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A puerta cerrada: funcion de Madrid en Miau de Benito Perez Galdos.

EL papel que Madrid desempena en la configuracion de las novelas de Benito Perez Galdos es probablemente uno de los rasgos que mas se ha estudiado de su obra. Algo que es totalmente comprensible puesto que, en todos sus textos, y en particular en su ciclo de Novelas contemporaneas, Madrid alcanza momentos de absoluto protagonismo. (1) Miau (1888), novela que, como indica Ricardo Gullon, pertenece al momento de mayor plenitud creativa del autor (95), nos ofrece un buen ejemplo de la importancia del papel que Madrid juega en las novelas de Galdos. De hecho, si consideramos el simbolismo que suelen tener los nombres propios en sus novelas, ya a traves del titulo, Miau, y del apellido del protagonista, Villaamil, el mismo autor parece querer indicarnos la trascendencia que tiene Madrid en el relato y cuan estrechamente vinculada esta esa ciudad con la formulacion del protagonista.

Como es sabido, Miau es el mote que reciben en esta novela las relamidas mujeres de la familia del protagonista, Ramon Villaamil. Ahora bien, miau es tambien la onomatopeya con que se designa la voz del gato y gatos es el apodo que reciben los habitantes de Madrid. (2) Por otro lado, el apellido Villaamil nos hace pensar en la capital de Espana, pues esta tiene el titulo de Villa de Madrid y, a lo largo de la novela, la voz narrativa usa repetidamente el termino Villa al referirse a Madrid. Por lo que el apellido del personaje parece apuntar al hecho de que el mismo es un producto de esa ciudad, que es mil veces Madrid, en otras palabras, que es la Villa personificada. Asi pues, por un lado se nos sugiere que Miau es una historia de gatos (o lo que es lo mismo de madrilenos) y cuando conocemos el nombre del protagonista se nos enfatiza que el personaje y Madrid se encuentran intimamente conectados, con lo que, desde el principio de la novela, estamos avisados del alcance que Madrid tiene para la historia.

De los estudios que se han realizado sobre la funcion de Madrid en Miau, uno de los mas detallados es el de Farris Anderson "Madrid y el espacio en Miau". En este articulo, Anderson identifica los lugares especificos donde se desarrolla la historia advirtiendo que el piso en el que viven los protagonistas se encuentra en una casa que Galdos situa en la calle de Quinones, delante de la Carcel de Mujeres, lo que lo lleva a deducir que, al poner la vivienda de sus personajes tan proxima a un centro penitenciario, el autor pretende subrayar el sentimiento de encarcelamiento personal que experimenta Villaamil (25). Efectivamente, como muy acertadamente deduce Anderson en su analisis de la novela, tanto la proximidad de la carcel, como la marginalidad del barrio y la insistencia que en la narracion se hace de los espacios interiores, son todos elementos que reafirman el caracter de encierro y opresion que el autor quiere transmitir en su novela. Ahora bien, Anderson considera que "[e]l espacio fisico y abstracto de Miau se define por dos tensiones. Una es la polaridad horizontal interioridad y exterioridad. La otra es la tension vertical entre subir y bajar" (26), pero admite que tal afirmacion puede parecer contradictoria "puesto que ni el movimiento exteriorizante hacia la calle de Quinones, ni el vertical para subir a la segunda planta de la casa de Villaamil son movimientos hacia la liberacion" (26). Sin embargo, la contradiccion no es tal si consideramos que los espacios interiores no son los unicos opresivos en Miau, sino que es la ciudad entera lo que Galdos parece querer presentarnos como una gran carcel por la que el personaje central deambula buscando desesperadamente su libertad. No me refiero aqui, por supuesto, al Madrid fisico, concreto, en el que Galdos situa la accion, el de 1878, ano de la boda de Alfonso XII con Maria de las Mercedes de Orleans, sino al Madrid que configura a los protagonistas de la novela. Y es que Miau no es lo que Blanche Housman Gelfant denomina una ficcion con color urbano sino lo que la misma autora define como una novela de ciudad. Es decir, un texto en el que la ciudad contribuye activamente en la formulacion de los personajes y de la accion (5). En otras palabras, Madrid en Miau es aquellos aspectos de la ciudad que nos permiten imaginar a los Villaamil. (3)

Ramon Villaamil vive con su esposa, Pura, con la hija de ambos, Abelarda, con su cunada Milagros y con su nieto Luisito. La familia habita un piso pequeno en el que las menciones a la escasez de medios y a la poca luz de dia que llega a las estancias confieren un tono lugubre de carcel domestica. Inclusive la sala con sus muebles y cortinas de cuando los Villaamil vivieron mejores tiempos, unico espacio de la casa abierto a las visitas y cuidado con un esmero reverencial por dona Pura y Milagros, tiene mas de mausoleo o de cripta que no de espacio donde se puede desarrollar la vida libremente. De hecho, este espacio es de capital importancia en la novela porque, en el, los Villaamil viven de tanto en tanto la ilusion de formar parte de un grupo social que, en realidad, los ha rechazado. El salon es el templo del suponer, el unico lugar de la casa cuyos objetos no pueden ser empenados porque con ellos se rinde adoracion al que diran. Ahora bien, si en el salon de su casa los Villaamil llevan a cabo el ritual social que les da la ilusion de no ser lo que realmente son, la ciudad entera se ocupa de recordarselo continuamente.

En efecto, como en la celebre obra de Jean-Paul Sartre Huis clos (1957), el Madrid de los Villaamil es un entorno cerrado en el que el infierno son los otros, pues la imagen que de ellos reciben les recuerda constantemente que son unos perdedores y que, como tales, han sido relegados, confinados a un ambito marginal de la sociedad. Al igual que los personajes de Sartre, la familia vive atormentada entre la esperanza de aceptacion y la seguridad de que tal aceptacion nunca tendra lugar porque son conscientes de que, para ser aceptados, deberian ser algo que nunca fueron o que dejaron de ser hace mucho tiempo. Asi, Villaamil quiere ser readmitido en el Ministerio de Hacienda del que fue cesado, las mujeres de la casa esperan ser aceptadas nuevamente en el circulo social del que formaron parte cuando el cabeza de familia trabajaba y Luisito se atormenta por el concepto que tanto su maestro como los demas ninos de la escuela tienen de el. El hecho de que la problematica de los personajes es mas un proceso de aceptacion que de supervivencia economica o social resulta evidente en el hecho de que Villaamil hubiera podido buscar trabajo en otra parte, como vemos que hace Federico Ruiz, otro funcionario tambien cesante; las mujeres podrian llevar la casa de manera mas acorde con sus medios, como Pepita Ballester la esposa de Federico Ruiz, y Luisito podria estudiar y dejar asi de ser uno de los estudiantes mas brutos de la escuela, pero, naturalmente, de comportarse de este modo los personajes, nos encontrariamos ante una historia totalmente distinta.

Todos los Miau, y en especial, Villaamil, Abelarda y Luisito, son conscientes de sus limitaciones, pero se sienten victimas de un vago determinismo y esperan que sean los demas los que dejen de proyectarles esa imagen tan negativa de si mismos. Con lo que Villaamil se limita a decir "Yo no puedo ser sino como Dios me ha hecho" (39), Abelarda exclama "Soy una calabaza con boca, ojos y manos. [??]Que panfila soy, Dios mio, y que sosaina! [??]Para que naci asi?" (148) y, en sus suenos, la conciencia de Luisito le dice que deberia estudiar, pero sus propositos quedan en nada una vez despierto.

La situacion se complica cuando Victor Cadalso, el padre de Luisito, quien habia dejado el hogar al morir Luisa, la hija mayor de los Villaamil con quien estaba casado, regresa temporalmente al hogar. Como su nombre sugiere, Victor Cadalso es un triunfador, pero para los Villaamil tambien es presagio de muerte. En consecuencia, con su llegada, Don Ramon siente que el infierno se les ha metido en casa (97), Abelarda le dice a su cunado que ha entrado como Mefistofeles, por escotillon (100), y para todos la presencia de Victor es motivo de constante ansiedad. (4) Funcionario al igual que su suegro, Victor es la imagen opuesta de Villaamil, pues es un tipo corrupto que no se toma su trabajo en serio y, sin embargo, sale siempre victorioso de todos sus tejemanejes. Por otro lado, a diferencia de Abelarda, quien ni es bonita ni graciosa, Victor es el tipico guapeton seductor que enamora facilmente. La presencia pues del viudo en el piso de la calle Quinones, recrudece la conciencia que los Villaamil tienen de si mismos, pero, paradojicamente, tambien alienta sus esperanzas, ya que, si por un lado, la imagen que les proyecta Victor supone otra vuelta de tuerca para sus torturados egos, ya que Villaamil ve reflejada toda su ineptitud en la habilidad de su yerno para navegar por los vericuetos ministeriales y Abelarda es todavia mas consciente de su insignificancia ante el atractivo de su cunado, sin embargo, las conocidas sinverguencerias de Victor hacen que Villaamil espere que Victor reciba su castigo y que su lealtad al Estado sea recompensada, mientras que Abelarda cifra todas sus esperanzas de tener otra imagen de si misma en la incontestable aceptacion que para ella supondria el que su cunado se enamorara de ella. Por ultimo, Pura y Milagros aceptan la fragil bonanza economica que la contribucion economica de Victor trae a la familia y, aunque conscientes del egoismo del joven, esperan no obstante que la situacion de Villaamil cambie gracias a la influencia del yerno, en cuya manera de ser Pura ve el modelo que deberia haber seguido su marido. Tan solo Luisito, quien ha entrado en una infantil ensonacion religiosa y sus frecuentes faltas a clase le han alejado del maestro y de los companeros permitiendole vivir placidamente aceptado por los suyos en su aplaudido papel de santito de la familia, no se siente afectado por la presencia de "Mefistofeles". Con todo, como he mencionado anteriormente, la presencia de Victor intensifica la tortura de los Villaamil, pues el evidente exito social del joven les hace mas dificil de aceptar su triste condicion de perdedores.

Ante lo expuesto, es posible comprender que el caracter obsesivamente opresivo de la situacion en la que viven los Villaamil exige que Madrid sea lo que Gullon, al hablar de las novelas de Balzac y Henry James, considera espacios creados por los propios personajes, espacios que los aislan, los incomunican y confinan, de manera que se nos presentan como compartimientos habitados por una conciencia (Espacio 16-7). La ciudad se nos muestra pues como una celda en la que el tiempo pierde todo sentido, y el trabajo y el ocio devienen una rutina aburrida de habitos alternantes. Este sentimiento de opresion y encierro en el que el tiempo es una repeticion de los mismos actos es posible advertirlo en el monologo interior de Abelarda:
   Las cursis nacen y no hay fuerza humana que les quite el sello.
   Naci de esta manera y asi morire. Sere mujer de otro cursi y tendre
   hijos cursis a quienes el mundo llamara los michitos ... (Pausa)
   [??]Y cuando colocaran a papa? Si lo miro bien, no me importa; lo
   mismo da. Con destino y sin destino, siempre estamos igual. Poco
   mas o menos, mi casa ha estado toda la vida como esta ahora ...
   [??]Que dificil para mi figurarme como es el cielo; no acierto,
   no veo nada! [??]Y que facil imaginarme el infierno! Me lo
   represento como si hubiera estado en el ... (169-70).


Madrid es pues un espacio sin horizontes ni tiempo en el que los personajes viven el castigo de Tantalo, repitiendo dia tras dia las mismas acciones, desesperanzados de que sus vidas puedan un dia cambiar, siempre atormentados por la imagen que de si mismos proyectan y sin acertar que deben hacer para que esa tortura termine. En otras palabras, el Madrid de la novela, con todo y hacer referencia a espacios concretos e identificables que pueden ser vistos como telon de fondo de los hechos narrados, es sobre todo y ante todo una atmosfera que enfatiza el estancamiento vital de los personajes, un espacio que mas que determinarlos son ellos quienes lo determinan, pues del Madrid concreto, el relato solo evoca aquellos elementos que pueden enfatizar la sensacion de soledad, confusion y confinamiento que experimentan los protagonistas de la historia.

En su estudio de la obra de Galdos, Galdos, novelista moderno (1957), el mismo Gullon senala otro aspecto de la novela cuando apunta al caracter existencialista del drama de Villaamil y, relacionandolo con El proceso (1912) de Franz Kafka, considera al personaje galdosiano como a un ser victima de un universo absurdo en el que el comportamiento logico de causa y efecto no tiene lugar. Efectivamente, la experiencia subjetiva de Villaamil es de confusion y extravio. No comprende que debe hacer, no sabe a quien tiene que complacer para ser readmitido en su papel de funcionario publico, no reconoce el entorno en el que se mueve, no entiende los valores que mueven a la sociedad e incapaz de conciliar motivos, percepciones y actos termina por considerar a la ciudad como antagonista y cifra en ella las causas de su fracaso.

A pesar de lo avanzada para su tiempo que pueda resultarnos esta utilizacion del espacio y los planteamientos psicologicos que transmite, esta formulacion del espacio citadino como imagen a traves de la cual se expresa la soledad y la enajenacion del individuo ante la comunidad urbana no es en el siglo XIX un rasgo unico de la obra de Galdos. Como indica Burton Pike en The Image of the City in Modern Literature, a lo largo del siglo XIX, la representacion de la ciudad en la literatura pierde el caracter de conglomerado fijo y concreto para verse como una sucesion de yuxtaposiciones impredecibles, a la vez que deja de ser la imagen de un nucleo urbano representante de una totalidad social para convertirse en vehiculo de expresion del aislamiento en el que viven sus habitantes (27). Pike considera que, en las ultimas decadas del siglo XIX, como consecuencia de la sustitucion de la sociabilidad por el anonimato, el rapido enriquecimiento de ciertos sectores sociales mediante la especulacion y el dinero facil, junto con la consabida desaparicion de valores que se creian estables, la ciudad en la literatura deja de ser representada como una comunidad coherente y se nos muestra fragmentada, incoherente, intangible y cambiable, lo que permite a los autores transmitir la inestable alteracion de la conciencia individual (71-72). Sin lugar a dudas, es esta la ciudad que encontramos en Miau, especificamente en las correrias de Villaamil para quien Madrid es un laberinto incomprensible cuya salida, una vez alcanzada, no aporta ninguna solucion, puesto que, para un personaje de novela de ciudad, no hay alternativa posible fuera de ella. (5)

Esta concepcion del entorno urbano expuesta por Pike exigia a los escritores decimononicos ciertas tecnicas en la formulacion de la ciudad, la mas importante era la eleccion del punto de vista espacial el cual contemplaba tres posibilidades: la voz narrativa podia presentar la ciudad desde arriba, a nivel de calle o desde abajo (33).

Asi, en sus descripciones de los vagabundeos de Villaamil, Galdos acude primero al nivel de calle, pues este le permite retratar la complejidad y la incertidumbre de la experiencia diaria del pobre cesante. Sin embargo, al final de la novela, cuando este ha logrado salir del laberinto madrileno y ha decidido matarse para liberarse de este modo de lo que lo atormenta, el narrador pone al protagonista mirando a la ciudad desde la distancia: "[E]ncontrose en los altos de San Bernardino que miran a Vallehermoso, y desde alli vio la masa informe del caserio de Madrid con su cresteria de torres y cupulas, y el hormigueo de luces entre la negrura de los edificios ..." (418). Vease que, si bien la posicion del personaje ante la ciudad enfatiza su aislamiento y alienacion, por otro lado, disminuye la importancia y tamano de la misma, que se convierte en un "caserio de masa informe", relativizandose la magnitud del problema del protagonista quien, calmadas sus ansias suicidas, se decide a volver "a ese puerco Madrid y decirle las del barquero a esas indinas Miaus" (419). Sin embargo, una vez ante su casa, vuelve a sentirse atrapado y, comprendiendo que no hay otra huida mas que la muerte, regresa a los vertederos de la Montana donde se suicida.

Como han apuntado distintos criticos, el calvario de Villaamil es sin lugar a dudas el del contradictorio heroe moderno victima de una sociedad cambiante, pero victima tambien de si mismo al ser incapaz de concebir una solucion a sus problemas que no conlleve una aceptacion social y personal basada en sus propios terminos.6 Con la historia de los Villaamil, Galdos nos narra un drama social intimamente relacionado con la vida madrilena, sin embargo, no es su proposito identificar un mal social estrictamente producido por la ciudad que requiere inmediata solucion, por el contrario Galdos nos invita a pensar ciertos aspectos de la ciudad, a considerar los valores que rigen en especificos ambitos y los efectos que estos valores tienen en los que viven sumidos en ellos. Logicamente, este proposito condiciona el uso que el autor puede hacer de la ciudad como espacio en el que se desarrollan los hechos, de manera que la vision que Galdos nos ofrece de Madrid en Miau escapa a la tipica descripcion de la novela social decimononica para mostrarnosla como una manera de vivir, como un conjunto de valores, costumbres y mentalidades que determinan el caracter de sus habitantes y, sobre todo, su destino.

OBRAS CITADAS

Assardo, Roberto M. "La influencia de Madrid en tres novelas de Benito Perez Galdos". Actas del IV Congreso Internacional de Estudios Galdosianos (1990). Vol. I. Las Palmas: Ediciones del Cabildo Insular de Gran Canaria, 1993. 55-65.

Bretz, Mary Lee. "The Ironic Vision in Miau". The American Hispanist. 29 (1989): 16-19.

Galdos, Benito Perez. Miau. Madrid: Editorial Hernando, 1981.

Gelfant, Blanche Housman. The American City Novel. Norman: U of Oklahoma P, 1970.

Gullon, Ricardo. Espacio y novela. Barcelona: Bosch, 1980.

--. Galdos, novelista moderno. Madrid: Gredos, 1966.

Iglesias, Angel. "El simbolismo de los nombres en Miau. Historia gatuna de Madrid". Bulletin Hispanique. 86, 3-4 (1984): 379-402.

O'Byrne Curtis, Margarita. "Madrid o la locura del texto urbano: la representacion de la ciudad en la narrativa galdosiana". En Studies in Honor of Gilbert Paolini. Newark: Juan de la Cuesta, 1996. 23-36.

Pike, Burton. The Image of the City in Modern Literature. Princeton: Princeton UP, 1981.

Ramsden, Herbert. "The Question of Responsibility in Galdos' Miau". Anales Galdosianos. 6 (1971): 63-78.

(1) Ver a tal proposito "La influencia de Madrid en tres novelas de Benito Perez Galdos" de Roberto M. Assardo o "Madrid o la locura del texto urbano: la representacion de la ciudad en la narrativa galdosiana" de Margarita O'Byrne Curtis.

(2) El zoomorfismo es uno de los rasgos mas evidentes de la tecnica con la que se caracteriza tanto el comportamiento como la personalidad de los distintos miembros de la familia Villaamil. Angel Iglesias analiza detenidamente este aspecto en su articulo "El simbolismo de los nombres en Miau. Historia gatuna de Madrid".

(3) La critica se ha centrado en el analisis del drama de Villaamil, cuando es el de toda la familia en torno al cual gira la novela.

(4) Mefistofeles es un nombre dado frecuentemente a los gatos. Recuerdese que, en su "Cancion novisima de los gatos" (poema conocido en 1986), Federico Garcia Lorca llama al gato Mefistofeles casero.

(5) Si bien la liberacion de Villaamil se lleva a cabo cuando este logra salir de la ciudad y el sentimiento de liberacion que experimenta en sus ultimas horas esta vinculado a su contacto con la naturaleza y el aire libre, no debemos creer que la novela sugiere el topico literario menosprecio de corte y alabanza de aldea. Villaamil es un personaje de ciudad, su existencia como tal no puede darse en ningun otro contexto y hubiera sido contrario a la obra el que se nos sugiriera que el protagonista podia encontrar una solucion a sus problemas existenciales en otro medio.

(6) Mary Lee Bretz discute ese aspecto de la novela en su articulo "The Ironic Vision in Miau". Puede verse tambien al respecto "The Question of Responsibility in Galdos' Miau" de Herbert Ramsden.
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Author:Torres-Pou, Joan
Publication:Romance Notes
Article Type:Report
Geographic Code:4EUSP
Date:Jan 1, 2008
Words:3443
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