"Textos de persecucion": formacion ideologica y hegemonia cristiana en la literatura castellana de los siglos XIII-XV.YA que el mundo medieval iberico, bajo la egida de la cristiandad, no establecia diferencias entre el dominio de lo legal y el de lo religioso, la religion imponia las normas de conducta tanto a nivel religioso como seglar. No profesar la religion de la mayoria implicaba, por lo tanto y de antemano, encontrarse en los margenes del sistema social. Los reinos cristianos de la Peninsula Iberica, actuando segun el sistema normativo eclesiastico, ambicionaban la uniformidad social como manera de asegurar un poder terrenal incontestable y, al mismo tiempo, servir a los intereses teologicos de la cristiandad. Nacidos fuera del status quo preferible, moros y judios, (1) con la adicion del hereje, que se posicionaba al margen del sistema vigente, recibian, a traves de la imagen de Otro religioso del medioevo, todo tipo de restricciones y toda clase de tipificaciones que los transformaban en figuras problematicas para la convivencia social. En el sistema de persecucion ideologica impuesto por la Iglesia, lo mas importante no es el problema existencial relativo al valor de la victima, sino el encadenado e intrincado sistema de simbolos que se establece sobre ella. Como el sistema simbolico dependia tambien de la Iglesia, y esta era representante de todas las cualidades positivas imaginables, no es sorprendente que la simbologia impuesta sobre musulmanes y judios fuera un conglomerado de cualidades negativas, con variedad suficiente para acomodar siempre otra critica mas. Sin embargo, como en nuestro tiempo, la ortodoxia total del pensamiento, el deseo de ver una cultura expresarse al unisono, siempre se demostro imposible. Si en la base de la ideologia hegemonica eclesiastica del bajo medioevo europeo no debia haber voces discordantes, nombradas hereticas, la realidad es que estas voces constituyeron una pluralidad de visiones y comportamientos que contradecia el ideal de una sociedad teologicamente univoca, bajo el control legal de un rey por derecho divino. En la Peninsula Iberica, a los conflictos internos que experimenta la expansion ideologica y totalizadora del cristianismo, se anade la presencia de comunidades religioso-culturales que no se conforman con los intereses del imperialismo cristiano. De ahi que la ideologia cristiana no solamente tenga que lidiar contra el peligro constante e interno de la herejia, sino que, al mismo tiempo, debera recurrir a todas las armas que posee para atacar la estabilidad de las comunidades judias y musulmanas. Entre estas armas se encuentra la literatura, poderoso instrumento de construccion ideologica, ya sea a traves de su difusion escrita o mediante su transmision oral. Tanto o mas que los ejercitos y las leyes, la literatura contribuira al nacimiento y formacion de actitudes negativas hacia el judio y el moro en el imaginario popular de la Baja Edad Media. Nuestro objetivo en este estudio es, pues, analizar los ejemplos literarios de los siglos XIII-XV formadores de la negatividad judaica y musulmana. Creadora, propagadora y mantenedora de una mitologia, la literatura cristiana iberica en su conjunto se transforma, en lo que concierne al arabe y al judio, en verdaderos "textos de persecucion", en los cuales la creacion de la diferencia es fundamental. (2) Producto de una epoca donde lo cultural no establece barreras con lo social, sino que, al contrario, busca semejanzas con este, la literatura cristiana iberica de la Baja Edad Media, a traves de sus ejemplos y textos moralizantes, intenta, con situaciones enraizadas en lo real, crear historias reconocibles por el pueblo como de conducta cotidiana. Esta literatura sera una de las vias principales por la cual conocemos hoy los comportamientos del medioevo, y, en nuestro caso especifico, las visiones formuladas sobre el musulman y el judio con el avance del cristianismo en la Peninsula. La actitud que mantienen las coronas cristianas hacia el musulman, en principio, es simple. Se trata de una especie de "guerra fria" que, entre ataques y rechazos militares mantiene la convivencia de las dos culturas en la Peninsula mediante el pago de bienes o parias desde el siglo VIII. Como al llegar los conquistadores arabes a la Peninsula, ya estaba formada una proto-tradicion cristiana al estilo godo o mozarabe, en la mentalidad de los reinos cristianos del norte, una nocion de "reconquista" se esboza desde los primordios y se transforma en deber religioso a partir del siglo IX. Es en esta epoca, cuando las fuerzas cristianas se sienten solidas lo suficiente como para lanzarse al combate de los musulmanes, lo cual lleva a la creacion, a nivel simbolico-ideologico, de la figura de Santiago Matamoros, que habria ayudado al rey Ramiro I de Leon a acabar con el deshonroso tributo de las cien doncellas impuesto por los arabes (Merino 62-63). Le corresponde al apostol demostrar al pueblo cristiano el poder de combate que tiene contra los infieles. (3) La situacion para los iberomusulmanes se recrudeceria a finales del siglo XI, cuando al-Andalus se convierte en una provincia almoravide gobernada desde Marrakesh. Los reinos cristianos, aunque estaban divididos, eran llevados por el fervor de la fe, por lo cual un espiritu de cruzada se extendio por la Peninsula. Esta situacion chocaria de pleno con la ambicion politica almoravide y el aspecto religioso de su empresa, en una confrontacion que coincidio con una Yihad internacional y una cruzada que traspasaron los limites de al-Andalus y del Magreb. Este enfrentamiento destruiria las armoniosas relaciones entre cristianos y musulmanes, quienes comenzaron a mirarse mutuamente con desconfianza y desden (Chejne 74). De hecho, desde la perspectiva de los reinos del norte, se podria inferir que la superioridad de los ejercitos musulmanes inspiraba una actitud de respeto y temor en las huestes cristianas. Tal era el respeto y el temor que muchas de las victorias cristianas presentadas en la literatura de la epoca cuentan con la intervencion sobrenatural de la Virgen. Ejemplo de ello son las Cantigas LXIII y CCCLXXIV del Rey Sabio. No parece importante, en ambas Cantigas citadas, ofrecer al publico lector u oyente otra explicacion para el exito de los ejercitos cristianos en los combates que no sea el designio divino representado por la Virgen. Esta postura, aunque envuelva la empresa de los ejercitos del norte de un caracter mesianico, deja al lector u oyente con la impresion de que las fuerzas cristianas, sin la intervencion de Santa Maria, no dispondrian de fuerza suficiente para combatir a tan peligroso enemigo. Asi, el hecho de caracterizar al musulman como valiente guerrero, en algunas ocasiones, no solo sirve al proposito de enaltecer aun mas las huestes cristianas, sino que sirve, al mismo tiempo para proyectar una imagen aterradora del enemigo, capaz de las mas crueles acciones, hasta de profanar alguna iglesia o destruir, al menos intentarlo, alguna que otra imagen de la Virgen, de modo a tipificarlo dentro de unos patrones segun los cuales sea admisible denigrarlo. Es por ello que no se puede decir que fuera atribuida al musulman, dentro de la ideologia cristiana, una nocion de disminucion. Al contrario, es a traves de una asuncion del arabe como guerrero valeroso que se impone el apremio del contra ataque por parte de los cristianos. No es, pues, sorprendente que Alfonso X, en su Primera Cronica General, enaltezca al califa Abd al-Rahman III o a Almanzor, y califique a los almoravides de "fijos dalgo" y duenos de "la meior caualleria que en todos los moros avie" (I 553). (4) Por lo tanto, la vision ideologica naciente hacia el musulman no intenta establecerse en terminos de inferioridad belica, dado que el arabe adquiere un nivel cada vez mayor de peligrosidad. El moro es aquel que se teme por ser poderoso, pero sobre todo, por representar un sistema ideologico y religioso opuesto al que se desea implantar: la forma de vida y el pensamiento cristiano. Asi, mas que de la fuerza de los ejercitos, el exito de las aspiraciones cristianas dependia de una creacion ideologica que transformara la vision sobre el musulman y que, ademas, hiciera de su eliminacion en batalla un camino abierto para el paraiso. Si de hecho la lucha contra los moros indicaba tamana dificultad, es precisamente por la creacion de esta ideologia de soporte que se inculcaba en el guerrero la firmeza de proposito necesaria para las embestidas belicas. Dado que el servicio a su senor o la expansion del territorio cristiano no serian ciertamente motivos suficientes para que alguien pereciese en el campo de batalla, la ideologia cristiana ofrecia la certeza de la salvacion para aquellos que combatieran contra los musulmanes. De esta manera se inculcaba en el animo del soldado la participacion en una lucha que no estaba basada en lucros terrenales, sino espirituales. Una ilustracion de ello la encontramos en el ejemplo III de El Conde Lucanor, donde se trata del tema de la salvacion del alma y se indica que luchar contra los moros es un medio seguro de alcanzarla. Refiriendose al rey de Inglaterra, expone el narrador: que bien sabia que el avia fecho a Dios muchos enojos et muchos pesares en este mundo, et que sienpre le pidiera merced quel traxiese a tiempo quel fiziese emienda por el su cuerpo et que, loado a Dios, que veia el dia que el deseava mucho, ca si alli muriese, pues avia fecho la emienda que pudiera ante que de su tierra se partiesse et estava en verdadera penitencia, que era cierto quel avria Dios merced al alma; et que si los moros fuessen vencidos, que tomaria Dios mucho servicio et serian todos muy de buenaventura. Et de que esta razon ovo dicha, acomendo el cuerpo et el alma a Dios et pidiol merced quel acorriesse, et signose del signo de la sancta Cruz et mando a los suyos quel ayudassen. (35) (5) Sin embargo, la apertura de las puertas del paraiso no seria suficiente para crear la animosidad necesaria a la expansion cristiana en la mentalidad popular, sobre todo en una poblacion acostumbrada a la convivencia cotidiana con el Otro. De ahi la importancia de separar bien lo que es el sistema religiososocial cristiano del musulman. La idea de las tres religiones del libro debe ser abandonada para hacer del musulman un ser despreciable, completamente dispar del cristiano. La construccion ideologica de base cristiana en lo que concierne al musulman cambia ya drasticamente bajo el papado de Inocencio III (1198-1216). Durante su regencia, la Iglesia impondra el criterio de su superioridad basandose en la teocracia pontificia, segun la cual, el Papa, como vicario de Cristo en la tierra, ostentaba no solo el poder espiritual, sino tambien el poder politico (Schmidt 309). En esta epoca se reavivan las cruzadas y se imponen nuevas leyes contra los judios y los musulmanes en el ambito europeo. (6) Aunque estas leyes no seran al principio seguidas en los reinos cristianos ibericos, a medida que avanza el siglo XIII, se iran implementando. Este cambio en el tratamiento legal de las minorias religiosas no solo es apreciable en los textos juridicos, especialmente los alfonsinos, sino que tambien se traslucira en los textos literarios. A traves de ejemplos literarios es posible subrayar el aspecto de la diferencia del arabe para poblaciones cristianas acostumbradas a su presencia. Es necesario desacostumbrar al publico y transformar al moro en Otro, a quien se debe vencer no solamente en el plano geografico sino tambien ideologico. Al ritmo paulatino de la conquista, se avanza en el proceso de otrificacion del, ahora, enemigo. Un primer paso en este proceso de otrificacion consistiria en una "bestializacion" del Otro, destituyendolo, pues, de toda caracteristica humana. Asi, en sus Castigos e Documentos, el rey Sancho IV afirma que debido a la mala creencia que han recibido de su maestro "Mahomad", los musulmanes deben ser vistos como "bestias", y es tajante cuando trata de la mezcla de sangres: " Que te dire mas? El moro non es sinon perro e la mora non es sino commo vna perra. E quien peca con mora por conplir su voluntad, es tanto commo si pecase con perra o con bestia, pues que ley non ha nin creencia" (128, 132-133). (7) Esta animalizacion o bestializacion del Otro es un paso mas, anadido a normativas legales que ya regulaban la convivencia entre cristianos, moros y judios. El rey Sabio, en sus Cantigas, presenta, en la numero CLXXXVI, la trama de una suegra envidiosa que hace con que un moro se acueste al lado de su nuera mientras esta dormia. Haciendo referencia a la ley 29.2 del Fuero de Ubeda, "ambos delincuentes" son enviados a la hoguera como castigo, pues la mujer cristiana que: "fiziere adulteryo con moro o con judio, [...] que con moro o con judio fuere presa, sean amos quemados" (304). Es interesante notar que, en la historia de la cantiga, siendo los dos, la mujer y el moro, al fin inocentes, se ocupa la Virgen de salvar solamente a la mujer, lo que sugiere que en la mentalidad cristiana, el tratamiento del moro no dependia de las nociones de culpabilidad e inocencia, (8) lo que condice con la vision de este como un ser sub-humano, animalizado. (9) Especie de culpable anterior al crimen, el moro es simbolo de un adulterio que se le inculparia aun sin pruebas; o como apunta Bagby en su analisis de la presencia del moro en Las Cantigas: "The submissive manner in which the moorish servant faces death may be indicative of his awareness of the hopelessness of his situation" ("The Moslem" 195). El segundo paso es el de demonizacion, asociando el musulman con todos los actos considerados contrarios a la fe cristiana. Es la vision que encontramos en la mayoria de las Cantigas de Alfonso X que tienen como protagonistas un grupo de arabes incursionando territorios cristianos (CCXXVIX, CLXXXIII y CLXIX). Pero ningun otro pasaje de la literatura resume tan bien esta vision como este pasaje del PFG: Los moros, bien sabedes, se guian por estrellas, non se guian por Dios, que se guian por ellas; otro criador nuevo han fecho ellos d'ellas, diz que por ellas veen muchas de maravellas. Hay otros que saben muchos encantamientos, fazen muy malos gestos con sus espiramientos, de revolver las nuves e revolver los vientos muestra les el diablo estos entendimientos. Ayuntan los diablos con sus conjuramentos, aliegan se con ellos e fazen sus conventos, dizen de los passados todos sus fallimientos, todos fazen concejo los falsos carbonientos. Algun moro astroso que sabe encantar Fizo aquel diablo en sierpe figurar Por amor que podiesse a vos mal espantar. (132) Como con la entrada del poder cristiano en los territorios arabes, la tendencia de los musulmanes mas distinguidos era la emigracion, se quedaban en la aljama de cada ciudad conquistada apenas los mas humildes, los cuales pasaban, en medio de dificultades, a ocuparse de los oficios mas bajos de la escala social. A tal punto de disminucion social llegaron los musulmanes que, bajo Alfonso X, fue abolido el tributo que estos debian pagar por dia y por cabeza a la aduana real. La nocion de igualdad guerrera del periodo anterior es destruida y reemplazada por una vision del moro como minoria pobre, cobarde, inferior y correctamente sometida a la superioridad cristiana (Garcia-Arenal, Leroy 17). Es entonces cuando se amplia a los musulmanes las reglas de vestimenta que antes solo eran aplicadas a los judios. A partir de este momento, numerosas son las conversiones al cristianismo entre los musulmanes, como manera de reintegrarse al sistema social y de tener derecho pleno. Los que no se convirtieron, se hundieron cada vez mas en la escala social, pasando de los trabajos artesanales a la venta callejera de alimentos. Los judios, a diferencia de los moros, son aquellos a quienes podemos referirnos como objeto de la nocion de chivo expiatorio. La ideologia dominante -- en el caso de la Peninsula, el catolicismo anclado en la figura del rey, encarnacion del orden universal -- desplaza de ella cualquier hostilidad popular, poniendola sobre los que, por preceptos de orden historico-social, se encuentran en lo mas bajo de la jerarquia establecida. En el caso de las coronas cristianas ibericas de la Baja Edad Media, se encuentra en tal situacion el judio. Dentro del marco religioso, el judio es la incorporacion de la disension basica que conlleva por oposicion al nacimiento del cristianismo. Como senala Grayzel: "Ever since the days of Constantine, the Jews occupied an anomalous position in Christendom. Since they denied the essential Christian belief in Jesus as Savior, they had to be considered heretics, more dangerous than pagans" (3). Segun Trachtenberg, el judio era considerado el archienemigo de la humanidad, ese era el crimen que se le imputaba y, con esa premisa, toda acusacion era facilmente aceptada (13). La asociacion del judio con el diablo, como "fillo de Sathanas" (Cantiga CVIII o Berceo XXV), que aparece tan frecuente mente en la literatura medieval, ya se encuentra en el Nuevo Testamento. En el Evangelio de San Juan capitulo 8, bajo el titulo 'Los judios no son hijos de Abraham ni de Dios, sino hijos del diablo', se encuentra el versiculo 44 en el cual se lee las siguientes palabras que Jesus dirige a los judios: "Vosotros teneis por padre al diablo, y quereis hacer los deseos de vuestro padre". Partiendo del mismo principio de demonizacion de los judios, en las Partidas del Rey sabio se lee: E porque oymos dezir que en algunos logares los judios fizieron e fazen el dia del uiernes santo remembranca de la passion de Nuestro Sennor Jhesu Christo en manera de escarnio, furtando los ninnos e poniendolos en cruz o faziendo ymagenes de cera e crucificandolas quando los ninnos no pueden auer, mandamos, que si fama fuere daqui adelante que en algund logar de nuestro sennorio tal cosa sea y fecha, si se podiere aueriguar, que todos aquellos que se acertaren en aquel fecho que sean presos e recabdados [...] Otrossi defendemos que el dia del uiernes santo ningund judio non sea osado de salir de su barrio, mas que esten y encerrados fasta el sabado en la mannana. (Carpenter Alfonso X 29) Dentro de este proceso de demonizacion, se encuentra la tendencia de los textos literarios -- expresando la ideologia vigente -- de asociar a los judios con la figura biblica de Judas. Asi, no solo fue Judas quien traiciono a Jesus, sino que todos los judios son responsables por la crucifixion de Cristo. Los textos literarios dejan amplia constancia de ello, como, por ejemplo, los Castigos y Documentos del rey Sancho. (10) Asi, tanto desde el punto de vista religioso, como social, la comunidad judia vis-a-vis de la ideologia cristiana se muestra esencialmente como un impedimento a la unidad. A este "defecto" de base de la comunidad se debe anadir que los judios, con la llegada de los arabes a la Peninsula, gozan de mas prestigio y libertades que en epocas anteriores. Ya en el ano 690, el rey visigodo Egica acuso a los judios de conspiracion y alianza con los musulmanes. De hecho, en el siglo VIII, cuando comienzan las numerosas conquistas arabes en territorios cristianos, los judios celebran su llegada porque saben que los arabes ejercen una politica de tolerancia hacia la "gente del libro", ademas, algunos visionarios judios veian la conquista arabe como un requisito sine qua non para la llegada del Mesias (Cutler y Cutler 92-3). (11) Como explica Mendez Bejarano: "los judios eran muy poco numerosos en los reinos cristianos de la peninsula. Los cristianos los rechazaban por su amistad con los arabes y por la ayuda que les prestaban" (45). Teniendo en mente el antagonismo etnico en sus relaciones con los cristianos desde tiempos visigodos, los judios tendieron a abrazar la causa semita y a aliarse con los arabes. (12) Asi, prefiriendo la manutencion del poder musulman, fueron vistos desde el principio, por los cristianos, como "colaboradores". Acompanando al notable crecimiento de la comunidad judia en el siglo XIII, su auge economico y su seguida explosion en el campo intelectual, observamos el contra ataque de la ideologia eclesiastica a traves de una insistencia en su superioridad. (13) Si bajo las coronas de Castilla y de Aragon, que mantienen un espiritu de tolerancia parcial hacia los grupos minoritarios, los judios gozan de una proteccion directa de la Corte, ello no significa que por parte de las masas populares no continuaran sufriendo el rechazo impuesto por la ideologia, o aun peor, no significa que tal rechazo no se recrudeciera. (14) Prueba de ello son las numerosas incursiones cristianas en las juderias de los reinos cristianos de la Peninsula. (15) Beatrice Leroy comenta el clima social de antisemitismo que se vive en Navarra desde inicios del siglo XIV y revela que la administracion de justicia aplicaba las leyes de manera injusta cuando los acusados eran judios (Garcia-Arenal, Leroy 190). Paroxismo de esta tendencia lo encontramos en el caso del arcediano de Ecija, Ferran Martinez, quien en 1391, consiguio movilizar un grupo numeroso de fieles para que, apelando a la justicia cristiana, estos llenasen de terror y sangre la juderia de Sevilla. Acontecimientos como este se sucedieron en las principales ciudades de la Peninsula (Contreras 12). Es precisamente una historia similar la que relata Berceo en el milagro XVIII de Milagros de Nuestra Senora. En este caso, la multitud cristiana se dirige a la juderia alentados por el arzobispo de Toledo y guiados por el mismo Jesucristo y la misma Virgen Maria. Los judios son denominados como "la gente de judaismo, sorda e cegajosa" y mas adelante "los que mala nazieron, falssos e traidores" (142-3). (16) Lopez de Ayala tambien describe los mismos hechos de la siguiente manera: E estando alli, ouo nueuas commo el pueblo de la cibdad de Seuilla auia robado la juderia, e queran torrnados christianos todos los mas de los judios que eran y e muchos dellos muertos. E que luego que estas nueuas sopieron en Cordoua e en Toledo fizieron eso mesmo, e asi en otros muchos lugares [...] E todo esto fue cobdicia de robar mas que deuocion segunnt que paresce. E eso mesmo quisieron fazer los pueblos a los moros que biuian en las cibdades e villas e lugares del regno, saluo que non se atreuieron por quanto ouieron recelo que los christianos que estauan catiuos en Granada e en allen mar fuesen muertos. (24) Como Lopez de Ayala indica, una de las consecuencias inmediatas que se deriva de estos hechos es la gran oleada de conversiones, lo cual originara, mas tarde, la problematica social de como lidiar con el converso. Por lo tanto, es en este ambiente de persecucion que la literatura, al servicio de la Iglesia y la Corona --al final detentoras de la erudicion, sea directamente o por mecenazgo--, contribuye a reforzar una imagen negativa del judio en la Peninsula. Para empeorar la situacion de esta minoria religiosa, el recrudecimiento del resentimiento de los cristianos contra los judios teniendo como base la situacion economica que habian alcanzado al final del siglo XIII, parece corresponder con una epoca de escasez en los fondos reales (Suarez Fernandez 108). La politica expansionista en el sur y el costoso sufragio de la empresa imperial africana y europea de Alfonso X causa el descontento popular advenido de la crisis economica. Como respuesta, la corona de Castilla, utilizando al judio como chivo expiatorio de la situacion vigente, apacigua a la colectividad con leyes que ponen en evidencia a los judios y, al mismo tiempo, obtienen notables compensaciones monetarias. Igual ocurrira en el caso de Navarra y Aragon. Es, precisamente durante la segunda mitad del siglo XIII, que se observa en las ordenanzas y leyes de los fueros y de las cortes de todo el territorio peninsular, una insistencia en la regulacion de como debe darse -- evitarse mas bien -- la convivencia entre moros, judios y cristianos, estableciendose un sistema de celo y vigilancia constante con compensaciones economicas para el denunciante; con lo cual se consigue crear un regimen de convivencia social donde la delacion no solo es aplaudida, sino que es, ademas, premiada. La ley 30 de las Cortes de Jerez, por ejemplo, de 1268 establece que: "Ninguna cristiana non more con judio nin con judia, nin con moro nin con mora, nin los siruan nin crien sus fijos; e la quelo fisiere sea sierva del rrey, e el judio o el moro con que morare o a quien siruiere o a quien criare su fijo, peche cient mrs., la meytad para el acusador, la meytad para mi" (Cortes de los antiguos reinos 77). Las Siete Partidas alfonsinas, que se encargaran de unificar leyes regionales como la que acabamos de mencionar, mantendra el aspecto economico decurrente de las normas de conducta social para los judios. En la ley 11 de la partida 7, titulo 24, explica "como los judios deuen andar sennalados porque sean conoscidos" y en caso de delincuencia el precio de diez maravedies de oro debera pagar, o, si no cumplen el pago, diez azotes publicos. Transformado en chivo expiatorio, el judio respondera al doble proposito de desplazar la animosidad popular y servir, a traves del embargo de bienes, como fuente de recursos para costear la guerra contra los moros, como senala Gregg: Scapegoting the Jew as an economic exploiter of innocent Christians was noted only convenient for Christians engaging in economic activities considered morally reprehensible by their own ideology, but was also a good physiological fit with the image of the Jew as poacher, one that the Church handily manipulated between the economic and spiritual realms. (201) La mayoria de las descripciones de los judios que encontramos en los textos medievales ibericos del XIII al XV caen precisamente en el estereotipo del judio avido de dinero, dicha tipificacion respondia a la necesidad de imponer sobre el judio una cualidad que, segun los textos biblicos, es de las peores, de ahi que los usureros fuesen los miembros mas vilipendiados de la sociedad. Pero, como era un mal del cual no se podia prescindir, dado que los estados necesitaban de sus servicios, especialmente durante y despues de la Primera Cruzada, cuando el prestamo se instituye como esencial para la expansion economica, era necesario encontrar una manera de tolerarlos sin despertar la desconfianza del pueblo y sin contradecir los preceptos biblicos. La Iglesia, mientras que persiguio duramente la usura para los cristianos, admitio el derecho de los judios a practicarla, incrementando, asi, la diferencia de esta minoria con respecto a la mayoria. Ello no quiere decir que los cristianos no practicasen la usura, de hecho, la persecucion de los prestamistas fue implementada desde Roma y, a partir del siglo XII, la Iglesia, que hasta entonces habia considerado la usura como un pecado, paso a considerarla como un crimen, equiparable al de brujeria y homicidio. Pero dado que los prestamistas corrian el peligro de ser excomulgados y de verse desprovistos, ademas, de todos sus bienes, esta fue ejercida de forma clandestina (Trachtenberg 188-190). Al mismo tiempo que esta medida abrio una puerta para el enriquecimiento rapido, hizo que aumentara la inseguridad de la comunidad judia. En la Peninsula Iberica, el hecho de que los judios desempenaran importantes cargos al servicio de la corte, y los oficios de recaudadores de impuestos y fiscales estaban, en gran numero, ocupados por judios, creo en el imaginario popular la nocion de que toda la comunidad se enriquecia a costas de los cristianos, aunque estos puestos fueran, en realidad, ocupados solo por una elite privilegiada (Baer I, 201). A pesar de que las coronas ibericas ignoraron hasta finales del siglo XII las normas eclesiasticas, incluso despues de dictadas las leyes que regulaban la convivencia entre cristianos y moros en el siglo XIII, las coronas de Castilla y Aragon siguieron una politica bastante dudosa en cuanto a esta minoria, puesto que la practica contradecia, en numerosas ocasiones, las leyes. (17) Una posible explicacion podria hallarse en el hecho de que las leyes que prohibian la usura, como analiza Noonan, respondian principalmente a una cuestion espiritual, mas que social o economica (36). Ya en el siglo XV, libres de trabas, pese a las limitaciones legales, los judios conocieron un auge economico y social, manteniendo en sus manos gran parte de las actividades burguesas y el monopolio de importantes profesiones liberales, (18) lo que incrementa la situacion de utilizacion de estos como chivos expiatorios, con sustanciosos beneficios financieros. Son vistos, principalmente, como instrumento de oposicion para la consecucion de una cultura iberica de base cristiana. Dentro de una nocion simbolica, la persecucion de los judios sirve para asegurar la formacion de la futura sociedad espanola. Como recuerda Yamaguchi: "The identity of a community is ensured by the existence within it of heterogeneous elements and by the feeling that the interest of the community is not always shared by these elements" (188). Al igual que muchos musulmanes tuvieron que convertirse para evitar la discriminacion social, las conversiones judias generaran la problematica del cripto-judaismo, aspecto que hacia fines de la Edad Media tendra un gran impacto en la literatura. Pues como observa Cascales Ramos, la conversion no elimina en absoluto la nocion de persecucion absorbida por la comunidad judia en los siglos anteriores, dado que "el grupo de conversos se comporta como un conjunto amenazado en sus intereses, sus vidas y su prestigio, [aunque] disponiendo de poder e influencia y confiados en ejercer ciertos derechos" (28-29). El temor a ser perseguidos era procedente, puesto que la sombra de la sospecha de no ser sinceros en sus conversiones acompano a los judios en la Peninsula desde entonces. Ejemplo de ello es el suceso ocurrido en la ciudad de Cordoba y descrito por Mosen Diego de Valera, cuando una moza de unos ocho anos derramo una "poca de agua" por la ventana de un converso y cayo sobre una imagen de la Virgen que pasaba en una cofradia. Un herrero, cristiano viejo de la hermandad, a grandes voces decia que eran "meados, hechados a sabiendas, en ynjuria e menosprecio de nuestra santa fe catolica" (241). Despues del hecho, hubo un gran levantamiento en contra de los conversos, no solo en Cordoba sino tambien en Jaen. Asi, podemos decir que mientras que la tipificacion del musulman se presenta como respuesta a una amenaza en principio real, su poder belico, el cual implicaba un impedimento a la expansion cristiana en la Peninsula, la alteridad del judio dentro de la ideologia imperio-teologica iberica debe ser considerada mas abstracta, como construccion de un sistema simbolico cuyo discurso se sustenta en la exclusion y la aniquilacion de lo considerado foraneo e inadmisible para la mayoria. Utilizados ambos como senal de heterogeneidad contra la cual se deberia luchar para el fortalecimiento y la manutencion de la nueva ideologia vigente, moros y judios son los chivos expiatorios preferenciales de la sociedad peninsular entre los siglos XIII-XV. Como parte del fortalecimiento de esta ideologia, vemos que la literatura constituye un instrumento imprescindible en la propagacion de un sistema de simbolos complejos y viabilizados para el ataque de las minorias religiosas. Si la literatura no se encuentra en el nacimiento de actitudes negativas vis-a-vis de la comunidad judia y de la musulmana en la Peninsula, a partir del siglo XIII, podemos decir, que fue formadora de una negatividad contra estos grupos religiosos y que colaboro para la eliminacion de estos del territorio y de la cultura "espanola". No obstante, no implicamos con ello que cada escritor fuera consciente de la funcion que ejercia en este proceso, creemos, al contrario, que, siendo producto de su epoca, apenas reflejaba los sentimientos y pensamientos del medio que lo acogia. Los "textos de persecucion" establecidos por la epoca acabaron por construir un sentido normativo de lo que deberia ser espanol, utilizando a las minorias religiosas como oposicion contra la cual se podria construir el monolito de una sociedad ideologicamente cristiana. OBRAS CITADAS Alfonso X, el Sabio. Primera cronica general: estoria de Espana que mando componer Alfonso el Sabio y se continuaba bajo Sancho IV en 1289. Ed. Ramon Menendez Pidal. Madrid: Bailly-Bailliere e hijos, 1906. Vol. 1. --. Cantigas de Santa Maria. Edicion facsimil de la publicada en 1889 por la Real Academia espanola. Madrid: RAE, 1990. Baer, Yitzhak. A History of the Jews in Christian Spain. Philadephia: Jewish Publication Society of America, 1961. Vol. 1. Bagby, Albert. "The Moslem in the Cantigas of Alfonso X". Kentucky Romance Quarterly 20 (1973): 173-207. --. "The Jew in the Cantigas of Alfonso X, el Sabio". Speculum 46 (1971): 67088. Berceo, Gonzalo de. Milagros de Nuestra Senora. Ed. Michael Gerli. 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Stanford: Stanford UP, 1988. 179-91. por Maria Dolores Bollo-Panadero Miami University NOTAS (1) Utilizo el termino moro como imagen especular de los textos a los que hago referencia, es decir, como sinonimo de arabe o musulman, no con la acepcion que la palabra tiene en la actualidad. (2) Girard denomina textos de persecucion a aquellos, que siendo narrados desde la optica del perseguidor, tienen como objetivo estereotipar a una determinada minoria, siempre bajo una optica negativa, justificando asi su exclusion de la comunidad, incluso su aniquilamiento si fuese necesario (7-11). (3) Sobre la influencia que la veneracion al apostol Santiago ejerce en la historia de las cruzadas, vease el capitulo 4 de Americo Castro. Utilizamos el termino infieles como reflejo de la hegemonia catolica que rezuman los textos. (4) Seguimos la edicion de Menendez Pidal. (5) Seguimos la edicion de Guillermo Seres. (6) Sobre el crucial papel que desempeno Inocencio III, el cual cambiaria drasticamente el curso de la historia, vease el texto editado por Moore, Pope Innocent III, especialmente la cuarta parte del libro dedicada a las relaciones del pontifice con el mundo arabe y con los reinos cristianos de la Peninsula Iberica. (7) Seguimos la edicion de Agapito Rey. (8) Tal vez ya se encuentren aqui las raices del racismo contra el musulman, con base en su sexualidad, que todavia esta presente en Espana. Seria un racismo instituido sobre las mismas bases de otrificacion analizado por Frantz Fanon en relacion al negro, en los capitulos 3, "L'homme de couleur et la Blanche", y 6, "Le Negre et la psychopathologie", de Peau noire, masques blancs. (9) En el Poema de Fernan Gonzalez la animalizacion del moro llega al punto de caracterizarlos como canibales: "Quiero vos dezir cosa que fizo retraer:/ Prendieron los cristianos, mandauan los cozer,/ fazian semejante que los iuan comer/ por tal que les podiesse mayor miedo meter. [...]/ Perdieron muchos d'ellos con miedo los sentidos,/ matauan a las madres, en bracos a sus fijos,/ no s'podien dar consejos mugeres nin maridos/ avian, con grand miedo, muchos enloquecidos" (64). Seguimos la edicion de Juan Victorio. En adelante citaremos como PFG. (10) Primeramente te digo assi: que la judia es de generacion e linaje de aquellos que mataron a tu sennor Jesu Cristo. E pues que ella es de aquel linaje, menbrate deue commo los judios dixeron a grandes vozes: "crucificalde, crucificalde, e la su sangre sea derramada e esparcida sobre nos e sobre nuestros fijos". Pues que tu has nonbre cristiano, non deues queres [sic] ayuntamiento con aquellos que esperescieron [sic] la sangre de Jesu Cristo, tu sennor. (Castigos e Documentos 127) (11) Cutler y Cutler senalan cuatro posibles razones para la asociacion del judio con el musulman por parte de los cristianos: tanto los judios como los musulmanes no creen en la Trinidad, practican la circuncision, se consideran descendientes directos de Abraham y tienen lenguas semitas como sagradas (92). (12) Obviamente la relacion con los Omeyas, teniendo el califato como su edad de oro, fue mejor que la relacion con los almoravides y, posteriormente, con los almohades. Pero, para entonces, la imagen del judio pro-musulman ya estaba formada en la mentalidad cristiana. (13) A este respecto, vease el articulo de Robert Chazan "Pope Innocent III and the Jews" en Pope Innocent III and his World 192-193. (14) En general las monarquias medievales valoraban la funcion economica del judio. Como explica Mendez Bejarano: "debido a la riqueza que acumularon, obtuvieron concesiones y privilegios por parte de los monarcas, en especial, desde Alfonso VIII hasta Enrique de Trastamara" (46). (15) Sobre las grandes matanzas de judios bajo los gobiernos cristianos, vease el capitulo cinco del libro de Mendez Bejarano. Segun Baer, la corona de Aragon ofrece mas proteccion a las comunidades judias que Castilla hacia la segunda mitad del siglo XIII. Esto no impide que las insurrecciones populares, fomentadas en la mayoria de los casos por miembros de la Iglesia, continuaran propagandose (167-170). (16) Seguimos la edicion de Michael Gerli. Alfonso X presenta una version de esta historia en la cantiga XII. (17) Segun Neuman, en 1228, Jaime I decretaba que ningun judio podria desempenar cargo publico alguno, ni ejercer autoridad ninguna sobre cristianos. Ironicamente, encarga a un judio la labor de reorganizar la cuestiones fiscales del estado, lo cual no es sorprendente, puesto que los judios siempre desempenaron un papel central como secretarios, medicos administradores y patrocinadores de campanas contra los musulmanes (II, 230-232). (18) Tambien en el siglo XV, los criptojudios, como recuerda Dominguez Ortiz, se descuidaron del aparato represivo y se entremezclaron en las luchas politicas, "sobre todo durante el reinado de Enrique IV, en el que reino en toda Castilla un estado proximo a la anarquia" (18). |
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