control policial. Apoyo tambien el decreto del referendum sobre la politica de hidrocarburos, aunque no esta de acuerdo con la pertinencia y significacion de todas las preguntas planteadas.

(14.) Parlamentarios disidentes de varios partidos formaron una llamada "bancada transversal", a la que pertenecen mas de treinta diputados, para aliviar estas situacion pero tampoco ha contribuido a superar la situacion del parlamento.

(15.) Segun Evo Morales "los partidos politicos tradicionales buscan sabotear al gobierno porque saben que perderan en las elecciones municipales" (La Razon, 11 marzo 2004).

(16.) El congreso descuido temas importantes y se ocupo de bagatelas como del traslado de la sede congresal o de interpelaciones y acusaciones mutuas de tramar golpes de Estado.

(17.) A los 14 partidos politicos reconocidos por la CNE pueden sumarse otras organizaciones que han solicitado su registro: Alianza Renovadora Nacional (ARENA), Solidaridad Autentica y Liberadora (SAL), Nueva Identidad nacional (NIN) y el Partido Socialdemocrata Nacionalista (PSO). El alcalde de El Alto, Jose Luis Paredes, ex-miembro del MIR, fundara un partido denominado Plan Progreso y Roberto de La Cruz, dirigente radical de la Central Obrera Boliviana (COB) de El Alto, tambien pretende organizar un partido llamado Movimiento 11 de Octubre. El ex-presidente Quiroga, miembro de ADN, piensa desplazar a su partido creando un movimiento "ciudadano".

(18.) De acuerdo a una encuesta realizada en 2001 por la CNE mas del 60% de la poblacion boliviana estima que la democracia no requiere de los partidos politicos; un porcentaje significativamente alto--38%--ha sido tambien constatado a nivel latinoamericano recientemente (PNUD, La democracia en America Latina, 2004).

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RENE ANTONIO MAYORGA

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Author:Mayorga, Rene Antonio
Publication:Canadian Journal of Latin American and Caribbean Studies
Date:Jan 1, 2005
Words:13849
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